El Consejo de Ministros aprueba el nombramiento de Iván Redondo como director del Gabinete de la Presidencia

Martes 14 de enero de 2020

Además de seguir siendo el primer Secretario de Estado y el Secretario del Consejo de Seguridad Nacional, ampliará sus funciones y concentrará dentro del Gabinete, bajo su Comité de Dirección en el Complejo de La Moncloa, todos los departamentos de asistencia al presidente, como asuntos nacionales, institucionales, internacionales, comunicación con los ciudadanos, la secretaría general de Presidencia, la Dirección General de Asuntos Económicos, el Departamento de Seguridad Nacional y las diferentes unidades de análisis.

La estructura del nuevo Gabinete de la Presidencia presenta dos novedades que son la incorporación formal de la Secretaría de Estado de Comunicación y su titular. En segundo lugar, el presidente del Gobierno ha encargado a su jefe de Gabinete la creación de la primera Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia de País a Largo Plazo. Con la Oficina de Foresight Unit, España se suma a un selecto grupo de países y organismos internacionales pioneros que ya cuentan con unidades similares, como son Canadá, EE.UU, Francia, Finlandia, Reino Unido, la Comisión Europea o la OCDE.

Esta oficina se encargará de pensar estructuralmente en la España de los próximos 30 años. Se trata de aportar una mirada transversal, con metodología y con vista a largo plazo, que contará con un comité de expertos de la sociedad civil y que elaborará una estrategia nacional. Su objetivo es analizar de manera sistemática la evidencia empírica disponible para identificar los posibles retos y oportunidades demográficos, económicos, geopolíticos, medioambientales, sociales o educativos que España tendrá que afrontar en el medio y largo plazo, y de ayudar al país a prepararse ante ellos.

Uno de los grandes defectos de la democracia es el cortoplacismo. En la frenética cotidianeidad de los gobiernos, lo urgente a menudo eclipsa a lo importante. Esto genera a su vez otros problemas como falta de pensamiento estratégico, de respuesta a la demanda de la sociedad, obsolescencia legislativa, oportunidades no aprovechadas o escasa anticipación, que están en la base de fenómenos como el cambio climático, el vaciamiento rural o la pérdida de relevancia económica para una nación.

Para combatir este cortoplacismo y velar por los intereses futuros de España como nación, se crea esta Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia de País a Largo Plazo.