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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, presenta el Plan para la Cohexión y Transformación del país: "Pueblos con Futuro"

La Moncloa, sábado 22 de mayo de 2021

INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, PEDRO SÁNCHEZ.
Buenos días a todos y a todas, bienvenidos al Palacio de la Moncloa, a vuestra casa, la casa de todos los españoles y españolas. Vicepresidenta de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Secretario General de Reto Demográfico, alcaldes, alcaldesas, secretario general de la Federación Española de Municipios y Provincias.
Muchísimas gracias por acompañarnos en este acto muy importante para el Gobierno de España, en el que venimos trabajando desde hace ya unos cuantos meses en colaboración y conversación con muchos de los que estáis aquí presentes.
Quisiera comenzar con una frase de una vecina de un pequeño pueblo que dice lo siguiente:
"Aquí las carreteras se miden en unidades de tiempo, y no en kilómetros. Lo importante no es la distancia, sino lo que se tarda en llegar". Esta afirmación es una afirmación de Elma, vecina de Riodeporcos. Riodeporcos es un pueblo asturiano de una belleza increíble, según nos cuenta ella, al que solo se llega de forma peatonal, cruzando un puente colgante sobre la cola del embalse del río Navia.
Y cerca de este pueblo, en kilómetros pero no en tiempo, como bien dice Elma, está otro pueblo que se llama Ernes.
Ernes es una aldea que pertenece al concejo de Negueira de Muñiz, Lugo, y a mediados del siglo pasado quedó aislada del mundo al cerrarse sus accesos en la creación del embalse de Grandas de Salime, tras la previa inundación de todo el valle. Tuvieron que pasar cincuenta años para que se habilitara una pista de tierra y algunos de sus habitantes pudieran por tanto volver a sus casas. Pero aquello no era suficiente. El éxodo acabó siendo inevitable. El municipio de Ernes está lleno ahora mismo de aldeas abandonadas. En una de ellas vivió sola una amiga de la juventud de Elma, a quien instalaron un generador eléctrico junto a su casa, porque tirar el cableado a través de las montañas era imposible.
Estos pueblos y aldeas sirvan como ejemplo de la enorme cartografía, la rica cartografía, que tenemos en nuestro país. Pueblos, como bien habéis dicho vosotros y vosotras, con vida. Mucha vida. Pero su enclave único, la amabilidad del paisaje, la mano del hombre y la mujer, como bien habéis hecho referencia aquí las mujeres que habéis intervenido, no siempre es suficiente para sobrevivir, como bien sabéis. Necesita del compromiso político, exige del compromiso de todos los Gobiernos y de todas las instituciones públicas para mantener estos rincones inigualables con vida. Y el Gobierno de España tiene muy claro que no podemos permitir que este paisaje y esta experiencia se apaguen. Sabemos en qué lugar queremos estar en la historia. Y nuestra batalla contra la despoblación y por lo rural es, no os quepa duda, sincera, decidida y comprometida hasta el final.
Ayer precisamente en Fitur decía que dentro de nada, un mes, nos toca ya el verano, y por tanto va a arrancar esa temporada tan deseada a la que os invito, invito al conjunto de la ciudadanía española, lógicamente a disfrutar. España tiene los recursos, lo decía ayer, y aquí también lo habéis atestiguado: los paisajes, la gastronomía, la diversidad cultural, territorial… También la rica diversidad patrimonial que tienen muchas de las aldeas y de los pueblos como habéis dicho aquí, por ejemplo, la alcaldesa de Ledesma. Y, sobre todo, lo que tenemos es una sólida red de alojamientos para quien viaja. Tenemos, además, inmensas ganas de que nuestro turismo se recupere y llene nuestros municipios, nuestros pueblos, nuestras aldeas, de ganas de disfrutar y de ganas de vivir después de muchos meses, de largos meses sufriendo esta pandemia.
Desde el próximo lunes, España sigue abriendo su economía y estará encantada de acoger a todos los turistas que vengan de fuera de nuestro país: desde Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda, Singapur, Israel, Corea del Sur, Tailandia, Ruanda, China o Japón. Estos países son bienvenidos a nuestro país sin restricciones ni requisitos sanitarios.
A todos ellos quiero enviarles hoy, aquí, un mensaje bien claro desde el Palacio de la Moncloa, a ellos y también al conjunto de la ciudadanía española: os invitamos a que disfrutéis de nuestra amplia oferta turística pero, entre tanta oferta turística que tenemos, me gustaría sobre todo subrayar que disfruten de la rica oferta turística rural que tiene nuestro país, una de nuestras joyas de la corona.
Como nos creemos lo que decimos apostamos por ello: el Gobierno de España va a invertir la mayor cantidad de recursos de la historia para poner en valor nuestro campo y nuestro medio rural. Una cifra inédita: 10.000 millones de euros a desplegar en los próximos años. Nada más y nada menos que el 10% del Plan total de Recuperación, Transformación y Resiliencia que vamos a aponer en marcha en los próximos seis años. Nunca un Gobierno, nunca un Gobierno, apostó tanto por la cohesión social y territorial de nuestros pueblos. De hecho, la cohesión territorial forma parte de uno de los ejes horizontales que va a explicar cualquier tipo de iniciativa y de proyecto que pongamos en marcha a lo largo de estos próximos seis años en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
El pasado 16 de marzo aprobamos el Plan de Medidas ante el Reto Demográfico en la segunda reunión de la Comisión Delegada para el Reto Demográfico, que no había existido en nuestro país nunca. Nosotros hemos puesto el reto demográfico a nivel de política horizontal en la vicepresidencia del Gobierno, en este caso de Teresa Ribera, y a la vez hemos creado una Comisión Delegada para la coordinación de todas las políticas que ponga en marcha el Gobierno, dándole esa perspectiva de cohesión territorial tan necesaria en nuestro país.
Este plan está compuesto de 130 medidas, divididas en 10 ejes de actuación. Y sus dos principales objetivos son los siguientes:
  • En primer lugar, aquí lo habéis dicho, garantizar la igualdad de derechos en cuestiones como la prestación de servicios, la igualdad de género (la perspectiva de género tan necesaria en la cohesión territorial y en la lucha contra la despoblación) y sin duda alguna el reducir al máximo las brechas sociales.
  • Y, en segundo lugar como bien se ha dicho aquí por parte de los alcaldes y alcaldesas que han intervenido por vídeo, crear oportunidades de emprendimiento e impulso de la actividad económica en los territorios con mayores dificultades para competir en mercados globalizados. En este plan se aborda de manera específica, entre otras cuestiones, la perspectiva de género, las problemáticas que afectan a los jóvenes y que efectivamente están animados al final a abandonar desgraciadamente sus aldeas y sus pueblos.
Este plan podemos decir que ya está traduciéndose en hechos, y me gustaría al menos poner en valor algunos de ellos:
  • El primero de ellos: se ha aprobado la Estrategia Común de Desarrollo Transfronterizo entre España y Portugal. Esto es importante porque creo que hay muchas realidades no solo de nuestro propio país sino también con nuestro país vecino en el que podemos crear sinergias y multiplicar oportunidades.Se ha creado un instituto importante, el Instituto de Transición Justa, para la coordinación de los Convenios de Transición Justa para que efectivamente esa creación de oportunidades sobre el territorio no implique, en el reto de la descarbonización y la lucha contra el cambio climático, una pérdida de oportunidades en esos territorios.
  • Hay 400 millones de euros (ampliables a 800) del Plan MOVES III, que es toda la renovación de los vehículos eléctricos o vehículos menos contaminantes.
  • Otros 100 millones de euros del Programa para la Rehabilitación Energética de Edificios (PREE 5.000), fundamental también para asentar población.
  • 100 millones de euros del Plan de saneamiento y depuración en núcleos de menos de 5.000 habitantes. Hemos querido que el Plan de Transformación, Recuperación y Resiliencia empezara sobre todo a desplegarse en el medio rural, en el territorio, porque queremos que esa perspectiva de cohesión territorial sea fundamental en el despliegue de este plan que va a modernizar nuestro país y esperemos que para bien.
  • También está en marcha el Plan de Deslocalización de los Recursos del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, con centros de distinta índole por ejemplo en Teruel, Alcázar de San Juan (Ciudad Real), Mérida (Badajoz), Miranda de Ebro (Burgos), León, Soria o Castellón, con esa perspectiva de ir desconcentrando también instituciones y sedes de distintas empresas públicas no en Madrid sino en el conjunto del territorio de nuestro país.
Es decir, no podemos perder activos. Es urgente que cada rincón de nuestro país tenga una esperanza, esperanza. Queremos pueblos compartidos, no abandonados. Y el reto demográfico debe hacer frente a tres problemas principales para revertir la situación como bien habéis dicho vosotros: pérdida de población, la dispersión poblacional y baja densidad, que es otro de los retos fundamentales del reto demográfico, y el envejecimiento de la población.
La despoblación en España, como en otras partes del mundo, es eminentemente rural, y afecta principalmente a los pequeños municipios. Algunos datos que creo que son muy elocuentes de lo que quiero decir:
Solo el 12,7% de la superficie de España está poblada. En Francia el dato es de un 67,8%, en Alemania de un 59,9% y en Italia de un 57,2%. El 42% de los municipios de nuestro país, además, está en riesgo de despoblación, una incidencia muy por encima de la del conjunto de la eurozona, que se sitúa en torno al 10%. ¿Qué significa esto? Esto significa, como bien ha dicho antes la vicepresidenta Ribera, que tenemos 3.403 municipios en riesgo de despoblación, en los que reside el 2,3% de la población total. Alrededor de un millón de habitantes. La concentración de la población en nuestro país es muy elevada, una vez más en comparación con la del resto de países europeos hacia los que miramos como Francia o Alemania.
La densidad que experimenta el ciudadano medio en España ―de 13.369 habitantes por kilómetro cuadrado en las áreas urbanas y de 946 en las zonas rurales― es superior a la del conjunto de la eurozona ―con densidades de 6.839 y de 816 habitantes por kilómetro cuadrado, respectivamente cuando estamos hablando de las zonas urbanas o rurales respectivamente.
La realidad es que España está perdiendo población en los municipios rurales desde el año 1997. Y, en algunas zonas, el fenómeno ha sido realmente devastador. Los españoles deben saber que, excluyendo las capitales, provincias como Teruel, Zamora, Palencia, Ávila y Cuenca han perdido más de la mitad de su población y Soria casi dos terceras partes de su población. Sin contar con las capitales, como digo, Soria, Teruel y Cuenca están entre las provincias menos pobladas de toda la Unión Europea.
Esta realidad es una realidad dura, es una realidad triste para muchísimos ciudadanos y ciudadanas de nuestro país y esto, se traduce en problemas específicos como bien habéis dicho vosotras desde esta tribuna. Muchas zonas rurales tienen peores coberturas que las zonas urbanas y esto es algo que debemos solucionar de inmediato. Porque, además, en los municipios que están en riesgo de despoblación se agudiza la adversidad día a día.
Un ciudadano o una ciudadana de un municipio rural ha de recorrer de media unos 22,59 km, quiero ser muy específico en esto, para acceder a los diferentes servicios locales, frente a los 2,15 km que se recorrer de media en un núcleo urbano.
Y el habitante de un municipio en riesgo de despoblación ha de recorrer más de 30 km para poder ir a un colegio, ambulatorio, gasolinera o polideportivo más cercano, frente a los 2 km que tiene que recorrer de media el habitante urbano.
El 59% de los municipios rurales no disponían en el año 2020 de sucursal bancaria. Este porcentaje se situaba en el 48% en 2008. Todo va a más si no lo revertimos.
Con respecto a los servicios digitales y su acceso, como bien habéis hecho referencia vosotras, tan solo el 5% de los hogares tienen acceso a banda ancha de 100 megabytes en los municipios en riesgo de despoblación, frente al 33% y al 83% del resto de los municipios rurales y de los municipios urbanos, respectivamente.
Además, el envejecimiento de la población y el empleo, como bien habéis dicho vosotros, son dos campos que están estrechamente relacionados. Y ambas cosas están a su vez estrechamente vinculadas con la calidad de vida. En provincias como Zamora, Soria, Ávila, León, Palencia, Teruel, Cuenca y Salamanca, cerca del 25% o más de la población supera los 65 años, frente al 16% de promedio de la población española. Y la tasa de dependencia en los municipios en riesgo duplica la del resto de los municipios rurales y triplica la de los urbanos.
Entre 1950 y 2017, en algunas provincias la pérdida de empleos ha sido extraordinariamente elevada: más del 40% en Zamora, Ourense, Soria, Teruel y Cuenca; entre el 30% y el 40% en Ávila, Lugo y Cáceres; y entre el 20 y el 30% en León, Palencia y Jaén. Todas ellas forman parte, efectivamente, de la mal llamada "España vaciada", de la "España despoblada".
Y, especialmente hoy, debido a los trágicos acontecimientos ocurridos esta semana en nuestro país, donde han sido asesinadas 5 mujeres a manos de la violencia machista, me gustaría incidir en que, en el mundo rural, las mujeres pueden estar una media de 20 años viviendo relaciones de maltrato, y uno de los principales motivos es la falta de independencia económica, que les impide separarse de sus maltratadores.
Hoy lo que queremos hacer con este acto y la presentación de este ambicioso plan es sellar un horizonte con un propósito claro: trabajar sin descanso para que nuestros territorios tengan oportunidades económicas para todas y a todos, las mismas oportunidades que puedan tener cualquier otro vecino o vecina del entorno urbano porque nuestros pueblos y nuestras aldeas deben ser pueblos compartidos y deben ser, sobre todo, territorios de esperanza y de oportunidades.
La pandemia nos ha dejado muchísimas lecciones a lo largo de estos largos meses y también un gran impacto en nuestra forma de entender la vida. Y ha supuesto, en las zonas rurales, un cambio de paradigma, reconozcámoslo, porque ha demostrado que, cuando se dan las condiciones oportunas, hay muchas personas que prefieren vivir en municipios rurales.
Porque, efectivamente, nuestros pueblos son un territorio de esperanza. Y no tenemos pocos, como bien ha dicho la vicepresidenta Ribera: tenemos 8.131 municipios para construir futuro y dar oportunidades a nuestros conciudadanos.
Las transacciones inmobiliarias de viviendas en municipios rurales han pasado de representar el 11% del total de las transacciones entre enero de 2013 y diciembre de 2019 a suponer el 15% en septiembre de 2020. El primer semestre de 2020 fue el primero en el que la provincia de Madrid presentó un saldo migratorio interprovincial negativo desde la crisis financiera global del año 2008. En 2020 aumentó en 7 puntos porcentuales el porcentaje de viviendas en municipios rurales a las que ya llega el Internet de banda ancha respecto del 2019, situándose este porcentaje en el 91%.
Desde el Gobierno de España estamos trabajando asimismo para ofrecer a nuestros conciudadanos la transformación que se merece y que necesita. Una transformación, como sabéis, que está vertebrada por varios ejes: ecología, feminismo, digitalización, la cohesión social, la cohesión territorial y la igualdad de género. En la cohesión social lógicamente incorporo esta visión de la solidaridad intergeneracional que es fundamental para dar oportunidades a nuestra gente joven.
Y esta gran transformación no está pensada exclusivamente, ni mucho menos, para las zonas urbanas. De hecho, los pueblos tienen que liderar la oportunidad de liderar la transición ecológica. Esta vendrá acompañada de una mayor movilidad y una mayor conectividad, que se trazarán de las siguientes maneras:
  • Con un Programa de impulso a la movilidad eficiente y sostenible.
  • Con un despliegue de redes y servicios 5G en corredores de transporte, que es fundamental para la reindustrialización, como alguna de vosotras habéis hecho referencia
  • Y con una conectividad territorial innovadora. Transporte colectivo y economía colaborativa.
Es importante apostar decididamente por nuestro talento, por el talento nuevo. Y hacerlo, además, siempre, desde una perspectiva de género. El Plan que presentamos hoy está concebido para impulsar ese talento y convertirlo en empleo y en oportunidades de vida, modernas y punteras, en las zonas rurales:
  • Con líneas de apoyo financiero al emprendimiento y al crecimiento de la pyme innovadora en el medio rural.
  • Con el apoyo al emprendimiento de las mujeres para lograr el empoderamiento y la igualdad de género efectiva en el ámbito rural.
  • Con una apuesta por el emprendimiento joven, que contempla subvenciones para iniciativas innovadoras que están favoreciendo ya el emprendimiento juvenil. Como el programa de Erasmus Rural, por ejemplo, que tuvo oportunidad de presentar la vicepresidenta, que permite que estudiantes universitarios y de Formación Profesional realicen prácticas en entornos en riesgo de despoblación.
Pretendemos dar oportunidades a la innovación. Hacerla posible, porque sin apoyos concretos y bien destinados, dirigidos a eliminar las brechas sociales, de género existentes, no se puede avanzar. Hay que crear una red de conectividad rural. De hecho:
  • Es necesario completar la conectividad del territorio. Con el objetivo de garantizar una conectividad adecuada para el 100% de la población en el 100% del territorio.
  • Pondremos en marcha un proyecto tractor de territorios inteligentes, para dar impulso a estas iniciativas.
  • Desarrollaremos una red de centros de innovación territorial o Hub rurales. La innovación no es solo asuntos de las ciudades.
Lo público, por tanto, tiene un papel importantísimo en la creación de sociedades fuertes, libres y prósperas. Porque como bien se ha dicho aquí, el Estado del Bienestar no se vertebra sin lo público, sin la oportunidad para todas y todos de acceder a servicios de calidad, que tienen que ser sólidos y saneados. Una de las conclusiones que debemos sacar de la pandemia es que necesitamos sólidos estados de bienestar, robustos. Por eso, debe existir un compromiso con lo público como vector de cambio, como herramienta esencial para el reto demográfico y la cohesión social y territorial. ¿Cómo lo queremos hacer?
  • En primer lugar, hay que reforzar la conectividad y el equipamiento de centros públicos para la vertebración económica y social. Centros públicos y sociales esenciales en el ámbito rural, como son los hospitales, centros de salud o centros de formación.
  • En segundo lugar, hay que impulsar un Plan de promoción de los centros territoriales de la UNED. Porque los estudiantes universitarios tienen que estar en todos los lugares no concentrados en las áreas urbanas.
  • Y, en tercer lugar, el plan también contempla la transformación de los 7.700 juzgados de Paz en oficinas que faciliten la relación con la Administración de Justicia.
En la España que ya avanza hacia el futuro, en esa España de una recuperación justa, más igualitaria y más comprometida y garante de servicios públicos de calidad para todas y todos, en esa España que apuesta por mejorar la vida de toda su ciudadanía, debe existir a mi juicio un diálogo constante y fluido entre lo rural y lo urbano.
Las ciudades medianas y las ciudades grandes no tienen que competir, tienen que abrazarse, tienen que igualarse. Como no deben existir tan grandes diferencias en lo esencial, en los servicios y en las oportunidades entre las zonas rurales y las urbanas.
El futuro tiene que ser este porque si no, no es futuro. El momento es ahora. Y sus claves vienen condicionadas por nuevas formas de vida y de entendernos con el mundo que nos rodea. Teletrabajo, turismo sostenible, el desarrollo de las energías renovables y la incorporación de los cuidados a la vida: estas son las nuevas claves, los nuevos ejes de actuación.
Y, para aplicarlos, para acometer a través de esas nuevas claves la transformación que necesitamos, desde el Gobierno de España planteamos estos caminos:
  • Instalaciones de autoconsumo y otras energías renovables en el entorno rural.
  • Programa de sostenibilidad turística en destinos.
  • Plan de modernización de los servicios sociales.
  • Y la aprobación de la ley del trabajo a distancia. Para facilitar sistemas de trabajo no vinculados a una ubicación o jornadas fijas.
Ya termino. Europa nos está dando 8.131 oportunidades con este Plan. 8.131 oportunidades para la esperanza. Y no vamos a desaprovechar ninguna de ellas, ni una sola de ellas. Porque cada una de ellas representa lo que queremos que sea nuestro país, nuestra identidad, o nuestras identidades, si queremos decirlo así, nuestra fuerza y nuestra posibilidad de futuro. El Plan para la Recuperación, Transformación y Resiliencia es la gran oportunidad de transformación del mundo rural.
El reto demográfico, siempre lo he entendido así, como mucho más que un reto demográfico: es un reto democrático. Porque es el reto de ofrecer y posibilitar igualdad de oportunidades, equidad y cohesión. Y, como todas las grandes luchas que tenemos por delante, es un reto de país.
No podemos enfrentarnos a esta lucha desde soluciones individuales, ya sabemos a dónde nos lleva eso. Esto solo se afronta, solo se hará realidad, desde lo colectivo. Tenemos una gran oportunidad, la oportunidad de ser un país mejor, un país más sólido y más cohesionado, un país en consecuencia más justo. El Gobierno de España, como tantas veces he dicho y como seguiré diciendo, lo que queremos es que este proceso de transformación y cambios tan disruptivos en lo social y también en lo territorial como es la transformación digital o la transición ecológica no deje a nadie atrás. Y cuando digo no dejar a nadie atrás no solamente me estoy refiriendo a la ciudadanía sino también a los territorios. Así que hagámoslo posible.
De nuevo muchas gracias por vuestra asistencia y bienvenidos al Palacio de la Moncloa, que es vuestra casa también.

(Transcripción editada por la Secretaría de Estado de Comunicación)

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