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Intervención de María Jesús Montero

Martes 27 de octubre de 2020

Buenas tardes a todos y a todas. Vamos a desarrollar esta rueda de prensa del Consejo de Ministros después de una jornada en el día de hoy, muy importante para España. Muy importante para nuestro país.

Y por tanto, antes de entrar en el punto central, la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para el año 2021, les informo que el Consejo de Ministros, como adelantó justamente el presidente del Gobierno en el pasado domingo, ha solicitado en el día de hoy al Congreso de los Diputados la prórroga por espacio de seis meses del Estado de Alarma que se decretó el pasado domingo.

Quiero decir que esta extensión conlleva la modificación de los artículos 9 y 10 del decreto original, que era lo relativo a las limitaciones de circulación. Por eso, el hecho diferencial de este Decreto de Alarma que se solicita en el día de hoy al Congreso de los Diputados, en él se suprime la vigencia actual para todo el país de la denominada limitación o restricción de la movilidad entre las 23 horas y las 6 de la mañana. A partir del momento de la aplicación de esta extensión del Decreto de Alarma, quedará a criterio, a juicio, en función de los datos epidemiológicos, de la evolución de la pandemia, a juicio de cada autoridad competente delegada, es decir, de cada presidente o presidenta autonómico, cuáles son las limitaciones de movilidad que se tienen que establecer en cada comunidad, a la vista, como digo, de la evolución técnica científica de los indicadores.

Por eso, lo que pretende el Gobierno, como viene trasladando el presidente desde el primer día, es dar un amparo constitucional a las medidas que van a ir aplicando de forma progresiva las comunidades autónomas. Insistimos siempre en función de los datos epidemiológicos, de la preservación de la salud de los ciudadanos y, por tanto, para superar esta segunda ola actual, en donde las medidas tienen que ser contundentes, en aquellos lugares donde se ha producido un incremento notable de los casos y no se aprecia un descenso que acompañe doblegar la curva en esta segunda ola.

Apelamos una vez más al conjunto de la ciudadanía para que cumpla las recomendaciones sanitarias, las que establece el Ministerio de Sanidad, cada comunidad autónoma, porque es imprescindible que la tarea de todos aporte al interés general. Lo más importante, siempre lo hemos dicho, en la lucha contra esta pandemia es disminuir los contactos efectivos que se producen entre las personas, siendo conscientes de que esta situación prolongada provoca cansancio en la ciudadanía, pero imprescindible para que se produzcan los menos contagios posibles, para que preservemos la integridad de nuestro sistema sanitario, sobre todo protección para las personas más vulnerables, y por tanto, seamos capaces a lo largo de las próximas semanas de doblegar definitivamente la curva hasta que tengamos finalmente el tratamiento definitivo, como puede ser la vacuna o cualquier otro tratamiento médico.

El segundo punto importante que hoy hemos desarrollado en el Consejo de Ministros justamente ha sido la aprobación del anteproyecto de Presupuestos para el año 2021.

Y quiero decir desde el comienzo que son unos presupuestos esperados, unos presupuestos necesarios, imprescindibles para esta reconstrucción que tenemos por delante, para la transformación de nuestro sistema productivo, intentando que todos los activos que tenemos a nuestra disposición colaboren en acortar esta crisis económica que se acompaña de la crisis pandémica, pero sobre todo que los efectos de la misma tengan una protección respecto a la renta de los trabajadores o respecto a la situación de nuestras empresas.

Queremos con este presupuesto, por tanto, que nuestra economía, en definitiva, esté mejor preparada para el futuro, que sea capaz de aportar, de generar empleo de calidad, lo que da sin duda un valor añadido a toda la política económica y el impulso de áreas emergentes, como la economía verde, la digitalización o el propio conocimiento. Son, al mismo tiempo de unos presupuestos para el crecimiento económico y la creación de empleo, unos presupuestos para la cohesión social, un presupuesto que, como el presidente ha ido trasladando a lo largo de estos últimos meses, pretenden que nadie se quede atrás. Por eso el eje de la justicia social, la cohesión territorial, la igualdad de oportunidades, el refuerzo de nuestro Estado del bienestar, toda la auténtica red de seguridad que tenemos los ciudadanos durante esta crisis está reconocido, está también reforzado en este Proyecto de Presupuestos para la tranquilidad del conjunto de la ciudadanía y de los profesionales que se encuentran trabajando en la primera línea de batalla.

Antes de desgranar el contenido de las cifras, algunos apuntes sobre el contexto donde nacen estos presupuestos.

Yo diría que nacen en el momento en el que el mundo está sufriendo la mayor pandemia que hemos conocido durante un siglo. Y de hecho, tras la primera oleada de la pasada primavera, una oleada que provocó confinamiento, y un hecho sin precedente en el conjunto de la economía mundial, ahora todas las autoridades, todo el planeta, nos enfrentamos a una nueva ola con una batería de iniciativas que plantean restricciones de movilidad en situaciones concretas o en momentos concretos, y todo ello con el objetivo de evitar un confinamiento total por la expresión de las propias cifras.

Desde el principio hemos dicho y queremos reafirmarlo que no hay rivalidad ni dicotomía entre salud y economía para que los instrumentos económicos puedan funcionar es imprescindible que la salud de los compatriotas esté preservada y, por tanto, necesitamos profundizar en las medidas que protegen a los colectivos que son más vulnerables. Y también para que haya salud, es necesaria la economía. Son dos caras de una misma moneda que intentamos en este Proyecto de Presupuestos que se conjugue de la mejor forma posible.

Un mejor control de la pandemia es sin duda imprescindible desde el punto de vista sanitario. Pero quiero resaltar que también es imprescindible desde el punto de vista de la economía. Es básico para que no se resienta en mayor medida también la situación económica por rebrotes que no encuentren ser atajado en el momento adecuado.

Y es por eso que en nuestro país, este nuevo Estado de Alarma busca justamente esto, dar instrumentos, amparo constitucional a las actuaciones que vienen desarrollando y que todavía tienen por delante todas las comunidades autónomas para frenar esta extensión del virus y lograr aplanar esta curva de contagio.

Yo creo que todos somos conscientes que el virus ha puesto a prueba la fortaleza de la sociedad española, en concreto del Estado del bienestar, y quiero una vez más, reconocer el trabajo de todos los profesionales de los servicios esenciales, básicamente los servicios sanitarios, también los educativos, con el comienzo del curso escolar, por supuesto, Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Y creo que la enseñanza importante en este apartado de la crisis, es la necesidad del refuerzo, así como también se nos han puesto de manifiesto algunas lagunas y algunas debilidades en relación con nuestro Estado del bienestar que tenemos que corregir.

De otro modo España está ya llamada a vivir una transformación energética sin precedentes, a modificar también las bases productivas de nuestra economía y apostar por un modelo de crecimiento digital y tecnológico. Creemos en este momento este Ejecutivo que es el momento para acelerar este proceso que empieza a convertirse en una cuestión urgente en España, en Europa y en el conjunto del mundo.

De ahí que el presidente esta mañana haya resaltado en diferentes ocasiones que estas cuentas públicas para este año 21 son la oportunidad que tenemos para avanzar en estas transformaciones, tantas veces diagnosticadas, que son consenso de los grupos de expertos y que nos van a permitir, si hacemos las cosas razonablemente bien, dejar a las futuras generaciones lo que pretendemos, un país mejor.

En este empeño, afortunadamente, también se encuentra la Unión Europea que el pasado verano, como recordarán, alcanzó un acuerdo histórico, sin precedentes para impulsar una movilización de recursos que tienen ya su primera plasmación en la cuenta que hoy presentamos.

Y hay una diferencia importante respecto a la crisis anterior. En esta ocasión no se pone en cuestión la importancia de lo público. Antes, al contrario, esta crisis ha evidenciado la importancia que tienen todos los países, todos los ciudadanos, de contar con un Estado fuerte. El reto, ustedes imaginan que tenemos por delante es colosal, y la política fiscal, la política presupuestaria, desde luego es una clave para su desarrollo.

Por eso nos encontramos ante un presupuesto extraordinario. El contexto en el que se produce es inédito, pero también es especial por las magnitudes de las cifras y por la propia ambición de los objetivos que estas cifras conllevan. Créanme si les digo con honestidad que esta es la gran oportunidad que tiene nuestro país para dar un salto de gigante en la modernización imprescindible para el progreso y el bienestar. Por ello apelamos a todas y cada una, al conjunto de las fuerzas políticas, para que analicen estos presupuestos desde esa óptica, de momento inédito, extraordinario, y por tanto, aporten sus contribuciones, hagan su sugerencia para que este Proyecto de Presupuestos se pueda enriquecer y pueda ser un reflejo de todas las sensibilidades de nuestra sociedad.

Sería materialmente imposible contar en una rueda de prensa la magnitud que tienen las cuentas públicas. Por eso en el día de hoy voy a informar sobre los grandes epígrafes y complementamos esta información mañana, cuando entreguemos el Proyecto de Presupuestos en el Congreso de los Diputados para su tramitación.

En la parte macro, saben que, tras la intensa y brusca caída de la actividad provocada por esta pandemia, nuestras previsiones apuntan a una recuperación económica en el año 2021. Evidentemente, una recuperación que irá siendo progresiva y que, por tanto, irá en la medida en que seamos capaces de estimular esta economía, de acortar los tiempos para recuperar la senda de crecimiento que traíamos antes de que el virus, el coronavirus, hiciera su aparición.

El cuadro macroeconómico que presentó la vicepresidenta de Asuntos Económicos contempla un crecimiento intenso para el próximo año, impulsado básicamente por la demanda interna y, sobre todo, por los fondos procedentes de la Unión Europea. Saben que este Gobierno piensa que la ejecución de estos fondos europeos pueda aportar en torno a 2 puntos y 2 puntos y pico de PIB para hacer que nuestra economía se recupere más rápidamente posible y además lo haga sobre las bases que estamos pintando, estamos asentando, en cada uno de los epígrafes.

Esta mejora de la actividad, con la consecuente mejora de la recaudación, las medidas de justicia fiscal que acompañan este presupuesto y sobre todo, el acuerdo alcanzado en la Unión Europea permiten aprobar un presupuesto expansivo, a la vez que contribuye al crecimiento económico. En este sentido, estos dos factores se retroalimentan, en la medida en que contribuimos al crecimiento, el presupuesto puede crecer y en la medida en que el presupuesto crece, estamos inyectando un impulso, una motivación, una energía añadida a nuestro tejido productivo para que podamos levantar esta situación de crisis en el menor plazo de tiempo posible.

De hecho, el presupuesto que hoy hemos aprobado cuenta con un gasto no financiero que asciende a 194.456 millones de euros, y verán ustedes que es una cifra ligeramente inferior a la que aprobamos en el techo de gasto el pasado 6 de octubre, que recuerdan era una cifra de referencia de límite máximo. Esta pequeña comparativa se debe a ajustes a la baja en la política de ingresos, que tiene por supuesto, su correspondiente correlación en la política de gasto. Es una cuestión de rigor y de responsabilidad fiscal.

Y entrando en ese detalle de la clasificación económica de los capítulos de gasto, el más relevante es el de las transferencias corrientes, que alcanza los 136.502 millones, lo que implica un 39,1% más, una cifra que verán ustedes se incrementa hasta los 140.685 millones de euros al incluir la primera anualidad de los fondos europeos, la primera anualidad de los 140.000 millones de euros, que ustedes recordarán, el presidente Sánchez negoció en la Unión Europea.

Por ejemplo, este capítulo está incorporando las transferencias extraordinarias tanto a la Seguridad Social como a comunidades autónomas. Por tanto, también contribuyendo desde la Administración General del Estado para que el Estado del bienestar, pensiones, sanidad y educación, se resienta lo menos posible con la aportación directa que hace al Estado a cada una de esas políticas

En el gasto de personal se registra un aumento del 4,2%, que incluye la decisión del Gobierno de aumentar el sueldo de los empleados públicos un 0,9%, es decir, una garantía de su poder adquisitivo. El capítulo, por tanto, que el capítulo de personal ha aumentado por este motivo y también por las ofertas públicas de empleo que se irán desarrollando a lo largo de los próximos meses. Tengo que anunciarles, además, que justo en el día de hoy, el propio Consejo de Ministros ya ha aprobado una OPE de 28.055 plaza para la Administración estatal. Es la mayor oferta de promoción interna de la historia de la Administración General, que llega a casi 9.000 plazas.

También decirles que detrás de las voluminosas cifras del presupuesto hay un mayor esfuerzo en becas, que se traduce también en los datos que tienen por delante, un incremento importante del gasto en dependencia y también de los créditos necesarios para combatir pobreza infantil.

El capítulo que más aumenta es el de las transferencias de capital. Es decir, las políticas de inversión que nos debe permitir este salto de calidad que va a dar nuestro país.

Este capítulo, el de la inversión, incorpora 19.668 millones de las ayudas europeas. Un dinero que, por ejemplo, se va a destinar a políticas de vivienda, a movilidad sostenible, a proteger el sector turístico o a la inversión en atención primaria o en tecnología sanitaria. Queremos que nuestro sistema sanitario dé una respuesta en tiempo y en forma, pero también queremos que sea un sistema moderno a la vanguardia, que permita diagnóstico y tratamiento de enfermedades que necesitan alta intensidad de tecnología y, por tanto, también entrenamiento de nuestro profesional sanitario.

Quiero destacar que, por la contra, el capítulo que menos se incrementa es el relativo a los intereses de la deuda, un aspecto positivo que refleja la fortaleza de España como país, la buena gestión de la deuda que se está desarrollando por parte del Ministerio de Economía, la vicepresidencia tercera, y por otra parte, también, lo importante que está haciendo para el conjunto de los países las facilidades en el tipo de interés que se están impulsando por parte del Banco Central Europeo.

Este, insisto, es un presupuesto, por tanto, que está mirando a hoy, a nuestros compatriotas, a las personas que están en nuestros pueblos y ciudades, pero que no pierde la vista también del futuro y, por tanto, de lo que tenemos que hacer mañana. El día de mañana, el día del corto plazo, pero también el día del largo plazo. Es de ahí que la voluntad desde el primer momento ha sido la cohesión, la justicia social e impulsar la economía y el cambio del modelo productivo. Ser solidario con otras generaciones. Y es por ello que la principal, el principal compromiso, la principal muestra de esta solidaridad, es justamente que seamos capaces de impulsar un cambio en nuestro modelo productivo, que permita mayores oportunidades para las personas jóvenes en términos de empleo, en términos de vivienda, en términos, en definitiva, de emancipación e incorporación al mercado laboral, con toda la posibilidad de desarrollo del proyecto vital de nuestras nuevas generaciones.

Este Gobierno entiende que estos objetivos no solamente son compatibles, sino que además son complementarios. Es compatible vigilar, estar tutelando el crecimiento económico y la creación de empleo y a su vez la protección de las personas, el estado del bienestar. Y es también coherente que seamos capaces de atender la necesidad de hoy, aunque eso implique un incremento de algunos de los indicadores de forma temporal, asegurando que esto nos permite un mejor futuro para las generaciones futuras.

El gasto social se eleva a 239.765 millones, la mayor cifra de la historia, representando un 10% más que el año anterior e incluyendo casi 9.000 millones de los fondos europeos. Sin esos fondos comunitarios, para que veamos también el efecto de esfuerzo que hace el propio presupuesto, sin la ayuda de los fondos europeos, ese gasto social crecería a un ritmo del 6%. O dicho de otra forma, no dedicamos más recursos a la protección social por el simple hecho de tener fondos europeos, sino que lo hacemos porque reside esta cuestión en el ADN del propio Ejecutivo. Sin, y con fondos europeos, las políticas, las partidas de gasto social, como ven, se incrementan de forma notable.

Las cuentas reflejan decisiones de este Gobierno respecto, por ejemplo, a la protección de nuestros mayores, quizás el principal ejemplo, subida de pensiones al 0,9% y al doble las pensiones no contributivas un 1,8. Estas segundas, las pensiones no contributivas, principalmente protagonizadas por las mujeres, que son las que abundan en mayor medida en este colectivo. Por tanto, también esa mirada, esa perspectiva de género, para ser capaces de incorporar los desafíos que tenemos por delante.

La medida de actualización de las pensiones va a beneficiar en torno a 10 millones de personas. Por tanto, cumplimos con esa finalidad de garantizar que nuestros pensionistas no pierdan poder adquisitivo. De hecho, los pensionistas están ganando ese poder adquisitivo, puesto que este año hemos incrementado las pensiones un 0,9% y finalmente la inflación se va a situar en torno a un 0%. Eso no es óbice para que el año que viene sigamos actualizando estas pensiones al IPC. Insisto, para proteger a nuestros mayores.

De la misma manera protegemos el pacto y el sistema de pensiones. Justo hoy hay votación respecto al Pacto de Toledo y este Gobierno ya incorpora la primera anualidad de los compromisos en el Pacto de Toledo con esa transferencia por más de 18.000 millones de euros que va a recibir la propia Seguridad Social, haciéndonos cargo de lo mal llamado gastos propios que vendrán a la Administración General del Estado.

Las partidas destinadas a servicios sociales y promoción social se incrementan un 70,3% con fondos europeos y un 32% sin la ayuda comunitaria. Quiero destacar que los recursos a la dependencia lo hacen en un 34,4% de incremento y por tanto, una decisión firme de este Gobierno por el refuerzo del Estado del bienestar que otros ejecutivos centrales dejaron olvidado, descansando su responsabilidad sobre las comunidades autónomas y que firme el compromiso de este Gobierno para contribuir en nuestras posibilidades a que podamos seguir incorporando personas a este entorno y mejorar esa financiación que reciben comunidades autónomas.

Saben ustedes que además, siempre hemos dicho que el virus puede afectar a cualquier persona, que no entiende de fronteras, no entiende de territorio, pero sin duda las consecuencias de la pandemia son mucho más intensas cuando nos encontramos ante colectivos que tienen una situación previa de vulnerabilidad y por tanto, tenemos que tener cuidado con que el virus, no acreciente esa brecha social, esa brecha de desigualdad. Por eso la lucha contra la pobreza y la exclusión constituyen un eje prioritario en estas cuentas públicas. De muestra un botón, las políticas para combatir pobreza infantil van a recibir un 59% más que la dotación que tenía en los años anteriores.

Igualmente, una vez consolidado la prestación tan importante del Ingreso Mínimo Vital, el presupuesto incorpora 3.000 millones de euros para consolidar este elemento, que se ha mostrado realmente como un arma estratégica en la lucha contra la pobreza severa, contra la pobreza estructural y que seguro que nos va a permitir ir reduciendo esos umbrales.

Otra decisión del Gobierno para estas familias vulnerables es el incremento del IPREM, que es un indicador que permite asociar el acceso a determinados servicios, a los diferentes colectivos y hacemos la mayor subida desde que se creó el indicador, por tanto, aportando mayores recursos a las rentas bajas, sube, en concreto un 5%.

Creo que todas esas cifras dan una muestra de cómo estamos incorporando la mayor partida de la historia en gasto social, en dependencia o en lucha contra la pobreza.

El apoyo a los jóvenes, a las mujeres, es otra de las prioridades de este Gobierno, en donde quiero recordar, que por primera vez es un elemento histórico, se incluye en nuestro país la equiparación de los permisos de paternidad con los permisos de maternidad. Esta equiparación consiste en que se pasa en el caso de los padres, de 12 a 16 semanas.

Quiero decir también, que descontando los fondos comunitarios que alimentan al Ministerio de Igualdad, este es el departamento que más crece después del Departamento de Trabajo, de hecho, contará con 200 millones de euros adicionales para poner en marcha el plan corresponsable que será trasladado en la correspondiente comisión por la Ministra de Igualdad. La prevención de la violencia de género sigue siendo prioritario en estas cuentas públicas. Queremos que todas las mujeres sepan que no están solas, que el Gobierno, que el conjunto de la sociedad, estamos detrás para que ellas superen esa situación de desesperanza y de drama, que viven diariamente y por tanto, va a alcanzar, violencia de género 180 millones de euros, lo que supone un incremento de 21 millones respecto al año 2020 y dando por supuesto cumplimiento al Pacto de Estado contra la violencia de género que se firmó con las formaciones políticas.

Esa más igualdad de oportunidades, es para nosotros evidente, no solo en el ámbito que tiene que ver con la igualdad entre hombres y mujeres, sino también con la posibilidad de que personas que no han tenido o no han nacido en una familia que aportaba o que daba posibilidades para que estas personas pudieran progresar, se puedan beneficiar de este escudo social, de este ascensor social, para que éste siga funcionando y siga incorporando a mayores personas a esta cuota de bienestar.

Nosotros queremos con este presupuesto que el talento de los jóvenes no se limite por la renta de la familia, aquella persona que está en condiciones de progresar en materia de conocimiento, en materia de estudio, no queremos que el elemento de renta sea ningún obstáculo para que estos jóvenes puedan seguir avanzando. Por eso el presupuesto contempla la mayor partida de beca que hemos tenido en nuestra historia. En concreto, 2.090 millones de euros, lo que representa 514 millones más respecto al año anterior.

De hecho, esta política educativa sube un 70%, contando con las dotaciones de fondos europeos que van a ir dirigido a fortalecer las competencias digitales tanto del profesorado como de los alumnos, a impulsar la formación profesional, clave de bóveda en la reconstrucción económica de nuestro país. Tenemos absolutamente identificado que la apuesta por la formación profesional es una apuesta de futuro imprescindible para acompañar a esa transformación del tejido productivo. Y también queremos extender de forma progresiva la educación infantil de 0 a 3 años, en colaboración con las comunidades autónomas, no solo por la conciliación, sino sobre todo por el mayor rendimiento de toda la etapa educativa, cuando los niños y las niñas se incorporan en edades tempranas.

Me quiero detener en el esfuerzo en relación con las materias sanitarias. Creo que todos y todas hemos aprendido la necesidad de reforzar nuestro sistema sanitario para que sea un sistema que esté siempre de forma resiliente, en condiciones de acometer los grandes retos que nos ha presentado el presente. Pero sobre todo aquello que hemos aprendido para que en el futuro podamos evitarlo en la medida de nuestras posibilidades. Y ojalá lo hagamos porque también controlemos todos los elementos de transición ecológica que son un caldo de cultivo para esa proliferación de enfermedades.

Por eso estas cuentas públicas refuerzan las capacidades en el sistema sanitario ante esta pandemia, mejorando la capacidad de respuesta en el nivel preventivo, asistencial, hospitalario o respecto a la atención primaria. Y de hecho, la política sanitaria es la que más sube en el año 2021, en concreto, un 75,3% más. Esto significa contar con 7.330 millones de euros y ha supuesto un esfuerzo de más de 3.140 millones de euros respecto al ejercicio anterior, aportado por el esfuerzo nacional, pero también por los fondos europeos. Digamos una oportunidad para que el conjunto del sistema sanitario pueda reforzar aquellas áreas que se han identificado como áreas más críticas y podamos seguir trabajando en el orgullo de tener uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo.

De otro lado, la memoria histórica va a tener 11 millones más, un dato que me parece relevante en este momento que vivimos, en el que hay partidos que defienden, yo diría que un vergonzoso revisionismo histórico y que creíamos ya superado, pero que necesita que estas cuentas públicas aporten la apuesta que está haciendo el Gobierno de España por la recuperación de la memoria, en definitiva, por la calidad democrática.

Sin duda, otro apartado destacado del presupuesto, el relacionado con las políticas de fomento del empleo y de protección al desempleo. En este terreno les puedo informar que esta política de desempleo va a contar con 4.100 millones más para dar respuesta a las necesidades que se derivan de la pandemia y el fomento del empleo va a subir en torno al 30%.

Por su parte, las políticas de vivienda, imprescindible para que las personas puedan tener un proyecto de vida, para que los jóvenes puedan tener una oportunidad de emancipación, estas políticas se incrementan un 25% respecto al año anterior, a lo que hay que sumar actuaciones que se financian con cargo al Mecanismo Europeo.

En conjunto, vamos a destinar más de 2.250 millones para promover alquiler asequible, construcción de vivienda, fundamentalmente parque público, y rehabilitación de vivienda para incorporar eficiencia energética e incorporar también la posibilidad de que nuestros entornos de vida sean también seguros.

Entrando en el terreno de las actuaciones netamente ya de carácter marcadamente económico, informar que estas políticas se incrementan un 67%, incorporando 17.200 millones de Mecanismo Europeo de resiliencia. En este presupuesto nacional la partida experimenta un incremento del 8,9%, así que si sumamos esfuerzo nacional y de fondos europeos, la política dirigida a la transformación económica tienen un peso sobre el total de un 12%, una cifra histórica, también en la composición de las cuentas públicas.

¿Qué queremos con estas apuestas? Básicamente ganar competitividad, pero no hacerlo a través de, como siempre ha hecho los ajustes, este país, fundamentalmente a partir de la precariedad laboral, que está demostrado que ningún mecanismo de competitividad, todo lo contrario, es un lastre, sino que queremos que esa competitividad se impulse por la innovación, por la investigación, por el conocimiento intensivo de las áreas emergentes.

El presupuesto para hacerlo posible hace una apuesta sin precedente en I+D+i y digitalización durante muchos años, postergada o llevada a un segundo plano. Por eso también les puedo anunciar que en 2021 destinará 12.344 millones a I+D+i y digitalización.

Y precisamente esa digitalización es una de las áreas tractora, uno de los elementos transformadores que tenemos que llevar de forma capilar hasta el último rincón público o rincón privado, a nuestra empresa o al conjunto de las administraciones.

Y quiero decir que estos presupuestos recogen dotaciones específicas como 574 millones para impulsar lo digital en las PYMES, y esto seguro que va a permitir que aprovechen esta circunstancia para ganar tamaño y para que tengan mejores herramientas en la competitividad nacional e internacional.

El Ministerio de Ciencia e Innovación, que también está incorporado a este epígrafe de política, va a contar este año con una cifra de la que quiero subrayar, especialmente en este presupuesto. Sin el avance de la ciencia, no seremos capaces de hacer frente a los grandes retos que tenemos como país y por tanto lo dotamos con 3.232 millones a ciencia, lo que significa casi un 60% más de incremento respecto al año anterior.

La política de industria, de energía sube más de 5.690 millones de euro, y esto responde a nuestra voluntad de hacer de la industria un sector estratégico con mayor peso en el conjunto de nuestra economía. Queremos impulsar un tejido industrial cada vez más sostenible, un tejido viable, digitalizado dentro de un proyecto económico descarbonizado y circular.

Igualmente, también queremos que nuestras empresas ganen tamaño, ganen músculo. De ahí que se contemple un incremento de más de 1.300 millones de euros en el aspecto del turismo, para acompañar a todo el sector que más está sufriendo esta situación de la pandemia. Queremos volver a estar lo antes posible a pleno rendimiento. Ojalá los corredores que estamos experimentando, por ejemplo, en Canarias, se puedan extender rápidamente, porque la cifra de contagios así lo indiquen, al resto del territorio y, por tanto, seguir manteniendo el turismo como una parte imprescindible, esencial en nuestra actividad.

Otro de los incrementos en las partidas de gasto más relevante el relativo a infraestructura y a ecosistemas resilientes, que son la base de esta cohesión territorial. De hecho, el presupuesto contempla 11.527 millones, una cifra que duplica la que teníamos contemplada en el ejercicio anterior.

Yo creo que ustedes están siendo consciente que cualquier partida, cualquier política que abordemos, implica cantidades extraordinaria y todas llevan detrás un proyecto transformador que permite dar coherencia al proyecto de país que estamos impulsando. Por eso no me voy a extender mucho más en estos detalles que mañana tendremos ocasión de seguir profundizando y en los documentos que iremos facilitando también lo tendrán ustedes con transparencia, a su absoluta disposición.

Sí, me gustaría destacar la distribución por área del gasto de fondos europeos que reflejan las prioridades que acabo de marcar que contempla el Ejecutivo.

El 21% de los fondos europeos se van a destinar a industria y energía para favorecer la transformación de nuestro tejido productivo.

Un 17,8% lo vamos a dedicar a investigación, desarrollo e innovación y digitalización, en la apuesta de que nuestra competitividad pasa por esta tarea.

En tercer lugar, es infraestructura y ecosistemas resiliente recibirán el 17,6% de los fondos, seguido de sanidad, educación, acceso a la vivienda, comercio, turismo y PYMES.

Como ven, los recursos tienen dos objetivos claro, avanzar hacia ese modelo de crecimiento sostenible, innovador y digital y al mismo tiempo reforzar estas políticas sociales.

Verán ustedes que el hecho de que estemos ante este presupuesto, evidentemente expansivo, impulsado por el Plan de Recuperación europea, no significa de ninguna manera que este Gobierno renuncie al principio de estabilidad presupuestaria. Y quiero decir que estas cuentas públicas son una clara muestra del compromiso del Ejecutivo con la responsabilidad fiscal.

Saben que hemos suspendido las reglas fiscales, pero no la voluntad de sanear nuestras cuentas públicas. Por eso nuestro compromiso es bajar el déficit público en el año 2021. Ven ustedes en la presentación que este año estimamos que el déficit va a cerrar en torno al 11,3% y para el año 2021 este indicador prevemos que se registre al 7,7%. Dicho con otras palabras, pretendemos también con estas cuentas pública una reducción de 3,6 puntos en relación con el déficit.

Para 2021 será la administración central quien hará un mayor esfuerzo para reducir el déficit público, pasando del 6,6% al 2,4. Como ven, la previsión es que el déficit de comunidades pueda subir y también el de los ayuntamientos por motivo de la utilización de los remanentes. En el caso de la Seguridad Social, el déficit va a bajar al 3%, porque el mayor gasto para combatir la pandemia se ha producido ya durante este año y recuerdan que las comunidades autónomas van a recibir una transferencia del Estado para que no tengan dificultades de tensión en sus cuentas públicas, por tanto, vamos a aliviar esa referencia de objetivos de déficit, situándola en el 1,1, porque el resto lo asume, como digo, la administración general.

Este momento extraordinario que requiere medidas extraordinarias y por tanto, creemos imprescindible que parte de esa responsabilidad del déficit recaiga en la Administración General y descargue a la Seguridad Social y a comunidades.

La transferencia que va a permitir este efecto por parte de Seguridad Social asciende a 18.396 millones, que vamos a abonar para que esos gastos de impropios pasen a la Seguridad Social y tengan tranquilidad nuestros pensionistas de que estamos ya trabajando para que el futuro de nuestro sistema de pensiones esté plenamente garantizado, como es el objetivo de este Gobierno y del propio Pacto de Toledo, y también quiero trasladar un mensaje de confianza a las comunidades autónomas. En esta ocasión el Ejecutivo las va a acompañar para que el esfuerzo sea proporcional y no recaiga, como ocurrió en anteriores crisis sobre ellas el mayor peso de los ajustes.

Con esta inyección de liquidez, ven ustedes en esa tabla como queda la distribución de los esfuerzos de déficit en relación con cada uno de los parámetros.

Paso ahora a explicar el presupuesto por el lado de los ingresos, en donde, en primer lugar, tal como habíamos previsto, la recaudación tributaria, venimos diciéndolo, se está comportando mejor que la propia economía y obviamente estos ingresos fiscales se han reducido como consecuencia de la menor actividad provocada por la pandemia, pero no lo han hecho o lo han hecho en un porcentaje menor, que la propia caída de la riqueza del PIB.

Verán ustedes, en 2020 la recaudación tributaria cae un 7,6% en nuestra previsión, 3,6 puntos menos que el PIB nominal. Este es un hecho diferencial, con la anterior crisis, que los fiscales, ustedes recordarán, cayeron a plomo, de una forma contundente con la propia actividad, y ahora estamos observando un fenómeno justo al revés, en donde los ingresos fiscales se comportan mejor que la economía. Y quiero decirle que esto no es casual. Eso parte de diferentes factores que explican la situación. Por ejemplo, la protección de rentas aprobada por el Gobierno, ayudando a las empresas, a los trabajadores y a los autónomos, y esto ha permitido los ERTEs como principal herramienta, que el IRPF se haya mantenido estable y se va a mantener estable durante este ejercicio.

También la recuperación de la actividad prevista para el 21 se traduce en un aumento de la recaudación fiscal. Recuerden ustedes que siempre hacemos referencia en este apartado a la V asimétrica y por tanto a la profundidad de la caída, pero también a la intensidad de esa recuperación y en donde esa figura fiscal que la acompañan, IRPF, IVA o impuesto de sociedades, evolucionan de forma positiva y evolucionando de forma mejor que la propia economía.

Nuestra intención, lo ha dicho el presidente en diferentes ocasiones, es abordar una reforma fiscal en profundidad para que podamos ir acercándonos a la media europea, a los países desarrollados de nuestro entorno. Y lo haremos y así lo trabajaremos, cuando la crisis sanitaria se haya superado de forma total y se haya también recuperado la incertidumbre y la propia estabilidad económica.

Hemos dicho siempre que seguiremos trabajando en esa justicia fiscal, pero lo haremos acompañando a la propia situación económica y por eso hemos creado, vamos a darlo a conocer públicamente en los próximos días un comité de expertos que permita a este Gobierno tomar nota de ese asesoramiento respecto a la revisión en profundidad de nuestro sistema fiscal, básicamente en la figura que están aportando un menor rendimiento o en la figura que tienen una progresividad fiscal innata que está lejos de lo que podríamos llamar justicia fiscal.

No obstante, como siempre hemos transmitido, hemos incorporado algunas modificaciones tributarias y fundamentalmente todas ellas están avaladas por organismos nacionales, AIReF como principal evaluador o internacionales como la Comisión Europea, Fondo Monetario Internacional o la OCDE. Por tanto, cambios tributarios puntuales que responden a las recomendaciones del conjunto de las administraciones y del conjunto de los organismos internacionales.

El objetivo de estos ajustes fiscales es, primero, ganar progresividad.

Segundo, favorecer también el trabajo de nuestra PYMES.

Tercero, apoyar hábitos de vida saludables.

Cuarto, avanzar en fiscalidad verde.

Y quinto, comprensivo de todos los anteriores, adecuar el sistema tributario a la realidad económica del siglo 21. Tenemos una tributación analógica para una economía digital y, por tanto, hay sectores que se ven repercutido negativamente por esa menor contribución que hacen sectores emergentes de la economía, que no tienen reflejo en la situación tributaria.

La medida, de forma muy resumida, tendrán más información en la referencia del Consejo de Ministros, están en relación con el IRPF, que se incrementa en 2 puntos las rentas del trabajo superior a 300.000 euros. Se trata solo el tramo, respecto a esa, a esa medida, y se trata de una cuestión que beneficia esta progresividad del sistema y cuyo efecto se limita al 0,7% de los contribuyentes. Verán ustedes, por tanto, a un grupo de ciudadanos muy, muy limitado.

En la parte de rentas de capital y de ahorro, se establece una subida de tres puntos a partir de los 200.000 euros. Una medida que ha sido recomendada por la OCDE y que afectará a unos 17.000 contribuyente de un total de 21 millones.

Los planes de pensiones, en línea con las recomendaciones de la AIReF y de la Comisión Europea revisa la reducción aplicada a su fiscalidad, en concreto de 8 a 2000 euros el importe de aportación máxima en los planes individuales y también se limita al componente regresivo que tiene el incentivo fiscal. De hecho, hay que destacar que la mayor parte de los partícipes de estos planes de pensiones realizan aportaciones muy inferiores a esos 8.000 euros, que son el límite actual de reducción. Según la propia AIReF, solo un 8% hacían aportaciones superiores a 4.000 euros y el 58% lo hacen por debajo de 1.000 euros. Por tanto, esta medida va a afectar a un número reducido de contribuyentes, que están aplicándose la reducción máxima.

Y en línea con el acuerdo del Pacto de Toledo, que espero que salga esta tarde refrendado, el límite conjunto de reducción, es decir, aportación de plan individual de las empresas, se amplía de 8.000 a 10.000 euros. Vamos a incentivar que las empresas aporten a esos planes de pensiones en el diálogo social, en la negociación colectiva, en todos esos entornos de negociación, empresario y sindicatos.

Se van a prorrogar de otro lado para 2021, los límites del régimen de módulos para autónomos. Una medida que pretende ayudar y mostrar sensibilidad con unos de los principales colectivos perjudicados durante la crisis.

El impuesto de sociedades, como he comentado, defendemos que es necesario combatir las pérdidas recaudatorias que provoca que el tipo efectivo del impuesto, especialmente entre las grandes empresas, esté alejado del tipo real. Abordaremos esa reforma tributaria en profundidad a partir de las recomendaciones del Comité de expertos y solo este año incorporamos limitar al 95% la actual exención del 100% por plusvalías o dividendos generados por las filiales. Una medida que afecta a grandes empresas y haremos ese acompañamiento en la medida en la que la situación económica se vaya mejorando.

De hecho, las compañías con un volumen de negocio inferior a 40 millones de euros podrán seguir aplicando esta exención durante los próximos tres años. Y esto nos va a permitir que las PYMES no se vean perjudicada y puedan impulsar la recuperación económica, avanzando en esta internacionalización.

En definitiva, una medida que afecta a 1.739 empresa, de las más de millón y medio que tenemos en nuestro país. Por tanto, solo afecta un 0,12% del total de nuestro tejido productivo, una medida que se aplica ya en países de nuestro entorno como Francia, Italia o Alemania.

En relación con la riqueza y el impuesto sobre el patrimonio, saben que hemos hecho una apuesta para que contribuyan más aquellos que tienen más capacidad y por ese motivo establecemos que esta figura tributaria, impuesto de patrimonio, tenga carácter indefinido. Esto da mayor seguridad jurídica. Se incrementa además un punto el gravamen del último tramo, el que está por encima de los 10 millones de euros, pasando del 2,5 al 3,5. Una medida que repercute en las arcas autonómica solo y exclusivamente y por tanto, va a permitir mejorar su nivel de financiación.

Y quiero decirle que tenemos la firme voluntad de avanzar en esta figura fiscal, en una armonización en el conjunto del territorio, algo que no se puede hacer a través de un Proyecto de Presupuestos, pero que es una postura que vamos a defender para que los partidos políticos puedan abordarla a la mayor brevedad posible, de manera que no se produzca ningún tipo de competencia desleal entre comunidades autónomas, y sobre todo, evitemos el llamado dumping fiscal.

En la tributación del IVA se incrementa el gravamen del 10 al 21% de bebidas azucaradas y edulcorada, una medida que no tiene carácter recaudatorio, sino que va dirigida a combatir la obesidad infantil y las enfermedades que están asociadas a ella, como por ejemplo la diabetes de nuestros niños y niñas. Un incremento que solo afecta y quiero resaltarlo, a la venta de este producto en supermercados y en establecimientos. Por tanto, la consumición en bares y restaurantes seguirá tributando al mismo tipo, al 10% para no perjudicar a la restauración, en un momento tan delicado como el actual.

Por último, vamos a hablar de fiscalidad verde, una línea en la que nuestro país se sitúa por debajo de la media de nuestro entorno, un compromiso firme del presidente del Gobierno en relación con la Unión Europea. Queremos convertirnos en la vanguardia de esta situación, puesto que la fiscalidad es un instrumento necesario, imprescindible, para incentivar comportamientos protectores con el medio ambiente, pero también penalizar a aquellos que hacen una agresión, que sufrirán los actuales, pero también las generaciones futuras. Este es un presupuesto comprometido con nuestros jóvenes porque apuesta por la fiscalidad verde.

Y en este sentido, para avanzar hacia ese medio respetuoso con nuestro entorno, hay una modificación en el impuesto sobre hidrocarburos para acercar la tributación del diésel, a la gasolina, tal y como exigen las autoridades comunitarias. De hecho, lo que hacemos es reducir la bonificación fiscal de la que disfruta el diésel, una razón que no tiene razón de motivo, ni por interés sanitario, ni tampoco económico medioambiental, por lo que el tipo estatal general del gasóleo va a pasar de 34,5 céntimos por litro frente a los 30,7 que tiene en la actualidad. Un dato que sigue siendo inferior al precio de la gasolina, que se sitúa en el 40,07 céntimos. De forma progresiva, hay que ir equiparando estos dos hidrocarburos de manera que mandemos un mensaje claro respecto a que tenemos que cambiar nuestros hábitos de consumo en relación con la automoción, intentando enfocarla hacia una movilidad más sostenible. Una medida de carácter medioambiental no tiene afán recaudatorio y por tanto, de lo que estamos hablando es un incremento de 38 euros por cada 1000 litros de carburante. Para que se hagan una idea del limitado impacto que va a tener esta medida cada vez que llenemos un depósito de 50 litros, el incremento es de 2,3 euro con el IVA incluido. Dicho de otra manera, esto va a suponer 3,45 euros más al mes para aquellos consumidores que tengan un perfil medio y que hagan 15.000 kilómetros al año.

En cualquier caso, quiero resaltar que se mantiene, sin ningún tipo de alteración la tributación actual sobre el gasóleo de uso profesional y el gasóleo bonificado, por tanto, no afectará a los transportistas profesionales.

Se revisa por último el impuesto sobre primas de seguro, cuyo tipo impositivo, quiero decir, que no ha sufrido variación desde el año 1998, es de las pocas figuras tributarias que ha permanecido inalterable desde hace ya, podrán ustedes hacer la cuenta, más de veinte años. Se trata por tanto de actualizarlo. El gravamen se incrementa del 6 al 8%, un gravamen que sigue estando muy por debajo de la media europea y sensiblemente por debajo de países como Alemania, 19% frente al 8, en el que se situaría en nuestro país, Reino Unido un 12% frente al 8, o Italia, que está entre el 12,5 y el 21,25%.

Un impacto global de todas estas medidas tributarias, que ya termino, que se contemplan en este Proyecto de Presupuestos y que van a mejorar nuestro sistema fiscal en 1.862 millones de euros, medida acomodada a las recomendaciones internacionales y yo diría que equilibrada.

Habrá otras medidas en la política de ingresos que tendrán reflejo en el presupuesto 21, pero que no están incluida en la Ley de Presupuestos. Me estoy refiriendo, o bien atributos que ya hemos aprobado, impuestos sobre determinados servicios digitales, el impuesto sobre transacciones o Dookie, que son dos tributos de reciente aprobación, o algunos que están justamente ahora en tramitación, por ejemplo, impuesto sobre envases de plástico no reutilizable o el impuesto sobre residuos.

Estas medidas, junto con el fraude fiscal, supondrán un incremento de los ingresos de 4.223 millones, lo cual es imprescindible para el sostenimiento del Estado del Bienestar. Insisto que no están contemplada en este Proyecto de Presupuestos porque ya se han tramitado o se están tramitando como proyecto de ley.

Concluyo ya, como decía al principio de mi intervención, creemos firmemente que estos son los presupuestos que necesita este país para un momento excepcional. Unos presupuestos que nos tienen que servir para ser capaces de transformar social y económicamente nuestro país, para asentar la fase que procuren un salto de calidad en nuestro modelo productivo, dejar un país mejor a las futuras generaciones y preservar la igualdad de todos los ciudadanos ante las situaciones tan adversas que nos ha tocado vivir.

Y sabemos que la situación para muchas personas no es sencilla. Esta pandemia sigue poniendo a prueba la fortaleza de la sociedad española, del sistema económico, pero también del sistema de protección social. Pero tenemos la certeza, la esperanza de que España logrará superar estas dificultades, si consigue tener unas cuentas públicas que serán una palanca indispensable para lograr ese objetivo. Es un elemento al que está llamado el conjunto de las fuerzas políticas, queremos que todos y todas se sientan reflejados en estas cuentas y que sobre todo, sean útiles para cambiar la vida de la gente, sean útiles, en definitiva, para superar este bache y que seamos capaces de poner todos los activos del país al servicio de la recuperación económica, activos públicos, activos privados. No sobra nadie. Somos todos necesarios. Muchas gracias. Y quedamos a la espera de las preguntas.