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Industria

Martes 19 de noviembre de 2019

Industria

El principal objetivo de la política industrial del Gobierno es que la industria aumente en la mayor medida posible su contribución a la generación de PIB y a la creación de empleo.

El instrumento del Gobierno para alcanzar estos objetivos ha sido la Agenda para el Fortalecimiento del Sector Industrial en España, que constituye un plan de acción integrado por un conjunto de propuestas de actuación, concretas y bien delimitadas, que pretendían mejorar las condiciones transversales en las que se desarrolla la actividad industrial en España y contribuir a que la industria crezca, sea competitiva y aumente su peso en el conjunto del PIB.

A corto plazo, las iniciativas de la Agenda pretendían contribuir al crecimiento del valor añadido bruto industrial, a la creación de empleo y a favorecer la mejora de la posición competitiva del tejido industrial en España, al tiempo que se sentaban las bases, para que en el medio plazo nuestro tejido industrial fuera capaz de adaptarse a los nuevos retos globales y a los cambios que ya se estaban produciendo como resultado de la transición digital en el conjunto de la economía, creando nuevas oportunidades de negocio y utilizando el poder transformador de la tecnología para aumentar la competitividad y productividad de nuestro tejido industrial. La Agenda se compone de 97 medidas, agrupadas en torno a diez líneas de actuación, que son las siguientes:

  1. Estimular la demanda de bienes industriales con efecto multiplicador en la economía.
  2. Mejorar la competitividad de los factores productivos clave.
  3. Asegurar un suministro energético estable, competitivo y sostenible dentro de la UE.
  4. Reforzar la estabilidad y uniformidad del marco regulatorio español.
  5. Incrementar la eficiencia y la orientación al mercado y a los retos de la sociedad de la I+D+i.
  6. Apoyar el crecimiento y la profesionalización de las PYME españolas.
  7. Adaptar el modelo educativo a las necesidades de las empresas.
  8. Aumentar el peso de la financiación no convencional en las empresas industriales.
  9. Apoyar la internacionalización de las empresas industriales y la diversificación de mercados.
  10. Orientar la capacidad de influencia de España a la defensa de sus intereses industriales.

Se ha mantenido la línea de apoyo financiero a la inversión industrial a través de los programas de reindustrialización y fomento de la competitividad industrial, que tienen como objetivo incentivar iniciativas empresariales viables económicamente que contribuyan a reforzar la competitividad de las empresas industriales y a favorecer el desarrollo de la industria.

Asimismo, se han prolongado los estímulos a la demanda de vehículos, a través de sucesivas ediciones del Plan PIVE y del programa de fomento de la demanda de vehículos eléctricos.

También en esta línea se ha aprobado la Estrategia del Vehículo de Energías Alternativas, donde tienen cabida los vehículos de hidrógeno, eléctricos, gas natural y glp, y biocombustibles. La estrategia engloba un conjunto de 30 acciones a desarrollar en diversos ámbitos como son la infraestructura, el fomento y estímulo de la adquisición, la difusión y concienciación, la I+D, innovación y demostración de las tecnologías y la industrialización de los vehículos. El objetivo es que España se convierta en país de referencia tecnológica en el sector de energías alternativas en su triple vertiente de vehículos, componentes e infraestructura de recarga y suministro.

Igualmente, se han seguido facilitando instrumentos de apoyo a sectores de especial efecto tractor como la industria naval, aeronáutica o la automoción, así como a sectores tecnológicos como el farmacéutico o el espacial.