Congreso de los Diputados, Madrid
INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, PEDRO SÁNCHEZ
Gracias, señora presidenta. Señorías, buenos días. Como ha dicho la presidenta, comparezco ante sus señorías para informar de la crisis migratoria que sufre Ceuta y de las soluciones que está implementando el Gobierno.
Lo hago pensando lógicamente en la ciudadanía ceutí, que está padeciendo momentos difíciles. Lo hago pensando en los 141 migrantes que murieron en el mar, muchos de ellos jóvenes y niños. Lo hago agradeciendo, una vez más, y no me cansaré de hacerlo, a los miles de servidores públicos que trabajan, sin descanso, para superar todas las crisis que nos ha tocado gestionar en estos años, como esta crisis migratoria hoy en Ceuta, antes en Canarias, o en las respuestas a pandemias, a las danas o a los incendios, que desgraciadamente este año han vuelto a asolar nuestro país.
Quisiera comenzar con un hecho histórico. Todos los españoles reconocen las esculturas de los dos leones que flanquean las puertas de este Congreso, de las Cortes Generales de este país. Lo que quizá no sea tan conocido por parte de la opinión pública es que estos leones fueron fundidos en el año 1865, a partir de unos cañones capturados a las tropas marroquíes en la llamada Guerra de África. Y que se hicieron para conmemorar la firma del Tratado de Wad-Ras, que sirvió para poner fin a este conflicto y para consolidar la soberanía de España sobre Ceuta y Melilla a perpetuidad. Por tanto, señorías, quiero comenzar con este mensaje. Porque desde hace siglos, estas dos ciudades son españolas. Y desde aquel tratado, lo son por acuerdo diplomático. Y les aseguro que por parte del Gobierno de España va a seguir así hasta el final de los tiempos.
Pero Señorías, no nos engañemos. Y tampoco confundamos a la gente. Porque lo que está pasando en Ceuta es algo mucho más complejo y poliédrico. Estamos ante un episodio en el que confluyen numerosos actores e intereses, y varias cuestiones sociales, tecnológicas y geopolíticas. Yo entiendo que esa complejidad pueda desconcertar a muchos y molesta a otros que prefieren vivir en un mundo de eslóganes y titulares simples. Pero negarla o ignorarla sería hacerle un flaco favor a la verdad, y por tanto a Ceuta y a España. Así que yo, en esta comparecencia y desde el principio de esta crisis, no lo voy a hacer ni lo he hecho.
Hemos dedicado, señorías, quiero decírselo a la ciudadanía, este mes a atender la emergencia y a tratar de entenderla. A investigar y comprender qué ha pasado, y aún evidentemente nos quedan muchas cuestiones que analizar y muchas cuestiones también que aclarar. Pero sí me gustaría aprovechar esta comparecencia para compartir con todos ustedes, y sobre todo con la ciudadanía, lo que sabemos a día de hoy. Con transparencia absoluta. Como hemos hecho siempre. Empezaré con una reconstrucción de los hechos.
Primero. El pasado mes de julio, se produjo un incremento de las entradas a nado a la Ciudad Autónoma de Ceuta. Entre el día 10 y el día 25 de julio, se registraron, señorías, quédense con esta cifra, de media, 37 entradas diarias, una cifra ligeramente superior a la habitual. A partir del día 25 de julio, este flujo fue aumentando, hasta alcanzar las 194 entradas en la noche del 29 de julio. Es decir, que entre el día 10 y el día 25, se registraron, señorías, una media de 37 entrada a nado y, a partir del día 25, ese flujo fue aumentando, hasta alcanzar las 194 entradas en la noche del 29 de julio, que como saben ustedes es la noche previa a la avalancha. Tanto el Gobierno de España como también el gobierno ceutí, en definitiva, todas las instituciones del Estado, detectaron lógicamente ese incremento y se coordinaron para hacerle frente, a sabiendas, por cierto, de que era evidentemente un repunte significativo, pero en absoluto inédito o excepcional, como explicaré más adelante, sobre todo y particularmente en las fechas en las que se produce.
Entonces, en la mañana del día 30 de julio, la situación cambia de forma radical y también repentina. Las redes se llenan de mensajes y vídeos que animaban a cruzar la frontera, a menudo bajo el pretexto de que había una sentencia del Tribunal Supremo español que impedía, según ellos, las llamadas devoluciones en caliente. Hacia las 10 de la mañana, se empezaron a ver numerosos grupos de jóvenes que se dirigían hacia la Ciudad Autónoma de Ceuta a pie o en coches desde las localidades cercanas a esta ciudad. Y, poco después, estos mismos jóvenes comenzaron a cruzar el espigón del Tarajal, la mayoría a nado. Para que nos hagamos una idea, señorías, por esa vía accedieron, de hecho, cuatro de cada cinco migrantes aquel día. Cuatro de cada cinco migrantes llegaron a nado por el espigón del Tarajal.
Ante esta situación, los agentes españoles desplegados en la frontera tuvieron que tomar una decisión: dejar pasar momentáneamente a la gente, o intentar contenerla a la fuerza en el estrecho espigón y también en el mar, algo que probablemente habría provocado, muy probablemente, una tragedia mayor aún de la que vivimos el 30 y 31 de julio, con cientos de ahogamientos, antes he hecho referencia a ello, muertos, 141 muertos jóvenes, pero también niños y niñas. Esos ahogamientos y muertes por aplastamientos se dieron también por desgracia los días 30 y 31 de julio. Por tanto, lo que quiero decir con esto, señorías, también a los españoles y españolas que estén siguiendo esta comparecencia, es que nuestros agentes tuvieron que tomar una decisión operativa en pocos minutos. Tuvieron que elegir o bien entre garantizar momentáneamente la estanqueidad de la frontera o defender la vida humana. Eligieron defender la vida humana, eligieron defender lo segundo. Y creo que esto es muy importante. yo, como presidente del Gobierno y como ciudadano español, afirmo que hicieron lo correcto. Creo que hicieron lo más inteligente y lo más valiente. Porque, ante la amenaza, supieron responder con humanidad en lugar de barbarie. Creo, además, sin temor a equivocarme, señorías, que todos los españoles, o al menos la inmensa mayoría de los españoles y españolas, estamos muy orgullosos y orgullosas de esa decisión.
Por tanto, esta situación excepcional se prolongó hasta la noche, cuando el flujo se redujo, y los agentes españoles y marroquíes pudieron cerrar la frontera. Para entonces, habían accedido a la Ciudad Autónoma de Ceuta, de forma irregular, unas 70.000 personas. Ese, evidentemente, fue el momento más difícil de la crisis, y para entonces, el Gobierno de España ya estaba trabajando en la fase inicial de la emergencia, con dos prioridades absolutas. La primera, evidentemente reforzar la frontera con el país vecino. Para ello, enviamos 250 efectivos adicionales de Policía Nacional y Guardia Civil; movilizamos también a las Fuerzas Armadas; instalamos una barrera neumática de 500 metros en el espigón Tarajal, que es por donde entraron a nado la mayor parte de los migrantes de forma irregular; y desplegamos más embarcaciones, drones y helicópteros. En definitiva, señorías, medidas que contribuyeron a que no se produjeran más cruces en los días posteriores.
Junto con esa primera prioridad de reforzar las fronteras, nuestra segunda prioridad fue atender y retornar con rapidez a quienes no tenían derecho a permanecer en nuestro país. Para hacerlo lo que hicimos fue reforzar los equipos de extranjería, ampliamos las plazas de acogida temporal, y establecimos una coordinación estrecha con las autoridades marroquíes, sin la cual habría sido legalmente y logísticamente imposible, y quiero recalcar esa palabra, imposible, lograr lo que se produjo horas después.
Lo que se produjo horas después, en menos de 24 horas, se había conseguido que regresaran unas 50.000 personas. Y 72 horas después, habían regresado alrededor de 63.000 personas. Es decir, más del 90% de los que habían cruzado durante la crisis de forma irregular la frontera a Ceuta. Por tanto, más de 63.000 personas, más del 90%, en definitiva, una cifra que convierte esta operación en uno de los procesos de retorno más rápidos jamás realizados en la historia reciente de Europa, como por cierto, señorías, no lo digo yo, lo ha reconocido la propia Comisión Europea.
Con la frontera estabilizada, es evidente que teníamos también algunas amenazas, recordarán ustedes el 12 y 15 de agosto se decía por las redes sociales, Ceuta entró en una segunda fase en la que la crisis cambió de naturaleza y pasó a ser, lo que es hoy, una crisis humanitaria y también un desafío de gestión dentro de la propia ciudad. Porque había cientos de migrantes durmiendo a la intemperie, y porque había miles de ciudadanos ceutíes que no podían abrir sus negocios, ir a trabajar, ir a hacer la compra, o pasear por sus calles con normalidad.
En esta segunda fase, el Gobierno hizo las siguientes actuaciones: Enviamos 500 nuevos policías y guardias civiles a la ciudad, hasta alcanzar la cifra de 1.600 efectivos. Para que nos hagamos una idea, señorías, estamos hablando de que ahora mismo el número de guardias civiles y Policía Nacional en la ciudad de Ceuta es muy superior a la media estatal. Aumentamos la presencia de radiopatrullas y servicios de denuncia. Y reforzamos el sistema sanitario con horarios ampliados, circuitos asistenciales separados, y más de 100 profesionales adicionales. Algo que permitió asumir, por ejemplo, un pico de 1.200 asistencias en un solo día y hacerlo, en contra de lo que hemos visto en las redes sociales y, por desgracia también en algunos pseudo medios digitales, en contra de lo que dicen los bulos y la desinformación, lo hicimos sin suspender una sola consulta o intervención programada para los ceutíes. Ni una sola, señorías.
Al mismo tiempo que trabajábamos para garantizar la seguridad y los derechos de los ciudadanos locales, movilizamos un paquete de ayuda humanitaria de 7 millones de euros para asistir a los migrantes, lo recuerda en muchas ocasiones el mando único, Ángel Víctor Torres, que en pocas horas fuimos capaces de dar miles de comidas, kits de comidas, a los migrantes que permanecieron en la ciudad española de Ceuta. Como dije antes, movilizamos un paquete de ayuda humanitaria para asistir a los migrantes de 7 millones de euros, el primero de ellos, y empezamos a acelerar los procedimientos de asistencia, triaje y devolución.
Aquí conviene, señorías, un poco para entenderlo desde el punto de vista de la opinión pública, hacer un inciso y explicar algo con claridad: no se puede coger a un ser humano del brazo y arrojarlo sin más al otro lado de la frontera como si fuese un saco de tierra. Es lo que parece en algunas ocasiones se infiere de las declaraciones que hemos escuchado, no solamente a sesudos expertos o tertulianos, sino también, por desgracia, a responsables políticos y, estoy convencido, hoy volveremos a escucharlo desde esta tribuna. Pero yo quiero sostener, y además reafirmo con convicción y con toda la determinación, que España es una gran democracia. Somos un Estado social y democrático de Derecho plenamente integrado en la Unión Europea y en la Comunidad Internacional. Eso significa que hay una serie de leyes y derechos que los Tratados Internacionales, el Derecho Comunitario y de la legislación que nosotros mismos nos damos desde estas Cortes Generales y que aprobamos que nos obligan a cumplir y fielmente preservar. Lo hacemos evidentemente por obligación. Pero también lo hacemos por convicción, por empatía, por dignidad. Porque pensamos que sirven para construir un mundo mejor. Y porque además también queremos que nuestros propios ciudadanos, cuando salen fuera se vean protegidos por esos mismos derechos cuando se encuentren en otros países.
Por tanto, proceder con arreglo a estas garantías no hace de democracia un sistema más débil, como insinúan desde esas poltronas los reaccionarios. Es todo lo contrario. Una democracia no es más fuerte por saltarse la ley para resolver un problema, lo es cuando resuelve un problema sin saltarse la ley y cumpliéndola fielmente. Y para hacerlo, señorías, lleva su tiempo. Más del que nos gustaría, sin duda alguna, porque, antes de expulsar a un ser humano, hay que verificar quién es y de dónde es su origen. Hay que cerciorarse de que no viene de un país en guerra donde su vida corra peligro. Y, si es un menor, hay que asegurarse de que tiene un hogar seguro al que regresar. Por eso, en esta segunda fase de la crisis, reforzamos los equipos de extranjería con el personal más especializado. Habilitamos nuevos espacios de acogida ampliando el CETI y habilitando dos colegios, y movilizando recursos extraordinarios para atender a los menores. Por cierto, los menores son competencia de la Ciudad Autónoma de Ceuta, también de las comunidades autónomas, ha sido objeto de mucho debate en estas Cortes Generales, con grupos a favor, otros en contra, de expresas esa solidaridad. Afortunadamente modificamos el artículo 35 de la Ley de Extranjería y, por tanto, las comunidades autónomas están obligadas, aunque no quieran, a hacer ese ejercicio de solidaridad. Lo digo porque también aportamos recursos económicos para hacer frente a la atención de los menores que están en manos sus competencias de las comunidades autónomas, en este caso de la ciudad de Ceuta.
Solicitamos el apoyo financiero e institucional de la Comisión Europea, que reconozcámoslos, en Europa, esos días, no se dio el ejemplo de solidaridad que creo que esperábamos todos los españoles y españolas. Desde luego, desde España decimos que la Unión Europea es ante todo solidaridad, y lo es en Lampedusa, en Groenlandia y también lo es en las Canarias o en la Ciudad Autónoma de Ceuta. E impulsamos la activación de los mecanismos de solidaridad entre comunidades autónomas para, por encima de todo, apoyar a Ceuta.
Yo creo que es así es como se ejerce el verdadero patriotismo, señorías. No instigando el egoísmo, la insolidaridad, como vemos por desgracia en muchas ocasiones, y el conflicto entre los territorios. Sino arrimando el hombro cuando una parte del país, como es el caso de Ceuta, necesita el apoyo del resto. Yo creo, señorías, que como en todas las crisis que hemos tenido que atravesar durante estos años, a las cuales antes he hecho referencia, la unidad y lealtad institucional son la receta que va a permitir superar y salir con más fuerza a Ceuta y España de esta crisis.
Todo lo demás, no traerá nada bueno. Y esto es así, porque Ceuta no es la frontera de España. Ceuta es España en la frontera. Recordemos, la única frontera física, Ceuta y Melilla, que tiene solamente España, sino también Europa, en el continente africano. Eso lógicamente añade una singularidad específica que evidentemente tiene que ser tratada de forma específica por su complejidad por parte de todas las instituciones públicas. Es por eso que, el pasado 25 de agosto, declaramos la Situación de Interés para la Seguridad Nacional, la primera vez que se hace en democracia, un mecanismo que permite reforzar la coordinación entre administraciones bajo un mando único y que nunca se había usado antes en democracia, como he dicho antes.
De hecho, quiero recordar que en el año 2021 hubo una crisis migratoria en Ceuta; en 2020 y 2021 hubo una crisis migratoria también en las Islas Canarias, con 23.000 personas llegando a las Islas Canarias en 2020; con 22.000 llegando a las Islas Canarias en 2021. No utilizamos el mando único, no habilitamos esta capacidad de la Ley de Seguridad Nacional, sí que recuperamos el mando único que se había deconstruido, debilitado, bueno, hecho desaparecer por parte de la anterior administración, y es el precedente, los precedentes que hemos usado en sucesivas crisis migratorias que hemos tenido en nuestro país.
Habrá gente que legítimamente piense bueno, ¿Por qué lo hicimos el día 25 de agosto y no lo hicimos el 20 o el 15 de agosto? Quiero decirles que era entonces y no antes cuando se hacía necesario desplegar acciones más allá del plano puramente securitario y migratorio, como fue, por ejemplo la naturaleza económica de la crisis y también la crisis sanitaria. O porque fue entonces cuando se volvió conveniente contar con un espacio de cogobernanza con las autoridades, en este caso ceutíes, en el que tomar decisiones relacionadas con el fortalecimiento de los servicios públicos o acondicionando instalaciones temporales para los migrantes. Por tanto, creamos el Mando Único para asistirnos en la fase que lo requería.
Señorías, llegados a este punto creo que los ciudadanos y ciudadanas, y también ustedes lógicamente en su representación, quieren que respondamos a tres preguntas y que creo que es importante arrojar luz sobre ellas. La primera es si se podría haber evitado esta crisis. La segunda es qué o quién provocó este cruce masivo los días 30 y 31 de julio. Y la tercera es qué hace o qué hará el gobierno a partir de ahora.
Y quiero decirles, señorías, que quiero abordar las tres con transparencia, con rigor, con hechos, desmontando bulos, dando datos para que cada ciudadano pueda sacar sus propias conclusiones.
Empecemos por tanto, por la primera. Si este episodio podía haberse o no evitado. Y a este respecto quiero explicar un par de cosas. La primera es que el Gobierno tomó varias medidas en cuanto se emitió la sentencia del Tribunal Supremo el pasado día 8 de julio. Es decir, que reaccionó al único cambio real. Reaccionamos al único cambio real que se produjo en el escenario migratorio en ese periodo. Incrementamos la vigilancia marítima en la zona del Tarajal con 70 efectivos adicionales. Desplegamos nuevas embarcaciones en el litoral, incluyendo, por cierto, un buque de altura y una patrullera de alta velocidad. Y por cierto, empezamos también a trabajar en el diseño de una instalación de unos elementos de contención física que permitieran el rechazo de la línea fronteriza conforme a esa nueva sentencia del Tribunal Supremo. Mantuvimos también reuniones de trabajo con las autoridades marroquíes para hacer frente a esta nueva situación, y empezamos también a ampliar las plazas del CETI para que pudiese acoger a las personas en caso de una eventualidad de aumento de la corriente migratoria irregular en la frontera con la ciudad autónoma de Ceuta. Esto es lo que hicimos. Reaccionamos al único cambio real que se produjo en el escenario migratorio el pasado 8 de julio con la sentencia del Tribunal Supremo.
Y lo segundo que hicimos, y que también conviene explicar, es que si en los días previos a la crisis el Gobierno recibió alertas o avisos extraordinarios que anticipaban lo que ocurrió después, la respuesta es clara: no lo hizo. No lo hizo. Hemos examinado, señorías, todos los informes, todos los mensajes, notas verbales de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, también de nuestro Centro Nacional de Inteligencia, que se remitieron tanto a las autoridades políticas como también a la Delegación del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Ceuta durante aquellos días. Y puedo asegurarles que ninguna iba más allá de la descripción de los datos o del aviso rutinario y que ninguno, por cierto previo, ni la escala, ni la probabilidad de lo que finalmente se produjo.
Conviene, por cierto, señorías, decirlo con rotundidad, porque en los últimos días, pues evidentemente ha habido mucho ruido a este respecto y muchos bulos que conviene desmentir.
Por ejemplo se ha dicho que Frontex, la Agencia Europea de Control de las Fronteras, Frontex alertó un mes antes. Esto se ha dicho en los medios de comunicación y se ha hecho eco también en buena medida aquellos que están interesados en propagar esa desinformación. Pero no es cierto. No es cierto, señorías, y quiero decírselo también y explicárselo a los ciudadanos porque Frontex lo que hizo fue un informe rutinario en el que informaba de una mayor viabilidad de esta ruta migratoria y de las detecciones registradas durante el trimestre. No preveía nada, ni remotamente parecido a lo que sucedió el día 30 y el 31 de julio.
Se ha dicho también que la Policía Nacional había advertido una semana antes de un riesgo alto en Ceuta. Y no es correcto. Ese informe existió, pero hablaba exclusivamente de las llegadas marítimas a la península y a las Islas Baleares y no por tanto, a la frontera ceutí.
Se ha dicho que el Gobierno de Ceuta alertó al gabinete de la Presidencia del Gobierno el 27 de julio de lo que iba a suceder. Y tampoco es cierto. El presidente Vivas mantuvo una breve llamada con La Moncloa en la que nos hizo notar que los cruces a nado, señorías, habían pasado de 10 a 20 diarios y que a ese ritmo le preocupaba acabar con 200 migrantes más en la ciudad al final de la semana. Situación para la que pidió que le pusiéramos en aviso al Ministerio del Interior, que es lo que hicimos, señorías, inmediatamente, como no podía ser de otra manera. De hecho, ese mismo día la Policía Nacional de Ceuta envió un formulario, mejor dicho, la Policía de Ceuta envió un formulario de comunicación de hechos relevantes a la Policía Nacional, donde se informa de nuevo del aumento de cruces a nado que venía produciéndose, pero no se hace ningún aviso prospectivo.
Y respecto a la labor del CNI, lo que quiero decir es que el mes previo al cruce, el CNI elaboró dos informes de situación que compartió con varias instituciones y en ambos describía algo conocido por todas ellas: que los cruces por el espigón estaban aumentando y recomendaba, por tanto, extremar la precaución.
Después, el 29 de julio, pocas horas antes de la crisis, se produjo una comunicación por mensajería entre la Delegación del Gobierno de Ceuta y la Guardia Civil, que lo que hacía era alertar de una convocatoria de redes sociales para intentar cruzar a Ceuta al día siguiente. Es ahí donde aparece la famosa cifra de las 180.000 personas; bueno, conviene saber que esa cifra no era una previsión de cuántas personas iban a cruzar, elaborada por el Centro Nacional de Inteligencia, era sencillamente el número de integrantes de un grupo de Facebook en la que circulaba esa convocatoria.
Por tanto, conviene saber también que este tipo de llamamientos en redes no son excepcionales, señorías. De hecho, aparecen referencias a convocatorias similares en tres de los últimos siete informes elaborados por el CNI durante este último año.
Y conviene saber también por último, señorías, que el repunte de cruces por el espigón que se registró durante la semana previa al cruce masivo en absoluto era excepcional. De hecho, si tenemos en cuenta las entradas exitosas y también las interceptaciones, vemos que existe un patrón recurrente desde el punto de vista estacional y que además está perfectamente documentado. Los intentos, por tanto, de entrada a nado en Ceuta se multiplican todos los años entre junio y julio. Y lo hacen precisamente por la mejora de las condiciones meteorológicas en esa franja del litoral. Por ejemplo, para que nos hagamos una idea, señorías, en 2024 se pasó de 400 intentos en junio a 3.900 intentos en agosto, la mayoría de ellos interceptados por cierto por Marruecos. Y lo mismo sucedió el 25 de julio de este año, con un aumento de 700 en junio a 2.800 en el mes de agosto, o mejor dicho, esto es también del año 2024.
En julio de 2026 las cifras evidentemente fueron más elevadas, pero en modo alguno mostraron un patrón de crecimiento lineal o exponencial que pudiese anticipar lo que pasó, lo que sucedió el 30 de julio y el 31 de julio. No en vano, como les he comentado al principio, ni siquiera las propias autoridades ceutíes barajaron esta posibilidad, como tampoco lo hizo por tanto, ningún think tank o ONG, medio de comunicación, ni tampoco ningún servicio de inteligencia de ninguno de los países aliados por parte del Gobierno de España.
Por último, tenemos las notas informativas que elaboró el Centro Nacional de Inmigración y de Fronteras. Estas notas han generado mucha especulación en los medios, así que me van a permitir que me detenga brevemente en ellas.
El CENIF es el centro dependiente de la Policía Nacional, que lo que hace es elaborar dos tipos de documentos. Por un lado, lo que hace son elaborar notas informativas que se producen de forma no recurrente y que por lo general solo circulan entre los miembros de este centro. Y también hace un informe semanal que se envía todos los jueves al Ministerio del Interior.
En los días previos al cruce, este centro, dependiente de la Policía Nacional, el CENIF, elaboró dos notas: el 28 de julio y el 29 de julio. En la del 28 de julio se hace un análisis detallado de la situación y concluye que el movimiento en redes no es preocupante, pero que las buenas condiciones de la mar hacen pensar en, y cito textualmente y abro comillas "un incremento" y subrayo "paulatino", "incremento paulatino de los intentos de acceso por los espigones", cierro comillas. La nota del 29 de julio habla y cito textualmente y abro comillas "de un riesgo potencial de entradas irregulares en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla", cierro comillas, coincidiendo lógicamente con la celebración del Día del Trono el 30 de julio, el Día Nacional de los Marroquíes, como saben ustedes, Residentes en el Extranjero, también el 10 de agosto, con el Día de la Lealtad, el 14 de agosto, y con el día de la Revolución del Pueblo, el día 20 de agosto.
Con esa nota se adjunta una tabla de escenarios en la que se atribuye una alta probabilidad a que se produzcan más entradas a nado, pero con impacto -y cito textualmente- "bajo y medio" en la que se atribuye una probabilidad, -y cito textualmente de nuevo- "media y baja" a que se produzca un movimiento coordinado de entradas a nado y salto a la valla.
La propia nota del CENIF, señorías, declara -y cito de nuevo y abro comillas- que "no puede asegurarse que esto vaya a producirse". Y que en caso de producirse novedades relevantes al respecto, se remitirán nuevas notas informativas y que se -abro de nuevo comillas- "traslada esta información exclusivamente a los puestos fronterizos".
Por tanto, a partir de esta nota se emitieron una serie de alertas a los puestos fronterizos. La primera, el día 29 de julio de agosto a las 21:09 horas y las siguientes ya a lo largo de los días 30 y 31 de julio, cuando la entrada masiva ha tenido ya lugar.
El Gobierno, por tanto, señorías, no tiene nada que ocultar en este asunto. Tanto es así que he dado orden de publicar un dossier con todos los informes, todos, para que los medios de comunicación y la ciudadanía puedan examinarse. Por sí solos y por sí mismos. Por tanto, absoluta, absoluta transparencia, publicidad de todos los documentos para que se sepa exactamente la verdad sobre esta cuestión.
Por lo tanto, señorías, hablemos con propiedad y también con franqueza: porque una cosa es detectar que los cruces a nado estaban creciendo que es algo que detectamos todas las instituciones, y que nos pusimos a la labor inmediatamente. Y otra cosa es decir que hay que extremar las cautelas para anticipar, en cuestión de horas, la llegada de 70.000 personas en Ceuta.Eso, señorías, no lo hizo ningún informe, al menos ninguno que llegara a manos del Gobierno de España.
Y decirlo, por cierto, no es forma de eludir nuestra responsabilidad ni de acusar a ningún organismo, señorías. Decirlo es contar la verdad, es reconocer la excepcionalidad de lo vivido los días 30 y 31 de julio. Es señalar, evidentemente, que tenemos que mejorar, reforzar nuestras capacidades, porque es evidente que las nuevas tecnologías y las redes sociales están trayendo nuevas amenazas híbridas que los Estados aún debemos aprender a detectar y a neutralizar. Y si me permiten el comentario. Lo que es absurdo es pensar que el Ejecutivo fue avisado y no hizo nada adrede, como han dicho abiertamente dirigentes del Partido Popular y de Vox ¿En qué cabeza cabe, señorías? Le pregunto también a los ciudadanos. Tampoco se cree a la Policía Nacional, a la Guardia Civil y a los cientos de empleados públicos que trabajan defendiendo nuestra frontera.
Señorías, los organismos competentes reaccionamos en cuanto se materializó la amenaza y lo hicimos con todos los medios a nuestro alcance. Unos medios que se vieron lógicamente desbordados por la magnitud de la situación y que evidentemente tenemos que reforzar para prevenir y anticipar estas situaciones migratorias que asolan, en este caso, en el día de hoy, a la Ciudad Autónoma de Ceuta. Explicaré en unos instantes cómo lo estamos haciendo, pero antes sí me gustaría también abordar la segunda de las preguntas que antes he hecho referencia y que domina también buena parte de la opinión pública.
Y es, qué provocó el cruce. Desde el día 1, nuestras tertulias y redes sociales se llenaron de voces que señalaban a Marruecos como el responsable. Yo me hago cargo de ello.
Marruecos es evidente que es nuestra frontera sur y que juega un papel clave en la gestión de los flujos migratorios para nuestro país. Y, por cierto, a lo largo de este mes hemos escuchado a dos ministros suyos hacer declaraciones inaceptables sobre Ceuta y Melilla. Dos declaraciones, señorías, que por supuesto hemos rechazado tajantemente y por las que -quiero informarles- convocamos a la embajadora marroquí el pasado 21 de agosto.
Pero en este caso, señorías, conviene ser prudentes y, señores diputados, huir de explicaciones simples, porque, después de todo, de todo un mes recabando información, cruzando datos, entrevistando a agentes que estaban en el terreno.
Lo que nos queda claro es que no estamos ante un evento simple, lineal, donde A llevo a B. Sino que estamos ante un fenómeno donde tiene origen muchas causas, en la que participaron varios actores y factores que se retroalimentan entre sí, probablemente no de forma coordinada. Ya veremos si de forma planificada y que por consiguiente fue imprevisible para todos, incluso también para ellos.
En concreto, las evidencias apuntan, señorías, a una conjunción de factores que me gustaría de nuevo poner sobre la mesa -como hice en mi primera declaración, cuando visité la Ciudad Autónoma de Ceuta el día 31 de julio-.
Un detonante informativo, algo que cambia, a juicio de las autoridades marroquíes, la situación migratoria es la sentencia del Tribunal Supremo sobre la no aplicación de la disposición adicional 10.ª de la Ley de Extranjería para las entradas por el mar. Fue emitida a primeros de julio.
Como recordarán ustedes, lo dicho antes, el 8 de julio fue tergiversada progresivamente en redes sociales Facebook, Instagram, TikTok, hasta quedar convertida en dos bulos. Dos bulos, el primero que la frontera estaba abierta y la segunda que quien entrara nadado no podría ser devuelto por las autoridades españolas.
Segundo, estos bulos fueron transformados en movilización a través de esas mismas redes sociales de aplicaciones de mensajería como WhatsApp, como Telegram, como Discord. El 28 de julio, de forma marginal, a partir del 29 de julio, de forma masiva, cuando miles de usuarios empezaron a hablar de entrar en Ceuta compartiendo mapas, fechas, itinerarios y omitiendo, fragmentando palabras clave para eludir esos controles.
Algunos análisis han detectado lo que se conoce como, si me permiten la utilización de esta jerga, Indicadores suaves de coordinación en estos mensajes de llamada. Pero a día de hoy, ninguno, ninguno, señorías, ha podido determinar si realmente hubo detrás de ellos perfiles sociales asociados a movimientos de protesta social marroquíes o también a los Estados de Marruecos, de Rusia o Israel.
De momento, señorías, esto es descartado por nuestros servicios de inteligencia. Digo de momento porque es la información que disponemos hasta el momento. Lo que sí parece evidente es que hubo mafias y comerciantes que aprovecharon y alimentaron la situación para vender material y servicios de asistencia al cruce.
Y parece también que, a partir del mediodía del jueves 30 de julio, se sumaron ella numerosas campañas de desinformación que amplificaron la crisis con imágenes falsas, con testimonios tergiversados y que es razonable asumir retroalimentación, los cruces a lo largo de todo, de toda la tarde. Siempre, lógicamente, con el objetivo de agravar el problema, de erosionar así la confianza de las instituciones, o, mejor dicho, de los ciudadanos en las instituciones españolas y también en las instituciones europeas.
De hecho, señorías, el Servicio Europeo de Acción Exterior, dependiente de la Comisión Europea, ha documentado la participación de cuentas y publicaciones vinculadas a ecosistemas informativos ruso y pro israelíes a las que también se sumaron algunos referentes, desgraciadamente de la ultraderecha internacional. Y lamento también decirlo, de la ultraderecha española, que aprovecharon la tragedia para azuzar el miedo, el miedo y el odio.
Esto no es nuevo, señorías, porque se ha hecho durante el COVID. Recordemos, en fin, todos esos llamamientos que se hacían a no cumplir con las órdenes de confinamiento, en lo peor de la pandemia. Lo hicieron con la Dana. Recordemos el famoso garaje y los muertos que había en ese parking. Y lo han vuelto a hacer ahora, cada vez que existe una crisis.
Ahí está también la internacional ultraderechista, también, lógicamente, la ultraderecha española que conforma parte de ella. Lo han vuelto a hacer. Esto no es una opinión, es un hecho probado. Y es también una muestra más del patrioterismo traidor de estas fuerzas políticas que siempre atacan a España cuando España está en apuros.
Pero en fin, a día de hoy, señorías. A día de hoy, es imposible decir si alguno de estos catalizadores habría provocado por sí solo esta crisis.
Y hacerlo exigiría construir un contrafactual que nadie puede construir, Señorías, porque lo que sí que podemos afirmar es que combinados sirvieron para acelerar y facilitar un factor fundamental que ya estaba ahí, y que no es otro que el deseo también de emigrar. Sé que decir esto puede parecer una obviedad, pero también conviene recordar, y lo saben bien los ceutíes, lo saben bien los canarios, lo saben muy bien aquellos ciudadanos y ciudadanas que viven en primera línea. Conviene hacerlo porque el muelle del Tarajal y la Valla de Melilla separan a Europa, a España, de África.
Que la pobreza, que la desigualdad, que la falta de oportunidades que existen al otro lado no paran, por desgracia, de aumentar y que son parte esencial de la ecuación, por muy ajenas o lejanas que nos puedan parecer. Esto me lleva, señorías, a hablar del otro país involucrado en esta crisis de Marruecos.
Miren, sé que mucha gente piensa que las autoridades marroquíes provocaron esta crisis. Y como les decía antes, entiendo por qué soy consciente de las dudas, de los indicios, de las preguntas que hay en el aire y de hecho: Me hago cargo de todas ellas. Pero, señorías, como presidente del Gobierno, me corresponde gestionar esta crisis con rigor y con prudencia e insisto, con rigor y con prudencia.
Sí defendiendo el interés general, defendiendo el interés de los españoles y tomando decisiones sobre evidencias, sobre evidencias y no sobre sospechas sin contrastar ni prejuicios, que los hay, ni, por supuesto, tampoco intereses partidistas. Porque hay pasos que cuando se dan ya no pueden deshacerse, desde luego.
En fin, escuchar durante este verano a un expresidente del Gobierno que no visitó en ejercicio la Ciudad Autónoma de Ceuta, reivindicar la operación del Perejil es todo lo contrario a lo que yo quiero hacer como presidente del Gobierno.
En todo caso, señorías, lo cierto y la verdad es que a día de hoy nadie ha aportado pruebas al Gobierno que permitan concluir que esta entrada masiva en la ciudad española de Ceuta fuera diseñada o ejecutada por las autoridades marroquíes. El desempeño de Marruecos, señorías, yo ya sé que para algunos, antes incluso del acontecimiento del 30 y el 31 de julio , ya efectivamente, había personas que lo sabían -ya hablaremos de ello durante toda la mañana de hoy en el debate-.
Pero en todo caso, señorías, el desempeño de Marruecos durante la crisis tuvo tres momentos distintos. Uno, antes del día 30 de julio, en el que los operativos de Marruecos funcionaron con normalidad y no se reportaron incidentes. Un segundo momento, durante diez horas centrales del día 30 de julio, en el que la Gendarmería marroquí permitió el cruce de la frontera. Y finalmente, un tercer momento durante los días y semanas posteriores en los que la Gendarmería la controló, por cierto, de forma eficaz.
Recordemos el 12 de agosto, el 15 de agosto, realizando cientos de detenciones, evitando miles de cruces ilegales y facilitando de forma decisiva los retornos. Insisto, el 90% de los retornos de 30 y 31 de julio se produjeron durante las horas posteriores a esta crisis y, como hemos dicho en reiteradas ocasiones, desde el pasado 10 de agosto, se han seguido produciendo esas repatriaciones voluntarias, esas devoluciones voluntarias en un orden de más de 3.300 personas.
¿A qué se debió exactamente la falta de control durante las horas centrales del jueves 30 de julio? Es algo que evidentemente deberá dirimirse si hubo incapacidad o inacción. Es algo que tiene que aclararse. Y evidentemente saben ustedes que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, nuestros servicios de inteligencia, incluso está judicializado. Bueno, pues estoy convencido darán con todas las claves.
Pero insisto, señorías, para tranquilidad de los ciudadanos y ciudadanas, con independencia de que vamos a hacer públicos todos los informes para que se vea efectivamente que no tenemos ningún problema en trasladar a la opinión pública toda esa información, a día de hoy, como he dicho antes, puedo garantizarles que ninguna de estas instituciones tampoco el servicio diplomático ni la Comisión Europea ni ningún organismo internacional ha entregado al Gobierno de España evidencias sólidas de que Marruecos planificará o ejecutará el episodio. Ninguna. Pero, en fin, todas las unidades competentes del Estado están investigándolo.
Como saben ustedes, también está judicializado, señorías, y pueden tener ustedes la certeza de que compartiremos lo que descubran con total transparencia, como hemos hecho siempre. Y de que, por cierto, si existieran esas pruebas sólidas actuaríamos en consecuencia con total contundencia como exige la situación, porque humildemente yo creo que hasta incluso por parte de la oposición, o incluso ciudadanos y ciudadanas que no voten al gobierno de coalición progresista, creo que si algo nos reconocen todos ellos y todas ellas, es que este Gobierno no tiene miedo a enfrentarse a otros poderes extranjeros, cuando así la situación lo ha requerido.
Pero, señorías, vamos a trabajar, vamos a trabajar como hemos actuado siempre, cargados de hechos probados, contrastados. Eso es lo que hacen otros.
Sí, claro. Yo recuerdo, hemos hablado mucho de la guerra de Irán aquí y hemos recordado también lo que sucedió hace más de 20 años en la guerra de Irak. Y es que hubo otros que nos llevaron a participar en una guerra ilegal con pruebas falsas.
Por tanto, ¿qué es lo que propone? ¿Qué es lo que propone? Nosotros, desde luego, señorías, vamos a actuar siempre como lo hemos hecho: cargados de hechos probados y absoluta confianza, como no puede ser de otra manera, en nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y también en nuestros servicios de inteligencia, porque son ellos los que nos van a dar, nos van a arrojar luz y entender también qué es lo que ha sucedido para estar mejor preparados y que no vuelva a suceder en la magnitud que ha sucedido.
Mientras tanto, señorías, lo que está haciendo el Gobierno es seguir trabajando para resolver la crisis en Ceuta y para preparar mejor al Estado. Y vamos a hacerlo avanzando en cinco frentes prioritarios que me gustaría compartir con todos ustedes, señorías, y también lógicamente con los ciudadanos que estén siguiendo esta comparecencia.
Lo primero es de nuevo, como hemos hecho desde el año 2018, reforzar nuestra frontera. Lo dije en una de mis comparecencias. Nosotros desde que llegamos al Gobierno hemos aumentado el presupuesto en la modernización de todo el metraje fronterizo en Ceuta y Melilla, con un presupuesto de inversión de 77 millones de euros. Tenemos presupuestados, consignados, otros 100 millones de euros para ambas fronteras y evidentemente estamos hablando de un refuerzo de 180 millones de euros casi para seguir reforzando o reforzar, como hemos hecho, la frontera en la ciudad autónoma de Ceuta y también de Melilla.
En el caso concreto de Ceuta, lo que queremos es, de nuevo, como hicimos en el año 2021: alargar los espigones del Tarajal y de Benzú, construir un sistema permanente de contención marítima, ampliar el Sistema Integrado de Vigilancia Exterior de la Guardia Civil, instalar una nueva red de cámaras técnicas y drones y adquirir nuevas embarcaciones y equipos de intervención subacuática.
Quiero hacer una digresión en este punto, señorías, porque aquí hemos hablado y mucho y ha habido grupos parlamentarios que han criticado al Gobierno por sostener que el presupuesto de la OTAN no debería representar rl 2% como asumimos del Producto Interior Bruto, sino que debería representar el 5%. Esto es algo que nos reprocha tanto el Partido Popular como Vox. Uno de los argumentos que yo utilicé desde esta tribuna, señorías, para con ustedes y también la ciudadanía española, es decir, que la amenaza que tiene España, el sur de Europa respecto al flanco oriental, es de otra naturaleza.
No le resta gravedad a la que tiene el flanco oriental. Recordemos una amenaza militar, digamos clásica, con una invasión sobre territorio ucraniano, pero que la amenaza, el desafío que tiene España y también el sur de Europa, exige que nos centremos no tanto en la inversión en defensa, sino en seguridad para hacer frente a esos ataques híbridos. De ahí, señorías, que habláramos y habláramos de la necesidad de reforzar la ciberseguridad en nuestro país después de muchos años de recortes, de muchos años de recortes.
Quiero recordar que el CNI, por ejemplo, cuando llegamos al gobierno en 2018 tenía un presupuesto de 280 millones de euros y hoy tiene un presupuesto de más de 440 millones de euros. Quiero recordar que hemos aprobado más de 2.000 millones de euros, entre ellos más de 300 millones de euros para el Centro Criptológico Nacional, dependiente del CNI, precisamente para reforzar todas aquellas materias que tienen que ver con la ciberseguridad, que es lógicamente lo que nos hubiera permitido estar mejor preparados para amenazas de ataques híbridos como el sufrido precisamente el pasado 30 y 31 de julio en nuestra frontera en África, que es la ciudad autónoma de Ceuta.
Por tanto, quiero decirles con esto, señoría, que el Gobierno lleva tiempo trabajando en reforzar estas capacidades, como estamos haciendo también, como he dicho antes, en reforzar nuestra frontera en Ceuta. Yo sé que no vamos a garantizar, por desgracia 100% esas fronteras en su seguridad. ¿Por qué? Porque, al final, detrás de ellas hay desigualdad, hay búsqueda de oportunidades y evidentemente, por muy alta que sea esa frontera, siempre va a existir esa realidad.
Por eso creo que es muy importante frente a, por desgracia, los discursos reaccionarios, involución de no respeto al derecho internacional, de salir de organizaciones multilaterales como es la Organización Mundial de la Salud o de recortar masivamente la ayuda a la cooperación al desarrollo, como por desgracia están haciendo los gobiernos del PP y de Vox en las comunidades autónomas donde gobiernan y en ayuntamientos.
Este gobierno por supuesto que va a garantizar llegar al final de esta década al 0,7% de nuestra red bruta disponible, precisamente porque necesitamos ayudar también a estos países a mejorar sus posibilidades de crecimiento económico. Vamos a hacer esto y lo que tenemos también lógicamente que entender es por qué el CENIF no remitió una nota informativa del 29 de julio a ningún superior en la cadena de mando de la Policía Nacional y también del Ministerio del Interior. Por qué no se compartió con sus superiores y con el Gobierno de España el contenido de un informe que se había encargado, en este caso por parte de una jueza del Poder Judicial, y con potenciales implicaciones para la seguridad del Estado. Esto también tendrá que explicarse, señorías. Y también vamos a pedir que se establezca una presencia permanente de Frontex en el puerto y en el espigón. Vamos a solicitar Europol la creación de una misión específica precisamente para monitorizar la migración irregular en la ciudad autónoma de Ceuta y en definitiva para que esta frontera europea cuente con el apoyo europeo que se merece. Y, por último, y como les anunciaba antes, evidentemente estamos revisando todos los mecanismos de coordinación de alerta que compartimos con el Estado marroquí y que vamos a construir garantías adicionales para que evidentemente la situación vivida el pasado 30 de julio no vuelva a producirse. Nosotros, señorías, tenemos que seguir cooperando con Marruecos. Queremos una relación de buena vecindad con Marruecos. Creo que eso va en aras del interés general y en aras del interés, por tanto, de los españoles y españolas también de la ciudad Autónoma de Ceuta y Melilla. Pero es evidente que después de lo ocurrido, esa cooperación tiene que ser diferente.
El segundo frente en el que estamos trabajando lo que hace es busca ampliar la capacidad del Estado para lidiar con episodios, episodios migratorios extraordinarios. Señorías, por un lado, como saben lo he explicado antes, estamos ampliando nuestras infraestructuras de acogida temporal para sacar a la gente de la calle que todavía queda en la calle cuando se produjo la crisis. Quiero recordar la cifra, señorías. En Ceuta había 500 plazas de este tipo, plazas que, por cierto, nosotros aumentamos respecto a la anterior administración, allá por el año 2018 y en menos de un mes hemos pasado de 500 plazas activadas a 3.500 plazas activadas más y ya tenemos suelo y recursos para duplicar ese número en los próximos días y en las próximas semanas. Por otro lado, junto con la ampliación de esta capacidad del Estado.
En cuanto a las plazas de acogimiento temporal, estamos acelerando la tramitación de los retornos también de los traslados, con el objetivo de reducir al mínimo indispensable el tiempo que los migrantes tienen que estar en la Ciudad Autónoma de Ceuta, siempre dentro del marco de la ley. Recordemos, señorías, que en un episodio semejante, en el año 2021, por desgracia, hubo alguna sentencia. Hubo una sentencia que inhabilitó desde el punto de vista político a un vicepresidente del Gobierno de Ceuta y a una delegada del Gobierno de mi Ejecutivo.
Lo tercero que vamos a hacer es redoblar nuestro apoyo a la economía, a los servicios públicos, a la población de la Ciudad Autónoma de Ceuta. Esto no es nuevo, señorías, porque lo venimos haciendo desde que tengo el honor de ser presidente del Gobierno, con un plan, por ejemplo, socioeconómico, que aprobamos allá por el año 2021 o 2022 presupuesto de más de 350 millones de euros, de los cuales el 80% de los más de 60 hitos ya están cumplidos y eso creo que demuestra con datos, con recursos económicos, que estamos comprometidos con esta ciudad española. Pero en todo caso, como saben, este pasado martes el Consejo de Ministros y Ministras aprobó un primer paquete con un esfuerzo extraordinario de 309 millones de euros para desplegar en estos meses que nos quedan hasta el 31 de diciembre y que equivale en ayudas y en inversiones. Estoy hablando nada más y nada menos que al 16% del Producto Interior Bruto de Ceuta. Repito bien el 16%. Entre estas ayudas hay transferencias directas, bonificaciones fiscales a los autónomos. También, lógicamente, a los empresarios, programas de apoyo para los trabajadores y trabajadoras, para los autónomos. Por supuesto que se han visto afectados por esta crisis y además vamos a poner a disposición recursos para reforzar la seguridad, para mejorar también infraestructuras críticas y para ampliar servicios públicos de sanidad, de educación y también de justicia.
Ahora, por tanto, lo que hace el Ejecutivo es trabajar en este caso con la autoridad local de Ceuta para diseñar una ampliación extraordinaria del Plan de Ceuta, el cual antes se ha hecho referencia y que esperamos aprobar en las próximas semanas y que va a destinar al menos otros 100 millones de euros a esos 305 millones de euros para financiar medidas estructurales que nos garanticen un futuro próspero y seguro a la ciudad.
En muchas ocasiones, los ciudadanos de Ceuta consideran que, sobre todo, lo que más les angustia no es el presente sino el futuro, porque ven a muchos jóvenes salir emigrar de la Ciudad Autónoma de Ceuta. Es evidente que este es un fenómeno bastante estructural, que no solamente sucede en Ceuta o en Melilla, pero sucede con particular incidencia y, por tanto, lo que tenemos que hacer, como he hablado en muchas ocasiones, en este caso con el presidente Vivas, es diversificar las fuentes de crecimiento económico de Ceuta y, por tanto, garantizar esa prosperidad, esas oportunidades para que la gente se quede en Ceuta y no emigre de Ceuta.
Señorías, yo creo que a lo largo de estos ocho años este Gobierno ha tenido- Lo he dicho al principio de mi intervención- que lidiar con muchas emergencias. Evidentemente hemos tenido nuestros aciertos y también nuestros errores, como todos, pero nadie puede negar que a cada una de estas crisis, a cada una de estas emergencias, hemos respondido movilizando con todos los recursos del Estado para ayudar a la gente, a la gente de a pie. Otros rescataban bancos. Nosotros lo que hacemos con estos recursos es echar una mano a las pymes, a los autónomos y a los hogares.
Y, además, señorías, lo hacemos dando la cara, hacemos dando la cara. Porque a lo largo de este mes, y no hablo solamente de las comparecencias de los ministros y ministras que se han sucedido a lo largo de esta semana y de la semana previa. A lo largo de este mes han acudido a Ceuta numerosos miembros del Gobierno de España, secretarios y secretarias de Estado, ministros y ministras, vicepresidentes, y también un servidor, para conocer de primera mano la situación, para hablar clara, cara a cara, a las autoridades ceutíes, también a las empresas y al conjunto de la sociedad de Ceuta. Y para mostrar lógicamente nuestro apoyo y nuestra empatía, porque sabemos que en estos momentos Ceuta necesita más que nunca estar arropada por el Estado.
Y por ese mismo motivo el Gobierno ha compartido la necesidad de que después de 20 años sin una visita del jefe del Estado a Ceuta y Melilla, el jefe del Estado visite estas dos ciudades españolas en las próximas semanas y transmita el compromiso absoluto del Estado con estas dos ciudades autónomas.
El cuarto frente en el que estamos trabajando es quizá el menos evidente, pero, sin embargo, creo que es el esencial y es reforzar la presencia de Europa en Ceuta y Melilla. Porque yo creo, señorías, que en 1986, cuando se produce el ingreso de España en la Unión Europea, en la hoy Unión Europea, creo que nos faltó ambición y, con cierta perspectiva, no lo digo como un reproche, nos faltó ambición y, con cierta perspectiva, creo que podríamos haber hecho las cosas un poco mejor, un poco mejor, sobre todo para esa parte emocional que evidentemente hoy se siente menoscabada como consecuencia de esta crisis. Por ejemplo, permitimos, señorías, que dos ciudades autónomas de España, en este caso Ceuta y Melilla, se quedaran fuera de la Unión Aduanera y de que muchos de estos organismos y normas comunitarias también se quedaran fuera estas dos ciudades españolas, algo que se hizo en parte para preservar el régimen fiscal especial de estos territorios para evitar roces diplomáticos. Es así, se ha reconocido, y para facilitar la adhesión de España a la hoy Unión Europea.
Pero creo que después de todas estas décadas de pertenencia de la Unión de España, mejor dicho, la Unión Europea, creo que ha llegado la hora de subsanar esta falta de ambición y de lograr una integración plena de nuestras ciudades autónomas en la Unión Europea. Y para impulsarla vamos a ofrecer a sus gobiernos una silla permanente en el Comité de las Regiones. Agradezco que también se reconozca esto por parte de las del Partido Popular, porque ellos, que han estado gobernando tanto tiempo en España, nunca lo hicieron. Por fin efectivamente se va a hacer. No solamente vamos a ofrecer a sus gobiernos una silla permanente en el Comité de las Regiones, sino que vamos a proponerles su integración en la Unión Aduanera buscando un régimen fiscal favorable, como por ejemplo se logró, ministro Ángel Víctor Torres, en Canarias. Y vamos a pedir a Bruselas que le reconozca el estatus de región ultraperiférica, algo que creo conlleva numerosas ventajas y que es importante para los ciudadanos.
Por tanto, la ambición es corregir esa falta de ambición que se produjo, y no lo critico, en el año 1986 había razones de coyuntura, de contexto que hicieron y explican lo sucedido. Pero vamos a suplir esa falta de ambición con ambición para que Ceuta y Melilla se integren más en la Unión Europea y que Bruselas entienda que estos territorios no son un problema fronterizo que debe padecer. Insisto, son las dos únicas fronteras terrestres que tenemos Europa y España en África, sino una parte integral del pasado, del futuro de Europa que deben ser reconocidas y trasladadas como tal.
Hay un último frente en el que vamos a trabajar y quiero hablarles de él porque creo que es también esencial y es mantener, sostener y robustecer nuestra política migratoria. Como he dicho antes, en 2018, señorías, cuando tuve el honor de ser elegido presidente del Gobierno después de una moción de censura, nos enfrentamos a la primera crisis migratoria de estos años que llevo al frente del Ejecutivo. Una crisis migratoria proveniente de Senegal y principalmente dirigida a las Islas Canarias. Y entonces yo me di cuenta, nos dimos todos cuenta, recuerdo además también al propio Ángel Víctor Torres, nos dimos cuenta de que no existía el mando único, que sí había puesto en pie una administración socialista antes de que gobernara el señor Rajoy y que fue desmantelada no sabemos exactamente por qué, pero, por tanto, lo que vamos a hacer es mantener y robustecer esa política migratoria.
Porque si algo han demostrado los acontecimientos de este mes, señorías, si lo vemos desde el punto de vista de país, de país, es que la política migratoria pública que está desplegando este gobierno es más necesaria que nunca. Como saben, el gobierno de coalición progresista lleva desplegando años una política migratoria integral que lo que hace es, en primer lugar, combatir las mafias y las redes que trafican con seres humanos y que al mismo tiempo apuesta por mejorar los canales de migración regular porque efectivamente necesitamos mano de obra, así lo piden las empresas, y reforzar, como he dicho antes, por ejemplo, con las políticas de cooperación o con instrumentos como Alianza África, o como también el Plan Estratégico de África, que hemos aprobado en estos últimos tiempos y que se centra particularmente en nuestra área de interés que es el África occidental… En definitiva, reforzar como he dicho antes, la cooperación con los países de origen y de tránsito de esta migración.
Y he de decirles, señorías, y quiero también recordar de estos datos a los ciudadanos y ciudadanas de España que está funcionando, que está funcionando este modelo. Miren, en el año 2025 las entradas irregulares se redujeron un 42,6% respecto al año 2024 y en lo que llevamos de año ha vuelto a caer en un 9,4% respecto al mismo periodo del año anterior. Ahora mismo, señorías, en consecuencia, España es la segunda frontera menos porosa de Europa. Muy por detrás de la ruta del Mediterráneo central, que nos lleva, por ejemplo, a Italia y después de la del flanco oriental, que evidentemente se enfrenta a una situación geopolítica muy diferente como consecuencia de la guerra en Ucrania y también de la utilización de la migración por parte de Bielorrusia en países como, por ejemplo, Lituania o también Polonia. Por tanto, lo que quiero decir con esto, señorías, es que lo sucedido en Ceuta no cuestiona el modelo. Al contrario, demuestra que el modelo anterior, el que teníamos hasta el año 2018, el que aún arrastra a buena parte de Europa hace aguas, porque no podemos seguir dejando que el problema se acumule al otro lado de la frontera, enfadándonos cuando países con menos recursos que los nuestros no son capaces de contener esa propia migración que ellos mismos también sufren.
Tenemos que entender de una vez por todas que la pobreza, que la desesperación, que los conflictos políticos, que las guerras también civiles, fuera de la legalidad internacional, constituyen fuerzas que ningún muro puede detener indefinidamente. No lo hace al sur de Estados Unidos, no lo hace en Europa del Este y no lo hará en el norte de África, donde se concentra, por cierto, la mayor desigualdad del mundo. Para que nos hagamos una idea, señorías, la diferencia de renta per cápita entre un lado de la frontera y otro hablando de la ciudad autónoma de Ceuta, se multiplica por ocho a favor de España, se multiplica por ocho a favor de España. Este es un problema estructural también, y como tal tiene que ser afrontado. Podemos levantar un muro de diez metros, de 100 metros si quieren ustedes, como proponen algunos, pero si al otro lado sigue habiendo y sigue creciendo esa miseria y esa pobreza, siempre habrá, por supuesto, alguien que esté dispuesto a trepar por una escalera más alta, cavar un túnel, un túnel o echarse al mar para cruzar con la pérdida de vidas humanas de niños y niñas que, por desgracia, vivimos también el 30 y el 31 de julio y que desgraciadamente no entiendo por qué no encuentra en muchas de las palabras y las declaraciones de muchos dirigentes políticos en nuestro país después de lo sucedido ese día.
Por eso tenemos por supuesto que reforzar nuestra frontera física. Lo venimos haciendo desde el año 2018 he dicho antes. Van a ser en total 180 millones de euros de inversión en la modernización del perímetro fronterizo en la ciudad Autónoma de Ceuta y Melilla. Sin duda lo seguiremos haciendo y por eso tenemos también, lógicamente, que optimizar nuestros sistemas de vigilancia, también nuestra cooperación sobre bases lógicamente de credibilidad y de confianza con Marruecos, pero también tenemos que darle una alternativa legal y real a quienes quieren venir a trabajar a nuestro país y a quienes además necesitamos. Porque como hemos hablado en muchas ocasiones, España sufre un reto demográfico, un invierno demográfico, como sufren también otras sociedades occidentales, y evidentemente eso tenemos que hacerlo con políticas de familias, como está haciendo el Gobierno de España. Recordemos que en esta legislatura hemos ampliado y equiparado los permisos de maternidad y paternidad, pero evidentemente necesitamos hacer mucho más si queremos garantizar la prosperidad y la financiación de nuestro Estado del bienestar. En definitiva, las jubilaciones de nuestros pensionistas o la educación de nuestros hijos e hijas o la sanidad pública y universal que tenemos en nuestro país. Tenemos que ser capaces de acoger a quienes huyen de la guerra, como, por cierto, también hicieron otros países, por ejemplo, México con nosotros durante la Guerra civil y durante los años largos de dictadura. Y tenemos lógicamente que honrar la memoria con ello de nuestros abuelos y de nuestras abuelas.
Y tenemos que ayudar a que un continente como África se desarrolle y progrese y prospere, porque a base de cerrar las agencias de cooperación, de salirse de organismos multilaterales, de recortar como está haciendo el Partido Popular y VOX allí donde gobiernan todas las políticas de cooperación, pues en definitiva, así no se reduce la presión migratoria, señorías, lo que se va a hacer es aumentarla. Ténganlo claro, señorías, por cada euro que se recorte de cooperación habrá que terminar gastando diez más en fronteras y en funerales.
Por eso, nuestro modelo es otro, nuestro modelo es otro. Nuestro modelo no es el modelo del miedo ni el del que propagan los reaccionarios. Tampoco es el de la ingenuidad. Es el modelo de la ciencia, de la humanidad, de la solidaridad. Puede que no sea muy popular, desgraciadamente, en esta Europa ultraconservadora que vivimos. Pero hoy estamos convencidos de que es lo correcto, de que funciona. Ahí están los datos. Somos de las fronteras más o menos porosas y, por tanto, más seguras de Europa en las entradas de flujos de inmigración irregular provenientes de África. Y no lo vamos a abandonar.
Y también quiero decirles que siempre estaremos con Ceuta. Este Gobierno, lo he dicho antes, siempre ha dado un paso adelante ante las crisis. No lo vamos a dejar de hacer ahora. Y, en ese sentido me va a permitir, señora presidenta, señorías, que mis últimas palabras de esta primera intervención sean dirigidas directamente a los ciudadanos y ciudadanas ceutíes. Porque soy muy consciente -lo dije también el 31 de julio- que estáis viviendo momentos difíciles, que habéis pasado miedo también angustia. Que cuando habéis salido a la calle, pues os ha costado reconocer vuestro barrio y llevar una vida normal.
También sé que la mayoría de vosotros y vosotras sois personas tolerantes, solidarias, que os habéis compadecido de los 141 migrantes que se dejaron la vida hace un mes y de los que hoy desgraciadamente deambulan por vuestras playas. Lo sé porque muchos de vosotros y vosotras lo que habéis hecho es volcarnos para ayudarles en lo peor de la crisis. Lo que habéis hecho es acoger voluntariamente a menores que estaban solos. Es encomiable la labor que están haciendo muchas asociaciones de vecinos en muchos de estos barrios. Habéis repartido comida, también ropa entre los más vulnerables. Les dejasteis que se ducharan en vuestras casas, que llamaran a sus seres queridos desde vuestros móviles. En definitiva, sé que la mayoría de vosotros y vosotras estáis respondiendo a esta situación excepcional con paciencia y con una empatía que, reconozcámoslo, sería difícil encontrar en otros lugares.
Y sé que hasta ahora la respuesta que hemos dado las administraciones no es suficiente. Nunca va a ser suficiente -me hago cargo de ello- hasta que no se recupere la normalidad.
Y como presidente del Gobierno os garantizo tres cosas. La primera es que el Gobierno os va a tratar siempre con total y rotunda honestidad. No vamos a promover ni prometer soluciones mágicas como hacen otros. Vosotros, especialmente los ceutíes y los melillenses, saben perfectamente, conocen mejor que nadie la realidad de sus ciudades. Saben qué hay al otro lado de la frontera. Son conscientes de que muchos de los que ahora visitan Ceuta no habían estado nunca antes y no se acordaron de vosotros cuando estaban en el poder y tenían la posibilidad mínima de hacer algo, de echar una mano.
La situación, sin duda alguna, le quiero decir a los ciudadanos ceutíes, va a ir mejorando, va a resolverse el problema y no me cabe duda de que como ocurrió también en las Islas Canarias, Ceuta saldrá más reforzada de este embate.
Lo segundo que puedo garantizarles a los ciudadanos de Ceuta es que estamos usando todos los recursos que tenemos para ayudar a Ceuta y que vamos a habilitar muchos más, todos los que sean necesarios hasta que se recupere cuanto antes esa normalidad y esa tranquilidad.
Simplemente para que, recapitulando, demos algunos datos. Desde el 10 de agosto hemos reubicado a 3300 migrantes, hemos retornado a 3658 migrantes. Quiero recordar que el 90% de todos ellos, nueve de cada diez, salieron las horas y en los días posteriores al 30 y al 31 de julio, solo en la última semana hemos sacado de las calles a 1530, entre acogidas, retornos y expulsiones. Y en las próximas dos semanas pretendemos sacar al menos a otros 1500 más, lo que debería evitar, o mejor dicho, aliviar sustantivamente la situación de la ciudad.
En cuanto a las ayudas económicas, nuestro objetivo es que cuando en cuanto puedan solicitarse se hagan en menos de diez días y que empiecen a pagarse el día 6 de octubre como muy tarde.
Esto es, en definitiva, son los plazos que manejamos. Sé que no son todos los rápidos que quisieran, que quisierais los ciudadanos ceutíes.
Desgraciadamente contamos con los recursos que contamos y hay procesos que no pueden acelerarse porque evidentemente tenemos una legislación que ampara precisamente esos derechos. Pero las cosas avanzas, avanzan en la buena dirección y os aseguro que no vamos a parar hasta que se recupere vuestra normalidad y salga Ceuta más fortalecida que antes de este embate.
De hecho, lo último que me gustaría trasladarles, trasladaros a los ciudadanos ceutíes es que quiero garantizarles que no nos vamos a olvidar de vosotros y vosotras tampoco cuando eso ocurra, cuando sea superada esta fase. Este gobierno no renunciará jamás a la soberanía española de Ceuta y de Melilla, porque tenemos claro el pasado de estas ciudades, pero sobre todo porque tenemos claro el futuro para estas ciudades. Por eso hemos invertido en estos territorios más que ningún otro gobierno en la historia de la democracia española: 577 millones de euros, el doble de lo que transfirió la administración del señor Rajoy. Y por eso no vamos a parar de trabajar hasta que Ceuta salga de una situación difícil, pero lo haga de forma más fuerte, más próspera y más integrada con el resto de España y también en la Unión Europea. No va a ser fácil, señorías. Nunca lo es, pero lo vamos a lograr una vez más. Ese es nuestro compromiso. Esa es nuestra tarea, esa es nuestra convicción y lo vamos de nuevo a lograr.
Nada más. Y muchas gracias, señora presidenta.
(Transcripción editada por la Secretaría de Estado de Comunicación)