Vitoria-Gasteiz
INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, PEDRO SÁNCHEZ
Eskerrik asko, egun on.
Primer Ministro de Cabo Verde.
Lehendakari.
CEO de Gobierno Abierto.
Ministros, Ministras.
Delegada del Gobierno.
Alcaldesa de Vitoria.
Autoridades.
Señoras y señores.
Para mí también es un honor el poder participar en esta cumbre, la IX Cumbre Global de la Alianza de Gobierno Abierto, y además hacerlo aquí, en Vitoria-Gasteiz , una ciudad extraordinaria que es referente de muchas cosas, pero, sobre todo, de políticas públicas relacionadas con la sostenibilidad medioambiental. Y también, lógicamente, en materia de gobierno abierto y de transparencia.
Comparte esta vocación con la Diputación Foral de Álava, también con el Gobierno vasco, administraciones ambas pioneras en este ámbito desde hace décadas.
Así que lo primero que quiero hacer es reconocerlo ante sus representantes institucionales aquí presentes.
Gracias, Alcaldesa. Gracias, Presidente de la Diputación Foral. Y, por supuesto, también gracias, Lehendakari. Gracias por vuestro compromiso con una cumbre que por, primera vez en su historia, se celebra en una ciudad que no ostenta la capitalidad del Estado que la acoge.
Señoras y señores, la promoción de una gobernanza responsable, participativa, transparente, nunca ha sido más importante que en estos tiempos que vivimos, y se ha dicho antes por parte de otros intervinientes. No solo porque el buen gobierno es el que ofrece mejores resultados, el que traduce en políticas públicas mucho más eficaces, más eficientes, que mejoran, en definitiva, la vida de las personas, para eso estamos aquí.
No solo porque avanzar hacia un modelo de gobierno abierto significa reconocer que el poder no es patrimonio de los gobiernos, de las instituciones, sino que se comparte con la sociedad, que es su principal propietaria y protagonista.
No solo porque la transparencia nos recuerda que gobernar no es diseñar y decidir en soledad, sino construir en común y en permanente diálogo y acuerdo con la ciudadanía.
Sino también porque el gobierno abierto, ese gobierno responsable, participativo y transparente que antes he referido, es nuestra mejor herramienta para poder defender la democracia.
Y esa reflexión es especialmente necesaria hoy, cuando nuestras democracias están siendo atacadas.
Y no solo lo hacen desde fuera, sino también desde dentro. Por primera vez en décadas, la democracia retrocede en lugar de avanzar en el mundo.
Y lo hace no solo a manos de esos enemigos externos que siempre han visto en ella una amenaza para su propio poder autocrático, sino de fuerzas internas que no pueden disimular su desprecio profundo por lo que representa la democracia, el Estado de derecho, por las libertades ciudadanas que ello entraña, y también por las conquistas sociales que representa.
Hay quien habla de una suerte de fatiga democrática para explicar los recortes, los retrocesos en materia de libertades que vemos en muchos países.
Y ante esa realidad debemos dar la batalla con un arma poderosa y es la de que haya más y mejor gobierno, un gobierno más abierto a aquellos a los que siempre nos debemos, que son nuestros ciudadanos y nuestras ciudadanas.
Por eso el compromiso del Gobierno de España siempre ha sido claro: la transparencia, más transparencia, más rendición de cuentas y, también, lógicamente, más apertura institucional. Y hacerlo, además, sin excusas, sin matices.
Ese es el camino por el que hemos avanzado desde el Estado en los últimos años. Estamos entre los cinco países líderes en la Unión Europea cuando hablamos de datos abiertos. Hemos avanzado casi ocho puntos en el Open Data Index en los últimos siete años. Hemos reforzado la rendición de cuentas semestrales en la acción del Gobierno a través de un informe que llamamos informe "Cumpliendo". Y hemos impulsado reformas que nos sitúan como una de las referencias en la modernización de la Administración General del Estado.
Pero es evidente que tenemos que ir más lejos, que debemos redoblar los esfuerzos en esta dirección y con pasos decisivos, como por ejemplo la Ley de Administración Abierta y el V Plan de Gobierno Abierto, que hemos aprobado en el día de hoy en el Consejo de Ministros. Dos iniciativas clave cuyas líneas principales me gustaría compartir con todos ustedes.
La primera sobre la Ley de Administración Pública - el anteproyecto de ley lo hemos aprobado esta misma mañana en el Consejo de Ministros y Ministras - se enmarca en los planes de Acción por la Democracia y Lucha contra la Corrupción que hemos impulsado y que presenté ante las Cortes Generales.
Supone, por tanto, el cumplimiento de un compromiso que asumí personalmente ante el Congreso de los Diputados. Y esta norma incorpora recomendaciones del Grupo de Estados contra la corrupción (GRECO), del Consejo de Europa, de la OCDE y también de la Comisión Europea. Y va a dar respuesta a muchas de las demandas y también aspiraciones de la propia sociedad civil española.
Va a integrar en un único texto legal las cuatro dimensiones fundamentales, a mi juicio, que conforman el gobierno abierto: la transparencia, la integridad, la participación pública y la rendición de cuentas.
Sobre la transparencia, con esta norma vamos a incrementar la obligación de transparencia a más colectivos. Vamos a reforzar la publicidad activa, incluyendo las agendas institucionales. Consolidamos el derecho de acceso a la información pública, así como la asistencia directa al ciudadano. Se va a establecer un régimen sancionador claro, con capacidad para imponer multas en caso de incumplimiento. Y junto a ello, junto a la transparencia, la integridad, entendida no solo como la ética personal de los servicios públicos, sino como un marco institucional claro.
Con esta nueva ley reforzaremos la cultura de la ética pública con un plan específico para, por ejemplo, formar al personal de las administraciones públicas en el sistema de integridad de la Administración General del Estado.
Tres: participación. Más procesos de deliberación con la sociedad civil, nuevas herramientas que, yo diría, son innovadoras para impulsar la participación ciudadana, como, por ejemplo, las auditorías ciudadanas, los pactos de integridad en los procesos de contratación pública.
En definitiva, tampoco quiero extenderme mucho más, pero sí quiero hacer valer la apuesta que estamos haciendo por la participación de la sociedad civil en los procesos de toma de decisión.
Cuarto: rendición de cuentas. Como un ejercicio activo, permanente, evaluable. En una democracia, todos lo sabemos, gobernar no es solo decidir, es también explicar, es justificar y, por qué no, también rectificar cuando se cometen errores.
La rendición de cuentas no es una opción, por tanto, sino una obligación que se enmarca en esa triple tarea de explicar, de justificar y también de rectificar aquello que no se hace convenientemente.
Esta ley, en definitiva, creo que va a marcar un antes y un después, porque no se limita a declarar principios, se convierten en obligaciones, porque no habla de intenciones, sino que establece mecanismos para su cumplimiento y porque sitúa la acción del Gobierno bajo controles que implican consecuencias claras.
En cualquier caso, ninguna ley por sí sola va a transformar toda una Administración. Hace falta aplicarla, también extenderla, llevarla al terreno de lo concreto y, por supuesto, también de que el ciudadano lo perciba, de que el ciudadano perciba que efectivamente esto va en aras de la eficiencia y la equidad que le afecta en su día a día.
Este es el propósito de la segunda iniciativa que quiero compartir con todos vosotros y vosotras, que es el V Plan de Gobierno Abierto que fue aprobado ayer por el foro en el marco de esta Cumbre.
Un plan fruto del trabajo conjunto entre las tres administraciones, la estatal, la autonómica y local, en el caso de Euskadi y también, lógicamente, la foral, y que ha contado con un proceso participativo que yo tacharía de ejemplar, con 218 iniciativas para articular, de nuevo, acciones reales, cercanas y útiles para el ciudadano de a pie.
Y quiero agradecer especialmente a las organizaciones de la sociedad civil su implicación activa en este proceso. Porque, gracias a su perseverancia y a su determinación en la defensa de los valores del gobierno abierto, tiene como consecuencia la aprobación de este V Plan de Gobierno Abierto.
Seamos claros, esto da continuidad al Plan Estatal de Lucha contra la Corrupción, y me gustaría hacer mención a dos de las medidas planteadas.
Una de las principales razones que explican el retroceso en la democracia en todos los países, en todo el mundo, es la desafección ciudadana hacia las instituciones cuando se producen casos de corrupción.
Y aunque no existe, evidentemente, la corrupción cero, sí debe existir la tolerancia cero contra la corrupción. Y esa tolerancia cero pues implica responder a la corrupción con valentía, con ideas y propuestas, con decisión. No taparla y silenciarla, como desgraciadamente hacen algunos.
En ese sentido, la primera iniciativa que quiero anunciar es el próximo lanzamiento del nuevo Portal de Transparencia del Gobierno de España, de la Administración General del Estado.
Va a ser una herramienta mucho más clara, mucho más abierta, mucho más transparente, bajo la premisa del derecho a saber, del derecho a entender, del derecho a participar. Gracias a ella, cualquier ciudadano y ciudadana podrá consultar de forma sencilla, también actualizada, las agendas de los altos cargos, los viajes oficiales, así como también las cuentas públicas de todas las entidades públicas.
Segundo, me gustaría también compartir que ello va a implicar una transformación profunda de lo que hoy es la plataforma de contratación del sector público. Va a suponer la plena incorporación de la inteligencia artificial, la automatización y el análisis avanzado de datos en este campo.
Estas herramientas ¿qué nos van a permitir? Nos van a permitir, por ejemplo, detectar patrones irregulares de posibles fraudes, evolucionar hacia un auténtico modelo de supervisión estructural.
En definitiva, todo un cambio profundo a la vez que imprescindible. Porque la contratación pública, como en toda democracia, para tener la mejor de las garantías, es la vigilancia. Y esta vigilancia tiene que ser abierta, inteligente, y compartida.
Me refería antes, para finalizar, señoras y señores, ante el profundo vínculo que une los valores de integridad y transparencia con la democracia.
Yo creo que ese vínculo es lo suficientemente importante como para que todas las instituciones de un país como es el nuestro, como es España, se sientan interpeladas. Del más pequeño de nuestros más de 8.000 municipios a lo largo y ancho de nuestro país, a las 17 comunidades autónomas y las dos ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Y por supuesto, a la Administración General del Estado y al Gobierno de España.
Pero también debería interpelar a todas las fuerzas parlamentarias, por puro sentido común, pero sobre todo por convicción democrática.
Y ese acuerdo, por cierto, también debe alcanzar y vincular profundamente al sector privado. No solo podemos hacerlo desde el sector público necesitamos al sector privado. No solo en su funcionamiento interno sino en su relación con las administraciones públicas porque todos a la postre somos responsables. Solo así podremos avanzar hacia una nueva gobernanza mucho más accesible, mucho más transparente y, en consecuencia, democrática.
Ese es nuestro compromiso, seguir avanzando sin retrocesos, sin rodeos, sin excusas.
Seguir avanzando hacia una democracia que no se encierra en sus despachos, sino que se abre al escrutinio, a la participación y al diálogo. Son videntemente, valores muy presentes en este foro y que comparte el Gobierno de España.
Concluyo.
Concluyo diciendo que esta novena edición en Vitoria, que culmina con la copresidencia española de la Alianza para el Gobierno Abierto es una oportunidad extraordinaria para sumar esfuerzos ante un desafío compartido.
Para intercambiar buenas prácticas, para aprender unos de otros. Así, desde luego, lo entendemos desde el Gobierno de España que practica el multilateralismo en esta época en la que otros optan, por desgracia, por darle la espalda a ese multilateralismo.
Queremos, por tanto, compartir nuestra experiencia. Queremos aprender de quienes habéis encontrado fórmulas innovadoras para la participación. Queremos tejer alianzas entre gobiernos, entre universidades, entre empresas, entre organizaciones sociales.
Que este foro y que la Declaración de Vitoria-Gasteiz sobre Gobierno Abierto sirvan para alcanzar con decisión todos nuestros objetivos en este ámbito .
Que estos días de trabajo, de aprendizaje mutuo nos ayuden a mejorar nuestras herramientas de gobernanza. Por el bien de la ciudadanía y por el bien de nuestra democracia.
Eskerrik asko.
Muchas gracias.
Thank you very much.
(Transcripción editada por la Secretaría de Estado de Comunicación)
(Intervención original en español)