Casi el 30% de las mujeres afirma haberse visto forzada alguna vez a hacer algo que no quería en una relación sexual

Sanidad - 18.6.2026

La ministra de Sanidad durante la presentación de resultados de la Encuesta Nacional de Salud Sexual La ministra de Sanidad, Mónica García, durante la presentación de resultados de la Encuesta Nacional de Salud Sexual (ENSS II).

  • x: abre ventana nueva
  • Whatsapp: abre ventana nueva
  • Linkedin: abre ventana nueva
  • Enviar por correo: abre ventana nueva

El Ministerio de Sanidad, en colaboración con el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), ha publicado los resultados de la segunda edición de la Encuesta Nacional de Salud Sexual (ENSS II), 16 años después de la primera edición realizada en 2009. Con una muestra de 9.009 entrevistas representativas (4.615 hombres y 4.394 mujeres), el estudio actualiza la radiografía de los hábitos, actitudes, experiencias y salud sexual de la población en España.

Es importante señalar que las sumas de los porcentajes presentados en este informe pueden no coincidir exactamente con el 100% y, en algunos casos, pueden superarlo. Esto se debe, por una parte, a que se han excluido las respuestas "No sabe" o "No contesta" para facilitar la lectura de los principales resultados; y, por otra, a que determinadas variables permiten que una misma persona pueda estar incluida en más de una categoría. Además, algunas preguntas admitían respuesta múltiple, como ocurre con la elección de métodos de protección o con los diagnósticos de salud sexual.

Satisfacción, diversidad y educación sexual

La encuesta permite comparar algunos indicadores con la primera edición, realizada en 2009. Entre ellos, la satisfacción con la vida sexual: aunque el 77,2% de la población se declara actualmente satisfecha, el estudio detecta un descenso respecto al 85,8% registrado entonces. Esta tendencia se acentúa con la edad, hasta caer al 51,3% entre las personas mayores de 75 años.

En paralelo, la actividad sexual pierde peso como requisito asociado a la felicidad. El grado de acuerdo con la afirmación "sin una vida sexual activa no es posible ser feliz" baja del 36,9% al 34,6% entre los hombres y desciende de forma más acusada entre las mujeres, del 39,3% en 2009 al 28,5% en la actualidad. Hoy, el 60,8% de la población se muestra poco o nada de acuerdo con esta idea.

El 48,2% se define como hombre, el 50,8% como mujer, el 0,7% como persona no binaria y el 0,2% de otra manera.

En cuanto a la atracción sexual, el estudio desglosa las siguientes realidades:

  • Atracción heterosexual: Representa a la mayoría de la población, con un 87,5% de los hombres atraídos por mujeres y un 77,2% de las mujeres atraídas por hombres.
  • Atracción homosexual: Un 4,7% de los hombres reporta sentir atracción por hombres y un 1,5% de las mujeres por mujeres. En términos de experiencia vital, el 13,4% de la población afirma haber mantenido relaciones sexuales con personas de su mismo sexo en algún momento.
  • Bisexualidad y atracción independiente del género: Sienten atracción por ambos sexos el 2,6% de los hombres y el 4,3% de las mujeres. Además, un 2,5% de varones y un 4,3% de mujeres manifiestan que el género no es determinante en su atracción.
  • Ausencia de atracción (asexualidad): Este grupo es especialmente significativo entre las mujeres (12,0%) frente a los hombres (2,3%). Este dato está muy vinculado a la edad, alcanzando el 32,2% en los mayores de 75 años.

Este avance en la visibilidad coincide con el cambio de actitud registrado por la encuesta en la última década: el 88,1% de la población considera que una relación entre personas del mismo sexo es tan respetable como una heterosexual. Esta cifra se ha más que duplicado desde 2009, cuando el apoyo apenas alcanzaba el 41,0%, y muestra un consenso casi idéntico entre hombres (87,1%) y mujeres (89,0%).

El 91,1% de la población respalda que se imparta educación sexual en Primaria, ESO y FP. El ámbito educativo es la principal fuente de información para los hombres, con un 30,6%, mientras que entre las mujeres sigue siendo su madre, con un 29%.

Consentimiento, prevención y salud sexual

La encuesta muestra diferencias relevantes en torno al consentimiento. El 54,3% de los hombres está bastante o muy de acuerdo con que, si se acepta tener un encuentro sexual, hay que llegar hasta el final si la otra persona quiere, frente al 36,6% de las mujeres. En sentido contrario, el 60,5% de las mujeres se muestra poco o nada de acuerdo con esta afirmación.

En el ámbito de la violencia, el 28,2% de las mujeres afirma haberse visto forzada a realizar prácticas no deseadas alguna vez en su vida (el 26,1% de forma ocasional). Por su parte, el 13,6% de los hombres admite haber tenido la sensación de obligar a su pareja en alguna ocasión.

En cuanto a la protección, el 75,2% de las personas no utilizó preservativo en su última relación con penetración vaginal. Entre quienes no lo usaron, el 29,2% señaló que solo mantenía relaciones con su pareja, el 21,6% que utilizaba otro método anticonceptivo y el 24,5% que él/ella o su pareja no se encontraban en edad fértil.

En resumen, el 25% usó preservativo, alrededor del 50% recurrió a otros métodos anticonceptivos o de prevención del embarazo -como anticoncepción hormonal, marcha atrás o vasectomía- y el 25% restante no utilizó ningún tipo de protección ni método anticonceptivo.

Esta falta de prevención se refleja en que el 62,3% de la población nunca se ha realizado una prueba de VIH. Además, un 2,4% de la población recibió un diagnóstico de ITS en el último año, siendo el Virus del Papiloma Humano (VPH) el más frecuente en mujeres (47,6%) y la gonorrea y micosis los más comunes en hombres (19,0% cada uno).

Consumo de prostitución y pornografía

La encuesta también analiza el pago por mantener relaciones sexuales, una práctica que continúa concentrándose de forma muy mayoritaria entre los hombres. El 27,5% declara haber pagado alguna vez por mantener relaciones sexuales: un 9,6% lo ha hecho una sola vez en la vida y un 17,9% más de una vez. Entre quienes pagaron alguna vez, el 79,1% afirma que fue hace más de cinco años, mientras que el 9,5% lo hizo en el último año.

En relación con el consumo de pornografía, el estudio muestra una clara brecha por sexo. El 71,9% de los hombres declara haber visto pornografía en el último año, frente al 24,9% de las mujeres. El consumo es más frecuente entre las personas de 25 a 34 años, donde supera el 60%, y disminuye progresivamente a partir de los grupos de mayor edad.

La frecuencia de consumo también refleja diferencias relevantes: el 13,6% de la población ve pornografía al menos una vez a la semana, el 9,6% lo hace con periodicidad mensual y el 2,3% declara un consumo diario. Estos datos refuerzan la necesidad de abordar la educación sexual desde una perspectiva integral, que incluya información rigurosa, consentimiento, relaciones igualitarias y prevención.

La II Encuesta Nacional de Salud Sexual se consolida como la herramienta de referencia para entender la evolución de la sociedad española en sus dimensiones más íntimas y sociales. Los resultados presentados no solo certifican un avance histórico en la aceptación de la diversidad, sino que también señalan retos urgentes en materia de prevención, salud sexual y la necesidad de una educación integral que refuerce la cultura del consentimiento.

Con este estudio, el Ministerio de Sanidad reafirma su compromiso con la promoción de una salud sexual basada en el bienestar, el respeto mutuo y la información rigurosa.