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Intervención en el acto de presentación del lanzamiento España Digital 2025

La Moncloa, jueves 23 de julio de 2020

PEDRO SÁNCHEZ_Presidente del Gobierno

Vicepresidenta, ministras, ministro, lo primero que me corresponde, autoridades, amigos, amigas, lo primero que me corresponde es daros la bienvenida, si me permitís que os tutee, al Palacio de la Moncloa que es vuestra casa, que es la casa de todos los españoles y españolas, y en particular a esta sala que hemos bautizado como la Sala Barceló, porque estamos rodeados de cuadros de uno de los grandes pintores de la historia española, que está a la vanguardia, reconocido no solamente nacionalmente, sino internacionalmente. Y eso, pues lógicamente, cuando estamos hablando de líderes, no solamente empresariales, sino también de representantes de grandes corporaciones que lo son, reconocidas no solamente en España e internacionalmente, pues es un orgullo el daros la bienvenida a esta sala Barceló.

Y en segundo lugar, algo que siempre suelo reiterar cuando hago este tipo de actos. Y es que entiendo que tenéis unas agendas muy cargadas, muy intensas y que, por tanto, hayáis renunciado a una parte de vuestra agenda intensa para poder compartir con nosotros la presentación de un plan, a juicio del Gobierno, trascendental, pues es un motivo también de orgullo y de agradecimiento, porque al fin y al cabo vuestra presencia lo que hace es testimoniar la importancia de este plan. Así que doblemente gracias y bienvenidos a vuestra casa, que es la casa de todos los españoles.

Antes, José María, el presidente de Telefónica, ha dicho algo que yo comparto y es que esta semana hemos tenido una gran noticia, hemos firmado en Europa un acuerdo histórico para la reconstrucción de nuestro continente. Y como todos saben, en el Consejo Europeo se han discutido muchas cosas, hacía mucho tiempo que no trasnochaba dos noches seguidas, por una buena causa. Hemos discutido sobre la cuantía de las partidas, hemos discutido sobre los plazos, hemos discutido sobre los detalles más diversos, hemos debatido intensamente, desde posiciones distintas, a veces muy alejadas, todas legítimas, todas pro europeístas, pero muy dispares. Pero sobre lo que no se ha discutido, es sobre lo que era evidente para todos y todas los que estábamos alrededor de la mesa del Consejo Europeo, y es que estos fondos deberían y deben destinarse a la transición digital y a la transición ecológica de nuestro continente. Europa, en consecuencia, sabe unánimemente -en esto no ha habido ninguna disparidad- sin sombra de dudas, que la economía digital y la economía verde son los espacios de futuro. Yo diría que más de presente que de futuro, como consecuencia de este salto que hemos dado en cinco meses. Son los espacios en los que, en consecuencia, tenemos que invertir, tenemos que centrar todos nuestros esfuerzos porque en ellos vamos a encontrar el crecimiento sostenible y la productividad, que siempre es uno de los talones de Aquiles de la economía española, el empleo de calidad y, en consecuencia, la prosperidad y el bienestar social.

El liderazgo económico del siglo XXI se juega en la transición digital y también en el espacio digital. Europa, como bien ha dicho el comisario, quiere ser líder, quiere estar a la cabeza del mundo en digitalización, y España quiere estar a la cabeza de Europa en digitalización. Y tanto Europa como España tienen capacidades suficientes para lograrlo. Pero hay que creer en nosotros mismos y nosotros somos de los que creemos en nosotros mismos.

Una de las anécdotas que comentaba precisamente a la canciller Merkel es que nuestro país es un gran país, que cuando se le propone un objetivo marcado no solamente por fases, sino también temporalmente, vuelca todos sus esfuerzos, toda su inteligencia, toda su voluntad en poder lograrlo.

Por tanto, a mí no me cabe duda de que vamos a lograr esta enorme, este enorme desafío de gestión y de transformación, de modernización, en consecuencia, como fueron en la época de los 90, los fondos de cohesión en anteriores gobiernos.

El Gobierno está trabajando en ello desde el primer instante. Lo sabéis, la vicepresidenta Calviño, quiero recordarlo, es la ministra de Economía y también de Transformación Digital.

Lo que era ya, en consecuencia, una declaración de principios al principio de la legislatura, se ha convertido en uno de los desafíos más centrales que tenemos durante estos cuatro años. Y de hecho, también fue objeto del discurso de investidura con el cual yo conté con la confianza mayoritaria de la Cámara el pasado mes de enero.

Y hoy presentamos aquí España Digital 2025, un plan estratégico que lo que pretende es dar el impulso definitivo a esa búsqueda de liderazgo digital para España. Este plan no es un plan más, como he dicho antes al principio de mi intervención, es un plan trascendental. Es uno de los pilares estratégicos en los que se debe asentar la recuperación económica de nuestro país para la creación de empleo, para la creación de empresas, para el aumento de la productividad y para la conquista de mercados exteriores.

Y quiero haceros por ello un primer anuncio, que refleja en tan sólo una cifra, pero yo creo que las cifras dicen mucho, y sobre todo cuando estamos acompañados de empresarios que saben perfectamente la realidad de los números, en una cifra, la importancia que nosotros damos, desde el Gobierno a este Plan España Digital 2025. Nos proponemos movilizar para este plan nada más y nada menos que 140.000 millones de euros de inversión pública y privada durante los próximos cinco años. Repito, 140.000 millones de euros de inversión privada y pública durante los próximos cinco años.

De esos 140.000 millones de euros que, dado el período de maduración de este tipo de inversiones es preciso concentrar en los dos primeros años, entre este año y el próximo año, lo que vamos a hacer es impulsar la reactivación de la economía española tras la caída, en consecuencia, de la producción derivada de la pandemia, y dar un impulso decidido a esta estrategia.

España Digital 2025 contempla la puesta en marcha de un conjunto de reformas estructurales, concretadas aproximadamente en cincuenta medidas, que van a movilizar un importe de 70.000 millones de euros en los próximos tres años, tanto en inversión pública como privada. Por lo tanto, de esos 140.000 millones de euros, 70.000 serán durante los tres primeros años y 70.000 serán durante los dos siguientes años.

La inversión pública se va a situar en torno a los 20.000 millones de euros durante estos tres primeros años, de los que 15.000 millones de euros aproximadamente, van a corresponder a los diferentes programas y a los nuevos instrumentos de financiación de la Unión Europea que hemos acordado.

Estas cifras permiten apreciar la importancia del acuerdo logrado este pasado martes para crear el fondo de recuperación, y a esa cantidad se sumaría la inversión prevista por el sector privado, de unos 50.000 millones de euros, todo ello en un escenario moderado de despliegue. Es decir, que podemos ir a más.

Ya se ha mencionado aquí las grandes fortalezas y retos de España, también las amenazas y las debilidades que tenemos y que hemos descubierto, como bien comentaba el presidente de Telefónica, durante estos cinco meses intensos de pandemia. El propósito de esta agenda es desarrollar todos los instrumentos necesarios para aprovechar las primeras y también solucionar las debilidades y las amenazas que tenemos.

Y ayer, en esta misma sala, como bien comentaba antes el presidente de Telefónica, pues anunciamos un plan estratégico de Formación Profesional muy ambicioso, el más ambicioso de nuestra historia democrática, con un importe de 1.500 millones de euros que vamos a movilizar durante los próximos años y que tiene, entre otros objetivos, el adecuar la oferta educativa de nuestros jóvenes a las necesidades del sistema productivo.

Y por eso quiero dar las gracias de nuevo a la ministra de Educación y Formación Profesional por el liderazgo de este importante plan. (A ver si en este, ministra, tenemos un poquito más de éxito en los medios de comunicación, pero en todo caso lo importante es que el colectivo y la profesión reconocen el esfuerzo y sabe de la envergadura del plan y la trascendencia que tiene).

Diversos estudios aseguran que la mayoría de las profesiones que existirán en 2030 todavía no se han creado, pero sí sabemos que todas ellas deberán acreditar competencias digitales. Por tanto, es necesario que estemos preparados en este escenario. El ejemplo de la Formación Profesional yo creo que ilustra este desafío de manera transversal. La digitalización de la economía no compete solo al departamento del Gobierno en el que está vinculado la vicepresidenta tercera del Gobierno, sino a todo el Ejecutivo, a la vicepresidenta Calviño, lógicamente, pero también a la ministra de Industria, a la ministra de Educación, al ministro de Ciencia, a la vicepresidencia de Transición Ecológica, la ministra de Industria, que también nos acompañan aquí, el ministro de Cultura, el ministro del Interior, de Agricultura… en definitiva, a todo el Ejecutivo. Y esa es la convicción con la que nosotros trabajamos y por eso, también, situamos a nivel de vicepresidencia precisamente uno de los desafíos transversales como es la transición digital, como también hicimos con la transición ecológica.

Las medidas y las inversiones de España Digital 2025 estarán articuladas alrededor de diez objetivos estratégicos que están completamente alineados, y esto me parece muy importante -y de ahí la relevancia de la declaración que ha hecho pública el comisario- con las políticas digitales marcadas por la Comisión Europea y también con los objetivos globales del Fondo de Recuperación.

En primer lugar, algo que ha dicho el comisario Bretón y que nosotros compartimos, y que además estamos en una mejor ventaja que otros países de nuestro continente: garantizar una conectividad digital adecuada para el 100% de la población. Este es un gobierno comprometido con el reto demográfico. Este es un gobierno que también ha visto que esta pandemia puede abrir la oportunidad de que haya jóvenes y no tan jóvenes, que vayan a trabajar en el medio urbano, pero que vivan en el medio rural, como consecuencia del teletrabajo. Por tanto, creo que tenemos que garantizar al 100% de la población, el acceso a la conectividad digital y para eso vamos a incorporarlo en este plan, en un plan de conectividad digital inscrito en este Plan de la Agenda 2025.

En segundo lugar, yo creo que es verdad que hay muchísimo, vamos a llamarlo así, ruido, en relación con este asunto, pero queremos seguir liderando en Europa el despliegue de la tecnología 5G, que lo que nos va a permitir es el aumento de la productividad, el progreso social, la vertebración territorial… Lo ha dicho antes el presidente de Telefónica: España tiene más conexiones de fibra óptica a Internet que la suma del Reino Unido, de Francia, de Italia, de Alemania, lo que nos sitúa en una posición de ventaja que no podemos malograr. A la Revolución Industrial 4.0 llegamos a tiempo por primera vez en la historia de nuestro país.

En tercer lugar, tenemos que reforzar las competencias digitales de los trabajadores, de los desempleados, del conjunto de la ciudadanía, poniendo especial énfasis en atender las necesidades del mercado laboral, en cerrar la brecha digital en la educación, claramente esta es una de las principales preocupaciones que hemos detectado como consecuencia de la pandemia y en esta pandemia hemos podido comprobar, además, cómo algunos hogares, sobre todo los más vulnerables, no tenían los recursos necesarios para seguir el curso a distancia, en igualdad de condiciones, de sus hijos o hijas, y también otras muchas cuestiones que hemos visto a lo largo de estos meses de confinamiento.

En cuarto lugar, aquí se ha hablado de la ciberseguridad yo creo que una de las reflexiones que tenemos que hacer es el del uso masivo que hay de intoxicación, de desinformación, de fake news, que lógicamente lo que han hecho es oscurecer, ensombrecer la información necesaria que necesitaban los ciudadanos para comprender el Covid, para protegerse del Covid, y para en consecuencia frenar la propagación del virus. Pero vinculado con la ciberseguridad yo creo que España tiene unos resortes unos instrumentos muy importantes para convertirse en uno de los principales referentes europeos de ciberseguridad, y ahí lo que vamos a hacer es apoyar las capacidades del Instituto Nacional de Ciberseguridad, el INCIBE, que está en León y vamos a desarrollar un hub de ciberseguridad alrededor de este organismo.

En quinto lugar, pues tenemos impulsar la digitalización de las Administraciones Públicas y cuando digo Administraciones Públicas no solo me estoy refiriendo el Gobierno de España. Este es un país compuesto en su formación de Estado y en consecuencia también las CCAA tienen que impulsar y liderar junto con los ayuntamientos la digitalización de las Administraciones Públicas. La digitalización servirá para simplificar y personalizar la relación de la ciudadanía y las empresas y también con las Administraciones, en definitiva, actualizar las infraestructuras tecnológicas que tenemos en el ámbito de las Administraciones digitales.

España parte de una situación excelente, yo creo que estoy también es importante subrayarlo, es verdad que tenemos que hacer mucho todavía en el ámbito de la Administración Pública, del servicio a los ciudadanos, a los usuarios, a los consumidores, pero partimos de una situación que en muchas ocasiones la gente desconoce y es que ocupamos el segundo lugar en el Índice de la Economía y la Sociedad Digitales, referido a los países europeos. Pero el objetivo es muy concreto, el que nosotros nos marcamos y muy ambicioso: es que en el año 2025, el 50% de los servicios públicos disponibles, debe solicitar una ayuda hasta realizar una gestión y todo eso tendrá que estar disponible en una aplicación móvil. Es decir el 50% de los servicios públicos disponibles estarán disponibles en una aplicación móvil.

En sexto lugar, acelerar la digitalización de las empresas, aquí lo ha dicho el presidente de las cámaras de comercio, con especial atención a las micro pymes y las start-ups. Antes se ha dicho, solamente una de cada cuatro empresas o micro Pymes de nuestro país tiene un plan digital, y esta es una de las grandes revoluciones pendientes que tenemos que ultimar durante los próximos años y el objetivo concreto en este ámbito es que, en el año 2025, el 25% del volumen de negocio de las Pymes venga a través del comercio electrónico.

Y en este ámbito, quisiera destacar dos proyectos que pueden tener un gran impacto, el primero es la culminación de la Ley de Start-ups que dejamos congelado como consecuencia de los procesos electorales del anterior año y también de la pandemia, y en segundo lugar la creación de la Oficina Nacional de Emprendimiento que se constituye en una gran plataforma virtual que actuará de catalizador, punto de encuentro y referente para Pymes, para autónomos y para las empresas en general de nueva creación en todo lo relativo al emprendimiento digital.

En séptimo lugar, acelerar la digitalización del modelo productivo mediante proyectos tractores de transformación digital sectorial. Algunos sectores estratégicos que hemos visto, y aquí se han referido a lo largo de la pandemia, sector Agroalimentario que es hipercompetitivo en nuestro país, podemos darle un mayor impulso con la digitalización. La movilidad, en esa perspectiva sostenible que tenemos que dar, ya no estamos hablando solamente del sector de la automoción, tenemos que ir a un concepto mucho más transversal, mucho más amplio, mucho más enganchado a lo que son los hábitos que estamos viendo en las grandes ciudades y también en las medianas ciudades en relación con la movilidad. La salud, el turismo, ministra, en lo que lleva trabajando por cierto mucho tiempo la ministra, con esos destinos inteligentes. El comercio, la energía. En definitiva, la digitalización en estos sectores estratégicos yo creo que pueden beneficiarse de este tipo de proyectos que además tendrán un objetivo doble y aquí se han referido en anteriores intervenciones, por un lado la digitalización y pero en segundo lugar la descarbonización, la transición ecológica planteándonos como meta la reducción del 10% de las emisiones de CO2 por efectos de la digitalización.

El octavo objetivo es mejorar el atractivo de España como plataforma europea de negocio en el ámbito audiovisual. Yo creo que este es uno de los grandes desafíos también. A mí no me costó mucho saber del impacto que está teniendo en el sector audiovisual, precisamente toda la digitalización, pero fue precisamente en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas que estuve hablando con grandes corporaciones tecnológicas vinculadas con lo audiovisual y me percaté de la importancia que España tiene para la producción y el desarrollo de este sector tan importante. Creo que tenemos y lo ha dicho antes la vicepresidenta de Netflix, unas cualidades, unos activos, unas palancas básicas, no solamente en el entorno natural y sobre todo y ante todo, una creatividad que efectivamente se despliega en muchas de las series que todos consumimos cuando todos llegamos a casa. Por lo tanto que remos potenciar nuestras virtudes analógicas y de nuestras poderosas infraestructuras digitales.

Nos proponemos aumentar en un 30% la producción audiovisual en España hasta 2025. Vamos a crear para ello el Spain Audiovisual Hub. Y le dejo el guante lanzado a la señora Ferreras, la representante de Netflix.

El noveno objetivo es favorecer el tránsito hacia una economía del dato, por cierto que en el anterior apartado, el octavo objetivo, en el ámbito audiovisual, creo que tendríamos que pensar también en la aportación necesaria que tiene que hacer la RTVE porque primero tiene contenido históricos y segundo puede aportar y mucho en la producción de estos contenidos.

El noveno objetivo como decía es favorecer el tránsito hacia una economía del dato, garantizando la seguridad y privacidad y aprovechando las oportunidades que ofrece la Inteligencia Artificial, esto lo hablaba mucho precisamente de Telefónica, comparto plenamente la necesidad de abrir la reflexión, el debate público sobre que al fin el dato es un nuevo factor productivo como lo es el capital , como es el capital humano, en definitiva creo que tenemos que abrir ese debate y en consecuencia imbricarlo con el décimo y último objetivo que es garantizar los derechos en el nuevo entorno digital, y en particular, los derechos ciudadanos, civiles, los derechos laborales, los derechos de los consumidores, y también de nuestro sector productivo, de las empresas. Y por eso queremos contar en 2025 con una Carta Nacional de Derechos Digitales.

Estos diez objetivos y esta estrategia España Digital 2025 ya estaban, como he dicho al principio de mi intervención, en la hoja de ruta del Gobierno de España, lo estuvo en el programa electoral, lo estuvo en la concepción del Ejecutivo, lo estuvo también en el discurso de investidura, y de hecho, ya hemos puesto en marcha algunas de estas medidas, como el programa "Educa en Digital", para proporcionar equipos y conectividad a los estudiantes y escuelas y luchar contra la brecha digital escolar; o la formación de un grupo de expertos para elaborar la Carta de Derechos Digitales; o la creación del Consejo Asesor de Inteligencia Artificial, que se ha reunido esta misma semana.

La estrategia estaba en nuestra hoja de ruta, pero la pandemia -como aquí se ha dicho antes-, lo que ha hecho ha sido acelerar esos cambios porque el coronavirus ha puesto al descubierto algunas de nuestras necesidades más urgentes.

La digitalización sanitaria, por ejemplo, es percibida ahora por los ciudadanos como imprescindible tras la crisis del COVID. Aunque el grado de implantación de la historia clínica electrónica en nuestro país es muy elevado, como sabemos, especialmente en atención primaria y hospitalaria, debemos seguir potenciando la interoperabilidad de los datos de forma segura y cualquier otro espacio de digitalización sanitaria, incluyendo el uso de la Inteligencia Artificial.

Asimismo, es preciso acomodar las infraestructuras a las necesidades del teletrabajo, que no ha sido una estación de paso, sino que va a ser un destino de nuestras sociedades en buena medida.

Llevábamos tiempo pensando cómo debía ser la educación del futuro, la educación en el mundo en el que gran parte de la información es ya un bien accesible para todos y todas -brecha digital aparte, como he dicho antes- y en el que, por tanto, el valor añadido del profesorado también debe cambiar.

Y, por supuesto, como he dicho antes, estamos en un proceso de transición ecológica que necesita de la transformación digital para construir una economía más limpia y sostenible.

Ninguno de estos asuntos, señoras y señores, es un asunto menor y España Digital 2025 tiene la voluntad de convertirse en consecuencia en una suerte de política de Estado, porque necesita del concurso de todos. Aquí se ha hablado del concurso y la colaboración público-privada, pero necesitamos también del concurso de todas las administraciones con independencia del color ideológico que sea gobernada. Por eso aspiramos a que este plan sea una auténtica política de Estado, que perdure durante años y años.

Además, porque esta Estrategia está alineada, con algo con lo que todos los que estamos aquí presentes y que la mayoría de la ciudadanía también considera central, y que son los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030 de Naciones Unidas que lógicamente acompaña también el logo de este Gobierno. Y, por supuesto, como he dicho antes, con el proyecto europeo.

Permítanme que en consecuencia acabe -como he empezado- hablando de Europa, en esta semana histórica para la Unión.

Esta estrategia que hoy presentamos se abordará con un alineamiento yo diría absoluto, pleno, fiel con los objetivos de la Unión Europea, que, ante los desafíos económicos y los geopolíticos, ha redoblado su apuesta para garantizar una soberanía digital europea basada en los valores comunitarios como bien ha recordado el comisario Breton.

La Comisión Europea presentó en febrero este año la comunicación 'Dar forma al futuro digital de Europa', que supuso las bases de la Europa Digital, la nueva estrategia digital europea.

La visión de Europa Digital no se aparta ni un ápice del espíritu de nuestra Unión y de nuestra historia. Y esa visión sitúa en lugar central a las personas, a los ciudadanos, a las ciudadanas, como bien ha recordado el comisario Breton. Abre nuevas oportunidades para las empresas; y fomenta una sociedad más abierta y democrática, más tolerante, esperamos, y por tanto una economía más dinámica y más sostenible.

Europa, hoy más que nunca, es nuestra casa. Y su visión, no les quepa duda, es la visión de este Gobierno.

Cuando decimos, ahora, que queremos salir más fuertes de esta crisis, de la COVID, no queremos decir con ello que evidentemente que seamos indiferentes al daño de la COVID en nuestra sociedad, sobre todo el daño emocional. Como bien recordaba antes el presidente de Telefónica, en esa ceremonia de Estado reconfortante, necesaria, se desplegó una imagen de una España unida en el dolor y en el recuerdo y en la memoria a las víctimas del COVID.

Lo que queremos decir es que la pandemia nos hace cobrar conciencia como sociedad -en España y en Europa- del sentido y de la urgencia de algunas reformas que ya estaban en marcha y que hoy son impostergables, como la que se refiere a la transformación digital y también a la transición ecológica y las consecuencias que tiene sobre el mercado laboral, sobre las pequeñas y medianas empresas y sobre el conjunto de la sociedad. Porque, a diferencia de la crisis de la COVID, ni en la transición digital ni en la transición ecológica hay vacuna en caso de que no respondamos positivamente a ella. No la hay.

Por tanto, creo que este sentimiento, esta emoción que tenemos el conjunto de la sociedad de humildad ante la pandemia y las consecuencias que pueda tener, y la aceleración de cambios que inevitablemente ha traído, creo que, junto con la buena noticia que asumimos en Europa el pasado martes, puede movilizar muchas energías positivas, dar un horizonte a nuestro país para hacer esa gran transformación, ese gran salto de competitividad y prosperidad que necesita España.

Queremos decir, en consecuencia que nuestra visión de lo importante es hoy más decidida que nunca. Y queremos decir, en fin, que creemos más firmemente en la unión de todos para trabajar juntos en un mismo proyecto de país y en un mismo proyecto de Europa.

Muchas gracias por su presencia.

(Transcripción editada por la Secretaría de Estado de Comunicación)