Vacunación COVID-19: claves de la estrategia y recomendaciones actuales

Sanidad - 4.12.2025

Estrategia de Vacunación COVID-19

  • x: abre ventana nueva
  • Whatsapp: abre ventana nueva
  • Linkedin: abre ventana nueva
  • Enviar por correo: abre ventana nueva

El Gobierno de España publicó en diciembre del año 2020 una página web sobre la Estrategia de Vacunación frente al COVID-19 con el fin de resolver, con información oficial y actualizada y en un lenguaje claro, las dudas de la ciudadanía sobre la vacuna. Los contenidos más relevantes de esa web se resumen en este artículo, que recoge además las recomendaciones de vacunación para la temporada 2025-2026.

Claves de la Estrategia de Vacunación contra el COVID-19

El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, donde están representados el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas, decidió el 9 de septiembre de 2020 que se llevaría a cabo una única estrategia de vacunación frente al COVID-19 en España. Un grupo de trabajo técnico y multidisciplinar elaboró esa estrategia. El documento fue revisado por sociedades científicas, asociaciones de profesionales y de pacientes y colegios profesionales. El Gobierno presentó el 24 de noviembre la estrategia, basada en una vacuna segura, eficaz, voluntaria y gratuita.

La vacunación frente al nuevo coronavirus comenzó el 27 de diciembre de 2020 en todas las comunidades autónomas. Las vacunas fueron llegando de manera progresiva, por lo que desde el principio se estableció un orden de prioridad para ir vacunando a la población en función del riesgo de enfermedad grave y del riesgo de exposición, fundamentalmente.

Todas las vacunas disponibles en España fueron autorizadas por la Comisión Europea tras el dictamen favorable de la Agencia Europea de Medicamentos. Para reforzar lo antes posible la protección de los más vulnerables, la elección de la vacuna no fue una decisión individual, sino que se basó en la eficacia y la indicación de las vacunas para los diferentes grupos de población.

Etapas de la vacunación frente al COVID-19

Según los últimos datos disponibles, más de 40,7 millones de personas cuentan con la pauta completa de vacunación en España, el 86% de la población total. La media mundial supera el 65%, y la de la Unión Europea se sitúa en el 73,5%.

A juicio de los expertos, las razones del éxito de la estrategia de vacunación en España son múltiples y diversos: la confianza en los médicos y los científicos y en una sanidad pública universal; el acceso a las vacunas según principios éticos y criterios claros comunicados con transparencia; el buen funcionamiento del sistema de citas para administrar la vacuna; la importancia de los lazos familiares intergeneracionales y del contacto social; una percepción del riesgo elevada y el menor peso de los grupos antivacunas; y la combinación de la no obligatoriedad de la vacuna con la progresiva eliminación de restricciones al disminuir los casos de la enfermedad, entre otros factores que analiza este artículo.

¿Cómo funcionan las vacunas contra el nuevo coronavirus?

Cuando se administra una vacuna, el organismo genera defensas conocidas como anticuerpos.

Infografía de la administración de una vacuna

Los anticuerpos reconocen las sustancias que no son propias del organismo (conocidas como antígenos), se unen a ellas y las neutralizan.

Infografía del funcionamiento de los anticuerpos

Las vacunas tradicionales se basan en administrar el virus debilitado o inactivado contra el que se quiere luchar. El objetivo es que nuestro organismo genere anticuerpos que lo bloqueen.

Las nuevas vacunas hacen que nuestras defensas actúen contra una proteína del virus llamada proteína S, clave para que este se una a la célula humana.

Infografía de la proteína S del virus

¿Cuáles son los beneficios de vacunarse?

El principal objetivo de la vacunación es disminuir la gravedad y mortalidad por COVID-19, protegiendo especialmente a aquellos grupos más vulnerables.

La vacunación es doblemente importante, ya que protege de manera directa a cada persona vacunada y también de forma indirecta al resto de la población. Cuantas más personas se van inmunizando, menor probabilidad hay de que el resto (en particular los más vulnerables a padecer una enfermedad grave) se expongan al virus o, al menos, a altas cargas víricas.

¿Qué significa que la vacuna del COVID-19 es eficaz?

Las vacunas que se autorizan han demostrado en ensayos clínicos su capacidad de prevenir la enfermedad en las personas vacunadas, es decir, que son eficaces en los participantes escogidos para realizar el estudio.

Además, tras su autorización, se ha evaluado su efecto en la población general, en personas de diferentes edades y condiciones de riesgo.

¿Puedo transmitir el COVID-19 después de ser vacunado?

Como sucede en las personas no vacunadas que padecen COVID-19, las personas vacunadas que se infectan pueden transmitir el virus que causa la enfermedad, pero las cargas víricas son mucho menores y, por tanto, la transmisión también es menor.

¿La vacuna es segura?

Como ocurre con todas las vacunas, las del COVID-19 se han probado en humanos mediante la realización de ensayos clínicos en diferentes fases, que incluyen su uso en decenas de miles de personas. En estos estudios se identifican los efectos adversos más frecuentes que se presentan durante el tiempo de duración de estos ensayos clínicos.

Una vez los ensayos clínicos muestran que una vacuna es segura y eficaz, debe someterse, además, a una evaluación exhaustiva por las agencias reguladoras de medicamentos de diferentes partes del mundo antes de la autorización para su administración. En el caso de la Unión Europea, las vacunas son evaluadas por la Agencia Europea de Medicamentos, en la que participa activamente la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios.

Posteriormente a su autorización, se sigue vigilando la seguridad de las vacunas a través del Sistema Español de Farmacovigilancia de Medicamentos de uso humano (SEFV-H).

¿Es obligatorio vacunarse?

Como ocurre con el resto de vacunaciones en España, la vacunación frente al nuevo coronavirus no es obligatoria.

¿Por qué se recomienda la vacunación frente al COVID-19 cada temporada?

La administración de una dosis cada temporada se justifica porque los virus experimentan cambios en su estructura molecular que les permiten escapar de la protección que confieren la vacunación o la infección previas. Además, los anticuerpos disminuyen con el paso del tiempo. Reforzar la protección es esencial en el caso de la población especialmente vulnerable a padecer las formas más complicadas de la enfermedad.

Vacunación COVID-19: temporada 2025-2026Pool Moncloa

¿Cuáles son las recomendaciones de vacunación para la temporada 2025-2026?

Al contrario de lo que venía ocurriendo desde la temporada 2021-2022, para la actual se han establecido recomendaciones de vacunación específicas frente al COVID-19 y frente a la gripe. El motivo es adaptar mejor la estrategia a la situación epidemiológica de cada virus. No obstante, las dos campañas de vacunación son coincidentes en otoño para algunos grupos de riesgo.

Este año se ha priorizado la protección de los grupos de población con mayor riesgo de complicaciones graves, hospitalización, secuelas a largo plazo o fallecimiento. En concreto, la vacunación frente al COVID-19 se recomienda esta temporada para los siguientes grupos:

  • Personas de 70 o más años
  • Personal con especial vulnerabilidad debida a la inmunosupresión
  • Personas internas en centros de discapacidad y residencias de mayores y residentes en instituciones cerradas
  • Personas a partir de los 12 años pertenecientes a grupos de riesgo o con inmunosupresión grave (diabetes mellitus, obesidad mórbida, enfermedades crónicas cardiovasculares, neurológicas o respiratorias, anemias o hemofilia, cáncer, enfermedad hepática crónica, trastornos y enfermedades que conlleven disfunción cognitiva, entre otros casos)
  • Todas las embarazadas en cualquier trimestre de gestación
  • Personas entre los 6 meses y los 11 años con condiciones asociadas a un aumento importante de riesgo de enfermedad grave

Las personas de los siguientes grupos podrán tener acceso a la vacunación como medida de protección personal:

  • Personal de centros y establecimientos sanitarios y sociosanitarias públicos y privados
  • Convivientes o cuidadores de aquellas personas que pertenecen a grupos de riesgo

Se recomienda la vacunación frente al COVID-19 en la población diana con independencia del número de dosis recibidas con anterioridad y del número y la gravedad de las infecciones previas. Con carácter general, se administrará una sola dosis de vacuna. Se podrá administrar conjuntamente, como en las temporadas previas, con la de la gripe y otras vacunas frente a infecciones respiratorias en aquellas personas que pertenezcan a la población diana de ambas campañas de vacunación.

Considerando la situación epidemiológica y la inmunidad adquirida por la población, en estos momentos no se justifica la vacunación de las personas no incluidas en los grupos diana.

La temporada de vacunación 2025-2026 se inició a partir de la última semana de septiembre y durante el mes de octubre. Cada comunidad autónoma ha establecido su propio procedimiento para llevar a cabo la campaña. Se podrá vacunar en cualquier momento del año a las personas a las que no se les haya administrado aún la vacuna adaptada de la temporada (teniendo en cuenta el intervalo con dosis previas o una infección).

Estas recomendaciones pueden modificarse de acuerdo a la situación epidemiológica.

¿Qué medidas han acordado las administraciones frente a los virus respiratorios en la temporada 2025-2026?

La Comisión de Salud Pública, integrada por el Ministerio de Sanidad y las consejerías de salud de todas las comunidades y ciudades autónomas, aprobó el 3 de diciembre el Documento Marco de Recomendaciones para el control de las Infecciones Respiratorias Agudas. Su fin es mejorar la respuesta ante la epidemia estacional de virus respiratorios durante la temporada 2025-2026.

Esa respuesta parte de la vigilancia de esas infecciones a partir de múltiples fuentes que monitorizan la transmisibilidad, la gravedad y el impacto sanitario. La combinación semanal de los datos posibilita una evaluación continua del riesgo. El documento define cuatro escenarios, lo que permite adaptar las medidas a la evolución de la situación epidemiológica en cada territorio:

  • Situación interepidémica o basal
  • Epidemia de nivel bajo o medio
  • Epidemia de nivel alto
  • Epidemia de nivel muy alto

Las medidas deben aplicarse de forma escalonada y garantizando que en cada nivel se implementen también las recomendaciones de los anteriores. Entre las medidas comunes a todos los escenarios, figuran las recomendaciones de vacunación y la formación del personal. También se promueve la ventilación adecuada de espacios, la higiene respiratoria y de manos, etcétera.

En el escenario de situación interepidémica, se recomienda el uso de mascarilla quirúrgica por las personas con síntomas respiratorios, especialmente si van a tener contacto con personas vulnerables, así como su uso continuado por los trabajadores sintomáticos en centros sociosanitarios.

En el escenario de epidemia de nivel bajo o medio, se refuerza la coordinación interinstitucional y la comunicación activa con la ciudadanía. En cuanto a la mascarilla, se intensifica la recomendación de su uso por las personas con síntomas y en entornos vulnerables; en hospitales, se recomienda su uso en áreas sensibles tanto por profesionales como por pacientes y acompañantes, y en centros residenciales, se mantiene el uso continuado por trabajadores con síntomas y se pueden adoptar medidas adicionales si se detecta transmisión.

En el escenario de epidemia de nivel alto, se adaptarán los planes de continuidad asistencial y se recomienda el uso generalizado de mascarilla en espacios comunes de centros sanitarios, como salas de espera o urgencias. En centros residenciales se revisa la política de visitas, y se aconseja a personas vulnerables usar la mascarilla en espacios cerrados sin ventilación adecuada.

En el escenario de epidemia de nivel muy alto, se activa la coordinación extraordinaria entre territorios, y las autoridades sanitarias podrán establecer medidas excepcionales para el control de la transmisión en determinados contextos o colectivos especialmente expuestos.