Intervención del presidente del Gobierno en la presentación de la campaña de lucha contra los incendios forestales 2026

21.5.2026

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Torrejón de Ardoz, Madrid

INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, PEDRO SÁNCHEZ

Buenos días. Me van a permitir que dirija a ustedes unas muy breves palabras. Primero, mencionando la presencia, por supuesto, de la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico; a la ministra
que nos acoge en la Base Aérea de Torrejón, a la ministra de Defensa, querida Margarita; a la secretaria general de Protección Civil y Emergencias, querida Virginia; general de brigada jefe de la Base Aérea de Torrejón; coronel jefe del 43 Grupo; autoridades; señoras y señores.

El pasado verano todos fuimos muy conscientes, un año más, de la gravedad de la situación que atravesamos en esta época del año. El pasado verano España vivió uno de los peores momentos, los peores incendios de su historia reciente. Estamos hablando de 350.000 hectáreas calcinadas.

Hoy, casi un año después, estamos aquí con un mensaje claro e inequívoco, que es el que me gustaría trasladar a los medios de comunicación que nos acompañan, para también comunicar al conjunto de la ciudadanía. Y es que vamos a poner, como hemos hecho siempre, aún más este año, porque hemos aumentado esas capacidades, vamos a poner todos los medios que están al alcance de la Administración General del Estado para reducir al máximo esta situación de emergencia y que no vuelva a suceder en cuanto a su dimensión.

Creo que hay algo que los ciudadanos y ciudadanas de nuestro país hemos aprendido a fuerza de experiencia, y es que el fuego no pide permiso, no negocia, no espera. Cada año nos golpea y desgraciadamente lo hace con más fuerza, más virulencia. Llega antes, es más agresivo y también es más difícil de combatir.
Y esto no es una casualidad, es la huella de algo que nos viene alertando la ciencia desde hace muchos años, muchas décadas, y es una emergencia climática escrita sobre nuestra tierra, donde la Península Ibérica y, por tanto, también España, están particularmente afectadas. Negar esa realidad no salva ningún monte, no protege ningún pueblo, no evita ninguna pérdida. Por eso creo que la única respuesta inteligente, proporcional al reto que tenemos por delante es escuchar a la ciencia, es anticiparse y es prepararse ante cualquier evento climatológico extremo.

Y eso es exactamente lo que estamos haciendo en estos meses: prepararnos.
Porque detrás de mí hay mucho más que un dispositivo de medios humanos y materiales para afrontar el desafío de los incendios durante esta época que iniciamos. Hay todo un país preparado para actuar. Hay brigadas de refuerzo en incendios forestales. Hay la Unidad Militar de Emergencias. Hay aviones del 43 Grupo. Hay personal especializado listo para intervenir allí donde el fuego aparezca.
En definitiva, el mayor despliegue del Estado para una campaña antiincendios, el mayor, es lo que estamos presentando hoy. Porque somos conscientes, además, de que esta amenaza, desgraciadamente, va a más. Las temperaturas inusualmente altas, extremas de los últimos días, yo creo que son la prueba viva de efectivamente esa emergencia climática y por eso hemos reforzado durante todo este tiempo medios coordinación, concienciación ciudadana frente a la emergencia, también mejorando nuestros protocolos, aprendiendo de la experiencia.

En definitiva, lo que hemos hecho, en primer lugar, es lo relativo a los medios materiales, que es siempre una de las principales preocupaciones de aquellos que actuáis en primera línea frente a los incendios. Vamos a contar con una flota de quince aviones anfibios, con el nuevo kit apagafuegos para aeronaves A400 de Airbus y con cuatro nuevos helicópteros Chinook y dos Cougar, que se suman a los medios ya operativos del Batallón de Helicópteros de Emergencias.

Nuestros equipos, por tanto, van a disponer de todas estas capacidades y de algunas otras que hemos visto en esta pequeña reunión que he tenido con cada
uno de los representantes de unidades operativas. Y son drones de alta capacidad, vehículos todoterreno, cámaras térmicas, sistemas avanzados de vigilancia y también de seguimiento. Este esfuerzo tendrá continuidad en un futuro inmediato con la incorporación -antes lo veníamos comentando con la ministra, por supuesto, la secretaria de Protección Civil y la vicepresidenta- y es la incorporación prevista ya
de siete nuevas aeronaves DHC-515 dentro de ese Plan Industrial de Defensa de nuestro país, que impulsamos para llegar al 2% del Producto Interior Bruto
en inversión, en seguridad y en defensa.

Por lo tanto, primero, lo que hemos hecho, lo que vamos a continuar haciendo, es el aumento de esos recursos materiales. Segundo, creo que es muy importante seguir reforzando, mejorando, elevando la calidad de nuestra coordinación. Esta misma mañana se ha reunido aquí -he tenido ocasión de poder hablar con el ministro del Interior, con Fernando Grande-Marlaska- en Torrejón, el Comité Estatal de Coordinación y Dirección de Incendios Forestales, el CECOD, para hacer balance de la campaña del año pasado y analizar todas las medidas previstas para esta campaña del año 2026.

En fin, creo que esta batalla -lo tenemos todos muy claro- se gana conjuntamente, desde la unidad, desde la lealtad institucional y no desde la confrontación. Por eso hemos avanzado en unificar criterios básicos de actuación entre administraciones, desde, por ejemplo, la identificación de unidades de extinción hasta protocolos de usos de medios aéreos, la comunicación de emergencias -tan importante- y la simbología operativa sobre el terreno y con mejoras, por cierto, en las herramientas de prevención.

Antes lo comentábamos con la unidad de la Guardia Civil aquí presente: hemos actualizado el índice de peligro de incendios forestales (que creo que es muy importante) que, por primera vez, además, va a incorporar a los datos meteorológicos información sobre el estado de la vegetación y del suelo. En muchas ocasiones muchos de vosotros y vosotras me habéis comentado las altas temperaturas del suelo que se alcanzan durante los meses más duros del verano.

Por tanto, material, coordinación y, finalmente, yo creo que es muy importante la labor de concienciación, porque es fundamental que abordemos este desafío desde la coordinación ciudadana; también desde la concienciación y la educación en las emergencias. Ponemos en marcha, como sabéis, (y yo tuve ocasión, por cierto, de poder visitar, creo recordar que en Cuenca) el Plan de Formación ante Emergencias en centros educativos. Lo digo en presente, pero efectivamente es en pasado porque lo pusimos ya en marcha. Con él tenemos esa ambición de llegar nada más y nada menos que a 25.000 centros educativos y, por tanto, a 8 millones de estudiantes que van a adquirir no solamente una formación sólida, una auténtica cultura de la prevención y, por qué no, también una oportunidad de conocer futuros oficios, futuras profesiones, en todo lo que representa cada una de las unidades de los cuerpos que están involucrados en todo este mecanismo de protección civil.

Yo creo que hay muchas líneas de defensa en la batalla contra el fuego. Esta es sin duda alguna crucial: la concienciación ciudadana. Pero la más crítica, la última que tenemos, es la que defienden nuestros servidores públicos. Por eso este año, como sabéis, vamos a implementar plenamente la mejora de las condiciones de quienes combaten el fuego en primera línea, nuestras brigadas forestales, las BRIF. Lo vamos a hacer con un nuevo convenio que refuerza sus derechos salariales y laborales.

De hecho, tuvimos ocasión de poder hablar sobre esta cuestión hace ya meses y no me cansaré, por tanto, de reivindicar al resto de administraciones competentes que sigamos con este camino de concienciación, de coordinación y de aumento de capacidades materiales.

No estamos aquí porque el problema sea nuevo. Estamos aquí porque conocemos mejor que nunca cuál es el problema, el desafío que tenemos por delante. Porque la ciencia, por cierto, nos permite medirlo con más precisión y porque hemos aprendido, a veces pagando un precio demasiado alto de vidas a las cuales quiero honrar también con mis palabras, lo que significa llegar tarde o no estar preparados.

Termino. Creo que muchos de los que estamos aquí presentes recordamos esa campaña de finales de los años 80 del siglo XX 'Todos contra el fuego'. Era una frase sencilla. Pero también yo creo que tenía una verdad muy profunda que me gustaría compartir con todos vosotros y vosotras.

Porque frente al fuego no hay ideologías, no hay límites competenciales. El fuego no distingue entre administraciones, no pregunta quién gobierna, no entiende de colores políticos. Y precisamente por eso España necesita un gran acuerdo, un gran pacto nacional frente a la emergencia Climática.

Mirad -si me permitís que os tutee- yo siempre tengo muy presente lo que me dijo el año pasado un trabajador de una brigada forestal de uno de los incendios que tuve ocasión de visitar a lo largo del verano del año pasado, después de un día entero luchando contra las llamas en la provincia de León. Este trabajador me dijo lo siguiente: Hagamos gestión forestal a escala forestal. Y cuando hablamos de escala forestal no estamos hablando de un año, ni estamos hablando de dos años; estamos hablando de una visión estratégica y de mirada a largo plazo que implica una estrategia y un trabajo continuo y determinado durante décadas.

Por tanto, nuestro único enemigo es el fuego y para derrotarlo necesitamos esa unidad, esa planificación y esa capacidad de respuesta. Pero, sobre todo, necesitamos recursos y todas las administraciones tienen que actuar en consecuencia. Que nadie, por tanto, lo olvide: Invertir en prevención salva vidas, salva espacios naturales, salva también aquellos lugares, hogares que son, más allá de lo material, espacios emocionales donde muchos, muchas familias, acaban perdiendo todo como consecuencia del azote del incendio. Recortar en prevención es, por tanto, todo lo contrario. A veces basta una imprudencia para provocar una tragedia. Lo sabéis vosotros mucho mejor que yo. Pero también basta una decisión responsable para evitarla; un aviso a tiempo, una llamada, una prevención adecuada. Un gesto pequeño que puede salvar un bosque entero, un monte entero.

Yo creo que los ciudadanos y ciudadanas, sobre todo vosotros y vosotras, sabéis, sabemos, lo que nos jugamos. Y este país va a defender su tierra, sus pueblos, a sus gentes, con más medios, con más conocimiento y con más determinación que nunca.

Así que no les quepa duda a los ciudadanos y ciudadanas que vamos a estar preparados. Y este verano, como he dicho evocando esa campaña de los años 80 del siglo XX, todos contra el fuego. Todos y todas contra el fuego.

Nada más. Muchas gracias. Ánimo y suerte en la tarea.

(Transcripción editada por la Secretaría de Estado de Comunicación)