Comparecencia del presidente del Gobierno en la presentación del Plan de choque para la Ciencia y la Innovación

9.7.2020

Presidente.- Buenos días. Vicepresidenta. Ministra. Ministros. Señoras y señores:

Se ha dicho antes que este es un día importante. Lo es. Se han dado las gracias también al Gobierno, en particular al ministro de Ciencia e Innovación, a Pedro, pero yo quería daros las gracias también a los científicos, a la comunidad científica. En esta misma sala, en momentos muy difíciles de la pandemia, nos reuníamos diariamente y aquí, nos reuníamos la vicepresidenta, el colectivo vinculado con primero, el plan de escalada, y luego con el plan de reesescalada, y diariamente recibíamos el aporte, el asesoramiento de la comunidad científica. La comunidad científica, de manera muy transversal, muy horizontal, porque evidentemente en el primer momento de la pandemia, en definitiva, el confinamiento y las medidas que teníamos que tomar para poder controlar al COVID, eran unas medidas, digamos, desde el punto de vista de la decisión pública, mucho más fáciles, por pocas y reducidas para poder controlar al COVID, no quiero decir, de una enorme y una extrema envergadura desde el punto de vista sanitario y desde el punto de vista social y económico. Pero evidentemente, luego, cuando tuvimos que diseñar el plan de desescalada, pues teníamos que incorporar muchos más matices, porque la casuística, las medidas que teníamos que poner en marcha eran mucho más complejas, mucho más heterogéneas.

Y tengo que deciros que, sin el aporte de la ciencia, desde luego la decisión pública no hubiera podido tener la eficacia que hemos tenido durante estas semanas tan difíciles y tan complejas.

No solamente eso, sino que, además, en esos debates que teníamos con los científicos aquí se ha mencionado, por ejemplo, al doctor Simón, pero detrás de él hay otra mucha gente, no solamente en el ámbito epidemiológico, sino también en el ámbito de las ciencias sociales y otras tantas que nos han ayudado a entender cuáles eran las implicaciones de las decisiones que estábamos tomando desde el Gobierno, de manera inédita, como estamos viendo.

Lo que he visto en la comunidad científica siempre ha sido, en primer lugar, una extraordinaria formación, una extraordinaria formación. En segundo lugar, un alto sentido del deber, un alto sentido también de su compromiso. Primero, con su disciplina, con la ciencia. En segundo lugar, humildad. En tercer lugar, ser conscientes de que también había limitaciones del conocimiento y de la ciencia para poder enfrentarnos a un virus desconocido para la ciencia y, en consecuencia, también las precauciones que tenían que tomar, es decir, no había pronunciamientos categóricos, lo que había era, lógicamente, esa humildad del científico que conoce cuáles son sus limitaciones, y yo creo que eso es muy importante también en las sociedades de hoy. Y por último, también, un alto grado de compromiso para con su país y para con el servicio público, que al fin y al cabo es un poco lo mismo.

Yo creo que si algo demuestra este plan es que desde el punto de vista del Gobierno no solamente hemos comprendido, sino que hemos aprendido en primera persona, se lo puedo garantizar, la importancia de la ciencia en este momento tan crítico que está viviendo la humanidad. Todos estamos pendientes de saber cuándo la ciencia alcanza la vacuna o el remedio terapéutico. Por eso creo que es muy importante, como se decía antes, el acto que hoy estamos celebrando y, sobre todo, el plan que estamos presentando.

Me había preparado unas notas y, sobre todo, quería empezar con ese ejemplo, probablemente mucho más no cotidiano, pero sí de subrayar la importancia de la ciencia, con el ejemplo de Belén Pastor, esa joven investigadora de la Asociación Española contra el Cáncer de Valencia, que había encontrado una vía para identificar con más rapidez y precisión los cánceres de colon, de próstata, de pulmón o de mama, y Belén, por lo que aparecía en los medios de comunicación tiene tan sólo 24 años, es decir, acaba de terminar sus estudios. Hace una década, quizás, se habría tenido, como se ha dicho antes, que marcharse del país para buscarse un futuro. Habríamos perdido en consecuencia, talento. Lo hicieron muchos jóvenes, muchos científicos. Desgraciadamente todavía lo siguen haciendo y hoy tenemos la firme voluntad de que eso no vuelva a ocurrir o que no ocurra de una manera tan intensa como se produjo en décadas pasadas. Belén Pastor es sólo un ejemplo de que en España y ciencia, hay mujeres también vinculadas a la ciencia, hay talento de sobra y tenemos la capacidad para estar a la vanguardia de la investigación, de la innovación y del desarrollo.

En otros tiempos se llegó a pensar, ya no es el caso, pues el que la ciencia era una cosa secundaria o no era rentable, o como pasa por ejemplo, con el cambio climático, que son cosas para cuando las cosas, cuando las situaciones van bien, cuando hay crecimiento económico, cuando hay riqueza y es como bien comentaba usted, pues todo lo contrario, y sabemos que es todo lo contrario. Por eso me gustaría comenzar con un reconocimiento, algo que ha comentado antes la investigadora, que es esa manifestación virtual, cuyo eco, lógicamente, ha llegado a todos los rincones del país, también al Gobierno, que suscribimos con entusiasmo de "Sin ciencia no hay futuro" y con este plan de choque, pues con ese hashtag le damos un poco la vuelta a ese sentido, y decir que "ciencia para el futuro".

La pandemia que acabamos de vivir, como les he comentado antes, ha sido la última evidencia de las renuncias en el pasado a la ciencia. España no puede seguir volviendo la espalda a la ciencia, a la innovación, a la investigación. Debemos apostar con contundencia por ellas, si queremos estar preparados para futuras emergencias sanitarias, que vendrán. Hemos tenido buenos ejemplos en el pasado, esta ha sido sin duda alguna muy contundente si queremos tomar medidas que aseguren la salud, el bienestar, la competitividad, la cohesión, la sostenibilidad, es decir, la prosperidad de nuestras sociedades, si queremos, en definitiva, crear empleos cualificados, nuevas industrias, una sociedad más justa, una economía mucho más resiliente en términos de sostenibilidad medioambiental, pero también social, tenemos que apostar por la ciencia.

Tras más de una década relegada, sufriendo las consecuencias de las restricciones financieras, presupuestarias, de los recortes, también probablemente de esa ausencia de una atención política más estructural, más sistémica en el medio y largo plazo, el sistema científico y la innovación españolas necesitan un plan de choque.

Y el Gobierno, con el ministro Duque al frente lleva trabajando en este plan integral desde el primer instante de su Constitución. Dijimos entonces que la educación y la ciencia deben ser el pilar o los pilares sobre los que se sostenga la prosperidad de nuestro país y creemos firmemente en ello.

Este es un Gobierno que escucha, que también actúa, que actúa y no solamente con las palabras, sino también con los hechos. Y por eso el plan que presentamos hoy tiene como propósito dinamizar de forma inmediata el sistema público y privado de I+D+i, con medidas que se pondrán en marcha durante este año y también el siguiente.

El plan de choque se articula en tres ejes.

El primero de ellos es la investigación e innovación en salud, que cobra lógicamente mucha actualidad. Vamos a fortalecer sin demora el sistema de investigación sanitaria de salud pública, principalmente a través de la movilización de recursos a favor del Instituto, que creo que es muy potente, y que además reconozca el trabajo de su directora, de Raquel Yotti. Por tanto, vehícular muchos de esos recursos a favor del Instituto Carlos III y también la reforma de la Ley de Investigación Biosanitaria para impulsar la carrera profesional de investigadores biomédicos. Este es el primer eje.

El segundo eje es de transformación del sistema de ciencia y atracción del talento, necesitamos resolver las deficiencias endémicas del sistema de ciencia español. Por un lado, debemos iniciar en breve una reforma de la Ley de Ciencia para dotar de estabilidad a la carrera profesional de los científicos de todas las áreas de conocimiento. Y, de otro lado, lo que tenemos que hacer es dotar de más fondos a los principales instrumentos de financiación de la ciencia en cualquiera de sus disciplinas.

El tercer eje tiene que ver con el impulso a la I+D+i empresarial y la industria de la ciencia. La ciencia necesita volcar sus resultados para ser plenamente productiva. Aquí se ha dicho, crear vacunas o fabricarlas después o inventar un prototipo de automóvil que no puede producirse, evidentemente resulta improductivo. Por ello queremos reforzar las bases de nuestro tejido productivo impulsando la transferencia de conocimiento. Queremos que sea uno de los pilares de esa recuperación/ transformación económica, social, medioambiental, digital del país, con medidas concretas de carácter transversal en sectores estratégicos.

Este plan no está compuesto solamente de buenos propósitos, que estoy convencido de que ustedes comparten. También contiene recursos. El plan supone una inversión de 1056 millones de euros en ayudas directas en el año 2020 y en el año 2021. En 2020 el plan de choque va a movilizar unos 396 millones de euros. El resto se va a movilizar en el año 2021 y a esta inversión hay que sumar un total de 508 millones de euros en préstamos con condiciones ventajosas para las empresas innovadoras.

Quiero además, también porque aquí se ha comentado, que este plan de choque sólo contiene medidas de impacto a corto plazo, de lo urgente, pero que evidentemente tenemos que mirar a lo importante que es apostar de forma sistémica y estructural por la recuperación de nuestro sistema científico y de innovación.

sto es evidentemente un plan de choque y por tanto, actúa sobre lo urgente, no sobre lo importante, y sin embargo, y esto me gustaría subrayarlo, está diseñado precisamente para alinearse y ser complementado con los recursos de medio y largo plazo del plan de inversiones y reformas para la recuperación económica que el Gobierno prepara y que llevará a Bruselas para su financiación, una vez lleguemos a ese acuerdo, esperemos, en el mes de julio sobre el fondo de recuperación europeo.

Europa debe salvar a Europa. Esta es la principal de las lecciones que tenemos que extraer de esta pandemia. Y después de la crisis de hace diez años, estamos obligados todos los países la próxima semana a llegar a un acuerdo, en el que la Unión permita movilizar una cantidad de recursos sin precedentes, inédito, en favor de los Estados miembros para su recuperación. Yo creo que estamos en términos históricos, en un momento muy semejante al que fue en 1957 los tratados fundacionales de la Unión Europea, el ingreso de España en la Unión Europea, la instalación del mercado único, la creación de una moneda única. Este es un momento inédito, histórico. Si llegamos a ese punto de acuerdo la próxima semana, esperamos que sea así, sin duda alguna estaremos escribiendo un nuevo capítulo y además un muy positivo capítulo de la historia común que compartimos con el resto de sociedades europeas.

Recursos, los del Fondo de Recuperación Europeo destinados, y este es el principal planteamiento que me gustaría compartir con ustedes, precisamente acelerar la salida de la crisis, pero también comprendiendo que hay muchos cambios que se han acelerado como consecuencia de esta pandemia, que tienen que ver con lo verde, con lo digital, con lo inclusivo, en definitiva, con la agenda 20/30 y los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, que también marcan el hacer y la guía de nuestra acción pública.

Por tanto, medidas que tienen que ver con todo lo que les he dicho, pero también con la educación, con la formación profesional. Estamos haciendo muchísimas cosas en formación profesional que pasan desapercibidas en el radar mediático, pero que están ahí. Cada Consejo de Ministros se está dejando una huella de una apuesta decidida por la formación profesional vinculada a muchas de las cuestiones que ustedes comparten. Una apuesta también por la ciencia y la innovación que van a estar necesariamente en el centro de las prioridades del Gobierno en esa petición de recursos económicos para la recuperación en Bruselas

Los científicos han logrado estos meses, ha dicho antes, y yo lo he dicho también al principio de mi intervención, en una experiencia personal que he tenido, un protagonismo inusitado, sin precedentes en la historia de nuestra democracia, que estoy seguro de que se va a mantener más allá de la pandemia. Si hoy podemos decir que hay doce proyectos de vacuna en marcha en España, ahí está el ministro Duque empujando y además con muchísima, muchísima convicción Pedro, esto yo creo que también se traslada en tus intervenciones, cosa que agradezco. Bueno, pues si tenemos esos doce proyectos de vacuna en marcha en España es gracias a décadas de investigación básica anterior. Tenemos que preguntarnos hasta dónde hubiéramos sido capaces de llegar si no hubiera existido esa renuncia que desgraciadamente tuvimos que afrontar durante las décadas pasadas. La ciencia es una inversión, aquí se ha dicho, de medio largo plazo, que no se puede interrumpir en las épocas de crisis. Más ciencia, no menos, más investigación, no menos, más innovación, no menos. Por lo tanto, junto a la ley climática, la ley de inclusión, sin duda alguna también a la ley digital, pues tenemos que sumar la ley de la ciencia.

En estos dos años de gobierno hemos sido capaces de comenzar a poner bases sólidas. Yo quiero también reivindicarlo y reconocerlo. Ahí está el estatuto avanzado para los investigadores en información. Ahí está la equiparación de los científicos en escalas comunes, para favorecer la movilidad. Ahí están incrementos anuales en inversión real, nuestros instrumentos de transferencia de conocimiento, emisiones en ciencia e innovación. Pero es evidente que necesitamos acelerar, que necesitamos unos presupuestos que traduzcan todos esos objetivos políticos. Salir más fuertes, en definitiva, solo se consigue si invertimos en el largo plazo.

Tengo que admitir que una de las decisiones que tenía muy clara cuando conformamos el primer gobierno en 2018 y después en 2020, hace muy pocas semanas, era esa deuda que teníamos con España de constituir un Ministerio de Ciencia e Innovación. Era una deuda con la ciencia. Era una deuda, sobre todo con los más jóvenes. Y quiero agradecer aquí públicamente el trabajo incansable y acertado, porque no solamente incansables, sino acertado, del ministro Duque en todo este tiempo.

Europa tiene también claro la prioridad del conocimiento, de la ciencia. No habrá lugar para Europa en un mundo global con gigantes como estamos viendo, si no somos capaces de coordinar también todas nuestras acciones en el ámbito científico y tecnológico. La política que yo creo que se está planteando en la Unión Europea tiene como objetivo alcanzar la cohesión y luego le podemos poner todos los adjetivos que queramos, económica, social, territorial, tan importantes para nuestro país mediante el apoyo a la creación de empleo, la competitividad, el crecimiento económico, el desarrollo, la digitalización, la cohesión territorial y social, en línea con los ODS de la agenda 20/30.

La ciencia ha sido la que nos ha permitido ir conociendo, como decía al principio de mi intervención, el COVID19, su influencia en los distintos colectivos, mejorar las pruebas diagnósticas, la detección de brotes, descubrir los mejores tratamientos y establecer la mejor manera de combatir a un virus desconocido.

Nunca antes el planeta entero había observado con tanta expectativa y tengo que reconocer, con tanta impaciencia a la comunidad científica, a vosotros y a vosotras, me permitiréis que os tutee, nunca antes el planeta entero había sido consciente en tiempo real de vuestra importancia crucial.

Durante esta pandemia el gobierno, sabeís bien, ha invertido 30 millones de euros en proyectos de investigación de emergencia. El fondo COVID, gestionado por el Instituto Carlos III, ha repartido casi 24 millones de euros a 127 proyectos. También se ha constituido la plataforma Salud Global del Consejo Superior de Investigaciones Científicas CSIC, tengo que reconocer que he leído algunos de esos informes y que la verdad es que son muy pedagógicos, muy sugerentes, también a la hora de tomar decisiones políticas, que son muy importantes, porque afectan a la cotidianeidad del conjunto de ciudadanos de nuestro país. Esta plataforma ha reunido a más de 150 grupos de investigación de diferentes especialidades para abordar proyectos sanitarios, de ciencias sociales, proyectos para mejorar la atención de la población mayor, proyectos para la detección de material genético de virus en aguas residuales, que se está demostrando muy importante para detectar precisamente la extensión del COVID. Esa plataforma, Salud Global, ha sido posible en gran parte, y esto también quiero reconocerlo, gracias a las donaciones de particulares, de empresas, lo que es una señal clara del apoyo social de la investigación en nuestro país y de la importancia que se ha dicho de la colaboración público-privada. El Gobierno está profundamente agradecido y orgulloso de este compromiso por parte de las empresas de cara a la investigación y al combate contra el COVID.

El Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial CDTI, por su parte, ha movilizado 500 millones de euros en créditos a proyectos de I+D+i en PYMES, empresas de mediana capitalización o ha expuesto o ha puesto en marcha, mejor dicho, una convocatoria extraordinaria de subvenciones dotada con 12 millones de euros para proyectos empresariales dedicados a hacer frente a esta emergencia sanitaria. Yo también quiero reconocer el papel que está desarrollando el CDTI porque he sido testigo de ello. Hemos podido también ver, en relación con las vacunas, cuán importante es el papel que está jugando el CDTI en esta emergencia sanitaria.

España, en definitiva, tiene sobradas capacidades, sobrado talento para realizar descubrimientos, efectuar avances que creen nuevas industrias, atraigan inversiones y será ahí donde estén los empleos más cualificados, como se ha dicho. Será ahí donde esté la recuperación económica sostenible y será ahí también donde esté nuestro futuro como país. La apuesta por la ciencia, por la innovación, no se acaban aquí. Por el contrario, tanto el plan de choque como las medidas a medio largo plazo que acabo de mencionar están imbricados en la Estrategia Española de Ciencia, Tecnología e Innovación 2021-2027, que se va a presentar en las próximas semanas por parte del Ministerio y junto a ésta última, el Gobierno está ultimando, como saben ustedes, la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial.

Trabajamos ya en una ley específica para las startups, en una estrategia de alternación emprendedora. Saben ustedes que constituimos un Alto Comisionado de la Nación Emprendedora, directamente dependiente de la Presidencia del Gobierno, que lidera Paco Polo, una nueva Ley de Universidades que apueste por una nueva carrera profesional del personal docente e investigador. Sabemos que la ciencia tiene que surgir desde el sistema educativo y formativo sólido. Tenemos además el objetivo de convertir a nuestro país en el primer país en reconocer el derecho a la educación a lo largo de la vida profesional.

Y por último, quiero agradecer también el trabajo de todas las personas que han puesto en pie este plan, al ministro Duque y a su equipo, a todos los demás ministerios implicados, y me permitirán que también me refiere a un buen amigo, al ministro de Universidades que dirige el Ministerio de Universidades, que dirige Manuel Castells, por el buen trabajo que está haciendo en este tiempo tan complicado y que también es un departamento clave para lograr una relación sólida entre las universidades y el sistema de ciencia e innovación.

Y también a todos los sectores, a los empresarios, a las empresarias, a las asociaciones que lo apoyan. Algunos de ellos de ellas aquí presentes de verdad. De verdad, gracias.

Y, sobre todo, dar las gracias al trabajo de tantos científicos, tantos científicos y científicas innovadores, personal técnico y de gestión que han soportado durante más de una década enormes dificultades, enormes sacrificios, pero que a pesar de ello han seguido en su puesto creyendo sin titubear en el valor que aportan a la sociedad lo que hacían.

En nuestro país, España, hay pocas áreas que susciten más consensos políticos y sociales. Esto es algo muy llamativo, pero que luego se tiene que traducir en una acción política mucho más estructural y decidida. Sin ir más lejos, en la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica del Congreso de los Diputados se ha puesto de manifiesto ese gran consenso, más allá de los partidos políticos, en torno a la importancia de la ciencia, la innovación, la investigación y el desarrollo. Cito textualmente algo que dice precisamente esa comisión parlamentaria: "Es la hora de llegar a acuerdos, a grandes acuerdos para las reformas pendientes, sobre las que hay un gran consenso político y académico".

Por esta razón yo estoy convencido que el plan que acabamos de presentar será apoyado por todas las fuerzas políticas, como primer paso de otros muchos que vendrán. Hemos manifestado nuestro propósito de salir de esta crisis, uno avanzando en las transformaciones que necesitamos y queremos ganar el futuro y garantizar una recuperación económica sólida y sostenible. Y junto a ese avance, queremos hacerlo juntos sin dejar a nadie atrás.

Y para lograrlo hemos de aplicar una de las enseñanzas que nos ha dejado esta emergencia sanitaria. La ciencia es el arma con la que los pueblos se protegen en la adversidad y es a la vez la herramienta con la que se construye el futuro. Y España quiere protección frente a la adversidad y, sobre todo, España lo que quiere, desea, demanda, es futuro y por eso necesita del aporte de la ciencia, pues necesita ustedes.

Muchas gracias.

(Transcripción editada por la Secretaría de Estado de Comunicación)