Intervención del presidente del Gobierno en la inauguración de la línea de Alta Velocidad a Burgos

21.7.2022

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Burgos

INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, PEDRO SÁNCHEZ

El viaje en tren que acabamos de realizar supone, como han dicho antes el presidente y también la ministra, un hito más en la historia de la alta velocidad en nuestro país.

Una historia que no deja de renovarse y de cobrar nuevos impulsos.A partir de mañana, el AVE entre Madrid y Burgos va a comenzar a operar, como saben ustedes, de forma regular. Los casi 90 kilómetros que hemos inaugurado hoy entre Venta de Baños y Burgos de la línea Madrid-Burgos lo que hacen es consolidar a España en el liderazgo mundial de la movilidad sostenible.

Y eso es lo que me gustaría en primer lugar, compartir con todos ustedes.Somos el primer país de Europa, el primer país de Europa y el segundo del mundo solo por detrás de China, en kilómetros de alta velocidad. Y, además, nos cabe el orgullo de haber realizado esta gigantesca transformación en un tiempo récord.

Porque este año se cumplen tres décadas de la puesta en servicio de la primera línea de alta velocidad entre Sevilla y Madrid. En apenas 30 años, la red se ha multiplicado casi por ocho, hasta alcanzar los 4.000 kilómetros de líneas ferroviarias de alta velocidad, con unas inversiones acumuladas, para que tengamos en cuenta las cifras, que superan los casi 57.200 millones de euros. Es decir, que estamos hablando de unas cifras verdaderamente importantes, desde el punto de vista de la contribución del sector público a esa cohesión territorial a la cual antes se hacía referencia.

Aquel primer AVE no solo cambió nuestra forma de viajar, sino algo todavía mucho más importante, y es la percepción que teníamos de nuestro territorio. De pronto, las distancias entre ciudades quedaban reducidas a unos tiempos que en el año 1992 nos parecían casi de fantasía, pero que todavía hoy nos producen asombro cuando cogemos el AVE.

Ya nadie, en consecuencia, puede dudar de que la apuesta de España por la alta velocidad es una gran historia de éxito. Se ha demostrado que constituye un poderoso instrumento ahora para conectar, vertebrar, dinamizar grandes territorios de nuestro país; contribuye también de forma decisiva a reducir nuestra dependencia, como decía antes la ministra, de energías fósiles contaminantes, impulsando una movilidad mucho más limpia, mucho más eficaz, y también transforma para siempre las ciudades donde se asienta, abriendo nuevas oportunidades de crecimiento, de desarrollo económico, social y cultural.

Así ocurrió en Sevilla hace 30 años. Así ha ocurrido en todas y cada una de las capitales y poblaciones que hemos ido sumando a esta red desde entonces. Y así estoy convencido, querido alcalde, va a ocurrir hoy en Burgos, que además está llamada a jugar, como bien se comentaba antes, un papel crucial en todas las siguientes fases del despliegue de la alta velocidad en nuestro país.

Ahora se podrá viajar entre Burgos y Madrid en apenas hora y media, 45 minutos menos de lo que se tardaba hasta ahora. Y no solamente eso: este ahorro de tiempo va a ir acompañado de un gran incremento del servicio, porque estamos pasando de 15 frecuencias semanales a 32 frecuencias semanales; es decir, más del doble de trenes entre las dos ciudades.

Y además del aumento de la capacidad, la regularidad, el confort, hay un aspecto que a mí me gustaría también subrayar en esta intervención, y es especialmente el que está relacionado con la seguridad, algo imprescindible en una línea diseñada para alcanzar una velocidad máxima de explotación de 300 kilómetros por hora, como hemos podido disfrutar en este viaje.

Por eso, este servicio cuenta con unas tecnologías punteras en señalización, en control de tráfico, en telecomunicaciones, conforme a los máximos estándares europeos, además del preceptivo vallado a ambos lados de la plataforma. Pero la transcendencia de esta línea que hoy inauguramos, como bien comentaba antes, el presidente Mañueco, va mucho más allá de la llegada del AVE a Burgos. Porque esta ciudad representa un paso clave dentro de un proyecto, de un proyecto largamente ambicionado, como es el poder cruzar España de punta a punta; es decir, de sur a norte, en alta velocidad.

Burgos, en consecuencia, se va a convertir hoy en una puerta imprescindible para llevar por fin una de las redes ferroviarias más punteras del mundo al País Vasco y, de ahí, a la frontera con Francia. Una demanda que yo juzgaría de histórica e imprescindible también, que cada vez está más cerca de hacerse realidad. Simplemente para que sepan, esta misma semana el Consejo de Ministros lo que ha hecho ha sido aprobar la licitación para redactar los proyectos de todos los subtramos entre Burgos y Vitoria, con un presupuesto de más de 27 millones de euros.

Y gracias a esta nueva línea, de acuerdo a la planificación, el trayecto entre Burgos y Vitoria se realizará en apenas media hora, lo cual quiere decir que se podría viajar en poco más de dos horas desde Vitoria hasta Madrid. Y el tercer hito que me gustaría compartir con todos ustedes de este proceso va a ser, obviamente, la ejecución de los tramos, como hemos visto en el vídeo, pendientes del ramal Bilbao-Vitoria, de la Y vasca, cuyos trámites estamos agilizando. Ya hemos adjudicado el contrato para el proyecto básico del nudo de Arkaute, con su integración en Vitoria-Gasteiz. Y quiero además anunciar hoy aquí, en Burgos, que gracias a los protocolos suscritos en el mes de febrero, vamos a lanzar en breve la convocatoria para la llegada provisional de la Alta Velocidad a Basauri, y de la definitiva a la nueva estación de Abando.

Porque al final de lo que estamos hablando es de grandes capitales como Burgos, como Madrid, como Valladolid, como Vitoria, como Bilbao. Pero no podemos olvidar que el despliegue de la alta velocidad hacia el norte va a favorecer también a ciudades como Miranda de Ebro, como Tolosa, como Irún, como Llodio, y también a un gran número de poblaciones medianas y pequeñas en el radio de influencia de unas infraestructuras como las que estamos hoy inaugurando.

En definitiva, como bien se comentaba antes, esta es una inauguración muy importante para Burgos, pero es un proyecto de país, un proyecto que vertebra, que cohesiona, porque, como han demostrado estos 30 años, a los cuales antes hacía referencia desde la apertura de esa línea a Madrid-Sevilla, mejoras en conectividad tan radicales como las que representa el AVE, se traducen directamente en nuevas oportunidades de empleo, mayor cohesión social, en mayor cohesión territorial, en sostenibilidad, en independencia energética. E incluso también en un impulso decisivo a nuestra poderosa industria turística, como bien antes se ha recordado.

Quisiera, para terminar, agradecer particularmente la presencia de Su Majestad, con una compañía tengo el placer de haber recorrido ya unos cuantos kilómetros inaugurales de la alta velocidad en estos últimos días. Pero fíjese, señor, hace poco, veía precisamente una foto de la inauguración del AVE Sevilla de 1992, en la que usted se encontraba presente y contaba entonces, si no me equivoco, señor, -me permitirá que lo pueda compartir- con 24 años de edad.

Pertenecemos muchos de los que estamos aquí, señor, a esa generación que ha conocido en primera persona el despliegue de la alta velocidad en España y que somos muy conscientes de la enorme transformación que ha supuesto la alta velocidad para nuestro país. Lo que comenzó como un sueño de modernidad, una quimera para muchos escépticos, es hoy una realidad cotidiana para las nuevas generaciones. Son ellas las que con más fuerza nos piden que sigamos avanzando, con nuevas líneas y con nuevas conexiones.

Y eso es algo que da una buena medida, no solo de la evolución de nuestra sociedad, sino también de que su red de progreso sigue intacta y, por lo tanto, responder a esa demanda creo que es la obligación de todo gobierno y puedo asegurar que, en nombre del Gobierno de España, vamos a hacerlo con el mayor de los entusiasmos.

Y, por último, deseo terminar expresando también mi satisfacción y mi reconocimiento por reunirnos hoy aquí, en esta estación que lleva el nombre de una gran persona, de una gran mujer, de la mujer que hizo tanto por la democracia, la modernidad y la igualdad en nuestro país como Rosa Manzano. Porque cuando un país sabe unir los avances técnicos con los avances en valores, sencillamente se convierte en un país imparable. Ese es el progreso que la inmensa mayoría de nuestra sociedad desea para España. Y ese es precisamente el compromiso del Gobierno de España: que nuestro país continúe avanzando.

Nada más. Y muchas gracias. Enhorabuena a los burgaleses.