Intervención en la primera sesión plenaria de la XXVIII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, en Santo Domingo, República Dominicana

25.3.2023

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Santo Domingo

INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, PEDRO SÁNCHEZ


Muchas gracias, Presidente Abinader. Majestad. Jefes de Estado. Jefa de Estado. También de Gobierno. Secretario General. Queridos colegas.

Lo ha dicho antes el Rey, esta Cumbre Iberoamericana tiene lugar en un momento trascendental y en un contexto de una extraordinaria incertidumbre y también extraordinaria inestabilidad. Cuando aún estábamos en plena recuperación de una pandemia, sin precedentes, la peor emergencia sanitaria de estos últimos 100 años de la historia de la humanidad, estalló la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania.

Y me vais a permitir que empiece por ahí, para decir que con sus actos Putin, si ha hecho algo, ha sido violar los principios más básicos de la convivencia pacífica entre naciones y ha provocado una crisis que está teniendo, como bien sabemos todos nosotros y nosotras, un impacto global.

España condena en los términos más enérgicos la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania. Rechazamos lo que es, en definitiva, lo que está sucediendo en Ucrania, un intento más del viejo imperialismo, en este caso de Putin, ante una nación que está defendiendo su libertad y su integridad territorial, y lógicamente, apoyamos los trabajos del presidente Zelenski por lograr una paz justa y duradera para su nación.

En todo caso, lo que sí que es cierto también es que el alza de los precios de la energía, de los alimentos, aquí se ha dicho también la irrupción de las cadenas de suministro, la subida de los tipos de interés y sus derivadas, unido a los desafíos que representa la emergencia climática, que ha sido objeto también de debate, o la transformación digital acelerada de nuestras sociedades, nos sitúan en un escenario como gobernantes en el que encuentros como este cobran especial relevancia a nuestro juicio.

Nuestros ciudadanos y ciudadanas reclaman respuestas y solo podremos darlas mediante la acción concertada, mediante la acción multilateral. Y en ese contexto, como bien ha dicho el Rey de España, tanto América Latina y el Caribe, son y serán siempre una prioridad para España.

Por ello, en un contexto, en una coyuntura como esta, el ejercicio de las Cumbres Iberoamericanas es una extraordinaria oportunidad para seguir avanzando en esa agenda común que contribuya a reforzar el papel de lo iberoamericano en el nuevo concierto global que se está definiendo.

Esa es la ambición de España en esta Cumbre, querido Presidente Abinader, de Santo Domingo. Quiero felicitarte por el excelente trabajo que ha hecho la República Dominicana para abordar los temas que nos preocupan y, por supuesto, cuentas con el apoyo de España en escalar a escala, a nivel multilateral, mejor dicho, la crisis que está viviendo Haití.

En todo caso, avanzar hacia una Iberoamérica justa y sostenible, como reza el título de esta Cumbre, es la única manera de conseguir una Iberoamérica más estratégica con voz propia en el mundo. El primero de esos objetivos, aquí se ha dicho también, ha de ser lograr una Iberoamérica más justa, inclusiva y feminista.

La pandemia y la guerra en Ucrania están empeorando las tasas de desigualdad y de pobreza en todas las sociedades. Pero, en particular, en América Latina y en el Caribe. A finales de 2022, por dar algunas cifras, la pobreza asciende hasta alcanzar al 32% de la población. Estamos hablando de 201 millones de seres humanos, 15 millones más que antes de la pandemia.

Y por tanto, para luchar contra la pobreza y también contra la desigualdad, lo que necesitamos son más recursos. Y en ese contexto, el Gobierno de España, lo sabéis bien muchos de los que estáis aquí presentes, porque lo hemos hecho conjuntamente, ha trabajado con las instituciones financieras internacionales en iniciativas que permitan a los países de renta media acceder a la financiación internacional en condiciones adecuadas.

Pero es evidente también que los recursos externos deben ser complementados con los recursos nacionales, mediante políticas fiscales progresistas, justas, que puedan financiar servicios públicos de calidad. Y me alegra observar cómo varios países estáis haciendo progresos en esa dirección. Son muchas las herramientas que los gobiernos nacionales tenemos para construir sociedades más justas. Y si lo hacemos conjuntamente, creo que tendremos un impacto aún mayor.

Por eso es relevante, a mi juicio, que hoy adoptemos instrumentos de cooperación que, junto con nuevas ideas, como por ejemplo, la Red Iberoamericana de Inspecciones de Trabajo, mejorarán las políticas laborales y, lanzaremos además, iniciativas en favor de los colectivos más vulnerables, entre otros.

América Latina cuenta con importantes fortalezas. Antes lo ha dicho el presidente Arce, al que yo, lógicamente, me sumo en sus comentarios. Más de 32 millones de jóvenes universitarios, el empuje de las empresas multilatinas, el dinamismo de las startups, o también de las pequeñas y medianas empresas, una fuerza laboral joven, y cada vez más preparada, la creciente innovación, digitalización, sus cuantiosos recursos naturales, como bien ha dicho el presidente Petro, como el 85%, nada más y nada menos, de las reservas mundiales de litio, por poner tan solo un ejemplo para ver cuál es el enorme potencial que tiene esta región.

Por tanto, debemos aprovechar todos estos recursos para fortalecer nuestras sociedades y hacer de nuestras sociedades, sociedades mucho más cohesionadas, en lo social y en lo territorial.

El segundo objetivo que quisiera compartir es el de hacer una Iberoamérica más sostenible centrada en las personas. Muchos de vosotros lo habéis referido en vuestras intervenciones. Creo que la forma en la que los países llevemos a cabo esta doble transición, la ecológica y también la digital, va a definir el futuro de nuestras regiones y también de nuestras sociedades. Por eso, urge desarrollar una visión colectiva sobre cómo debemos afrontar, desde la comunidad iberoamericana, estos retos con estándares de calidad y sostenibilidad claros.

Por eso, creo que es muy importante lo que estamos, Presidente Abinader, aprobando hoy aquí. Es muy importante, un poco siguiendo el hilo del Presidente Boric en su intervención, porque la adopción de la Carta Medioambiental Iberoamericana, que sienta las bases de una ambiciosa hoja de ruta para afrontar los efectos derivados de la emergencia climática.

En segundo lugar, la Ruta crítica para alcanzar la seguridad alimentaria en Iberoamérica o la soberanía alimentaria, por seguir la referencia del Presidente Petro, que vincula la dimensión humana y la sostenibilidad y que va a ser particularmente útil ante la actual incertidumbre de precios y de suministros.

Y, por último, la aprobación de la Carta Iberoamericana de Principios y de Derechos Digitales para dar una perspectiva humanista a la transformación digital. A mí me parece que son, que sellan, un compromiso de la comunidad iberoamericana con esa perspectiva humanista en estos tres ámbitos, tanto el de la soberanía alimentaria como el medioambiental, y sin duda alguna, también la transformación digital.

Tercero, la apuesta por una Iberoamérica más estratégica, con voz propia en el mundo. Y en este sentido, creo que la relación con la Unión Europea tiene muchísimo potencial que, evidentemente, como Presidencia de la Unión Europea en el segundo semestre de este año, vamos a tratar conjuntamente con nuestros hermanos portugueses en impulsar.

España, vamos a aprovechar nuestra Presidencia para celebrar una cumbre que no se celebraba desde el año 2015. Desde el año 2015. Una cumbre entre la Unión Europea y la CELAC, que va a tener un importante contenido político, económico, social y medioambiental. No solamente declarativo, sino también ejecutivo.

Vamos a tratar de establecer un diálogo político regular, estructurado, sistemático, entre la Unión Europea y la CELAC, reforzado entre las regiones e instituciones europeas para abordar juntos los desafíos globales. Y pondremos también en marcha una agenda compartida de inversiones, que creo que va a ser muy importante, con proyectos de alto impacto estratégico y alcance regional, vinculados con eso, con la transición ecológica, pero también con la agenda social, en ese reto compartido que representa la lucha contra la desigualdad.

Y en el capítulo comercial en nuestra Presidencia, aspiramos a avanzar con decisión hacia la firma y la ratificación de instrumentos fundamentales, para un futuro de prosperidad compartida, como son, como dice el Presidente Boric, pues los acuerdos entre la Unión Europea y Chile, o también con nuestros hermanos mexicanos, ¿y por qué no?, ojalá podamos lograrlo, querido Alberto y el resto de colegas del Mercosur, con ese importante proyecto de integración regional que es el Mercosur.

Termino. Querido Presidente, queridos colegas, creo que somos todos conscientes de la fuerza de nuestra región en el mundo, que actuamos también en términos estratégicos y debemos profundizar en esa línea. Prestemos, por tanto, atención a lo que sucede más allá de nuestras fronteras.

Ya sabemos cómo impactan en nuestras sociedades los movimientos externos en el mundo en el que vivimos tan interrelacionado, y el hilo que nos une es cada vez menos invisible. Yo creo que la pandemia, la guerra en Ucrania, las transiciones ecológica y digital, y las desigualdades que muchas de estas crisis provocan, además, lógicamente, de las incertidumbres que siembran entre nuestras sociedades, tienen que hacernos anticipar y responder con mayor coordinación a nivel multilateral estos desafíos.

Creo que tenemos ante nosotros una enorme oportunidad, también responsabilidad, que se alza con ambición y determinación si así somos capaces de responder a estos desafíos.

Por eso termino diciendo, querido Presidente Abinader, que juntos podremos avanzar hacia un futuro mejor. Agradecerte de nuevo el éxito de esta Presidencia y desearle los mejores deseos a la Presidencia de Ecuador y al Presidente Lasso.

Nada más y muchas gracias.


(Transcripción editada por la Secretaría de Estado de Comunicación)