Rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros

Respuestas a los medios de comunicación

29.7.2011

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La Moncloa, Madrid

P.- Presidente, tanto su Gobierno como el Partido Socialista han mantenido en las últimas fechas que la inestabilidad política no era buena para la inestabilidad financiera y que por eso no era conveniente --era el argumento principal del Gobierno y del Partido Socialista-- las elecciones. No sé si este adelantamiento significa que el Gobierno tira la toalla en este terreno, justo ahora que estamos en máximos de la prima de riesgo.

También quisiera preguntarle por qué ha elegido una fecha tan simbólica para España como el 20-N.

Presidente.- En primer lugar, la reflexión que me ha conducido a la convocatoria electoral en noviembre se sustenta en dos consideraciones: la primera es que es la fecha que nos permite terminar cosas que considero sustanciales para cumplimentar las reformas que garanticen la recuperación y el control del déficit público; segunda, entiendo que es conveniente que el Gobierno que salga elegido en las urnas afronte desde el 1 de enero el ejercicio económico y la responsabilidad de la economía del país. Creo que es más conveniente.

Sobre estabilidad, la certidumbre es estabilidad y también ha pesado en mi ánimo que fijar un calendario claro y determinado para las fuerzas políticas, además de que es una garantía de las reglas del juego, también lo era para el conjunto de las instituciones, de la economía… en fin, de todos aquellos que están, como es natural, pendientes de saber cuál va a ser el horizonte electoral de un país que, en todo caso, en marzo debería celebrar elecciones.

La razón fundamental es que considero que el 1 de enero debe estar al frente el Gobierno que salga elegido de las urnas para trabajar en la recuperación económica, para trabajar en la reducción del déficit y para garantizar lo que en estos momentos supone la expectativa de esa consolidación de la recuperación y de la creación de empleo.

La fecha es una fecha más. Sí, para mí es una fecha más. La fecha se elige… Para cualquiera que pueda aproximarse al calendario es natural que, si queremos terminar determinada tarea en el mes de septiembre, a partir de ahí el mes de noviembre tiene algunas circunstancias singulares, como una fiesta o un largo puente que no parece que sea habitual que se utilicen para ello. El 20 de noviembre era el día que nos permite sortear ese problema de fechas con fiestas importantes, que afectarían a una posible campaña electoral, sin duda, y que, además, nos permite que el nuevo Gobierno esté ya para hacerse cargo de la nueva responsabilidad el 1 de enero. Ésa es la razón. Si se fijan y estudian el calendario, lo comprobarán.

P.- Presidente, en los últimos meses es verdad que a usted se le preguntaba mucho sobre el posible adelanto electoral e insistía en que había que agotar la Legislatura. Hoy usted dice que el 1 de enero tiene que haber un nuevo Gobierno. Me gustaría saber qué es lo que le ha hecho cambiar en cuestión de unos días para decidir que el 1 de enero tiene que haber un nuevo Gobierno.

Luego me gustaría saber también en qué medida han influido las expectativas electorales del candidato Alfredo Pérez Rubalcaba, con quien tengo entendido que se ha reunido usted, lógicamente, en estos últimos días para decidir, me imagino, la fecha definitiva de las elecciones generales.

Presidente.- Diré que es bastante natural y lógico que el Presidente del Gobierno, que tiene la facultad constitucional, se reserve cuando debe anunciar si va a adelantar las elecciones y que no abra las expectativas hasta el momento en que, efectivamente, se toma la decisión.

Lo que sí puedo decirles es que esta decisión de cuándo debía de ser la convocatoria electoral la tenga pensada y madurada desde hace tiempo, y en mi decisión pesaba, sobre todo, la aprobación de algunas reformas sustanciales. Antes lo he subrayado: aprobar la reforma de pensiones para mí era fundamental, igual que lo es algunas de las que tenemos que cumplimentar en el mes de septiembre.

De la experiencia de lo que es afrontar la crisis y de la experiencia y necesidad que tendrá el Gobierno que salga elegido de las urnas sobre afrontar eso, siempre he pensado que mi responsabilidad, pensando en el interés general, era que el nuevo Gobierno estuviera con plena capacidad de funciones antes del 1 de enero, porque tendrá que tomar decisiones y en marzo sería, sin duda alguna, más complicado. Yo tomé posesión en un mes de abril, pero en un contexto económico y presupuestario completamente distinto, porque no teníamos que afrontar responsabilidades del calado que para luchar contra la crisis se exige. Por tanto, no hay ningún componente de perspectiva electoral.

Creo que el razonamiento que he hecho es bastante sólido y tiene una lógica muy, muy, de lo que le conviene al país y del interés general. La prueba de ello es que el proceso de decisión lo tengo bastante consolidado desde hace bastante tiempo.

P.- Una obviedad es que con este calendario es obvio que se prorrogan los Presupuestos y le quería preguntar, primero, cómo afecta eso a esa recuperación económica o a las decisiones que hay que tomar.

En segundo lugar, puesto que de alguna forma está anunciando el final de la Legislatura y es momento de hacer balance, y puesto que en esta Legislatura la crisis económica es obvio que se ha llevado muchas cosas por delante e, incluso, probablemente el proyecto que usted inicialmente tenía después de las elecciones de 2008, le quería preguntar qué le ha quedado por hacer y le hubiera gustado hacer y, en segundo lugar, si este adelanto electoral no es de alguna forma ligado también a las malas expectativas electorales de su partido, al resultado de las elecciones municipales y autonómicas, y al poder que ha ganado el Partido Popular. ¿Se va con sensación de fracaso en esta Legislatura?

Presidente.- En relación con la cuestión de lo que va a suceder con los Presupuestos, es evidente que, por parte del Gobierno, no se va a presentar unos Presupuestos en la Cámara y que, por tanto, actuará… Vamos a ver las fechas del resultado electoral y la constitución del nuevo Gobierno, y, como saben y como ya ha pasado en alguna otra ocasión, el Gobierno entrante tendrá la capacidad, a través de los instrumentos normativos que posee, de adecuar, a partir del 1 de enero, las necesidades que tengan la economía y el sector público, como es bien natural.

Sobre balance, no es hoy el día del balance. No es el día. Entiendo la pregunta, pero no es el día del balance. Hoy es el día de decir a los españoles que van a elegir a un próximo Gobierno el 20 de noviembre, que las razones son las que he expuesto: que el nuevo Gobierno debe estar con todas sus facultades el 1 de enero, que eso es bueno para la economía y que, mientras tanto, voy a cumplir todos los compromisos para asegurar la recuperación económica y que este dato de recuperación de empleo se produzca. Por tanto, no va a haber balance hoy ni consideraciones.

He interpretado de una manera distinta la pregunta anterior sobre las expectativas electorales. Antes interpretaba que es que la mejora de las expectativas --me parecía que iba implícito en la pregunta-- me había motivado a tomar esta decisión; ahora interpreto que las negativas expectativas que, a su juicio y con toda legitimidad, cree que tiene el Partido Socialista es lo que me ha llevado a tomar esta decisión. Ni una cosa ni la otra. Lo he dicho: es el interés general, es la responsabilidad institucional para que el nuevo Gobierno esté el 1 de enero al frente del país.

Y, si me permite, dado el carácter institucional de esta tribuna, no voy a aproximarme a lo que va a ser la contienda electoral que, en todo caso, deseo que sea una contienda centrada en las propuestas y en las iniciativas para el futuro de nuestro país.

P.- Presidente, de lo que ha dicho me ha sorprendido una cosa nada más. Ha valorado usted muy positivamente la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera, que no todo el mundo ha valorado de la misma manera. Parece que hay graves deficiencias en las cuentas del Estado que, desde luego, no corresponden a esta Legislatura, ni a la anterior, ni a la anterior; eso venía desde hace mucho tiempo. Seguramente, eso me lleva a la pregunta de que la próxima Legislatura, esté quien esté en La Moncloa y esté quien esté en la oposición, seguramente tendrá que ser la de los grandes pactos. A lo mejor, incluso, habrá que tocar el Título VIII de la Constitución, porque parece que el Estado de las Autonomías evidencia algunas quiebras tal y como está. ¿Usted cree que esa era de los grandes pactos va a ser así, hasta dónde pueden llegar esos grandes pactos y abarcando hasta dónde?

Presidente.- Lo valoro positivamente, porque en el Consejo de Política Fiscal y Financiera hubo un acuerdo sobre la regla de gasto. Ahora estamos todos con la presión de las dificultades que las Comunidades Autónomas tienen para cumplir con el objetivo de déficit en el año 2011; pero, poniendo un poco de perspectiva, lo relevante para dar estabilidad a lo que deseamos todos, que es tener unas cuentas públicas ordenadas y controlar el déficit, el que exista consenso y que las Comunidades Autónomas se hayan comprometido a aprobar una regla de gasto en los próximos seis meses debe tener una valoración muy positiva, a lo que se ha añadido --no en el seno del Consejo de Política Fiscal y Financiera, sino en días anteriores-- un acuerdo también para un nuevo paso en el ahorro en el gasto sanitario, y ha habido un gran acuerdo.

Ésa es la senda que hay que construir. El Gobierno, para, digamos, las necesidades más acuciantes de las Comunidades Autónomas, ha propuesta una fórmula que es la fórmula del ICO ya conocida. Yo deseo, más allá de algunas declaraciones que se han producido --la reunión en el seno del Consejo, según mis noticias, fue bastante razonable--, que las Comunidades Autónomas puedan hacer uso de esa Línea que el Gobierno les ha puesto encima de la mesa y que les ayude ante la situación que tienen.

Pero, insisto, el acuerdo de la regla de gasto es extraordinariamente importante y no voy a ir más allá sobre qué se necesitaría para el futuro, porque creo que con eso en estos momentos, si lo llevamos a la práctica, es un paso importante. Y los siguientes ya serán, lógicamente, en la otra Legislatura.

P.- Quería saber si, teniendo en cuenta que usted anuncia hoy y es tradición que estas elecciones generales se celebren con las andaluzas, o viceversa, ha hablado de este asunto con el presidente de Andalucía y si el señor Griñán le ha comunicado una decisión al respecto.

Ya de paso, quería recuperar una pregunta anterior que dejó sin contestar, supongo que por olvido. ¿En qué momento le comunicó su decisión al candidato socialista?

Presidente.- He hablado con muchas personas en los últimos días sobre la toma de decisión que hoy acabo de comunicar y no voy a hacer el relato de todas las personas, que forma parte de la gestión de cómo se toman esas decisiones. Ya puede usted imaginar que, lógicamente, con las personas que ha referido he tenido las conversaciones oportunas.

En Andalucía corresponde al presidente Griñán decir lo que tenga que decir sobre las elecciones andaluzas, por supuesto.

P.- Perdone que insista sobre el asunto, por el que le han preguntado varias veces, sobre el interés electoral o no a la hora de tomar la decisión. Acaba de decir ahora mismo que ha hablado en los últimos días con muchas personas y yo quisiera saber si en estas conversaciones que ha tenido personas importantes del Partido Socialista, por decirlo de algún modo, le han susurrado al oído la idea de "adelante Presidente, adelante al otoño".

Y, aunque no quiera hacer balance, y entiendo que no es el día, quería saber si me podría dar dos detalles, porque son ya siete años largos aquí, en La Moncloa, y es el más que el final de una Legislatura, o dos ideas del mejor y del por recuerdo que de aquí se lleva.

Presidente.- Yo creo que lo de los recuerdos será el día en que, efectivamente, dé el relevo al nuevo presidente del Gobierno.

Sobre la decisión, lo acabo de explicar. No me voy a remontar a la fecha en que la decisión la tenía muy avanzada y muy tomada. Siempre escucho a todas las personas. De hecho, se ha pronunciado prácticamente todo el mundo en este país en las últimas semanas sobre el futuro electoral: grupos políticos, medios de comunicación…, todo el mundo. Escucho y siempre me sugieren reflexión. Pero le puedo decir que, por lo que afecta a los compañeros del partido, como siempre, si hay una palabra que impera a las decisiones del presidente del Gobierno es la de respeto; un respeto profundo que, como no puede ser de otra manera, agradezco extraordinariamente. Pero debo decirles que, teniendo, como he tenido, que tomar en los últimos meses varias decisiones trascendentes para el Partido Socialista y, por supuesto, para el futuro del Gobierno y el futuro del país, muchas de las cosas las tengo bastante pensadas desde hace tiempo, incluida la de hoy.

P.- Decía usted que ha hablado con mucha gente, que ha consultado a mucha gente. Yo quería saber si usted ha llamado hoy al líder de la oposición, a Mariano Rajoy, antes de contarnos a nosotros aquí cuál había decidido que era la fecha de las elecciones.

Luego, si me permite, hoy ha vuelto a subir la prima de riesgo y Moody´s amenaza con darnos un nuevo susto. Yo quería saber qué garantías tiene usted, o si descarta a día de hoy que en el trimestre en el que van a celebrarse las elecciones España vuelva a situarse al borde del abismo.

Presidente.- Sobre la primera, no voy a hacer la lista. Simplemente diré que, desde el punto de vista de lo que es mi responsabilidad en un sistema democrático o de reglas que deben funcionar, las personas que debían de conocerlo lo conocían.

Sobre la tensión en el mercado y la prima de riesgo, he dicho anteriormente, en mi intervención inicial, que vamos a seguir con la tensión, que tenemos que aplicar lo más rápidamente posible las medidas aprobadas en la reunión de líderes del Eurogrupo, y que afectan especialmente a Grecia, y que, además, el mes de agosto, por las propias características del mercado, suele generar este tipo de volatilidad. Pero le puedo decir que nuestro país está asentado firmemente en la credibilidad de las reformas y en el esfuerzo continuo para la reducción del déficit y del control de gasto, después de haber hecho la reforma del sistema financiero, las reformas de las políticas activas, reforma de las pensiones y las reformas de la competitividad.

¿Esto quiere decir que no tenemos que estar todo el día intensamente trabajando? No. Sin duda, tenemos que seguir con el esfuerzo muy profundo para mantener la fortaleza, la credibilidad y la solvencia. Pero, como hemos sabido, porque nos ha afectado a dos países fundamentalmente, a Italia y a España, el origen es un origen de credibilidad sobre cómo se va resolver el problema de la deuda griega y los mercados tienen que ir conociendo, asumiendo y compartiendo que el plan aprobado en la reunión de líderes del Eurogrupo es un plan creíble, sólido y que afronta a fondo el problema de Grecia.

Sobre alguna información de las agencias de calificación, he de decir que la propia nota de hoy de Moody´s tiene claroscuros y hay un reconocimiento de una serie de temas muy importantes de la tarea que estamos haciendo y espero que esa revisión que tiene que tomar en el futuro inmediato no se llegue a consolidar. En todo caso, como ya he dicho estos días en el debate, debo recordarles que el compromiso que nuestro país tiene con el pago del servicio de la deuda, con el pago de los intereses de la deuda, está razonablemente por debajo de la media europea y por debajo de países de gran peso en Europa.

En consecuencia, por supuesto, no queremos que nos cueste más financiarnos y queremos reducir lo que nos cuesta financiarnos; pero tenemos una situación, en cuanto a compromisos establecidos del servicio de la deuda, que es asumible.

P.- Me gustaría saber si nos puede concretar más de ese nuevo Real Decreto Ley que ha anunciado para el próximo 19 de agosto y, en todo caso, si puede anunciarnos de qué ajuste, en porcentaje de PIB, se trata.

Presidente.- Vamos a esperar al 19 de agosto y a conocer el Real Decreto Ley, que es lo que procede. He dicho cuáles eran los objetivos, las líneas fundamentales; pero esperemos a conocer el Real Decreto Ley, entre otras cosas, porque también, como puede imaginar, hablamos y tenemos que hablar con Grupos Parlamentarios y, por tanto, no quiero prejuzgar su contenido en este momento.

P.- Presidente, quería rematar un poco esta cuestión. Ha dicho que harían esfuerzos adicionales para conseguir el cumplimiento del objetivo de déficit, pero ¿se puede anunciar algún recorte más de aquí al 19 de agosto?

En segundo lugar, en una respuesta anterior dejaba un poco para el futuro el tema del Estado autonómico; pero estos últimos días algunos de los nuevos presidentes autonómicos del Partido Popular han hecho peticiones o sugerencias tales como devolución de competencias o retorno de competencias al Estado. ¿Cree usted que ésta es una cuestión de calado o simplemente maniobras políticas para forzarle a usted a avanzar las elecciones?

Presidente.- Alguna de las cosas que ha dicho un presidente autonómico será fruto de lo que sucede, a veces, con las declaraciones y, cuando lo piense un poco más tranquilamente, se dará cuenta de la inviabilidad que esa propuesta tiene. Tenemos, constitucionalmente y estatutariamente, las competencias en materia de educación y en materia de sanidad en manos de las Comunidades Autónomas; por cierto, transferidas por el Gobierno del Partido Popular en su momento y, por tanto, a algunas Comunidades Autónomas, como alguna de las que hablado. Por tanto, eso es así y va a seguir siendo así. Pienso que en la próxima declaración lo pensará o lo pensarán algo más.

Sobre el Real Decreto Ley y las medidas he dado simplemente una línea de apunte. No hay ninguna previsión de los llamados recortes que, como es lógico, siempre generan preocupación e interés. He dado una línea y es que haremos alguna modificación normativa en el ámbito del Impuesto de Sociedades.

P.- Yo quería insistirle en el cuándo tomó usted la decisión, porque el pasado 18 de junio usted dijo desde San Petesburgo que su intención era agotar la Legislatura y esto fue hace poco más de un mes. Me gustaría saber si ese "desde hace largo tiempo" que ha dicho usted es antes o si es hace un mes y medio.

En segundo lugar, aprovechando que ésta podría ser una de sus últimas comparecencias, le quería preguntar sobre un asunto en el que no se ha pronunciado usted, Presidente. Quería saber si usted tiene alguna preocupación porque el departamento de Asuntos Internos de la Policía haya acusado a los altos cargos de Interior bajo su mandato, bajo su Presidencia, de dar un chivatazo a la ETA y si le preocupa también que un juez les haya procesado por ello.

Presidente.- Antes lo he comentado. Hace tiempo que tengo tomada la decisión, pero me va a permitir que pertenezca al ámbito de reserva de mi proceso de cómo debo de conformar una decisión. Pueden imaginarse que una decisión de esta naturaleza se va consolidando progresivamente. Decir que hay un día mágico o final que está establecido es un poco no evaluar cómo se produce. Se va consolidando una reflexión, se va consolidando y se toma la decisión. Pero ya dije que estaba hace tiempo tomada, más allá del 19 de junio. Era bastante razonable, aparte de que, leyendo todos los medios de comunicación en las últimas semanas e, incluso, los pronunciamientos de los Grupos Parlamentarios, era razonable que las elecciones fueran en otoño. Era lo natural y lo razonable por muchas razones.

Sobre el tema del presunto chivatazo, siempre me he pronunciado con respeto absoluto al procedimiento jurisdiccional y a todos los trámites que tiene por delante. Como es natural, y desde la perspectiva además de la máxima responsabilidad del Gobierno, voy a ser, he sido y seré escrupulosamente respetuoso. No hago ninguna valoración.

Sí añadiré sobre ETA, ya no en el terreno de un proceso policial, sino del terreno estrictamente político, que los avances que se han producido en esta Legislatura para el fin de la violencia han sido sustanciales, decisivos, determinantes. Desde luego, creo que hay que mantener la tenacidad y el compromiso de unidad democrática, y que hay que exigir a quienes han vuelto a las instituciones el respeto absoluto a los valores democráticos y a los comportamientos democráticos. Razonablemente, estamos en la recta final de la violencia y del terror, sin que eso suponga que no tenemos por delante mucha tarea, muchísima tarea, que ha de hacerse entre todos los partidos políticos. Al que, por supuesto, le corresponda la responsabilidad de gobernar en la próxima Legislatura tendrá toda mi colaboración para ese gran objetivo.

Todos son imputados en estos momentos, pero tenemos que esperar a que se produzca una sentencia, como es lógico. Creo que ésa es la posición de respeto.

P.- En primer lugar, en relación con el Real Decreto Ley del 19 de agosto, quería saber simplemente si va a incorporar o no subida de impuestos, ya que ha citado el Impuesto de Sociedades.

En segundo lugar, en relación con la prima de riesgo, que hoy se ha vuelto a disparar, quería conocer la posición del Gobierno sobre cuál es la frontera real de riesgo, porque los expertos no se ponen de acuerdo. Hay algunos que dicen los trescientos puntos y luego ha subido a los cuatrocientos. Otros prefieren coger como parámetro el bono a diez años, que ya supera el 6 por 100. Según el Gobierno, ¿dónde está la frontera de riesgo?

Y, si me permite una última pregunta a título persona, ¿está, de alguna manera, pensando en escribir ya sus memorias?

Presidente.- No. A eso ya le digo que no. Ésa es la más clara.

Sobre el Real Decreto Ley de agosto, me remito al Real Decreto Ley de agosto. He dicho que habrá una reforma que afecta al Impuesto de Sociedades, que se conocerá su alcance y que tenemos que seguir en diálogo con Grupos Parlamentarios. No quiero ir más allá.

Sobre la evolución de la prima de riesgo, lo último que podríamos hacer es especular sobre fronteras. Bajo ningún concepto voy a entrar en esa especulación. Lo que uno tiene que analizar es la capacidad de financiación que tiene el Tesoro, que es una capacidad de financiación que durante todo este tiempo ha sido con oscilaciones, pero una capacidad de financiación muy poderosa. Todo el mundo resalta que el Tesoro español gestiona muy bien lo que son las obligaciones y los compromisos para tener nuestra financiación, la financiación que necesitamos.

Insisto, cuanto menos sea la prima de riesgo, mejor, y cuanto el tipo de interés o la rentabilidad de la deuda soberana española sea menos alto, mejor; pero los fundamentos de nuestra capacidad de financiación para cumplir lo que necesitamos de financiación en este año y en el siguiente son sólidos. ¿Queremos que nos cueste menos? Por supuesto, pero tenemos fortaleza.

P.- De su exposición del calendario legislativo, en primer lugar deduzco que renuncia usted a sacar adelante leyes que han calificado como de derechos, como la de muerte digna, o la de igualdad de trato, o la de trasparencia. Me gustaría confirmar este asunto.

En segundo lugar, quería preguntarle si la decisión de adelantar las elecciones, en contra de lo que usted siempre había defendido como síntoma de normalidad democrática, es una píldora amarga más para usted, sumada a las muchas que ha tenido que tragar en el último año por culpa de la crisis.

Por último, si me permite, un par de preguntas también un poco más personales. Quería preguntarle si quiere usted seguir siendo diputado en la próxima Legislatura y si le veremos como último año como presidente de Gobierno en la fiesta minera de Rodiezmo.

Presidente.- No, no voy a ser diputado. No voy a estar en la fiesta de Rodiezmo. Le despacho ésas más fáciles.

Sobre si esto es un acto más agradable o menos agradable, cuando ya se ha sido presidente de Gobierno durante más de siete años, se sabe que lo más importante es cumplir con el deber que tienes, con la responsabilidad, que es una gran responsabilidad, de pensar en el interés general, por encima de cualquier otro, y uno se queda satisfecho con uno mismo si piensa que con las decisiones que toma sirve mejor a su país. Eso lo que me motiva, más allá, como decía, de las dificultades que en este período hemos tenido, que, por supuesto, son dificultades muy serias por la grave crisis económica que tenemos.

Sobre las leyes, se ha referido a las que me parecen, fundamentalmente del área económica y de derechos, que por su momento parlamentario podamos cumplimentar. No es una lista excluyente. Eso va a depender del trabajo parlamentario, como es natural.

Gracias.