Comparecencia del presidente del Gobierno para presentar la cuarta edición del informe de rendición de cuentas 'Cumpliendo'

29.7.2022

La Moncloa

COMPARECENCIA DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO

Buenos días.

Gracias a todos y a todas, en especial a los medios de comunicación, por atender esta tradicional rueda de prensa de balance semestral de la acción del Gobierno. Como recordarán, la última comparecencia de balance tuvo lugar el pasado 29 de diciembre, por tanto, siete meses han pasado desde esa fecha. Siete meses marcados entonces por la esperanza que supuso sentirnos protegidos ante la covid, gracias al éxito de la vacunación. Y después, y ya más cerca, cinco meses marcados por la honda preocupación y también la profunda incertidumbre provocada por la invasión de Putin en Ucrania. Conflicto que quiero recordar una vez más, continúa. Una guerra que quiero recordar una vez más sigue causando muerte, sufrimiento y desplazamiento de millones de seres humanos, con cifras que nunca habíamos visto desde la Segunda Guerra Mundial.

En consecuencia, lo que quiero hacer al principio de esta intervención es manifestar una vez más la solidaridad del pueblo español con Ucrania y la mayor de las condenas ante esta guerra de Putin en Ucrania. Como saben, el Gobierno de España ha estado allí apoyando de todas las maneras posibles al pueblo ucraniano. Pero, sobre todo, el gobierno ha estado aquí haciendo todo lo que estaba en nuestra mano para proteger a los trabajadores y a las empresas, para proteger a las familias y a las industrias. En definitiva, para amortiguar este impacto tan duro, tan contundente, que la guerra está teniendo sobre el coste de la vida de nuestros conciudadanos.

Esta mañana, como saben ustedes, hemos conocido un mal dato del IPC del mes julio del 10 coma 8%. Un dato que, si demuestra algo es, confirmar que la inflación es la principal preocupación ahora mismo de la economía global. La principal preocupación de los gobiernos europeos y también, lógicamente, la principal tarea que tiene por delante del Gobierno de España.

España, como saben, es el tercer país de la Unión Europea que más recursos está destinando para proteger las rentas de nuestros conciudadanos. Medidas que, de no existir, no harían que el IPC estuviera en el 10%, sino que estuvieran el 15%. Medidas que se engloban, como he explicado en muchas otras ocasiones, en los siguientes ejes:

En primer lugar, proteger y proteger a la clase media y trabajadora, sus rentas, su bienestar.

En segundo lugar, reforzar la protección de todos aquellos colectivos que han devenido más vulnerables como consecuencia del alza de los precios.

En tercer lugar, hacer de este reparto del coste económico y social de la guerra un reparto más justo, creando e impulsando una nueva fiscalidad, con dos impuestos importantes, como es el de las grandes entidades financieras y las grandes entidades energéticas.

Y finalmente, el impulso a soluciones europeas a un problema que es europeo, como es el de la inflación.

Hace siete meses, en todo caso, por retrotraernos a ese pasado 29 de diciembre, la agenda política de los gobiernos europeos era otra. Nuestras prioridades eran otras: la superación de los efectos de la crisis de la covid, el éxito de la vacunación, también la recuperación económica que siempre adjetivamos como justa. Es decir, tendrían que ser todos los territorios y todos los colectivos sociales los que se vieran beneficiados de esa recuperación económica y también, lógicamente, esa gran oportunidad que representan para la reindustrialización y el cambio de modelo productivo de nuestro país los fondos Next Generation. Estos apremios continúan, pero tenemos a la vez que afrontar lo urgente y lo importante. Y por eso este gobierno siempre ha tenido dos prioridades, que se pueden sintetizar en dos verbos. Uno, el de proteger. Proteger a la clase media y trabajadora de nuestro país. Y el segundo, el de avanzar. Avanzar en una agenda de modernización de nuestra economía y del conjunto del país.

Desde que empezaron a subir los precios, el Gobierno de España ha movilizado 30.000 millones de euros en ayudas a la clase media trabajadora, a los colectivos vulnerables y a los sectores más afectados directamente por el alza de los precios. Para que nos hagamos una idea, esos 30.000 millones de euros representan 2,3 puntos del producto interior bruto.

Para que nos hagamos una idea, sobre todos los conciudadanos que estén viendo esta rueda de prensa del descomunal esfuerzo que esto representa, estamos hablando de que este esfuerzo representa el doble de lo hecho hasta el momento economías más directamente afectadas como consecuencia de su dependencia del gas ruso, como es, por ejemplo, Alemania.

También creo que hemos logrado avances francamente beneficiosos para nuestros ciudadanos y también para las empresas en nuestros acuerdos en Bruselas, como es, por ejemplo, la excepción ibérica para limitar el precio del gas que genera electricidad. Medida que ya está reduciendo y va a reducir aún más la factura de aquellos hogares que están pagando ahora mismo, o que están en el mercado regulado, y que estimamos tengan una reducción de entre un 15 y un 20% a lo largo del año.

Quiero recordar que en septiembre del año pasado empezamos con ello, pero en los inicios de esta escalada de precios era habitual que los medios de comunicación se hicieran eco a diario de la evolución de los precios mayoristas de la energía. Pues bien, les invito simplemente a que nos detengamos por un instante en el precio de hoy de la energía en España y en Portugal, y también en otros países europeos, como es Alemania, Francia e Italia. Estamos hablando de que en España y Portugal ese precio es de 141,5, mientras que en Francia escala a casi los 500 €, en Alemania a los 438,6 € y en Italia a los 15, los 516,1 €.

Cada cual puede preguntarse y responderse sobre lo que hubiera sucedido si los gobiernos ibéricos no hubiésemos lanzado la iniciativa que lanzamos. Por cierto, todo ello sin el apoyo de la oposición conservadora.

También lo que hemos hecho ha sido extender a todo el año la vigencia de la bonificación de 20 céntimos por litro en los carburantes; hemos también limitado la subida del alquiler; hemos reforzado el ingreso mínimo vital, ajustándolo en un 15%; hemos rebajado el IVA de la electricidad -recordemos que lo rebajamos ya el año pasado del 21% al 10%-. Hemos hecho un esfuerzo adicional a favor de la clase media trabajadora, rebajando al 5% y también en el resto de impuestos a la electricidad. O bien hemos rebajado o bien hemos simplemente congelado esos impuestos.

Y también lo que hemos hecho ha sido ayudar a sectores económicos compartidas, específicas, muy afectados por el alza de los precios. Estamos hablando del sector de los transportes, del sector primario, el agrario, el pesquero o también de las industrias gas intensivas medidas, todas ellas han contado con el apoyo de todos, salvo de la derecha y de la ultra derecha.

Hemos también aprobado nuevas medidas, como saben ustedes, que se van a entrar en vigor o han entrado ya en vigor. Algunas de ellas entrarán en vigor a partir del 1 de septiembre, como es, por ejemplo, la ayuda de 200 € para las personas vulnerables, el aumento en las becas en 100 € para ese millón largo de estudiantes beneficiarios ya de becas, por parte del Gobierno de España, o la subida de las pensiones no contributivas. Estas medidas tampoco han tenido la fortuna de contar con el apoyo de la oposición conservadora.

Y también estamos fomentando, como decía antes, la movilidad en el transporte público, con la bonificación del 100% de todos los abonos de varios viajes para los trenes de servicio público de cercanías, de media distancia, de rodalies, todos ellos operados por Renfe, y el 30% de los abonos de transporte urbano y metropolitano. Y para no variar, tampoco estas medidas han recibido el voto favorable de la derecha y la ultraderecha a lo largo de estos meses.

El Gobierno se ha dedicado a lo que he dicho antes: a proteger a la clase media trabajadora y a los colectivos más vulnerables del alza de los precios, de las consecuencias económicas y sociales de la guerra. En definitiva, lo que hemos hecho ha sido dedicarnos a proteger a la mayoría social de españoles y españolas y, por lo tanto, dejo a criterio de ustedes y, sobre todo de los ciudadanos, determinar a qué se ha dedicado la oposición de derechas y la ultraderecha y a qué intereses está defendiendo en esta situación tan extrema y tan compleja que está atravesando nuestro país y también Europa.

Pero quisiera también recordar que, al igual que estamos protegiendo a la clase media trabajadora y también a los colectivos más vulnerables, lo que estamos haciendo es sentar las bases de una respuesta en el que se reparta de manera mucho más equitativa. Es decir, mucho más justa las cargas económicas y sociales de esta guerra, a diferencia, por cierto, de lo que ocurrió en la crisis financiera con recetas neoliberales.

Este gobierno ha hecho frente a una pandemia en el mundo, a una guerra en Europa, con recetas progresistas, con políticas socialdemócratas, procurando siempre que ningún beneficio particular esté por encima de los intereses generales. Crisis hay muchas. A lo largo de estos últimos 15 años, hemos vivido una crisis financiera, ahora la crisis de la pandemia, de esta guerra. Pero hay solamente dos formas de salir de ellas. Como hace diez años o como ha respondido este gobierno a la crisis de la covid y ahora a la guerra de Ucrania, con ERTEs en lugar de despidos, con un reforzamiento del Estado del bienestar frente a los recortes, con bajadas de impuestos selectivas y el anuncio de nuevos impuestos a aquellas grandes corporaciones y sectores económicos que se están beneficiando del alza de los precios, como está haciendo el actual Gobierno de España, o con subidas de impuestos masivas a la clase media trabajadora o con amnistías fiscales, tal y como ocurrió con anteriores gobiernos conservadores.

Siempre, siempre he defendido que las dificultades de la mayoría no pueden ser las alegrías de una minoría y, por tanto, arrimar el hombro. Arrimar el hombro no es un eslogan, es una obligación para aquellos sectores y aquellas empresas que particularmente se están beneficiando de esta situación económica. Esa es mi determinación y mi compromiso con los españoles y con las españolas. Y también quiero decir que esa es la razón por la cual ayer mismo se registró una proposición de ley en el Congreso de los Diputados para crear un impuesto extraordinario y temporal a beneficios de las grandes compañías energéticas y de las grandes entidades financieras.

Lo que hacemos es cumplir con un compromiso que adquirí en el debate del Estado en relación con los españoles. Porque creo sinceramente que las grandes empresas energéticas, que las grandes entidades financieras pueden y deben ayudar al país a salir de esta situación. Exactamente igual que España ayudó a los bancos a salir de la crisis financiera. Y exactamente igual que, por cierto, están haciendo desde hace tiempo otros países europeos con gobiernos de todo signo político, incluso algunos conservadores.

Pero, en fin, en España, una vez más, la derecha vota en contra. Y no sólo eso, la oposición conservadora en España se dedica a combatir, yo diría que con ahínco, esta medida que es de justicia social. Y por tanto, nuevamente invito a todos, a los españoles y españolas que estén siguiendo esta rueda de prensa, a descubrir qué intereses está defendiendo en este punto la oposición de la derecha y la ultraderecha.

Porque más allá de estas medidas, el Gobierno ha tratado de responder a esta nueva crisis cuando aún no habíamos salido por completo de la crisis de la covid-19. Afortunadamente estamos viendo cómo la incidencia acumulada está bajando, ya prácticamente ha desaparecido de los medios de comunicación, de las conversaciones en las barras de bar cuál es la evolución de la pandemia, y eso tiene mucho que ver, tiene todo que ver con el éxito de la vacunación en nuestro país.

Pero a la vez que hemos respondido a la crisis de la covid, vamos a responder a la crisis, por supuesto, de la guerra. Y estamos cumpliendo con los compromisos adquiridos con los conciudadanos hace algo más de dos años y medio, cuando tuve ocasión de expresar cuál era la hoja de ruta del Gobierno en el debate de investidura.

Esos compromisos tenían y siguen teniendo un objetivo claro y es lograr que España avance. A diferencia de la parálisis en la que se sumió a nuestro país en los años precedentes, con una administración de otro signo político, transformar nuestro país aprovechando las enormes oportunidades que ofrecen estas dos grandes transiciones que estamos viviendo: la transición digital y también la transición ecológica, que es, en definitiva, en parte, muy vinculada con esa transición energética que tenemos que vivir y sobre todo, tenemos que asumir como propia después de la guerra y las consecuencias que está teniendo sobre la energía y los precios de la energía, como estamos viendo en el coste de la vida.

Vivimos tiempos en los que lo urgente y lo importante se superponen. También se confunden. Antes de que llegara la pandemia, también esta guerra, señalábamos en el debate de investidura que la transición digital era una de las principales prioridades del Gobierno de España. Así lo dije mi discurso de investidura. La estrategia España Digital 2025, la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial, el Plan de conectividad o la Estrategia de impulso a la tecnología 5G son el mejor ejemplo de la determinación del gobierno de coalición progresista en esta materia.

Entonces, llegó la pandemia y se extendió el teletrabajo. Cobró más importancia la cobertura de la banda ancha, se aceleró la educación on line. Y lo importante, en consecuencia, se convirtió en urgente.

Y antes de que llegara la guerra de Ucrania, lo estamos viendo, por ejemplo, en estos meses tan largos de sequía que está sufriendo España o también ahora con los incendios, éramos muy conscientes de que la transición ecológica y en consecuencia la transición energética, debían ser una prioridad para todos los gobiernos. Y así lo pueden comprobar los medios de comunicación y los españoles y españolas si recuperan ese discurso de investidura que hice ya hace más de dos años.

¿Qué es lo que hicimos como consecuencia de ese compromiso con la transición energética y la transformación ecológica? Bueno, pues eliminamos el impuesto al sol, que lo que ha hecho ha sido aumentar en más de 200% el autoconsumo en nuestro país. Aprobamos el marco estratégico de Energía y Clima, que en definitiva es la hoja de ruta para esa transición ecológica. Aprobamos la primera Ley de la historia de la democracia, de Cambio climático y de Transición energética. Aprobamos también un Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, que ha sido calificado por la Comisión Europea como uno de los más ambiciosos y más técnicamente solventes de todos los Estados miembros presentados. Aprobamos también una Ley de Economía Circular y también una estrategia para la Gestión del Agua frente al Cambio Climático.

Eso lo hicimos antes incluso de que llegara la guerra. Pero llegó la guerra en Ucrania y una vez más, lo importante se convirtió en urgente. Y, por tanto, la reforma del mercado energético, la apuesta por las energías renovables, la reducción de la dependencia de los combustibles fósiles se ha convertido no en algo importante para hacer frente a la emergencia climática, sino en algo urgente para reforzar nuestra autonomía estratégica y aumentar nuestra independencia energética.

La guerra de Ucrania está siendo para la transición energética lo que fue la pandemia para la transición digital. Un acelerador poderoso, una revelación para muchos de un asunto que hasta ahora parecía cosa de un círculo cerrado, de expertos, de científicos, de personas inquietas y comprometidas con el planeta, con el medio ambiente. La era digital venía antes de la pandemia, pero la pandemia lógicamente lo aceleró, como lo hemos visto en nuestro día a día.

La transición a un mundo independiente de energías fósiles ya venía de antes de la guerra de Ucrania, era uno de los deberes primordiales del mundo, de Europa y singularmente de España. Recordemos aquella desafortunada expresión del primo… Pero ahora es imposible volver a dar la espalda a ese futuro que ya es presente.

Y por eso, quiero trasladar a los españoles y españolas que el Gobierno está decidido y determinado a que España avance en la transformación digital y en la transición ecológica. Y, además, hacerlo desde una perspectiva de justicia social y de cohesión territorial.

En todo caso, volviendo al presente inmediato, ahora Europa vive bajo la amenaza del corte del gas proveniente de Putin y una vez más, Europa está respondiendo con unidad y con solidaridad entre los Estados miembros. El Gobierno de España ha defendido una contribución justa, como saben ustedes a lo largo de estos últimos días, acorde con las circunstancias de cada uno de los Estados miembros.

Nosotros, me han escuchado decirlo en muchas ocasiones, los españoles estamos poniendo a disposición de Europa, de los hermanos europeos, toda nuestra capacidad de regasificación para exportar metaneros, gas natural licuado y, por tanto, hacer frente a una reducción obligatoria de la dependencia del gas ruso por parte de economías muy importantes para Europa y que son altamente dependientes de ese país.

Hemos actuado con solidaridad. Hemos actuado también, lógicamente, con interés, con el interés de España en primera línea, pero sin perder de vista nuestras obligaciones de solidaridad y de defensa a ultranza, me lo han escuchado muchas veces decir, de esa nueva patria que es Europa.

Desde hace más de un año, el Gobierno de España viene trabajando intensamente en Europa con propuestas en el ámbito energético, propuestas que me gustaría fueran reconocidas también por la oposición como propuestas que se han ido abriendo camino y han sido asumidas no solamente por las instituciones comunitarias, sino también por otros muchos gobiernos.

Recordemos cuando España propuso por primera vez, hace ya más de un año, la compra conjunta de gas. Entonces se decía que era una quimera. Hoy hemos visto como la presidenta de la Comisión Europea viaja a terceros países precisamente para hacer compras conjuntas de gas al conjunto de la Unión Europea. Hemos defendido en muchas ocasiones reforzar las interconexiones energéticas con Europa o el mecanismo ibérico del tope al gas que, en definitiva, no es sino una intervención en un mercado que no funciona, que está estresado, en defensa de la clase media trabajadora de nuestro país. Y han sido propuestas todas ellas, no solamente aceptadas por nuestros socios europeos, sino también asumidas como propias por nuestros socios europeos.

Con todo, lo que es evidente es que la amenaza de Putin exige ir más allá. Hemos hecho mucho, pero tenemos que ir mucho más allá. Y por eso en septiembre presentaremos el anuncio que me gustaría adelantarles, a la Comisión Europea dos propuestas muy importantes. La primera es la propuesta de reformar el mercado eléctrico para desacoplar la evolución del precio del gas al precio de la electricidad. Esa será la primera propuesta que plantearemos a la Comisión en el mes de septiembre. Y la segunda, es una nueva intervención en el mercado energético para poner un tope, un límite máximo al precio de las emisiones de CO2.

Estamos convencidos de que son dos medidas que van a ayudar a doblegar la curva de la inflación. Y que son dos medidas que van a beneficiar a España, a sus empresas, a sus industrias, a sus familias, pero que van a ayudar también a Europa a doblegar la curva de la inflación.

Ahora podemos celebrar el acuerdo alcanzado esta semana en Bruselas, un acuerdo importante. Y nosotros vamos a hacer nuestra parte de trabajo. Porque España, como he dicho antes, es un país comprometido con Europa, es un país solidario que siempre cumplimos. Lo he dicho en muchas ocasiones somos europeos, no por necesidad, sino por convicción. Y lo vamos a hacer, como hemos dicho en muchas ocasiones a lo largo de estos últimos días, protegiendo a las familias, a las empresas de nuestro país, preservando la senda del crecimiento económico y de creación de empleo en la que estamos avanzando.

Y de hecho, ya lo estábamos preparando. Como saben ustedes, hace más de un mes el Gobierno aprobó un Plan de eficiencia energética para la Administración General del Estado. Lo hemos remitido también a las administraciones territoriales y las administraciones locales, para que también pongan de su parte.

Pero ante la gravedad de la situación, y también cumpliendo con nuestro compromiso de hace unos días en Bruselas, todos los Estados miembros, les anuncio que en el próximo Consejo de Ministros vamos a aprobar un paquete de medidas urgentes para la eficiencia y el ahorro energético. Se trata de medidas trabajadas durante semanas por parte de los ministerios competentes, liderados por la Vicepresidencia Tercera de Transición Ecológica y Reto Demográfico, que han sido debatidas con el sector privado, que han sido informadas muchas de ellas al conjunto de Administraciones Públicas y también a los grupos parlamentarios.

Unas medidas que van a ser comunicadas a la población el próximo lunes para que todos colaboremos en una tarea que es de todos. Porque ahorrar energía es prioritario, es una tarea de todos y va en línea con lo que están haciendo otros países europeos. Con todo ello, lo que estaremos haciendo es reducir nuestra factura energética y por tanto, también contribuir entre todos a reducir nuestra dependencia del agresor, en este caso de Putin, de Rusia y sin duda alguna también, a reducir y a doblegar entre todos la curva de la inflación.

Y por otro lado, la transición ecológica, como saben, han escuchado decir en alguna otra ocasión, tiene como objetivo primordial el adaptarnos y mitigar los efectos del cambio climático. Las olas de calor que estamos sufriendo de manera inédita en este año y que desgraciadamente nos abren escenarios climáticos mucho más adversos en los próximos años, los incendios que asolan buena parte de nuestro país, algunos de ellos con efectos devastadores, hacen que tengamos que cobrar una mayor conciencia desde el punto de vista del conjunto de administraciones públicas.

Y también aquí queremos dar un paso más. Y por eso quiero anunciarles que el próximo lunes el Consejo de Ministros va a aprobar un Real Decreto Ley de medidas urgentes en materia de incendios forestales. Una norma que lo que va a hacer es fortalecer las capacidades y la coordinación de todas las administraciones en las tareas que tengan que ver con la prevención y con la extinción de incendios, así como la restauración de las zonas afectadas por estos incendios.

Para que nos hagamos una idea, para que los españoles se hagan una idea del esfuerzo que está haciendo la Administración General del Estado, los medios de la Administración General del Estado, la Policía Nacional, la Guardia Civil, la UME, las BRIFES, en fin, todo el Sistema Nacional de Protección Civil, han estado presentes en más de un 80% de los incendios que se han producido este verano, a pesar de ser una competencia autonómica.

Y así debe ser, porque necesitamos la colaboración de las administraciones, que sin duda alguna, como he dicho en otras muchas ocasiones, el Gobierno de España siempre va a estar solidariamente respondiendo ante un enemigo común como es el fuego. Pero lo que resulta evidente y es un debate que se ha planteado para parte de muchos ciudadanos, es la necesidad de establecer unos mínimos para que no existan diferencias como las que existen hoy entre los servicios de extinción de unas comunidades autónomas frente a otras. Para reforzar también la coordinación de todos en esta tarea fundamental. En definitiva, una vez más avanzar y proteger.

Y quiero recordar cuál era, por cierto, la hoja de ruta con la que nos comprometimos en el debate de investidura, porque expuse entonces un programa de Gobierno basado en cinco grandes líneas. La primera tenía que tenía que ver con la creación de empleo y que además ese empleo fuera de calidad. En segundo lugar, la cohesión social y la cohesión territorial. En tercer lugar, la transición ecológica. En cuarto lugar, la transformación digital. Y finalmente, la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres.

Todos ellos objetivos plenamente coherentes con la respuesta que hemos dado a la pandemia y también que estamos dando ahora con las consecuencias económicas y sociales de la guerra en Ucrania. Y, de hecho, han sido ejes transversales de nuestra tarea legislativa, del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y de la gestión de los Fondos Europeos, además de los dos decretos que han puesto en marcha nuestro Plan de Respuesta a la guerra en Ucrania.

Y, de hecho, han sido ejes transversales de nuestra tarea legislativa, del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y de la gestión de los fondos europeos; además de los dos decretos que ha puesto en marcha nuestro Plan de Respuesta a la guerra en Ucrania. Este, como saben ustedes, es el cuarto informe de seguimiento sobre el estado de los compromisos del Gobierno de España. Me gustaría, en primer lugar, agradecer el trabajo de académicos y académicas que han participado, junto con el Gobierno de España, en el Gabinete de la Presidencia del Gobierno, en plantear un informe solvente, sólido, independiente, para que todos los españoles y españolas tengan, por supuesto, herramientas de conocimiento de cuál es la acción legislativa del Gobierno de España.

Y, sin duda alguna, también los distintos grupos parlamentarios van a tener aquí elementos para poder, lógicamente, aplaudir unos y criticar otros sobre el grado de cumplimiento. Pero bueno, esta es la cuestión: lo que tenemos que hacer es rendir cuentas, porque esta es una exigencia elemental de cualquier sistema democrático; y hacerlo en un contexto de cambios y acontecimientos tan profundos y repentinos creo que cobra aún más importancia, porque esta es una obligación con la que el Gobierno lo que pretende, con estos informes, es institucionalizar una forma de hacer y de entender la acción política. Y, como saben, el informe es de dominio público, está en la página web de La Moncloa con datos actualizados a 30 de junio y, por tanto, me voy a limitar a hacer tres consideraciones principales:

La primera de ellas es que desde el comienzo de la legislatura, el Gobierno, como saben ustedes, asumió 1.494 compromisos, 13 de ellos son nuevos desde este semestre, lógicamente derivados, principalmente, de la guerra en Ucrania y también de la Cumbre de la OTAN que se celebró en Madrid.

A 30 de junio hemos cumplido el 53,3% de esos compromisos, como ven ustedes en la pantalla. Prevemos llegar al 61% de cumplimiento de compromisos en el próximo semestre y respecto a los compromisos específicos de mi discurso de investidura, los ven ustedes también en la pantalla, el grado de cumplimiento se eleva al 59%. La previsión es llegar a un 67%, 66,9% en diciembre de 2022; y en cuanto a los compromisos asumidos o procedentes del acuerdo de coalición progresista, ahí ven los datos, se ha cumplido el 54,9% y la previsión es llegar a un 62,6% para diciembre del presente año.

Son ya también 14 los acuerdos fruto del diálogo social. El último de ellos lo aprobamos en el último Consejo de Ministros, que es la Estrategia Nacional de Impulso al Trabajo Autónomo. Y, por último, quisiera reseñar los compromisos asociados al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, que mostraban a 30 de junio un porcentaje de cumplimiento del 39,6% y con una previsión de llegar a diciembre de 2.022 con un grado de cumplimiento del 48,1%.

En este sentido, sí quisiera destacar que los fondos europeos han alcanzado una velocidad de crucero. Desde su aprobación hace más de un año, el Plan financia ya más de 28.000 proyectos en toda España, en todos los territorios de nuestro país, en los que están participando más de 19.000 empresas, más de 5.500 entidades locales y más de 2.000 universidades y centros tecnológicos.

Por tanto, creo que España avanza con paso firme en la gestión de los fondos europeos. Y quiero, además, anunciarles que gracias al avance y al cumplimiento de toda esta ingente labor legislativa y de reformas que venimos implementando, España ha recibido hoy mismo, el segundo pago de los fondos por valor de 12.000 millones de euros. Hoy mismo hemos recibido, gracias al cumplimiento de todos los hitos, 12.000 millones de euros más de los fondos europeos. Una excelente noticia que demuestra muchas cosas. Primero, el cumplimiento de nuestros compromisos con la modernización y el avance de España. También el cumplimiento de nuestros objetivos con Bruselas. Y, en tercer lugar, que estas son palancas que, en estos contextos de mayor incertidumbre económica, suponen una gran oportunidad para proteger nuestra recuperación económica y también la creación de empleo.

Simplemente decir que España ha sido el primer país de la Unión Europea en conseguir la aprobación en Bruselas, como saben ustedes. El primero en empezar a recibir transferencias y, si lo analizamos en términos de PIB, España es el tercer país de la Unión Europea que más fondos ha ejecutado hasta la fecha. Teniendo en cuenta que nosotros, tras Italia, somos el país que más fondos europeos vamos a recibir, esto demuestra la ingente labor que estamos haciendo desde el conjunto de administraciones por convertir estos fondos en una gran oportunidad para consolidar la recuperación económica, para reindustrializar nuestro país y para cambiar el modelo productivo en España.

En fin, como pueden ver, ni la pandemia ni la guerra han frenado nuestra labor, el avance de nuestro país. Y, con todo, me gustaría destacar tres grandes avances estructurales acordados con los agentes sociales y también con los actores implicados, que están dando sus frutos a lo largo de estos meses desde mi última comparecencia para hacer balance de la acción del Gobierno: quisiera destacar la reforma laboral, la reforma educativa y la reforma de las pensiones.

Porque a pesar de todas las dificultades y a pesar de toda esta incertidumbre derivada de la guerra en Ucrania, hoy España crece y crea empleo, más empleo y además de mayor calidad. Hoy hemos conocido un extraordinario dato por parte del Instituto Nacional de Estadística sobre el crecimiento del PIB. Ha sido de un 1,1% en el segundo semestre de 2022. Si lo miramos en términos interanuales, ese crecimiento es de un 6,3%. Y ayer conocimos unos excelentes datos de la Encuesta de Población Activa, que nos sitúa en unas cifras inéditas en la historia de nuestro país, con 20,5 millones de empleos. Estos son datos contundentes. Hoy España, evidentemente, avanza en crecimiento económico, en creación de empleo y, por tanto, sí, hay dificultades, las hay. El Gobierno de España se hace cargo de ellas, las estamos afrontando desde el primer minuto, pero quiero resaltar que España cuenta con bases sólidas en crecimiento y en creación de empleo para mirar al futuro con garantías y con confianza.

Por eso me gustaría agradecer en este punto a empresarios y sindicatos una reforma laboral que ha recuperado los derechos laborales perdidos con la contrarreforma de la anterior administración, que ha reconocido nuevos derechos para los trabajadores y trabajadoras y que, sobre todo, combate el principal mal de nuestra economía, que es la precariedad laboral.

Hoy España cuenta con niveles récord de empleo desconocidos desde antes de la crisis financiera. Contamos con más de 20 millones de personas que tienen un empleo, con un desempleo que está por debajo de los tres millones. Y hoy nuestro país tiene en uno de cada dos contratos que se firman un contrato indefinido, lo que nos ha permitido acercarnos a la cifra del 80% en el empleo estable.

Es decir, la transformación estructural que estamos viendo a lo largo de estos últimos meses, los primeros meses del año, los primeros meses de la vida de esta reforma laboral acordada entre Gobierno y agentes sociales, a mí me parece que es estructural, es sistémico porque lo estamos viendo en el número de contratos indefinidos firmados y también en cómo estamos llegando a un 80% de estabilidad en el empleo, cuando era siempre una de las principales críticas que nos hacía Europa: ¿cómo es posible que España tenga una tasa de precariedad laboral y de temporalidad tan elevada en comparación con otros países europeos?

La respuesta está en las políticas, en la regulación, porque, evidentemente, los empresarios están firmando contratos estables y esa regulación también denota cuál es la apuesta que está haciendo el Gobierno de España actual frente al anterior sobre cuáles deben ser las bases de crecimiento económico en nuestro país, no vinculadas a la precariedad laboral ni a la devaluación salarial, sino a la dignidad laboral y a la dignidad salarial. Y eso es algo que está beneficiando especialmente a dos grupos sociales muy importantes para nuestro país, que son el presente y el futuro, como los jóvenes. O también al 50% de nuestra población, las mujeres, que eran las más castigadas por la precariedad laboral, derivada de la reforma laboral aprobada por el Partido Popular en la década de 2010.

Un acuerdo con los agentes sociales que no contó tampoco, quiero recordarlo, con el apoyo de la oposición conservadora. Los datos de la EPA del último trimestre, en los que se han creado ya 383.300 empleos y que se ha reducido el paro en 624.000 desempleados, dejando la tasa de paro en unos niveles inéditos desde hace muchísimos años, el 12,5%, lo que nos demuestran es que estos datos nos sitúan en cifras, como he dicho antes, históricamente altas: 20.470.000 empleos, más empleos y de mayor calidad y, hoy quiero recordarlo también, un millón de contratos indefinidos más que hace un año. Esos son los datos. Hoy España crece y crea empleo pese a las dificultades y, por tanto, podemos mirar con garantías y con confianza el futuro inmediato.

Quiero agradecer también a quienes han hecho posible una reforma educativa en profundidad, cuya punta de lanza es la Formación Profesional, que es una de las tareas pendientes en nuestro país, sobre todo pensando en los jóvenes. Hemos reducido la tasa de abandono escolar, que está en el 13% hoy, pero queremos además aumentar la empleabilidad de nuestros jóvenes y por eso es importante hacer la apuesta que estamos haciendo desde el ámbito también legislativo, pero también de recursos humanos, por la educación básica y, singularmente, por la Formación Profesional.

Una ley que, quiero recordar, la Ley de Formación Profesional, está mejorando ya la empleabilidad de los jóvenes y los, por cierto, no tan jóvenes, en perfecta sintonía con las necesidades de nuestro tejido productivo. Una apuesta por la educación por parte de este Gobierno que, quiero además subrayar, con una cifra históricamente alta, como es la de las becas: 2.134 millones de euros, la mayor partida para becas de la historia de España.

Las becas son el ascensor social, una apuesta inequívoca por la igualdad, por la igualdad de oportunidades y no, como estamos viendo en algunos territorios donde apuestan, precisamente, por lo contrario. Una cifra que incluso hemos ampliado con la aprobación, como saben ustedes, de la beca complementaria de 100 euros a todos los estudiantes mayores de 16 años. En definitiva, reformas que no contaron tampoco con el apoyo de la derecha y la ultraderecha.

Y, cómo no, agradecer también a los agentes sociales el acuerdo que abrió camino para aprobar una reforma del sistema de pensiones que protege hoy a nuestros mayores frente a los efectos de la inflación, porque ahora, sí: por ley los pensionistas van a tener garantizada la revalorización de sus pensiones conforme a la evolución de los precios.

Y también quiero destacar el acuerdo con los trabajadores autónomos, que va a permitir integrar mejor a casi tres millones de trabajadores autónomos en nuestro sistema de protección social. Se habla mucho del compromiso con los trabajadores autónomos. Son más de tres millones -estoy convencido de que algunos de los medios de comunicación que están aquí presentes son autónomos- y este Gobierno, durante la pandemia, protegió a la mitad de los trabajadores autónomos que cotizan en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos. Y este Gobierno, también gracias al acuerdo con las asociaciones, lo que va a hacer es incorporarlos en el sistema de protección social y también desarrollar esa prestación por cese de actividades que, por desgracia, no se ha podido materializar por la falta de compromiso político de anteriores administraciones. Avances, en definitiva, que, de nuevo, no contaron con el respaldo de la oposición conservadora.

Y, por último, quiero destacar el fortalecimiento que estamos haciendo en estas circunstancias tan adversas, pero nunca olvidando la lección de la pandemia, que representa el fortalecimiento del Estado del Bienestar; con la mayor oferta pública de empleo de nuestra historia, con la estabilización de muchos profesionales sanitarios que son, en definitiva, los que están sufriendo más la precariedad laboral y, además, también, con la mejora de la dignidad laboral y salarial de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en nuestro país.

Concluyo. Este Gobierno no olvida para quién gobierna. Mucho menos en época de incertidumbres como las que estamos viviendo. No lo olvidamos durante la pandemia y lo tenemos muy presente ahora frente a la guerra. Servimos y gobernamos para la clase media trabajadora de España y, cuando sea preciso elegir, estaremos del lado de la clase media trabajadora, aunque al hacerlo, como estamos viendo, resultemos incómodos para algunos poderes.

España no tiene tiempo que perder. Nos enfrentamos a grandes dificultades, como el resto de países de nuestro entorno, pero también se abren nuevas oportunidades que tenemos el deber de aprovechar. Sé que muchos ciudadanos contemplan con preocupación la incertidumbre derivada de esta guerra. Lo entiendo. Me hago cargo y soy el primero en reconocer las dificultades que nos rodean. Debemos mirarlas de frente, abordarlas con determinación y también con compromiso social. Nadie me va a escuchar poner paños calientes a la situación. Nunca lo he hecho. Nunca me he puesto de perfil y no me voy a poner nunca de perfil. No voy a esperar sentado a que los problemas se resuelvan solos; ya tuvimos muchos años de parálisis antes de que yo llegara al Gobierno. Siempre vamos a dar la cara y me voy a esforzar para solucionar todos y cada uno de los problemas que los españoles tengan en el camino. Porque es así como entiendo la política, como entiendo y ejerzo el servicio público, que es gobernar con determinación y con diálogo, con empatía y con sensibilidad social.

La guerra de Ucrania no solo compromete nuestra seguridad, eso es evidente. Lo que está haciendo es comprometer nuestro bienestar económico y social. Es verdad que no está en nuestra mano acabar con esta guerra; está en manos de una persona. Es verdad que no está en manos del Gobierno de España poner fin al chantaje energético de Putin o poner fin a esta crisis mundial de la inflación. Ojalá fuera así, pero no lo es. Lo que sí está en nuestra mano es afrontar este escenario del mismo modo que hicimos con la mayor pandemia del último siglo: protegiendo a la mayoría social de nuestro país y haciendo las transformaciones que nos hagan más sostenibles y que refuercen nuestra protección en el medio plazo. También haciendo, lógicamente, un reparto justo de las consecuencias económicas y sociales de la guerra.

Quiero dejar muy claro, una vez más, que este Gobierno antepondrá siempre el beneficio de la mayoría social a los intereses particulares de cualquier minoría, por muy privilegiada que esta sea. Y para este último ya estamos viendo, en función de las declaraciones que estamos conociendo de otros partidos políticos que, además, aplican con tesón esa tarea de defender a esa minoría de privilegiados y, por cierto, cada vez lo hacen con menor disimulo. Pero nosotros no vamos a ceder en esta cuestión y vamos a seguir avanzando. Nada ni nadie nos va a detener en nuestra voluntad de proteger a la clase media trabajadora de este país. Lo hicimos en la pandemia, lo vamos a hacer ahora en la guerra y, por supuesto, lo vamos a hacer le pese a quien le pese.

Antes de terminar esta introducción y, por supuesto, quedar a disposición de los medios de comunicación, sí me gustaría que vieran que no llevo corbata. Eso significa que podemos todos también ahorrar desde el punto de vista energético y he pedido a los ministros y ministras, a todos los responsables públicos y al sector privado, si aún no lo ha hecho, que cuando no sea necesario, que no utilicen la corbata, porque así también estaremos haciendo frente al ahorro energético que tan necesario es en nuestro país. Y con esto quedaría a disposición de los medios de comunicación para responder a sus preguntas.

PREGUNTAS DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Miguel Valverde. Expansión.- La verdad es que quería hacerle muchas preguntas, pero voy a hacerle dos solos. ¿Puede usted adelantarnos alguna de las medidas de ahorro energético que va a aprobar el Consejo de Ministros el próximo lunes para comunicárselo a la población?

Y la segunda pregunta que quería hacerle es si ¿va a incluir el gobierno en el Pacto de Rentas a las pensiones, para que crezcan menos que la inflación, dado que ya están en el 10,8%, como pide la patronal CEOE. Y, hablando de la patronal, si usted puede decirnos quiénes son esa minoría de privilegiados. Gracias.

Respuesta: Muchas gracias, Miguel. Sobre las medidas, las conocerán ustedes el próximo lunes. Las hemos venido trabajando entre los distintos departamentos, liderados por la vicepresidenta de Transición Ecológica. Es verdad que, evidentemente, hace muy pocos días hemos alcanzado ese acuerdo en el Consejo de Medio Ambiente en Bruselas, a propuesta de la Comisión. Tenemos un objetivo y es ahorrar un 7% de energía en nuestro país y, por tanto, vamos a poner en marcha medidas razonables que no van a implicar recortes, pero sí una asunción en primera persona por parte de las empresas, por parte de las administraciones públicas y también, lógicamente, por parte de los ciudadanos de algunas medidas de ahorro energético que van a ser positivas, van a ser positivas para su bolsillo, porque van a contribuir a pagar menos la factura de la luz, y también van a ser contribuir positivas para la competitividad de nuestra industria y de nuestras empresas. Pero bueno, esto lo vamos a presentar el lunes y, por tanto, a ese Consejo de Ministros les convoco para que conozcan esas medidas.

Sobre la segunda de las cuestiones, está fuera del Pacto de Rentas. Aprobamos una ley. Quiero recordar, además, que la contrarreforma que hizo el Partido Popular en la década de los 2010, en donde se planteaba un horizonte de evaluación de recorte de las pensiones, fue contestada por muchos grupos parlamentarios en la Cámara, entonces también por una amplia mayoría social de españoles y españolas que se manifestaban en todas las calles de todas las ciudades y pueblos de España, porque siempre ha ocurrido lo mismo: las contrarreformas, el Partido Popular las hace cuando tiene mayorías absolutas; luego no es capaz de articular medidas que supongan un consenso mayor de lo que representa su espectro político.

Pero, en todo caso, esa contestación social, esa oposición política a lo que ha llevado, ha sido a que este Gobierno haya, en consonancia con las recomendaciones del Pacto de Toledo, recuperado por ley el que se revalorizan las pensiones conforme al IPC. Por lo tanto, no hay, digamos, objeto de negociación, es un compromiso legal y se tiene que cumplir la ley.

Y respecto a la patronal, quiero recordar unas declaraciones bastante desafortunadas -invocando a Bertolt Brecht- del presidente de la patronal.

En todo caso, miren, yo creo que, como he dicho en muchas ocasiones, el sufrimiento de muchos conciudadanos de clase media trabajadora que están sufriendo el recorte de su bolsillo -como consecuencia precisamente del alza de los precios-, el sufrimiento de la mayoría, no puede ser la alegría de unos pocos, no lo puede ser. Y, en fin, los que se oponen a recortar los privilegios de una minoría en beneficio de la mayoría, a mí me gustaría preguntar a los españoles ¿qué intereses se están defendiendo?, porque desde luego no son los de la mayoría. Lo que quieren es preservar los intereses y los privilegios de una minoría.

Este no es ese gobierno. Nosotros, desde luego, vamos a hacer que el reparto de las consecuencias económicas y sociales de la guerra sea lo más justo posible.

Javier Casqueiro. El País.- Yo quería plantearle, más que una pregunta, casi aprovechando el balance y lo que viene y todo el contexto que nos ha explicado, un análisis político de eso, de ese momento. Usted está tomando nota, le preocupa, ha tenido que ver algo en la reciente remodelación del PSOE este contexto internacional en el que se han producido cambios de líderes políticos en varios países europeos, en el que estamos viendo, además, que viene un otoño muy caliente, muy preocupante desde el punto de vista económico, también político, en el que hay una tendencia en las encuestas en España -también en otros países-, que dicen desde el Partido Popular que son de cambio de ciclo político, en el que vienen unas elecciones en mayo de 2023 muy importantes para el PSOE.

En todo este contexto, yo quería saber si toma nota, si le preocupa, si tiene que ver -insisto que no nos ha explicado- el reciente cambio en la cúpula del SOE y si ha notado alguna diferencia en la relación que tiene y en los posibles acuerdos que haya que llegar, o no, con el principal partido de la oposición, tras la llegada de nuevo líder de Alberto Núñez y con respecto al anterior, Pablo Casado.

Respuesta: Muchas gracias, Javier. Son muchas preguntas. Voy a tratar de ser lo más sintético posible, si me permite. Respecto a las encuestas, pues vamos a trabajar por darles la vuelta. Vamos a trabajar por darle la vuelta a esas encuestas. ¿Y cómo lo vamos a hacer? Bueno, pues lo vamos a hace no cayendo en el catastrofismo, al que siempre señala la oposición conservadora y la ultraderecha. Tampoco vamos a caer en la euforia. Vamos a trabajar con esfuerzo, con dedicación, con compromiso, con sentido común, en beneficio de la clase media trabajadora de nuestro país. Que es lo que estamos haciendo.

Dos. Me pregunta por la oposición, por si he notado cambio. Yo creo que la oposición ha cambiado de cara, pero no ha cambiado de actitud. Ahí está el bloqueo. Ahí está negacionismo. A lo que suman ahora el catastrofismo. Y lo he dicho antes, no niego la realidad, la incertidumbre que provoca esta guerra, pero quisiera poner en valor, o simplemente contrastar, tres datos que hemos conocido: uno, un 10% de evolución de los precios del coste de la vida, que sin duda alguna es preocupante. Dos, un crecimiento interanual del 6,3%, una previsión de crecimiento por encima de la media europea de la zona euro por parte de la economía española. Y tres, una evolución de la afiliación a la Seguridad Social de más de 20 millones de españoles y españolas trabajando. Y que no recordar que venimos de una pandemia que hizo caer la economía en dos dígitos, un 10% en el año 2020, y que nos hizo proteger a más de 3 millones de trabajadores y además los trabajadores autónomos, además de las empresas de nuestro país. Y, gracias a todo ello, hoy España tiene más de 20 millones de empleados y empleadas afiliadas a la Seguridad Social.

Por tanto, hay fundamentos sólidos, como he dicho antes, para que miremos con confianza y con garantías al futuro. Pero evidentemente, el gobierno se está implicando, tanto a nivel europeo como a nivel nacional, por reformar aquellos mercados que no están funcionando como es el mercado eléctrico, con estas propuestas que hemos hecho de reforma del mercado eléctrico, de topar, de limitar la evolución del precio de la emisión de CO2. O también a nivel nacional, con las medidas que ustedes todos conocen.

Y, en tercer lugar, creo, Javier, no sé si he respondido a todas las preguntas…. sobre los cambios. Yo creo que todos, todos en el Partido Socialista son necesarios. He agradecido, y mucho, el trabajo que ha hecho el anterior portavoz de la Ejecutiva del Grupo Parlamentario Socialista y, evidentemente de la vicesecretaria general. Y ahora hago lo propio con políticos y políticas que están dispuestos a trabajar por el partido y por el proyecto socialista que nosotros representamos.

Carina Verdú. Antena3.- Quería preguntarle, presidente, si hay alguna opción de que las elecciones generales sean más allá de diciembre de 2023, que sean en enero del 24, por ejemplo, teniendo en cuenta que la princesa Leonor debería prometer o jurar la Constitución el 31 de octubre cuando cumplan los 18 años, y eso implicaría que lo hiciera con unas cortes disueltas; si habría posibilidad de que fueran las elecciones en enero del 24. Y, por otro lado, también quería preguntarle si tiene previsión de acabar la legislatura con el mismo equipo de gobierno o si prevé algún cambio en septiembre para ese inicio del curso político.

Gracias.

Respuesta: Respecto a… es que son muy sintéticas, Karina: No y no. Es decir, no hay opción, se tienen que celebrar, las elecciones en diciembre de 2023. Eso es mandatorio, constitucional. Este gobierno, a diferencia de otros partidos, cumple siempre con la Constitución. Y respecto a los cambios en septiembre, no. Estoy muy a gusto y muy satisfecho y agradecido al trabajo que hace mi Consejo de Ministros y Ministras.

Iván Gil. El Confidencial.- Quería insistir en las medidas urgentes que llevarán el lunes al Consejo de Ministros, si nos podría explicar al menos si son, si van a ser medidas obligatorias o solamente voluntarias y si afectarán más a los hogares o a la industria. Y en caso de que afecta a la industria, qué sectores o qué otros sectores también podrían quedar excluidos.

Y respecto a la valoración que hacía sobre los nuevos tributos, la necesidad de arrimar el hombro de las diferentes empresas que se están beneficiando por la situación económica, no sé si se plantean nuevos tributos a otros sectores que se están beneficiando, como por ejemplo las grandes distribuidoras de alimentación o se puede retomar incluso una subida del impuesto de sociedades, esa reforma fiscal que demandan sus socios. Muchas gracias.

Respuesta: Muchas gracias, Iván. Respecto a la primera, conocerán las medidas el próximo lunes.

Y respecto a la segunda, bueno, yo he escuchado a algunos dirigentes de bancos, a la señora Botín, al señor Galán, en fin, creo que si protestan es que vamos en la buena dirección.

Y si se fijan, hasta incluso son los mismos que protestaron y que dijeron que subiendo el Salario Mínimo Interprofesional y con esta Reforma Laboral se iba a caer España. Que se iba a crear desempleo, que íbamos a expulsar muchos trabajadores del mercado laboral.

Bueno, ha sucedido todo lo contrario. Por tanto, creo que vamos en la misma, en la buena dirección.

Alberto Prieto. El Español.- Buenas tardes, presidente. Le quería hacer dos preguntas. Una de las dos medidas que ha anunciado que propondrá a partir de septiembre, corríjame si me equivoco, en Bruselas, es una medida que lleva el Gobierno proponiendo mucho tiempo, la del desacople del gas al precio de la electricidad. ¿Qué ha cambiado para que nos la vuelva a anunciar como si hubiera un mayor peso en esta medida, como si fuese una medida nueva, como si parece que hay alguna esperanza de que se apruebe? Si nos lo puede explicar, si hay nuevos países que se hayan adherido a su plan.

Y la segunda, quería preguntarle, ya que ayer estuvo usted con los tres presidentes del PP que acaban de renovar su mandato, quería saber qué hablaron sobre la nueva financiación autonómica. Si efectivamente no se va a abordar ese debate o no está entre las prioridades del Gobierno o al final sí que se va a poder abordar y cerrar antes de esta legislatura. Muchas gracias.

Respuesta: Gracias, Alberto. Bueno, respecto a la primera de las preguntas, lo que ha cambiado es que la Comisión Europea ha anunciado que en otoño va a presentar su propuesta de reforma del mercado eléctrico.

Por lo tanto, ha habido un cambio sustantivo, porque la Comisión hasta hace muy poco se negaba a abrir el debate sobre la reforma del mercado eléctrico. Por lo tanto, hay una oportunidad, y el Gobierno de España va a plantear su propuesta a la Comisión. Esperemos que esta vez sea la buena, por el bien de España y por el bien de Europa.

Y respecto a la segunda de las cuestiones, bueno, sabe que la ministra convocó el Consejo General del…, en fin, el Consejo General del Poder Judicial iba a decir ya, esa institución que habría que renovar… miro al PP, en todo caso, si me permite la broma.

El Consejo de Política Fiscal y Financiera, donde anunciamos la mayor entrega a cuenta de las comunidades autónomas, la liquidación también, y por tanto, los recursos extra que van a recibir a lo largo del próximo año. Y luego, evidentemente también a las entidades locales ayer, que tuvieron reunión tanto la ministra de Política Territorial y la ministra de Hacienda y Función Pública. Y finalmente también la propuesta que ya planteó la ministra Hacienda precisamente a los gobiernos autonómicos en relación con un elemento importante del nuevo sistema de financiación autonómica que tiene que ser el de la población ajustada.

Lo que sí que les trasladé a los presidentes autonómicos es que, no el gobierno, los partidos políticos, el Partido Socialista, el Partido Popular, deben entenderse para acordar el sistema de financiación autonómica.

Y desde luego, el Partido Socialista se abre a llegar ese acuerdo sobre la financiación autonómica. Tienen que ser los dos grandes partidos quienes acuerden ese nuevo sistema de financiación autonómica.

Mientras tanto, lo que va a hacer el Gobierno España es lo que está haciendo. Volcar, yo creo que unos volúmenes de recursos históricos a las comunidades autónomas, como estamos haciendo, con las entregas a cuenta y también con las liquidaciones, además de todos los fondos europeos que estamos transfiriendo, ya sea el REACT o los fondos NEXT a las comunidades autónomas y a los Ayuntamientos, para entre todos abordar la reindustrialización y la modernización de nuestro país en esas dos transiciones, la transición energética y la transformación también digital.

Ana Fernández Vila. Cadena SER.- Quería preguntarle, en primer lugar, sobre ese plan que ha anunciado de eficiencia energética que se va a presentar el lunes: más allá de las medidas concretas, ¿puede garantizar que no se van a producir cortes de suministros en otoño a industrias y a hogares?

Por otro lado, sobre el Real Decreto para mejorar la coordinación con las comunidades autónomas para combatir los incendios. Se ha hablado de que hay diferencias entre comunidades autónomas y quería saber a qué cree que se deben esas diferencias y si cree que es que algunas comunidades no destinan los suficientes recursos o no hacen un buen uso de los recursos de los que disponen.

Y luego, por otro lado, si ya tienen claro cómo se va a trasladar ese aumento del gasto en Defensa a los Presupuestos Generales del Estado: si se sabe esa cuantía y si cree que esta cuestión puede volver a generar ruido y debate con sus socios de coalición, como se generó en su día cuando lo anunció. Gracias.

Respuesta: Muchas gracias, Ana. Vamos a ver, yo creo que el Gobierno ha sido claro en este tema. Nosotros hemos defendido nuestra posición en Bruselas precisamente porque, uno, queremos ahorrar y, dos, queremos continuar siendo solidarios con el resto de Europa.

Para que se hagan ustedes una idea, el 20% de todo el gas natural licuado que España ha importado en el mes de junio se ha reexportado a terceros países de la Unión Europea. Estamos poniendo a disposición toda la capacidad de gasificación que tiene España. En España se concentra el 30% de la capacidad de reclasificación de toda Europa y eso es como consecuencia de ser una isla energética, de que los españoles, a lo mejor no somos conscientes, a lo largo de estas décadas hemos pagado 3.500 millones de euros - repito, 3.500 millones de euros- de nuestro bolsillo para tener estas capacidades de gasificación para garantizar un suministro energético antes de la guerra que ahora ponemos a disposición del resto de países europeos. Por lo tanto, lo que hemos hecho ha sido defender nuestra posición, precisamente, para que no se produzcan esos cortes de suministro ni a la industria ni, por supuesto, tampoco a las familias.

Cuestión distinta es que tenemos que ahorrar un 7% y que ahí tenemos que vernos involucrados todos: el Gobierno de España, las comunidades autónomas, los ayuntamientos, las diputaciones provinciales, las empresas, todos los sectores. Porque además va a ser positivo, vamos a pagar menos factura de la luz, menos energía. Y esto creo que puede ser muy positivo también para el bolsillo de nuestros conciudadanos y también para la evolución de la inflación. No hay más que pasearse por un centro comercial para saber que a lo mejor la temperatura está demasiado baja.

Sobre los Presupuestos Generales. Acabamos de aprobar el techo de gasto. En todo caso, lo que sí que le puedo garantizar es que estos Presupuestos, como los anteriores, van a volver a suponer un récord en gasto social para proteger a la clase media trabajadora en nuestro país y, por supuesto, cumpliremos con nuestros compromisos, como no puede ser de otra manera; no porque sea un capricho, es una necesidad.

En cuanto a los incendios. Es el 80%. Yo lo planteé ayer a los presidentes autonómicos que tuve ocasión de poderme reunir con ellos: la emergencia climática ha cambiado; ha cambiado nuestra forma de prevenir y de luchar contra los incendios. No hay más que hablar con la gente que vive en las localidades que han sufrido esos incendios, o incluso también con las BRIF o con la UME. Es evidente que la emergencia climática ha cambiado nuestra tarea de prevenir y de luchar y de extinguir los incendios.

¿Eso qué significa? Eso significa, a mi juicio, que los planes de prevención y de extinción de incendios no pueden durar ya cinco meses ni cuatro meses; tendrán que durar 12 meses. Y eso exigirá, como lo está haciendo por parte de la Administración General del Estado, aumentar capacidades, como estamos haciendo, que ponemos a disposición de las comunidades autónomas, lo he dicho antes: de todos los incendios que se han producido este año, en el 80% ha participado la Administración General del Estado (la UME, las BRIF, en fin, todo el Sistema Nacional de Protección Civil). Por tanto, creo que lo que es importante es que homogeneicemos capacidades por parte de todas las comunidades autónomas; y eso es lo que vamos a aprobar el próximo lunes.

Juan Carlos Merino. La Vanguardia.- Buenos días, gracias presidente. Solo le quería preguntar en este balance de fin de curso que hace, me gustaría saber qué valoración hace de la relación que mantiene con la Generalitat de Cataluña tras la nueva reunión de la mesa de diálogo, que ya ha llegado a unos acuerdos marco concretos. Si da por definitivamente por superadas las turbulencias que provocaron una crisis de relaciones con la Generalitat. Y, en último extremo: ¿qué horizonte ve para para esta mesa? ¿hasta dónde cree que puede llegar o que va a llegar esta mesa? Gracias.

Respuesta: Muchas gracias, Juan Carlos, por sus preguntas. En relación con la última de las preguntas. Yo creo que mientras, no lo digo por criticar, es simplemente un pronunciamiento político, mientras haya un Gobierno progresista, creo que habrá un Gobierno en Madrid con voluntad de dialogar con su contraparte en Cataluña.

Se habla mucho de las encuestas. Antes de ser el representante de El País, Javier, ha hecho referencia a las encuestas. Ayer hubo una muy buena encuesta, y no porque diera al partido de los socialistas catalanes primera fuerza, sino porque decía que el 52% de la sociedad catalana está en contra de la independencia. Y yo creo que esto tiene algo que ver o todo que ver con una sociedad catalana que está harta del conflicto, que lo que quiere es superar ese conflicto y lo que quiere es volver a reencontrarse con la otra parte de catalanes y también con el resto de hermanos que tienen en el conjunto de España.

Pero creo que también dice algo de aquellas formaciones políticas que estamos apostando por el diálogo; y es la voluntad de, poco a poco, paulatinamente, progresivamente, volver a reencontrarnos, desjudicializar esta crisis y devolverla al territorio de la política, encontrar pactos y acuerdos que trasciendan a una parte y sean transversales, el respeto al orden democrático y a la seguridad jurídica y, por tanto, abandonar cualquier vía de imposición unilateral de sus posiciones.

En definitiva, todo aquello que vivimos en 2017, que heredamos esta administración en 2018 y que, afortunadamente, gracias al esfuerzo de todos, estamos superando.

Aprovecho para desearles a todos ustedes unas buenas, pero, sobre todo, merecidas vacaciones. Algunos de ustedes creo que nos vamos a encontrar ahora en el viaje que hacemos a los Balcanes, que es una región muy importante para Europa y en la que vamos a apostar, sin duda alguna, por la ampliación y por su incorporación a la Unión Europea.

Muchas gracias.