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Intervención de María Jesús Montero

Viernes 26 de junio de 2020

Buenas tardes. Bienvenidos, como siempre, a todos y a todas. En primer lugar, y como es habitual, el Consejo de Ministros quiere tener un recuerdo para todas las víctimas que han fallecido con motivo del covid-19 y, sobre todo, también, un aliento a todas las familias, a todas las personas que están peleando por la enfermedad, que están recuperándose en los centros sanitarios o directamente en sus domicilios. Estamos convencidos de que esta victoria final que tenemos que hacer contra este virus cuando llegue la vacuna o el nuevo tratamiento permitirá, también, que todas las personas que actualmente se encuentren en una situación de riesgo, ojalá que muy pronto puedan encontrar una solución al problema que tienen planteado.

Como saben, en el día de hoy hemos celebrado una reunión del Consejo de Ministros Extraordinario que tenía como objetivo fundamental impulsar, apoyar un nuevo paquete de medidas para ayudar a nuestra economía, básicamente a nuestro tejido productivo en la línea de que se pueda transitar durante estos meses en las mejores condiciones posible y, sobre todo, que se reactiven con más contundencia de lo que se ha producido en este último mes.

Sin duda, nuestras empresas, nuestros autónomos, salen más protegidos después de la reunión que hemos celebrado en el Consejo de Ministros. Antes que nada, y en nombre del Gobierno, quiero agradecer a todos los que participan en el diálogo social, a empresarios, organizaciones sindicales, CEOE-Cepyme, Comisiones Obreras y UGT, haber demostrado una vez más que a través del diálogo sincero y de la voluntad decidida para llegar a acuerdos se puede hacer posible este encuentro.

Tenemos que ser consciente y el diálogo social es un ejemplo que se viene repitiendo y ojalá que muchas veces más durante los próximos meses. Decía que tenemos que ser conscientes de que cuando levantamos la mirada, más allá de los intereses particulares legítimos que cada uno defiende, cuando se observa el conjunto de la sociedad con generosidad, se consiguen resultados óptimos, beneficiosos para todas las partes, es decir, para el interés general, para el conjunto de la sociedad.

Y creemos sinceramente desde el Gobierno que este es el camino que los ciudadanos nos están demandando: unión, diálogo y acuerdo. Y es lo que este Gobierno lleva practicando desde el principio de la legislatura. Recuerdan que cuando aprobamos el salario mínimo interprofesional transmitimos que nuestra voluntad era ir de la mano con los agentes sociales para conseguir soluciones pactadas en nuestro mercado laboral y en nuestro tejido productivo.

De hecho, de esta manera, la firma de ayer este acuerdo también se suma a otro que se produjo ese mismo día con las asociaciones de autónomos para prorrogar las ayudas a este colectivo en una muestra más de que el diálogo y la unidad nos permite ser más fuerte.

Antes de entrar en el detalle sobre estas medidas pactadas con los empresarios, sindicatos y autónomos que ustedes ayer también tuvieron debida cuenta, tanto por parte de los representantes del diálogo social como de los Ministerios más directamente implicados en impulsar este acuerdo. Decía que antes de entrar en ese detalle quiero destacar la importancia de que se haya acordado en este marco en el que hemos hecho una apuesta firme durante la legislatura por parte de este Gobierno, porque defendemos que las soluciones que necesita el país tienen que tener el mayor consenso, el mayor respaldo posible para que realmente sean útiles y sean un verdadero motor de nuestra economía y de nuestro desarrollo.

Por eso, es obvio --y lo venimos repitiendo de forma más intensa en las últimas semanas-- que los españoles necesitan más política útil y también necesitan menos ruido, menos crispación. Por eso, también celebramos que en el día de ayer se aprobara en el Congreso de los Diputados el Real Decreto de la nueva normalidad, incluido con el voto del principal partido de la oposición, el Partido Popular, que se sumó a última hora a este apoyo mayoritario. Confiamos en que este cambio de postura sea fruto de la reflexión y no se haya producido por un puro interés electoral. Ojalá esta nueva normalidad que se votó en el día de ayer, también, sea el inicio de una nueva actitud del principal partido de la oposición. Ojalá, por tanto, podamos extender estas cuestiones a ámbitos que en este momento son importantísimos, críticos para España, como es el ámbito de la Unión Europea, para que todos sumemos a la defensa de los intereses de España. Luego me referiré a este apartado en concreto.

El Real Decreto que ayer respaldó el Congreso de esta nueva normalidad define las normas de seguridad y de higiene que tenemos que adoptar durante los próximos meses, que nos van a guiar, nos van a acompañar en esta nueva etapa de desescalada y hasta el fin del estado de situación de lucha contra el virus. O lo que es lo mismo, tendremos que guardar todas estas cautelas hasta que encontremos una vacuna o tengamos un tratamiento médico definitivo, y creo que es importante seguir insistiendo en que el virus no se ha marchado, el virus no se ha ido. La pandemia sigue siendo un drama para el planeta y, por tanto, no podemos relajarnos, no podemos bajar la guardia porque esto sería un grave error y un paso atrás sobre todos los esfuerzos y todos elementos que a esta altura hemos conseguido.

Porque con el esfuerzo de todo, con el sacrificio del conjunto de la sociedad, tenemos unos datos sanitarios que nos permiten llegar hasta aquí y que nos permiten también entender que la pandemia, el virus, está controlado siempre bajo estos criterios de alerta y bajo estos criterios de especial cautela. Es fundamental que hasta que ocurra ese hallazgo del nuevo medicamento, todos los brotes que se puedan producir en diferentes partes de España se atajen de forma precoz por parte de las comunidades autónomas y que los ciudadanos mantengamos las recomendaciones que nos dicen los expertos. Esto nos va a permitir protegernos y, también, fortalecer nuestra economía.

Yo quiero, también, felicitar en nombre del Gobierno a todas las personas y entidades que han contribuido con su testimonio, con su aportación a las propuestas de la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica. Cada uno desde su planteamiento, desde su perspectiva, pero todos y todas intentando aportar para el presente y para el futuro de nuestro país.

Sin duda, esta comisión es una buena base para que ahora los grupos políticos puedan trabajar en una propuesta que responda a las necesidades del medio y largo plazo en este momento. Es ahora cuando realmente toca altura de miras y lo que entendemos exigen los ciudadanos y tenemos que dar una respuesta pronta, ágil y eficaz.

En este punto, también quiero recordarles que en el día de hoy, esta misma mañana del viernes 74.000 familias van a cobrar de oficio el ingreso mínimo vital. Este reconocimiento de las prestaciones van a beneficiar a en torno a 250.000 personas, familias que recibían ya la asignación de menores a cargo y que cumplen con los requisitos establecidos en la ley para poder recibir esta nueva prestación que siempre hemos transmitido, que tienen un antes y un después en el combate contra la desigualdad.

Lo que hemos hecho es agilizar la tramitación de todas estas solicitudes para que puedan disponer de esos ingresos desde el día de hoy, porque lo hemos dicho muchas veces y queremos seguir insistiendo. Desde luego, esta crisis no puede tener la misma respuesta que tuvo la crisis financiera del año 2009-2010.

La puesta en marcha de este ingreso mínimo vital apunta en esa dirección con la que este Ejecutivo hizo su acuerdo programático de trabajar para ser capaces de acertar en políticas sociales justas para conseguir una España cohesionada y, sobretodo, próspera. Y precisamente en esta cohesión social, en esta justicia y recuperación económica, es donde tenemos que construir esos pilares que tienen que guiar la puesta en marcha del Fondo de Reconstrucción de la Unión Europea. El cuarto tema que les quería transmitir, porque España representa una pieza fundamental en este engranaje europeo. Estamos impulsando políticas activas que nos permitan realmente contar con instrumentos precisos, instrumentos tangibles que hagan que los países que han sufrido en mayor grado la pandemia puedan aprovecharlo para salir lo antes posible de esa situación de depresión económica.

Y por eso, también, el Gobierno está firmemente convencido que la vicepresidenta tercera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, puede desempeñar un papel clave fundamental en la presidencia del Eurogrupo. Creemos que ella es la mejor aspirante para ocupar esta posición y confiamos en que su candidatura obtenga el respaldo que merece por la solvencia, por el rigor, por su compromiso y también por sus valores. Sin duda, esa presidencia es una garantía para el conjunto de España.

En este momento, por tanto, tenemos que ser capaces de seguir contribuyendo en ese debate europeo, alcanzar un pacto ambicioso que nos permita esa recuperación tan anhelada por el conjunto de los países miembros y, por tanto, tenemos los cinco sentidos concentrados en esta situación de Europa, imprescindible para esa salida rápida de la situación de crisis derivada de la pandemia.

Por eso, decía al principio y vuelvo a transmitir, que pedimos a todos los partidos de España, pero sobre todo al principal partido de la oposición, que arrime el hombro, que no anteponga los intereses partidistas al interés general de nuestro país porque alcanzar un pacto para poner en marcha ese fondo de reconstrucción robusto, fuerte para toda la Unión, pero sobre todo para los países afectados, no supone en ningún caso un triunfo del Gobierno de España, sino que es un triunfo para las empresas y para todos los ciudadanos españoles.

Entrando en el detalle de la reunión de hoy, el Consejo ha aprobado el Real Decreto Ley de Medidas Sociales de Reactivación del Empleo y de Protección del Trabajo Autónomo. Un decreto que regula, entre otras medidas, la prórroga y los beneficios, exoneraciones de los ERTE hasta el próximo día 30 de septiembre. Nuevamente empresarios, sindicatos han estado a la altura de esta circunstancias y han hecho posible este acuerdo que conjuga bien los intereses entre empresarios y trabajadores.

El Real Decreto contempla que las empresas que se encuentran hoy en una situación de ERTE por fuerza mayor parcial se puedan beneficiar de las exoneraciones vigentes hasta el próximo día 30 de septiembre. Se obtiene así una mayor bonificación para los trabajadores que se reincorporan frente a los que permanecen en el ERTE. De esta manera, las empresas con menos de 50 trabajadores tienen una exoneración del 60% de las cotizaciones sociales de los trabajadores que se activen en los meses de julio, agosto y septiembre, y 35% para los trabajadores que se encuentren todavía con su empleo suspendido.

El beneficio, si ven ustedes, por tanto, es mayor si las empresa reincorporan a sus empleados, que es de lo que se trata, que desde las administraciones públicas podamos también ayudar a que esa parte del mercado laboral que se encuentra suspendido en estos ERTE puedan reincorporarse con exoneraciones, con ayudas que permitan que sean menores esos costes laborales para que los empresarios los puedan incorporar. En el caso de las empresas mayores de 50 o más trabajadores, estas exoneraciones serán del 40% para los que se activen y del 25% para los que permanezcan suspendidos.

Para las empresas que se encuentran en una posición ahora de ERTE total, se establece un periodo transitorio durante el cual seguirán beneficiándose de exoneraciones decrecientes. Por ejemplo, las empresas con menos de 50 trabajadores tendrán una bonificación en las cotizaciones del 70% en julio, 60% en agosto y 35% en el mes de septiembre. Para las que son más grandes, más de 50 trabajadores, este porcentaje de bonificación será del 50, 40 y 25 por ciento, respectivamente.

Como pueden ustedes comprobar, con esta cifra se pone de manifiesto que siempre estas medidas incentivan la recuperación de la actividad y, por tanto, del empleo. Y de hecho, con carácter general, las empresas que se acojan a esas exoneraciones tienen el compromiso de mantener el empleo durante un período de seis meses.

Se mantienen, por otro lado, las restricciones que ya contempla la normativa que impide que las empresas que estén radicadas en paraísos fiscales puedan también beneficiarse de esta regulación de los ERTE. Como no podía ser de otra manera, a los trabajadores afectados por un ERTE tendrán la capacidad de gozar de una protección reforzada en la medida en que no tienen que acreditar un periodo mínimo de cotización para acceder a la prestación, y tampoco se les va a computar --como venía haciéndose-- el tiempo que han estado en el ERTE a efecto de la cotización para el desempleo.

Como les decía al principio de mi intervención, es un mecanismo que se está mostrando eficaz y de hecho se recoge en el propio acuerdo que en el caso de que hubiera nuevas restricciones por causa de un rebrote que siempre deseamos y esperamos que no se produzca, las empresas podrían recurrir a un nuevo ERTE de fuerza mayor que contempla en ese caso exoneraciones entorno al 80% para empresas de menos de 50 trabajadores y del 60% para empresas de un mayor volumen de plantilla. Insisto, ojalá no tengamos que recurrir, que las empresas no tengan que acogerse a este ERTE nuevamente de fuerza mayor porque la situación pandémica esté controlada hasta que tengamos la aparición de la nueva vacuna.

Cómo ven ustedes, toda la arquitectura que se está montando en este esquema de progresión de los ERTE en este nuevo marco de relaciones laborales es que tengamos, justamente, un instrumento por el que las empresas puedan recurrir a algo, a alguna situación que no provoque de forma directa una salida de los trabajadores del mercado laboral, de alguna forma, los ERTE, de manera decidida están contribuyendo a frenar esa hemorragia que se podría esperar de nuestro mercado laboral y esto nos está permitiendo mitigar el impacto sobre el empleo que una pandemia de estas consecuencias, una pandemia de este impacto, hubiera tenido, seguro que sí, en nuestro sistema laboral, básicamente en las personas más jóvenes o en los trabajadores más desprotegidos por su temporalidad o por su precariedad, es lo que nos ocurrió en la anterior crisis y saben ustedes que el conjunto del Gobierno con los agentes sociales estábamos conminados, empeñados en que esa situación no se reprodujera en este nuevo momento de crisis económica fruto de la crisis sanitaria.

Además, otro de los elementos que quiero resaltar es que los ERTE ya no se ven solo como un mecanismo accesible para las grandes regulaciones de empleo para las grandes compañías, sino que muchas empresas pequeñas y medianas se están beneficiando de una regulación flexible que protege los intereses de trabajadores y de empresa. Es una línea de trabajo sumamente interesante porque se ha capitalizado la utilidad de este instrumento también para la mayor parte de nuestro tejido productivo, que siempre les recuerdo, está compuesto por pequeña y mediana empresa.

Por otra parte, este Real Decreto-Ley incluye el acuerdo que se alcanzó por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones con las principales asociaciones de trabajadores autónomos para llegar a un pacto que amplía la protección a los trabajadores por cuenta propia. Un pacto, un acuerdo muy importante en donde el Gobierno también ha seguido dando pasos adelante para propiciar una recuperación progresiva de esta parte de nuestro tejido productivo. Recuerdan que el Gobierno hasta la fecha había aprobado una prestación extraordinaria por cese de actividad o por caída de la facturación de en torno al 75% de la base reguladora y que incluía la exoneración de las cotizaciones sociales hasta el próximo día 30 de junio. Pues bien, el decreto aprobado esta mañana también prorroga estas bonificaciones hasta el mes de septiembre, así, los autónomos que cobren una prestación extraordinaria tendrán derecho a una exoneración de estas cotizaciones del 100% en el mes de julio, 50% en agosto y 25% en septiembre. Así, mantenemos nuestro compromiso, nuestro apoyo con el colectivo de autónomos que, como ustedes conocen, es prioritario dentro de las actuaciones que desarrolla este ejecutivo. También a aquellos trabajadores que estuvieran cobrando ya la prestación extraordinaria tendrán derecho a mantener esta ayuda si acreditan una caída de la facturación del 75 por ciento en este tercer trimestre.

Otra novedad muy relevante es que por primera vez se aprueba una prestación extraordinaria para los autónomos de temporada, un colectivo sobre el que prácticamente no se había regulado, tradicionalmente olvidado y que ahora tendrán derecho a cobrar hasta el 70% de la base mínima de cotización, en una ayuda que se empezará a devengar en el mes de junio y que tendrá una duración máxima de cuatro meses.

El Decreto-Ley, por último, reafirma el compromiso del Gobierno, CEOE, Cepyme, UGY y CCOO para alcanzar un gran pacto por el empleo que permita sentar las bases de un mercado laboral dinámico, moderno y estable. Saben que el empleo es nuestra prioridad y estamos convencidos de que si el Gobierno y los agentes sociales remamos en la misma dirección, lograremos un pacto beneficioso para el conjunto.

Por eso decía al principio de mi intervención que este Ejecutivo se mantiene firme en su empeño en proteger las rentas de trabajadores, las rentas de autónomos haciendo un esfuerzo que nunca antes se había logrado con esta magnitud para facilitar recursos a la familia. Yo diría que hoy, tras este Consejo de Ministros, España es un país mejor y cuenta con una mayor protección social.

En otro orden de cosas, otra novedad importante de la reunión extraordinaria que se ha celebrado esta mañana es que el Consejo de Ministros ha dado luz verde a la creación del Fondo Español de Reserva para garantía de entidades electro- intensivas. Les cuento que se trata de un fondo muy demandado por el sector electrointensivo y que garantiza la cobertura del Estado a las operaciones de compraventa de energía eléctrica a medio y a largo plazo que realicen consumidores, considerados electrointensivo. Un modelo que creemos imprescindible impulsar en este momento porque se trata de un factor importante para facilitar el desarrollo de estas operaciones.

Es básico que esta relación entre el consumidor electrointensivo y la compañía eléctrica tenga un marco en donde se vincule a plantas de energía renovable que promuevan el desarrollo de este nuevo tipo de fuente de energía sostenible. Lo que queremos con este fondo es generar seguridad a las empresas electrointensivas, garantizando unos contratos que son realmente contratos rentables para ellas y, también, promoviendo el acceso a una energía limpia, respetuosa con el medio ambiente, con un precio competitivo que les permita también ser atractivas para el conjunto de ese sector.

Con este fondo cumplimos de manera expresa el compromiso político de apoyo a este sector industrial que se ha expresado muchas veces por el Ejecutivo y que se puso de manifiesto en el Real Decreto Ley de diciembre de 2018, en donde nos comprometimos al impulso de esa competitividad económica en este sector de la industria y del comercio en España y que introdujo esta figura del consumidor electrointensivo que la próxima semana se tendrá que acompañar con la aprobación de su estatuto que hacía imprescindible, y de hecho hoy este es un paso primero para llegar a esa aprobación del estatuto electrointensivo.

Les puedo decir que el fondo va a tener una dotación de 200 millones de euros anuales, con un máximo de 600 en un período de tres años. Estamos convencidos de que su creación se va a constituir como un factor relevante de localización industrial y de competitividad de nuestro país, aunque quiero señalar --y es importante hacerlo-- que justo en este período el coste de la electricidad no es un problema para este tipo de industria. Saben que durante la pandemia y en estos meses posteriores de desescalada justamente el precio de la electricidad ha bajado a niveles históricos y, por tanto, tenemos en este momento la electricidad mucho más barata de la que se encontraba hace escasamente cuatro meses.

Cómo ven el Real Decreto ley, y con ello termino, es un instrumento que vuelve a ofrecer protección, seguridad jurídica a empresas, autónomos y a trabajadores, y yo diría que pone en la fase y orienta las líneas estratégicas para que la recuperación económica llegue al conjunto de los sectores.

Una vez más, nuestro agradecimiento a los participantes de este diálogo social, ejemplo de cómo en nuestro país tenemos que sentar las bases de la reconstrucción en un país donde nadie sobra, donde todos tienen que aportar y donde en este momento la unidad, el diálogo y el acuerdo son más urgente y más importantes que nunca.

Muchas gracias y quedo a la disposición de las preguntas que en el día de hoy va a moderar Miguel Angel Balzo. Yo creo que vosotros lo conocéis, el director nacional aquí en la Secretaría de Estado de Comunicación y por problemas de agenda del secretario de Estado, estamos encantados de que en el día de hoy ordene este turno de preguntas.