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Rueda de prensa posterior a la VI Conferencia de Presidentes

Intervención del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy

Senado, Madrid, martes 17 de enero de 2017

Presidente.- Señoras y señores, muy buenas tardes y muchas gracias por su asistencia a esta convocatoria que se produce después de la reunión, que acabamos de terminar hace unos momentos, de la Conferencia de Presidentes, a la que han asistido los presidentes de las Comunidades Autónomas españolas, con la excepción del País Vasco y Cataluña, y también los presidentes de las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla, la vicepresidenta del Gobierno, el ministro de Hacienda y Función Pública, y yo mismo.

Los comentarios que quisiera hacer en este momento son los siguientes:

Primero, he agradecido en mi intervención inicial la presencia de los presidentes de las Comunidades Autónomas y de las Ciudades Autónomas de Ceuta y de Melilla, así como el trabajo preparatorio que han llevado a cabo ellos mismos y también sus equipos, y que, sin duda alguna, nos ha facilitado que la reunión en el día de hoy se hubiera producido y se hubiera desarrollado de una manera creo que ordenada y razonable, y, por tanto, facilitándonos mucho las cosas a los que estábamos presentes en ella.

Después, he agradecido sus intervenciones, tanto el contenido, sin duda alguna muy instructivo, como el tono del mismo. Les he dicho que el Gobierno nos vamos a tomar en serio el funcionamiento de la Conferencia de Presidentes y les he dicho que es un órgano que puede ser muy útil, lo cual no quiere decir que resuelva, porque eso no sucede nunca, todos y cada uno de los problemas que podamos tener en nuestro país; pero, sin duda alguna, puede ser útil para abordar algunos de los temas que más importan al conjunto de la población española.

Creo que esta Conferencia de Presidentes es un órgano para construir y, de hecho, la reunión de hoy creo que ha sido una reunión muy constructiva. Yo estoy muy satisfecho de cómo se ha desarrollado. Los problemas son parecidos, como no podía ser de otra manera; la gran mayoría son compartidos entre el Gobierno de la nación y las distintas Comunidades Autónomas, y creo que es un foro que, si somos capaces de mantenerlo alejado de lo que es el debate político clásico, el del día a día, puede ser muy útil para abordar, no sólo los problemas de corto, sino, sobre todo, los problemas de medio y largo plazo que tiene nuestro país.

Por tanto, quiero agradecer sinceramente --sería injusto que no lo hiciera-- el comportamiento de todas y cada una de las personas que asistieron a esta Conferencia. Creo que ha sido útil, es un ejemplo de colaboración entre instituciones y esperemos que, a partir de ahora, pueda ser un instrumento que les sirva a los españoles para que, entre todos, podamos abordar los problemas que son comunes.

Con relación a cómo se ha planteado la reunión, ésta comenzó con una intervención mía y, después, una intervención de todos y cada una de las personas que quisieron hacerlo, que fueron todas, todos los presidentes de las Comunidades Autónomas y también los presidentes de las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla.

Mi intervención se dividió en dos partes y las dos tenían un hilo conductor: intentar explicar cuáles eran los problemas más importantes y los retos, en mi opinión, claves que tenemos los españoles en las próximas fechas y en el futuro.

La primera parte versó sobre la situación y perspectivas de la economía española y lo que, en mi opinión, teníamos que hacer. Brevemente, expuse que España había pasado por la mayor crisis económica en muchos años, porque cinco años seguidos de crecimiento económico negativo, sin duda alguna, es una crisis económica de una enorme importancia. Durante esos cinco años perdimos el 10 por 100 de nuestro Producto Interior Bruto, es decir, el 10 por 100 de la riqueza nacional, y 3.400.000 españoles perdieron su puesto de trabajo. Había otros problemas de competitividad de la economía, desequilibrios económicos, las amenazas de rescate, prima de riesgo… Todos ustedes los conocen perfectamente.

Expliqué que hoy la situación era, sin duda alguna, muy diferente, porque después de cinco años de crecimiento económico negativo vinieron tres ya continuados de crecimiento económico positivo: 2014, 2015 y 2016; los dos últimos años, 2015 y 2016, con crecimientos superiores al 3 por 100 y a la cabeza del crecimiento de los grandes países de la Unión Europea.

Al mismo tiempo, también recordé que desde la última Encuesta de Población Activa de finales del año 2013, que fue el peor momento en empleo en nuestro país en los últimos años, se había iniciado una recuperación, se estaban creando puestos de trabajo, el ritmo era más de medio millón anual y el objetivo debería ser perseverar en esa labor en el futuro.

También les expliqué que buena parte de nuestros desequilibrios y nuestros problemas de competitividad se estaban superando, que la etapa del rescate y de las primas de riesgo había quedado atrás, de las primas de riesgo amenazadoras, y que, por tanto, estábamos en una situación mejor, pero que todavía era mucho lo que teníamos por delante y muchas las cosas pendientes para el futuro.

Me quise circunscribir en mi intervención y poner especial énfasis en un tema que es importante y que, en cierta manera, explica muy bien lo que ha sucedido en España en los últimos tiempos. En el año 2007, la recaudación en el conjunto de las Administraciones Públicas españolas fue de 442.000 millones de euros; después, en sólo dos años, 2008 y 20099, perdimos 70.000 millones de euros de recaudación y, todavía, a finales del año 2016 no estamos en los niveles de recaudación del año 2007. Es decir, en el año 2016 recaudamos aún menos que en el año 2007.

En paralelo a eso, que sin duda es importante, un capítulo, sólo un capítulo, de los Presupuestos Generales del Estado, el de pensiones, subía en cuarenta mil millones de euros. Mientras los ingresos caían en veinte mil millones de euros entre los años 2007 a 2016, sólo un capítulo, el de pensiones, subía en cuarenta mil millones de euros. Si a eso añadimos la subida en el tema del desempleo, por las razones que todos conocen, la subida de los intereses de la deuda y la necesidad de reducir el déficit público, creo que todo eso demuestra muy bien el colosal esfuerzo que tuvo que hacer el conjunto de la sociedad española, y también de las Administraciones Públicas, para poder mantener lo que son los pilares esenciales de nuestro modelo de bienestar.

A partir de ahí, expliqué que no hay más objetivo, si queremos ser realistas y prestar atención a lo importante en los próximos tiempos, que generar crecimiento económico, generar empleo, porque eso es lo que además nos va a proporcionar más recaudación y, por tanto, dedicar mayores recursos a la atención de nuestros servicios públicos, nuestras infraestructuras y lo que son los gastos del conjunto de las Administraciones Públicas.

Ésa era, sin duda, y sigue siendo la gran prioridad. En la medida en que seamos capaces de crear empleo, mejor, sin duda alguna, para todas aquellas personas que buscan un trabajo y no lo encuentran; pero mejor para el conjunto de los españoles, porque el Estado va a disponer de más recursos para atender las necesidades de todos.

En mi opinión, dos son las medidas en las que tenemos que incidir para conseguir ese objetivo: primera, continuar el proceso de consolidación fiscal: este año tenemos que pasar del 4,6 al 3,1 por 100 y, partir del 3 por 100 de déficit, las cosas irán a mejor, seremos más libres y podremos hacer más y mejores políticas en beneficio de la gente. Y la segunda gran medida sería continuar con las políticas de reformas que se han llevado a cabo estos años. Muchas de las políticas de reformas se recogen en los acuerdos, a los que luego haré referencia, que se han adoptado en el día de hoy.

Por tanto, sobre eso versó mi intervención inicial y, luego, hablé de Europa. De Europa, solamente quiero referirme a tres puntos, con una breve exposición a modo de exposición de motivos.

Europa es nuestro pasado, es nuestro presente y es nuestro futuro. Es imposible pensar que nuestro futuro vaya a poder disociarse --por suerte, tengo que decir-- del resto de la Unión Europea, donde estamos y donde queremos seguir para siempre. Cada vez, las decisiones que se adoptan en Europa influyen más en nuestras vidas, en la de las Administraciones y en las de los ciudadanos. Todos ustedes son plenamente conscientes de debates y de decisiones europeas que nos han afectado, y mucho, en los últimos tiempos. Puedo hablarles del "tax lease", de los acuerdos de pesca, de las exigencias en materia de déficit, de la política monetaria, de la política cambiaria, que ya nos corresponde, etcétera.

Por tanto, buena parte de las decisiones que se aplican en nuestro país son decisiones europeas y ahora, que tanto se habla de reforma constitucional, la mayor reforma constitucional que se ha producido en España en estos cuarenta años han sido las reformas que se han producido en Europa y que afectan a nuestro país. Probablemente, la más llamativa y la más significativa es la desaparición de la peseta, su sustitución por el euro y, por tanto, el hecho de ya no tener política monetaria ni política cambiaria.

El primero de los tres temas importantes en Europa este momento es el "Brexit". Nuestra posición es clara: empezaremos a negociar cuando los británicos nos digan formalmente que se quieren ir de la Unión Europea. No se pueden disociar las cuatro grandes libertades. Las libertades son personas, mercancías, capitales y servicios, y no puede uno estar en una de las libertades y no estar en otras. Y nuestra voluntad, desde luego la de España y creo que de la mayoría de los países de la Unión Europea, es mantener la relación más intensa posible con el Reino Unido cuando abandone efectivamente la Unión Europea.

En segundo lugar, he hecho referencia a lo que se está tratando ahora en Europa, lo que es más importante, que es la necesidad de abordar los problemas reales de la gente. Empezamos este debate en Bratislava en el mes de septiembre y continúa hasta marzo, donde en Roma se celebrará una reunión para conmemorar el 60 aniversario del Tratado de Roma de 1957, como saben. Las prioridades son: la inmigración por razones económicas; la seguridad interior en los países; la seguridad exterior y la defensa; también, el crecimiento, el empleo, y, sobre todo, la atención al empleo juvenil. No me voy a extender más en este asunto, que conocen ustedes muy bien y del que, sin duda alguna, tenemos oportunidad de oír hablar muy a menudo.

Y el tercer gran tema, que sin duda alguna es un tema de futuro y que requiere, no sólo un gran apoyo parlamentario, sino también la conformidad de las Comunidades Autónomas, se refiere al futuro de Europa; es decir, hacia dónde vamos. Saben ustedes que éste es un proceso que ya existe desde hace más de sesenta años. El Tratado de Roma --les recordaba antes-- es de 1957 y antes estaba la Comunidad Económica del Carbón y del Acero. Europa se ha ido construyendo poco a poco y se han ido dando pasos en la buena dirección; en algún momento, más intensamente, en otros momentos con menos intensidad.

Ahora llega el momento de plantearse, después de lo que ha ocurrido con el "Brexit" y después de iniciar una mayor profundización en lo que es la Unión Económica y Monetaria con la Unión Bancaria, qué vamos a hacer en política fiscal, qué vamos a hacer con el Presupuesto europeo, si va o no a haber una autoridad fiscal europea y, sobre todo, si vamos a seguir avanzando o no en el Unión Política. Esto requiere un debate nacional en el Parlamento y en todos aquellos foros en los que quienes tengan algo que aportar deseen hacerlo.

Esto fue, dicho de forma sintética, lo que yo he planteado hoy. Creo que los grandes objetivos que tenemos para las próximas fechas son continuar con el crecimiento económico y el empleo; conseguir recaudación para poder mantener y mejorar nuestros servicios públicos, los pilares de nuestro Estado del Bienestar, y para poder atender las necesidades de la gente que, sin duda, desgraciadamente, todavía son muchos; y, en tercer lugar, los temas europeos a los que acabo de hacer referencia.

De todos los acuerdos que hemos adoptado hoy quiero referirme, fundamentalmente, a dos porque son muy importantes. No me atrevería a decir que son los más importantes, porque es muy difícil hacer comparaciones entre asuntos que son diferentes; pero hay dos asuntos que, además, han concitado la mayor atención por parte de todas las personas que han intervenido. El primero hace referencia a nuestro modelo de bienestar y de gasto público, y el segundo asunto, al problema demográfico que empezamos a tener en nuestro país.

Quisiera hacer un par de comentarios, porque el primero, el modelo del bienestar del que disfrutamos en España, va unido a otro asunto, que, sin duda alguna, dará que hablar en los próximos meses, que es el de la financiación de las Comunidades Autónomas, otro tema que también hemos abordado en la reunión de hoy.

España tiene, y esto es algo que prácticamente sólo lo tienen los países de la Unión Europea, y no todos, un modelo de bienestar como muy pocos países en el mundo. Un sistema de pensiones público como el nuestro, de sanidad pública y universal como el nuestro, de educación, de servicios sociales, que naturalmente es mejorable, como todo en la vida; es algo que existe en muy pocos países, salvo en los países europeos de nuestro entorno.

Del gasto en España más del 70 por 100 se destina a las atenciones sociales. El gasto en pensiones es el 28 por 100 del gasto público español, del total, y el gasto en sanidad es el 14 por 100. Sólo en pensiones y en sanidad estamos hablando del 42 por 100 del gasto público español; el 9 por 100, largo, es educación; después están los intereses de la deuda, el 7% por 100; están otros servicios sociales, un 6,5 por 100 y el 4,4 por 100, el desempleo. Es decir, más del 70 por 100 son gasto social. A partir de ahí, está el gasto de los funcionarios públicos, los Ministerios de Justicia, de Defensa, las infraestructuras, la agricultura, la vivienda y el resto del gasto público español.

Y hay algo más de catorce millones de españoles que reciben todos los meses una prestación pública, además de los tres millones de funcionarios; catorce millones de personas y de lo que se trata es de ser capaces de mantener esto y esto sólo se mantiene con una política económica que genere crecimiento económico, que genere empleo y que, por tanto, permita aumentar la recaudación.

Ése es el gran objetivo, que reiteré: si queremos tener un buen modelo de bienestar, necesitamos recursos y para ello es preciso una política económica que genere empleo.

A partir de ahí, las Comunidades Autónomas tienen la responsabilidad, en buena parte, del mantenimiento, el sostenimiento y la mejora del modelo de bienestar. Gestionan la sanidad, gestionan la educación y gestionan los servicios sociales. He pedido a todos, y estoy convencido de que ésa es la voluntad de todos, que hagamos el mayor esfuerzo para llegar a un entendimiento en materia de financiación autonómica. Es decir, éste no va a ser un tema en el que quepan imposiciones ni mayorías de unos sobre otros; aquí se requiere con las Comunidades Autónomas y también un acuerdo importante en el Parlamento, con atención especial a dos asuntos de cara al futuro que son pensiones y sanidad. Como les he dicho, el grueso del gasto público total español, que además va a seguir aumentando de manera imparable a lo largo de los próximos años.

El gasto en pensiones es un gasto muy importante: desde el año 2007 aumentó, como les decía antes, en casi cuarenta mil millones; de 8,3 millones de pensionistas hemos pasado a 9,5 millones a finales del año 2016., y la pensión media está por encima de los mil euros, pero la media de los que entran ahora en el sistema está por encima de los 1.500 euros al mes. Si a ello añadimos que España es el segundo país del mundo en esperanza de vida, sólo superado por Japón, eso nos tiene que llevar a ser conscientes de que tenemos que hacer un esfuerzo importante para poder mantener este modelo. Y lo mismo ocurre con el sistema sanitario.

Insisto, para mí éstos, la creación de empleo y el mantenimiento del sistema de pensiones y sanidad, tienen que ser, sin duda, los grandes retos del futuro.

A partir de ahí, el segundo asunto al que me refería antes era el asunto de la demografía. Éste es un tema en el que vamos a constituir un grupo de trabajo --ya hay una comisión también aquí, en el Senado-- y vamos a intentar trabajar en serio pensando en el medio y en el largo plazo.

Saben ustedes que hay muchas zonas de España donde se están produciendo fenómenos de pérdida de población y saben ustedes que la población en España cada vez es mayor. Tenemos, sin duda alguna, algunos problemas de natalidad. Todo esto afecta al conjunto de los servicios públicos --esto afecta a las pensiones, afecta a la sanidad y afecta a nuestro modelo educativo-- y, por tanto, éste también tiene que ser uno de los grandes objetivos de futuro y a él nos hemos referido en la reunión de hoy.

Paso ahora a resumirles, de manera muy breve, aunque para mí los dos asuntos más importantes son éstos dos a los que acabo de hacer referencia, los acuerdos de hoy.

Primero, hemos aprobado el Reglamento de esta Conferencia, que refuerza su carácter institucional. Nos reuniremos de manera estable cada año y, al menos, cada seis meses se producirá una evaluación de los acuerdos adoptados en la reunión de la Conferencia.

En segundo lugar, como les señalaba antes, hemos tomado un acuerdo para elaborar una Estrategia Nacional frente al reto demográfico. Este, como les decía antes, es un asunto capital; quizá, el más importante que tenemos planteado en nuestro país en el medio y el largo plazo. Intentaremos también trasladar este debate al seno de las instituciones europeas para hacer de ello una de las grandes prioridades de la política comunitaria.

En tercer lugar, hemos acordado constituir en el plazo de tres meses el Consejo Nacional de Protección Civil, con un objetivo básico: se trata de ser más eficaz y de sumar todos los medios de que disponen las Comunidades Autónomas y el Gobierno de la nación para que, cuando ocurra algún problema grave, alguna calamidad o algún asunto que afecte al interés general, seamos ágiles, rápidos, eficaces y no estemos discutiendo si la competencia es de uno o es de otro. Se trata de sumar los medios de todos y en el plazo de tres meses constituiremos ese Consejo Nacional de Protección Civil para ser más eficaces.

En cuarto lugar, vamos a convocar la Comisión General de las Comunidades Autónomas del Senado, vamos a pedir al Senado que la convoque, para hacer un debate monográfico sobre educación en el que las Comunidades Autónomas, que son quienes gestionan este servicio público, den su opinión que se sume a los trabajos del Pacto de Estado que se están llevando a cabo en una subcomisión en el Congreso.

En quinto lugar, vamos a continuar trabajando en la unidad de mercado para seguir avanzando en la competitividad de nuestra economía.

En sexto lugar, hemos hablado de empleo. Es importante la competencia que también tienen en estas materias, además de la general del Gobierno, las Comunidades Autónomas. Son muy importantes temas que ustedes conocen muy bien, como los servicios públicos de empleo y la atención a la Formación Profesional y a la Formación Profesional Dual. Y, sin duda alguna, la Agenda Digital, que ya figura en uno de los ministerios españoles, requiere que la gente se cualifique en todos estos temas para, así, poder acceder a buenos puestos de trabajo y puestos de trabajo de calidad.

También en el plazo de tres meses vamos a poner en marcha un grupo de trabajo para diseñar y poner en marcha una Tarjeta Social. Es un elemento que permitirá la actualización permanente de las distintas prestaciones sociales que las distintas Comunidades Autónomas y el Gobierno de la nación y otras instituciones prestan al conjunto de los ciudadanos.

En otro orden de cosas, hemos acordado que las Comunidades Autónomas participen en el desarrollo reglamentario del Real Decreto Ley de protección de los consumidores vulnerables de energía eléctrica, lo que comúnmente se conoce como el "bono social". Como todos ustedes saben, a habido ya un acuerdo que se ha plasmado en un Real Decreto Ley presentado por el Gobierno en el Congreso de los Diputados, tras el acuerdo entre el Partido Popular y el Partido Socialista, y es importante que en su desarrollo reglamentario intervengan las Comunidades Autónomas.

También hemos incorporado a última hora un nuevo acuerdo en materia de violencia de género, que será objeto también aquí de un debate monográfico, en la Comisión de las Comunidades Autónomas y cuyas conclusiones se aportarán a la comisión que está constituida en el Congreso, con el objeto de dar una batalla contundente y eficaz contra esta lacra que, desgraciadamente, sufrimos en demasía en nuestro país.

Hemos hablado también de otros asuntos importantes. A la financiación autonómica ya me referido antes en un punto aparte. Sólo les recuerdo ahora, aunque esto sea más procedimental, que en el plazo de un mes una comisión de expertos, en la que habrá un representante de cada una de las Comunidades Autónomas y Ciudades Autónomas, empezará a trabajar en un nuevo modelo basado en los principios de solidaridad, suficiencia, equidad, transparencia y corresponsabilidad fiscal. También se incluirá en este estudio, en paralelo, el análisis de los mecanismos de financiación de atención a las personas dependientes y la evolución del gasto sanitario, que es, junto al de pensiones, uno de los más importantes en nuestro país.

En relación con la Unión Europea, vamos a convocar en el primer trimestre de este año la Conferencia para asuntos relacionados con la Unión Europea. Como les he explicado antes, hay muchos asuntos que requieren la conformación de una voluntad nacional lo más mayoritariamente posible y, desde luego, la cooperación por parte de las Comunidades Autónomas y sus propios criterios.

Por último, también, ante la situación de los refugiados, que se ha agravado con la llegada de este invierno, como todos ustedes conocen muy bien, esta Conferencia va a impulsar un plan coordinado de ayuda de emergencia a estas personas.

Termino ya y termino cómo empecé. Sinceramente, creo que es una reunión provechos. Creo que a lo largo de estas horas nos hemos ocupado de los temas importantes y creo que hemos abierto unas vías de diálogo, no para abordar el día a día, que es algo ya más propio de los Gobiernos y el Parlamento, sino, además de para abordar el día a día, para abordar los problemas que van a ser mayores si no lo hacemos en el medio y en el largo plazo. Antes me he referido a algunos de ellos pero, insisto, la creación de empleo sigue siendo, hoy por hoy, la gran prioridad nacional y, junto a ello, el esfuerzo y para mantener y mejorar el sistema de pensiones público y nuestro sistema sanitario.

Vuelvo a darles las gracias a todas las personas que han participado en esta Conferencia y también a sus equipos, que han hecho las cosas muy bien, que nos han facilitado el trabajo en el día de hoy y que nos han permitido que, al menos en este foro, podamos ver las cosas con un cierto optimismo de cara al futuro.