Entrevista al presidente del Gobierno en el programa "El Cascabel", de 13 TV (Primera parte)

3.12.2015

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A. Jiménez.- Hoy empieza el final de la cuenta atrás hasta el 20 de diciembre.

Presidente.- Pues sí, porque la campaña empieza a las doce de la noche.

A. Jiménez.- Sí, señor.

Presidente.- Estamos animados. Vamos a dar la talla.

A. Jiménez.- Son cuatro años los que se ha tirado usted aquí, en La Moncloa. ¿Ha sentido esto que se da en llamar el "síndrome de La Moncloa"?

Presidente.- Yo creo que no. Lo que pasa es que fue una legislatura mu dura y muy complicada. Entonces, le he metido muchas horas en el despacho al que vamos, pero era lo que tocaba.

Para mí es un honor ser presidente del Gobierno de España. Me ha tocado una época muy complicada, pero creo que las cosas ya se pueden ver ahora de otra manera y el futuro será mejor.

A. Jiménez.- ¿Cómo lo han llevado su familia y sus hijos estos cuatro años?

Presidente.- Bien. Mi mujer, bien. Es una persona tranquila, sensata y muy equilibrada, y lo ha llevado bien y me ha ayudado mucho. Los niños llegaron aquí… Juanito llegó con seis años y Mariano llegó con doce años; pero luego bien, porque, realmente, nuestra casa está a cinco minutos de aquí en coche. O sea, yo vivo muy cerca, ellos siguen en el mismo colegio con los mismos amigos y haciendo prácticamente las mismas cosas. Desde ese punto de vista, yo creo que mi familia lo ha llevado bien.

A. Jiménez.- ¿Se ha repuesto ya Juanito de las collejas?

Presidente.- Éste es un país bárbaro, porque en los últimos días he estado en un congreso de "Startups", de nuevas empresas en el ámbito de la tecnología, de los contenidos digitales y tal, y hubo cinco o seis que me dijeron: "oiga, no tiene usted ninguna razón en dar una colleja a Juanito, porque todo lo que ha dicho es absolutamente cierto". Y les dije: no será para tanto, ¿no?

A. Jiménez.- Me comentaron que estaba inducido por alguien que quería hacerle alguna bromita a Manolo Lama, que le dijeron "tú dile que es muy malo el comentario" a ver cómo reacciona éste.

Presidente.- Yo no era; pero lo que era malo, por lo visto, y luego me he enterado, no son los comentarios, porque la verdad es que lo hace muy bien; el problema es que creo que lo repiten de manera continuada. O sea, que es la empresa la que tiene que mejorar y no los comentaristas, que son muy buenos.

A. Jiménez.- Quienes le conocemos sabemos que usted es un hombre cercano, un hombre accesible, y tiene un gran sentido del humor; pero hay muchos españoles que le están descubriendo ahora, en estos últimos días, al hilo de esta precampaña. ¿Por qué ha tardado tanto, probablemente, en dar esta imagen?

Presidente.- Yo lo que creo que ha pasado es que le he dedicado prácticamente el 80 por 100 de la Legislatura, y todavía continuamos, a resolver problemas que eran muy duros y difíciles. Entonces, yo le he prestado poca atención a explicarme, a salir a la calle, a decir lo que estábamos haciendo, y lo que he intentado era arreglar los problemas. Fíjese, el año 2012, recuerdo, fue un año demoledor, porque teníamos la amenaza del rescate, decían que nos iban a echar del euro, el paro aumentaba todos los días, teníamos un crecimiento económico negativo… Es que ha sido complicado y me he concentrado en lo que era mi principal obligación; pero estas cosas pasan.

A. Jiménez.- ¿Le está divirtiendo esta precampaña, acudiendo a programas deportivos, como "Tiempo de Juego" el otro día, un programa de entretenimiento? ¿Le divierte todo esto? No sé si usted va a terminar bailando, no sé si en plan Iceta o como la Vicepresidenta.

Presidente.- Es difícil que yo termine bailando, porque cada uno es como es y uno no puede pretender ser lo que no es. Lo que pasa es que… A lo mejor, desde luego, la Vicepresidenta baila, y es algo natural; pero en mi caso no.

Efectivamente, esta temporada la verdad es que lo estoy pasando bien y también me da la oportunidad para explicar lo que hice, y lo que creo que debemos hacer en el futuro. Realmente me encuentro bien, estoy bien de ánimo y estoy cómodo.

A. Jiménez.- Sí le vi con Bertín cocinando. No sé si usted es amigo de la cocina, si es un cocinillas o no.

Presidente.- No, soy bastante malo. Tampoco tengo yo muy claro que Bertín sea mucho mejor que yo, pero hay opiniones para todos los gustos.

A. Jiménez.- Han sido cuatro años bastante duros, complicados. ¿Ha pasado alguna noche sin poder dormir, en vela?

Presidente.- He pasado una, pero no aquí, en Japón, en un viaje. Fue la primera vez en mi vida que no dormí ni un… Bueno, hubo otra. Una fue en Japón, porque fui incapaz de dormir con el cambio horario, habíamos parado en Kazajstán, en Astaná y tal; y luego hubo otra que no dormí, que fue cunado negociamos el dinero del presupuesto europeo para España y, sobre todo, los fondos para la agricultura. Empezamos a la una de la tarde y terminamos a las tres de la tarde del día siguiente; pero a las siete de la mañana se pudieron rebanar quinientos millones de euros, que no es ninguna broma, para el tema de la agricultura.

A. Jiménez.- Le decía si aquí, en La Moncloa, había pasado alguna noche casi en vela, no poder dormir, porque en los días duros de si nos rescataban o no nos rescataban, esa situación de que España estaba quebrada y tal, ¿se podía conciliar el sueño en esas circunstancias?

Presidente.- Eso fue complicado. Hubo un mes terrible, que luego continuó en el siguiente, pero el mes terrible fue julio del año 2012. En julio del año 2012 yo tuve una reunión, que no la tuve en la zona del Consejo de Ministros, sino que la tuve en el Palacio, con todos los responsables económicos (los dos ministros del área económica, la Vicepresidenta y algunos colaboradores míos), porque estábamos en amenaza total de rescate, la prima de riesgo se había disparado, era difícil conseguir financiación y, claro, si uno va al mercado y no consigue que le renueven sus bonos, automáticamente entra en "default", ¿no?

Fue un momento complicado, un momento muy difícil. Tuvimos que tomar las medidas más duras, probablemente, de la Legislatura, las medidas sobre funcionarios, que luego hemos ido restituyendo poco a poco. Pero, claro, la alternativa era, o tomábamos algunas decisiones, o quebrábamos, y entonces dijimos: vamos a intentar preservar, primero, las pensiones y, luego, el seguro de desempleo, y luego vamos a ir reduciendo de lo demás, pero intentando hacer el menor daño posible. Eso, que fue duro, al final fue muy útil para que hoy ya estemos creciendo y se esté creando empleo en España.

A. Jiménez.- Por aquí hace usted deporte ¿no?, Presidente. ¿Sale por estos jardines? ¿Qué tipo de deporte? ¿Caminar sólo o…?

Presidente.- Camino a toda velocidad. Los días de diario a las siete de la mañana hago cinta y bicicleta elíptica, porque tengo ahí dos aparatos. Y, luego, los fines de semana, alguna vez me voy al monte del Pardo si tengo tiempo y, si no tengo mucho tiempo, tengo un circuito por aquí y ando una hora, pero a siete kilómetros por hora.

A. Jiménez.- Es de gastar suela, ¿no? Lo de la tableta de Aznar eso a usted no le va.

Presidente.- Aznar tiene mucha voluntad y es un gran deportista. Yo soy un deportista moderado.

A. Jiménez.- Por cierto, ¿le ha echado en falta un poquito de más apoyo del ex presidente, sabiendo las dificultades que había en esta Legislatura? No sé si le ha sobrado alguna crítica, no lo sé.

Presidente.- Todos somos como somos y, al final… Yo no he tenido problema con mi partido a lo largo de estos años. Creo que me han ayudado en una situación difícil. Me han ayudado todos los que han sido diputados o senadores, que han estado a las duras -ya en la última parte ha ido un poco mejor- y, luego, me ha ayudado al gente del partido. Y, además, hay muchos españoles que han comprendido lo que teníamos que hacer. Es evidente que unos están de acuerdo y otros no; pero yo he hecho lo que creo que tenía que hacer y no puedo decir nada, porque teníamos votos suficientes para sacarlo adelante en el Parlamento y, por tanto, no tengo que reprochar nada a nadie.

A. Jiménez.- Presidente, ésta es la cuarta campaña electoral que usted afronta como candidato a la Presidencia del Gobierno y la primera como Presidente.

Presidente.- Sí, la primera.

A. Jiménez.- A usted, que le gusta el ciclismo, le voy a poner un símil. Esto de arrancar la próxima medianoche, con quince días por delante hasta el 20 de diciembre, ¿es casi como subir el Tourmalet o el Alpe d´Huez, o es más suave la cosa?

Presidente.- Subir el Tourmalet o el Alpe D`Huez yo en este momento no creo que estuviera en condiciones de hacerlo; pero, sin embargo, la campaña sí.

La campaña siempre es complicada, hay mucho barullo y mucho ruido; pero también sirve para ir haciendo balance de lo que has hecho y para plantear un poco el futuro, y para estar en contacto con mucha gente. Yo intentaré ir al mayor número de sitios posible, luego tendremos que hacer algunas cosas de comunicación y tendré el debate con el secretario general del PSOE; pero yo lo afronto tranquilo y en forma. Siento que estoy en forma.

A. Jiménez.- ¿Esta campaña la va a centrar usted mucho en pueblos concretamente, visitar pequeños y medianos municipios, más que capitales?

Presidente.- Sí, haré capitales también, pero voy a hacer pueblos, porque viven muchos españoles en los pueblos y porque yo creo que es muy importante que sigan viviendo muchos españoles en los pueblos, e incluso que vivan más. Hay calidad de vida. Ahora todo el sector agrícola y ganadero, que fundamentalmente está en los pueblos, tiene porvenir y, de hecho, el segundo sector de exportación en España es la industria agroalimentaria, peleado con automóvil y productos químicos. Es bueno también para el medio ambiente y es bueno para la gente que no haya tanta concentración en los barrios y en los aledaños de las ciudades.

Luego, si hablamos de España y defendemos la igualdad los españoles, la gente que vive en los pequeños municipios tiene los mismos derechos; también los mismos deberes y obligaciones que los que viven en urbano, pero también los mismos derechos. Y le puedo asegurar que, si hay alguna cosa hermosa en la política, es conocer España. Yo puedo decir que conozco España, porque a lo largo de muchos años he pateado muchos pueblos y he estado muy a gusto. He estado en los últimos días en Benavente y en Olmedo; en Castilla-La Mancha en La Roda, en Las Mesas, en Campo de Criptana, que es un pueblo muy bonito; Ocaña tiene una plaza magnífica, en Toledo; y he estado en pueblos de Almería, en Huércal-Overa o Lula del Río, caminando a las siete de la mañana.

A. Jiménez.- ¿En Almería? ¿En la cuenca del mármol, en el valle del mármol?

Presidente.- Sí, porque fui a la Cena del Mármol. Y Finestrat, un pueblo muy bonito en Alicante.

He recorrido y pienso seguir haciéndolo. Es muy reconfortante y es España.

A. Jiménez.- Las encuestas dicen a día de hoy que el Partido Popular puede ganar las elecciones; lo que no dicen es que pueda gobernar. No sé si a usted eso le inquieta y le preocupa a quince días de la cita.

Presidente.- Siempre que hay unas elecciones uno está inquieto y preocupado, ¿no? Yo voy a intentar decirles a los españoles lo que pienso, lo que es mi convicción: yo creo que a lo largo de los próximos cuatro años sería bueno que el Partido Popular volviera a gobernar, porque hemos superado la parte más dura de la crisis y ahora conviene no hacer demasiadas cosas extrañas, no vaya a ser que volvamos al sitio de donde partimos.

¿Cuál es mi opinión? Yo creo que debe gobernar la primera fuerza política. Siempre lo he creído. De hecho, voy a llevar en el programa, y ya figura en el programa, que en el Ayuntamiento sea el alcalde el cabeza de la lista más votada, para evitarnos cosas como las que, por ejemplo, está ocurriendo ahora en Cartagena, donde hemos visto que se ha producido un espectáculo porque el PSOE, para quitarnos a nosotros, que habíamos ganado el Ayuntamiento, le da los votos a un personaje curioso, por lo que hemos visto en los últimos días ahí, en los medios de comunicación.

A. Jiménez.- Que gane el partido y, además, que gobierne. Hay otros que pueden plantear alternativas. ¿Teme usted o contempla la posibilidad de que el segundo y el tercero se pongan de acuerdo, incluso con el cuarto, absteniéndose, para que no sea usted investido si gana el Partido Popular las elecciones? ¿Esa posibilidad la contempla?

Presidente.- Yo contemplo todas las posibilidades porque, de hecho, ya se han producido en las elecciones municipales. Nosotros hemos ganado… Por ejemplo, primera fuerza en Valencia, primera fuerza en Sevilla, primera fuerza en Madrid, primera fuerza en Zaragoza y no hemos gobernado. Se han puesto de acuerdo todos los demás. En algunos sitios nos han respetado, pero en otros no lo han hecho. Por tanto, todas las posibilidades están abiertas, pero creo que sería un…

A. Jiménez.- Sería la primeva vez que en España, después de unas generales, ganando el partido, lógicamente, que consiga la victoria, no gobernara.

Presidente.- Sería la primera vez.

A. Jiménez.- Hay otra posibilidad, Presidente, y yo le pregunto. ¿Contemplaría el Partido Popular que, si gana las elecciones, usted no fuera candidato a investir porque lo exigiera aquel que le tiene que dar los votos, Ciudadanos en este caso, o eso lo rechazan ustedes de plano?

Presidente.- Creo que no tendría ningún sentido, porque no creo que nadie fuera contra la voluntad de la gente que vota a un partido y vota también al candidato de ese partido, ¿no? Y no creo que eso se vaya a producir exactamente.

A. Jiménez.- Eso se ha hecho en La Rioja concretamente, lo sabe usted, que no han querido investir al candidato que había ganado las elecciones.

Presidente.- Sí, pero Pedro Sanz, si hubiera querido, hubiera seguido de Presidente.

A. Jiménez.- ¿Podía haberlo hecho a pesar de las exigencias y de las imposiciones?

Presidente.- Sí.

A. Jiménez.- En su caso, el Partido Popular no entraría a negociar ni a valorar esa posibilidad, ¿no?

Presidente.- No tiene ningún sentido. Va contra lo que diga la gente.

A. Jiménez.- ¿Usted apoyaría, por ejemplo, a Ciudadanos, si fuera la primera fuerza política?

Presidente.- Sí, yo apoyaré a la primera fuerza política. Yo creo que la primera fuerza política debe intentar gobernar y, por tanto, quien sea la primera fuerza política tiene que gobernar. Eso es lo que va a hacer el Partido Popular. Ya lo hemos dicho con claridad. Somos el único partido que lo ha dicho, el único.

A. Jiménez.- Presidente, son cuatro años de legislatura por delante, si usted gana y puede gobernar. ¿Se retiraría después? ¿Sería su última Legislatura? ¿Lo ha pensado eso?

Presidente.- La verdad es que no lo he pensado, porque todavía queda mucho tiempo para eso. Depende de cuáles fueran las circunstancias. Podría presentarme o no. Depende de mi partido y depende de cuál fuera mi estado de ánimo entonces. Pero, claro, no estoy pensando en eso ahora; estoy pensando en unas elecciones que están ahí, el 20 de diciembre.

A. Jiménez.- Pero limitar los mandatos de los presidentes a ocho años como se está diciendo, ¿eso…?

Presidente.- Sí, yo no lo vería mal. De hecho, es el modelo de Estados Unidos. El señor Obama termina su mandato a final de 2016 y no se puede presentar. Son modelos diferentes. Por ejemplo, en Europa eso no existe en ningún país europeo; sin embargo, en Estados Unidos sí existe y en Canadá, no --se puede presentar uno cuantas veces quiera--, e incluso en Sudamérica y en Centroamérica hay países donde sólo te puedes presentar una vez y, luego, te quedas fuera y puedes volver a presentarte, pero después de… Hay tradiciones según los países. La verdad es que yo ahí no… Evidentemente, ocho años son ocho años, porque no es fácil gobernar y requiere un buen estado de ánimo, mucha fortaleza y mucho equilibrio. A veces no nos damos cuenta, pero gobernar es muy difícil.

A. Jiménez.- Me imagino. Vamos precisamente a la sala del Consejo de Ministros, donde se toman las decisiones, y ahí hablamos de los momentos duros y complicados y difíciles.

Presidente.- Esta es la sala de Consejo de Ministros. No sé si la conoces. Ahí se sienta el Presidente, a su derecha la Vicepresidenta y, luego, los ministros se van sentando según el orden de creación del ministerio. El más antiguo es Asuntos Exteriores, luego Justicia, Defensa, Hacienda, Interior y el último es Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Al cambiar de nombre ya pasa uno a ser el último.

A. Jiménez.- ¿Esta ha sido la sala de Consejo de Ministros de siempre, desde que La Moncloa es el palacio del poder?

Presidente.- No. Este edificio lo mandó construir Felipe González, porque antes el Consejo de Ministros era en Palacio; pero, claro, estaban junto a la vivienda el Consejo de Ministros y el Presidente. Entonces no tenía a nadie allí, estaba solo el Presidente y, claro, es absurdo que esté en un edificio el Presidente y su secretaria esté en otro sitio. Entonces, al final se construyó esto también para recibir gente, cuando vienen invitados extranjeros. En la etapa de Suarez y de Calvo-Sotelo esto no existía, esto lo mandó construir más tarde Felipe González, y ya desde entonces ha sido la sala donde…

A. Jiménez.- ¿Han sido tranquilos los Consejos, son tranquilos o hay también broncas?

Presidente.- Los Consejos son tranquilos. Las cosas vienen bastante preparadas de la Comisión de Secretarios de Estado y Subsecretarios, y lo que suele haber en el Consejo es, fundamentalmente, debate político.