Igualdad salarial: el Gobierno reafirma su compromiso con la igualdad efectiva
Trabajo y Economía Social - 23.2.2026
La declaración, aprobada en el Consejo de Ministros del 17 de febrero, reitera que la igualdad salarial entre mujeres y hombres es una condición imprescindible para la igualdad real y efectiva y para una sociedad más justa, cohesionada y democrática. La reducción de la brecha salarial no es un proceso automático, sino que exige una acción pública decidida y sostenida. El Gobierno mantiene su compromiso de seguir impulsando políticas orientadas a corregir las causas estructurales de la desigualdad, reforzando los mecanismos de aplicación, seguimiento y evaluación y garantizando la igualdad retributiva como un elemento esencial de la cohesión y de la justicia social.
De esta forma, se avanza un paso más hacia la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) establecidos por la Organización de Naciones Unidas en su Agenda 2030, especialmente de los objetivos 5 -lograr la igualdad entre los sexos y empoderar a todas las mujeres y niñas- y 8 -promover el crecimiento económico inclusivo y sostenible, el empleo y el trabajo decente para todas las personas-.
¿Qué es la igualdad salarial o igualdad retributiva?
La igualdad salarial, también conocida como igualdad retributiva o equiparación salarial, supone que aquellos que realizan labores similares o igualmente productivas deberían recibir una remuneración idéntica, independientemente de su género, raza, orientación sexual, nacionalidad, religión u otras categorías.
¿Qué es la brecha salarial?
La Comisión Europea define la brecha salarial de género como la diferencia entre los ingresos brutos medios por hora de los hombres asalariados frente a los de las mujeres, en porcentaje de la renta bruta masculina.
¿Qué efectos tiene la brecha salarial a lo largo de la vida laboral?
La brecha salarial implica que las mujeres obtienen menos ingresos a lo largo de su vida, lo que se traduce, además, en pensiones más bajas y un mayor riesgo de pobreza en las personas mayores. La eliminación de la desigualdad retributiva permitiría avanzar en la igualdad real y efectiva de la sociedad, a la que se refiere el artículo 9.2 de la Constitución Española.
Avances hacia la igualdad laboral en España
En los últimos años se han producido avances importantes en la situación de las mujeres en el mercado laboral.
Según la última Encuesta de Población Activa, en 2025 se alcanzaron máximos históricos en la ocupación. El número de mujeres ocupadas se mantuvo de forma estable por encima de los 10 millones, con un avance sostenido de la participación femenina en el mercado laboral. En cuanto a la tasa de desempleo de las mujeres, en el cuarto trimestre de 2025 descendió al 11,24%, mientras que la de los hombres se situó en el 8,76%.
¿Cuánto se ha reducido la brecha salarial en España en los últimos años?
Los datos de la Encuesta Anual de Estructura Salarial correspondientes a 2023, los últimos disponibles, sitúan la brecha salarial en el 15,7%, el valor más bajo de la serie histórica. En la última década, se ha reducido en más de 8 puntos porcentuales. Además, la brecha salarial de género por trabajo a tiempo completo se sitúa en el 4,9%, con lo que ha descendido más de 5 puntos desde el año 2018.
A pesar de la evolución positiva, estas cifras revelan una discriminación en el mercado laboral que sigue siendo inaceptable.
¿Qué medidas han contribuido a combatir la diferencia salarial entre hombres y mujeres?
España ha consolidado en los últimos años un marco normativo y un conjunto de políticas públicas orientadas a afrontar la desigualdad retributiva. En primer lugar, la reforma laboral ha logrado reducir la precariedad y la temporalidad, que afectan en mayor medida a las mujeres.
El incremento sostenido del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) también ha beneficiado en especial a las mujeres, que se encuentran sobrerrepresentadas en trabajos con salarios iguales al SMI. En 2026 el SMI ha subido un 3,1%, hasta los 1.221 euros mensuales en 14 pagas, con lo que acumula un incremento del 66% en los últimos 6 años.
Además, España ha sido pionera en la regulación de la materia con el Real Decreto-ley de medidas urgentes para garantía de la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo y la ocupación, o los reales decretos relativos a la igualdad retributiva entre mujeres y hombres y a los planes de igualdad.
A estas actuaciones hay que sumar los avances logrados en las últimas décadas en materia de permisos para el cuidado de la infancia y la promoción de la corresponsabilidad, con hitos como la equiparación de los permisos por nacimiento y la aprobación de un nuevo permiso parental intransferible y con posibilidad de su disfrute de manera flexible para el cuidado de los hijos e hijas o menores acogidos por más de un año y hasta la edad de ocho años. Tras la última ampliación, aprobada en 2025, los permisos por nacimiento y cuidado del menor alcanzan las 19 semanas retribuidas e intransferibles para cada persona progenitora.
El Gobierno también apuesta por reforzar la profesionalización de las políticas de igualdad. En esa línea, el Consejo de Ministros del pasado 16 de diciembre abordó un anteproyecto de ley para regular la figura del agente de igualdad y su certificación profesional.
Además, la regulación del procedimiento para determinar los supuestos en los que procede anticipar la edad de jubilación mediante coeficientes reductores contempla la creación de un grupo de trabajo para evaluar la dimensión de género en las ocupaciones con mayor presencia de mujeres.
El desarrollo tecnológico plantea una serie de oportunidades de futuro, pero no está exento de retos en el ámbito laboral, incluida la dimensión retributiva.
Lograr una mayor participación y liderazgo de las mujeres en el desarrollo vinculado a la IA, el Big Data y el Machine Learning.
Mitigar los sesgos de género y lograr una mayor transparencia en los algoritmos y la integración de la perspectiva de género en la programación, creación de códigos y algoritmos, son desafíos a abordar, no solo para evitar que las brechas de género se perpetúen o incluso se agranden, sino para revertir las brechas existentes, creando soluciones innovadoras para combatir las causas de las desigualdades estructurales entre mujeres y hombres en el ámbito laboral.
Implementar la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial (ENIA), que incluye la igualdad de género como uno de sus objetivos transversales y aborda expresamente el desafío de "Reducir la brecha de género del ámbito de la IA en empleo y liderazgo".
Desinformación y brecha salarial
En los últimos tiempos, la desinformación, que tiene efectos perversos en todos los ámbitos de nuestra sociedad, afecta también a la igualdad de género. Las narrativas falsas o sesgadas refuerzan estereotipos, justifican las desigualdades existentes y normalizan discriminaciones inaceptables, promoviendo una comprensión equivocada de las causas y consecuencias de la desigualdad salarial entre mujeres y hombres.
Esta desinformación tiende a minimizar o incluso a negar la existencia de la constatada diferencia de ingresos entre mujeres y hombres, atribuyendo estas diferencias a elecciones individuales o a la diferencia en horas trabajadas. La desinformación, además de distorsionar la realidad, socava la confianza en los datos oficiales y obstaculiza los esfuerzos por lograr la igualdad efectiva en el ámbito laboral.
Combatir la desinformación y promover un análisis riguroso de la realidad es crucial para avanzar hacia la igualdad real y efectiva de oportunidades entre mujeres y hombres.
El Gobierno reitera su firme compromiso de continuar luchando contra las campañas de desinformación, impulsando e incorporando la perspectiva de género en el desarrollo de la "Estrategia Nacional de lucha contra las campañas de desinformación ".