Sr. Zaplana.- Buenas tardes. El Consejo de Ministros ha conocido un Informe presentado por el Ministro de Hacienda sobre los primeros resultados de la segunda reforma del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas que entró en vigor el 1 de enero del año 2003. Para desarrollarles su contenido contamos, como pueden apreciar, con la presencia del Ministro de Hacienda.
El Consejo de Ministros ha aprobado la Oferta de Empleo Público para el año 2004 que asciende a 6.050 plazas para la Administración del Estado y también se ha aprobado la provisión de plazas para las Fuerzas Armadas y de la Escala Superior de Oficiales de la Guardia Civil, que suponen 8.394 plazas. Ambas cifras, sumadas a las 7.335 correspondientes a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que aprobó el Consejo de Ministros el pasado 23 de enero, arrojan un total de 21.779 plazas de empleo público durante el presente año. La Oferta mantiene la política de contención de gasto público y austeridad, conjugándola con la voluntad de mejorar la calidad de los servicios que la Administración presta a los ciudadanos, especialmente en áreas prioritarias como la lucha contra el terrorismo y la delincuencia, y también se presta especial atención a los servicios periféricos.
Se ha aprobado un amplio paquete de medidas encaminadas a reforzar la competitividad de la construcción naval. Como ejes fundamentales, el Ministerio de Ciencia y Tecnología destinará a la promoción de actividades de investigación, desarrollo e innovación en el sector 215 millones de euros como ayuda directa y hasta 200 millones en financiación a través del Plan I+D+i 2004-2007. Por otra parte, el Instituto de Crédito Oficial comprometerá una línea específica para financiar la construcción de buques por un total de 300 millones de euros. Finalmente, se tratará de concluir las negociaciones con la Comisión Europea sobre el mecanismo de financiación de la construcción naval.
Se ha aprobado el incremento del 10 por 100 en el plus de residencia de Ceuta y Melilla del personal del sector público estatal. La medida afecta a casi 14.700 empleados públicos, supone un costo de unos 7,25 millones de euros y forma parte del conjunto de medidas económicas y sociales que configuran el plan de actuaciones para las dos ciudades con las que el Gobierno pretende un mayor desarrollo de las mismas.
En el capítulo de infraestructuras, se han autorizado una serie de obras con un presupuesto total que supera ampliamente los 700 millones de euros. Entre las obras más destacables cabe citar la de los tramos restantes de la Variante de Pajares, en la Alta Velocidad León-Asturias, con un presupuesto que ronda los 480 millones de euros. También se ha autorizado la licitación de la nueva calzada de Despeñaperros, en la Autovía del Sur, en la A-4, con un presupuesto de 111 millones de euros. Por otra parte, se ha adjudicado la concesión de la autopista de peaje Cartagena-Vera, en las provincias de Murcia y de Almería, que cuenta con un presupuesto superior a los 637 millones de euros.
El Consejo ha aprobado también un Real Decreto que viene a regular los requisitos de acceso de los buques a lugares de refugio. El texto contribuirá a garantizar más eficazmente la seguridad marítima y a prevenir la contaminación del medio marino y costero. También establece un nuevo sistema comunitario de seguimiento e información sobre el tráfico marítimo, con identificación automática de los buques. España se sitúa como país pionero en la implantación de lugares de refugio para acoger a buques en peligro en los lugares de refugio que se establezcan.
Se ha acordado la ampliación de los límites del Parque Nacional de Doñana en más de 3.500 hectáreas, lo que supone un aumento del 7 por 100 de la superficie que hasta ahora tenía este espacio natural protegido. Todos los terrenos son de titularidad del Estado y no existe ningún uso que dificulte la incorporación al Parque de estos terrenos. Esta ampliación es de singular importancia en el contexto de la conservación de la naturaleza.
Se ha nombrado a Javier Yndurain Muñoz como nuevo Secretario del Instituto de España y a Luis Javier Santamaría Ruíz como Director General de Fomento de la Economía Social y del Fondo Social Europeo.
Se ha concedido la Gran Cruz de la Orden Civil de la Solidaridad Social a la Confederación Coordinadora Estatal de Minusválidos Físicos de España y a Monseñor Enrique Figaredo Alvargonzález.
En cuanto a la actividad del Presidente del Gobierno, esta tarde, a las 17,30 horas, recibirá en el Palacio de La Moncloa al Primer Ministro de Rumanía y, a las 19,00 horas, recibirá al Primer Ministro de Albania. Mañana, sábado, viajará a Pamplona y posteriormente se desplazará a la localidad navarra de Cintruénigo, en donde participará en el almuerzo organizado por el Partido Popular de Navarra.
El lunes, día 9, a las 12,30, presidirá en el Palacio de La Moncloa la entrega de Medallas al Mérito Constitucional. A las 17,30 recibirá, en el Palacio de La Moncloa, a la Junta Directiva de la Asociación de la Prensa de Madrid.
El miércoles 11, a las 10,30, inaugurará el IX Congreso Nacional de Internet, Telecomunicaciones y Movilidad, organizado por la Asociación de Usuarios de Internet, en el Palacio de Congresos de Madrid.
El jueves 12, a las 10 horas, asistirá al Comité Ejecutivo de la Internacional Demócrata de Centro, en el Palacio Municipal de Congresos del Recinto Ferial Juan Carlos I. Y a las 13,45 horas del mismo día presentará al Primer Ministro de Portugal, José Manuel Durao Barroso, en la conferencia que éste pronunciará en el Foro de la Nueva Economía y "The World Street Journal", en la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol. A las 17,30 participará en la reunión de líderes de la Internacional Demócrata de Centro, a cuya conclusión ofrecerá una conferencia de prensa; posteriormente, asistirá a una cena de los miembros de la IDC.
Y el viernes 13, como es habitual, a las 9,30 horas, presidirá la reunión del Consejo de Ministros.
Sr. Montoro.- Quería darles cuenta de dos Informes, el primero el relativo a los textos refundidos de importantes leyes fiscales, el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, el Impuesto sobre Sociedades, el Impuesto sobre la Renta de no residentes, la Ley de Haciendas Locales y la Ley del Catastro, textos refundidos que han sido remitidos al Consejo de Estado para su informe preceptivo y que vienen a resumir el conjunto de la reforma tributaria que ha acometido el Gobierno durante las dos últimas legislaturas.
En relación con el segundo informe, el informe concerniente al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, hoy he llevado al seno del Consejo de Ministros el primer avance de resultados de la reforma del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas que entró en vigor el año pasado, en el año 2003.
La rebaja del año pasado supuso para cada familia española un ahorro medio de 310 euros en el pago de su Impuesto sobre la Renta y ha beneficiado a prácticamente todos los contribuyentes. La reforma ha impulsado la creación de más de 127.000 empleos durante los años 2003 y 2004, lo que supone un incremento de la renta de las familias del 2 por 100 y lo que viene a consolidar la etapa de crecimiento económico que estamos viviendo.
Con la reforma los españoles hemos dejado de pagar 3.800 millones de euros y, con todo, la recaudación del Impuesto sobre la Renta del año 2003 se ha incrementado casi en un 5 por 100, lo que viene a mostrarnos que con reformas eficientes de los impuestos, bajando los impuestos de manera eficiente, lo que estamos haciendo es que el Estado se financie mejor.
La rebaja media del Impuesto sobre la Renta fue del 13 por 100, teniendo en cuenta la importancia de la paga de cien euros a las madres con hijos menores de tres años, paga de la que se han beneficiado más de 600.000 mujeres. Son las familias, los desempleados, los pensionistas y los asalariados los que mayor rebaja del Impuesto sobre la Renta han tenido.
De todo esto se desprende que, tras la segunda reforma del Impuesto sobre la Renta, tenemos en España un impuesto que es más eficiente en términos económicos, es más sencillo para el contribuyente y, sobre todo y ante todo, es un impuesto más justo, más equitativo, porque, en definitiva, los que más capacidad económica tienen aportan más y los contribuyentes de menor renta aportan menos a este impuesto.
Para describirles estas características, en primer lugar giramos los principales valores de este nuevo impuesto que tenemos, que es un impuesto reducido para todos los contribuyentes, gracias a lo cual ahora tenemos -como después demostraré- un impuesto más equitativo, en primer lugar; un impuesto más eficiente en términos económicos y también incluso mejorando la capacidad recaudatoria, y un impuesto más sencillo, aliviando al contribuyente de los costes que supone siempre el llevar adelante las liquidaciones directas de este tipo de tributos.
Estamos, pues, en la reforma del IRPF ante una reforma estructural que lo que viene es a impulsar la actividad económica y la creación de empleo, como tendremos ocasión de destacar ahora en las cifras correspondientes.
En lo que se refiere al descenso del IRPF, estamos hablando de un ahorro total de 3.800 millones de euros; un ahorro que, en términos de media por familia entendida como unidad contribuyente, representa un ahorro de 310 euros por familia. La rebaja de la cuota es, en primer lugar, una rebaja del 11,4 por 100, sin tener en cuenta la deducción por maternidad y, teniendo en cuenta esa deducción por maternidad, la rebaja total de la cuota supera el 13 por 100, de manera que estamos ante una reducción, como les decía, que para el conjunto de los contribuyentes es una bajada media del 13 por 100.
Una de las grandes singularidades de este impuesto es la introducción en España por primera vez en la historia del sistema tributario de un impuesto negativo sobre la renta, que es la paga de la Hacienda pública a la madre trabajadora con hijos menores de tres años a su cargo, del que ha hecho un número de madres de 609.056, exactamente, hasta ahora. Hemos superado, efectivamente, las previsiones iniciales, realizando unos pagos de 500 millones de euros y, en definitiva, se han beneficiado un número de hijos de 675.346. Son los datos a 31 de diciembre del año 2003 y son datos, obviamente, que van cambiando a medida que también esta singularidad tributaria es más conocida y es más utilizada por las mujeres que tienen el derecho a hacerlo.
Cuando examinamos la rebaja de la cuota por tipos de ingresos, ahí podemos identificar que son los hogares cuyas rentas provienen de las prestaciones por desempleo los que mayor rebaja han tenido, exactamente el 18,66, casi un 19 por 100; los pensionistas, que también tienen una reducción de prácticamente un 18 por 100; los asalariados, con una reducción de casi un 13 por 100, y las rentas del capital y las rentas de actividades empresariales, profesionales y artísticas, que vienen a tener una reducción del 11,3 por 100. En total, da la reducción de la cuota que he avanzado antes: una reducción del 13,15 por 100.
Cuando vemos también por qué tipo de familia --entendiendo, insisto, por familia unidad de contribuyente--, los principales beneficiarios de la rebaja son las familias con hijos menores de 16 años, que descienden en más de un 19 por 100 en su cuota y, por tanto, son los grandes beneficiarios, seguidos por los pensionistas. Es una mejora, por tanto, de la pensión lo que se contiene en la reducción del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, especialmente también las pensiones de viudedad que son las que están detrás de esta mejora general de los pensionistas. Las familias monoparentales con hijos menores de 16 años tienen un descenso superior al 16 por 100; las familias monoparentales con hijos mayores de 16 años, un 13,6, prácticamente un 14 por 100; familias con hijos mayores de 16 años tienen un 10,9-11 por 100 de reducción; familias sin hijos están redondeando en un 10 por 100 de bajada y a las familias unipersonales, los solteros que no tienen hijos a su cargo, son los que les ha bajado menos el impuesto, pero estamos en una reducción importante también del orden del 9 por 100. Ahí tienen claramente escalonado el tipo de familia, por tanto, que se beneficia de la reducción de este impuesto.
Les decía que el impuesto es más equitativo y para demostrarlo nada más que utilizar la clásica distribución de contribuyente y cuota líquida, que es la curva de Lorenz. Tras las dos reformas de los Gobiernos del Partido Popular, después de la curva de Lorenz inicial del año 1995 se alcanza una nueva curva que se desplaza a la derecha, lo que quiere decir, en definitiva, es que el impuesto es más equitativo tras las reformas. Quiere decir que, si vamos leyendo por cuotas de contribuyentes, los contribuyentes de menor cuota, que son los que están más cerca del origen del eje de ordenadas, aportan menos a la cuota final del impuesto. Por tanto, el desplazamiento a la derecha lo que viene a significar es que el impuesto es más equitativo, como también lo demuestran los datos de que el 80 por 100 de los contribuyentes con menor renta aportaban el 32 por 100 de la cuota líquida, mientras que en el año 1995 el 80 por 100 de los contribuyentes tenían una renta inferior a 18.000 euros.
Después de las dos reformas, los mismos contribuyentes aportan el 24 por 100; es decir, hemos mejorado la contribución de los contribuyentes con menor renta ocho puntos porcentuales, hemos bajado su aportación a la cuota, lo que quiere decir, en definitiva, que el impuesto es más justo puesto que los contribuyentes con menor renta aportan menos a la cuota del impuesto y, obviamente, aportan más los de mayor renta.
La recaudación del impuesto, no sólo no se ha resentido con la reforma, sino que ha mejorado. Ha mejorado lo que llamamos la elasticidad-renta del impuesto, es decir, la capacidad de que el impuesto siga la evolución económica del país y de los contribuyentes.
Recibimos un Impuesto sobre la Renta cuya capacidad de adaptarse a la economía era francamente baja y lo que vemos es cómo ha aumentado la recaudación de este impuesto, fundamentalmente, porque lo que se ha hecho ha sido ensanchar la base. Es decir, los españoles hemos ganado más renta y, como ahora veremos, hay muchos más declarantes del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, de forma que eso ha mejorado la capacidad de recaudación del Impuesto sobre la Renta, pues en concreto el último año, el año 2003 sobre el año 2002, a pesar de que hemos bajado un 13 por 100 la cuota, hemos recaudado un 4,8 por 100 más del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.
Decía que eso es posible porque, además de hacer un impuesto más eficiente en términos económicos, hay bastantes más contribuyentes, que pasan de superar ligeramente los 14 millones en el año 1995 a acercarse a los 17,5 millones que lo harán en el año 2003. Cuando tengamos que hacer todos la campaña de Declaración de la Renta del año 2003 estaremos cerca de ese nivel, de ese número de contribuyentes, que viene a representar más de 500.000 contribuyentes sobre el año 2002.
De manera que este avance de la cuota es el que, en definitiva, está registrando el incremento de empleo en España; esto lo que está demostrando es que hay muchas más personas trabajando y, por tanto, contribuyendo al Impuesto sobre la Renta, que es lo que a su vez hace la reforma del Impuesto sobre la Renta: impulsar la creación de empleo en España.
El efecto económico más importante --hay otros, pero no los vamos a relatar esta mañana, a no ser que ustedes insistan en ello-- es la creación de empleo. La reforma ha supuesto la creación de más de 127.000 empleos durante los dos primeros años de vigencia de la reforma: 2003 y 2004. Eso viene de dos orígenes: en primer lugar, en los nuevos empleos creados porque hay más actividad económica gracias a la bajada de impuestos, gracias a la mejora de la renta disponible: se crea empleo para 64.600 personas gracias al mayor nivel de actividad económica derivada, decía, de la mejora de la renta disponible; y el aumento de horas trabajadas, donde la estimación que tenemos, que es una estimación interesante e importante, porque al bajar el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas lo que ocurre es que hay más estímulo para trabajar más horas.
Este estímulo radica fundamentalmente en los hogares, en la mujer, que es la persona que se incorpora cuando esos incentivos fiscales son mejores para la incorporación del otro miembro de la unidad familiar al mercado de trabajo. Esto significa la creación de 62.500 puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, es decir, puestos de trabajo tal como los define la Contabilidad Nacional. En definitiva, más de 127.000 empleos creados gracias a esta reforma.
Finalmente, un impuesto más sencillo también porque la Agencia Tributaria va a enviar más de seis millones de borradores de declaración para liquidar este nuevo impuesto, el del año 2003. El envío de estos borradores comenzará el 1 de marzo, comenzará con la campaña de renta, y el proyecto es adelantar también las devoluciones quince días, de manera que, en definitiva, vamos a seguir recortando los plazos de la devolución, insistiendo también en que cuantos más contribuyentes presenten la declaración por Internet más fácil será precisamente seguir recortando esos plazos.
Éstas son las principales ideas, como antes decía, de un impuesto más equitativo, un impuesto más eficiente en términos económicos y un impuesto más sencillo, que da cumplimiento a las promesas electorales que comprometimos con los ciudadanos españoles en marzo del año 2000 y que se han visto concretadas en la segunda reforma del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas que ha llevado adelante el Gobierno del Partido Popular en esta legislatura.
P.- Quería pedirle al Ministro Portavoz una valoración de dos cuestiones. Una es que el Conseller catalán de Medio Ambiente ya ha anunciado que se van a emprender acciones legales para impugnar acciones del Plan Hidrológico Nacional ante las instituciones europeas.
En segundo lugar, quería una valoración sobre, de alguna manera, la irrupción en precampaña de Felipe González, que tuvo un acto de apoyo a Rodríguez Zapatero en el Club Siglo XXI y que hizo algunas manifestaciones políticas que han tenido bastante eco en los medios de comunicación.
Sr. Zaplana.- En cuanto a la primera cuestión, yo creo que todas las pegas, todas las iniciativas legales que se podían poner al Plan Hidrológico Nacional, ya se han puesto, con el resultado, además, que ustedes conocen. No solamente desde el punto de vista legal, desde el punto de vista parlamentario, en las distintas instituciones, en los distintos Parlamentos, incluyendo al Parlamento Europeo, se ha intentado frenar por parte de algunos dirigentes del Partido Socialista, que no todos, porque saben que otros apoyan el Plan Hidrológico Nacional --se apoya en Castilla-La Mancha, se apoya en Extremadura, se apoya en Andalucía; no se apoya en Aragón, no se apoya en Cataluña, no lo apoya la dirección de este partido, el señor Zapatero--. Pero quiero decir que intermitentemente hemos conocido todas las pegas que se han querido poner a la ejecución del Plan Hidrológico Nacional, afortunadamente, sin éxito.
Por tanto, ésta es una noticia anunciada ya por parte del Gobierno de la Generalidad de Cataluña, que ya habían manifestado su predisposición a oponerse y a poner todas las pegas posibles para la ejecución del Plan Hidrológico, del que lo único que puedo decir en nombre del Gobierno es que se ejecutará en los términos y plazos que están establecidos.
Con respecto a las declaraciones del señor González, de las que hemos tenido algún conocimiento en el día de hoy, ¿qué quiere que le diga? Decirles que algunas imágenes no resultan muy atractivas y que, probablemente, la valoración de las mismas sea uno de los pocos elementos de coincidencia que puede existir entre la dirección del Partido Socialista y nosotros, el Partido Popular, en estos momentos. Probablemente, en esto haya bastante coincidencia.
Pero no deseo ir más allá ni polemizar sobre esta cuestión. Algunas cuestiones es mejor dejarlas pasar.
P.- Señor Zaplana, anoche, en el Club Siglo XXI, el Secretario General de los socialistas, Rodríguez Zapatero, volvía a acusar al Partido Popular, y por tanto al Gobierno, de uso electoralista de la lucha antiterrorista, y dijo, además, que él, si gobernara, no iba a hacer tal cosa. ¿Qué tiene usted que decir al respecto?
Sr. Zaplana.- Lo que tengo que decir es que la política que se ha emprendido para luchar contra el terrorismo ha sido muy eficaz; se ha realizado con un amplio consenso con el Partido Socialista y hoy, afortunadamente, gracias a esa eficacia en la ejecución de estas políticas, tenemos a la banda terrorista y asesina ETA en la situación de mayor debilidad que podemos recordar desde hace muchísimos años.
El señor Zapatero debía de alegrarse de esta cuestión y de esta situación, y estoy seguro de que se alegrará, y lo que podía hacer es pedirle a su socio de gobierno en Cataluña, el señor Carod-Rovira, que la información de la que disponga, en función de su entrevista, y no sé si de su acuerdo, con la banda terrorista ETA, que la pueda poner a disposición de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Sería muy interesante que pudiéramos conocer en qué consistía esa conversación, esos acuerdos y, por tanto, si pueden ser de gran utilidad para seguir luchando contra la banda terrorista.
P.- Al Ministro de Hacienda me gustaría preguntarle: el porcentaje de madres que se han beneficiado de esa reforma, ¿cuánto representa sobre el total de madres con hijos de cero a tres años?
También en qué se basa la estimación del empleo creado gracias a la reforma fiscal.
Sr. Montoro.- No puedo darle ese dato de qué representa. En principio, nosotros hicimos unas estimaciones en el Ministerio de Hacienda en cuanto al número de madres que se podrían acoger. La verdad es que las estimaciones fueron bastante precisas; ciertamente, estamos en las cifras en las que estimábamos que íbamos a estar. Recuerdan que estamos hablando de una figura tributaria que nace a comienzos del año 2003, que es completamente novedosa y que, por tanto, para ser el primer año, ha tenido una buena acogida y está dentro de las cifras que nosotros habíamos estimado en función de lo que podemos conocer estadísticamente que eran mujeres en esa situación con hijos menores de tres años y que estuvieran también cotizando a la Seguridad Social.
Estábamos hablando, por tanto, de unas cifras que yo creo que se aproximan bastante a lo que es el colectivo al que va dirigido; pero no sabríamos decirle, hasta que no se tenga la liquidación definitiva del año 2003, cuántas madres que no se han acogido a esta fórmula hasta ahora en la liquidación definitiva del Impuesto se van a acoger a ello. Hasta que no tengamos la declaración definitiva no sabría decírselo. Pero creo que no serán muchas más. Yo creo que está bastante ajustado a lo que está siendo realmente ese colectivo al que nos estábamos dirigiendo inicialmente con la fórmula tributaria que introdujimos a comienzos del año 2003.
En lo que se refiere al empleo, todos los cálculos que les he mostrado tienen una doble fuente: la primera fuente es la recaudación que ha obtenido la Agencia Tributaria hasta ahora y un ejercicio de simulación hecho en el seno del Instituto de Estudios Fiscales, que realmente tiene unos métodos de simulaciones, a efectos macroeconómicos, que son los que nos permiten tener esta valoración y este informe como novedad. Realmente, para conocerlo antes incluso de la liquidación, no cabe duda de que estamos hablando de estimaciones a ese respecto.
En términos de empleo, las cifras tienen una doble procedencia: la primera procedencia, el primer origen, de la cifra está en que, al bajar la renta disponible de las familias, hemos aumentado la capacidad de consumo y hemos mantenido actividad económica. Como ustedes conocen, el año pasado la economía española creció, de acuerdo con la estimación del Banco de España, un 2,4 por 100, mejorando incluso la estimación inicial del Gobierno. Eso, en parte, se explica por la bajada del Impuesto sobre la Renta y el mantenimiento de esa renta disponible. Y la parte de creación de empleo que se deriva de ese crecimiento económico la adjudicamos al impacto de la mejora de la renta disponible familiar a raíz de la bajada del impuesto.
Después está el otro efecto, el efecto, que también es muy importante y que les decía antes, que es que al bajar el Impuesto sobre la Renta lo que hacemos es que muchas personas que no están trabajando o están trabajando a tiempo parcial, en el sentido de que están dedicando menos horas de una jornada completa al trabajo porque no les compensa por los impuestos que van a pagar, a medida que bajamos el Impuesto sobre la Renta estamos estimulando la incorporación de esas personas al mercado de trabajo.
Ése es el segundo efecto y ese efecto, que es un efecto muy importante, tiene que ver, en primer lugar, con el ensanchamiento de la población activa en España, que, como ustedes saben, está teniendo un incremento realmente considerable, y ese efecto se singulariza mucho en la incorporación de la mujer al mercado de trabajo: al bajar el impuesto estamos estimulando que aumente la oferta de trabajo en nuestro país y esa oferta de trabajo aumenta también de manera especial por la incorporación de la mujer. Esa incorporación es un hecho enormemente positivo, porque nos acerca a la sociedad de igualdad de oportunidades que queremos conseguir a través de las reformas económicas, a través de las reformas tributarias, y, en definitiva, a que tengamos una sociedad realmente moderna desde esa configuración de cohesión social que significa la incorporación de la mujer al mercado de trabajo en la configuración de una sociedad de igualdad de oportunidades con el hombre.
P.- Dos preguntas para el Ministro Portavoz y una para el Ministro de Hacienda.
En primer lugar, al Ministro Zaplana quería pedirle su opinión sobre las declaraciones formuladas ayer por el señor Tenet, el Director de la CIA, en las que apunta que jamás los servicios secretos de Estados Unidos dijeron que la amenaza de Sadam Hussein fuera inminente. Si fue así, ¿por qué razón España, junto a Estados Unidos y el Reino Unido, apoyó una intervención militar sin dar a los inspectores de la ONU el tiempo que ellos reclamaban para comprobar si había o no había armas de destrucción masiva en Iraq?
En segundo lugar, respecto a la intervención del Presidente Aznar en la Cámara de Representantes de Estados Unidos y al margen del carácter histórico de su intervención, que usted ya glosó ayer sobradamente, me gustaría saber por qué razón es posible que el Presidente Aznar informe sobre su postura en la Cámara norteamericana y, en cambio, no lo haga en el Parlamento español en estos momentos.
Al Ministro de Hacienda quería preguntarle simplemente para qué fecha tiene previsto convocar el Consejo de Política Fiscal y Financiera para estudiar el escenario de gasto, tal como establece la Ley de Estabilidad Presupuestaria. Y quisiera saber si en esa reunión puede suscitarse el tema de la financiación autonómica.
Sr. Zaplana.- Empezando por la segunda cuestión, el Presidente del Gobierno ha sido invitado --yo sé que algunos se empeñan especialmente en restar trascendencia o importancia a este hecho-- por las dos Cámaras de Estados Unidos a que se dirija a ellas. Era un gesto importantísimo, no se había producido anteriormente. Por tanto, el Presidente compareció ante los congresistas y senadores de Estados Unidos, con una intervención que parece ser que les gustó, porque fue interrumpida en más de una veintena de veces con aplausos importantes.
Yo sé que algunos, insisto, quieren quitarle trascendencia o importancia a este hecho, quieren trasladarlo como algo muy habitual y, desde luego, a mí me parece, y se valorará así a esta presencia en el futuro, sin duda, uno de los momentos trascendentes desde el punto de vista de la importancia que se le concede al Presidente del Gobierno de nuestro país.
En cuanto a las comparecencias en el Parlamento español, en estos momentos, a pesar de que se ha pedido la convocatoria de la Diputación Permanente, saben ustedes perfectamente que tanto la Constitución como el Reglamento de la Cámara impiden esa comparecencia, tienen tasados los motivos de comparecencia. Es más, nunca se ha producido una comparecencia, salvo en una ocasión, en el año 1982, para que el entonces Ministro de Defensa informara sobre la intención de realizar un golpe de Estado en nuestro país: la "operación Galaxia". Ha habido acontecimientos de gran trascendencia e importancia posteriormente que nunca han motivado la convocatoria de la Diputación Permanente: puedo pensar en el asunto de los GAL o puedo pensar en otros asuntos, en que a pesar de ser solicitada, nunca, por los motivos que yo le apunto, fue convocada.
Pero, además, hay una cuestión a la que nos hemos referido estos últimos días, puede ser que, con escaso éxito, eso es verdad, desde el punto de vista de trasladar correctamente nuestra opinión, y es que la posición de España --lo voy a reiterar una vez más, pero me lo han escuchado estos últimos días-- nunca se basó en ningún tipo de informe de los Servicios de Inteligencia. Lo dijo el Presidente de forma rotunda, de forma contundente, de forma reiterada, en el Parlamento español: se basaba en las Resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en los informes de los inspectores y en el interés nacional, en el interés de nuestro país. Se podrá estar de acuerdo o no estar de acuerdo con la decisión del Gobierno; pero, desde luego, ésos fueron los motivos reiterados hasta la saciedad por el Gobierno y por el Presidente del Gobierno para amparar, justificar y fundamentar nuestra decisión.
Eso fue debatido hasta la saciedad con más comparecencias de las que nunca una situación de esta naturaleza ha provocado en el Parlamento español, no solamente del Presidente del Gobierno, que fueron muchas, como ustedes recordarán, sino de los Ministros de Defensa y de la Ministra de Asuntos Exteriores, y, ya le digo, en respuestas parlamentarias, hasta completar un número que bate récords desde el punto de vista de cualquier situación o debate de esta naturaleza.
Dicho eso, que es lo esencial, desde mi punto de vista, para centrar esta cuestión y este debate, quería decirle que los documentos hay que leerlos completos. Con todo respeto lo digo, con todo respeto hacia todos ustedes, que saben que lo profeso y lo tengo, pero los documentos hay que leerlos completos.
Cuando se toma la decisión, nadie duda, absolutamente nadie duda, de la existencia de armas de destrucción masiva. Y el debate no estaba en la existencia o no existencia de armas de destrucción masiva, el debate se centraba en si se da más plazo al régimen de Sadam Hussein o no se da más plazo para destruir las armas de destrucción masiva. No creo que sea necesario, pero les puedo ilustrar sobre declaraciones de dirigentes importantes en aquellas mismas fechas, del señor Solana o del propio Presidente francés, señor Chirac, de la propia Internacional Socialista, que tengo aquí, dando por hecha la existencia de armas de destrucción masiva. No era ése el debate, como ahora se intenta sacar a colación; el debate era si se daba más plazo o se daba menos plazo para la eliminación de las armas de destrucción masiva. Ése era el debate.
No sé si usted quiere insistir, por la cara que me pone ante mi afirmación; pero no tengo ningún inconveniente, ya que intuyo que no está muy de acuerdo con lo que yo le estoy diciendo, en citar algunas declaraciones, por ejemplo, del señor Solana el 6 de febrero del año 2003: "Sadam Hussein --cito literal-- está ocultando materiales que son peligrosos y, por tanto, esta situación no puede continuar". Dice más adelante: "los países de la Unión Europea tienen una posición común en asuntos básicos: primero, el objetivo es el desarme de Sadam Hussein de armas de destrucción masiva". No creo que a nadie le pueda sorprender que, efectivamente, esta afirmación del señor Solana coincida con la convicción que todo el mundo tiene y tenía en esos momentos.
La Internacional Socialista, en una reunión en Roma el 20 y el 21 de enero del año 2003, se pronunciaba en términos parecidos. Decía el comunicado que "la Internacional Socialista subraya que la misión debe lograr el desarme total de las armas de destrucción masiva químicas, bacteriológicas, radiológicas y nucleares, con el fin de remover toda amenaza al pueblo iraquí y a la región".
Y el Presidente Chirac en una entrevista a la revista "Time" decía: "ni tenemos diferencias sobre el objetivo de eliminar las armas de destrucción masiva de Sadam Hussein".
Parece evidente que todo el mundo estaba de acuerdo en la existencia de las armas de destrucción masiva. Pero posteriormente se han hecho alusiones... Usted hace en estos momentos alusión a un informe, que yo no conozco todavía en su integridad, porque ha sido más reciente, del Director de la CIA; pero estos días hemos estado hablando sobre el informe del jefe de inspectores, el señor Kay. Descaradamente se han sacado algunas de sus afirmaciones de contexto, no porque no las haya dicho, sino porque hay que leer la integridad de su comparecencia; no solamente de su comparecencia, sino de las respuestas a las que luego se somete ante los senadores republicanos y demócratas que componen la Cámara.
Tampoco les voy a castigar a ustedes con una lectura pormenorizada, pero hay algunas cuestiones que yo sí creo que pueden dar luz y aclarar bastante el sentido del informe del señor Kay que dice: "hemos descubierto --señala literalmente-- cientos de casos apoyados con documentos y con pruebas materiales de numerosas actividades en curso claramente prohibidas por la Resolución 687 y que deberían de haber sido manifestadas con la Resolución 1441".
Pero en la parte de preguntas, que es donde deja más clara y constancia de cual es su posición, dice, por ejemplo, en respuesta al senador republicano Warner: "los trabajos de los inspectores no han terminado y deberán continuar en el futuro, de manera que existe la posibilidad de que las armas de destrucción masiva aparezcan". En respuesta a este mismo senador dice más adelante: "es verdad que el mundo es más seguro desde la desaparición de Sadam Hussein" y prosigue: "eran claras las intenciones expansionistas de Sadam y su intención de utilizar armas de destrucción masiva para dichos fines". En respuesta a otro senador posteriormente añadió: "Sadam desarrolló y utilizó armas de destrucción masiva, y las utilizó contra los iraníes y los kurdos"; dice más adelante: "los inspectores de Naciones Unidas encontraron enormes cantidades de armas químicas y biológicas en Irak durante la década de los 90 e, igualmente, mantenía un programa nuclear muy activo".
Podría señalarle muchísimas más: una a la senadora Clinton, demócrata, ante una pregunta: "fueron numerosísimos --responde-- los casos de iraquíes que se acercaron a nosotros señalando que de ninguna manera se encontraban en posición de informar a Naciones Unidas lo que ocultaban, puesto que de otra manera se enfrentaban a un riesgo personal máximo". Posteriormente, en otra contestación a un senador demócrata, dijo: "son numerosos en el mismo sentido los científicos de aquel país que entrevistamos y que afirmaron que no dijeron la verdad, que ocultaban lo que sabían sobre los programas de armas", sin duda por miedo.
La comparecencia es una comparecencia amplísima, con todo tipo de contestaciones, que en su conjunto desvirtúa, al menos en la línea que se le ha querido trasladar, a las afirmaciones que se han publicado últimamente, que son ciertas en un contexto mucho más amplio, por parte del jefe de inspectores, señor Key. Y pasa muy parecido, en un informe preliminar que tenemos, con lo dicho en una conferencia en Georgetown por el director de la CIA.
Yo creo que los informes hay que leerlos en su integridad, hay que valorarlos en su integridad; que bajo ningún concepto pueden analizarse desde un punto de vista sesgado, si se me permite, y, desde luego, que la posición del Gobierno español es clarísima, porque ha quedado reflejada de forma coherente en todas las intervenciones parlamentarias y en todas las comparecencias parlamentarias del Presidente del Gobierno, que es lógicamente donde se fija la posición del Gobierno: en el Congreso de los Diputados. Desde luego, al Diario de Sesiones me puedo remitir perfectamente para mantener lo que les he dicho estos últimos días: la coherencia más absoluta que ha mantenido el Gobierno sobre la motivación de sus decisiones políticas. Por tanto, no tenemos que apartarnos de esa posición ni un ápice en estos momentos, porque ha sido del todo coherente. ¿Se puede discutir? Sin duda alguna. Lo que no se puede decir es que dijéramos entonces cosas distintas a las que decimos ahora.
Sr. Montoro.- En relación con la pregunta que me hacía, las previsiones de la Ley de Estabilidad Presupuestaria tienen que modificarse este año por razón del calendario electoral, porque la convocatoria del Consejo de Política Fiscal y Financiera debe ser posterior a que el Consejo de Ministros proponga el techo de gasto para el Presupuesto del año 2005. A la vista del calendario electoral que tenemos por delante, no parece lógico que sea este Gobierno el que marque el techo de gasto al siguiente Gobierno. O sea, vamos a interpretar la Ley de Estabilidad Presupuestaria de manera que permita que las propias convocatorias del Consejo de Política Fiscal y Financiera se adecuen a esta realidad. Un Gobierno saliente, para entendernos, no debe marcar el objetivo de la política presupuestaria del primer Presupuesto del Gobierno entrante después del 14 de marzo, razón por la que vamos a aplazar también la convocatoria del Consejo de Política Fiscal y Financiera.
En relación con el debate de la financiación autonómica, les recuerdo que este año, 2004, tendrá lugar la primera liquidación definitiva del primer ejercicio vigente de ello. Por tanto, plantearse este debate, tal como desde alguna Comunidad Autónoma se ha pretendido, es desde luego una ligereza, cuando ni siquiera se tienen las liquidaciones definitivas que vamos a efectuar a lo largo de los primeros meses del año 2004 y que se corresponden al primer ejercicio del nuevo sistema de financiación, que es el año 2002.
P.- Mi pregunta es para el Ministro de Hacienda. Me gustaría que confirmara si el Gobierno tiene previsto aprobar una modificación de la Zona Especial Canaria, de la ZEC, para acabar con la actual limitación territorial de la misma, tal como demanda el Gobierno autónomo. Si es así, quisiera saber en qué plazo puede ser aprobada y si el Ejecutivo cree que los cambios que se introduzcan obtendrán el visto bueno de Bruselas sin mayor problema.
Por último, quisiera conocer su opinión sobre la viabilidad de que todo el territorio del Archipiélago Canario pueda ser considerado en un futuro ZEC industrial, que es el objetivo del Gobierno autónomo.
Sr. Montoro.- Yo creo que en buena parte de su pregunta está la respuesta. La Zona Especial Canaria es una Zona Especial aprobada por la Comisión Europea y ahí vienen las limitaciones geográficas en la definición de la propia Zona Especial Canaria. Por lo tanto, pretender la extensión a toda la superficie del archipiélago es desvirtuar ese mismo sentido de la Zona Especial Canaria y yo creo que lo que no debemos hacer es intentar, digamos, poner en cuestión la eficacia de la ZEC a través de una nueva discusión, abriendo una nueva discusión con Bruselas. Me parece que éste no es el camino.
Debemos examinar los resultados obtenidos hasta ahora por la ZEC, debemos perfeccionar los mecanismos de la ZEC, estamos dispuestos a ello, estamos trabajando en ello; pero siempre ateniéndonos a las premisas establecidas y aprobadas desde la Comisión Europea, pero no reabriendo un asunto que no tiene sentido que reabramos, cuando tenemos bastantes asuntos pendientes en materia de fiscalidad y en materia de lo que debe ser, en definitiva, la definición de todo el régimen económico y fiscal de Canarias.
P.- Al Ministro Portavoz. Volviendo al tema de Iraq, ha dicho que la cuestión no era si había o no armas --cuando se estaba debatiendo el asunto hace un año, digo--, sino que el debate era el mayor o menor plazo para encontrarlas y destruirlas. Entonces, la pregunta parece que es todavía más evidente después de lo que ha dicho el Director de la CIA: si la amenaza no era inminente y los inspectores pedían que hubiera más plazo, ¿por qué no se esperó más tiempo antes de intervenir? ¿A qué se debió la intervención tan rápida? ¿Qué causas había para intervenir tan rápido el 19 de marzo?
Una segunda cuestión. Le ha quitado trascendencia al discurso del Presidente del Gobierno en el Congreso norteamericano. Sin embargo, los grandes periódicos, el "New York Times" y el "Washington Post", son ellos los que no le han dado gran trascendencia, al parecer, por lo que hemos podido comprobar. En ese sentido le pediría una valoración también a usted.
Y, en tercer lugar, es una valoración al ex Presidente del Gobierno Felipe González, que ayer creo que dijo algo así como que vaticinaba en un par de años un agravamiento de la convivencia territorial en España, si gobernaba el PP, a partir de estas elecciones. También quería preguntarle si comparte este vaticinio.
Sr. Zaplana.- Los vaticinios del señor González, afortunadamente, hace mucho tiempo que no se cumplen. Se lo digo porque no es el primero que realiza. Viene realizándolos casi de forma permanente desde el año 1995 y, afortunadamente, desde el año 1996 este país ha experimentado una etapa de avance, de crecimiento, de progreso, de generación de empleo y de bienestar como, desde luego, en aquella época era difícil sospechar.
No hay que recordarle al señor González que, afortunadamente, con el esfuerzo de todos los españoles hoy tenemos un sistema de la Seguridad Social saneado; hoy tenemos unos niveles de crecimiento estables, que han permitido crear más de cuatro millones de empleos en nuestro país y, afortunadamente, esos vaticinios de bajada de pensiones, derrotistas, que nos auguraba si gobernaba el Partido Popular no se han cumplido. Si no se han cumplido ésos en aquella época en la que el señor González podía tener una mayor información, fíjese en cómo se van a cumplir los que pueda realizar en estos momentos. Aunque yo no sabía que había dicho que era si gobernaba el Partido Popular; yo creía que solamente había dicho que vaticinaba una gran crisis a los dos años. Ya, si ha dicho eso, yo matizo mi contestación sin duda; pero al principio creía que es que podía ser una referencia al propio éxito electoral del señor Zapatero. No creo que se haya efectivamente producido en esos términos.
Entrando en las dos cuestiones que a mí me parecen de mayor importancia y que usted me plantea, con la primera me siento, si usted me lo permite, satisfecho, porque ya vamos centrando el debate. Usted me dice que efectivamente damos por hecho que en aquel momento había una conciencia generalizada por parte de todos los países y de todos los dirigentes de todos los países de la existencia de armas de destrucción masiva y, por tanto, el debate se centraba en si se daba más plazo a los inspectores o no se daba más plazo a los inspectores. Efectivamente, yo creo que eso es rigurosamente cierto, tal y como se planteó el debate en aquel momento.
Hay Resoluciones de Naciones Unidas que eran inequívocas, que exigían el desarme por parte de Sadam Hussein y Sadam Hussein se negaba a que los inspectores pudieran comprobar que efectivamente ese desarme se había realizado; por tanto, la seguridad del mundo estaba en clarísimo peligro. Yo no voy a hacer lo mismo que hacen algunos pero, si yo leyera frases dichas, literales, sacadas de contexto, de la comparecencia del jefe de los inspectores, del señor Kay, quedaría clarísimamente acreditado que hay armas de destrucción masiva. Bien es cierto que estaría haciendo afirmaciones concretas sobre algunas expresiones suyas y no sobre el global de su intervención.
Eso que yo no voy hacer es lo que a mí me gustaría que no hiciera nadie, que hiciéramos una valoración global de esa comparecencia, de su intervención, de las respuestas que ha dado a los senadores del Senado norteamericano y, por tanto, que situáramos el debate en unos términos racionales y razonables, porque algunas no dejan lugar a dudas.
Dice literalmente el señor Kay: "Sadam tenía la ambición de desarrollar y utilizar armas de destrucción masiva, y de seguir hoy en el poder lo haría". Con esa afirmación justifica la decisión de algunos países de una intervención militar, y estoy citando literalmente lo que ha dicho el señor Kay. Si ahora mismo tuviera armas de destrucción masiva y las utilizaría, lógicamente se ha hecho muy bien al tomar esa decisión; que es lo único que persiguieron los Gobiernos que tomaron la decisión o que apoyaron esa decisión: intentar, lógicamente, conseguir una seguridad en el planeta que en ese momento y en función de las propias Resoluciones de Naciones Unidas estaba en peligro, en función de las propias Resoluciones de Naciones Unidas.
Éste es un debate que, sin duda, da para mucho y que permite que, como es lógico en una sociedad plural como la nuestra, haya personas que no coincidan. Eso es absolutamente razonable.
Pero, desde luego, los motivos por los cuales España adopta la posición política que es de sobra conocida no pueden ser objeto de discusión a estas alturas, primero, porque han sido suficientemente explicados, con coherencia y de forma reiterada, y son del todo conocidos: Resoluciones, insisto una vez más, de Naciones Unidas, informes de los propios inspectores y actuar, como es la obligación, del Gobierno en defensa del interés nacional.
Se podrá decir que el Gobierno se equivoca y el Gobierno se puede equivocar, sin duda alguna; yo que no se podrá decir ni mantener es que el Gobierno actuó con un interés electoral, de lo que se nos acusa a veces, porque el Gobierno era bien consciente, y creo que todo el mundo, de que esa decisión lo único que podía acarrear es un perjuicio electoral y, sin embargo, se posicionó y tomó esa decisión, pensando que era lo que más convenía a España y a la seguridad mundial.
Insisto, nos podemos haber equivocado, como se puede equivocar cualquiera, pero se ha actuado con gran coherencia y, desde luego, defendiendo los intereses de nuestro país y de la seguridad mundial por encima de todo. Por tanto, querer abrir en España ahora un debate sobre cuestiones que no ha lugar en España, porque nunca basamos nuestra decisión política en ningún tipo de existencia de un informe de servicios de inteligencia, está bien que algunos lo quieran traer a colación, probablemente, para que se deje de hablar de otras cuestiones, probablemente para tapar otros asuntos; pero, desde luego, desde mi punto de vista y dicho con todos los respetos, no tiene mucho sentido.
Por último, sobre la valoración que me pide de la presencia del Presidente Aznar ante las dos Cámaras de Estados Unidos, yo sé que se ha escrito y se ha dicho en España alguna cosa sobre esta comparecencia, pero las imágenes de televisión son inequívocas. Yo, que no estuve acompañando al Presidente, sí que he visto las imágenes de televisión y, desde luego, son inequívocas. No creo que muchos dirigentes mundiales tengan la ocasión de ser invitados a poder comparecer y dirigirse a las dos Cámaras. Creo que algún motivo de interés tenían los diputados y senadores, los parlamentarios, norteamericanos en escuchar al Presidente del Gobierno. Parece ser, además, que les gustó la intervención del Presidente del Gobierno, porque la interrumpieron en innumerables ocasiones con claros aplausos.
Podemos frivolizarlo todo, como he dicho antes; pero a mí me parece que es un honor para el Presidente del Gobierno, por supuesto, es una muestra de respeto para el Presidente del Gobierno y para nuestro país, y, desde luego, como estamos en las fechas en las que estamos, algunos se empeñan en quitarle trascendencia, importancia o, incluso, dar una versión negativa de un acontecimiento que a mí me parece de singular importancia y que manifiesta el respeto que la representación legítima de la sociedad americana tiene por el Presidente del Gobierno de España y por el pueblo español.
P.- A la vista de los informes completos del señor Kay o del Director General de la CIA, ¿el Gobierno español tomaría hoy la misma posición que tomó hace un año respecto a la participación de España y el apoyo de España a la guerra de Iraq?
Sr. Zaplana.- En esos momentos existía la convicción absoluta de la existencia de armas de destrucción masiva y hoy no existe una opinión contraria. En la propia comparecencia del señor Kay manifiesta que los trabajos tienen que continuar, las dificultades con las que se encuentra, pero en ningún momento niega la existencia de armas de destrucción masiva; es más, da indicaciones evidentes y apunta la posibilidad de muy real de que existan, a la vez que manifiesta la dificultad para poderlas encontrar.
Pero parece que no cometo ninguna exageración en estos momentos si le digo que la convicción --le he leído declaraciones literales del señor Solana, de la Internacional Socialista, del propio Presidente francés, señor Chirac; hay de otros dirigentes europeos-- era total y absoluta. Cuando se tiene esa convicción total y absoluta, existe un riesgo para la seguridad mundial y, además, Sadam Hussein se niega a demostrar la destrucción de esas armas de destrucción masiva, como le exigía el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas de forma unánime, si no las hubiera tenido, no entiendo por qué ese empeño en no contar que las ha destruidos y en demostrar que las ha destruido.
Es algo que no hemos entendido nunca porque, si efectivamente no las tenía, con decir no las tengo y demostrar que no las tiene el problema y el conflicto habían desaparecido y entonces no se hubiera producido ninguna intervención militar, ni hubiera habido ninguna situación como la que hemos padecido.
¿Por qué Sadam Hussein se negaba? ¿Por qué los inspectores tenían todas las dificultades del mundo en Iraq para poder realizar su labor? ¿Por qué ellos mismos reconocen, y el señor Kay reconoce en su comparecencia, que los científicos de aquel país les decían que no podían decirle la verdad y no podían darles los datos que tenían en su poder por miedo físico? Si no había armas, ¿qué necesidad tenían los científicos de Iraq de hacer esas declaraciones como el señor Key ha reconocido? Era mucho más fácil: estaba todo en manos de Sadam Hussein, era solamente la acreditación y demostración de que cumplía con Resoluciones aprobadas por unanimidad en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Si existe la convicción, como parece que podemos concluir que existía, sin exagerar, como le decía antes; si, además, Sadam Hussein se niega y de los informes de los inspectores se desprende que supone una amenaza para la seguridad en el mundo, y desde luego hay párrafos ilustrativos de lo que le estoy contando, parece que era una decisión razonable la que se tomó en aquel momento por interés de España y de la seguridad en el mundo. Desde luego, ahí no había el más mínimo interés electoral, como es evidente. No tengo que hacer muchos esfuerzos para convencerles a ustedes de ello.
P.- Quisiera preguntarle si tiene usted algún diagnóstico de por qué o a qué atribuye el crecimiento de muertes tan espectacular que se ha producido de mujeres a mano de sus parejas. ¿Qué responsabilidad cree que le corresponde como Ministro de Asuntos Sociales y cuál sería la solución para poner coto a este crecimiento?
Sr. Zaplana.- Hay un dato que yo no me atrevo a valorar, pero que los sociólogos mantienen en este caso, como en el de los suicidios, y en otros similares, que es lo que llaman la motivación de contagio. Siempre, desgraciadamente, cuando se conoce una situación de esta naturaleza, va acompañada inmediatamente de otras. Pero solamente es una reflexión sobre por qué vivimos momentos en los que se juntan varias situaciones, después desaparecen y después vuelven a aparecer, por desgracia.
Hemos hecho todo lo que está en nuestras manos, que no sé si será todo lo que se puede hacer, pero le aseguro que es bastante. Yo mantengo, y creo que me acompaña en esta reflexión el sentido común, que en estos momentos no hay más casos de violencia de género que había antes. Parece que la evolución social, la propia posición de la mujer, las medidas adoptadas, todo ello avala lo que le estoy diciendo.
Lo que no teníamos antes era estadísticas y lo que, desde luego, no había antes era una conciencia social, como existe en estos momentos, de amparo y de apoyo a la mujer víctima de violencia de género ni, probablemente, la mujer --sobre todo estoy pensando en el mundo rural-- tenía la valentía suficiente que en muchos casos, desgraciadamente, hace falta para poder denunciar estas situaciones. Si nos remontamos a años atrás, incluso podía la mujer, lamentablemente, tener miedo a que esa situación se conociera, porque socialmente, insisto, no iba a tener el apoyo, no ya de la Administración, sino --es trágico lo que les digo-- sino del conjunto de la sociedad.
La evolución en estos últimos años, afortunadamente, ha sido espectacularmente positiva desde el punto de vista de la conciencia social y desde el punto de vista de las medidas que se han adoptado. Las que en estos momentos hay en vigor son fruto y producto de un acuerdo parlamentario que yo mismo, como Ministro, propicié; un acuerdo unánime de todas las fuerzas políticas.
Digo yo que no será mal acuerdo cuando lo apoyaron todas las fuerzas políticas. El Partido Socialista lo ha respaldado, Izquierda Unida lo ha respaldado --debo reconocer que Izquierda Unida tuvo un papel, en el impulso de estas medidas, muy notorio, conjuntamente con el Gobierno, conjuntamente conmigo-- y las demás fuerzas políticas, todas las que forman parte del Congreso de los Diputados, se sumaron a esta iniciativa.
Las conocen ustedes, pero algunas las quiero destacar: la Orden de Protección, que es un avance substancial, y la Renta Activa de Inserción de ayuda económica a la mujer víctima de violencia de género, de la que saben que se duplica en los casos de que tenga la necesidad de abandonar el domicilio conyugal como garantía elemental para su seguridad. Esas decisiones y esas políticas que se han puesto en funcionamiento desde que se adoptó el acuerdo parlamentario están dando muy buen resultado.
Por ejemplo, sólo en una ocasión se ha producido un caso de reincidencia de mujer víctima de violencia de género acogida a Orden de Protección, y además es un caso muy singular, lo cual quiere decir que, cuando la Orden de Protección entra en funcionamiento, las garantías sobre la mujer víctima de violencia de género son bastante importantes y bastante eficientes, si me lo permiten. En ese sentido, yo creo que los avances son substanciales, lo que es perfectamente compatible con que, cuando se produzcan dramas como los que hemos conocido estos días, lógicamente nos sintamos un tanto abatidos, porque nos gustaría que no existieran. Y todavía tenemos que hacer un esfuerzo, estoy seguro, desde el punto de vista de los medios, aunque el avance ha sido substancial, y, sobre todo, tenemos que seguir trabajando desde el punto de vista de una mayor conciencia social, si cabe.
Vivimos o somos herederos de una concepción machista de nuestra sociedad, que está bastante erradicada, pero que todavía pervive y persiste en el seno de nuestra sociedad, y ahí el esfuerzo tiene que ser un esfuerzo colectivo, tiene que ser un esfuerzo de todos. Pero es compatible perfectamente reconocer los avances que se están consiguiendo con el drama y el dolor que nos producen estas situaciones.
P.- Yo quería insistir sobre el tema de Iraq sin ánimo de polemizar con usted. Lo cierto es que hace un año el Presidente del Gobierno repetía reiteradamente que Sadam Hussein tenía ya armas de destrucción masiva y que iban a aparecer. En las conclusiones que usted nos ha leído del señor Kay lo que dice es que Sadam quería tenerlas y quería fabricar esas armas de destrucción masiva. Yo quería preguntarle si a día de hoy la tesis del Gobierno español sigue siendo que esas armas es posible todavía que aparezcan o si está dando por bueno ya que lo que había era una intención de tenerlas.
Sr. Zaplana.- No, no lo dice el Gobierno español; lo dice el señor Kay. Yo le digo que el propio señor Kay dice que las armas pueden existir, que los trabajos no han concluido y que, por tanto, hay que seguir buscándolas. Apunta la existencia de esas armas, como lo decía claramente la Resolución de Naciones Unidas, porque, si no este debate no se hubiera originado, lógicamente. El debate se origina por el incumplimiento de varias Resoluciones unánimes de Naciones Unidas por parte de Sadam Hussein.
Vuelvo a reiterarle de que existía la convicción total y absoluta de la existencia de armas y, desde luego, el Presidente del Gobierno, en algún momento ha podido decir que estaba absolutamente convencido de la existencia de esas armas como si me lo hubiera preguntado en aquel momento a mí, como si se lo hubiera preguntado al señor Solana, como si se lo hubiera preguntado al señor Chirac o como si se lo hubiera preguntado a cualquier dirigente europeo. En aquel momento le hubiera dicho exactamente lo que dijeron y algunas de las contestaciones de aquellas fechas se las he leído literalmente. Luego era una convicción absoluta.
De hecho, no se discutía sobre esa cuestión; se discutía sobre si el plazo de los inspectores tenía que ser más o menos largo, sobre si ese plazo podía poner en peligro clarísimamente la seguridad en el mundo.
El propio señor Kay, y me va a perdonar usted que busque la cita, dice en la respuesta al senador Koning: "existía un claro riesgo de que algunas armas de destrucción masiva fueran a parar a las manos de grupos terroristas como Al Qaeda". Estoy dando literalmente una contestación del señor Kay en esta misma comparecencia que ha generado esta polémica y este debate. Reitero: "existía un claro riesgo de que algunas armas de destrucción masiva fueran a parar a las manos de grupos terroristas como Al Qaeda".
Luego, si existía la convicción absoluta por parte de todo el mundo de que esas armas existían, si existía el riesgo y el peligro de que fueran a parar a manos de grupos terroristas, parece que la decisión tiene un fundamento y un razonamiento muy lógico. Insisto, una guerra no le gusta a nadie --ese debate ya nos ha acompañado hace unos meses en España, importante debate--, la guerra no le gusta a nadie, a nadie le satisface, es siempre muy difícil y costoso tomar una decisión de esta naturaleza; pero no se toma, coincidirán ustedes conmigo, aunque no coincidan en el fondo, que no se toma por capricho. Se toma en base a un convencimiento absoluto y, desde luego, a intentar que la seguridad del mundo esté a salvo.
P.- Al Ministro de Hacienda. Me gustaría saber, en primer lugar, en qué ha quedado la versión fiscal del IRPF en el año 2003; en segundo lugar, si hay datos del impuesto desagregados por tramos de renta y, por último, si el Instituto de Estudios Fiscales ha hecho alguna estimación de cómo hubiera quedado la recaudación del impuesto si no se hubiera producido la reforma.
Sr. Montoro.- En primer lugar, como la reforma se ha producido, el incremento que tenemos ahora de IRPF es exactamente el 4''8 por 100, que es inferior al crecimiento del PIB en términos nominales, de manera que la participación del Impuesto sobre la Renta sobre la actividad económica ha descendido. Es decir, es un buen incremento el que se ha tenido, pero es inferior al del PIB y, por tanto, no habrá aumentado la presión fiscal por causa de este impuesto en el año 2003.
Después, no tengo más detalle de otros tramos desagregados de renta. En la curva de Lorenz tienen la desagregación. No tengo en este momento otra cosa más que leer realmente la curva de Lorenz. Ahí se ve perfectamente cómo van correspondiéndose los tramos de contribuyentes y la participación en las cuotas.
Por último, ¿qué habría ocurrido si no hacemos la reforma? Ésta no es una hipótesis verosímil. Estábamos en el último año íntegro de legislatura y, por tanto, íbamos a cumplir nuestro programa electoral. Además, como se ha demostrado, ha sido una herramienta para mantener crecimiento económico diferencial en un año en el que ha habido una desaceleración económica mundial.
España ha mantenido un crecimiento de más de dos puntos respecto de la media de la Unión Europea y eso está causado, sin duda alguna también, por la política presupuestaria en su conjunto y la política tributaria y la bajada del Impuesto sobre la Renta.
P.- En primer lugar, del Ministro Portavoz quisiera una precisión. En vista de la respuesta que le ha dado a la pregunta de mi compañera sobre los malos tratos y la violencia doméstica, sobre todo al insistir en que usted no cree que hay ahora más casos sino que ahora son más conocidos, y que ha habido durante mucho tiempo muchas épocas en que las mujeres no han tenido la manera de denunciar esto, quisiera saber entonces si de eso se puede deducir que el Gobierno considera muy equivocado el informe de los obispos sobre este tema, el documento donde atribuye el aumento de estas cosas precisamente a la liberación de la mujer.
También quisiera una valoración sobre la afirmación que hizo el Presidente de la Generalidad, Pasqual Maragall, esta semana en Madrid, donde se quejó de que no se le dejaba gobernar.
Sr. Zaplana.- Yo no he leído el informe de la Conferencia Episcopal Española y, por tanto, cuando se nos pide opinión, si yo les pido ese ejercicio de reflexión para valoraciones de otros documentos, con más motivo me tengo que, si me permiten la expresión, aplicar el cuento y leerlo en su conjunto para poder hacer una valoración global.
Ahora bien, tampoco he querido dar una respuesta a los comentarios y a las informaciones periodísticas que se han producido como consecuencia de ese informe. Y, efectivamente, con esa salvedad que le hago, a esos comentarios he contestado diciendo que yo, con todo el respeto del mundo, no los comparto y no coincido con ellos.
El señor Maragall no sé por qué dice que no se le deja gobernar. La verdad es que no lo entiendo, porque lleva poco tiempo al frente de la responsabilidad de gobierno, pero ya está marcando algunas líneas evidentes: prometió paridad en su Gobierno y, desde luego, la paridad brilla por su ausencia; yo sé que ahora el Partido Socialista tiene algunas propuestas interesantes para la televisión pública y el señor Maragall ha puesto de director general al frente de la televisión catalana, de TV3, a un exministro; ha defendido que no hay más confianza que sus propios hermanos para los puestos de confianza en su Gobierno, y ha defendido lo que él llama la ingenuidad, pero la buena fe del señor Carod, a la hora de negociar y pactar con la banda terrorista y asesina ETA.
Yo creo que para el poco tiempo que lleva al frente de la responsabilidad de Gobierno ya se puede empezar a hacer un balance --yo no lo hago, ¡eh!-- dicho con todo el respeto. Y ha reñido, que se me olvidaba porque lógicamente hago un debate improvisado y de memoria de alguna de las cosas de más notoriedad que recuerdo, a las empresas que se van de Cataluña. Algunas multinacionales que han decidido abandonar Cataluña en los últimos tiempos se han llevado algún rapapolvo importante por parte del señor Maragall.
No sé si ustedes recuerdan alguna cosa más que, sin duda, habrá hecho. Yo recuerdo lo que más notoriedad ha tenido.
Luego gobernar sí que está gobernando, está tomando decisiones que, además, son de sobra conocidas.
P.- Al Ministro Portavoz quería preguntarle si el Delegado del Gobierno en el País Vasco, el señor Urquijo, ha transmitido ya al Presidente Aznar el deseo del Lehendakari de reunirse cuanto antes con él y, si es así, ¿cuál es la respuesta del Gobierno a esta petición que vuelve a realizar el Lehendakari?
Sr. Zaplana.- Que yo sepa, no ha trasladado ese deseo del Lehendakari y, que yo sepa, el Lehendakari no lo trasladado ni a través del Delegado del Gobierno ni por ninguna otra vía. Es una contestación reiterada que hago siempre, porque siempre me preguntan por esta cuestión y yo digo que no tengo constancia, y no tenemos, de ninguna solicitud de cita por parte del Lehendakari.
P.- De lo dicho por usted este mediodía se deduce, entonces, que reafirmándose en que no se han equivocado al ir a la guerra, España fue a la guerra por una convicción de que había armas, no porque existieran realmente o porque había pruebas irrefutables de que existían.
La Resolución 1.441 no autoriza la guerra expresamente y los inspectores negaron en su momento pruebas evidentes de que había armas por parte de Estados Unidos cuando lo pidió y lo dijo en el Consejo de Seguridad de la ONU, y pidieron más tiempo y no se les dio. Si estaba tan clara la convicción de que había armas o de que se ha ido por eso, ¿por qué se abre ahora una investigación en Estados Unidos y en Gran Bretaña? ¿O no cree que es responsable un Gobierno que no valora bien la información de los servicios secretos de inteligencia de cada uno de los dos países que abren esta investigación? España, que estuvo en las Azores, ¿se niega absolutamente a abrir cualquier tipo de investigación sobre este asunto?
Son preguntas que le hago un poco así, pero que todas juntas...
Sr. Zaplana.- Al tema le podemos dar todas las vueltas que queramos. Están ustedes en su perfecto derecho, pero comprendan que la contestación, con los matices que usted quiera, necesariamente tiene que ser la misma.
Los inspectores nunca dijeron que no había armas de destrucción masiva. No lo dicen ahora. Decían entonces y dicen ahora que tienen dificultad para encontrarlas y, de nuevo, le hago la reflexión a usted que era lo más fácil del mundo, por parte de Sadam Hussein, dar facilidades para acreditar y demostrar que no las tenía. No lo hizo nunca.
En segundo lugar, el Gobierno participaba de una convicción unánime en lo que se denomina la Comunidad Internacional, en los países que forman parte del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en todos los países del mundo, de que esas armas de destrucción masiva existían porque, si no tuvieran esa convicción, no hubieran aprobado las Resoluciones de Naciones Unidas obligando a Sadam Hussein a su destrucción. Se destruye algo que existe, no se destruye algo que no existe. Es una obviedad pero, ya que entramos en el detalle, perdónenme por utilizarla.
El Consejo de Seguridad dice que se destruya algo porque existe algo; si no, no dice que se destruya nada, y no creo que fuera un capricho unánime del Consejo de Seguridad en su momento.
El Gobierno, con esa convicción, que es del Gobierno pero que es de todos los Gobiernos, porque no es eso lo que está en discusión, y con una amenaza evidente para la seguridad mundial, que siguen diciendo los inspectores en este momento que existe --y le he leído la reciente intervención en el Senado americano del señor Kay--, toma una decisión, insisto, que intenta proteger la seguridad en el mundo y defender los intereses de España.
Lo puedo repetir más veces, a lo mejor de forma más eficaz y más clara; pero yo creo que, aunque no se comparta esta posición, es la legítima del Gobierno y, desde luego, está basada en los motivos que he apuntado. Y también creo que será fácil concluir que no puede tener ningún beneficio electoral, que no se hizo con ninguna otra motivación que no fuera defender los intereses de España y de la seguridad en el mundo.
Desde luego, esta cuestión sí que da lugar a discusión, ¡fíjese si ha dado! Da lugar a discusión y no sé si a error o a acierto, el tiempo lo dirá; pero la motivación está basada en hechos que yo he dejado absolutamente claros: Resoluciones del Consejo de Seguridad unánimes, informes de los inspectores y, en base a ello y al riesgo y al peligro existente, se tomó la decisión pensando en el interés nacional y en la seguridad del mundo.
P.- El diputado de Izquierda Unida Felipe Alcaraz asegura que él ha visto, con sus ojos, dos informes del CNI, del Centro Nacional de Inteligencia, que contraindican la participación de España en la guerra o aseguran que Sadam Husein no tiene capacidad para producir armas en el momento en el que se tomó la decisión. ¿El Gobierno estaría dispuesto a desclasificar esos documentos para arrojar luz en este debate y saber cómo tomó la decisión?
Sr. Zaplana.- El Gobierno ha explicado hasta la saciedad por qué toma la decisión y no la toma en base a ningún informe del Centro Nacional de Inteligencia. Verá que he repetido hasta la saciedad los motivos, que es reiteración de lo que el Presidente del Gobierno dijo en sus múltiples comparecencias, y en ningún momento el Presidente del Gobierno dijo que su decisión estaba fundamentada en ningún informe del Centro Nacional de Inteligencia; en ningún momento. Eso no podrán acreditarlo porque en sus intervenciones parlamentarias --y yo las escuché casi todas-- queda clarísimamente reflejado. Si no basó su decisión el Gobierno en ello, ¿por qué vamos a desclasificar ningún informe?
Pero, aparte, desclasificar informes de los servicios de inteligencia, con todos los respetos, es una gran irresponsabilidad. Y lo digo ahora, pero ustedes coincidirán en nuestra coherencia porque lo dijimos en el año 1996, cuando había una demanda mucho más amplia social y, si me lo permiten, mediática para que aquellos documentos se desclasificaran. El Gobierno hizo lo que creía que tenía que hacer.
Yo sé que a algunos de algunas formaciones políticas les gusta más frivolizar con estos temas; pero el Gobierno actuó con coherencia entonces y actúa con la misma coherencia, y desde luego con muchísimos más motivos, en estos momentos.
Muchas gracias.