Entrevista al presidente del Gobierno en funciones en el Diario Nius

Madrid, jueves 3 de octubre de 2019

P.- Juan Pedro Valentín

Presidente.- Pedro Sánchez

P.- Presidente, buenos días.

Presidente.- Buenos días.

P.- ¿Qué tal ha descansado hoy?

Presidente.- Hoy he descansado bien. Creo que, en fin, los datos que tuvimos ayer de empleo, sin ser nada sobresaliente, sí que confirman, bueno, que la creación de empleo continúa en nuestro país, que se reduce el desempleo y, en consecuencia, que, bueno, las cosas van razonablemente bien.

P.- Hombre, hay algún factor para que descanse bien, y es que el Gobierno que tiene es el que usted quiere, lo digo por aquello de no tener otras fuerzas políticas en el Gobierno, y otro, es que no para. Es que tiene usted una agenda…

Presidente.- Bueno, creo que hay una agenda institucional, y, también hay una agenda importante de ir al territorio, de explicar qué es lo que ha ocurrido durante estos cinco meses, y, sobre todo, cuál es la pregunta que hay que responder el próximo 10 de noviembre. Y la pregunta es bien sencilla: Si queremos que el 11 de noviembre que haya Gobierno o sigamos instalados en el bloqueo.

Hay algunos líderes políticos que me critican diciendo, no Sánchez lo que quiere es la vuelta al bipartidismo. No. Yo lo que quiero es que las cosas funciones, que haya estabilidad, que podamos tener una legislatura de cuatro años, no de dos años, o de una año. Que podamos, en consecuencia, poner en marcha muchas de las transformaciones que necesita nuestro país.

P.- Estabilidad probablemente va a dar el hecho de que ya -usted lo anunció ayer- se desbloquee ese dinero, cerca de 7.000 millones para las Comunidades Autónomas, que era tan necesario, y que lo llevan reclamando desde hace bastante tiempo. ¿Por qué se ha podido hacer ahora, y no se podía hacer en julio, presidente?

Presidente.- Bueno, vamos a ver. Primero, porque en julio o en agosto o en septiembre lo que queríamos era un Gobierno. Y, por tanto, lo que queríamos era poner en marcha las Cortes Generales, que hubiera una cierta estabilidad parlamentaria y, por tanto, no tener que recurrir a medidas extraordinarias cuando podíamos tener un horizonte de legislatura, y no, por tanto, de repetición electoral. A partir de ahí, una vez constatados que vamos a unas elecciones de nuevo el próximo día 10 de noviembre, pues el Gobierno de España lo que hace es asumir su responsabilidad, actualizar las entregas a cuenta y buscar el mecanismo para poder hacerlo posible.

También le diré una cosa, hay bastante hipocresía por parte del Partido Popular y de Ciudadanos. En primer lugar, porque nosotros presentamos unos Presupuestos Generales del Estado antes del mes de abril que derivó en estas elecciones como consecuencia de su rechazo por parte del Partido Popular, Ciudadanos y las fuerzas independentistas, donde los objetivos de Estabilidad Presupuestaria daban más margen a las Comunidades Autónomas. En segundo lugar, donde se establecían esas actualizaciones de entrega a cuenta, y ellos lo rechazaron.

Ahora, se rasgan las vestiduras. Ahora dicen que quieren…

P.- ¿Sabe le van a acusar de electoralismo, hacerlo justo ahora?

Presidente.- Bueno, es que si no, ¿cuándo lo hago? Porque tenemos 40 días hasta las elecciones y, por tanto, no hay mucho más margen.

Yo creo que es importante que las Comunidades Autónomas tengan el dinero que les corresponde. También es importante que el bloqueo no afecte al resto de instituciones e insisto, creo que lo más importante es que el 10 de noviembre los españoles decidamos ya de una vez por todas tener un Gobierno. Porque es muy importante tener un Gobierno, no solamente por las transformaciones que necesitamos hacer durante los próximos cuatro años en el ámbito del empleo, de la sostenibilidad de las pensiones, de la digitalización, de la transición ecológica, de la igualdad real entre hombres y mujeres, de la lucha de la exclusión social, del fortalecimiento de nuestro Estado autonómico, sino que tenemos, bueno, algunos nubarrones en el horizonte que tenemos que ir despejando.

P.- Ayer fue uno de los peores días para las Bolsas. Donald Trump esta madrugada ha anunciado que va a poner aranceles a algunos productos españoles. La economía, la verdad es que esos nubarrones son inquietantes, ¿no?

Presidente.- Si se fija, esos nubarrones no tanto por los fundamentos económicos sino por la inestabilidad política o por la irresponsabilidad de algunos políticos.

P.- ¿Cómo cuáles?

Presidente.- En el sentido de que si uno anuncia aranceles, o anuncia guerras comerciales con otras superpotencias, pues, digamos, países medianos, como pueda ser España poco o nada podemos hacer salvo fortalecer nuestro proyecto común, nuestra casa común, que es la Unión Europea para poner algo de raciocinio en la economía global. Pero a partir de ahí, los fundamentos económicos de nuestra, digamos, de nuestro país son bastantes sólidos.

Ayer se dieron a conocer los datos del desempleo. Bueno, es cierto que septiembre siempre es un mal mes para el paro. Pero si se fija es el dato más bajo de desempleo desde el año 2008 en un mes de septiembre que de un año a esta parte, de septiembre de 2018 a septiembre de 2019 bueno, pues, prácticamente, el 75, más del 75% del empleo creado, es empleo indefinido. Son contratos a tiempo completo. La cobertura al desempleo ha aumentado, está en un 66, casi en un 67%. Y las previsiones de creación de empleo se están manteniendo. Es decir, llevamos 12 meses creando en torno a 480.000 puestos de trabajo.

Hay que hacer muchas cosas. Tenemos que derogar algunos de los aspectos más lesivos de la Reforma Laboral, porque hay una subcontratación que precariza y mucho, y devalúa y mucho las condiciones laborales y salariales de los trabajadores.

Tenemos que aprobar un nuevo Estatuto de los Trabajadores. Tenemos que poner en marcha la Ley de Igualdad Laboral entre hombres y mujeres en la empresa. En definitiva, hay muchas cosas que hacer. También subir el Salario Mínimo Interprofesional, como nos hemos comprometido, durante los próximos cuatro años. Pero creo, insisto, los fundamentos de nuestra economía son sólidos.

P.- ¿No ve crisis, entonces? ¿Se acuerda usted de Zapatero que le persiguió la palabra crisis durante mucho tiempo…?

Presidente.- Sí, pero fíjese. Claro, las cosas, ahora con perspectiva, si uno echa la vista atrás ¿quién vio esa crisis? Es que no la vio ni el Fondo Monetario Internacional ni la OCDE, ni el Banco Central Europeo, ni el Banco de España ni ningún organismo internacional. No estamos tampoco en esa situación. Es verdad que estamos en una desaceleración, en un enfriamiento de la economía.

A mí me parece que lo más importante, desde el punto de vista político, es ser riguroso en las cuentas, nosotros lo estamos siendo: estamos reduciendo la deuda pública, se está reduciendo al nivel más bajo de estos últimos diez años, el déficit público, vamos a cumplir con un 2% de déficit público. Y, por tanto, estamos en una senda de, digamos, equilibrio presupuestario. Pero también le digo, lo que queremos es dar una respuesta justa, equitativa a ese enfriamiento de la economía.

Lo que no puede ser es que de nuevo la clase media y trabajadora pague, como hizo con el Partido Popular, con subidas de impuestos y con recortes al Estado de bienestar, pues ese enfriamiento de la economía.

Pero también es muy importante que todos los medios de comunicación y también los políticos seamos claros con los ciudadanos: ni alarmismos, ni tampoco autocomplacencia. Vamos a mantener los ojos bien abiertos, y, sobre todo, lo que vamos a pedirle a la Administración americana, y también al partido, o mejor dicho, al Gobierno chino pues que, en fin, que no entren en esa guerra comercial que al final, daña a todos. Y sobre todo, a quien más daña es a quien menos tiene.

P.- Cataluña. ¿Le preocupa que haya detenidos por terrorismo en Cataluña?

Presidente.- Sin duda. Claro que sí. Y, de hecho, me preocupa más que haya responsables políticos que no condenen de manera tajante esos indicios de violencia. Hace muy pocos días vimos precisamente a una periodista de su Grupo del Grupo de Mediaset, ser increpada por algunos independentistas catalanes diciendo aquello de "por qué no se va". Bueno, no se tiene que ir nadie de Cataluña, voten lo que voten y piensen lo que piensen. Y esta es la cuestión. El por qué no se va, refleja muchas cosas. Sobre todo, lo que refleja es el proyecto, a mi juicio reaccionario, que representa para algunas personas el independentismo. ¿En qué sentido? Porque no solamente quieren sacar a Cataluña de España, lo que quieren es sacar a España de Cataluña. Y eso es un proyecto peligroso. Es un proyecto divisorio que fractura y que creo que debe llevar también a la reflexión al movimiento independentista.

P.- ¿Usted se fía de Torra?

Presidente.- Si es que no me tengo que fiar ni de una persona o de otra. Yo lo que le tengo que exigir es su responsabilidad.

P.- Es el presidente de la Generalitat.

Presidente.- Efectivamente. Si no se cometen irresponsabilidades, el Gobierno de España no tendrá que verse obligado a poner en marcha medidas extraordinarias. Estaba antes viendo un poco la tertulia de Ana Rosa, y se decía, bueno, el señor Sánchez que pasa de… No, el señor Sánchez, y el Gobierno y el Partido Socialista siempre ha estado en el mismo lugar. Ha estado siempre apoyando el orden constitucional, la integridad territorial, la soberanía nacional y el Estatuto de Autonomía de Cataluña.

En muchas ocasiones, cuando escucho, por ejemplo, a partidos de izquierdas decir es que el señor Sánchez quiere aplicar el 155 como le dice el PP o Ciudadanos, no se equivoquen. Quien aplica el 155 es el independentismo catalán. Son ellos los que tienen la responsabilidad de no obligar al Estado a tener que aplicar un artículo perfectamente legítimo, homologable en muchas Constituciones semejantes al Estado que nosotros tenemos autonómico, y, por tanto, ellos son los que pueden apretar el botón del 155.

P.- Presidente, es verdad que la situación ha cambiado mucho.

Presidente.- Sin duda.

P.- Hace unos meses hablábamos del relator, hablábamos del diálogo. Hablábamos de intentar tender puentes. Ustedes fueron a Pedralbes a encontrarse con los líderes independentistas…

Presidente.- Hicimos un Consejo de Ministros en Barcelona.

P.- ¿Ahora eso está completamente roto?

Presidente.- No. Nosotros siempre hemos defendido lo mismo. Hemos defendido, ley y diálogo. ¿Qué significa eso? Bueno pues que no puede haber un diálogo fuera de la ley. No puede haber un diálogo para retorcer la ley. Nosotros siempre hemos dicho, oigan, miren ustedes qué es lo que está ocurriendo en el Reino Unido. Allí ha habido un referéndum, por cierto, no vinculante para sacar al Reino Unido de la Unión Europea, y fíjense. La política ha metido a la sociedad británica en un callejón sin salida. No saben cómo salir. Ya no digo de la Unión Europea, no saben cómo salir de la situación política y de la crisis constitucional que han creado.

Claro, si uno reduce la política a una decisión binaria entre el sí o el no, cuando hay muchos matices, pues, evidentemente, lo que hacen es fracturar aún más a la sociedad. Y nosotros siempre hemos dicho no queremos un referéndum. No vamos a permitir que haya un referéndum en Cataluña. La sociedad catalana siempre vota en los procesos autonómicos, y siempre ha dicho de manera tajante y, además, con participaciones históricas cercanas al 80% que la mayor parte de la ciudadanía catalana no abraza las tesis independentistas.

¿Eso significa que entre toda la gente que no quiere la independencia en Cataluña quiera lo mismo?, no. Hay gene en Cataluña que quiere una recentralización por parte del Estado de las competencias. Otros, que queremos mantener el estatus quo, me refiero al Estatuto de Autonomía catalán. Y, otros, en cambio, pues que proponen pues una mayor descentralización en Cataluña.

Pero, en todo caso la sociedad catalana no quiere la independencia. Si es que, en realidad, el independentismo lleva 10 años tropezando en la misma piedra, que es su fracaso, porque la sociedad catalana no quiere la independencia, quiere la convivencia. Y eso es lo que tiene que garantizar la institución de la Generalitat catalana.

P.- Cuando escucha a los partidos independentistas llamar a la desobediencia civil, en caso de que la sentencia sea condenatoria, ¿usted qué piensa?

Presidente.- Yo no amenazo sino que advierto y en el sentido de que, pues, lógicamente, el Gobierno de España se verá obligado a tener que actuar pues de una manera proporcional a lo que represente el desafío.

Siempre he dicho que los tres principios que van a regir cuál puede ser la eventual respuesta por parte del Gobierno de España a ese desafío son: En primer lugar, la firmeza democrática, lo he dicho antes, la responsabilidad de todos los Gobiernos, también el de la Generalitat de Cataluña es preservar el Estatuto de Autonomía de Cataluña, porque eso es lo que garantiza la convivencia, el orden constitucional.

En segundo lugar, la proporcionalidad. Nosotros no somos un Gobierno que quiera echar más gasolina al fuego. Lo que queremos es contribuir a esa convivencia.

Me decían el otro día, no, el 155 usted lo saca a pasear porque considera que le da votos. Digo, no, mire, no, en absoluto. No creo ni que la aplicación de un artículo u otro dé más votos que otros. Fíjese lo que ocurrió el 28 de abril, el Partido Popular y Ciudadanos estaban con el 155 permanente, perpetuo, prácticamente, y tuvieron el resultado que tuvieron.

Yo creo que es una cuestión de obligación. La obligación del Gobierno de España es garantiza la convivencia y la seguridad. Y, en tercer lugar, la unidad.

Por tanto: firmeza democrática, proporcionalidad al desafío planteado por el independentismo, si es que se produce, y, finalmente, la unidad. Y la unidad es, pues, hablar con todos los partidos políticos. Eso es lo que yo haré.

P.- Imagino que tendrá que tener contactos. No sé si los ha tenido ya previo.

Presidente.- Todavía, no, porque fíjese, si vamos dos días, antes de ayer, el 1 de octubre, pues la verdad es que la cooperación, la coordinación con los Mossos d'Esquadra en Cataluña ha sido muy positiva. Prácticamente que se pasó una jornada de relativa calma. Hubo algunos incidentes aislados, pero, en todo caso, la ciudadanía catalana no se vio expuesta a ningún tipo de tensión más allá de cosas muy marginales y minoritarias.

Por tanto, bueno yo creo que nosotros estamos pendientes. Estamos muy, trabajando en el sentido de ver cuáles son todos los escenarios que tenemos encima de la mesa. Es cierto que somos un Gobierno en funciones. Eso también se lo he reprochado a los principales partidos políticos. Les dije que iba a haber una sentencia en el mes de octubre, que debíamos tener un Gobierno en plenas capacidades. Desgraciadamente, se impuso el bloqueo. Pero eso también justifica el que el 10 de noviembre, primero, los ciudadanos vayamos a votar. Y, en segundo lugar, tengamos el Gobierno más fuerte posible, porque, efectivamente, tenemos desafíos muy importantes por delante.

P.- ¿Como Gobierno en funciones hay algo que ustedes hayan visto ya que no puedan hacer, en este asunto de Cataluña?

Presidente.- No. Desde el punto de vista de lo que es la respuesta a un hipotético desafío por parte del independentismo catalán, tanto el artículo 155 como la Ley de Seguridad Nacional se podrían aplicar.

P.- ¿Hay algún tipo de contacto con Torra? ¿Ha tenido usted algún tipo de contacto últimamente con él?

Presidente.- No. Es verdad que él pues me envía cartas, que yo creo que tiene más una causa propagandística que una verdadera, digamos, voluntad de llegar a algún tipo de diálogo. Pero, en eso, siempre, Moncloa, el Gobierno de España ha sido bien claro, nosotros no rehuimos ese diálogo, pero siempre dentro de la ley.

De hecho, a nivel, digamos, ministerial, de Gobierno, la cooperación con la Generalitat de Cataluña no en todos los Departamentos, pero sí en muchos, es bastante positiva, con lo cual, digamos que hay como distintos niveles de responsabilidad política, en los que hay más fácil comunicación que en otros.

P.- Hay colaboración administrativa, pero no hay contactos políticos como había en otros tiempos.

Presidente.- Con el señor Torra no tengo comunicación desde hace un tiempo.

P.- En las investigaciones que se están realizando sobre los CDR ustedes, me imagino que tendrán bastantes datos sobre las investigaciones, datos policiales… ¿A usted le preocupa que se pueda establecer terrorismo en Cataluña, esa palabra que hemos vivido en España de una manera brutal en el País Vasco? ¿Le preocupa que se pueda radicar el terrorismo en Cataluña?

Presidente.- Vamos a ver. Por supuesto que me preocupa. Y, de hecho, lo que más me preocupa es la banalización que se hace por parte de algunos actores políticos del concepto terrorismo, en el sentido de que hemos sido un país que, desgraciadamente, lo ha sufrido durante más de 40 años en el País Vasco, también, en el conjunto del país. Y, en segundo lugar, porque hemos sufrido también el terrorismo yihadista, ¿no?, de una manera muy cruel.

Por tanto, somos un país preparado, desgraciadamente, porque lo hemos sufrido con unas Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado muy preparadas para luchar contra el terrorismo, y lo que creo que es muy importante es que, desde el punto de vista político, cualquier indicio de violencia también se condene por parte, en este caso, de los máximos responsables de las instituciones catalanas.

Pero ya que me pregunta sobre esta cuestión también le diré algo más. Claro, si un ciudadano escucha a sus líderes políticos decir que España es un Estado opresor, decir, como yo le he escuchado al señor Torra decir algo así como que están cansados de que entren por las noches en nuestras casas, que hay presos políticos, que no hay libertades; es decir, toda esta, digamos, gran mentira que ha construido el soberanismo y el secesionismo catalán, en relación con España, pues, lógicamente ese tipo de discursos también contribuyen la radicalización por parte de elementos por sí extremistas, ¿no?

P.- Cuando habla de banalización ¿se refiere a esas declaraciones o se refiere a otras?

Presidente.- Ese tipo de declaraciones, creo que es muy importante desmontarlo desde el punto de vista político. España es un Estado Social y Democrático de Derecho. En España no existen presos políticos. Hay políticos que tienen que responder de sus hechos ante el Tribunal Supremo, en este caso, y, además, con las máximas garantías, en un juicio que ha sido retransmitido 24 horas por streameng para que lo pudieran ver no solamente el conjunto de España, sino el conjunto del mundo. En fin, van a tener la capacidad de poder recurrir si no están de acuerdo con esa sentencia del Tribunal Constitucional ante el Tribunal de Estrasburgo europeo.

En definitiva, creo que hay garantías que demuestran que este es un país sólido, democrático, con un Estado de Derecho pues fuerte, por cierto, no lo digo como presidente del Gobierno de España, sino que lo dicen pues las principales, digamos, países o, incluso, también, instituciones internacionales, ¿no?

Pero ese no es el problema. El problema del independentismo catalán es que su proyecto político no es lo que le dijo a la periodista de "váyase, por qué no se va usted de Cataluña". El problema es que quieren salirse de España y otra cosa es sacar a España de Cataluña. Y esas dos cosas son muy peligrosas. Porque España es un país que estima todo su territorio. Claro que sí, nosotros consideramos nuestra la cultura catalana, las costumbres catalanas, pero hay una parte de esa sociedad catalana, minoritaria afortunadamente, que se siente ajena a la cultura española en Cataluña. Yo creo que esto es algo que tenemos que combatir.

P.- En su lema de campaña aparece España.

Presidente.- Bueno, siempre lo hemos utilizado.

P.- Sí ahora es bastante sorprendente, 'Ahora España'

Presidente.- Somos, fíjese, si han nacido partidos políticos a lo largo de estos últimos años. Cada vez que hay un proceso electoral aumenta la oferta de partidos políticos. Eso también nos tiene que llevar a una reflexión: ¿Es importante el multipartidismo? Bueno, fíjese esta denostada Ley Electoral que querían cambiar algunos, y, al final, hay demasiados partidos… Bueno, los partidos se queda en los ciudadanos, pero, en todo caso, es muy importante que haya un Gobierno fuerte, con un partido fuerte.

Y a partir de ahí, España, pues mire.

P.- Yo le quería preguntar, ¿qué es para usted España?

Presidente.- Pues para mí España es, no representa solamente la bandera que nos representa a todos. Para mí España es la educación pública, es el empleo digno, es el Estado de bienestar, es la emancipación de la gente joven, que tiene que emanciparse con 20 años, y no con 30 años; es el empoderamiento de la mujer, y, por tanto, luchar por la igualdad real y efectiva de los hombres y de las mujeres. Es la estabilidad. Es Europa. Es, en definitiva, todas aquellas cuestiones que nos unen.

Yo creo que, en muchas ocasiones, la derecha ha utilizado el término España poco menos como para definir una sociedad que, a lo mejor se puede ver legítimamente representada en la foto de la plaza de Colón de hacer unos cuantos meses, pero es una sociedad en la que a lo mejor hay mucha gente que se excluye. Yo, desde luego, no me siento representado en esa foto.

Nosotros defendemos una sociedad pues, plural donde pueda verse representada esa foto de Colón, pero otras muchas realidades.

P.- ¿España es plurinacional, en la España que usted piensa?

Presidente.- Sí, pero fíjese la cuestión del artículo 2, en este caso, de la Constitución Española, reconoce la diversidad de nuestro país. ¿Cuál es la diferencia entre aquellos que reconocemos la diversidad territorial de España, y aquellos que, por ejemplo, están defendiendo el independentismo en Cataluña? La diferencia es que lo que quieren ellos es identificar Cataluña con un Estado independiente de España. Y, otros, lo que decimos es que la mejor manera de que Cataluña exprese todo su potencial, no solo cultural, sino también de identidad que tiene muy intensa, es a través del Estado autonómico de una España europea que es lo que nosotros defendemos.

P.- ¿Qué concepto tiene usted de Otegi, de Arnaldo Otegi?

Presidente.- No he tenido la ocasión de poder hablar con él. Lo que sí que creo es que es una persona que, en fin, su pasado le define. Y es un pasado en el que ha justificado la violencia y el asesinato, precisamente, para defender ideas políticas. Y eso es algo absolutamente antagónico al que ha defendido el Partido Socialista, y yo, como político.

P.- Saben que se les acerca un poco a Bildu por el acuerdo que tuvieron en Navarra, en el que fue necesario el acuerdo con Geroa Bai.

Presidente.- Pero, es que no hubo ningún acuerdo. Pero es que Geroa Bai nada tiene que ver con Bildu.

P.- Sí, pero lo que digo, con ese acuerdo que necesitaba los votos de Bildu.

Presidente.- Hay una mirada, por parte de la prensa, permítame que lo diga, de estos términos, madrileña que algunas veces no acaba de entender o a lo mejor no quiere comprender cuál es la realidad de nuestro territorio tan diversa. En Navarra, precisamente, lo que ha habido ha sido, efectivamente, un acuerdo del Partido Socialista de Navarra entre Geroa Bai y también Podemos, que, precisamente, lo que ha hecho ha sido, componer un gobierno en el que no hay consejeros de Bildu, que sí que había antes en la anterior legislatura, antes de las elecciones del 26 de mayo. Y ha sido un gobierno en el que, por ejemplo, pues, evidentemente, lo único que se ha necesitado es la abstención en este caso de EH Bildu.

Y, por otro lado, es un partido, el Partido Socialista de Navarra que, en Pamplona, antes había un alcalde de Bildu, y, hoy, hay un alcalde, en este caso de UPN, como consecuencia de que el Partido Socialista de Navarra no apoyó a Bildu.

Por tanto, creo que hay que defender la convivencia. Creo que ahora mismo en Navarra tenemos un gobierno foralista. Tenemos un gobierno que defiende la Constitución en Navarra, y a mí eso es lo que me parece importante. Más allá de eso, toda la crítica que hace la derecha es para justificar lo injustificable, y es que no ha habido, no había una mayoría parlamentaria alternativa al Partido Socialista en esta legislatura que no ha nacido, porque vamos de nuevo, desgraciadamente, a elecciones, y, lo hacen, precisamente, para justificar ese bloqueo.

P.- ¿Usted cree que puede llegar alguna vez a un acuerdo con Albert Rivera para gobernar?

Presidente.- Bueno, yo creo que eso es ciencia ficción, ¿no? A mí me parece que el señor Rivera, pues, bueno, en fin, yo muchas veces digo que el próximo 10 de noviembre, al menos, los ciudadanos tienen más información de cuál ha sido el comportamiento de los distintos actores políticos. Por ejemplo, antes del 28 de abril, bueno, pues el que la ultraderecha apoyara a gobiernos del Partido Popular con Ciudadanos era una amenaza, hoy, lo es. Lo es en Madrid; lo es en Castilla y León; lo es en Murcia; lo es en muchos Ayuntamientos, por ejemplo, en la ciudad de Madrid, ¿no?

Antes del 28 de abril había mucha gente que pensaba que a lo mejor, pues, en fin, si Manuel Vals como representante de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Barcelona, pues se veía obligado a elegir entre lo malo y lo peor, es decir, entre Ada Colau y que Maragall, Esquerra Republicana, se hiciera con un importante Ayuntamiento, como es el Ayuntamiento de Barcelona, pues que iban a apoyar, lógicamente, a Ada Colau y no iba a ser expulsado de Ciudadanos, como ha sido. Pero ha ocurrido. Fíjese, Ciudadanos es un partido que siempre se decía que iba a dar estabilidad al país, y lo que ha hecho ha sido contribuir a esa inestabilidad. Incluso, que iba a luchar contra el independentismo, y lo que ha querido siempre es que yo pactara con Podemos y con los independentistas.

Efectivamente, yo, hoy, podría ser presidente del Gobierno. Sí, podría ser presidente del Gobierno, pero ¿de qué Gobierno? ¿De un Gobierno donde había una parte que estaría defendiendo la Constitución, el Estatuto de Autonomía en Cataluña, la aplicación eventual del artículo 155 en caso del desafío independentista, y otra parte del Gobierno diciendo que hay presos políticos, como defiende Unidas Podemos?

¿O poner en manos, en este caso, de un partido con poca o mala experiencia en la gestión pública la Seguridad Social de nuestros mayores o la política energética que define la competitividad de un país o la Hacienda pública?

Bueno, por eso, usted cuando me pregunta si descansaba o no descansaba bien, en términos coloquiales a eso me referí, ¿no? En muchas ocasiones, me da la sensación de que los periodistas nos pedís algo imposible a los políticos. No utilizar lenguaje de madera, no utilizar expresiones políticamente correctas; cuando expresiones coloquialmente entendibles y comprensibles por parte de la ciudadanía, pues poco menos que se vuelve la crítica…

P.- Las estamos buscando en todo momento, no le que ninguna duda.

Presidente.- Sin duda alguna.

P.- Pero, ¿y si los números son tozudos…?

Presidente.- Pero las actitudes van a ser distintas.

P.- O sea que, los números pueden ser los mismos, pero usted cree que van a cambiar las actitudes.

Presidente.- Tienen que cambiar las actitudes. Tienen que cambiar las actitudes…

P.- ¿La suya también?

Presidente.- ¿La mía? Fíjese, yo la cambié hasta cinco veces, en estos cuatro meses de no legislatura. Yo siempre he dicho, tenía muchas dudas de que hubiera un gobierno de coalición con Unidas Podemos. Primero, porque no sumábamos mayoría absoluta, necesitábamos a las fuerzas independentistas para dar estabilidad, y eso pues, evidentemente, es como un oxímoron ahora mismo. Si nos vamos al 28 de abril fueron precisamente las fuerzas independentistas las que votaron en contra de esos presupuestos y las que precipitaron las elecciones junto con la derecha. Bueno, nos vamos ahora a elecciones.

Yo siempre voy a defender lo mismo, un Gobierno progresista, un Gobierno coherente en su acción y un Gobierno estable, al menos en sus apoyos parlamentarios. Yo no quiero, en fin, sé que las mayorías absolutas no existen ya en Europa ni por supuesto en España. Pero también le digo una cosa, votó el 77% de la ciudadanía el pasado 28 de abril y al Partido Socialista casi le dieron un 29% del apoyo. A la segunda fuerza política, el Partido Popular, el dieron un 16% de apoyo.

Es decir, la ciudadanía dijo claramente que quería al Gobierno liderado por el Partido Socialista y que España avanzara. El resto de formaciones políticas, al final, han impuesto ese bloqueo. Pero también le diré una cosa: Dije al principio, que no a la coalición, finalmente, acepté los términos de una coalición. Fui flexible hasta donde yo creía. Primero, que podría serlo. Segundo, que no se desnaturalizaba el proyecto político que habían votado de manera mayoritaria los españoles el pasado 28 de abril. Y, en tercer lugar, que llevara por una senda de un progreso económico seguro a nuestro país.

Insisto, creo que si algo se ha desvelado como consecuencia de todo esto, pues es la gran hipocresía de una derecha que ha tratado de caricaturizarme como político en el que poco menos que yo era una persona dispuesta a cualquier cosa: a vender a mi país, a romperlo en pedacitos, a echarme en brazos del independentismo… Todo con tal de mantenerme en el Gobierno, ¿no?, pues yo creo que, al final, humildemente lo que he querido y quiero expresar, al menos, durante esta campaña a los españoles, es que yo lo que he hecho ha sido es anteponer el interés general a cualquier tipo de interés.

El interés general hoy transcurre por la estabilidad, por una gobernabilidad cierta, y por una respuesta progresista a los problemas que tenemos.

P.- Será flexible, entonces, a partir del día 10 de noviembre.

Presidente.- Siempre lo he sido. Ahora, la flexibilidad no es imposición. Y, por tanto, en fin, yo creo que la mejor fórmula de gobernabilidad ahora mismo en nuestro país es la que yo creo que durante estos últimos meses hemos experimentado en el sentido de un Gobierno del Partido Socialista con la incorporación de personas de reconocido prestigio. Fíjese las garantías que ahora mismo da con este enfriamiento de la economía, pues tener a una ministra tan reputada y tan rigurosa como es Nadia Calviño, María Jesús Montero. Teresa Ribera, en el ámbito de la política energética, por poner tres ejemplos.

Creo que hay un equipo detrás riguroso, comprometido con lo social que puede dar esa respuesta progresista a los desafíos que tenemos.

P.- Nos queda muy poquito. Usted mandó una carta a los militantes socialistas para pedirles movilización. ¿Le preocupa mucho la desmovilización en estas elecciones?

Presidente.- España siempre ha sido un país que ha participado en los procesos electorales.

P.- Pero cuando bajan del 70% las encuestas, el Gobierno da a derecha. La participación, perdón.

Presidente.- Vamos a ver. Yo creo que, en todo caso, lo que sí que me gustaría trasladar es que yo me siento en deuda con los siete millones y medio de españoles que votaron al Partido Socialista el pasado 28 de abril, y he intentado formar un Gobierno estable, coherente; no ha sido posible. Se impuso el bloqueo. Y a ellos les pido un esfuerzo más, porque es verdad que los argumentos, las razones que justificaron ese voto el pasado 28 de abril siguen persistiendo, porque no hemos podido poner en marcha todo ese programa que teníamos previsto para el 28 de abril.

En realidad, tenemos que hacer una campaña en positivo, que es lo que yo me propongo. No quedarme en el lamento de lo que pudo ser y no fue, ni tampoco entrar en un cruce de reproches. Centrarme en lo importante, y lo importante es: Uno. Dar salida al bloqueo que vive España. Dos. Garantizar una estabilidad para una horizonte cierta de una legislatura de cuatro años, y no de un año. Y, tres. Consolidar el giro social que empezamos hace 15 meses en nuestro país.

P.- Por último. ¿Está usted orgulloso de ser el presidente que va a exhumar los restos de Franco y sacarlo del Valle de Los Caídos?

Presidente.- Hombre, si lo pone en esos términos, estoy orgulloso del Gobierno, y, sobre todo, estoy orgulloso de la democracia que tenemos. Creo que ha sido, fíjese, ha habido momentos hasta incluso de una cierta zozobra por parte de la ciudadanía que no entendía el por qué se tardaba tanto, pero bueno, como hemos dicho en otros momentos de la entrevista este es un Estado Social, Democrático y de Derecho, por tanto, es un Estado muy garantista. Es un Estado que lo que ha hecho el Gobierno ha sido poner en marcha un expediente administrativo para dar cumplimiento a la Ley de Memoria Histórica, y, también una resolución aprobada por unanimidad en el Congreso de los Diputados, nos hemos encontrado durante estos últimos 12, 13 meses con muchos recursos interpuestos por la familia del dictador que, afortunadamente, hemos ido sorteando, superando.

Finalmente, nos hemos encontrado con una sentencia por parte del Tribunal Supremo unánime, y a mí me parece que es, pues, un triunfo de la democracia, es un triunfo de la memoria, de la dignidad y bueno del recuerdo de muchísima gente con la estamos conectados, que ya no están con nosotros, abuelos, padres… Estoy convencido que hoy pues si estuvieran con nosotros, respirarían un poco más aliviados de ver que, bueno, una democracia como la española pues no tiene un mausoleo dedicado a una persona, un dictador, que tanto sufrimiento trajo a nuestro país.

P.- ¿Usted no ha hablado con la familia Franco, ¿no?, ¿personalmente?

Presidente.- No, pero sí ha habido contactos por parte de determinadas personas del Gobierno con la familia para tratar en este proceso que ha durado más de 12 meses, pues tratar de llegar a un acuerdo. Nuestra voluntad siempre ha sido intentar llegar a un acuerdo para dar cumplimiento a esa resolución del Parlamento y la Ley de Memoria Histórica. No ha sido posible, pero, en todo caso, creo que bien está, lo que bien acaba. Y como va a acabar es, acabando con ese mausoleo y exhumando e inhumando los restos del dictador pues a un espacio más perteneciente al ámbito familiar que al ámbito público.

P.- Pues los que acabamos somos nosotros, presidente. Muchas gracias por la entrevista.

Presidente.- Muchas gracias. Mucha suerte.

(Transcripción editada por la Secretaría de Estado de Comunicación)

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