San Martín de la Vega (Madrid)
INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, PEDRO SÁNCHEZ
Muchísimas gracias, querido Luis; querido ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación; querido Fran, delegado del Gobierno. También al alcalde de San Martín de la Vega. Al conjunto del equipo del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Por supuesto, a los representantes del sector agrario.
Quisiera especialmente dedicar mi reconocimiento a Enrique por permitirnos el poder presentar este plan estatal tan importante para el sector en su casa. Y también dar las gracias tanto a él como a Sergio por compartir conocimiento con aquellos que no lo tenemos y, por tanto, aprender en el día de hoy.
Antes lo decía el ministro. Es cierto que a comienzos de este año poca gente, si lo pensamos en perspectiva, tenía un conocimiento exacto de dónde ubicar el estrecho de Ormuz en el mapa. Y, sin embargo, de la noche a la mañana, ese accidente geográfico, situado a 6000 kilómetros de nosotros, se nos hizo familiar y cercano a todos los ciudadanos y ciudadanas. El conflicto impactó de lleno en el precio del gas y del petróleo, como bien sabemos. Pero había, además, una consecuencia potencialmente aún más grave, y es la de que por ese corredor marítimo pasa por casi un tercio del comercio global de fertilizantes. Es decir, que las consecuencias de la guerra podían llegar no solo a los surtidores de gasolina, como llegó, sino también a las neveras de la gente. En pocas palabras, nos dimos cuenta una vez más -antes el ministro hacía referencia a la guerra de Ucrania- que la llamada geopolítica irrumpe de golpe, nunca mejor dicho, en las cosas del comer y nos afecta en el día a día.
Los fertilizantes, aquí se ha dicho, son una suerte de combustible de la tierra.
Son lo que convierte un puñado de semillas en cosecha y tienen un impacto directo sobre las explotaciones agrícolas, como bien nos ha recordado antes Héctor. Sobre los márgenes, esa rentabilidad a la cual hacía antes referencia y sobre el precio final de los alimentos. Por tanto, sin ellos esto que hemos llamado la seguridad alimentaria no sería posible.
Desde el Gobierno y desde el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación fuimos conscientes desde el primer minuto, en todos los Consejos de Ministros y Ministras hemos tratado el tema y por supuesto, bajo el liderazgo de Luis Planas, tanto en la cesta de la compra como en la viabilidad de un sector que ya de por sí tiene que lidiar con muchísimas incertidumbres, como la emergencia climática, como las sequías, como las inundaciones o como las plagas, por citar algunas de las incertidumbres que padecéis a diario.
Por eso decidimos de nuevo actuar con toda la potencia de la Administración General del Estado y con un volumen de recursos que yo diría, querido ministro, no tiene precedentes. Con acciones que llegan de manera directa a nuestros productores y productoras. Precisamente hoy publicamos el primer listado de 425.000 beneficiarios y beneficiarias de la ayuda para la compra de fertilizantes por más de 600 millones de euros. Más de 600 millones de euros, 425.000 beneficiarios y beneficiarias.
Pero no nos vamos a quedar ahí, sino que seguimos. El pasado lunes en el Consejo de Ministros y Ministras ampliamos en 165 millones de euros el fondo para la compra de fertilizantes.
No son, por cierto, antes lo ha dicho el ministro, medidas aisladas. En total, para que nos hagamos una idea, hemos movilizado más de 1.100 millones de euros en ayudas al sector primario para paliar esta crisis. Y subrayo lo de esta crisis. Me refiero al conflicto entre Estados Unidos e Irán. Una cifra que es, para que nos hagamos una idea del esfuerzo que se está haciendo desde el Gobierno de España, más del doble de la media europea, más del doble de la media europea.
Y, además, seguimos sosteniendo medidas que, por cierto, ya funcionan. Con un segundo real Decreto de respuesta prácticamente lo que estamos haciendo es duplicar las ayudas por hectárea. Mantenemos el descuento de 20 centímetros por litro en el gasóleo A. Y consolidamos una línea de ese banco público, que es el Instituto de Crédito Oficial, específica, con hasta 300 millones de euros disponibles para quien necesite esa financiación.
Creo que es así como protegemos al sector primario en nuestro país, agricultores y ganaderos. Con hechos, no solamente con palabras y siendo, por cierto, conscientes de una doble realidad que me gustaría compartir con todos ustedes.
Primero, que muchas explotaciones trabajan con márgenes muy estrechos y creo que el testimonio de Héctor es muy significativo de lo dicho, porque precisamente ha puesto un especial énfasis en la rentabilidad de las explotaciones agrarias. Por lo tanto, lo primero que tenemos que saber es que las explotaciones ya trabajan sobre márgenes muy estrechos.
Y, en segundo lugar, de nuevo la incertidumbre en este sector impacta en todos y cada uno de los hogares de nuestro país, en todos.
En cualquier estudio demoscópico ¿cuál es una de las principales preocupaciones que tienen los ciudadanos y ciudadanas, además, lógicamente, del acceso a la vivienda? El coste de la vida, es decir, muy significativamente el precio de los alimentos.
Por esa razón, creo que apoyar a nuestros agricultores y agricultoras en momentos de especial dificultad, como estamos viviendo en estos últimos años, es mucho más que un deber moral, es un compromiso con el conjunto de la sociedad.
Y también quiero decir que si algo hemos aprendido en estos últimos años es que estas medidas de apoyo no solo deben ayudar a superar escenarios de crisis, es decir, a responder o a reaccionar a escenarios de crisis sobrevenidos, que nada tienen que ver ni con la posición de España, ni por supuesto, tampoco con los errores o aciertos que hayamos podido cometer en Europa, sino que son ajenos. Pero no solamente hay que responder a lo urgente, sino que también hay que hacer frente a lo importante y, por tanto, deben servir para prevenir presentes y futuras crisis.
Por eso creo que es tan importante lo que hoy estamos presentando, dar una respuesta estructural a los desafíos coyunturales, porque efectivamente nos van a ayudar a anticiparnos, a impulsar transformaciones estructurales necesarias si queremos efectivamente que la competitividad del sector primario sea la que deseamos.
También tenemos que responder a la pregunta de hacia dónde queremos dirigir esa transformación. Y creo que la respuesta la tenemos todos -también la ha dicho Sergio en sus palabras-: Hacia una agricultura más sostenible que, evidentemente, tiene que ser más eficiente para ser más competitiva y menos dependiente del exterior en la medida de nuestras posibilidades.
Estos son, señoras y señores, algunos de los objetivos marcados por el Plan de Acción Europeo sobre Fertilizantes al cual antes ha hecho referencia el ministro Planas y que, por cierto, España comparte plenamente.
Pero no solo se trata de apuntar en la dirección correcta, sino de avanzar en ese camino. Y, por cierto, hacerlo con una cierta celeridad, porque en Europa solemos ir a lo mejor con un paso un tanto lento. Por eso creo que es importante lo que hoy estamos anunciando -y quiero de nuevo reconocer al ministro Planas y a todo el equipo del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, su compromiso-, porque lo que estamos presentando es nuestro propio Plan Estatal de Fertilizantes. Un plan con recursos, un plan con calendario, con medidas concretas y con una clara vocación de escucha para que prime la voz de nuestro campo en su elaboración.
Ya está en marcha el grupo de trabajo interministerial. Después vendrá el diálogo con todas las administraciones, también competentes en la materia y, por cierto, con todos los actores implicados.
El objetivo cuál es. El objetivo es que este plan lo sea de todos y de todas, y que esté listo para el primer trimestre del año 2027. Es evidente, somos exigentes en el calendario porque tenemos bien identificados los tres ejes de acción prioritaria, que creo que además compartimos todos los que estamos aquí presentes.
Primero, tenemos que hacer una apuesta por la Agricultura de precisión, o continuar con esa apuesta por la agricultura de precisión. Lo hemos visto hoy con la demostración de drones, de herramientas de monitorización agronómicas aplicadas al cultivo de maíz. Creo que la tecnología nos permite llegar donde hace unos años sencillamente parecía imposible, nos permite conocer mejor el suelo -como me han explicado tanto Sergio como Enrique-, optimizar recursos, reducir costes y, por tanto, ganar en rentabilidad. Y eso significa, por tanto, menos gasto, menos impacto ambiental, más capacidad para competir en mercados globales. Por tanto, en primer lugar, Agricultura de precisión.
Segundo, algo que ha dicho el ministro y que yo comparto plenamente, que es la autonomía estratégica, es decir, reducir nuestra dependencia. No vamos a cerrarnos, no es una caída en un proteccionismo que no nos llevaría a ningún lado, pero sí hay que reducir nuestra dependencia, por ejemplo, de fuentes de energía que no son las nuestras; pongo el caso del gas natural para fabricar fertilizantes.
Se trata, por tanto, de elegir entre seguir siendo dependientes y vulnerables, o afrontar esa transformación agraria con la misma determinación que hemos abrazado, por ejemplo, otro tipo de transformaciones como es la energética y que nos ha hecho ser, digamos, en precios competitivos respecto a otras muchas economías europeas. Es decir, creo que podemos afrontar esta transformación agraria para ganar en autonomía estratégica y, por tanto, por qué no decirlo también ser soberanos desde el punto de vista agrario.
El tercer eje se articula en torno a algo que hemos hablado en muchas ocasiones a lo largo de estos últimos años y que también hemos levantado cierta arquitectura legislativa sobre ella. Me refiero a la transparencia en los precios, con un sistema de información sobre el mercado de fertilizantes que nos permita, por ejemplo, anticiparnos a la evolución de los precios, detectar tensiones, responder con rapidez a situaciones inflacionistas sobrevenidas, como por ejemplo estamos viviendo en estos últimos tiempos.
En definitiva, lo que proponemos desde el Gobierno de España de la mano del resto de autoridades, y espero también que de la mano del sector, es que España produzca, por supuesto, más y mejor, pero que también lo haga reduciendo su dependencia y podamos apoyar con más eficacia a quienes garantizan nuestra seguridad alimentaria.
Por tanto, gracias a todo ello hay yo creo que muchas opciones de continuar siendo una potencia agroalimentaria de primer nivel, cuartos en volumen de exportación a nivel europeo, décimos a nivel global. Exportamos en cantidad, pero sobre todo como aquí en muchas ocasiones nos dice el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, lo hacemos en calidad gracias al compromiso lógicamente, de nuestros agricultores y agricultoras con la innovación. Antes precisamente se hablaba de la innovación y creo que esa es un ejemplo inspirador, si me permitís, para todos los que trabajáis en el campo, lo que lo que demostráis a muchos otros sectores y por supuesto, también al Gobierno de España, vuestro interés y vuestro compromiso con la innovación. Y también me gustaría reivindicar la incorporación de las mujeres que ya representan el 30% del empleo del sector primario.
Ahora, yo creo que tenemos que continuar con esa ambición. Debemos ir más allá, cuidando más y mejor al casi medio millón de agricultores y ganaderos que cuidan de nosotros con un compromiso real y también con políticas mucho más ambiciosas, porque efectivamente el momento lo exige.
Termino. Termino en primer lugar dando las gracias por la hospitalidad y por esta mañana, donde sinceramente he aprendido mucho. Lo que hoy estamos presentando no es solamente un Plan Estatal sobre Fertilizantes. Lo es, pero no solo, y no quiero minusvalorar el hecho de que nosotros hayamos planteado este Plan Estatal de Fertilizantes como un complemento para acelerar el paso que tiene que venir de Bruselas. Pero no es solamente un Plan Estatal de Fertilizantes. Es un plan, como he dicho antes, de soberanía alimentaria, de autonomía estratégica. Es un plan sobre una transición que debemos afrontar entre todos y que debe ser justa, pensando sobre todo en los trabajadores y trabajadoras del campo y de la ganadería. Tiene también que ser un plan que abrace la innovación y, sobre todo, tiene que ser un plan para que tengamos unos precios justos y, por supuesto, también unos pueblos más vivos.
Porque, evidentemente, la España rural no es una periferia del progreso, es una de sus columnas vertebrales y así es como nosotros lo concebimos desde el Ejecutivo de España. Es la que produce, la que alimenta y también la que protege nuestro territorio; la que conserva nuestra diversidad, la que mantiene viva nuestra tierra y la que también hace que, en fin, los efectos tan difíciles que estamos viviendo en estos últimos días con incendios ya en algunas partes de España, puedan ser más acotados y más reducidos, dada la gravedad, en todo caso, de los mismos.
Por tanto, lo que quiero trasladaros es que contamos con todas y todos vosotros y vosotras para, efectivamente, seguir sembrando el futuro de nuestro país. Y de nuevo, enhorabuena, ministro, y manos a la obra.
(Transcripción editada por la Secretaría de Estado de Comunicación)