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Conferencia de prensa del presidente del Gobierno

Madrid, martes 29 de diciembre de 2015

Presidente.- Señoras y señores, muy buenos días y muchas gracias por su asistencia a esta convocatoria.

En realidad, comparezco para explicar las conversaciones que he tenido con diferentes partidos políticos después de las elecciones. Ellos también han hecho sus valoraciones y parece razonable que lo haga yo también.

Les he transmitido a todas las fuerzas políticas con las que he tenido la oportunidad de hablar mi posición, que es la siguiente:

El Partido Popular ha ganado las últimas elecciones generales celebradas en España el pasado día 20 de diciembre y, por tanto, va a intentar formar Gobierno, en primer lugar, porque es su obligación para cumplir con el mandato que nos han dado la mayoría de los españoles.

El Partido Popular, como ustedes saben, ha ganado las elecciones con casi siete puntos de ventaja sobre la segunda fuerza política, que es el Partido Socialista; tiene 1.700.000 votos más que el propio Partido Socialista, es decir, ha habido 1.700.000 españoles más que han votado al Partido Popular que a la segunda fuerza política; más de treinta escaños de diferencia, concretamente treinta y tres, sobre la segunda fuerza política; es primer partido en trece de las diecisiete Comunidades Autónomas, el PSOE lo es en dos; también es primera fuerza política en las dos Ciudades Autónomas el Partido Popular de Ceuta y de Melilla, y somos primera fuerza política en 39 provincias y el Partido Socialista es primera fuerza política en seis.

Por tanto, creemos que la voluntad de los españoles sobre quién debe gobernar es clara. Creemos que hay un mandato y yo, desde luego, insisto, cumpliendo con la obligación y con el encargo de los españoles, voy a intentar formar Gobierno.

Ésa es la lectura más importante de las elecciones, pero hay otras lecturas después del 20 de diciembre. Una de ellas es que en el Parlamento hay muchas voces, más que en ninguna otra ocasión; pero, además de haber muchas voces, hay una mayoría de españoles que se han manifestado de manera coincidente en cuestiones fundamentales como son las siguientes: la defensa de la unidad de España; la defensa de la soberanía nacional; la defensa de la igualdad de todos los españoles en derechos, deberes y obligaciones; el papel de España en la Unión Europea; la consolidación de la recuperación económica, del crecimiento económico y la creación de empleo, y la lucha contra el terrorismo, entre otras. Por tanto, hay una gran mayoría de españoles que han votado a diferentes fuerzas políticas que coinciden en estas cuestiones que, en mi opinión, son las fundamentales.

Ésta es la lectura que cabe hacer de los resultados electorales. A partir de ahí, en nuestra opinión, y ya hablando del futuro, lo más razonable, y además lo que más se ajusta a la voluntad mayoritaria del conjunto de los españoles, es formar un Gobierno de amplio apoyo parlamentario que sea capaz de gobernar, que pueda gobernar por tanto, que genere confianza dentro y fuera de España --algo, sin duda alguna, muy importante--, y que proporcione estabilidad y certidumbre al conjunto de los agentes económicos y sociales, a los inversores españoles y extranjeros, y, en general, al conjunto de nuestros compatriotas.

Creemos que esta solución sería muy positiva para hacer por amplios consensos las reformas que necesita España, para preservar los grandes valores constitucionales españoles --fundamentalmente, la unidad nacional, la soberanía nacional y la igualdad entre los españoles--, para mantener nuestro protagonismo en Europa y para que continúen el crecimiento económico y el empleo.

Sobre este asunto del crecimiento económico y el empleo quisiera hacer algunas consideraciones.

Por suerte, España ya tiene un presupuesto para el año 2016. Creo que esa decisión que adoptamos en su momento, que alguna gente no la compartió, es muy positiva en una situación como la que estamos viviendo. España ya tiene sus cuentas para 2016, ya sabemos lo que va a subirles el sueldo a los funcionarios, ya tenemos claro lo que va a ocurrir con las pensiones, la paga extra de los funcionarios… Ya tenemos las reglas de juego establecidas para el año 2016.

En segundo lugar, tenemos ya bases sólidas sobre las cuales trabajar. Las reformas que se han hecho a lo largo de estos últimos años han empezado a dar sus frutos en el año 2014 y, sobre todo, lo han hecho en el año 2015; por tanto, son bases sólidas para continuar con el crecimiento y la recuperación en el futuro.

En tercer lugar, los datos de crecimiento económico y de creación de empleo de este año 2015, que termina ya dentro de nada, son muy positivos. Creo que vamos a tener un crecimiento económico del 3,2 por 100, sin duda alguna el mayor de los grandes países de la Unión Europea, y se van a crear a lo largo del año 2015 casi seiscientos mil puestos de trabajo.

Por tanto, si no nos confundimos, si somos capaces de constituir un Gobierno que genere estabilidad, que genere confianza y que siga diciendo que el gran objetivo es la creación de empleo y el crecimiento económico, creo que podemos tener una etapa de estabilidad, de certidumbre y de tranquilidad, con cuatro años por delante muy positivos para todos.

Ésta es la posición que yo mantengo después de las conversaciones que hemos tenido con los distintos grupos políticos. Creo que ésta es la posición que más se ajusta a la voluntad de los españoles expresada mayoritariamente en las urnas y, sinceramente, creo también que esto es lo que más se ajusta al interés general de España. Es un marco lo suficientemente amplio para generar acuerdos y lo suficientemente sólido, y esto es muy importante, para asegurar la estabilidad que España necesita y para transmitir las certidumbres que todos, dentro y fuera de España, nos demandan.

A partir de ahí, si quieren ustedes que entremos en alguna cuestión, estoy a su disposición.

P.- Tengo dos preguntas. Al hilo de lo que nos acaba usted de decir, me gustaría que nos concretara si cree usted que la fórmula favorita de gobernabilidad sería una gran coalición.

También me gustaría saber si, en el caso de que las negociaciones para la gobernabilidad así lo exigieran, estaría usted dispuesto a renunciar a favor de otro líder o lideresa del Partido Popular.

Presidente.- Ese asunto no está siquiera planteado.

En relación con el primer tema, ¿la fórmula favorita una gran coalición?, yo creo que la fórmula favorita es la que permita constituir un Gobierno que tenga el mayor número de apoyos parlamentarios posibles. Creo que eso es factible porque, como les he señalado antes, hay algunos asuntos que unen a una gran mayoría, a más de dos tercios de los votantes, como son todos los temas constitucionales, la unidad de España, la soberanía nacional, la igualdad, nuestra posición en Europa, la lucha contra el terrorismo yihadista, la creación de empleo y el crecimiento económico. Por tanto, el mejor Gobierno es aquel que responda a la voluntad de los españoles y aquel que sepa dar estabilidad, y da estabilidad el Gobierno que genere coincidencias en los grandes aspectos fundamentales.

P.- Sin embargo, en las tres reuniones que ha tenido hasta ahora con los tres principales grupos del Parlamento no ha obtenido ningún apoyo. ¿Cree que puede darse la situación que se está dando en Cataluña y que en ese caso la repetición de las elecciones sería la mejor opción?

¿Considera que, si el señor Mas y la CUP consiguen un acuerdo, los desafíos que plantea serán favorables para presionar para poder formar Gobierno?

Presidente.- Lo que ha habido hasta ahora simplemente es una toma de contacto. Dice usted que no he conseguido ningún apoyo y tampoco he demandado ningún apoyo. Lo que he explicado es cuál es mi posición, que es la posición que hoy les acabo de contar a todos ustedes.

En el caso del Partido Socialista es que no tuve oportunidad de decir nada, porque ya desde el primer momento se me manifestó cuál era su posición y, por tanto, realmente fue muy complicado el poder decir absolutamente nada. Con los otros dos grupos he tenido más posibilidades de hablar. Es evidente que nosotros no coincidimos con Podemos en los asuntos fundamentales, pero sí fue de coincidencia en muchos asuntos fundamentales la reunión con Ciudadanos. Pero, insisto, estábamos exclusivamente ante una toma de contacto, la primera.

En el caso de Cataluña y la CUP, yo creo que cualquier Gobierno apoyado por la CUP es un desastre. Sinceramente lo creo así y, por tanto, creo que deberían intentarse otras fórmulas o en último caso celebrar elecciones, como ya han dicho algunos representantes de lo que antes era Convergència Democrática y hoy creo recordar que se llama Democracia y Libertad.

Lo que es evidente es que los ciudadanos contemplan perplejos, aquí y fuera de aquí, lo que allí está sucediendo. Creo que ese Gobierno no va a parte alguna y lo que yo sí quiero decir es que en el Parlamento nacional hay una gran mayoría, que es la que yo creo que debería trabajar juntamente en los próximos tiempos, que está favor de la unidad de España y a favor de que no se liquide la soberanía nacional y, por tanto, que sobre lo que sea España opinen todos los españoles y no sólo una parte de ellos.

Lógicamente, un Gobierno como el que yo planteo, aparte de generar estabilidad y aparte de dar un buen mensaje a los mercados y dar un buen mensaje a los inversores, y generar confianza a los agentes económicos y sociales, sería un Gobierno que tendría como punto primero, lógicamente, la defensa de la unidad nacional y de la soberanía nacional. Por eso digo que sería un Gobierno positivo para el interés general, aparte de ser un Gobierno que iba a respetar la voluntad mayoritaria de los españoles.

P.- Presidente, le quería hacer varias preguntas. En primer lugar, ¿en el Partido Popular confían en que se pueda producir aún el acuerdo con el Partido Socialista, que se pueda posibilitar de alguna manera ese acercamiento? No sé si tienen previsto algún ofrecimiento o cómo podrían hacer cambiar de posición a Pedro Sánchez que expresó su "no" rotundo el pasado miércoles en La Moncloa.

Luego, parece que todo está en manos del PSOE. ¿Ha vuelto a contactar con el líder socialista? ¿Tiene previsto hacerlo en los próximos días o hay, incluso, algún contacto en un segundo nivel?

En tercer lugar, en caso de repetición de elecciones, quería saber si usted volvería a ser el candidato del Partido Popular.

¿Está de acuerdo con que en el Congreso no haya un presidente que coincida con la primera fuerza política o, incluso, con la fuerza política que ostente el Gobierno?

Presidente.- Nosotros creemos que el presidente del Congreso debe ser, como ha sucedido siempre desde 1977 en España, de la fuerza política que tenga más apoyos; en este caso, el Partido Popular. ¡Hombre!, no voy a entrar en calificativos, porque no conducen a nada; pero, claro, pretender presidir el Congreso y el Gobierno con noventa escaños no es algo excesivamente razonable ni que se ajuste a lo que ha sido la voluntad mayoritaria de los españoles.

Hablar de lo que puede pasar en el futuro no tiene ningún sentido. Si se repitieran las elecciones, que yo creo que sería una mala solución, yo, desde luego, quiero ser el candidato del Partido Popular. He recibido un apoyo muy importante en el último Comité Ejecutivo de nuestro partido. Pero creo que el tema ahora no está ahí; es decir, el tema está en que seamos de construir algo en lo que estemos de acuerdo todos los que vayamos a construirlo. Yo, francamente, no veo una alternativa al planteamiento que he hecho yo que sea mejor para defender la unidad de España, para defender la soberanía nacional y para defender la posición en España en Europa distinta de ésta.

Otra cosa es que algún partido político quiera presidir el Gobierno pero, desde luego, para defender lo que son los grandes valores constitucionales y la estabilidad del país, generar certidumbre y confianza, y, además, adecuarse a la voluntad democrática de los españoles, creo que la opción que yo estoy planteando, y que plantea, por otra parte, mucha gente, es la que responde al sentido común y, sin duda alguna, es la mejor para los españoles.

P.- Quería preguntarle qué tiempo se da para intentar convencer al Partido Socialista para intentar formar un gobierno de coalición o con un fuerte apoyo parlamentario del Partido Socialista. Ésta es la primera pregunta.

Segunda pregunta. En consecuencia, ¿insiste o está dispuesto a mantener una posición negociadora con el Partido Socialista, a pesar de que una de las posiciones más claras de los socialistas es no negociar con usted y con ningún candidato del PP?

Presidente.- Yo vengo aquí a fijar mi posición y mi posición es la que les he explicado a ustedes. Mi intención es presentarme al Debate de Investidura y, luego, ya veremos cómo se producen los acontecimientos. Lo que yo sí tengo la obligación de decir es que un gobierno con el Partido Socialista, los distintos grupos de Podemos, más Esquerra Republicana o Democracia y Libertad, más Izquierda Unida, realmente creo que es muy malo para los intereses generales de los españoles. Puede ser bueno para alguien; para los intereses generales de los españoles, no. Por tanto, yo voy a defender la posición que acabo de afirmar hoy aquí.

P.- Querría saber si tiene previsto mantener más reuniones dentro de esta ronda de contactos; por ejemplo, con algún representante como el del PNV.

Por otro lado, quería saber si confía en que la presión que están ejerciendo algunos "barones" socialistas en el líder del partido podría impedir que finalmente intentara un acuerdo con Podemos.

Presidente.- Sobre la vida interna de los demás no entro. A mí no me gusta que entren en nuestra vida interna y, por tanto, lo que tenga que hacer el Partido Socialista lo decidirá el Partido Socialista sin que yo tenga que decir ni una sola palabra sobre ese asunto.

En cuanto a otros partidos, he tenido ya una conversación con el Partido Nacionalista Vasco, con el Lehendakari, y supongo que en el futuro hablaré con algunas otras fuerzas políticas.

P.- Presidente, quería que especificara un poco más si se va a reunir o si va a tener algún tipo de contacto con nacionalistas catalanes, la antigua Convergència, y en qué momento se puede producir esa conversación.

Por otro lado, si nos vamos nuevas elecciones, podemos entrar en un período de varios meses, bastantes meses, de Gobierno en funciones. ¿Hasta qué punto puede paralizar eso lo que está siendo la recuperación económica en España o la actividad normal del Gobierno de la nación?

Presidente.- En principio, no tengo pensado. Claro, lógicamente es muy complicado que yo pueda tener una conversación para pedir apoyo, que no lo voy a hacer, a partidos políticos que lo que quieren es la ruptura con España. Eso creo que no tiene ningún sentido y no va a ninguna parte.

En cuanto a la segunda pregunta, en este momento España tiene una buena posición. Hemos mejorado en las agencias de "rating" en los últimos tiempos, vamos regularmente a las subastas y realmente el precio que pagamos por los bonos que emitimos es muy bueno --ya me gustaría que durara mucho tiempo--, porque España fue capaz de generar confianza por las reformas que se hicieron, por la estabilidad política por hubo y por las certidumbres que se transmitieron. Claro, un Gobierno como el que yo propongo creo que podría mantener una posición igual, tanto fuera, como dentro de España.

Creo que un Gobierno de amplio espectro en el que estemos de acuerdo, porque lo estamos, en los grandes asuntos fundamentales va a generar confianza. Eso es evidente. Va a generar confianza aquí, les va a generar confianza fuera a los inversores, va a generar confianza a los mercados y va a generar confianza a los españoles, porque sería un Gobierno con un apoyo muy mayoritario que podría hacer por consenso las reformas que fueran precisas, sin que nadie se las impusiera a nadie --serían por consenso--, y que, además, podría mantener la senda de crecimiento que hemos llevado.

Otro tipo de Gobierno como el que puedan plantar algunos, aparte de que, desde luego, se ajusta mucho menos a lo que es la voluntad mayoritaria de los españoles, yo tengo que decir que no generaría confianza ni aquí ni fuera de aquí. Y tengo que decir que no sería bueno para los intereses generales de los españoles.

P.- Esa oferta de un Gobierno de amplia mayoría por el que usted aboga ¿incluiría alguna oferta como dar la Vicepresidencia al Partido Socialista o ministros de Ciudadanos?

Presidente.- Ésos ya son los detalles, lógicamente. Lo importante es que haya un Gobierno con apoyo parlamentario de aquellos que coinciden en los grandes asuntos. Estamos hablando de más de doscientos escaños. Y eso, insisto, aparte de dar seguridad fuera y dentro, y ser bueno para la economía, sería muy importante porque permitiría hacer por un muy amplio consenso unas reformas que no eran sólo de un partido, sino que eran unas reformas de varias fuerzas políticas que, insisto, en lo fundamental coincidimos. ¿En lo otro? Esto habría que hablarlo, no hay…

P.- Conocemos su posición sobre el tema de Cataluña pero, visto que el tema de Cataluña también entorpece un posible acuerdo con el Partido Socialista o con alguna otra fuerza política, quería saber si usted, también vistos los resultados que ha habido en Cataluña en las últimas elecciones, que son diferentes de las autonómicas, tiene previsto algún movimiento, tiene prevista alguna alternativa, algo que poner sobre la mesa en estas negociaciones o en estas conversaciones para desencallar la cuestión catalana. ¿Tiene alguna proposición?

Presidente.- Sinceramente, no. En este momento lo que hay que poner sobre la mesa es que la Ley hay que cumplirla, que la soberanía nacional no se puede partir y que no se puede jugar a las rupturas como se está haciendo ahí, y dando los espectáculos lamentables que estamos viendo y que son muy tristes, como lo que hemos visto hace muy pocas fechas. Vamos a ver ahora qué es lo que ocurre el día 2.

Creo que quien debe rectificar es quien tiene que hacerlo, porque no han sido ni el Partido Socialista, ni Ciudadanos, ni el Partido Popular, los que han generado la situación que se ha creado en Cataluña. Francamente, eso es lo que pienso y, sinceramente, creo es la verdad. Es quien ha generado esa situación el que debe dar un paso atrás.

Señoras y señores, muchas gracias y Feliz Año.

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