Conferencia de prensa del presidente del Gobierno después de la primera jornada de la Cumbre del G-20

Intervención del presidente del Gobierno

15.11.2015

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Antalya (Turquía)

Presidente.- Señoras y señores, muy buenas tardes. Muchas gracias por su asistencia a esta convocatoria. Voy a darles cuenta de lo que hemos hecho en el día de hoy y también voy a hacer una breve referencia a la cena de trabajo que va a tener lugar dentro de aproximadamente una hora. Y mañana volveré a hablar con todos ustedes.

La primera sesión de trabajo ha sido, fundamentalmente, sobre cambio climático. La posición que defendí allí es la siguiente: el cambio climático es un reto global que exige esfuerzo por parte de todos; no vale que sólo unos países hagan un esfuerzo y que otros no lo hagan, por razones que son perfectamente entendibles.

España, y así lo he manifestado, está plenamente comprometida en la lucha contra el cambio climático. Nosotros, como miembros que somos de la Unión Europea, hemos ido conjuntamente con el resto de países de la Unión; nosotros también hemos cumplido con nuestros compromisos del protocolo de Kioto y nosotros esperamos que la reunión que tendrá lugar en París, y a la que yo asistiré, el próximo día 30 de noviembre sea un éxito.

Los objetivos que planteó la Unión Europea, como todos ustedes saben, son de una reducción del 40 por 100 de nuestras emisiones hasta el año 2030. Lo importante es que todos los países del mundo asuman un compromiso y que podamos llegar a un entendimiento y a un acuerdo para seguir dando pasos en la misma dirección.

Además, también he manifestado que España, como la Unión Europea, está comprometida con la financiación del cambio climático y, en particular, con el Fondo Verde. En los últimos cuatro años España ha aportado 1.400 millones de Euros para luchar contra el cambio climático y hemos comprometido, yo creo que fue el último viernes o el viernes de la semana anterior, 120 millones de euros para el Fondo Verde del Clima. La idea es que a partir del año 2020 las cantidades que nuestro país ha dedicado a luchar contra el cambio climático se vean incrementadas.

En segundo lugar hemos hablado --ha sido la segunda sesión de trabajo-- de la economía mundial y de la economía de los diferentes países que forman parte del G-20.

Mi intervención se dedicó, fundamentalmente, como la de otros intervinientes, a hablar brevemente de cuál es la situación actual de la economía española y, en segundo lugar, de algunas cosas que creemos que se deben hacer a nivel mundial.

La situación de la economía española es muy distinta a la que vivíamos en el año 2012, cuando yo asistí a la primera reunión del G-20, que tuvo lugar en Los Cabos, en México. En aquel momento, creo recordar que era mayo del año 2012, España estaba en recesión económica, en crecimiento económico negativo. España destruía empleo de manera continuada y, desgraciadamente, teníamos todos los desequilibrios económicos posibles, que eran los causantes de ese crecimiento económico negativo y de esa pérdida continuada de puestos de trabajo.

Hoy tres años y medio después, aquí, en Turquía, he explicado que España ya el año pasado creció, que se empezaron a crear puestos de trabajo, y que este año estábamos creciendo al 3,4 por 100 en el interanual. Como todos ustedes saben, hace unos días Eurostat ha publicado los datos de crecimiento económico de la Unión Europea: la zona euro creció en el tercer trimestre un 0,3 por 100, España creció un 0,8 por 100; Alemania, un 0,3 por 100; Francia, también un 0,3 por 100 e Italia, un 0,2 por 100.

Es evidente que las cosas han cambiado mucho desde 2012; hoy no se habla ni de rescate ni de prima de riesgo. Pero, de la misma manera, señalé que era evidente que nosotros teníamos que seguir por esa senda. Hay un rumbo ya marcado y hay que perseverar porque todavía queda mucho por hacer, todavía hay mucho margen para crecer, todavía son muchas las personas en situación de necesidad y, por tanto, España tiene que seguir perseverando.

La segunda parte de mi intervención se refería a la necesidad de coordinar las políticas económicas a nivel mundial. Si para algo debe servir el G- 20 es para coordinar las políticas económicas de todos los países del mundo.

Hice referencia a que todavía hay muchos desequilibrios globales en el mundo que impiden que muchos países crezcan y que creen empleo. Me referí a algunos temas que me preocupan, como la volatilidad en los mercados financieros en un contexto de la depreciación de algunas divisas y mayor aversión al riesgo global. También me referí a la caída del precio de las materias primas y a la desaceleración de las economías emergentes. ¿La receta? Como en el caso de España, reformas estructurales, que es lo que sin duda alguna nos ha llevado a nosotros al crecimiento y a la creación de empleo.

Además de esas reformas, a nivel mundial es importante mayor flexibilidad de precios y mayor flexibilidad de los tipos de cambio, porque evitar el intervencionismo, como siempre se ha demostrado, es bueno, no sólo para la economía como tal, sino que es bueno para el bienestar, la riqueza, la prosperidad de los países y, sobre todo, para ir poco a poco mejorando el nivel de vida de la gente que, al fin y a la postre, es de lo que se trata.

Por último --aunque no se ha celebrado, quisiera hacer algunas consideraciones--, tenemos ahora la cena de trabajo donde se van a tratar dos asuntos: el primero, las grandes crisis migratorias que se están produciendo en estos momentos en Europa y de las cuales ya me han oído hablar a mí en alguna ocasión; en segundo lugar se va a hablar de la lucha contra el terrorismo.

Mi posición en el tema migratorio es conocida: yo soy partidario de darles derecho de asilo a aquellas personas que, por razones políticas o por razones de guerras, no pueden vivir en su país. Es algo que va unido a lo que es la civilización europea y, por tanto, ésa es la posición que voy a defender. En materia migratoria voy a defender lo que siempre he defendido y que lo que dice el sentido común: los problemas se resuelven en origen y no cuando ya se han producido.

Ahora tenemos un debate en la Unión Europea sobre el reparto de cuotas. Todo eso está muy bien, pero lo que hay procurar es atajar los problemas. Hay que resolver el problema de Siria, y supongo que se hablará de eso, y hay que resolver el problema de Libia.

En el caso de la inmigración por razones económicas, que es la mayor, de momento, en nuestro país, creo que podemos aportar algunas ideas fruto de nuestra experiencia. Nosotros hemos llegado a acuerdos con algunos países de donde venía mucha gente, les hemos ayudado, y trabajamos conjuntamente para liquidar las mafias que se dedican al tráfico de personas y que han provocado tantas y tantas muertes, sobre todo en el mar, como hemos tenido ocasión de ver en los últimos años. Por tanto, ésa va a ser la posición que yo mantenga y defienda allí.

En el tema del terrorismo voy a explicar, como les comentaba esta mañana, que lo más vil del terrorismo y lo que nos estremece a todos es su tremenda crueldad, su desprecio hacia las vidas humanas. Por eso todos los seres humanos somos iguales ante esa barbarie, todos sufrimos el dolor y todos sufrimos la misma amenaza. Esta es la razón por la que todos estamos igualmente unidos y dispuestos a colaborar estrechamente en la lucha contra el terrorismo.

La cooperación de todos los países socios y aliados es capital, y esa cooperación de los países socios y aliados, junto con la unión en cada país de todas las sociedades democráticas y de todas las fuerzas políticas y sociales, son elementos imprescindibles para ser eficaces en la lucha contra el terrorismo.

Hoy nosotros estamos con Francia como tantas veces en la lucha contra el terrorismo los franceses han estado con nosotros y hoy, felizmente, la sociedad española está unida en la lucha y en la condena frente al terror.

Quienes hemos sufrido el terrorismo sabemos que es fundamental tener siempre presentes a las víctimas y honrar su memoria. Así lo hemos hecho en España, así lo hemos defendido en todos los foros internacionales donde hemos participado y así hemos pedido que se incluya en el comunicado del G-20 tras la reunión que tendremos a continuación. Yo voy a insistir en este planteamiento. Voy a insistir hoy en que el reconocimiento a las víctimas es una pieza esencial de cualquier estrategia antiterrorista. Son las víctimas y su memoria quienes deslegitiman cualquier excusa o justificación que se intente buscar a la violencia.

Voy a insistir en que ninguna ideología, ninguna, ninguna religión, ninguna, y ninguna otra circunstancia puede amparar las atrocidades que cometen los terroristas. Insisto, ninguna. Como he dicho en alguna otra ocasión, esto es una guerra entre la civilización y la barbarie.

Por otra parte, yo voy a plantear también algunas de las medidas que nosotros hemos puesto en marcha en España en la lucha contra el terrorismo y que creo que pueden ser útiles a estos efectos: la persecución a los circuitos de financiación de los terroristas; la prevención, y es muy importante, de los procesos de radicalización y la atención al fenómeno de los combatientes extranjeros. Y también es muy importante entre países el intercambio de información --insisto, tema de importancia capital-- y el control de las fronteras.

Por tanto, en materia de lucha contra el terrorismo, que sin duda alguna es uno de los problemas más duros, más sangrantes y más terribles que vivimos muchísimas sociedades y muchísimos países en el mundo, es capital ir todos juntos, todos los países; es capital también que las sociedades democráticas de todos los países estén unidas y no tengan diferencia en esta materia; y también prevenir, ir a por su financiación, intercambio de información y control de fronteras.

Esas son las posiciones y, por supuesto, pleno respaldo y apoyo a las víctimas. Estos son un poco los planteamientos que yo voy a hacer en la reunión que tendrá lugar dentro de unos momentos, como les he dicho.