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Conferencia de prensa conjunta del presidente del Gobierno y de la canciller de Alemania

Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), sábado 11 de agosto de 2018

Presidente.- Buenas tardes a todos y a todas. Gracias por acudir a esta rueda de prensa. En primer lugar, quisiera agradecer a la canciller alemana Ángela Merkel su presencia hoy en España. El desplazarse aquí desde Berlín es un esfuerzo que agradecemos, y desde el Gobierno damos mucha importancia al encuentro que hemos mantenido hoy. Y lo hago porque, para un Gobierno europeísta, como es el español, Alemania está a la cabeza y también, en el corazón de Europa. Europa necesita el liderazgo de Alemania, del  compromiso europeísta de la canciller Merkel.

Así que, querida canciller, querida Ángela, bienvenida a España. Y bienvenida a esta tierra, Andalucía, una tierra cargada de historia y, también, de naturaleza. La historia de España y la historia de Europa, también,-- me atrevería a decir--, se puede contemplar aquí en Sanlúcar de Barrameda, en este edificio, en el Palacio de los Duques de Medina Sidonia, en el que tantas culturas dejaron su huella.

Y más tarde, tendremos también la ocasión de encontrarnos con la naturaleza en todo su esplendor.

El Parque Nacional de Doñana no es sólo un paraje de extraordinaria belleza, que lo es; también es, en cierto modo, un símbolo de la Europa que hemos construido  a lo largo de estas últimas décadas, con valores como la protección de la biodiversidad y la solidaridad intergeneracional que representa la sostenibilidad de nuestro planeta.

A esa Europa, a la Europa de los valores, se sumó España hace poco más de tres décadas, mucho más tarde, por lo que, por vocación, por cultura, por historia, debió suceder, pero con todo llegamos, al fin, tras un largo viaje, y hemos llegado para quedarnos. La sociedad española es profundamente europeísta, y lo es, principalmente, porque la sociedad española y España siempre ha identificado Europa con progreso, con la justicia social, con la democracia, con la libertad y con la estabilidad.

La democracia española y, también, la España autonómica que se inspira, y mucho, en la Alemania federal, están últimamente imbricadas con la pertenencia a la Unión Europea. Y, precisamente, porque nos costó tanto llegar a los españoles, este país está determinado a luchar por la vigencia de esa gran obra colectiva que es la Unión Europea.

Y, este es, en definitiva, el sentido de la reunión que hemos mantenido la canciller Merkel y yo. Estamos aquí porque compartimos una visión común sobre la fuerza del proyecto europeo para responder a los desafíos globales que tenemos encima de la mesa. Estamos aquí porque creemos no sólo en la vigencia presente del proyecto europeo sino, sobre todo, en su futuro, en los valores que promueve, y en los principios sobre los que se sienta.

Estamos aquí, en definitiva, porque España y Alemania creemos en el avance de Europa, no en el retroceso de Europa, y para lograrlo, Europa necesita el liderazgo de Alemania, y junto a Alemania, España.

Hoy, en este encuentro, no solo hemos hablado del presente más inmediato, de lo que nos urge como gobiernos, como pueda ser, por ejemplo, el desafío de la migración,  que estoy convencido de que será una de las cuestiones que se tratará en la rueda de prensa. También hemos hablado de futuro en la Unión Europea, de cómo tiene que ser la Unión Europea del mañana. Por eso, en la agenda de trabajo, en la reunión que hemos mantenido han figurado temas como la Unión Económica y Monetaria, el programa marco financiero plurianual, y tantas y tantas cuestiones que estoy convencido saldrán en la rueda de prensa.

En esencia, de lo que hemos hablado es de cómo España y Alemania pueden contribuir a fortalecer los cimientos de un edificio mucho más sólido de lo que algunos quieren hacer ver.

Todos los países de la Unión necesitan a Europa, y Europa necesita el liderazgo de Alemania. Europa no admite repliegues tácticos, al menos a mi juicio, y debe rechazar el oportunismo de quienes sólo prometen el retorno a las soluciones fracasadas del pasado.

Y ese es el espíritu con el que el Gobierno de España está afrontando uno de los principales retos a los que nos enfrentamos todas las sociedades europeas como es el reto migratorio, impulsado de forma definida la necesidad de una visión de conjunto, netamente europea, a un fenómeno que sitúa a España en primera línea por razones evidentes, que son las razones geográficas, pero que afecta e incumbe a toda la Unión Europea, a todo el continente europeo.

Catorce kilómetros. Catorce kilómetros son los que separan las costas de España y, en consecuencia de Europa, de las del Norte de África. Pero hay una distancia mucho más importante, una distancia infinitamente mayor entre ambos continentes, en términos de desarrollo económico, social, de protección de Derechos Humanos, y, también, de estabilidad política. Cuanto mayor sea ese abismo, mayor será el drama que se vive en las aguas del Mediterráneo. Y por tanto, reducir la profundidad de ese abismo de desigualdad debe ser también una de las principales tareas de la Unión Europea en el presente y en el medio plazo. Algo que sólo vamos a poder lograr con una visión de conjunto, no desde la mirada aislada de los Estados miembros de la Unión Europea.

Yo creo que España y Alemania compartimos esa visión. Y es algo que quiero reafirmar hoy, porque constituye la base sobre la que seguir impulsando, a nuestro juicio, la política migratoria común. Ese es el espíritu que está presente en la propuesta de España: intensificar el diálogo y la cooperación con los países de origen y con los países de tránsito, y, singularmente, con un socio clave de la Unión Europea y de España, como es Marruecos, y sé también que en este empeño España cuenta con la voluntad de Alemania. Y en esta cuestión, quiero agradecer personalmente a la canciller Merkel el que esté en esta cuestión tan pendiente como lo está en la actualidad, porque representa, en definitiva, la concreción clave del principio de solidaridad que es uno de los fundamentos de la Unión Europea.

Así se construye Europa, desde la solidaridad, y desde la responsabilidad. También lo es el culminar la Unión Económica, el dar los pasos hacia la unión social. Y en definitiva, estas son las cuestiones que hemos hablado en nuestra reunión.

Este Gobierno, para finalizar, quiere ser parte activa sobre el debate del futuro de la Unión, y lo será no solo porque es un deseo compartido por la inmensa mayoría de la ciudadanía española, sino también por convicción propia. Porque entiende que fortalecer Europea implica fortalecer las sociedades que la integran y, sobre todo, fortalecernos ante los desafíos que tenemos globales.

Les decía al comenzar esta intervención que España tardó llegar a esa Europa, pero que una vez llegó a la misma, lo hizo para quedarse. Y añado algo más: no sólo para estar, sino también para hacer. Para avanzar. Para una Europa fuerte unida, yo estoy convencido de que España y Alemania tenemos mucho que decir y también que hacer. Y lo haremos desde un europeísmo a prueba de cualquier tipo de retroceso.

Así que, sirvan estas palabras introductorias a la rueda de prensa, para dar la bienvenida a España a la canciller Merkel. Para darle la bienvenida a Andalucía. Es un honor recibirte, y espero que durante este día y medio tanto tú como tu familia os podáis sentir como en casa.

 

Canciller.- Señor presidente, estimado Pedro Sánchez. Estamos muy contentos, porque al poco tiempo de tu visita a Berlín recibí esta invitación para conocer algo de la cultura, de la historia de España, aquí, en este lugar histórico de Sanlúcar de Barrameda.

Estamos realmente en una parte esencial de la historia europea. Es un lugar muy bello, y además, voy a conocer otras bellezas de España visitando el Parque Nacional de Doñana. Pero nuestra reunión, también coincide con una fase en que aún tenemos muchos temas que abordar en el seno de la Unión Europea. Y es bueno saber que no solamente mantenemos relaciones excelentes a nivel bilateral, sino que también ambos Gobiernos tienen un enfoque común con miras a las grandes preguntas de Europa. Nosotros estamos convencidos de que solamente juntos, como Estados miembros de la Unión Europea, podremos superar los desafíos del futuro. Esto tiene que ver con el futuro económico, con miras a la digitalización, el enfoque multilateral para solucionar temas como, por ejemplo, el cambio climático, o las cuestiones comerciales recíprocas.

Sabemos que los europeos somos más fuertes para resolver problemas que si lo hacemos cada uno por sí solo. De esta forma no lograríamos ningún éxito.

De una manera muy especial abordamos, por supuesto, el tema de la migración, porque es el quid de la cuestión: si la Unión Europea puede acometer exitosamente grandes desafíos, y estoy muy contenta porque España y Alemania comparten un enfoque conjunto.

Tú ya mencionaste que estamos a pocos kilómetros de la costa de África. Lo mismo o parecido se ve en Malta y en Sicilia. Y por lo tanto, aquí estamos ante un desafío que nos toca superar de manera conjunta. Y no hay ningún país que pueda esquivar el bulto y esquivar la solución y el compromiso en este sentido, independientemente de que España sea ahora el primer país en llegadas, con un número creciente de refugiados. O que sea Alemania uno de los principales destinos de los movimientos secundarios.

Por eso, quiero agradecer, en primer lugar, el acuerdo que se ha logrado celebrar con España para regular mejor los movimientos secundarios. Esto demuestra que juntos podemos resolver los problemas. De la misma manera, queremos apoyarlos a vosotros, en las negociaciones con Marruecos. De la misma manera, hemos hecho aportes al Fondo Fiduciario con África, con Marruecos y con Grecia, que necesitan apoyo para asegurar sus fronteras, para mejorar sus posibilidades de desarrollo. Porque si la diferencia entre las perspectivas en África y Europa son tan grandes, no se pueden superar las causas que originan estos movimientos de éxodo.

Por lo tanto, estamos muy en favor de una estrecha cooperación, o muy estrecha cooperación con los países africanos, que debe ser una cooperación honesta, que debe partir del hecho que ambas partes salen ganando, y que los traficantes no tengan más posibilidades de negocio. Por lo tanto, no es importante y suficiente hablar sobre África, sino es importante hablar con África, y esto también por la tendencia que hemos confirmado hoy en nuestra conversación, donde hemos verificado que compartimos criterios.

También con miras al Consejo informal que se celebrará en Salzburgo en septiembre. Vamos a tener esta posición, y vamos a preparar la Cumbre con otros países en este sentido.

También hemos abordado los temas comerciales, también con miras a los Estados Unidos de América. Ambos hemos coincidido que el viaje de Jean Claude Junker fue muy importante y que a la vez, es importante que el presidente Trump y la Comisión Europea estén teniendo negociaciones.

Hemos hablado también de las perspectivas financieras a medio y largo plazo. Sobre la Unión Económica y Monetaria, etcétera. La conversación ha sido muy importante  bajo el concepto de que Europa tiene que ser parte de la solución; tenemos que orientar nuestra actuación hacia soluciones y que nuestro destino -para España y Alemania-- solamente será positivo si cooperamos y si no hay antagonismos. Por lo tanto, muchísimas gracias por la invitación. Y estoy muy contenta de conocer esta parte de la naturaleza, aquí en el Sur, porque es algo que considero muy importante: preservar la naturaleza, el clima, y necesitamos cooperación en este campo.

Presidente.- Muchísimas gracias a usted, canciller. Y estamos a disposición de las preguntas que consideren los medios de comunicación hacernos.

P.- Quería preguntar si Alemania España, Francia y Portugal parecen países más dispuestos a hacer un bloque contra la xenofobia en Europa. En España, en particular, la oposición está presionando muy fuerte con el tema de la  migración. ¿Qué creen que se puede hacer para que España no se pueda convertir en una nueva Italia? Y otro tema, ¿qué está pasando con Marruecos? ¿Cuánto dinero puede lograr la Unión Europea para Marruecos?

Presidente.- En relación con Marruecos, hemos compartido la canciller y yo en la comida de trabajo, que es uno de los principales socios de la Unión Europea y también de España.

Además, que Marruecos también está sufriendo la presión migratoria de los países que vienen del África Subsahariana y, en consecuencia, necesitamos reforzar la cooperación bilateral, no solamente con el país de origen, sino con el país de tránsito que representa Marruecos. Creo que en el primer Consejo Europeo que yo tuve la ocasión de acudir como presidente del Gobierno, en las propias conclusiones ya se reflejaba el compromiso de todas las instituciones comunitarias y, también, de los Estados miembros, de la necesidad de reforzar esa cooperación con Marruecos. De otorgar a Marruecos el papel que tiene, que es clave, para ordenar los flujos migratorios.

Asimismo, yo creo que la canciller Merkel en su exposición ha dejado claro cuál es la aproximación que tenemos ambos Gobiernos y que queremos defender en la Unión Europea sobre la política migratoria. No puede ser más que trasversal, que horizontal, que holística. Es decir, no solamente podemos hablar del control de las fronteras que, por supuesto tenemos que hablar del control de las fronteras; no sólo tenemos que hablar de la acogida humanitaria de aquellos migrante que llegan a las costa de Europa, que son las costas de España, que también tenemos que hacerlo. Hay sobre todo que reforzar los movimientos secundarios. Hay sobre todo, también, que reforzar la cooperación de la Unión Europea para con los países africanos, y también del Norte de África, en especial, lo que representa la cooperación al desarrollo, a la estabilidad política, el ofrecer a medio plazo, oportunidades para los jóvenes de esos países.

¿Qué es lo que quiero decir con esto? Que la aproximación que tienen el Gobierno alemán y el Gobierno español sobre el fenómeno migratorio no es en particular una política, en concreto, sobre qué hacer en el control de las fronteras, que, por supuesto, insisto, hay que hacerlo. Es transversal. Es, digamos, holística, en el sentido de que, al final, si queremos hablar de cómo ordenar los flujos migratorios, de cómo hacer frente a este desafío global que tiene el conjunto de la sociedad europea, lo tenemos que hacer, primero, desde visiones compartidas, desde aproximaciones comunes, y, desde luego, haciéndolo desde un punto de vista mucho más transversal de lo que se ha hecho hasta este momento. Este es el planteamiento que tiene el Gobierno de España, y creo reconocer también este es el planteamiento en el Gobierno de Alemania, y también, en el conjunto de las instituciones comunitarias.

Ha habido algunos medios de comunicación que se han sentido sorprendidos de que España haya firmado un acuerdo con Alemania, precisamente para regular los movimientos secundarios. Pero es que España no solamente pide solidaridad sino que también asume la responsabilidad de lo que representa la política migratoria.

Queremos la solidaridad de la Unión Europea. Queremos la solidaridad de los Estados miembros para con este desafío que representa la política migratoria en un país como el nuestro, pero también asumimos nuestra responsabilidad en lo que hoy representa el control de esos movimientos secundarios que están afectando en este caso, a Alemania. Y por tanto, ella lo ha dicho en su intervención, y yo me sumo a ello, desde luego para nosotros, también nos es grato firmar ese convenio bilateral con el Gobierno alemán y también, corresponsabilizarnos de esos movimientos secundarios como necesita el Gobierno alemán y la sociedad alemana.

Canciller.- La Unión Europea no es una asociación cualquiera si no que se fundamenta en valores compartidos que incluye el respeto de la dignidad humana. Y eso debe reflejarse en todos nuestros actos internos y externos.

La defensa de los Derechos Humanos y tomar en serio la dignidad de todos y cada uno de los seres humanos. Esto significa, también, que necesitamos estructuras legales. El racismo se opone a los valores fundamentales de la Unión Europea. Se excluye a partir de los valores. Por lo tanto, hay que posicionarse fuertemente contra las tendencias fascistas con mucha determinación.

Yo creo que tanto España como Alemania lo hacemos. Y en mi Gobierno lo hacemos también en el sentido de defender a diario los Derechos Humanos.

En cuanto a Marruecos, es un país que desempeña un papel importante en el contexto de la migración, pero a la vez, es un socio con el cual queremos avanzar en cooperación y desarrollo económico. Existe una larga trayectoria de cooperación al desarrollo entre Alemania y Marruecos. Mantenemos contactos estrechos. Sabemos que España, por la cercanía geográfica y la historia mantiene lazos aún más estrechos, por lo tanto, hemos acordado hoy actuar de manera coordinada, con un liderazgo español, en la cooperación con Marruecos. Alemania va a hacer su aporte donde Marruecos necesita apoyos, porque Marruecos también tiene la tarea de cooperar con los países de origen, que muchas veces están al otro lado, más allá de las fronteras marroquíes.

Alemania, en los últimos años ya ha empezado a tratar de manera más intensa las relaciones con los países en África, fundando asociaciones, mencionamos hoy por ejemplo, la Asociación con Níger, que también apoya España.

Yo estoy convencida que no todos tenemos que hacer las mismas cosas si no que, nosotros apoyamos el contacto intenso de España con Marruecos, mientras un país como Alemania puede cooperar intensamente con Ghana y con otros países, pero todos deberíamos actuar en el mismo interés europeo, y no hacerlo cada país por sí solos, sino hacerlo en el contexto europeo para superar los desafíos.

Presidente.- No es una cuestión. No es una cuestión, Carlos, de cuánto dinero por cuantificar. Lo ha dicho antes la canciller cuando estábamos hablando de la experiencia de cooperación que tiene la Unión Europa y, por ejemplo, España con Marruecos, estamos hablando de qué recursos económicos para multitud de políticas en el Reino de Marruecos. Y, por supuesto, también, en el ámbito que respecta al control de fronteras sabe perfectamente que estamos en conversaciones con la Comisión Europea, precisamente, para desbloquear una serie de recursos económicos que permitan a Marruecos obtener materiales que les permitan ser mucho más eficaces en el control de sus fronteras, a la hora de salir esas embarcaciones, esas  pateras, a las costas españolas.

Pero, en todo caso, no es una cuestión de dar una cifra, porque sería injusto, y, además, sería inapropiada. Porque si hablamos de cifras y de recursos económicos que se vuelcan en Marruecos, en Túnez y en otros países del Norte de África, estamos hablando de muchísimos recursos económicos que ahora mismo la Unión Europea está volcando. No solamente en la política migratoria, sino en el desarrollo y en multitud de políticas, digamos, vinculadas con el desarrollo de esa sociedad.

P.- Una pregunta a la canciller federal. España recoge cada vez más migrantes que llegan del Mediterráneo.  ¿Qué se espera por parte de España y Alemania en cuanto a la acogida de migrantes?

Canciller.- Todos nosotros estamos viendo que el sistema actual de Dublín en el contexto de la libre circulación de Schengen no está funcionando. Según la teoría, ningún migrante, ningún refugiado, debería llegar a Alemania, pero esto no es la realidad. Por lo tanto, los Estados miembros de la UE que estamos en el espacio Schengen tenemos que trabajar en lograr un sistema de reparto justo para organizar juntos los retornos necesarios para aquellos que no tienen derecho a permanecer de manera duradera en la Unión Europea. Por lo tanto, tenemos que hablar con los países de origen y crear asociaciones, como lo hicimos con Turquía, como lo hacemos con Libia. Tenemos que negociar con Marruecos, lo vamos a hacer con Túnez, con Argelia, pero no solamente con los países de tránsito, sino también los países de origen, Senegal, Costa de Marfil, etc. Cada país tiene sus propias  necesidades y necesita crear una situación en la que ambas partes obtengan beneficios para lograr el retorno de los refugiados.

Y aquellos que tienen el derecho de quedarse en la Unión Europea deben ser repartidos de manera justa. Y este es un tema que está presente todo el tiempo. No tenemos solución todavía, pero en la medida que crece el número de países que están a favor de un reparto justo de aquellos que tienen derecho a quedarse aquí por motivos de asilo o guerra civil en su país, pues tienen que repartirse en la Unión Europea. Porque es cierto, hay que decir a los países de origen que aquí estamos ante un desafío para todos.

En la Unión Europea la tarea de atender a los refugiados no puede limitarse a unos pocos países, porque todos disfrutamos de las ventajas de la libre circulación. Esto es lo más importante, y encontrar una solución aquí es extremadamente difícil. Ya hemos visto que con Turquía y con Libia hemos logrado cierto éxito, en el sentido de que muchos ya no emprenden este peligroso camino. Porque ser migrante, ser refugiado es muy peligroso, viendo las miles de personas que mueren en el Mediterráneo y cómo muchas personas ponen en peligro su vida, y tienen que gastar mucho dinero para llegar a Europa. Es decir, para todos es una situación problemática. Nosotros queremos solucionar esta situación en el marco de la solidaridad europea y tenemos que tomar en serio tanto la migración directa de la Unión Europea como los movimientos secundarios. Y hay que buscar un reparto de tareas entre todos los Estados miembros de la Unión.

P.- (Inaudible)

Presidente.- Bueno, lo primero de todo es que el Gobierno de España es muy consciente del reto que representan los menores no acompañados. Yo siempre he dicho que la migración no llegó con este Gobierno, lo que ha llegado con este Gobierno es la política migratoria. Y en especial, cuando estamos hablando de los menores no acompañados.

Por tanto, lo que les traslado es que acuerdo habrá. Acuerdo va a haber. El Gobierno no contempla otro escenario. Va a haber un acuerdo y espero que cuente con una visión compartida a un desafío compartido como es el de los menores no acompañados, que indudablemente, está afectando principalmente a la Junta de Andalucía, a la Comunidad Autónoma de Andalucía, pero lógicamente, también, a otras Regiones.

Por tanto, acuerdo va a haber. El Gobierno no contempla otro escenario que no sea el acuerdo entre todas las Comunidades Autónomas. Y por supuesto, también con el liderazgo del Gobierno de España.

Insisto, el Gobierno de España en estos dos meses ha puesto en marcha un plan de choque, con más de 30 millones de euros de aquí a finales del año 2018, precisamente para fortalecer la acogida humanitaria de todos los migrantes que están llegando a las costas de nuestro país.

Hemos aprobado un mando único para mejorar la eficacia de todo lo operativo, controlar los flujos migratorios y luchar contra las mafias que trafican con los seres humanos.

Y en tercer lugar, nos hemos comprometidos con todas y cada una de las Comunidades Autónomas a poner en marcha en los Presupuestos del año 2019 un Fondo de Integración para la Migración que la anterior Administración, desgraciadamente, situó en cero. Por tanto, política migratoria y acuerdo en la cuestión de los MENA habrá desde el Gobierno de España con el conjunto de las Comunidades Autónomas. El Gobierno de España no trabaja en otro escenario que no sea el acuerdo.
Insisto, habrá una Conferencia Sectorial a principios del mes de septiembre. Estamos buscando esas soluciones y, desde luego, la voluntad del Gobierno es que haya un acuerdo con todas las Comunidades Autónomas.

P.- (Inaudible)

Canciller.- Bueno, desde junio no han llegado refugiados desde España por la frontera austriaca con Alemania.

P.- (Inaudible)

Canciller.- Pues el valor de este acuerdo radica en que esto señala que Alemania y España están apostando por soluciones europeas. Por lo tanto, valoro muy positivamente este acuerdo. España no es el único país con el que vamos a celebrar este tipo de acuerdos o convenios. Estamos manteniendo negociaciones con Grecia, por ejemplo.  Pero es un compromiso claro de si un país tiene problemas con un tema, ayudamos a este país. De la misma manera, Alemania dice claramente que si en España hay problemas, por ejemplo, con respecto al apoyo a Marruecos, nosotros ayudamos y esa es la forma de convivencia, de actuar conjuntamente, que me parece sumamente importante.

P.- (Inaudible)

Presidente.- Respecto a esta última de las preguntas, por empezar por el final, yo lo primero que quiero es agradecer el tono que está adquiriendo la celebración, la conmemoración, del próximo día 17 de agosto en Barcelona y en Cambrils. Hay que recordar que fueron unos atentados gravísimos, terribles, que atacaron no solamente a la sociedad barcelonesa y también la de Cambrils, sino al conjunto de la sociedad española, y al conjunto de la sociedad europea. Con lo cual, no olvidar que todos nos convocamos para estar unidos contra el terrorismo, y lanzar un mensaje de solidaridad a las víctimas y a sus familiares, me parece que es el mejor de los mensajes que podemos trasladar el próximo 17 de agosto. Y en eso vamos a estar todos, desde el primero al último de los españoles. Desde el Jefe del Estado, la Reina, el Gobierno y, por supuesto, también, todas las instituciones que consideren oportuno acudir a esa manifestación.

Y respecto a la primera de las preguntas, me parece razonable que la oposición haga su trabajo. En un sistema democrático, la oposición lo que tiene que hacer es su oposición al Gobierno. Lo que les pido, tanto al Partido Popular como a Ciudadanos, es que no hagan una oposición al Estado, porque hacer oposición al Estado es hacer oposición también a sí mismos, porque al final, uno entra en contradicciones ya sea con la política antiterrorista, de acercamiento o de traslado de presos a cárceles vascas o también, en lo que tiene que ver con la política migratoria.

Yo creo que estamos hablando de la unidad de los demócratas, precisamente, en el año en el que ETA ha anunciado su disolución. Por tanto, si la unidad de los demócratas fue lo que hizo derrotar por parte de la democracia a ETA, no perdamos esa unidad precisamente ahora que ETA se ha disuelto y ha desaparecido de nuestras vidas, afortunadamente.

Y en relación con la migración, ocurre otro tanto de lo mismo. Ciudadanos, no, pero el Partido Popular gobierna en Ayuntamientos, gobierna en Comunidades Autónomas. Es un partido que ha gobernado hasta hace muy poco tiempo España y sabe perfectamente cuál es el desafío de la migración.

Por tanto, yo ofrecí un pacto de Estado, un acuerdo de país al PP y lo ofrezco también al conjunto de fuerzas parlamentarias, porque creo que, al final, de lo que estamos hablando es de un desafío que trasciende la acción de un Gobierno. Y ya no digo solamente de un Gobierno a nivel de España, sino que estoy hablando de un Gobierno a nivel local, a pocos metros de aquí, en Algeciras, o en Tarifa, o en otros lugares de la costa española, y por supuesto también, de Gobierno autonómicos.

Yo creo que si enfocamos la labor de oposición como una labor que se tiene que hacer al Gobierno y no al Estado, creo que estaremos haciendo mucho bien para ordenar el debate en unos términos emocionales y racionales que puedan ser entendibles por parte del conjunto de la sociedad española.

Muchas gracias.

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