Intervención en el inicio de la Conferencia de presidentes autonómicos

31.7.2020

Monasterio de Yuso, San Millán de la Cogolla ( La Rioja)

PEDRO SÁNCHEZ, presidente del Gobierno

Buenos días.

En primer lugar me gustaría dar las gracias a la presidenta de la Comunidad de La Rioja, a todos los funcionarios y funcionarias del Gobierno de La Rioja, también del Gobierno de España, a las FCSE, a los trabajadores de la hostelería, a los medios de comunicación, en definitiva, a todos aquellos que han trabajado desde el principio de la semana por que esta Conferencia de Presidentes tuviera lugar y fuera un éxito.

Así que muchísimas gracias, en primer lugar, al Gobierno de La Rioja, por acogernos en este lugar simbólico por todo lo que representa en términos multiculturales, de reconocimiento de lenguas, en términos históricos, en términos, como decía antes la presidenta dela Comunidad de La Rioja, de encuentro, de diálogo, que es precisamente lo que necesitamos en este momento tan crítico para la historia de la Humanidad y también para la historia de nuestro país.

Además de los agradecimientos creo que todos somos muy conscientes de que España, a lo largo de estos últimos seis, siete meses, ha vivido una situación inédita en su historia de estos últimos cien años. Una situación en la que desgraciadamente hemos tenido que hacer frente a un virus desconocido, a un virus que ha implicado una emergencia sanitaria que, por desgracia, nos ha hecho perder a miles y miles de compatriotas, a los cuales tenemos en nuestra memoria, en nuestro recuerdo, que son una fuente de inspiración y de motivación, y me gustaría también recordarlo, para hacer las cosas bien, para hacer las cosas de la manera en la que podamos salvar cuantas más vidas mejor. Aún el virus está presente y en consecuencia tenemos ese objetivo: salvar vidas, proteger la salud pública de todos y cada uno de los ciudadanos, vivan donde vivan, en el rincón que vivan de nuestro país.

Esa emergencia sanitaria nos obligó a todos a hacer algo inédito, y es confinarnos, quedarnos en nuestras casas, no ver y renunciar a estar con nuestros seres queridos, seguirlos por videoconferencia, por los medios telemáticos, pero no verlos desde el punto de vista físico. Quedarnos en casa, renunciar, en consecuencia, a nuestras actividades productivas. Eso hizo que esa emergencia sanitaria se convirtiera, en consecuencia, en una emergencia económica y social a la cual el Gobierno de España ha tratado de cubrir con una triple red que ustedes conocen: los expedientes de regulación temporal de empleo, las prestaciones por cese de actividad a los trabajadores y trabajadoras autónomos, las coberturas de desempleo también a aquellos contratos temporales que se vieron, lógicamente destruidos como consecuencia, del confinamiento y de la emergencia económica y social derivada de la emergencia sanitaria.

Las consecuencias de esa emergencia sanitaria, de ese confinamiento tan estricto que tuvimos que asumir el conjunto de la sociedad española para poder hacer frente al virus, doblegar la curva y mantenerlo a raya, como logramos, fue precisamente los datos que hoy hemos conocido de caída inédita del PIB del segundo trimestre de este año.

Es cierto que ese momento ha pasado, es cierto que después de la resistencia vino la reactivación económica, y ahora tenemos que enfocar lo que representa la recuperación económica.

Y en ese sentido creo que la Conferencia de Presidentes que hoy vamos a celebrar es un buen punto de apoyo para impulsar esa recuperación económica en el conjunto del país. Lo es porque nuestro país es un Estado compuesto, es un Estado descentralizado, donde las CC.AA. tienen competencias muy importantes en el ámbito de sanidad, en el ámbito, también, del desarrollo económico, y en consecuencia, sin ellas, sin el aporte de las CC.AA., sin el aporte de las diputaciones provinciales allí donde existen y también de los Ayuntamientos, no sería posible que pudiéramos poner en marcha todo el volumen de recursos económicos que vamos a necesitar para poder recuperar nuestra economía y transformarla para que dentro de unos años, cuando acabemos definitivamente con esta maldita pandemia, también los pilares del crecimiento económico que tengamos, que disfruten los trabajadores y trabajadoras en el futuro, esperemos, cuanto antes mejor, sean unos pilares mucho más sólidos. La emergencia sanitaria no nos tiene que olvidar de la emergencia climática, para la cual no hay vacuna y que en consecuencia nos exige a todos ser muy conscientes de que tenemos que abordar las transición ecológica.

La transición digital, que estamos viendo y que va a tener un impacto no solamente en la educación de nuestros hijos, sino en la oferta laboral que vaya a haber en el futuro, y sobre las consecuencias que pueda tener en el mercado de trabajo actualmente.

Tenemos que abordar la transición digital desde un punto de vista inclusivo, y junto a ello, dos elementos muy importantes:

Uno, el de la igualdad de género, porque son las mujeres la mitad de la población quien desgraciadamente están sufriendo las consecuencias de la pandemia en términos de destrucción de empleo y de cuidados.

Y en segundo lugar, lo que tiene que ver con la cohesión. Este crecimiento, esta recuperación tiene que ser inclusiva, no puede dejar a nadie atrás. Y cuando digo que no puede dejar a nadie atrás no solamente me refiero a las personas, sino también a los territorios.

España sufría antes de la pandemia una desigualdad territorial. Había territorios que no contaban con las mismas oportunidades que tienen otros territorios en nuestro país y en consecuencia, una de las tareas a las que nos sentimos convocados, el conjunto de instituciones, es a nivelar esa cohesión territorial tan necesaria en nuestro país.

Si pedíamos a Europa que el mercado único no implicara como consecuencia de la pandemia una quiebra entre aquellos países más ricos y más pobres, evidentemente tengamos que hace lo propio en nuestro país. No puede haber CCAA de primera, no puede haber CCAA de segunda. Todos tenemos que ir al mismo nivel, con las mismas oportunidades, porque todos, al fin y al cabo merecemos esa igualdad de oportunidades.

En definitiva, tenemos tarea por delante. Lo bueno, lo positivo, es que todos somos muy conscientes de que nos esperan meses duros pero que vamos a salir de ésta. Que vamos a salir de esta situación tan crítica que está atravesando España, Europa, y el conjunto del planeta, y lo vamos a hacer como creo que tenemos que hacer las cosas, apelando a la unidad: cuanta más unidad haya, más fuertes y más rápido saldremos de esta emergencia sanitaria, de esta emergencia económica, de esta emergencia social.

Un último apunte, junto con el Fondo de Recuperación que vamos a hablar con el resto de presidentes y presidentas autonómicos, y es lógicamente la emergencia sanitaria. Comparto que hay muchos ciudadanos y ciudadanas que viendo los rebrotes que existes ahora es distintos puntos de nuestro país sientan angustia, porque hemos tenido que hacer todos un esfuerzo enorme de disciplina, de resistencia, de moral de victoria para hacer frente al virus.

Y lo que les quiero decir es que hoy España, sus instituciones, los profesionales sanatorios las CCAAA, el gobierno de España, estamos mucho mejor preparados lo que estábamos en el mes de marzo. En marzo no conocíamos al virus, en marzo no teníamos EPIs, no teníamos medicamentos, no teníamos el conocimiento que tenemos del virus y también los instrumentos que necesitamos para poder mantener a raya al virus.

Esa responsabilidad la asumimos en primera persona todas las instituciones que estamos aquí presentes, pero me gustaría terminar haciendo también un llamamiento a la responsabilidad individual, al fin y al cabo, el virus no se transmite por instituciones.

Lado positivo, es que somos todos muy conscientes de que nos esperan meses duros.

El virus no se transmite por instituciones, se transmite por personas. Y en consecuencia, todos tenemos que ser conscientes de que la mascarilla, el lavado de manos, la distancia, tienen que ser esas tres emes que definan nuestra conducta social hasta que, esperemos dentro de muy poco, la ciencia nos alegre la carab dando y aportando un remedio en forma de vacuna para definitivamente acabar con el virus del COVID.

Así que, presidenta, muchísimas gracias por tu hospitalidad, muchísimas gracias al pueblo de La Rioja por su hospitalidad y, si les parece, pues vamos a dar comienzo a la Conferencia de Presidentes.

Muchas gracias.

(Transcripción editada por la Secretaría de Estado de Comunicación)