Rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros

Intervención del ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria

6.6.2014

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Sr. Soria.- Tal como acaba de decir la vicepresidenta, en el día de hoy, en primer lugar, a propuesta conjunta de los Ministerios de Economía y Competitividad y del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, se ha aprobado un Real Decreto en virtud del cual se modifica, a su vez, el Real Decreto del año 2010 por el que se regula el Fondo de Titulización del Déficit del Sector Eléctrico.

Básicamente, el Real Decreto que hoy ha aprobado el Consejo de Ministros tiene como finalidad el agilizar las emisiones vinculadas a este Fondo de Titulización; sobre todo, el optimizar estas emisiones; en tercer lugar, se pretende dotarlas de mayor flexibilidad y, en cuarto lugar, disminuir los tiempos de selección de las entidades colaboradoras. Por lo tanto, es un Real Decreto que lo que viene a hacer, en definitiva, es añadir, aumentar, la eficiencia en las colocaciones.

En segundo lugar, se ha aprobado también por parte del Consejo de Ministros el Real Decreto por el que se regula la actividad de producción de energía eléctrica a partir de tecnologías de energías renovables de cogeneración y también de residuos. Hago un rápido repaso del porqué de este Real Decreto.

Saben ustedes que, a pesar de que el sector eléctrico en España tiene fortalezas evidentes, también tenía algunos problemas importantes. El primero de ellos es que, solamente en diez años, los que van desde el año 2004 al año 2012, los precios de la electricidad en España, tanto al consumidor doméstico, como al consumidor industrial, habían crecido un 70 por 100 durante esos diez años a razón, aproximadamente, de un 7 por 100 cada año. Después, había un segundo problema no menor, que era que, a pesar de esos incrementos en los precios, el desfase entre los ingresos del sistema eléctrico y los costes del sistema eléctrico, ésos que se conocen como el déficit, era cada vez mayor. Se había acumulado un déficit en el sistema eléctrico de 26.000 millones de euros a final del año 2012, que, con los 3.189 millones del año 2013, hoy está en 29.189 millones. Por tanto, es evidente que con estos dos problemas teníamos que adoptar medidas.

El incremento del déficit en el sector eléctrico se debe a muy distintas razones, pero fundamentalmente a dos; en primer lugar, a la propia existencia de ese déficit que cada año generaba costes adicionales para el propio sistema en concepto de lo que es la amortización de capital e intereses que generaba esa propia deuda; y, en segundo lugar, también otro de los componentes fundamentales ha sido la evolución de las primas a las tecnologías renovables.

Pues bien, entre el año 1998 y el año 2013 las primas a las instalaciones de energías renovables, de cogeneración y residuos supusieron más de 56.000 millones de euros. Es decir, en quince años, 1998 a 2013, 56.000 millones de euros que el sistema, es decir, todos los consumidores, hemos pagado en concepto de esas primas. Esto supone por, cada uno de esos quince años, aproximadamente, unos 3.700 millones de euros cada año. Además, desde el año 2005 se produce un incremento muy notable en más del 800 por 100 en el nivel de estas primas, de tal forma que en el año 2013 el toral de primas que el sistema ha pagado ascendió a 9.000 millones de euros anuales.

Por tanto, había que revisar el sistema de retribuciones y esto es lo que hacemos en definitiva con este Real Decreto. No se trata de decir que a partir de ahora no se van a impulsar ni se van a incentivar las energías renovables. No, no; el Gobierno sigue con el impulso a las energías renovables; ahora bien, con un sistema de incentivos distinto al que venía rigiendo hasta ahora de las primas, entre otras cuestiones, porque con el anterior sistema hubiésemos ido directos a una quiebra del sistema. Por tanto, se sustituye lo que era el anterior sistema de primas por un nuevo sistema consistente en incentivar la inversión.

El nuevo modelo retributivo a este tipo de instalaciones renovables, de cogeneración y de residuos persigue, fundamentalmente, tres grandes objetivos: el primero de ellos, dotar de estabilidad financiera al sistema; en segundo lugar, dotar al sistema de una rentabilidad razonable, en los términos en los que ha sido establecida o definida por parte del Tribunal Supremo; y, en tercer lugar, también se persigue introducir certidumbre en el sector.

¿Cuáles son las características del nuevo régimen retributivo? En primer lugar, el nuevo régimen retributivo va a permitir que todas aquellas instalaciones de este tipo de tecnologías, tanto renovables como cogeneración, como residuos, puedan competir en condición de igualdad con el resto de tecnologías que no son renovables por el sistema de percibir un incentivo a la inversión. Entonces, este nuevo incentivo a la inversión está basado en una serie de estándares por distintas tecnologías. Para establecer esos estándares digamos que, en primer lugar, se establecen las distintas instalaciones tipos en función de la tecnología: que sea eólica, que sea fotovoltaica o que sea termosolar, también se tiene en cuenta a los efectos del establecimiento de los estándares, cuál es la potencia instalada en cada una de las instalaciones: no es lo mismo una instalación de un megavatio que una de cinco o que una de diez; y se tiene en cuanta también cual ha sido la antigüedad de las instalaciones, porque muchas de ellas han arrancado hace cinco, hace diez o hace quince años, y algunas vienen desde el año 1998.

Luego, a cada tipo de estándar le corresponde una serie de parámetros retributivos: por una parte, los ingresos estándar, que son los que vienen directamente del precio de mercado que se percibe cada vez que se vende un megavatio; y, luego, hay que tener en cuenta la parte de los costes: el coste estándar de explotación, es decir, el coste que se necesita en el día a día para llevar a cabo la explotación; en segundo lugar, se tiene en cuenta también dentro de los costes cuál ha sido el valor de la inversión inicial y la vida útil que va a tener el proyecto.

En tercer lugar, el régimen retributivo que establece este Real Decreto es aplicable desde la entrada en vigor del Real Decreto Ley 9 del pasado mes de julio; así se establece en aquel Real Decreto Ley. Lo que ocurre que se establece también que, mientras no entrara en vigor este que hoy ha aprobado el Consejo de Ministros, se seguía con el anterior sistema de primas y, luego, se hacía una compensación teniendo en cuenta la entrada en vigor del nuevo sistema.

Finalmente, quiero decir que el nivel de rentabilidad razonable que se establece para este tipo de tecnologías está basado en la obligación del Tesoro a diez años --está situada en el entorno… Ahora mismo se están haciendo emisiones por debajo del 3 por 100 y se han llegado hacer emisiones al 2,8 y algo, por 100-- más 300 puntos básicos. Por tanto, estamos hablando de una rentabilidad del entorno del 5,8 por 100 en estos momentos.

¿Cuáles son los efectos que es espera de este nuevo régimen retributivo? Pues bien, hasta que llegue al final la vida útil de las instalaciones que se iniciaron en el año 1998, el conjunto de estas instalaciones, teniendo en cuenta lo que ya han percibido hasta ahora por el anterior sistema de primas, más lo que van a percibir a partir de ahora con el nuevo sistema retributivo, habrán percibido al final de sus vida útil, aproximadamente, unos doscientos mil millones de euros, que lógicamente estamos pagando todos los consumidores en el recibo doméstico o bien en términos de coste de electricidad industrial. Esto se divide, lógicamente, por las distintas tecnologías.

Es decir, hasta ahora, por las distintas tecnologías se han pagado 56.294 millones de euros en primas y a partir de ahora, y hasta lo que les quede de vida útil --desde 2014 hasta que vayan acabando los distintos proyectos: 2020, 2025, 2030…--, se abonarán, pero ya a través del nuevo sistema de incentivos, 142.530 millones, lo cual totaliza 198.824 millones.

Esto en cuanto al Real Decreto de las energías renovables, cogeneración y residuos. También se ha aprobado un acuerdo en el Consejo de Ministros modificando la planificación energética del año 2008 al año 2016. Esta modificación obedece a la necesidad de introducir algunas actualizaciones de carácter técnicos a los elementos que ya están introducidos en esta planificación que se había hecho en el año 2008.

Quiero decir que obedecen, fundamentalmente, a que han surgido nuevas necesidades que implican la necesidad de hacer modificaciones puntuales en ese plan. Es importante saber que todas estas modificaciones han tenido audiencia pública y han sido informadas favorablemente por parte de la Comisión Nacional de Mercados y de la Competencia, y en algunos casos ha sido el propio órgano regulador quien ha sugerido las modificaciones que se han aprobado en este cambio que hoy ha aprobado el Consejo de Ministros.

Hay, digamos, cuatro grandes tipos de modificaciones: en primer lugar, actualización técnica de infraestructuras ya contempladas en la planificación en vigor, debido a cambios surgidos como consecuencia de la evolución de la demanda y la tecnología, que deben ser adaptadas a las nuevas condiciones; en segundo lugar, las nuevas infraestructuras de carácter excepcional, cuya necesidad ha sido sobrevenida en este tiempo y que no estaban previstas en la planificación original. Todas las infraestructuras están justificadas caso por caso en el anexo del acuerdo que lleva el Consejo de Ministros y todas, por las siguientes razones: o bien seguridad de suministro, o bien nuevas necesidades, o bien una mayor eficiencia económica del sistema.

Quiero decir, finalmente, que estas modificaciones que han sido introducidas comportan un importe de 837 millones de euros, pero con una matización: en primer lugar, aquí se aplica la regla de financiación del N+2, es decir, no se empiezan a financiar las infraestructuras que hay han sido aprobadas en el Consejo de Ministros hasta dos años después a la entrada en vigor de estas infraestructuras. Es decir, las hemos aprobado hoy, año 2014, y algunas tardarán un año, otras dos; pero sólo a partir del momento en que entren en funcionamiento se empiezan a financiar, pero no se financian todas de una vez, los 837 millones, sino que a lo largo de toda la vida útil de estas infraestructuras, se va, digamos, redistribuyendo la financiación de las mismas.