Conferencia de prensa del presidente del Gobierno después de sus reuniones con dirigentes de partidos políticos

30.10.2015

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Madrid

Presidente.- Señoras y señores, muy buenas tardes y muchas gracias por su presencia. Supongo que habrán tenido ustedes un día intenso; por lo tanto, seré breve.

Comparezco para hacerles un primer balance de los contactos que he mantenido en los últimos días con distintos grupos políticos: primero, con el Partido Socialista Obrero Español y, por tanto, con el líder de la oposición, y, luego, con Ciudadanos, Podemos y el Partido Popular; unos contactos que, como saben, van a continuar la próxima semana con otras fuerzas políticas.

Quiero decir, como primera observación, que agradezco la disposición de los distintos grupos políticos para atender la invitación del Gobierno a mantener cauces de diálogo ante el mayor ataque que ha sufrido nuestro ordenamiento constitucional en los últimos años. Cada una de las distintas formaciones políticas puede o podemos mantener posiciones distintas, es legítimo, y en esa pluralidad se basa la salud de nuestro sistema democrático; pero la mayoría hemos constatado que, a pesar de las profundas diferencias que nos separan, hay un acuerdo previo de convivencia que nos une a todos. Todos defendemos la unidad de España, la soberanía nacional, la igualdad de todos los españoles en derechos y libertades, y el cumplimiento de las leyes que amparan esos derechos y esa igualdad.

Este acuerdo es el requisito previo sobre el cual se fundamenta nuestra convivencia y sobre ese acuerdo hemos cimentado los años más brillantes de nuestra historia. Por eso, lo primero que he querido trasladar a los distintos dirigentes políticos con los que he conversado es que en una democracia el cumplimiento de la Ley está fuera de discusión. Podemos cambiar las leyes --precisamente ahora vamos a unas elecciones donde cada formación política comprobará el apoyo popular a sus propuestas--, pero lo que no podemos hacer los demócratas es violentar las leyes.

Eso es lo que están planteando en Cataluña algunos grupos políticos: violentar las leyes democráticas, violentar las leyes en las que se fundamenta su propia legitimidad, la legitimidad de sus instituciones autonómicas, y violentar los derechos de todos los españoles, incluida la mayoría de catalanes que no quieren la independencia.

El Gobierno y yo, que lo presido, tenemos encomendada constitucionalmente la labor de cumplir y hacer cumplir las leyes, y, por ello, asumo la responsabilidad de liderar la respuesta del Estado ante el desafío planteado; pero también entiendo que estamos ante un reto que compromete a todos los demócratas españoles porque, como he dicho, estamos ante el anuncio deliberado de romper nuestra igualdad y liquidar nuestros derechos.

Creo que todos hemos entendido la gravedad del desafío y por ello agradezco la disposición que he encontrado en mis interlocutores. Por mi parte haré todo lo posible y lo imposible, si es que eso cabe, para mantener y fortalecer ese entendimiento en lo sustancial.

Me gustaría reiterar un mensaje de tranquilidad. El Estado español, con todos sus recursos, que son muchos, con sus servicios jurídicos y con sus instituciones, tiene mecanismos sobrados para hacer frente con éxito a esta situación. En este aspecto sí quiero decirles que he pedido a mis interlocutores que todos hagamos un ejercicio de confianza en los servicios del Estado y evitemos abrir debates estériles sobre estos asuntos dado que en lo fundamental estamos de acuerdo.

Desde mi punto de vista, es el momento de buscar lo que nos une, sobre todo cuando eso que nos une es lo que protege nuestra diversidad y nuestros derechos. Es el momento de confiar también en los mecanismos del Estado de Derecho.

Señoras y señores,

España es un gran país, siempre ha sabido hacer frente con éxito a los retos que se le han planteado y estoy convencido de que también lo hará en esta ocasión. Desde luego, por parte del Gobierno no va a quedar y estoy seguro de que por parte de la mayoría de las fuerzas políticas españolas tampoco va a quedar.

P.- Presidente, ¿diría usted que estamos en el inicio de un pacto de estado? No sé todavía qué límites puede llegar a tener pero, si es así, de con los partidos que ha hablado usted ¿cuáles cree que están en esa onda? Porque hemos escuchado, por ejemplo, al líder de Podemos y no nos ha transmitido esta sensación de estar de acuerdo con usted, ni siquiera en lo más mínimo.

Presidente.- He dicho la mayoría.

Yo creo que aquí hay dos cosas que se entienden muy bien. La primera --he hablado, como les he dicho, con cuatro fuerzas políticas y la semana que viene espero hacerlo con todas las fuerzas políticas que quieran hablar con el Gobierno--, la primera idea es que todos estamos de acuerdo, al menos la mayoría, en lo fundamental: primero, en la unidad de España; segundo, en la soberanía nacional; tercero, en que todos estamos sometidos a las leyes, todos sin excepción; y, cuarto, y también muy importante, en la igualdad de derechos y deberes entre todos los españoles.

Por tanto, estando de acuerdo en lo fundamental, se trata de ponerse de acuerdo en el resto de los temas que ya no son tan importantes, pero son muy importantes, y lo que les he pedido a las fuerzas políticas es que no tengamos debates estériles y que confiemos en lo que son los servicios del Estado; es decir, que no empecemos a debatir sobre si es conveniente recurrir esta decisión o recurrir la otra, o no recurrirla.

Yo creo que lo que tenemos que hacer todos es ser conscientes de que el Gobierno va a actuar de acuerdo con los servicios del Estado, que el Gobierno asume el compromiso, que yo reitero ahora, de hablar con las fuerzas políticas de las decisiones que vayamos tomando en cada momento y que el Gobierno está a disposición del resto de las fuerzas políticas también para escuchar lo que tengan a bien plantear.

Desde ese punto de vista, tengo que decir que estoy muy contento, primero, de la recepción que he tenido por parte del secretario general del Partido Socialista, que, como ya he señalado, es la primera reunión que he tenido, como corresponde, por ser el Partido Socialista el principal grupo de la oposición en el Congreso. También ha ido muy bien la reunión con el Partido Popular, mi partido; también esta mañana con el presidente de Ciudadanos, el señor Rivera, y, en relación con el grupo por el que usted se interesa, yo, con absoluta franqueza, tengo la sensación de que nada perdí por haber tenido esa conversación.

P.- La semana que viene, como ha dicho, ha convocado ya a algunos partidos, entre ellos, a Unió Democrática de Cataluña. Dado que usted mismo acaba de decir que nada perdió por haber tenido la reunión, ¿se plantea poder convocar a Convergència, aunque sea para escucharle sabiendo que no pueden llegar a ningún acuerdo, o si?

Presidente.- Con absoluta franqueza, he convocado a Unió y he convocado a todas las fuerzas políticas, y no me negaré a hablar con ninguna fuerza política, con absoluta franqueza; pero el único sentido que tendría ahora, ahora, una conversación con la fuerza política de la que usted ha hecho referencia es pedirles que inmediatamente retiren la propuesta de resolución que han planteado en el Parlamento de Cataluña. Es el único sentido que tiene y, desde luego, ya aprovecho para hacerlo ahora, porque esto es un desafío a la legislación, a la voluntad de la mayoría y a la Constitución de un país democrático, uno de los grandes países de la Unión Europea, como es España.

Todo esto no tiene ni el más mínimo sentido y, por lo tanto, lo único que procede en este momento pedirles a esas fuerzas políticas a las que usted hace referencia es que procedan a la retirada de esa resolución que la inmensa mayoría de la inmensa mayoría está de acuerdo que no conduce a parte alguna y liquida o pretende liquidar la legalidad.

P.- Presidente, por aclarar también en este sentido, el líder de Ciudadanos ha planteado que venía con cinco puntos para un Pacto de Estado en el que hay mucha coincidencia; pero abundaba también en un aspecto que puede parecer… Usted ha dicho algunas diferencias, que efectivamente pueden ser jurídicas y de matiz; pero, en este caso, ha hablado de encajarlo todo, todas las propuestas, en una reforma constitucional. Parece ser, según ha dicho él, que usted le ha dicho que lo estudiaría y que sería receptivo a estudiarlo; eso es lo que nos ha contado él. Quería saber hasta qué punto sería receptivo a estudiarlo y si ha constatado usted, que es el que lo sabe, con todos los líderes con los que ha hablado, si hay voluntad --digo "voluntad"-- de eliminar las reyertas políticas del tema catalán durante la campaña electoral general.

Presidente.- Yo haré todo lo posible, porque es mi obligación, y sobre todo porque creo que es lo mejor para España, para mantener el máximo consenso en este asunto. Es decir, si en este asunto no somos capaces de ponernos de acuerdo, desde luego vamos a dar una muy mala imagen de nuestro país que, además, no es la imagen que se corresponde a la realidad. Por tanto, mi disposición va a ser total y absoluta, y como presidente del Gobierno tengo que dirigir esta operación y tengo que procurar conseguir los mayores apoyos posibles. Yo tengo que decir que estoy contento de cómo he visto las cosas hasta ahora.

Entrar ahora públicamente en si vamos a hacer un pacto o no pacto… Yo no tengo ningún inconveniente en hacer pactos y acuerdos pero, realmente, lo sustancial del acuerdo ya está hecho. Todos estamos de acuerdo en la unidad de España, todos estamos de acuerdo en la soberanía nacional, todos estamos de acuerdo en que las leyes hay que cumplirlas y todos estamos de acuerdo en que hay que preservar la igualdad de los españoles y, por supuesto, sus derechos, que son lesionados con esto que se ha hecho aquí. Todo lo demás está muy bien; pero lo más importante es estar de acuerdo en lo fundamental y los españoles saben que la gran mayoría de los partidos políticos a los que ellos han votado o pueden votar en el futuro van a defender estos grandes principios que son, por otra parte, los grandes principios que inspiran la Constitución Española.

P.- Presidente, usted dice que no se debe de entrar en debates estériles; pero a mí me gustaría saber si ha logrado el compromiso del señor Sánchez y del señor Rivera --excluyo al señor Iglesias por la comparecencia de hoy-- a que usted va a tener su apoyo en caso de que tenga que utilizar, por ejemplo, el artículo 155. ¿Ese compromiso lo tiene del líder de la oposición y del líder de Ciudadanos?

Luego, hoy hemos conocido que el Gobierno catalán no puede pagar a las farmacias y yo querría saber si el Estado va a ayudar a la Generalidad a este pago o cuál es la respuesta que le da el Gobierno al Gobierno autonómico.

Presidente.- Las consecuencias de determinadas decisiones y de, en lugar de dedicarse a gobernar, colocar todo el tiempo a disposición de planteamientos como éste que nos hace a todos estar presentes hoy aquí, son consecuencias como ésta. Lo que quiere la gente es que los gobiernos se dediquen a resolver los problemas de la gente y los problemas de la gente son, por ejemplo, pagar a los proveedores, atender a los vencimientos bancarios y pagar a todas las personas que trabajan en las Administraciones Públicas.

Vamos a estudiar cuál es exactamente la situación de la Generalidad y de su tesorería, y, luego, tomaremos las decisiones que haya que tomar, siempre pensando en beneficio de los ciudadanos. Y no hay que olvidar que los ciudadanos tampoco son los culpables de las decisiones que toman algunos de manera irresponsable.

A partir de ahí, en el resto no vamos a adelantar acontecimientos. El acuerdo es que el Gobierno, lógicamente, es el que, precisamente porque es Gobierno, tiene que estar al frente de la reacción a los acontecimientos que se vayan produciendo. El compromiso es: no vamos a debatir sobre esto, vamos a hablarlo y vamos a intentar consensuarlo; pero no vamos tampoco a estar anunciando lo que hay que hacer, lo que no hay que hacer o cualquier otra cosa.

Lo que le he señalado en mi primera intervención es que el Estado tiene los instrumentos suficientes para evitar que se haga un disparate como el que algunos están tramando, y el Estado en este momento está… El Gobierno es el que tiene la competencia y va a hablar con otras fuerzas políticas, e, insisto, también vamos a escuchar. No vamos sólo a informar; vamos a escuchar, porque el objetivo es preservar la unidad de España y la igualdad de los españoles.

P.- Presidente, una aclaración. Entonces, entiendo que usted no busca un pacto, un papel escrito, donde todos los partidos digan que están de acuerdo en esto, sino que se conforma con que vengan aquí y digan que están de acuerdo en la unidad de España, en la igualdad, en la soberanía, etc., etc.

Luego, me gustaría también que, después de la reunión que tuvo el miércoles con Pedro Sánchez y la que hoy ha tenido con Albert Rivera, nos dijera si nos puede confesar, de algún modo, de los dos con cuál cree que está más cerca. ¿Con cuál se ha sentido mejor, digamos?

Presidente.- Yo no le he pedido un papel a nadie y me he sentido bien con todo el mundo.

Señoras y señores, muchísimas gracias.

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