Intervención del presidente del Gobierno en el acto inaugural del 'Año Picasso'

12.9.2022

Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía

INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, PEDRO SÁNCHEZ

Majestades, ministros, Comisionado Español para el 'Año Picasso', estimado Bernard Ruiz Picasso, miembros de la Comisión Nacional para la Conmemoración del 50 aniversario de la muerte de Picasso, señoras y señores.

El de 1973, el año de la muerte de Pablo Picasso, fue un año convulso en todo el mundo. También estuvo marcado aquel tiempo como este por una crisis energética mundial precedida de un conflicto bélico. En España, declinaba todavía con fuerza la dictadura y la censura seguía imponiendo una mirada estrecha y cerrada sobre la cultura, la creatividad y el arte. El día 8 de abril de ese año, en la localidad francesa de Mougins, moría el "artista español de mayor trascendencia y proyección universal de todo el siglo XX": Pablo Picasso.

Medio siglo ha transcurrido desde entonces, y hoy somos más conscientes que nunca del inmenso legado que dejó. Rompió el concepto, la práctica y las certezas de la pintura. Trascendió movimientos artísticos hasta universalizar un estilo propio que inspiró a varias generaciones en su dilatada vida. Transformaba todo aquello que pasaba por sus manos. Escultura, grabado, cerámica, lenguaje… como hemos visto. Hoy su obra sigue siendo referencia absoluta para artistas de todo el mundo.

Me gustaría subrayar una fecha: 1907. Y una obra: Las señoritas de Aviñón. Esas son las coordenadas donde encontramos el germen de las vanguardias y el origen del cubismo, movimientos artísticos sin los que no podemos comprender hoy la Historia del Arte contemporáneo porque, sencillamente, esa historia habría sido otra. Detrás de aquel cuadro llegarían las vanguardias rusas, el surrealismo, el dadaísmo, el futurismo y otros muchos movimientos.

El arte nos ayudó a entender el difícil siglo XX. La pintura reflejó sus atrocidades, sus derrotas, sus victorias y, en ese sentido, hoy, podemos mirar hacia atrás para reconocerla como testigo de lo que fuimos.

Pienso, por supuesto, en esta Casa, en el Guernica. Una de las obras de arte -huelga decir- más importantes y universales. Picasso recogió la herida de nuestro pueblo, la conmoción colectiva que todavía hoy nos interpela. Y por eso, me gustaría recordar una pequeña anécdota sobre Picasso que narra María Teresa León en Memoria de la melancolía.

Cuenta la escritora que Otto Abetz, el embajador de Hitler en París en aquella época, fue un día a ver a Picasso a su taller y le pidió que le enseñara sus mejores obras. Entonces, Picasso le mostró dibujos y reproducciones del Guernica. El diplomático nazi le dijo: "es lo mejor que ha hecho usted". Y Picasso le respondió: "Esto no lo he hecho yo, esto lo han hecho ustedes".

Sin duda, el Guernica es un cuadro político. Un cuadro político que arroja tanta verdad sobre nuestro pasado como una fotografía de aquel horror. Pero también apela a las guerras del presente. Esa es su grandeza.

Hace unos meses, en su alocución desde Ucrania al Congreso de los Diputados y Diputadas, el presidente Zelenski recordó aquel abril de 1937, y pudimos reconocer el mismo dolor atemporal de la barbarie de la guerra. El Guernica es una obra que trasciende a su tiempo simbolizando la defensa de los Derechos Humanos. Y también, con su regreso a España en 1981 -aquí se ha recordado-, el regreso de la democracia a nuestro país.

Picasso no pudo morir en su tierra. En el país que le vio nacer. En 1939 se convirtió de facto en un exiliado más. Esta situación, si reforzó algo fue su compromiso contra la dictadura y por la paz, reflejándolo tanto en su obra como en el apoyo que brindó a otros españoles, especialmente, a los artistas.

Cumplió. Cumplió con su palabra de no regresar hasta que volviera la democracia, pero la muerte le alcanzó antes de ver cumplido ese sueño.

Por todo esto, el Gobierno de España en colaboración con el Gobierno de Francia y con la familia Picasso quiere recordar esta fecha. Y hemos querido tomar la iniciativa para convertir la conmemoración del 50 aniversario de la muerte de Picasso en un acontecimiento de relevancia internacional.

Fue durante la vigésimo sexta Cumbre Franco Española, celebrada el 15 de marzo de 2021, cuando, junto al presidente Emmanuel Macron, firmé un Memorando para comenzar a trabajar en este programa a través de una comisión binacional entre las administraciones de ambos países. Y quiero además reflejar y reivindicar la aportación de la entonces vicepresidente del Gobierno, Carmen Calvo.

Esta comisión está integrada por el Musée National Picasso de París y la Comisión Nacional Española para la Conmemoración del 50 aniversario de la muerte de Pablo Picasso -como bien ha dicho el ministro de Cultura-. Está adscrita al Ministerio de Cultura y bajo la Presidencia de Honor de SS. MM. los Reyes y, en Francia, la celebración de esta efeméride se desarrollará bajo el Alto Patronato del Presidente de la República Francesa.

La sociedad estatal Acción Cultural Española -que aquí también nos acompaña- ha asumido la organización y financiación de los eventos, que siempre se agradece. Y ha contado además con las aportaciones económicas del Ministerio Hacienda y Función Pública y de Telefónica, en colaboración con los museos involucrados.

La celebración -señoras y señores- de este aniversario, gira en torno a 50 exposiciones y eventos que, en su conjunto, van a abordar un completo análisis historiográfico de la obra del artista. Porque el lenguaje expresivo, libre y multiforme de Picasso sigue influyendo en la reflexión que hoy hacemos del mundo contemporáneo.

Esta celebración quiere recordar la trayectoria de un artista esencialmente europeo. Un hombre que, desde un profundo conocimiento del acervo y los principios de la tradición, y también una comprensión del clasicismo como valor ético, transgredió y trasladó una visión de todo ese universo, de forma única, a su obra.

Quisiera, por último, recordar unas palabras del primer comisario de este aniversario, de José Guirao, de Pepe Guirao, que nos dejó precisamente el pasado mes de julio, cuando poníamos en marcha toda esta aventura: A Picasso -dijo él textualmente- "no hay que verle como alguien del pasado sino del presente y del futuro".

Con esa intención de contexto en su tiempo y su trascendencia póstuma, inauguramos este año dedicado a su obra.

Muchas gracias.