Barcelona
INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, PEDRO SÁNCHEZ
Buenos días a todos y a todas, y, en primer lugar, gracias a los medios de comunicación por atender esta comparecencia de prensa conjunta con el presidente Lula da Silva.
Agradecer, en primer lugar, a las delegaciones tanto del Gobierno de Brasil como del Gobierno de España el éxito de esta primera cumbre bilateral entre España y Brasil, y dar, por supuesto, la bienvenida a un referente, a un amigo de España, también de Europa, y personal, como es el presidente Lula da Silva.
Desde hace más de dos décadas, con las palabras y con los hechos, yo creo que el presidente Lula da Silva viene demostrando que es posible gobernar para la mayoría social; que se puede reducir la desigualdad, se pueden ampliar derechos para hombres y mujeres en Brasil, y todo ello sin renunciar al crecimiento económico. Y que, además, mejorar el presente no debe hipotecar el futuro de las generaciones venideras.
Hoy, desde España, no solo compartimos ese camino, sino que queremos recorrerlo juntos y ayudarnos a ensancharlo desde las dos orillas del Atlántico.
Como saben, hoy nos reunimos en una cumbre bilateral que yo calificaría de histórica. porque es la primera cumbre bilateral que se celebra entre ambos Gobiernos. en la ciudad de Barcelona, y la primera que España celebra con un país de América Latina. Y, además, quería subrayar que no es casualidad que sea con Brasil. Porque Brasil es una de las grandes democracias del mundo. Es una potencia económica clave del sistema internacional. Es un actor imprescindible en el grupo de los BRICS. Es un motor económico, político y social para toda América Latina y el Caribe.
En primer lugar, me parece oportuno, y si me permiten los medios de comunicación, me gustaría poner en valor los logros de esta cumbre en el plano bilateral, porque acabamos, en efecto, de presenciar la firma de distintos memorándums, de acuerdos.
Yo creo que esta cumbre firma una declaración política que refleja la profundidad de nuestra relación y su clara vocación de futuro. Hemos firmado quince acuerdos que, yo subrayaría, son clave en el siglo XXI, desde los minerales críticos hasta las tecnologías de la información, la comunicación, las conexiones satelitales.
Avanzamos también en compromisos sociales fundamentales, en los cuales ambos Gobiernos estamos plenamente comprometidos. Uno, por ejemplo, la lucha contra la violencia de género; la promoción de la igualdad racial; la economía social y solidaria; la cultura y la sostenibilidad; los planes concretos de trabajo en ciencia, en innovación, en protección social, en transformación digital… En definitiva, las relaciones comerciales y de inversión entre nuestros países, que son extraordinariamente sólidas y que lo que queremos es aumentar en los próximos años.
La relación entre España y Brasil va mucho más allá de lo estrictamente bilateral, y eso me gustaría que fuera el segundo mensaje de mi primera intervención.
Nuestros países están llamados a ser motores que acerquen aún más a la Unión Europea y a América Latina y el Caribe, dos regiones que comparten valores, aspiraciones esenciales, y que tienen mucho que ganar en el trabajo conjunto. Especialmente ahora, porque un mundo cada vez más fragmentado lo que reclama es una mayor unidad entre nuestros continentes. Continentes que se miran porque saben que comparten principios, valores y una forma de mirar al mundo muy semejante.
Por eso defendemos con convicción, y también diría que con alegría, por fin, después de 25 años, querido presidente, el que la Unión Europea y el Mercosur hayan firmado este importante acuerdo de libre comercio, que supone la creación de la mayor área de libre comercio de todo el planeta, con más de 700 millones de personas y un 25% del PIB mundial que representan.
Y esto me parece que es muy relevante desde el punto de vista, por supuesto, económico, comercial, pero, sin duda alguna, desde el punto de vista político, porque, frente a la fragmentación, la confrontación, las guerras que estamos viendo en el mundo, desde Europa y América Latina y el Caribe, particularmente el Mercosur, lo que estamos trasladando es un mensaje completamente distinto: de cooperación, de apertura, de confianza mutua, de prosperidad compartida.
Y por estas mismas razones, España concede la máxima importancia, también, a la próxima Cumbre Iberoamericana que celebraremos el mes de noviembre en Madrid.
He hablado de España y de Brasil en lo bilateral y en lo regional. Pero es que, además, ambos países, ambos Gobiernos, compartimos una misma visión del mundo, que está anclada en la defensa de la democracia, en la cooperación internacional, en el respeto al derecho internacional, sobre todo a los derechos humanos, y la paz.
Y ese es el tercer mensaje que me gustaría compartir con la sociedad que esté siguiendo esta comparecencia de prensa. Porque nuestros Gobiernos, al igual que piensan y sienten nuestras sociedades, lo que queremos es redoblar nuestros esfuerzos para trabajar por la paz y por un multilateralismo reforzado y, por tanto, renovado.
Mientras otros abren heridas, nosotros lo que queremos es, precisamente, cerrarlas y curarlas, y dedicarnos a lo importante. Y lo importante es frenar y reducir la desigualdad en nuestras sociedades y entre naciones. Y también dar respuesta a los grandes desafíos que afronta la humanidad -singularmente, la emergencia climática-, y darle una perspectiva humanista y responsable al desarrollo tecnológico en nuestro planeta.
Sabemos, por tanto, que defender la paz no es solo la ausencia de guerra. Es la condición que hace posible todo lo demás: la prosperidad, la justicia social, la libertad, la defensa de la democracia y su consolidación. Y hoy, esa paz y los valores que la sostienen es evidente que están siendo atacados por esa ola reaccionaria, por los autoritarismos, por la desinformación. Males que amenazan la fortaleza de nuestras instituciones democráticas.
Y, por ello, mañana vamos a celebrar el cuarto encuentro de la iniciativa «En Defensa de la Democracia», que nuestros países, que nuestros Gobiernos conjuntamente lanzamos en el año 2024 en el seno de Naciones Unidas.
Presidente Lula, hoy no solo hemos firmado acuerdos: hemos hecho algo mucho más importante, y es que, en un mundo que duda, que se fragmenta y que a veces parece retroceder, nosotros hemos reafirmado nuestra voluntad de que nuestras sociedades avancen conjuntamente.
Y cuando dos países con nuestra historia, con nuestros valores y con nuestra ambición caminan de la mano y en la misma dirección, no solo avanzan esos países: avanza algo mucho más grande, que es la esperanza para el resto del mundo.
Ese es el sentido de esta cumbre y ese es el compromiso que hoy asumimos.
P.- [Murilo Salviano, TV Globo] Muy buenas tardes, ministros, excelente primer ministro. Soy periodista de Globo. Mañana los dos países van a participar en un foro de defensa de la democracia. En materia de derechos sociales, España encabeza un movimiento muy fuerte que se inició en Europa desde hace más de 16 años. Incluso, ya se han mantenido muchas reuniones del bloque europeo sobre el asunto. Pero me gustaría saber qué es lo que se ha decidido y lo que se va a hacer próximamente. ¿Por qué se han tomado medidas para impedir a ciertos jóvenes acceder hasta las redes sociales?
Presidente.- Muchas gracias por la pregunta. Yo, en la línea del presidente Lula, diría tres cosas. La primera de ellas es que, efectivamente, hoy las redes sociales son un Estado fallido. No hay reglas. Las reglas que se aplican en el mundo físico no se aplican en el mundo digital, y eso es una fuente de preocupación no solamente para los padres y madres, sino hasta incluso también para los propios jóvenes.
Por tanto, si partimos de ese diagnóstico, que estamos ante un fallo, ante un Estado fallido, sin reglas, lo que es evidente es que desde el plano multilateral, regional y también nacional tenemos que hacer cosas. Y, además, tenemos que hacerlas rápido porque llegamos tarde.
En segundo lugar, decir que, conjuntamente, la Universidad de Santiago de Compostela, en Galicia, y UNICEF, realizaron un estudio, el más importante que se ha realizado en el mundo, a 100.000 jóvenes sobre el uso de sus dispositivos digitales y las redes sociales. Y los datos son francamente preocupantes, cuando no alarmantes.
Simplemente, por decir uno: el acceso a contenido pornográfico, y, por tanto, violento de nuestros jóvenes. Hoy, en España, la edad media es poco más de 11 años. 11 años. Y no es algo que los jóvenes busquen, o los menores busquen, sino que son estas plataformas las que, como bien decía antes el presidente con las apuestas, van a los móviles de nuestros jóvenes y les hacen acceder a contenidos violentos y pornográficos que cosifican a la mujer y que, por tanto, hacen que todo lo que estamos haciendo en el mundo offline de lucha contra la violencia de género, de defensa de la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres, se vea socavado en ese Estado fallido que, desgraciadamente, hoy son las redes sociales. Por tanto, tenemos que actuar, y, como he dicho antes, debemos actuar de manera urgente.
¿Qué estamos haciendo a nivel nacional? Bueno, a nivel nacional no solamente está en tramitación parlamentaria esta importante ley para prohibir el uso de redes sociales a los menores de 16 años, sino que también hemos abierto un debate, tanto el Gobierno como los expertos, y también en el Congreso de los Diputados, los grupos parlamentarios, sobre modificación del Código Penal para que estos estas plataformas tecnológicas y digitales, estas redes sociales, si no retiran estos contenidos, que son bulos, que son mensajes violentos, con contenidos violentos, de sus redes sociales una vez sean detectados, si no los retiran, si no hay una transparencia algorítmica y lo que se hace es, con los algoritmos, propagar mensajes, bulos y desinformación que confrontan, que polarizan y que expande ese mensaje violento, evidentemente tienen que asumir una responsabilidad penal.
Y eso se puede hacer a nivel nacional, pero es insuficiente. Tenemos también que escalarlo a nivel regional, y tenemos que escalarlo también a nivel multilateral. Ayer, precisamente, tuvimos una videoconferencia 14 países de los 27 países miembros de la Unión Europea, liderados también por España, conjuntamente con la Comisión Europea, precisamente para establecer estándares de control en el acceso a las redes sociales por parte de los jóvenes europeos. Y es algo que tenemos también hacer a nivel multilateral.
Por eso es tan importante el debate que vamos a tener mañana en esta Cumbre por la Democracia, porque no solamente estamos hablando de que se están socavando los principios democráticos, sino que también están afectando a la salud, particularmente la salud mental de muchos jóvenes en el mundo y también en España.
No es el primero, ni el segundo, ni desgraciadamente, va a ser el último de los jóvenes que hemos visto, estoy convencido de que, por desgracia, también en Brasil, sin duda alguna también en España, que se han suicidado como consecuencia del acceso a ese tipo de contenidos violentos y a ese bullying que se les está haciendo perpetuo en las redes sociales.
Por eso yo siempre he defendido, y lo digo, además, en el mejor sentido de la palabra, que la tecnología es política, es un instrumento de poder. Y eso es lo que estamos viendo por parte de los tecnoligarcas, aprovechar esa ingenuidad en la que se ha manejado la sociedad frente a ese supuesto sueño de las redes sociales para hacer política, para utilizarlo como un instrumento de poder en beneficio propio.
Y creo que eso exige de los Gobiernos, que somos, al final, los responsables de nuestras sociedades, el defender su salud, la democracia y, por supuesto, también la convivencia de nuestras sociedades.
P.- [Joan Faus, Reuters] Hola, buenos días. Tenía una pregunta para los dos presidentes, por favor.
Respecto a la cumbre de mañana, llevan ya tres ediciones de las cumbres «En Defensa de la Democracia». Quería preguntarles, al margen de celebrar esta reunión conjunta, qué acciones concretas y duraderas esperan tomar mañana, si buscan una alternativa a un orden internacional liderado por el presidente Trump, y por qué creen que la izquierda ha estado retrocediendo en el mundo en los últimos años.
Y luego, al presidente Sánchez preguntarle, por favor, una valoración del acuerdo que conocimos entre PP y Vox en Extremadura, si creen desde el Gobierno central que tienen encaje algunas de las medidas pactadas y si actuará el Gobierno para frenarlas.
Y este acuerdo llega también mientras el Gobierno central promueve una regularización de emigrantes. Extremadura va en una dirección opuesta. Preguntarle qué opción cree que prefiere la mayoría de españoles. Gracias.
Presidente.- Bueno, muchísimas gracias por sus preguntas. Lo que pasa es que nos tiraríamos toda la tarde para responder a las mismas, porque hay algunas cuestiones que trascienden lo que pueda ser una respuesta de una rueda de prensa.
A ver, mañana. Mañana yo creo que es una reunión muy importante, que en 2024 lanzamos conjuntamente el Gobierno de Brasil y el Gobierno de España en defensa de la democracia. Y, afortunadamente, a lo largo de estos dos años hemos visto cómo ha aumentado el número de participantes gubernamentales.
Pero quisiera también subrayar que no solamente estamos hablando de la participación de actores gubernamentales, porque también, en torno a ello, hay aportaciones académicas, hay aportaciones sociales, sindicales… Hay aportaciones hasta, incluso, el pasado mes de septiembre en la Asamblea General de Naciones Unidas -lo comentaba antes con el presidente Lula-, de más de veinte premios nobeles que respaldaron esta iniciativa el pasado mes de septiembre de 2025 en la Asamblea General de Naciones Unidas.
Por tanto, los ejes que vamos a tratar son: uno, hablar precisamente de lo que hemos respondido a su colega de Globo, en el sentido de hablar de las redes sociales, de cómo hacer frente a esta ola reaccionaria que estamos viendo en las redes sociales, de cómo poner orden en las redes sociales.
En segundo lugar, de la necesaria reforma del sistema multilateral. Nosotros defendemos el derecho internacional, defendemos la renovación del orden multilateral.
Hay algunos que, o bien por activa o por pasiva, o lo dan por muerto o trabajan por socavar los cimientos del orden multilateral. Nosotros creemos que el orden multilateral tiene cosas muy buenas, por ejemplo, los derechos humanos, el respeto a la integridad territorial y a la soberanía nacional, pero que tiene que ser mejorado, que debe ser renovado.
Y en ese compromiso de reforma y de renovación está el Gobierno de España y me atrevería también a decirlo en nombre del Gobierno de Brasil y otros muchos que nos vamos a reunir en el día de mañana.
Y finalmente, un apartado fundamental que es el de la desigualdad. Porque si hay un reto social que compartimos todas las naciones, y también el conjunto del planeta, es cómo responder al desafío de la desigualdad, en nuestras sociedades y entre naciones.
Y eso, por ejemplo, tiene mucho que ver con dos iniciativas que tanto el Gobierno de Brasil como el Gobierno de España estamos liderando en distintos foros multilaterales. Uno: la imposición a los milmillonarios, una imposición internacional para que, efectivamente, esos recursos económicos vayan a los países que necesitan esos recursos para hacer sus transformaciones y ganar en prosperidad.
Y dos: lanzar la idea, al igual que se ha hecho con el panel de expertos científicos para luchar contra la emergencia climática en el ámbito multilateral de Naciones Unidas, hacer lo propio con la desigualdad. Si la desigualdad es uno de los principales retos que tiene la humanidad, es necesario crear una arquitectura donde no solamente los representantes gubernamentales, sino también académicos, científicos, puedan participar y contribuir con su inteligencia y experiencia a responder de manera efectiva a este desafío.
Esta es una iniciativa que trasladó, en nombre de muchos premios nobeles, nada más y nada menos que Joseph Stiglitz, el premio nobel de economía, que nosotros hemos incorporado en este debate que vamos a tener en el día de mañana, y que espero que en la próxima Asamblea General de Naciones Unidas, en septiembre de 2026, sea una realidad.
Me consta que hay muchos países también muy proclives, muy positivos a tener este tipo de paneles, porque, efectivamente, es un debate que tenemos que abordar y que tenemos, además, que afrontar con recursos y con capacidades.
P.- [Luís Corivini, TV Gazeta] Buenas tarde, señor presidente, ministro. A mí me gustaría preguntar sobre los acuerdos que se han firmado, sobre todo el de minerales críticos. ¿Qué es lo que exactamente han acordado España y Brasil? Y me gustaría resaltar las amenazas, por ejemplo, que ha lanzado el presidente Trump contra Groenlandia, contra otros Estados, precisamente por este tipo de minerales. ¿Cómo se posiciona Brasil en este contexto?
Presidente.- Bien, por seguir un poco el hilo del presidente Lula, decir que tanto a nivel europeo como a nivel español estamos desarrollando lo que llamamos la "autonomía estratégica abierta". Y, en ese marco, la Unión Europea ha trasladado, ha aprobado una estrategia de minerales y materias primas críticas para las distintas transformaciones en las que España también está en la vanguardia, como es, por ejemplo, la transformación energética. Y, además, eso ha tenido su traslación hace escasos meses en también un acuerdo del Consejo de Ministros, donde vamos a impulsar ese tipo de desarrollo de materias primas críticas en nuestro país. Y, en consonancia, lo que estamos haciendo es elevar a un grado de cooperación no solamente con otros países europeos sino también de otros continentes, como es el caso de Brasil, esta cuestión.
Antes se me ha olvidado responder a la pregunta sobre el acuerdo de la derecha y la ultraderecha en Extremadura. Estaba esta mañana leyendo el acuerdo. Y me acordé del Vicepresidente Primero, Carlos Cuerpo. Porque Carlos Cuerpo, como saben, es extremeño y siendo muy joven tuvo que emigrar como muchos extremeños. De hecho, cuando hablas con padres y madres de muchos hijos e hijas de Extremadura, lo que más les preocupa es que los extremeños salgan de su tierra y no vivan en Extremadura.
Quiero decir con esto que Extremadura, si algo ha sido históricamente, es una tierra, algunas veces muy a su pesar, De migrantes, de migrantes a otras partes de España donde han contribuido al desarrollo, por ejemplo, aquí en Cataluña y también fuera de España. Y yo estoy convencido de que esos padres y esas madres, cuando ven a sus hijos y a sus hijas o los vieron partir, lo que deseaban es que las regiones, las los países de acogida de esos extremeños y extremeñas les reconocieran derechos de ciudadanía. Y eso es precisamente lo que cuestiona este pacto. Los derechos de ciudadanía y, por tanto, traiciona la historia de la propia Extremadura, que es una tierra de emigrantes.
En segundo lugar, yo entiendo, y además me parece absolutamente razonable que un gobierno autonómico en este caso, quiera que su gente viva en Extremadura. Pero para eso tendrás que crear las condiciones y las oportunidades en Extremadura. Y resulta que cuando uno lee el contenido del acuerdo de la derecha con la ultraderecha en esta región concreta de España, lo que hacen es frenar y oponerse al desarrollo de las energías renovables, que es sinónimo de reindustrialización, de proyectos muy importantes que están ahora mismo en marcha y que desgraciadamente se están poniendo en riesgo por el dogmatismo climático y el negacionismo climático de dos partidos políticos que han decidido hacer su casa contra una fuente de energía que ahorra dinero a las industrias que se quieren instalar en Extremadura, que ahorra dinero a los hogares extremeños, sobre todo en un momento particularmente difícil como el que estamos viviendo, como es la guerra de Irán y sus implicaciones sobre el precio del gas, de la electricidad y del petróleo.
Por tanto, recorta las oportunidades presentes y futuras para los extremeños haciendo casus belli de la principal fuente de energía, principal materia prima que tiene España cuando hablamos de energía, que es la energía renovable.
Y, en tercer lugar, bajo ese término, siempre abstracto, de la "desregulación" -claro, uno escucha "desregulación" y puede pensar que hasta incluso la desregulación fue lo que nos trajo la crisis financiera de 2008-. Pero detrás de la desregulación lo que hay es un recorte de derechos de los ciudadanos de Extremadura. Porque los derechos no solamente se proveen por parte de las Administraciones Públicas, ya sea la sanidad, la dependencia, la educación, en el caso de las comunidades autónomas, sino también la sociedad civil, oenegés, que llegan donde no llega la Administración Pública. Y, bajo ese manto de "desregulación", lo que hay es una clara intencionalidad de desmantelar mucha de esa estructura asociativa que no comulga, porque defiende otros valores y otros principios que me parece que son los más cercanos a los extremeños y extremeñas, con lo que representa el Gobierno de la derecha con la ultraderecha en Extremadura.
Por tanto, el papel lo aguanta todo. Pero yo sí que les digo a la derecha y la ultraderecha, como hemos hecho en otros muchos momentos a lo largo de estos últimos años, cuando han intentado , por ejemplo, debilitar el derecho de las mujeres a interrumpir voluntariamente el embarazo o cuando han intentado debilitar las estructuras de diálogo social regionales, que el papel lo aguanta todo, pero que desde luego el Gobierno de España, si eso lo llevan a leyes autonómicas, por supuesto, lo va a recurrir con toda la fuerza del Estado de Derecho para defender los derechos y las libertades de los extremeños y extremeñas, que tengan la total y absoluta garantía los extremeños y extremeñas de que eso es lo que va a hacer este gobierno, defender sus derechos y libertades, defender la legalidad que es aprobada democráticamente por una mayoría parlamentaria en las Cortes Generales y por supuesto, defender otro tipo de modelo de sociedad.
Por eso me acordaba el vicepresidente primero de Economía y Empresa, porque es una persona que salió de Extremadura con su familia por la falta de oportunidades en Extremadura, que tuvo que estudiar fuera de España, por la falta de oportunidades en España, y que hoy es, nada más y nada menos, que quien lidera la política económica de nuestro país.
Yo creo que eso es el reflejo, o, mejor dicho, la imagen más fiel de la Extremadura de hoy, y no precisamente lo que vimos ayer en ese documento, que es un bloqueo, un frenazo, una involución al desarrollo de Extremadura.
Y disculpa, presidente, por la extensión de la respuesta.
P.- [Esther Redondo , La Sexta] Muy buenas tardes. Quería hacer, en primer lugar, un par de preguntas que pediría, por favor, que me contestaran los dos mandatarios.
La primera, si en la reunión bilateral que han mantenido han hablado ustedes de Venezuela, si ustedes serían partidarios de establecer un plazo máximo para que se convocaran unas elecciones presidenciales allí.
Y la segunda pregunta es sobre unas declaraciones que ha hecho la presidenta de la Comunidad de Madrid, que dice que el presidente Sánchez se está reuniendo aquí en Barcelona con países gestores de la pobreza y el narcotráfico. Si el presidente Lula quiere decir algo, pues le invito a que lo haga.
Y luego ya preguntas directas para el presidente del Gobierno. Quería saber, presidente, por qué nadie del Ejecutivo se ha reunido con María Corina Machado, que está hoy en Madrid.
Preguntarle también si comparte las declaraciones de su vicepresidenta Yolanda Díaz, que dice que Junts tiene un proyecto racista y clasista, si cree que estas declaraciones que tanto han enfadado a Junts pueden complicar aún más la legislatura.
Y ya por último, presidente, como estamos en Cataluña, piden los compañeros nuestros de aquí que le recordemos que el president Illa se comprometió a que la cesión del IRPF se iba a implementar en el 2028. Preguntan los compañeros de aquí si se va a cumplir con ese objetivo. Gracias.
Presidente.- Muchas gracias, Esther. Si me permites, presidente, intervengo yo y cierras tú la rueda de prensa.
Voy a intentar ser lo más telegráfico posible en todas estas preguntas.
Sobre Venezuela, decir que, por supuesto, a la señora María Corina Machado le hemos ofrecido el poder reunirse con conmigo, con el presidente del Gobierno de España, y, desgraciadamente, no hemos tenido ocasión de poder tener esa reunión porque ella he considerado que no era oportuno.
Pero, en todo caso, las puertas del Palacio de la Moncloa están abiertas para poder reunirnos con todos los líderes de la oposición, como he hecho con Edmundo González, como he hecho también con Leopoldo López; en definitiva, con todos aquellos líderes de la oposición venezolana que están, además, viviendo entre nosotros gracias a una política humanista, a una política de reconocimiento de derechos de refugiados a personas que, por desgracia, han sido perseguidas allí.
En todo caso, saben cuál es la posición del Gobierno de España. El futuro de los venezolanos tiene que ser decidido democráticamente por los venezolanos, sin interferencias ni injerencias extranjeras.
Y encantado de poder reunirme con la señora Machado cuando ella tenga la oportunidad y el placer de querer reunirse conmigo.
Sobre las declaraciones de la señora Ayuso, yo veo que aquí tanto ella como el señor Abascal, que por cierto me ha dedicado unas palabras muy lindas, tienen muchas ganas de participar activamente en esta cumbre progresista.
Lo que pasa es que lo hacen siempre con su estilo, a codazos, insultando, faltando al respeto, ya no solamente a personas que hemos sido democráticamente elegidas, sino hasta incluso a países enteros, a naciones enteras.
Pero yo no les voy a dar ese gusto, yo no voy a darles el gusto de entrar en esa provocación.
Yo lo que sé que voy a hacer, aprovechando que está el presidente Lula aquí y el resto de líderes, también, que nos acompañan en esta importante cumbre este fin de semana en Barcelona, les voy a pedir disculpas en nombre de la sociedad española. Porque lo que está claro es que la sociedad española, que es abierta, hospitalaria y respetuosa, no se siente representada por esos insultos, en este caso de la presidenta de la Comunidad de Madrid.
Sobre la cuestión de la vicepresidenta Yolanda Díaz, yo ayer tuve una reunión con todos los colectivos vinculados con este proceso de regularización que hemos comenzado -aquí está la ministra de Inclusión, Elma- y que dentro de 76 días terminamos.
Y yo tengo que decir que me siento muy feliz de que el Gobierno haya tomado esta decisión, porque estamos haciendo de España un país mejor. Cualquier sociedad, cualquier persona que se dedique a la política, lo que tiene que hacer es buscar siempre ampliar derechos, reconocer derechos a quienes no los tienen.
Y esos derechos, por cierto, no van contra nadie. Al contrario, van en beneficio del conjunto de la sociedad española.
Con lo cual, en fin, creo que estamos dando un ejemplo al mundo, dando un ejemplo, también, de solidaridad y de apertura a Europa. Y de este proceso de regularización van a salir cosas buenas, desde luego, un país mucho mejor.
Y, en ese contexto, decir que yo a quien he escuchado proferir declaraciones racistas y, si me permiten, también xenófobas, vinculando la migración con la inseguridad, ha sido precisamente al líder del Partido Popular, el señor Feijóo, y al líder del partido de la ultraderecha, de VOX, al señor Abascal.
Y creo que además hay una buena prueba, un buen ejemplo de este proyecto político que en nada representa a la ciudadanía española, o al menos a la mayoría, como es el que recientemente, ayer mismo, conocimos en Extremadura.
Y sobre los acuerdos de legislatura de la Generalitat de Cataluña y también del Gobierno de España, estamos negociando y trabajando en ellos.
(Transcripción editada por la Secretaría de Estado de Comunicación)
(Intervención original en español)