Presidente.- Señoras y señores, muy buenas tardes.
Quisiera comenzar esta intervención expresando mi solidaridad, la de mi Gobierno y la de todo el pueblo español con el Gobierno y el pueblo americanos después de los terribles acontecimientos, a los que se refirió el presidente Trump en su intervención, sucedidos en Texas, en Florida, en algunas otras regiones de Estados Unidos y en Puerto Rico. Esperamos y deseamos que, aunque algunos de los acontecimientos que se produjeron ya no tienen arreglo, el grueso del futuro se pueda enfocar a la mayor celeridad posible y de la manera mejor para todos.
El presidente Trump y yo hemos tenido hoy una reunión de trabajo muy productiva en la que hemos pasado revista a nuestras relaciones bilaterales. Estados Unidos y España son dos grandes socios que compartimos valores, democracia, libertad, respeto a los derechos humanos y Estado de Derecho; y que mantenemos vínculos institucionales, culturales, económicos y empresariales importantes.
Las relaciones entre ambos países han sido excelentes y tenemos que seguir trabajando para que se intensifiquen aún más, en particular en el ámbito económico. Por ello, nuestras prioridades de fomentar el crecimiento económico y la creación de empleo son fundamentales, y redundarán en el beneficio de ambos países.
El comercio entre ambos países no deja de crecer. Estados Unidos es nuestro segundo socio comercial principal fuera de Europa. De hecho, Estados Unidos es nuestro primer destino de exportaciones fuera de la Unión Europea y, en materia de inversiones, es el segundo destino de las inversiones españolas en el exterior, después del Reino Unido, así como el primer inversor en España.
Desde hace muchos años, las empresas españolas apuestan por Estados Unidos. Están generando unos 96.000 puestos de trabajo estable y de alta calidad, en diferentes sectores como servicios financieros o energía. Ello se ha conseguido a través de la creación de filiales en Estados Unidos por unas seiscientas empresas españolas, y quieren seguir creando trabajo. Por ello, siguen muy cerca las oportunidades de inversión en Estados Unidos y pueden aportar su amplia experiencia internacional y elevada tecnología.
Por otra parte, he tenido ocasión de ofrecer al presidente Trump detalles sobre el papel destacado en España en determinados conflictos y crisis de especial prioridad para todos. Es el caso de nuestra participación, a la que él se refirió en su intervención, en la coalición contra el Daesh y también la crisis provocada por la proliferación nuclear de Corea del Norte.
La lucha contra el terrorismo ha ocupado un lugar destacado en nuestras conversaciones. España tiene una larga experiencia en este caso. Al igual que Estados Unidos, hemos sufrido ataques de terrorismo yihadista en nuestro territorio. Ambos países tenemos una amplia coincidencia en la política antiterrorista, con una cooperación muy estrecha en los ámbitos policial, militar y de inteligencia.
En lo que se refiere a este último ámbito, he expresado, asimismo, mi convicción de que aún queda camino por recorrer, especialmente mejorando los mecanismos de coordinación que la Comunidad Internacional está realizando en ámbitos como la ciberseguridad o la prevención del reclutamiento y financiación de terroristas.
He subrayado, también, el papel de España como miembro de la coalición global contra el terrorismo y nuestro importante despliegue en Irak, donde somos el cuarto país contribuyente y ya hemos adiestrado a más de 32.000 efectivos. Además, he adelantado al presidente nuestra intención de elevar nuestro compromiso con la nueva fase, tras la caída de Mosul, mediante la aportación de un nuevo paquete financiero para la reconstrucción de Irak.
Además, tenemos también una sólida y dilatada relación en materia de Defensa, tanto en el marco de la OTAN, como en el plano bilateral, con las bases españolas de utilización conjunta de Rota y Morón de creciente importancia estratégica. Nuestro Convenio bilateral para la cooperación y la defensa data de 1988. España, entonces, era la retaguardia de la Alianza; hoy estamos en primera línea: Daesh, Argel, Libia... En suma, la relación en materia de seguridad y defensa es excelente; pero desearíamos que esa intensidad impregnase otros campos de la relación bilateral.
Por lo demás, tanto el presidente Trump, como yo, hemos hecho un repaso de la situación política y económica en nuestros respectivos países.
En relación con la actualidad internacional, hemos convenido en que el reiterado desafío del Corea del Norte al régimen de no proliferación nuclear constituye una intolerable violación de la legalidad internacional. En este sentido, he trasladado el pleno apoyo del Gobierno español al endurecimiento de las sanciones aprobado el pasado día 11 por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Como es sabido, la Unión Europea está trabajando en nuevas medidas autónomas y, en este contexto, España seguirá presionando en aras de una postura común, firme y solidaria con los Estados Unidos y los países afines de la región.
He recordado, además, que el Gobierno español ha adoptado ya medidas que han rebajado de forma sustancial la presencia diplomática de Corea del Norte en nuestro país. A este respecto, el presidente Trump me ha trasladado su agradecimiento por la posición de firmeza del Gobierno español y las medidas adoptadas.
En lo que se refiere a Venezuela, hemos compartido impresiones sobre la preocupante deriva totalitaria de ese país y su creciente empobrecimiento, con las consiguientes implicaciones en el terreno humanitario. Hemos constatado a este respecto la necesidad de mantener la presión internacional sobre el Gobierno venezolano para lograr su implicación en un proceso negociador dirigido a facilitar una salida pacífica, negociada y democrática a la actual crisis. He recordado, asimismo, al presidente Trump que España ha liderado en el seno de la Unión Europea la adopción de sanciones, inicialmente individuales y selectivas.
En definitiva, hemos repasado la situación política y económica de nuestros países. España y Estados Unidos son dos democracias amigas y aliadas con innumerables intereses y valores comunes. En este sentido, hemos acordado trabajar juntos en defensa de los mismos, con una visión integral y cooperativa.
Quería agradecer, finalmente, la buena acogida que nos han dispensado en la Casa Blanca el presidente Trump y su equipo de colaboradores, así como la amistad y cercanía expresadas entre el pueblo estadounidense y el pueblo español.
Muchas gracias.
(Transcripción editada por la Secretaría de Estado de Comunicación)