El Gobierno de España reitera su oposición a la pena capital en el Día Mundial contra la Pena de Muerte

Jueves 10 de octubre de 2019

​Desde hace décadas se observa una tendencia mundial hacia la abolición. En la actualidad, más de dos tercios de los países no aplican la pena de muerte.

La lucha contra la pena de muerte continuará siendo una prioridad de la política exterior española, en conjunción con los demás países de la Unión Europea y de los 22 países que forman el grupo de apoyo a la Comisión Internacional contra la Pena de Muerte.

El Gobierno español seguirá instando a los Gobiernos de Estados retencionistas a que restrinjan los casos en que la aplican e instauren moratorias con vistas a la abolición definitiva. Y urgirá a aquellos países en los que se han presentado proyectos de ley para reinstaurarla a que los retiren y mantengan la abolición, respetando así el derecho humano absoluto a la vida.

España participó en el 7° Congreso Mundial contra la Pena de Muerte, que se celebró en Bruselas en febrero de este año. En diciembre de 2018, 121 países miembros de la Organización de las Naciones Unidas votaron a favor de la resolución de la Asamblea General a favor de la moratoria. El Gobierno continuará promoviendo la abolición en los foros multilaterales, especialmente en su actual condición de miembro del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

España seguirá apoyando a la Comisión Internacional contra la Pena de Muerte, con sede en Madrid, fundada en 2010 a iniciativa del Gobierno español, así como las iniciativas multilaterales y de la sociedad civil que avancen hacia la abolición universal.