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Conferencia de prensa del presidente del Gobierno para anunciar el nombramiento de nuevos ministros

Madrid, miércoles 20 de octubre de 2010

Presidente.- Buenos días. Como saben, en la mañana de hoy el Congreso de los Diputados ha dado vía libre a la tramitación de los Presupuestos Generales del Estado para 2011. A lo largo de la misma se introducirán las enmiendas que acuerden los Grupos Parlamentarios; pero tras la votación de hoy podemos decir que está garantizado el apoyo mayoritario de la Cámara al Proyecto de Presupuestos y, por tanto, que están garantizados el marco y los instrumentos imprescindibles de nuestra política económica para el próximo año.

Esta decisión tiene una gran importancia para nuestro país. Todos somos conscientes de que, si los Presupuestos hubieran sido rechazados, no sólo habría tenido graves consecuencias políticas, sino también consecuencias económicas serias, y todas ellas no buenas para nuestro país. De hecho, gran parte del esfuerzo que hemos hecho y que estamos haciendo para asentar la confianza y la estabilidad de nuestra economía se habría perdido. Afortunadamente, no ha sido así. Los votos del Grupo Socialista, del Grupo Nacionalista Vasco y de Coalición Canaria, cuyo apoyo quiero agradecer, han hecho posible que hoy podamos afrontar la tarea de los próximos meses, aun dentro de la crisis económica tan seria que tenemos, con un horizonte de mayor seguridad y en un marco económico más estable.

El acuerdo presupuestario va acompañado, además, de un acuerdo para favorecer y para contribuir a la estabilidad política e institucional en lo que queda de Legislatura. De ahí que se elimine otro factor de incertidumbre.

Todo ello favorece la confianza necesaria dentro y fuera de España.

En estas condiciones he creído que ha llegado el momento de hacer una importante renovación del Gobierno para afrontar la tercera parte de la Legislatura.

Hemos dejado atrás la incertidumbre financiera, que creó una situación muy preocupante en la pasada primavera, y con la votación de hoy hemos despejado la incertidumbre presupuestaria y, como he dicho, se ha superado la incertidumbre en cuanto a la estabilidad política.

Se dan, pues, las condiciones para volcarse con un esfuerzo renovado en la que debe ser la tarea prioritaria del Gobierno de España en estos momentos: completar las reformas económicas y sociales en marcha para acelerar la recuperación de la economía y del empleo: reformas para crecer antes y para crecer mejor, reformas para salvaguardar y fortalecer nuestro Estado del Bienestar, y reformas para la recuperación. En esta frase se condensa el programa del Gobierno para esta etapa.

El rumbo está trazado, pero hay que recorrerlo hasta el final y, para ello, considero que hace falta en este momento, y después de una tarea que ha sido muy exigente, un Gobierno renovado y políticamente reforzado; un Gobierno al que se incorporan nuevas personas, personas con un perfil político muy claro y dirigentes con gran experiencia de gestión y con una extensa trayectoria en puestos de responsabilidad, con gran capacidad de comunicación y con capacidad de explicar con claridad a la sociedad española qué es lo que estamos haciendo para que todos podamos compartir los objetivos y el esfuerzo colectivo necesario para superar definitivamente la crisis.

Un Gobierno de gran fortaleza política para completar una tarea de gran envergadura. Va a ser, en efecto, el Gobierno de las reformas y de la recuperación definitiva de la economía y del empleo. Éste es el sentido político de los cambios que he presentado esta misma mañana a S. M. el Rey y que paso a anunciarles, y no hay suspense:

- El nuevo Vicepresidente Primero y Portavoz del Gobierno será Alfredo Pérez Rubalcaba, que mantendrá la titularidad del Ministerio del Interior.

- Ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez.

- Ministro de Trabajo, Valeriano Gómez.

- Ministra de Medio Ambiente, Rural y Marino, Rosa Aguilar

- Ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui

- Ministra de Sanidad, Igualdad y Política Social, Leire Pajín

La remodelación comporta la reducción a quince de los Ministerios actuales, es decir, la reducción de dos Ministerios, ya que el Ministerio de Igualdad se integra en el Ministerio de Política Social y Sanidad, y el antiguo Ministerio de Vivienda, en el Ministerio de Fomento. Asimismo, el hasta hoy Ministerio de Política Territorial asumirá las competencias relativas a la Función Pública.

Quiero expresar mi más sincera gratitud a las personas que hoy dejan el Gobierno, en particular, a los que hacen después de haber pertenecido a él desde 2004, tras una larga, larguísima, trayectoria de servicio.

En primer lugar, a María Teresa Fernández de la Vega. Mi agradecimiento no se puede expresar sólo con palabras; agradecimiento por toda su dedicación, por su trabajo día y noche, por su coraje, por su entrega y por la aportación decisiva al desarrollo de derechos y libertades fundamentales en nuestro país, y a la defensa de la igualdad. Permítanme que haga una afirmación en la que creo profundamente: María Teresa Fernández de la Vega, que ha sido la primera Vicepresidenta del Gobierno de nuestra historia democrática, va a dejar una huella imborrable en este país y entre todos nosotros. Por ello, quiero subrayar mi especial agradecimiento a María Teresa.

Igualmente, mi gratitud por su dedicación y buen hacer a Miguel Ángel Moratinos y a Elena Espinosa. También quiero expresar mi gratitud a Beatriz Corredor y a Bibiana Aído, que han asumido la difícil tarea de lanzar y consolidar nuevas políticas en materia de vivienda y de igualdad. Y, en fin, a Celestino Corbacho que ha ejercido la cartera de Trabajo e Inmigración en momentos particularmente difíciles, pero que ha dejado encauzada una importante reforma del mercado de trabajo.

Gracias, pues, a todos ellos por su servicio, por su lealtad y por su manera de estar en la actividad pública.

P.- Presidente, yo quería insistir en el cambio, lógicamente, de la Vicepresidencia Primera. Dice usted que va a ser la Legislatura en la que se van a seguir poniendo en marcha las reformas, todas ellas económicas, pero cambia usted la Vicepresidencia política. Me gustaría que nos diera, si puede, algún detalle más sobre si este relevo de la Vicepresidencia Primera tiene que ver algo, como ya se ha especulado, con la posible sucesión suya como candidato a la Presidencia o tiene que ver con otros motivos más profundos; siendo éstos profundos, también.

Presidente.- Me da cierta inquietud esa consideración. No sé qué motivos más profundos…

P.- Luego, quería saber si le ha costado mucho renunciar a dos apuestas suyas personales que han sido los Ministerios de Vivienda y de Igualdad.

Presidente.- Creo que las etapas en política se cumplen y que, cuando se lleva un cierto tiempo, el hacer una renovación para ganar en energía y en impulso suele ser una recomendación y suele ser una decisión que toman los presidentes de los Gobiernos.

Creo que todos los ciudadanos me pueden entender cuando afirme que Alfredo Pérez Rubalcaba tiene unas cualidades muy notables para la acción política, para la explicación política de la acción del Gobierno y, por supuesto, también para la coordinación de la acción del Gobierno. Es un magnífico ministro del Interior y me parecía muy conveniente que mantuviera esa cartera por los éxitos y por el momento tan decisivo que tenemos para avanzar hacia el final de la banda terrorista ETA.

A partir de ahí, lógicamente, no voy a hacer ninguna lectura más, porque éste es un Gobierno, como he dicho, para consolidar las reformas desde la estabilidad política y para abordar la tercera fase de la Legislatura con una fuerza renovada que nos han dado los pactos y la estabilidad de los Presupuestos. Entiendo que había una cierta expectativa, si me permite que lo diga así, porque una parte, especialmente, quizá, de la opinión pública y de nuestro electorado venía reclamando una toma de iniciativa, una acción fuerte de ofensiva política. Y, en mi opinión, el momento era éste.

Sobre los Ministerios tengo que decirle que sí. Estas cosas no son fáciles, pero sé muy bien que la Cámara, el Congreso de los Diputados, ha tenido diversas iniciativas en este sentido y que hay una ley en marcha. He entendido que en el momento en que hacía una remodelación debía de corresponder a lo que ha sido una petición muy mayoritaria de hacer un esfuerzo de reducción de Ministerios, que se ha traducido en esa reducción de dos Ministerios, y, con ello, de alguna manera, responder a la propia voluntad política del Congreso de los Diputados.

P.- Presidente, a raíz de esto que acaba de decir entiendo que estaba usted insatisfecho con las versiones que llegaban a los ciudadanos de la política del Gobierno, que considera que no se explicaba bien y que quizá eso haya generado problemas.

En segundo lugar, me gustaría que me explicara los cambios que se van a producir también en el Partido Socialista, puesto que entiendo que Leire Pajín dejará de ser Secretaria de Organización, y se comentaba que Marcelino Iglesias sería quien la sustituiría. ¿No podemos deducir de todo esto que Pérez Rubalcaba gana poder político en el Gobierno y Blanco vuelve a hacerse con las riendas del partido?

Presidente.- No es mi papel el de analista. Seguro que vamos a escuchar muchísimas interpretaciones. Mi responsabilidad es hacer el Gobierno mejor en cada momento en función de mi criterio y de las circunstancias que valoro; el más adecuado para la tarea que tenemos ahora, que es, desde la estabilidad política, culminar las reformas y fortalecer nuestro discurso político. Es una tarea colectiva y, si me permite, hemos tenido una etapa en la que, ante todo, hemos tenido que gestionar una situación de la estabilidad económica y de la crisis económica muy grave, muy seria. Ello ha concentrado los mayores esfuerzos por parte del Gobierno y ha originado, como no puede ser de otra manera, dificultades por las decisiones que hemos tomado en la explicación.

Pero ahora entendemos que, con la estabilidad política parlamentaria, con los Presupuestos, con la estabilidad financiera y con el horizonte político que tenemos por delante, es el momento de otro tipo de acción política, de una dirección y de un impulso nuevo, distinto, desde el Gobierno. Todos los ministros que han estado, permanezcan o no en el Gobierno, han hecho el máximo esfuerzo de explicación y, desde luego, como siempre, la principal responsabilidad sobre la explicación de las acciones políticas corresponde al Presidente del Gobierno.

En relación con el partido, aunque estoy en la tribuna de la Presidencia del Gobierno, creo que no comento ninguna incorrección si le digo que, en efecto, el nombramiento de Leire Pajín como ministra va a comportar su renuncia a la Secretaría de Organización Federal. Puedo confirmar que la persona que voy a proponer al Comité Federal el próximo sábado es Marcelino Iglesias, cuya manera de hacer las cosas y cuya trayectoria tienen un reconocimiento unánime en el Partido Socialista. Y estoy plenamente convencido de que va a tener un gran respaldo y una gran acogida esta propuesta. El secretario de Organización es Marcelino Iglesias.

En mi opinión, también con ello lanzamos un mensaje al conjunto del partido para que los mejores en el Gobierno y en el partido estén al frente, procurando que, además, sean personas que tienen, insisto, un amplísimo consenso, como, sin duda, va a poder comprobar toda la ciudadanía en torno a la figura de Marcelino Iglesias.

P.- Usted, a casi cuatrocientos kilómetros de aquí, dijo a la prensa que no tenía intención de hacer más que un relevo en el Gobierno. Quería saber en qué momento tomó usted la decisión de hacer una remodelación más amplia y también, si me lo permite, me gustaría que me explicara la decisión de separar el Ministerio de la Presidencia del Portavoz y, en concreto, la asunción de este cargo por Ramón Jáuregui.

Presidente.- El primer paso para la remodelación lo dí el domingo por la tarde y solamente se toma una decisión de este tipo cuando se da el primer paso. Puedo decir algo que los que hemos tenido o tenemos la responsabilidad del Gobierno sabemos que reflexiones sobre posibles cambios se producen con cierta frecuencia; pero la decisión sólo es cuando descuelgas el teléfono y llamas a la primera persona que entiendes que debes de llamar para decir y compartir "vamos a afrontar una remodelación". Me parecía que el momento, una vez que tenía la seguridad --quiero decir que hasta el lunes por la mañana no consolidamos el acuerdo con Coalición Canaria--, podía ser justo, si esa seguridad y estabilidad la tenía muy, muy, en mi convicción, una vez que se produjera la votación de Presupuestos.

Pero, insisto, la decisión y el inicio del proceso de remodelación fue el domingo por la tarde. Creo que con eso…

¿Jáuregui? En primer lugar, he de decir que Ramón Jáuregui es una persona de una gran valía, es una persona de un gran reconocimiento en el Partido Socialista y es un compañero muy querido. Incluso, hay muchas personas que en el partido que durante años se preguntaron por qué Ramón Jáuregui no había estado en alguna ocasión en el Consejo de Ministros; era una pregunta que yo la he oído muchas veces. Pero, además, tiene dos cualidades políticas que son fundamentales para estar en el Ministerio de la Presidencia: la primera, su capacidad de relación con los grupos políticos, y le recuerdo que ese Ministerio tiene atribuida la responsabilidad de las relaciones con las Cortes; la segunda, que también se explica muy bien. Y va a desarrollar una importante tarea, por supuesto, de explicación y de estar a su disposición permanente como Ministro de la Presidencia.

P.- Presidente, volviendo un poco al análisis de este Gabinete, reforzado políticamente como usted ha dicho, al margen del nombre de Ramón Jáuregui, que sale reforzado, y del ministro Pérez Rubalcaba siendo Vicepresidente, la pregunta es si esto tiene algo que ver con dar un golpe definitivo a la banda terrorista ETA, si el Gobierno en esta legislatura confía en poder terminar con la banda terrorista ETA.

En segundo lugar, siguiendo con ese análisis de nombres, hay dos nombres muy a la izquierda: el de Rosa Aguilar y el del propio ministro de Trabajo, Valeriano Gómez que estuvo en la marcha contra su política económica en la huelga general del 29-S. Quería saber si se quiere hacer un guiño a esos votantes de izquierda que tenía desafección por este Gobierno.

Presidente.- He de decir que Valeriano Gómez ha trabajado en mi gabinete, en Ferraz, que en la reforma laboral ha sido una de las personas que más papeles me ha pasado y que durante mucho tiempo he venido trabajando en las ideas y compartiendo con él, porque es un gran conocedor y un gran experto, en lo que afecta al empleo, a las relaciones laborales y a las políticas activas de empleo. Y tengo una gran confianza.

Debo recordar, además, que ha defendido la reforma laboral. Todavía hace unos días le escuchaba en un debate en un medio de comunicación frente a alguien que estuvo precisamente por esta casa durante algún tiempo y lo hacía con una gran claridad y contundencia.

Rosa Aguilar tiene también una trayectoria de fuerza política, de una clara fuerza política, de un compromiso con la izquierda y con el Partido Socialista desde que se incorporó al Gobierno de Andalucía. Me parece que es una persona idónea para esa responsabilidad.

Pero nuestro proyecto político tiene sólo un alma: somos un proyecto político socialdemócrata, progresista. Y, por supuesto, representamos a la gran mayoría de los votantes del centro-izquierda de este país y queremos seguir representándoles.

P.- Presidente, aunque usted no quiera entrar en ese tipo de análisis, no se le escapa, sin duda, que el nombramiento como Vicepresidente Primero de Alfredo Pérez Rubalcaba produce una lectura bastante generalizada en clave de que usted está señalando con el dedo a un posible sucesor, a un posible delfín. En estos momentos no sé si le preocupa que se pueda reabrir ese debate y si ha tenido también usted en cuenta, en la medida en que le nombra Portavoz del Gobierno, que el señor Pérez Rubalcaba fue el último Portavoz del último Gobierno de Felipe González.

Me gustaría también si puede precisar usted, porque me ha parecido entender eso, que de alguna forma las competencias de la Portavocía van a estar repartidas entre el señor Pérez Rubalcaba, que las tendría formalmente, y el señor Jáuregui, que las haría extraoficialmente o de alguna forma complementaria; es lo que me ha parecido entender de sus palabras.

Y una pregunta muy concreta para finalizar: se dice, y nos gustaría saber si es así, que María Teresa Fernández de la Vega tiene destino reservado en el Consejo de Estado.

Presidente.- Es verdad que, escuchando esa reflexión ya sobre Ramón Jáuregui, ha ido más allá de lo que yo he ido, ¿no? Todavía no nos hemos puesto a cerrar un organigrama funcional. Lo que sí es notable es que Ramón Jáuregui se explica muy bien y, por tanto, esa tarea la va a desarrollar con intensidad en el Gobierno. Se la va a pedir el Portavoz del Gobierno, seguro, y se la voy a pedir yo también.

En relación con la primera pregunta, a estas alturas no vamos a descubrir a Alfredo Pérez Rubalcaba. Todos ustedes lo saben. Si seguramente hubieran tenido que hacer un pronóstico de quien podría ser en este Gobierno Vicepresidente Primero y Portavoz, estoy muy convencido, conociendo su capacidad de análisis político, de que su nombre hubiera sido un nombre bastante generalizadamente señalado. Todos sabemos las cualidades que tiene, no voy a insistir, y las lecturas son libres.

Hoy estamos en lo que estamos, que es hacer un Gobierno para la etapa que tenemos por delante, fortalecido políticamente para cumplir con las reformas, y fíjense en el tiempo que queda por delante. Estoy seguro de que hace diez días o quince días había miembros del Partido Popular que pensaban que estábamos en un momento con los Presupuestos que podían provocar al Gobierno una situación de dificultad o, incluso, de crisis política, y resulta que en donde se ha producido la crisis política es en el PP de Canarias.

Vamos a trabajar y vamos a intentar, porque creo que hay una demanda de la ciudadanía y de nuestros lectores, explicar más, tener más iniciativa política y volcarnos más. Para eso es para lo que está pensado este Gobierno, sólo para eso.

¿Fernández de la Vega? Mi intención es nombrarla miembro del Consejo de Estado.

P.- Perdone que insista en una pregunta anterior. Ha definido usted al Gobierno como el Gobierno de las reformas, de la recuperación y del empleo, pero ha elogiado también, a la vez, el papel del ya nuevo vicepresidente Rubalcaba en el trabajo que ha hecho por acabar con el terrorismo con ETA. ¿Quiere decir que la lucha antiterrorista vuelve a colarse como una de las prioridades en lo que usted define esta tercera parte de esta Legislatura y de ahí la decisión de unificar en este caso la Vicepresidencia política con una cartera tan importante con la de Interior?

Presidente.- Hay algún antecedente, ¡eh!, de ser Ministro de Interior y Portavoz; tampoco debería de resultar extraño.

La lucha antiterrorista es una prioridad estructural y estamos en una fase, como la opinión pública conoce, en la que se han logrado grandes avances para el final de ETA; un final que será difícil y complicado, pero que se debe a la fortaleza democrática y, en gran medida, a la acción de este Gobierno; del Ministerio del Interior y de la Policía y de la Guardia Civil, sobre todo. Preservar eso es un acto de responsabilidad y se preserva con la gran tarea que hace Alfredo Pérez Rubalcaba al frente del Ministerio de Interior. Y, como todos saben que tiene mucha capacidad de trabajo, también va a ser un buen Portavoz. Estoy convencido. Todos recordamos cuando fue Portavoz del Grupo Parlamentario en la primera parte de la Legislatura de 2004. Tiene esas cualidades.

P.- Incidiendo en la misma línea de darle más relevancia a Alfredo Pérez Rubalcaba, ministro del Interior y vicepresidente político, ¿en esta tercera fase de Legislatura aspira y cree que podría llegar ese final de ETA?

Por otra parte, como ha aludido a los acuerdos institucionales, más allá de los propios Presupuestos, con el PNV, ¿efectivamente, como están diciendo los "jeltzales", la normalización y la pacificación se han abordado y en qué modo?

Presidente.- Sobre la primera cuestión, trabajamos para que ETA desaparezca cuanto antes. Desde luego, estamos en un momento en que ese trabajo ha dado más resultados que nunca; pero son cuarenta años de esta banda terrorista y, por tanto, tenemos que tener prudencia. Hay un dato muy determinante y es lo que se está viviendo en la llamada "izquierda abertzale", los pasos que se han producido y los mensajes que se dirigen, insuficientes hoy; pero no van a ser en balde, en mi opinión.

En cuanto a los acuerdos con el Partido Nacionalista Vasco, he oído por algún dirigente del PP decir que si había acuerdos secretos sobre la lucha contra ETA, sobre ETA o sobre el futuro de ETA. Eso es absolutamente incierto. Con el Partido Nacionalista Vasco en 2004, en 2006 en la fase del proceso de paz, en 2007, en 2008, en 2009, en 2010 y en 2011 siempre ha habido un diálogo por razones elementales, porque es un partido fundamental en el País Vasco, sobre la lucha antiterrorista, sobre el final de ETA. Eso es lo que debemos tener muy presente, porque sería absolutamente impensable que no tuviéramos diálogo con el PNV. Como con las grandes fuerzas políticas democráticas, tenemos un diálogo, una información que aportamos y un intercambio de análisis sobre la lucha antiterrorista.

Pero, desde luego, nada que tenga que ver con acuerdos sobre aspectos del final de ETA.

P.- Quería hacerle una pregunta, y sé que soy reiterativo, pero se la voy a formular dándole la vuelta como un calcetín. Creo que ha quedado más que claro que no va a revelar usted si va a ser candidato en 2012 ¿pero nos podría decir, al menos, si anunciará esa decisión antes o después de las elecciones autonómicas del próximo mes de mayo?

En segundo lugar, y relacionado con esto también, ¿cuándo tome usted esa decisión va a utilizar el dedo, si me lo permite, como hizo José María Aznar en su día, o va a optar por otra fórmula más democrática?

Presidente.- Ya le digo que no se lo voy a decir. Es algo que está en el dominio de mis decisiones y de mi responsabilidad política, y, en todo caso, de compartirla, lógicamente, con el partido.

Segundo, es que esto está absolutamente establecido: en el Partido Socialista hay unas normas, que son las que funcionan, y no hay dedo posible. ¡Para nada! Tenemos ejemplos muy recientes o sea que parece que es una hipótesis absolutamente absurda para cualquier proceso.

Muchas gracias.