Intervención del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el panel "Fortifying the Foundation of Transatlantic Security", en la Conferencia de Seguridad de Múnich

14.2.2026

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Múnich (Alemania)

INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, PEDRO SÁNCHEZ

Señoras y señores:

He venido a Múnich para reunirme con amigos y aliados. Para escuchar a los expertos. Y para mostrar el compromiso de España con el orden multilateral y la seguridad de los países de Europa del Este.

Los españoles estamos lejos de Rusia. Pero sabemos muy bien que Putin es una grave amenaza. Que el mundo se está volviendo más inestable.

Y que los europeos debemos reforzar nuestras capacidades de defensa. Para proteger, por supuesto, nuestra libertad y nuestro modo de vida, pero también para ofrecer garantías de seguridad a nuestros socios internacionales.

Somos tan conscientes de ello que, desde que soy presidente del Gobierno, España ha triplicado su gasto en defensa y ha duplicado el número de soldados desplegados en misiones de la OTAN.

Tenemos, por supuesto, que garantizar nuestra soberanía, nuestra seguridad y nuestra integridad territorial.

Pero creo firmemente que el rearme nuclear no es la forma adecuada de hacerlo.

Y no soy el primero que lo piensa. Hace setenta años, nuestros padres y abuelos llegaron a la conclusión de que la disuasión nuclear era una forma demasiado costosa y arriesgada de evitar los conflictos entre países.

Demasiado costosa porque exigía inversiones públicas colosales.

Y demasiado peligrosa porque, en varias ocasiones, errores técnicos o humanos estuvieron a punto de desencadenar una guerra nuclear a gran escala entre Occidente y la antigua Unión Soviética. Una guerra que habría llevado a la humanidad al borde de la extinción.

Tras varias décadas, nuestros antepasados se dieron cuenta de que los riesgos que planteaba la disuasión nuclear superaban con creces su contribución a la paz. Se dieron cuenta de que un sistema que exige cero errores y correcciones constantes para evitar la destrucción total no es una garantía. Es una apuesta arriesgada.

El presidente Ronald Reagan afirmó, y cito: «Una guerra nuclear no se puede ganar y nunca se debe librar», fin de la cita. Y John F. Kennedy dijo, y cito: «las armas de guerra deben ser abolidas antes de que acaben con nosotros», fin de la cita.

No se trataba de izquierda o derecha. Se trataba de hacer lo correcto.

Esta toma de conciencia colectiva condujo a un acuerdo internacional para emprender un proceso gradual y verificable de desarme nuclear. Se firmaron tratados. Y los arsenales nucleares se redujeron drásticamente.

Pero ahora, el rumbo está cambiando. Las potencias nucleares han olvidado las lecciones del pasado y están volviendo a ampliar sus arsenales nucleares. En conjunto, están gastando más de 11 millones de dólares cada hora en ellos. Y los expertos estiman que solo Estados Unidos invertirá 946.000 millones de dólares en armas nucleares durante la próxima década, una cantidad suficiente para erradicar la pobreza extrema en el mundo.

En mi opinión, esto es un error. Un error histórico que no podemos volver a cometer. Especialmente hoy en día, cuando la inteligencia artificial arroja una sombra de incertidumbre sobre el mundo entero.

Por eso me gustaría pedir humildemente a todas estas potencias: por favor, detengan el rearme nuclear.

Les pido que se sienten, negocien y firmen un nuevo tratado START para garantizar la continuidad del que acaba de expirar.

Como país no nuclear que fue testigo del lanzamiento accidental de bombas nucleares sobre su territorio en 1966, les ruego: eviten el inicio de una nueva carrera armamentística mientras aún sea posible.

La humanidad les estará eternamente agradecida. Y les juzgará duramente si no lo hacen.

Tenemos que detener a Putin. Debemos reforzar nuestras capacidades de disuasión. Pero hagámoslo de una forma coordinada y específica que podamos controlar.

Construyamos un verdadero ejército europeo. No dentro de diez años. Ahora mismo. España se unirá con todos los recursos que sean necesarios.

Fortalezcamos nuestro sistema multilateral. Reformemos y demos más poder a aquellas instituciones que, a pesar de sus defectos, han logrado mantener la paz en Occidente durante décadas.

Y, además, invirtamos en los valores de la solidaridad, la empatía y la cooperación que nos han traído hasta aquí. Porque el rearme que necesitamos con más urgencia es el moral.

Muchas gracias.

P [Hadley Gamble].- Me gustaría invitar al resto de nuestros panelistas a unirse a nosotros.

Muchas gracias, Excelencia, por sus comentarios. También me gustaría dar la bienvenida al escenario al resto de ponentes: el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, el senador estadounidense por el gran estado de Delaware, Chris Coons, y la primera ministra de Dinamarca, Frederiksen. Me alegro de tenerles aquí.

Quisiera retomar un punto, presidente… porque está hablando de Vladimir Putin y de la potencia nuclear. También hablaba de cómo Europa puede defenderse mejor.

Explíqueme esto, porque España va a la zaga en cuanto al gasto en la OTAN y tiene la economía de más rápido crecimiento de la zona euro. Explíquenoslo, ¿cómo se entiende eso?

Presidente.- Bueno, en primer lugar, hay sacrificios con los que no estamos de acuerdo en lo que respecta a este 5 % del PIB en defensa.

En segundo lugar, creo que también debemos centrarnos en las capacidades y las contribuciones.

Y, como dije antes, por supuesto que no solo hemos duplicado la presencia de soldados españoles en las misiones de la OTAN, sino que también hemos triplicado las inversiones de gasto en defensa en relación con nuestro PIB.

Por último, pero no por ello menos importante, creo que lo que debemos hacer en los próximos años es reforzar el pilar europeo de la OTAN dentro de la propia OTAN.

P [Hadley Gamble].- ¿Cómo se hace eso sin gastar dinero?

Presidente.- No, lo que tenemos que hacer es reforzar la defensa, la industria europea de defensa.

Y eso significa que, paradójicamente, si aceptamos esta idea del 5 %, al final acabaremos dependiendo más de la industria de defensa estadounidense.

Y por eso creo que debemos centrarnos más no solo en cuánto gastamos, sino en cuánto gastamos juntos y, por lo tanto, mejor.

En definitiva, lo que intento decir es que el reto al que nos enfrentamos en la Unión Europea es cómo reforzar el pilar europeo dentro de la OTAN.

P [Hadley Gamble].- Presidente Sánchez, usted está escuchando estos comentarios de sus colegas de la OTAN. En su opinión, ¿cómo defiende su postura con respecto a Rusia en lo que se refiere a no aumentar el gasto?

Presidente.- No, en realidad estamos gastando más y estamos enviando tropas al flanco oriental de Europa.

Y estamos comprometidos, por supuesto, con la seguridad y la integridad territorial de la parte oriental de Europa y, por supuesto, de Ucrania. Y en lo que respecta a Groenlandia, por supuesto, expresamos nuestro apoyo al Reino de Dinamarca.

Ahora bien, creo que, al fin y al cabo, existe un debate sobre si nos estamos ciñendo a las normas de un orden internacional basado en normas. Si nos atenemos o no a los principios de la Carta de las Naciones Unidas, y creo que, en lo que respecta a los valores y principios, debemos defender esos valores y principios.

Y no olvidemos que, por supuesto, tenemos que pensar en el flanco oriental, por supuesto que tenemos que pensar en el flanco ártico. Pero también existe una realidad que usted ha mencionado anteriormente, que es el flanco sur.

Y para ello, también necesitamos tender puentes de entendimiento con otros países que pertenecen a otras culturas y sociedades, para que comprendan que el mundo occidental está comprometido con ellos, que no aceptamos dobles raseros y que, en lo que respecta a la integridad territorial, defendemos esa integridad territorial en Ucrania, pero también en Gaza y en Cisjordania.

Y la situación a la que se enfrenta ahora el pueblo palestino en Cisjordania es totalmente inaceptable.

Creo que la influencia que la sociedad y los gobiernos occidentales podrían ejercer también en el flanco sur es muy importante para la seguridad y los intereses geopolíticos de la Unión Europea y, por supuesto, para las relaciones transatlánticas.

En definitiva, estamos comprometidos y sentimos solidaridad con el flanco oriental de Europa. Pero no olvidemos que, en el concepto estratégico de Madrid, cuando celebramos la cumbre de la OTAN, también acordamos esta idea de un enfoque de seguridad de 360 grados.

Y creo que hay mucho desacuerdo al respecto y poca unidad a la hora de prever una posible solución al conflicto de Oriente Medio.

[…]

Presidente.- Creo que dentro de la Unión Europea entendimos bastante bien las razones que motivaron la invasión. No solo un ataque a un tercer país, Ucrania, sino también un ataque contra la Unión Europea en su conjunto, como proyecto político.

Por eso creo que todos los gobiernos de la Unión Europea tenían claro que debíamos permanecer unidos y, por supuesto, defender a Ucrania, su integridad territorial y su libertad.

Pero debemos hacer más. Creo que debemos afrontar la realidad de que, dentro de unos años, en un futuro próximo, tendremos que ampliar la Unión Europea e incorporar a Ucrania.

P [Hadley Gamble].- Muchos dirían que eso es un problema porque fue lo que provocó la situación en primer lugar.

Presidente.- No, no. Creo que, como he dicho antes, debemos entender que esto no es solo un desafío contra Ucrania, sino también contra la Unión Europea en su conjunto, como proyecto político, como espacio democrático y de libertad dentro, por supuesto, de nuestro continente.

Por lo tanto, creo que debemos afrontar esa realidad. También debemos llevar a cabo reformas estructurales internas para ser más eficientes.

Asimismo, debemos aumentar nuestra competitividad en lo que respecta a la economía de la Unión Europea y, por lo tanto, disponer de recursos suficientes para aumentar nuestra capacidad de disuasión.

Y permítanme añadir solo una cosa. En política también hay cuestiones, digamos, cualitativas.

El debate sobre Groenlandia y la integridad territorial, de alguna manera, para otros países, no en las sociedades occidentales ni, por supuesto, en Rusia, sino en el Sur global, el llamado Sur global, tal vez haya legitimado de alguna manera lo que está haciendo Putin.

Por lo tanto, creo que es importante que la Unión Europea se mantenga unida, que esté cohesionada y que diga claramente a nuestros amigos de Estados Unidos que la integridad territorial es algo que todos debemos respetar sin lugar a dudas.

Por lo tanto, creo que era importante ver que estamos avanzando, que estamos superando esta situación porque, de alguna manera, le dimos motivos a Putin. Y esto es algo que nos debilita en lo que respecta al Sur global.

Permítanme concluir diciendo que, por supuesto, tenemos que hacer todo esto en lo que respecta a Rusia y Putin, pero también tenemos que participar en todos estos debates públicos globales que mantenemos sobre el clima, la salud mundial, la pobreza y la desigualdad.

Estas son cuestiones que los países y sociedades del Sur Global piden a las sociedades y gobiernos occidentales que aborden y respondan de manera eficaz.

Y mi preocupación es que no estamos ahí. Solo nos miramos a nosotros mismos, por supuesto, hablamos de Rusia, pero no hablamos de otras cosas.

P [Hadley Gamble].- Presidente Sánchez, con su economía en continuo crecimiento, supongo que estará muy contento.

Presidente.- Bueno, no solo eso. Quiero decir, tenemos sol, tenemos grandes [inaudible].

Pero déjeme añadir una cosa. No entiendo por qué algunas personalidades de la Administración estadounidense ven la realidad del proyecto de la Unión Europea como una amenaza, porque creo que, ya sabe, esto es un hecho. Creo que es uno de los mayores logros del siglo XX.

Y lo que hemos decidido en la Unión Europea es seguir adelante. Y creo que esto es por el bien de la comunidad y de la paz mundial. Por lo tanto, no entiendo por qué se nos considera una amenaza.

P [Hadley Gamble].- No creo que la Administración la considere una amenaza. La ven como una carga, lo que viene a decir que debe mejorar.

Presidente.- No, creo que algunos miran a la Unión Europea y desean tener una Unión Europea más fragmentada, mientras que, al menos, estos tres representantes de la Unión Europea desean y trabajan por una Unión Europea cada vez más fuerte.

Y, por lo tanto, también necesitamos profundizar nuestro mercado único. Necesitamos abrirnos a otras regiones, como, ya sabe, este acuerdo de libre comercio que hemos alcanzado con Mercosur, y por lo tanto necesitamos avanzar en esta dirección.

Así que esta es la realidad. Y Estados Unidos tiene que aceptar este hecho, esta realidad de que en el futuro lo que tendrán en Europa es una Europa más integrada dentro de la Unión Europea.

(Transcripción editada por la Secretaría de Estado de Comunicación)
(Intervención original en inglés)