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Intervención del presidente del Gobierno ante la Selección Femenina sub-17 de fútbol

La Moncloa, miércoles 6 de febrero de 2019

Buenas tardes.

Unas breves palabras, al menos también para contextualizar esta intervención y, sobre todo, este acto.

Amigas, amigos, Luis, presidente de la Federación,

Es un verdadero lujo teneros hoy aquí a las jugadoras y a todo el cuerpo técnico de la Selección Sub-17, porque nos transmitís tantos valores positivos que es imposible no contagiarse de vuestra fuerza y entusiasmo.

Lo primero que quiero es daros las gracias. Gracias por no rendiros, gracias por trabajar duro y gracias, sobre todo, por creer en vosotras. Gracias también por hacernos sentirnos orgullosos de nuevo al ver a nuestra Selección por el mundo transmitiendo los mejores valores de nuestra sociedad española.

Cuando dentro de unos años nos preguntemos en qué momento comenzamos a valorar en su justa medida el deporte y el fútbol femeninos, diremos que fue, precisamente, en el año 2018: Un año lleno de éxitos conseguidos por deportistas como vosotras, con nombres y apellidos, a todo tipo de deportes, algunos con más seguimiento, como es el fútbol, pero también otros más desconocidos. A todas ellas creo que también en este acto también les estamos rindiendo un tributo merecido.

Pero en todos los casos, estas victorias son el resultado del esfuerzo, de la dedicación de mujeres decididas y ganadoras. El siglo XXI, lo he dicho muchas veces, es el siglo de las mujeres. Algo que se evidencia en hechos como estos, y que debemos valorar más y reconocer mejor.

Durante años la costumbre ha sido la contraria. Ha sido la de callar, la de ocultar, y creo que lo importante es romper el muro de la indiferencia: nunca que haya más indiferencias. Sois el orgullo del deporte español, y como tal se os debe reconocer.

Lo ha empezado a hacer la sociedad, pero también lo tienen que hacer todas las Administraciones Públicas. Todas y cada una de las instituciones públicas. Y nosotros nos lo tomamos como una prioridad. La premisa del Gobierno es clara: ser mujer y deportista no puede ser cuestión de heroicidad. Ni el deporte femenino debe estar escondido a la sombra de las categorías masculinas.

En pocos sitios como en el deporte se ve más clara, la desigualdad, la brecha de desigualdad entre hombre y mujeres que tenemos que romper entre todos: la sociedad y, por supuesto, también, las instituciones públicas. Cerrar esa brecha de desigualdad es una de las prioridades, quiero deciros, que asumir en primer persona cuando asumí la responsabilidad como presidente del Gobierno.

Pertenecéis a una generación cansada de que a las palabras no les acompañen los hechos. Y eso explica buena parte del desencanto hacia las instituciones que tiene el conjunto de la sociedad española.

En el Gobierno somos conscientes de ello, y por eso quisimos que desde el primer minuto, ese compromiso se materializara en medidas tangibles. En medidas que pudierais tocar.

La lucha por la igualdad real entre hombres y mujeres, la lucha por el reconocimiento del deporte femenino, es una urgencia. Ningún asunto de justicia elemental puede esperar, y por tanto, no valen las excusas, Existe una anomalía, una discriminación del deporte femenino y de la mujer deportista, y hay que acabar ya con ello.

Por eso, el pasado viernes aprobamos en el Consejo de Ministros, lo que se ha llamado el Anteproyecto de Ley del Deporte, que habréis visto en los distintos medios de comunicación recogido. Para que os hagáis una idea, esta Ley del Deporte, sustituye a una de 1990. Es decir, se han tardado 19 años en aprobar una Ley con todo lo que ha cambiado el deporte, y, sobre todo, en lo vinculado a la igualdad entre hombres y mujeres.

Pero mirad, el Anteproyecto contempla varias medidas para acabar con la brecha entre hombres y mujeres en el deporte. Y, en eso, también quiero reconocer el papel de Luis, porque ha hecho mucho para esta Ley tuviera lugar. Simplemente os voy a relatar algunas, porque seguro que toca la tecla de alguna de vuestras preocupaciones en el día a día. Por ejemplo:

La integración igualitaria en los órganos de dirección, de gobierno y representación de las entidades deportivas, conforme a la Ley de Igualdad. Es decir, que haya representación paritaria.
La protección de la conciliación, de la maternidad, de la lactancia, así como la igualdad en dietas y premios en cualquier competición en la que se haya aportado dinero público, que creo que también este es uno de los elementos fundamentales que en muchas ocasiones hablando con entrenadores, o entrenadoras de vuestros equipos nos habéis trasladado.

Medidas para garantizar la igualdad en los derechos y deberes de los deportistas.

La fijación de protocolos contra la violencia hacia las mujeres, el acoso y abuso sexual en el seno de las entidades deportivas.

La creación de una comisión de género en todas y cada una de las federaciones, que deberá remitir un informe anual al Consejo Superior de Deportes.

Y también la promoción de una mayor visibilidad del deporte de categoría femenina en los medios de comunicación, singularmente en los medios de comunicación públicos.

Por tanto, amigas y amigos,

Yo creo que algo ha empezado a cambiar en el interés hacia el deporte femenino. Lo ha hecho gracias a vosotras, y ahora nos toca a las instituciones públicas poner de nuestra parte.

Acabo con una anécdota que ha ocurrido hace unas pocas semanas, unos pocos días, pero que me parece muy ilustrativo del gran cambio que se ha producido en el deporte femenino: Hace 3 años, el equipo líder de la liga de fútbol femenino, entonces el Athletic de Bilbao, tuvo que cancelar una rueda de prensa porque ni un solo medio de comunicación acudió a cubrir esa rueda de prensa.

Tres años después, hace escasos días, en el estadio de San Mamés se batió el record de asistencia a un partido de fútbol femenino. Más de 48.000 personas -se dice pronto, más de 48.000 personas- acudieron al partido del equipo femenino del Athletic de Bilbao contra el del Atlético de Madrid.
Aquellas gradas rebosantes significaban muchas cosas. Pero sobre todo, significaba, reconocimiento. Reconocimiento al esfuerzo de todas y cada una de las personas, de las mujeres que lideráis el deporte femenino.  Han sido años, décadas de trabajo en silencio, contracorriente, y estoy convencido de que en  muchas ocasiones, ingrato.

Por eso, de nuevo, os quiero transmitir en nombre del Gobierno, y me atrevería a decir, también, del conjunto de la sociedad española, las gracias y la enhorabuena. España entera está orgullosa de vosotras, y se siente reconocida en los valores que defendéis en el terreno de juego.
Dicen que lo importante es participar, al menos eso es siempre lo que nos dicen cuando empezamos a hacer deporte. Y sin duda  participar es importante. Pero ganar como lo hacéis vosotras no está mal tampoco.
 
Así que, felicidades, mucha suerte en la Copa del Algarve, y sentíos como en casa, porque esta también es vuestra casa.
 
Gracias.

(Transcripción editada por la Secretaría de Estado de Comunicación)

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