Presentación del tomo I por el expresidente del Gobierno, Felipe González Márquez

Lunes 21 de junio de 2021

La concepción que los pueblos tienen de su propia historia contribuye, de manera relevante, a conformar su identidad colectiva. En la paciente y continua reconstrucción de su pasado identifican las raíces más profundas de su actual realidad. Cuando ese pasado es inmediato, su revisión crítica les permite perfilar más atinadamente el origen y las características de sus problemas más persistentes. No pocas veces, por fortuna, también pueden constatar sus progresos, comprobar que se han cubierto carencias o que se han resuelto conflictos de continuada presencia en períodos anteriores.

Cabe esperar, por todo ello, que cuanto seamos capaces de hacer para propiciar el mejor conocimiento de nuestra historia reciente, ha de ayudarnos a que nos enfrentemos a nuestro propio presente de una forma más madura y con una valoración más serena.

La vida de los pueblos e smuy rica y compleja y los historiadores coinciden en que, para abarcarla, es necesario ir mucho más allá de las biografías relevantes, de los acontecimientos singulares. Por otra parte, es igualmente reconocido que el poder y su ejercicio está difusamente repartido entre muchas y muy variadas instancias sociales.

Siendo cierto lo uno y lootro, no lo es menos que la actividad d euna institución como el Consejo de Ministros tiene un reflejo decisivo sobre los más diversos sectores de la sociedad y sobre toda ella como conjunto. Una información más precisa de esa actividad no hará sino mejorar nuestro conocimiento de los últimos ciento cincuenta años de nuestra hisotria, un largo período de la misma que ha merecido numerosos e imortantes análisis especializados.

No creo pecar, por consiguiente, de exagerado al resaltar la importancia cultural y política de la publicación de estas Actas del Consejo de Ministros guardadas durante tanto tiempo en el antiguo Archivo de la Presidencia. aun cuando el estudio de este material documental ha sido posible para los investigadores, se facilita su uso a un círculo más amplio de estudiosos e interesados; se pone a disposición de todos los españoles.

Deseo subrayar también el valor simbólico de que, por primera vez en España, el Poder Ejecutivo, eludiendo antiguos hábitos de reserva que no estban justificados, asuma la naturaleza pública de una documentación que, por haber afectado en su momento al conjunto de los ciudadanos, forma parte del patrimonio común de todos nosotros.

Noes la primera vez que este Gobierno ha adoptado una decisión de esta naturaleza, ya que ha mostrado reiteradamente la volunta de devolver al disfrute ciudadano todos los testimonios que configuran nuestro pasado. Por eso impulsó la Ley del Patrimonio Histórico Español, que hoy, convertida en norma positiva, establece los criterios generales sobre el acceso público a los archivos estatales.

Con la publicación de estas Actas, con este nuevo paso a favor de la transparencia del quehacer político, estoy seguro de que contribuimos a alimentar el interés de nuestros ciudadanos por el conocimiento de las claves de su historia, m´xime si tenemos en cuenta que tales claves inciden notablmente en las condiciones actuales de nuestra vida colectiva.

Felipe González Márquez

Presidente del Gobierno