Johannesburgo (Sudáfrica)
INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, PEDRO SÁNCHEZ
Bueno, pues vamos a dar comienzo a la rueda de prensa.
En primer lugar, sí quisiera, como hago siempre, agradecer la extraordinaria labor que la delegación española en esta Cumbre de Líderes del G20 ha venido realizando en los meses previos, en las semanas previas, en los días previos a la celebración de la misma.
La primera, por cierto, que se celebra, como saben, en suelo africano aquí en Sudáfrica.
Francamente, creo que iba siendo ya hora de que África… En fin, no es una promesa de futuro este continente, sino que es una realidad que lleva mucho tiempo desafiando tópicos y también prejuicios. Un continente que quiere ocupar el lugar que merece y le corresponde en el mundo.
Y quiero, por tanto, en este sentido, dar la especial enhorabuena a Sudáfrica, al presidente Ramaphosa por el liderazgo en un contexto tan difícil como el que está atravesando el mundo, por haber logrado adoptar una Declaración que reafirma el trabajo del G20 y también, lógicamente, del multilateralismo por el cual apuesta a España.
Como saben, esta Declaración cobra aún un mayor valor cuando algunos están dando pasos atrás en lo que tiene que ver con el multilateralismo. Necesitamos más cooperación, no menos, y, por tanto, necesitamos más multilateralismo, y no menos. Y es lo que ha venido trabajando España en todas las conversaciones, cada sesión, cada encuentro bilateral, que hemos mantenido aquí en Johannesburgo.
La entidad de los retos, insisto, yo creo que merece esa cooperación. En particular, en tres ámbitos en los que quiero referirme y además en los que España, no solamente con la palabra, sino también con los hechos, ha demostrado compromiso.
En primer lugar, encontrar soluciones justas desde el punto de vista social, también territorial, duraderas y alineadas con el derecho internacional y con la Carta de Naciones Unidas en los terribles conflictos que marcan la actualidad, ya sea en Ucrania, por supuesto, en Palestina, o la crisis en Sudán.
Y, en este punto, quiero, desde luego, condenar los ataques que ayer conocimos, que se siguen perpetrando en la Franja de Gaza por parte de las fuerzas armadas israelíes.
En segundo lugar, la urgencia de afrontar de forma coordinada la emergencia climática y medioambiental cuyas consecuencias ya sufrimos. Y, en ese sentido, quiero celebrar el acuerdo alcanzado en la COP30 en Belém, en Brasil, donde también España ha jugado un papel importante, en este caso, la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, como una de las principales mediadoras para lograr este acuerdo.
No es un acuerdo que tuviera todos los puntos que hubiéramos deseado, pero mantiene vivo el multilateralismo climático, demuestra que, aunque se puede vetar el lenguaje diplomático, como así ha ocurrido, la descarbonización que ya está en marcha es imparable.
Y, finalmente, una cuestión que para el Gobierno de España es una prioridad absoluta, y es la centralidad del G20 en lo que corresponde a la lucha contra la desigualdad.
Hemos apoyado explícitamente las conclusiones del premio nobel y su informe, coordinado por él mismo, Joseph Stiglitz, que alerta, e hice además referencia a ello en mi intervención, del riesgo real de que las brechas económicas se siguen ensanchando y erosionan, por tanto, la cohesión de nuestras sociedades y, por tanto, la representatividad y la legitimidad, mejor dicho, de nuestra democracia.
Un informe que, por cierto, menciona a España como un modelo de reducción de la desigualdad, aunque queda todavía mucho por hacer y que ofrece ejemplos concretos de buenas prácticas impulsadas por el Gobierno de España, como es, por ejemplo, la subida del salario mínimo interprofesional, el tope al precio del gas, la limitación en el aumento al precio de los alquileres o también los ERTE que pusimos en marcha durante lo peor de la emergencia sanitaria, que representó la pandemia de la COVID-19.
En este sentido, España, como país comprometido con la reducción de la desigualdad tanto desde el punto de vista doméstico como desde el punto de vista internacional, hemos dado un respaldo absoluto a la propuesta de crear un panel intergubernamental para abordar esta cuestión con rigor y con datos.
Por tanto, paz, clima, desigualdad. Estos han sido los tres elementos sobre los cuales ha pivotado toda la acción por parte del Gobierno de España en los meses previos y también durante la celebración de esta cumbre del G20.
No son, evidentemente, los únicos desafíos que se plantean. Por supuesto, la plena igualdad de género, que es uno de los objetivos del Gobierno de España también en política internacional, con nuestra política exterior feminista, relanzar el comercio internacional, avanzar hacia una fiscalidad internacional justa, que fue objeto de mi intervención, garantizar la sostenibilidad de la deuda, que fue algo que trabajamos en la Conferencia Internacional de Financiación al Desarrollo en la ciudad de Sevilla el pasado mes de julio, o aumentar la financiación para el desarrollo sostenible, que también forma parte del compromiso de Sevilla. Yo creo que son algunos de los elementos sobre los cuales también hemos hecho referencia por parte del Gobierno de España.
Hay otro apunte que sí me gustaría resaltar, y es que en esta cumbre ha trabajado activamente el Gobierno de España en el proceso de revisión del funcionamiento del G20, una vez celebrada la cumbre número XX de este organismo multilateral.
Creo que es un organismo muy importante, que salvó al mundo, por ejemplo, durante la crisis financiera en el año 2008, que no podemos prescindir de él en un contexto tan complejo en donde se acumulan los desafíos globales. Y, por tanto, es relevante que España sea participante activo de este foro, como lo está siendo al menos en estos últimos siete años.
Por último, como saben hemos tenido reuniones bilaterales, no quiero tampoco extenderme más en ello. Pero sí quisiera subrayar la participación y la unidad desplegada por parte de todos los países europeos presentes en este G20 en una reunión convocada por el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, para analizar la respuesta colectiva a la propuesta que se planteó a Ucrania por parte de Estados Unidos para poner fin a la invasión de Rusia en Ucrania.
Hemos coincidido ─como saben todos, hicimos una declaración conjunta─ en el valor del plan, porque apuesta por la paz, y en eso siempre van a encontrar a Europa, a Ucrania, por supuesto, a España.
Siempre hemos defendido que, desde luego, no ha sido Europa, no ha sido Ucrania quien ha dicho que no a la paz, al contrario, han sido otros, en este caso, la Rusia de Putin, quien ha apostado por la guerra invadiendo desde hace más de cuatro años un país independiente, un país soberano, cuestionando su integridad territorial y violando por la fuerza sus fronteras.
Y, como hemos repetido en muchas otras ocasiones, para que la paz perdure, para que sea justa y para preservar los principios de la Carta de Naciones Unidas que están siendo violados por el presidente Putin, incluido el principio de la integridad territorial y la soberanía de los Estados, pues evidentemente tenemos que revisar esta propuesta en profundidad.
Debe tener en cuenta los intereses de Ucrania y de Europa, pues está tocando cuestiones que, evidentemente, afectan directamente al futuro de nuestro continente y, por supuesto, también a la seguridad europea. La integración, por supuesto, de Ucrania en la Unión Europea o también el propio papel que la OTAN puede jugar en ese en ese futuro.
Por eso creemos que es imprescindible que Europa se siente en la mesa de negociación, como también debe sentarse Ucrania. Como saben, hemos reiterado una vez más nuestro inquebrantable apoyo a Ucrania y hemos recordado que es importante seguir coordinándonos estrechamente en los próximos días y en las próximas semanas.
Como saben también los medios de comunicación que nos acompañan, ahora ponemos rumbo a Angola en una cumbre también importante que se va a celebrar desde el punto de vista europeo: Unión Europea-Unión Africana, en este caso, en el país hermano de Angola.
Y, en este sentido, quisiera simplemente subrayar el que creo que llega ya el momento en el que Europa mire a África con otros ojos, que no son los del oportunismo, sino los de la oportunidad, no los del paternalismo, sino los de la hermandad. Con la convicción de que nuestra prosperidad, como bien hemos defendido en muchas ocasiones desde España, depende también del continente vecino y con el compromiso, lógicamente, de construir una relación basada en el respeto y una verdadera agenda compartida, que tiene que ser positiva en muchos aspectos.
En resumen, yo creo que aun a pesar de las dificultades que evidentemente está atravesando la política internacional y el multilateralismo, creo que hemos logrado algo fundamental, y es mantener vivo el G20, acordar unas conclusiones en las que creo que todos podemos sentirnos representados. Y, sobre todo, fortalecer este espacio multilateral como un espacio de diálogo y de coordinación, de gobernanza global ante los desafíos que tenemos comunes.
Y, por eso, en un momento de máxima complejidad internacional, tiene un valor enorme lo que se ha logrado en Sudáfrica.
Renunciar, como hemos dicho en muchas ocasiones, renunciar al multilateralismo sería un error histórico y, por eso, desde España vamos a seguir trabajando, dentro y fuera del G20, para reforzar ese multilateralismo. También, lógicamente, para reformarlo, porque tiene que ganar en eficacia y en equidad, porque solo juntos evidentemente podremos responder a muchos de los desafíos que ningún país puede resolver en solitario, por muy grande que este sea.
Y con esto, Alex, quedaría a disposición de los medios de comunicación.
P.- [Daniel Blanco, Europa Press] ¿Qué tal, presidente? Buenas tardes. En principio, quería preguntarle por este plan de paz para Ucrania que ha marcado la cumbre del G20 y que, entre otras cosas, contempla varias cesiones de territorio a Rusia. Quería saber qué le parece a usted este plan y si España asume que Ucrania tendrá que ceder al menos parte de su territorio.
Y, por otro lado, ya en clave nacional, quería preguntarle por el fiscal general, si usted a día de hoy sigue considerando que es inocente y si estaría dispuesto, bueno, igual puede parecer prematuro, si estaría dispuesto a conceder un indulto. Gracias.
Presidente.- Bueno, muchas gracias por sus preguntas, Daniel.
Sobre la primera de las cuestiones, yo creo que Europa ha sido muy clara durante estas últimas 48 horas. Nosotros damos la bienvenida a todos los esfuerzos que la Administración estadounidense está haciendo por lograr la paz. Pero, evidentemente, cuando estamos hablando del futuro de Ucrania, Ucrania tiene que estar en esas conversaciones. Y cuando estamos hablando de la arquitectura de seguridad europea, Europa tiene que estar en esas conversaciones.
Lo hemos dicho desde el principio de la invasión. La invasión de Putin a Ucrania no es solamente una cuestión que afecta a la integridad territorial y a la soberanía nacional de Ucrania. Estamos hablando de la voluntad expresada por las armas de Putin de debilitar el proyecto europeo.
Un proyecto basado en valores, en principios que tienen que ver con la democracia, que tienen que ver con el multilateralismo, con un orden basado en reglas, con el respeto al derecho internacional. Es decir, son muchas las cosas que están en juego.
Y, por tanto, aun respetando y reconociendo el esfuerzo que hace la Administración estadounidense, creo que ese plan, esa propuesta de paz, tiene que ser revisada en profundidad, sobre todo para que los europeos y los ucranianos nos podamos sentir representados y podamos construir esa paz justa y duradera que, lógicamente, merecen y necesitan los ucranianos y, desde luego, necesita también Europa.
Por tanto, creo que son muy importantes también las conversaciones que se están produciendo ahora en Ginebra, donde no solamente están representados varios países de la Coalición de Voluntarios, de la cual España forma parte, sino también instituciones comunitarias.
Porque creo que, evidentemente, no solamente estamos hablando del presente y el futuro de Ucrania, sino que estamos hablando también de algo mucho más relevante, y es la arquitectura europea de seguridad.
Sobre el fiscal general. Ha habido distintos pronunciamientos por parte de miembros del Gobierno de España. Nosotros respetamos las sentencias del Tribunal Supremo. A mí no me habrán escuchado nunca decir, como han dicho otros partidos políticos, que vamos a controlar la Sala Segunda, que es la Sala de lo Penal, del Tribunal Supremo por la puerta de atrás.
Nosotros respetamos las sentencias del Tribunal Supremo. Como no puede ser de otra manera, las acatamos. Pero, en una sociedad democrática como la que vive España, desde luego, podemos manifestar nuestra discrepancia sobre la orientación de esta sentencia.
Y yo la manifiesto, y la manifiesto porque creo en la inocencia del fiscal general del Estado y porque creo, además, que en los testimonios que han dado periodistas acreditados de una dilatada experiencia en información judicial, se ha manifestado claramente que el fiscal general del Estado no era el origen de las supuestas filtraciones de las que le acusa, precisamente, la pareja de la presidenta de la Comunidad, la señora Ayuso.
Por tanto, nosotros lamentamos este fallo. Lo respetamos. Lo acatamos. Y en una sociedad democrática como la que vivimos hay dos cosas que hacer: la primera, poner en marcha el procedimiento para sustituir y para nombrar a un nuevo fiscal general del Estado. Y la segunda: evidentemente, hay otras instancias jurisdiccionales en las que, entiendo, se tendrán también que dirimir algunos de los aspectos, una vez se conozca el contenido de esta sentencia, que a lo mejor puedan ser controvertidos y que tengan que ser también dirimidos por estas instancias. Pero hablar de otras cuestiones, como usted ha planteado, desde luego, yo creo que ahora mismo no tienen ningún sentido.
P.- [Nicolás Castellano, Cadena SER] Presidente, me gustaría preguntarle si es suficiente que Ucrania tenga que decidir de aquí al jueves. ¿Qué le parece este plazo urgente, la presión de Estados Unidos sobre Zelenski?
Si también preocupa a España la situación en Venezuela, dadas las últimas noticias, con la suspensión incluso de las grandes aerolíneas del espacio aéreo de Venezuela.
Y, sobre el fiscal general, si ya ha llamado al nuevo fiscal general o si nos puede hablar del perfil que busca.
Presidente.- Bueno, muchas gracias, Nicolás, por sus preguntas. Sobre el jueves, yo creo que lo importante es que encontremos espacios de diálogo donde estén representados Ucrania y también las instituciones comunitarias y, por tanto, Europa. Y a partir de ahí, ojalá sea cuanto antes mejor.
Si es que yo creo que nunca tenemos que olvidar que aquí quien ha puesto en solfa la paz, quien ha puesto en riesgo todo el orden multilateral, ha sido, precisamente, un país que está invadiendo, en este caso, a un tercero que lo único que está buscando y por lo que está luchando es por su independencia, por su soberanía y por su libertad para decidir qué quiere ser en el futuro.
Y Ucrania, claramente, ha manifestado desde hace muchos años que quiere ser un país alineado con Europa. En cuanto a los principios, los valores, la convivencia democrática. Y todo eso es lo que en definitiva está en juego y por lo que está luchando Ucrania.
Y luego, efectivamente, lo que hay detrás es un cuestionamiento de la arquitectura de seguridad europea, unilateralmente roto por parte del presidente Putin y de su neo imperialismo.
Por tanto, que el tiempo no sea, digamos, un impedimento para recordar los fundamentales del origen de esta invasión. Y es un cuestionamiento unilateral por parte de la Rusia de Putin, de la arquitectura de seguridad europea, un planteamiento de debilitar unilateralmente y por lo militar un proyecto de éxito como es un proyecto de paz, que es lo que representa Europa.
Y, finalmente, una clara voluntad por parte de países de alinearse y de integrarse en la Unión Europea. No deja de ser curioso que se cuestione en reiteradas ocasiones a la Unión Europea, su presente y su futuro, pero no deje de haber un mayor número de países que llaman a la puerta de la Unión Europea para integrarse en ella.
Yo creo que algo tendrá de bueno ese proyecto, y es la democracia, el respeto de los derechos humanos y también, lógicamente, una forma de entender la vida y de convivir con el mundo que nada tiene que ver con la Rusia de Putin.
Sobre Venezuela, yo creo que España ha tenido desde el principio, en cada uno de los conflictos, ha tenido siempre la misma posición, y es una posición de abrir espacios de diálogo, de respeto al derecho internacional. Y eso es lo que también pedimos en esta cuestión: abrir espacios de diálogo y también abrir un cauce que respete los márgenes del derecho internacional.
Desde España ¿qué hemos hecho? Desde España claramente no hemos reconocido, como hemos hecho muchos otros países de la comunidad internacional y Europa, no hemos reconocido el resultado electoral. No reconocemos al presidente Maduro como el presidente que ha contado con el respaldo mayoritario del pueblo venezolano en las últimas elecciones.
Pero eso no es óbice para que efectivamente no se respete el derecho internacional y se encuentren cauces de diálogo que puedan dar solución a esta crisis de una manera pacífica.
Sobre, el fiscal general me ha vuelto a preguntar, pero cuál era la…
P.- [Nicolás Castellano, Cadena Ser]Si ha llamado al nuevo fiscal general y cuál es el perfil…
Presidente.- Bueno, no, no. Ya lo sabrán ustedes cuando corresponda.
Lo que sí que les he dicho es que estamos… hemos abierto ya, e iniciado el procedimiento de sustitución, del nombramiento de un nuevo fiscal general del Estado y cuando tengan ustedes el nombre verán exactamente cuál es el perfil.
Pero, en todo caso, creo que el Gobierno siempre ha propuesto personas, como es el caso de Álvaro García Ortiz, personas con una dilatada trayectoria desde el punto de vista jurídico, con un conocimiento importante de la materia y, desde luego, como dijimos el pasado viernes, reconocer la labor que ha hecho Álvaro García Ortiz, porque creo que ha sido muy positiva al frente de la Fiscalía General del Estado.
P.- [Iñaki Aguado, Telecinco] Sí, buenas tardes. Gracias, presidente.
También sobre el fiscal general del Estado y pidiéndole algo más de profundidad en su análisis…
Presidente.- Bueno, muchas gracias por eso.
P.- [Iñaki Aguado, Telecinco] … de la condenada al fiscal. Le escuchamos, horas después de conocer el fallo del Supremo, hablar en un acto en el Congreso, permítame que recuerde ese momento, en el que usted habló de las amenazas para la democracia, de campañas de desinformación y abusos de poder y de mantenerse firme frente a quienes se creen con la prerrogativa de amordazar la democracia.
Yo le quiero preguntar si la condena al fiscal general del Estado es un ejercicio de abuso de poder del Tribunal Supremo. Y si piensa, como Yolanda Díaz, que un sector del Poder Judicial quiere tumbar al Gobierno.
Gracias.
Presidente.- Bueno, muchas gracias, Iñaki, por sus preguntas.
Mire, yo voy a responder sobre lo que dice o lo que digo como presidente del Gobierno de España. Y lo que digo como presidente del Gobierno de España son tres cosas.
La primera, que nosotros acatamos, aunque no compartamos esta sentencia y, por tanto, ponemos en marcha el proceso de sustitución del fiscal general del Estado.
La segunda, que nosotros hemos sido siempre respetuosos con la independencia del Poder Judicial. Han sido otros los que han hablado de controlar por la puerta de atrás la Sala Segunda del Tribunal Supremo.
Y, tres, que en una sociedad democrática como la que vive España, desde luego no compartimos la orientación de esta sentencia. Porque, además, no lo he dicho yo, han sido periodistas de acreditado, reconocido prestigio, los que en el juicio han dicho que el fiscal general del Estado nada tiene que ver con los delitos que se le imputan.
Por tanto, desde luego, nosotros podemos expresar dos cosas: lamentar ese fallo y, en segundo lugar, no compartirlo.
Bueno, muchas gracias. Nos vemos yo creo que en unas horas en Angola y que tengamos todos buen viaje.
Gracias.
(Transcripción editada por la Secretaría de Estado de Comunicación)
(Intervención original en español)