Sr. Piqué.- Buenas tardes a todos y a todas. Bienvenidos y bienvenidas a esta primera rueda de prensa después del paréntesis vacacional de agosto, y por lo tanto, a raíz del primer Consejo de Ministros de este nuevo curso político.
El Consejo de Ministros de hoy ha aprobado en su reunión el Proyecto de Ley de Régimen de Personal de las Fuerzas Armadas, cuyo objetivo es la total profesionalización de nuestras Fuerzas Armadas, del Ejército español, y, en consecuencia, la finalización del modelo mixto y la supresión de la prestación del Servicio Militar obligatorio a partir del 31 de diciembre del año 2002.
De este Proyecto de Ley les va a informar el Ministro de Defensa, don Eduardo Serra; pero antes, si me lo permiten, quisiera informarles también de otros temas importantes que se han tratado en la reunión de hoy.
El Consejo ha autorizado la contratación de las obras de tres subtramos de la línea de alta velocidad Madrid-Zaragoza-Barcelona-frontera francesa, entre las localidades de Mejorada del Campo y Aldeanueva de Guadalajara. El importe de estas obras, cuya longitud es de 48 kilómetros, asciende a algo más de 35.000 millones de pesetas.
El Ministerio de Fomento tiene previsto que para el próximo mes de noviembre estén en obras ya 320 kilómetros, de tal manera que en el trayecto
Madrid-Lleida, que supone un 70 por 100 del recorrido con estas previsiones en el 2002 se dispondrá ya de un nuevo trazado ferroviario de Alta Velocidad entre las dos capitales. Eso va a permitir reducir los tiempos del recorrido, desde las cuatro horas y treinta y cinco minutos actuales, a una hora y cincuenta minutos.
Se han aprobado también traspasos a las Comunidades de La Rioja, Galicia y Murcia. La Rioja asume la gestión de la Educación no universitaria y la ejecución de la legislación sobre propiedad intelectual. Ambos traspasos suponen pasar a gestionar más de 16.000 millones de pesetas anuales. A la Comunidad Autónoma de Galicia se traspasan los servicios y funciones relativos a la legislación sobre propiedad intelectual, y Murcia asume la gestión de la Oficina de Turismo e intercambio de jóvenes y estudiantes.
Se ha aprobado también la composición y funcionamiento de la Comisión para la Competitividad Industrial prevista en la Ley de Industria, cuyo objetivo es convertirse en un foro de análisis y consulta para el estudio de la competitividad de nuestra economía. Entre sus funciones estarán las de proporcionar una estructura de apoyo al Gobierno en la formulación de prioridades de política industrial; proponer orientaciones de política industrial; coordinar los estudios elaborados acerca de factores determinantes de la competitividad, como las actividades de I+D, y efectuar recomendaciones relacionadas con problemas estructurales y de regulación que afectan a la competitividad de nuestras empresas.
Se ha aprobado también la necesaria declaración de interés general de un paquete de obras hidráulicas necesarias para la planificación hidrológica, que supone una inversión superior a los 200.000 millones de pesetas. Son obras de abastecimiento, de regulación y depuración de aguas y de infraestructura hidráulica para aprovechamiento de regadíos. Entre estas obras, se encuentran las que se van a realizar en Extremadura para evitar la repetición de inundaciones como las que se sufrieron en el año 1997.
En este sentido, el Consejo de Ministros ha autorizado la concesión de 800 millones de pesetas, que se suman a los 4.000 ya destinados por el Ministerio de Fomento en el pasado mes de abril, para financiar la construcción de las viviendas afectadas por esas inundaciones. En este caso, estos 800 millones son para agilizar la compra del suelo para la construcción de 1.200 viviendas.
En la Referencia del Consejo, en cualquier caso, encontrarán ustedes información detallada sobre las obras cuyo interés general se ha aprobado hoy y las inversiones en las diferentes Comunidades Autónomas.
Asimismo, se han aprobado una serie de Contratos-Programa y el Convenio Marco entre la Administración general del Estado y el Gobierno de Canarias para la financiación del transporte terrestre de viajeros en el archipiélago canario.
En estos Contratos-Programa, cuyo período de vigencia llega hasta el año 1999, las Administraciones Públicas aportarán recursos para el transporte público por un importe global algo superior a los 30.000 millones de pesetas, de los cuales 12.000 son aportados por la Administración general del Estado; unos 8.000, por la Comunidad Autónoma de Canarias; algo más de 6.000, por los siete Cabildos Insulares y unos 3.500 por los ayuntamientos de Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife.
Estos Contratos-Programa son un instrumento de apoyo al transporte colectivo regular de viajeros, mejoran las condiciones de movilidad y dotan a cada isla de equipamiento e infraestructura adecuados para el transporte.
Asimismo, se ha autorizado la firma de un Convenio con la Generalitat de Cataluña para la financiación de las infraestructuras del ferrocarril metropolitano de Barcelona, con una inversión de 44.000 millones de pesetas.
Se ha aprobado también la concesión de una subvención de 2.600 millones de pesetas a la Cruz Roja Española, con cargo al 0,5 por 100 del IRPF.
Se ha autorizado a las Comunidades de Cataluña, Baleares y Canarias a realizar operaciones de endeudamiento incluidas en el Programa de Convergencia Presupuestaria consensuado con las Comunidades Autónomas, y también se ha aprobado la contratación del suministro y transporte de ayuda alimentaria de emergencia a Mauritania para paliar los efectos de la gran sequía que afecta a esa región, por un importe de 100 millones de pesetas.
Finalmente, quisiera también informarles de otro acuerdo, que es el de conceder la Gran Cruz de Isabel la Católica a don José Barea Tejeiro.
Asimismo, para finalizar, el Consejo ha conocido sendos informes del Ministro de Administraciones Públicas y del Vicepresidente Segundo del Gobierno y Ministro de Economía y Hacienda relativos, el primero, al estado actual de la reforma de los Estatutos de Autonomía de aquellas Comunidades reguladas por el Artículo 143 de la Constitución, y el informe del Vicepresidente Segundo sobre la situación económica y las repercusiones de las crisis que afectan a los mercados financieros internacionales.
Sr. Serra.- Buenas tardes a todos.
Como ha anunciado el Ministro Portavoz, el Gobierno hoy ha aprobado el Proyecto de Ley de Régimen de Personal de las Fuerzas Armadas, con lo que se hace definitivo el anuncio de la suspensión del Servicio Militar obligatorio.
Como todos ustedes saben, esta terminación del Servicio Militar obligatorio es uno de los programas estrellas de la Legislatura, pero no es sólo eso. La declaración que ya en su día hizo el Presidente del Gobierno, en el propio discurso de investidura, respondía a las necesidades de todo tipo que impone la realidad actual.
Como sabe todo el mundo, nuestros ejércitos, nuestras Fuerzas Armadas, están cada día más involucrados en gestionar situaciones de crisis, de imposición o de mantenimiento de la paz, donde están cooperando cotidianamente con Fuerzas Armadas de otros países. Es decir, es un hecho conocido la potenciación de las organizaciones colectivas de seguridad y defensa, lo cual exige no sólo tener a punto las capacidades militares propias sobre las que descansa la seguridad colectiva, sino también tener capacidad de converger los esfuerzos con otras Fuerzas Armadas. Por tanto hay que ser especialmente exigente con el factor humano.
Por otro lado, no sólo la tecnología y la sofisticación de los modernos sistemas de armas, sino también la sofisticación de las nuevas técnicas, incluidas las de la información y de la comunicación, requieren personal con la especialización suficiente para manejar unos medios cada día técnicamente más complejos.
Todo ello hacía que fuera una necesidad, sentida por la sociedad española y anunciada por el Presidente del Gobierno, el ir a la plena profesionalización de las Fuerzas Armadas. Y éste es el primer Proyecto de Ley que el Gobierno remite al Congreso para cumplimiento de este objetivo.
Brevemente les diré cuales ha sido las últimas fases del calendario que ha tenido este anteproyecto, hasta hoy que se convierte en proyecto.
El Consejo de Ministros, en su reunión de 12 de junio pasado, tuvo conocimiento del Anteproyecto de Ley de Régimen de Personal, y, siguiendo el criterio que ya es habitual del Gobierno con los proyectos que afectan a temas fundamentales del Estado, se acordó solicitar el dictamen del máximo órgano consultivo, del Consejo de Estado.
Prueba de la importancia que el Gobierno concede a este asunto es que, cuando la Comisión Mixta Congreso-Senado da su aprobación definitiva, lo que sucede el 11 de mayo por la Comisión, el 22 de mayo por el Pleno del Congreso de los Diputados y el 9 de junio por el Pleno del Senado, como les decía, en el primer Consejo de Ministros, tres días después, ya se tuvo conocimiento.
Se remitió al Consejo de Estado, que emitió un dictamen el 9 de julio, dictamen francamente elogioso con el conjunto del Anteproyecto, tanto en los aspectos de legalidad como en los aspectos de oportunidad. Y en el día de hoy, 28 de agosto, el Consejo de Ministros, como les hemos anunciado, ha aprobado el correspondiente Proyecto de Ley para que pueda iniciar la tramitación parlamentaria en el Congreso de los Diputados en el próximo período de sesiones y que, tras su posterior discusión y aprobación por el Senado, pueda entrar en vigor como Ley, pensamos, en el primer trimestre del año 1999.
Yo creo que no es ocioso destacar la importancia histórica que tiene este Proyecto. Es algo que afecta, no sólo al ser de nuestras Fuerzas Armadas, sino también a algo, el Servicio Militar obligatorio, que ha moldeado la realidad de la sociedad española casi en los dos últimos siglos.
Repito, que ya fue anunciado por el Presidente del Gobierno en el discurso de investidura, y que, tanto en el ámbito parlamentario, en esa Comisión Mixta Congreso-Senado, como en el seno del Gobierno, del Ministerio de Defensa, hemos dicho en repetidas ocasiones que se trata de un doble proceso: un proceso de profesionalización y un proceso también de modernización.
Hoy no corresponde hablar de la modernización en aspectos orgánicos o de sistemas de armas, pero no querría dejar de resaltar ante ustedes su importancia. La razón, o una de las razones de mi comparecencia, es referirme al Régimen de Personal de las Fuerzas Armadas; pero también, en este ámbito de personal, hay que hablar de modernización, en tanto que vamos --y así pretende el anteproyecto que hoy ha aprobado el Gobierno-- a renovar muy sustancialmente, a modernizar, el Régimen de Personal. No son sólo los medios de los sistemas de armas, sino también el régimen de gestión de los profesionales que componen y que van a componer en el futuro inmediato nuestro Ejército.
Esta Ley de Profesionalización es la que da una gran importancia al nuevo modelo de tropa y marinería profesionales. Exclusivamente se dotarán --luego hablaremos de plazos-- las Fuerzas Armadas españolas de personal profesional; si quieren ustedes, de personal voluntario. Por tanto, a partir del 1 de enero del año 2003 no habrá nadie contra su voluntad en las Fuerzas Armadas españolas.
Pero también en un amplio sentido constituye este Proyecto un intento de mejorar el ejercicio profesional de todos los miembros de las Fuerzas Armadas: cuadros de mando permanentes --lo que se llaman militares de carrera-- y los que, sin ese carácter permanente, constituyen un elemento esencial, pero que pretendemos potenciar muy mucho en el futuro. Nos referimos a los militares de complemento; y vamos a potenciarlo por dos razones fundamentales: una, porque el militar de complemento es una vía más de asegurar la ósmosis permanente y continua entre la sociedad a la que sirven y las Fuerzas Armadas; y, en segundo lugar, porque dota al personal de las Fuerzas Armadas de unas características de flexibilidad que sería absolutamente imposible tener si estuviéramos hablando exclusivamente con militares de carrera.
Un militar de carrera va a tener en la nueva Ley treinta y cuatro años de vida activa y, por tanto, ahí impone una rigidez al elemento personal de los cuadros de mando. Pensamos que los militares de complemento puedan ser renovados, contratados y renovados por períodos de cinco años, con lo cual es fácil deducir la gran flexibilidad de la que este componente de los militares de complemento que pretendemos potenciar puede dotar a nuestras Fuerzas Armadas.
También es una ley de modernización y racionalización, con la determinación --tema que aborda la Ley, tema importantísimo que aborda la Ley-- de las nuevas plantillas.
Supone la Ley un endurecimiento del régimen de ascensos, y supone una potenciación de la promoción y de la permeabilidad entre cuerpos y escalas. Quiere esto decir que las Fuerzas Armadas van a ser --pretendemos que sean-- un modelo de potenciar el mérito y la capacidad; que el que pueda, porque sus méritos le hagan acreedor a ello, desempeñar funciones de más relevancia, no importa cual será su origen, no importa cuál sea el modo por el que ha entrado en las Fuerzas Armadas, pueda llegar a los puestos más elevados con los pertinentes cursos de formación y perfeccionamiento.
Reglas de amortización de puestos. Les decía que se va a endurecer el régimen de ascensos. Se fijan, como luego diré, las plantillas máximas, tanto de los cuadros de mando, como de las de tropa y marinería; pero se pretende hacer con una clara visión de futuro. Que se tome el tiempo necesario, pero que las plantillas que tengan nuestras Fuerzas Armadas sean las necesarias en cada momento, y que las que no sean necesarias no graviten en las Fuerzas Armadas, pero tampoco su coste gravite en los Presupuestos Generales del Estado.
Ustedes saben que actualmente las Fuerzas Armadas tienen cincuenta mil --cincuenta mil algo-- cuadros de mando en activo; en reserva hay que considerar, con las diversas modalidades de activa y transitoria, que se llega hasta setenta y cinco mil, cuyas retribuciones recaen, naturalmente, en los Presupuestos Generales del Estado. Esta ley establece un sistema en virtud del cual los que hayan sean los necesarios en cada momento. Por eso la importancia de la flexibilidad que puede dotar el militar de complemento a la que nos referíamos antes.
La Ley, pensamos, va a ser percibida como una Ley exigente; pero a nadie le cabe duda de que la Ley está orientada a la defensa de los intereses generales y, por ende, al mejor funcionamiento de las Fuerzas Armadas.
Hay que subrayar, quizás, que uno de los aspectos fundamentales en la elaboración de la Ley ha sido la permanente colaboración de los Cuarteles Henerales. Y no sólo eso, sino que a partir de ahora se iniciará, en el seno de las propias Fuerzas Armadas, una campaña de explicación de cuáles son las más importantes innovaciones que supone el nuevo régimen jurídico.
Y por último, una llamada a los jóvenes, no sólo a los que ya están dentro de las Fuerzas Armadas, sino a los que pueden estar considerando su incorporación; no sólo a los jóvenes, sino también a los españoles que, sin querer vincularse a las Fuerzas Armadas con un carácter profesional, puedan desear, como sus mayores, estar a disposición de los Ejércitos para asegurar la defensa militar de España, puesto que la Ley crea la figura del reservista voluntario, con lo que se pretende dar cauce a dichas aspiraciones y a ser un complemento muy importante a unos Ejércitos que, ya en el modelo mixto vigente, y más en el futuro modelo de Ejército totalmente profesional, han ido viendo reducido su potencial humano y sus posibilidades de generación de fuerzas.
Como les he dicho, antes del 31 de diciembre del año 2002, se acabará el Servicio Militar obligatorio. El Ministro de Defensa y el Gobierno querrían hacer un llamamiento aquí a los jóvenes que en el futuro no tendrán ninguna obligación, ningún compromiso, para prestar un servicio obligatorio, bien sea el Servicio Militar o bien la llamada Prestación Social Sustitutoria; la petición de que ejerciten esa facultad, ese principio, ese derecho de la solidaridad, desarrollando con carácter voluntario tareas en organizaciones muy diversas con fines de interés general.
De manera que los objetivos prioritarios del Proyecto de Ley que hoy se ha aprobado son responder a las exigencias del nuevo modelo de las Fuerzas Armadas profesionales; facilitar la gestión de los recursos humanos de carácter militar con la introducción de factores que proporcionen mayor agilidad y mayor flexibilidad, y, tercero, solucionar casos, problemas de difícil solución de colectivos determinados, referentes a determinados empleos y escalas, teniendo en cuenta de modo muy principal los compromisos asumidos por el Grupo Parlamentario Popular.
Del contenido hay que decir, en primer lugar, que este Proyecto de Ley afecta a todas las categorías de militares profesionales. Modifica el régimen de los militares de carrera para superar parte de los problemas creados por la Ley 17/89, que al mismo tiempo solventó otros muy importantes, con el objetivo siempre de unas Fuerzas modernas y eficaces.
Segundo, como les he dicho, recuperación y potenciación de la figura del militar de complemento para flexibilizar el recurso de personal humano y disminuir el esfuerzo presupuestario.
Tercero, integración, teniendo en cuenta la plena profesionalización
de las Fuerzas Armadas, de la tropa y marinería en todos los apartados de la Ley, muy especialmente en el sistema de enseñanza militar.
Cuarto, efectuar en la Ley y en su posterior desarrollo reglamentario una adecuada asignación de control, de cometidos y responsabilidades para tenerla muy en cuenta especialmente en la promoción profesional y en las retribuciones.
La Ley, en quinto lugar, es una ley completa que regula todos los aspectos de régimen de personal, excepto la regulación de los derechos civiles y políticos, como el de asociación, el de expresión, etcétera, en los que se remite a las Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas. Hay que decir, como modalidad muy importante, que se abren cauces para la presentación de soluciones y sugerencias en el ámbito de los Ejércitos y se crean Consejos Asesores de Personal.
Por ultimo, pero quizás de lo más importante, con esta ley se instaura, se da categoría plena legal a la igualdad constitucional entre el hombre y la mujer. Desaparecen las discriminaciones que había con motivo del Servicio Militar obligatorio, y esta Ley instaura el principio de igualdad plena y absoluta abolición de cualquier discriminación por razón de sexo en el seno de las Fuerzas Armadas.
Les decía que se fijan los máximos de las plantillas, tanto para militares y soldados y marinería profesional (120.000), como para cuadros de mando (48.000). Eso hace que se esté en coherencia con el dictamen, al que antes he hecho referencia, de la Comisión Mixta Congreso- Senado, que fija un mínimo de 100.000 y un máximo de 120.000 de efectivos de tropa y marinería profesional.
Por tanto, la Ley, que fija sólo un máximo, podrá, dentro de ese máximo y estamos seguros que dentro de ese mínimo que ha fijado el Parlamento, establecer en los ciclos recurrentes de planeamiento militar, cuáles son los objetivos que, a la vista de los riesgos y amenazas que puedan existir en la situación internacional y que existan para los españoles, sean el adecuado contingente que deban tener nuestras Fuerzas Armadas.
Ello va exigir una muy seria, muy rigurosa, política de ingresos en los centros militares. Creemos que, tanto o más importante que haber creado mecanismos como las reservas a las que antes he hecho referencia, es tener un control muy exhaustivo, muy permanente, sobre los ingresos en los centros militares.
Supongo que habrá preguntas en cuanto a la terminación del Servicio Militar obligatorio. Les he dicho que la Ley utiliza el término "suspensión" para cubrir el período transitorio. La Ley Orgánica del Servicio Militar se derogará de forma expresa en el nueva Ley Orgánica de Desarrollo que está previsto elaborar en sustitución de la Ley 6/80, que se reformó en el año 1984. Los españoles varones nacidos con anterioridad al 1 de enero de 1983 continuarán dentro del modelo vigente; los nacidos en el año 1982 harán la última inscripción en el año 1999, en el que tendrán 17 años.
Los Ayuntamientos finalizan su tareas en relación con el alistamiento en julio de 1999. Los aplazamientos, las prórrogas, etc, continúan en vigor hasta la finalización del período transitorio y, por su parte, la objeción de conciencia continúa con su legislación especifica.
Como les he dicho, el fin del Servicio Militar obligatorio, el tope máximo, es el 31 de diciembre del año 2002. Si algún militar de reemplazo permaneciera en las Fuerzas Armadas en esa fecha, pasaría automáticamente a la reserva. Los nacidos con anterioridad al 1 de enero de 1983 que estuvieran clasificados en aplazamientos por prórrogas de estudios o de cualquier otra naturaleza pasarían también en esa fecha automáticamente a la reserva.
El calendario previsto, por tanto, es sorteos para que haya Servicio Militar de los años 1999, 2000 y 2001. El sorteo para el año 2002 se hará sólo con personas que estén en la bolsa de prórrogas. Además, la Ley autoriza al Gobierno para que, si fuera posible, pudiera acortarse el período transitorio.
Hay que decir que todas las visitas que han girado las delegaciones del Ministerio a los países que van más adelantados en el proyecto de plena profesionalización han recibido la recomendación de no acortar el período transitorio. Sin embargo, el Gobierno, sensible a las necesidades de la sociedad y, sobre todo, de la juventud española, hará todo lo posible por intentar acortar, si lo permiten tanto las disponibilidades presupuestarias como la gestión de la incorporación de los nuevos profesionales, para no llegar incluso a esa fecha tope, que en todo caso se respetará, de 31 de diciembre del año 2002.
Yo creo que con esto queda explicado el contenido de una ley larga y entendemos, como he dicho, muy completa, que regula todos los aspectos, excepto los derechos y obligaciones que se limitan a las Reales Ordenanzas, del estatus de los militares, de todos los militares: de los de carrera, de los de complemento y de los soldados y marineros profesionales.
Creo que con eso damos fiel cumplimiento al mandato de la sociedad de que se garantice, por medio de una defensa eficaz, el ámbito de seguridad imprescindible para seguir construyendo nuestro sistema de libertades, nuestro sistema de bienestar económico y de igualdad social que proporciona y ampara nuestra Constitución; y, al mismo tiempo, poder, como ya lo estamos haciendo, contribuir al mantenimiento y, en algunos casos, a la imposición de la paz mundial, así como del esfuerzo económico que supone para la nación la consecución de estos objetivos.
P.- Querría preguntarle al señor Piqué si, en el informe sobre la situación económica y financiera internacional, el Gobierno se plantea la posibilidad de revisar la previsión de crecimiento del 3,9 que había establecido antes de las vacaciones. Por ejemplo, el ministro de Economía francés ya lo hizo ayer en Francia. Luego, en relación a este asunto y a las fuertes caídas de las Bolsas, quería preguntarle qué tendría que decir el Gobierno --y además, más concretamente el Ministro de Industria-- a todos aquellos ciudadanos de a pie, digamos, que compraron títulos de las empresas privatizadas y ahora han visto cómo el valor de estos títulos ha caído de forma significativa. Y luego, por ultimo, preguntarle si a lo largo del Consejo se ha tratado también sobre la preparación de los Presupuestos del año que viene.
Sr. Piqué.- En relación al primer tema, en cuanto si parece aconsejable o no revisar la previsión de crecimiento para el próximo año, el Gobierno entiende que de momento no hay motivos suficientes para proceder a esta revisión. Es cierto que hay una crisis extendida en los mercados financieros y bursátiles, que afecta fundamentalmente a los títulos de renta variable en los diferentes mercados internacionales; que tiene unos orígenes claros, aunque no una causa uníboca.
Tiene su origen en la crisis que se inició en determinados países emergentes asiáticos hace ahora justo un año, en el año 1997; que después ha tenido su continuidad en las crisis, que son distintas, de países como Corea; de una crisis ya muy significativa, que es la crisis de Japón, que es una doble crisis: una crisis financiera y también una crisis probablemente de modelo de crecimiento económico --no olvidemos que Japón está en una situación de práctico estancamiento económico desde los primeros años de esta década-- y que está empezando a tener alguna repercusión, de momento estrictamente financiera, en los mercados iberoamericanos.
Es cierto que en los últimos días se ha producido además un fenómeno adicional, que es la crisis en Rusia; la crisis financiera, pero también la crisis política.
Todo esto, lógicamente, está afectando a la confianza de los inversores internacionales y está modificando su cartera de inversiones. Es cierto que, de momento, las repercusiones en Europa son muy pequeñas y, en cualquier caso, quisiera hacer una reflexión que está en la base, además, de no precipitarnos en hacer ningún tipo de revisiones en cuanto a nuestras previsiones.
La reflexión es: afortunadamente, esta situación de crisis financiera globalizada --que probablemente, para encontrar algo similar, deberíamos remontarnos a la segunda crisis del petróleo en el año 1979, derivada de la guerra entre Irán e Irak-- en estos momentos coge a la economía europea, y en particular a la economía española, en una situación de gran estabilidad, con unos equilibrios macroeconómicos muy consolidados, con un crecimiento muy sano, con un comportamiento y unas estrategias empresariales muy correctas.
Eso nos permite afrontar la situación con la máxima serenidad, con la maxima tranquilidad. El crecimiento se está sosteniendo de manera muy clara y no tenemos ningún motivo para pensar que eso deba modificarse. Como es natural, va a haber efectos, efectos-riqueza, por ejemplo, en los comportamientos de consumo de los consumidores; pero tambien es verdad que en momentos de intenso crecimiento estos efectos pueden compensar determinados riesgos de precalentamiento o de recalentamiento de la economia.
Por lo tanto, entendemos que hay que ver las cosas con absoluta tranquilidad. Ser conscientes de la profundidad de los problemas que hay enfrente. No se trata de subestimarlos; eso sería una irresponsabilidad por parte nuestra. Hay que seguirlos muy de cerca. Es cierto que nuestra capacidad de maniobra respecto a afrontar ese tipo de problemática es inexistente; son fenómenos externos a nuestra capacidad. Pero en aquello que corresponde a nuestra responsabilidad, que es mantener una política económica que ha hecho que los fundamentos económicos de la economía española sean enormemente sanos, y hacer un llamamiento a los agentes económicos y sociales para que sigan manteniendo una actitud de responsabilidad, y que sigan poniendo el mantenimiento de la competitividad y la creación de empleo como elementos fundamentales del futuro... Si seguimos haciendo eso --que eso sí corresponde a nuestra responsabilidad--, creo que no debemos inquietarnos en exceso.
Hay que ver como evolucionan los acontecimientos; pero, desde luego, los podemos ver con mucha más tranquilidad que si esos acontecimientos se hubieran producido con la situación económica española, por ejemplo, de hace tres años o de hace varios años.
En relación a lo que puedan pensar los inversores que han comprado títulos en Bolsa, por ejemplo de empresas privatizadas, yo creo que de nuevo hay que distinguir entre dos tipos de inversor: el inversor que busca beneficios a muy corto plazo y que, por lo tanto, tiene un comportamiento especulativo y que sabe que tiene un enorme riesgo, porque la Bolsa, como cualquier mercado, pero más significativamente, sube y baja; por lo tanto, todo el mundo sabe que, si se están buscando beneficios a corto plazo, hay que asumir riesgos y a veces se pierde. Pero después está el inversor que es un inversor de medio y de largo plazo, que considera que títulos de empresas que están teniendo muy buenos resultados, que están demostrando su competitividad, que se están internacionalizando profundamente y que tienen buenas perspectivas, en el medio plazo esos títulos se van a seguir revalorizando y van a ser una buena inversión alternativa a la compra de títulos de renta fija o a cualquier otra inversión.
Por tanto, yo creo que no hay que mirar las fluctuaciones en el corto plazo. Si siguiéramos eso a rajatabla... Yo no sé ahora como está yendo el mercado y a lo mejor me pueden ustedes corregir exactamente, pero, si este eventual inversor que mira sólo en el corto plazo, estaba obsesionado por lo que sucedía con su valor a las nueve y media de esta mañana o cuando se ha abierto el mercado, su grado de angustia seria superior a lo que estaba pasando en el mercado hace justamente una hora.
Yo creo que no hay que ver las cosas de esa manera; hay que verlas con perspectiva y recordar que en buena medida... Voy a poner un ejemplo concreto para que se me entienda: es cierto que la valoración bursátil de Endesa hoy es inferior a la que marcó el mercado, que no el Gobierno, en la ultima privatización de Endesa, pero claramente superior al valor que tenía a principios de año y, desde luego, superior al valor del anterior tramo privatizado de Endesa.
Yo creo que hay que ver las cosas desde esa perspectiva y no dejarse obsesionar por la aproximación cortoplacista que corresponde a comportamientos especulativos, por otra parte completamente legítimos, pero que no nos deben llevar a la conclusión de que determinados árboles nos impidan ver el bosque.
Yo creo que hay sólidos fundamentos para pensar que hay una base de resistencia en los mercados, particularmente europeos y norteamericano; el comportamiento de las empresas es bueno; las inflaciones son bajísimas; los tipos de interés son muy bajos; las alternativas de ahorro no son suficientemente competitivas con el acceso al mercado de renta variable, como para pensar que la situación tenga que cambiar drásticamente, salvo los fenómenos internacionales que en estos momentos somos incapaces de prever y de vislumbrar.
En relación a la última pregunta, la preparación de los Presupuestos Generales del Estado para el próximo año, hoy no ha habido un informe ni un trato específico de este tema. Estamos ahora en el momento procedimental de las reuniones bilaterales entre el Ministerio de Economía y Hacienda y los diferentes Ministerios; pero va a ser un tema de trato recurrente a lo largo de este mes hasta la presentación del Proyecto en las Cortes el día 30.
P.- Quería preguntarle si la caída de la Bolsa puede retrasar el calendario de privatizaciones del Gobierno o el Gobierno se verá abocado a recaudar menos que en un momento de una situación mejor.
Al Ministro de Defensa quería preguntarle cuántos recursos económicos necesita para llevar a cabo la profesionalización del Ejército y qué incremento presupuestario espera usted en el próximo año, que tendrá que negociar, me imagino, con el Vicepresidente.
Sr. Piqué.- En relación al tema de la situación en las Bolsas y su eventual repercusión en el programa de privatizaciones, siempre hemos dicho que en aquellas privatizaciones en que se utiliza el recurso a una oferta pública de venta de acciones en la Bolsa --hay otras que no--, lógicamente la situación en los mercados nos marca el momento correcto.
Creo que no es tan importante el nivel de la cotización, por lo que después diré, sino que lo importante es que se recupere un cierto clima de serenidad, y un cierto clima de certidumbre y de estabilidad en los mercados. Desde luego, no parece muy oportuno proceder a una operación de privatización o de salida al mercado de cualquier empresa en Bolsa en momentos en los que se producen grandes fluctuaciones y en los que hay una gran incertidumbre.
Yo creo que eso se puede entender perfectamente pero, en principio, nada de lo que está sucediendo ahora nos puede llevar a pensar que las privatizaciones en Bolsa que están previstas --algunas de ellas de poca dimensión, como la operadora del mercado eléctrico, pero, por ejemplo Indra, por ejemplo Ence, o, en la primavera del próximo año, Iberia, una parte importante del capital de Iberia que completaría la privatización-- en estos momentos no hay nada que nos impida pensar que eso no se pueda llevar a cabo. Ya se verá pero, en principio, no hay ningún cambio.
Decía que es más importante la estabilidad y la certidumbre que el nivel, porque el programa de privatizaciones del Gobierno nunca ha tenido como referente básico, ni como objetivo básico, la recaudación. Lo importante no es recaudar más, entre otras cosas, porque no sirve para financiar los déficits corrientes, sino que son recursos extraordinarios que están sirviendo para reducir deuda pública, tanto de las Administraciones como de las propias empresas públicas; pero no sirve para financiar gasto corriente. Además, siempre hemos dicho, y así lo hemos hecho, que lo más importante es privatizar para reforzar, desde el punto de vista accionarial y de estrategia de futuro, a las empresas. Yso es más importante que recaudar más o menos.
Como es natural, gestionamos recursos públicos y cuanto más obtengamos mejor; pero ése no es el objetivo sustancial. A partir de ahí, por lo tanto, las decisiones de privatización en el mercado de valores se irán tomando de acuerdo con las circunstancias, pero sin obsesionarnos por un calendario concreto.
Sr. Serra.- Había dos preguntas. La primera, la del coste de la plena y total profesionalización. El Ministerio ha trabajado durante dos años y creo que tenemos suficientemente afinados los costes de la plena profesionalización y de la modernización adjunta o imprescindible. En pesetas de este año, para el año 2003, donde ya estaría en vigor la plena profesionalización, estimamos que debería ser del orden --el objetivo, por tanto, al que tendemos-- de un billón doscientos cincuenta mil millones.
Eso querría decir, primero, mucho menos de lo que esperaban en algunos sectores expertos; segundo, querría decir que aproximadamente con el 1'35 del PIB se podría tener las Fuerzas Armadas que España necesita para los principios del siglo XXI, lo cual nos situaría en la parte baja de la banda de los países de nuestro entorno. Repito que en la parte baja de la banda.
La segunda pregunta es cuál es el incremento presupuestario que esperamos para el año 1999. Como ha dicho el Ministro Portavoz, estamos ahora en conversaciones bilaterales --yo creo que no se pueden llamar discusiones-- porque estamos convencidos de la necesidad de la austeridad del sector público y de la contención del déficit; pero, teniendo eso en cuenta, serán suficientes recursos para poder profesionalizar 17.500 nuevos soldados y marinos. Quiere decirse que este año terminaremos con 50.000, parte de los cuales finalizará su compromiso, que tendrá que ser renovado. Además de ésos, que podríamos llamar de incremento vegetativo, la previsión es alcanzar los 67.500 el año 1999 para que el año 2.000 pudiéramos tener 85.000 soldados y marineros profesionales.
Yo creo que se puede decir ya que está garantizado, pendiente de que se hagan los últimos retoques, pero que la voluntad, comprendida por el Ministro de Economía y Hacienda, es de que se puedan profesionalizar 17.500 adicionales.
P.- Yo querría hacer dos preguntas al Ministro Portavoz. En primer lugar, me gustaría saber a qué atribuye el Gobierno el que, habiendo una situación en el país en la que un 20 por 100 de la población piensa que la situación política es buena o muy buena, y un 23'6 que piensa que la económica es buena o muy buena, y que existe un primer partido de la oposición que se encuentra enfrentado a graves problemas judiciales y en una crisis interna importante; sin embargo, las encuestas siguen ofreciendo un empate técnico entre el Partido Popular y el PSOE. Quisiera saber si el Gobierno ha analizado ésto y cuáles son las conclusiones que saca de ello.
En segundo lugar, quisiera también saber si el Gabinete del Presidente ha contactado ya con el gabinete del Secretario General del PSOE para fijar una fecha de futura entrevista, y, en cualquier caso, cuáles son las prioridades que el Presidente del Gobierno pretende llevar a esta reunión.
Sr. Piqué.- En relación al barómetro del CIS correspondiente al mes de julio --hay un barómetro cada tres meses, si no recuerdo mal--, yo creo que tampoco hay que... Es como seguir la bolsa en el corto plazo: lo que hay que ver son las grandes tendencias y los cambios que se producen en un momento determinado que, efectivamente, puedan tener una cierta significación.
Yo creo que hay un cambio de una cierta significación respecto al barómetro anterior y es que se ha vuelto a producir un vuelco. En el barómetro anterior, por una serie de causas que la mayoría de analistas atribuyeron, por ejemplo, al fenómeno asociado al proceso de primarias del Partido Socialista y a la aparición de un nuevo candidato a la Presidencia del Gobierno, hizo que hubiera un determinado decantamiento en las encuestas. Ahora eso ha vuelto a lo que era la tendencia normal de los anteriores barómetros y de nuevo el Partido Popular está ligeramente por encima del Partido Socialista.
Desde luego, no creo que haya que darle mucha relevancia o más relevancia de la normal, de la lógica, a este tipo de planteamientos. Usted ha mencionado otras cosas que creo que son más de fondo y que son las que dan absoluta confianza al Gobierno en que está llevando correctamente su gestión y que, por lo tanto, va a acabar mereciendo la confianza de los españoles.
Por ejemplo, la valoración de la situación política es buena; es buena, sobre todo, en términos relativos, comparada con bastante tiempo anterior. Prácticamente desde el año 1991 no se producía una valoración de la acción de Gobierno tan positiva como la actual. Se valora mucho mejor la acción de gobierno que la acción de la oposición. La inmensa mayoría de los encuestados creen que las próximas elecciones van a ser ganadas por el Partido Popular. Por lo tanto, hay toda una serie de elementos de fondo que corresponden más a creencias y a sentimientos, que después, a la hora de votar, se reflejan con claridad que no la manifestación en un momento determinado de una simpatía que a un año y medio de las elecciones tampoco hay que darle mayor relevancia.
Por lo tanto, resumiendo, ahora le diría que el Gobierno valora que, efectivamente, se sigue con la tendencia de barómetros anteriores, siempre con una ligera ventaja del Partido Popular, y que la valoración de los españoles respecto a la acción de Gobierno es una valoración claramente positiva y, además, crecientemente positiva.
En cuanto a la segunda pregunta, efectivamente ha habido contactos en los últimos días. De hecho, hubo contactos incluso antes de las vacaciones de agosto. El Gobierno ha tenido una disposición al diálogo con el conjunto de las fuerzas políticas, y con el principal partido de la oposición en concreto, desde el primer día. Lo ha hecho y en algunos casos se han conseguido acuerdos; pero ha intentado conseguir acuerdos y ha hecho un esfuerzo en temas tan importantes como la reforma de los Estatutos de Autonomía y la consecución de un pacto autonómico, o la consecución del llamado Pacto Local, para las reformas concretas de los Estatutos, para el Estatuto de la Función Pública... Siempre ha habido esa disposición al diálogo y yo mismo, si me permiten la referencia personal, a lo largo del mes de julio, en mis primeras comparecencias, hice expresa referencia a esa disposicion reiterada por parte del Gobierno a dialogar con el principal partido de la oposición.
A partir de ahí, también hemos repetido en varias ocasiones, y lo ha hecho el propio Presidente del Gobierno, que hizo un llamamiento explícito al diálogo, como saben ustedes, hace tres o cuatro días, que, desde el punto de vista del Gobierno, la agenda de la reunión está abierta. En todo caso, si alguien quiere ponerle límites al contenido de esa reunión que los ponga; pero, desde el punto de vista del Gobierno, la agenda está abierta. Como es natural ay una serie de temas que, si me permiten la expresión, son de manual y que siempre deben ser objeto de comentario y de conversación entre el Gobierno y la oposición: por supuesto, la política antiterrorista, la política internacional y, dentro de la política internacional, la política europea; temas que preocupan especialmente a los ciudadanos como pueda ser la Justicia o los temas que antes comentábamos de desarrollo del Estado autonómico.
Pero, si se quieren concretar los temas en una reunión, que se concreten. En cualquier caso, la disposición del Gobierno es abierta a discutir de todo lo que se considere pertinente.
También hemos dicho que entendemos que es bueno que en estos momentos este encuentro tenga lugar lo antes posible; de nuevo, sin prisas y sin agobios, pero lo antes posible. ¿Por qué? Porque entendemos que es un buen momento, y es un buen momento porque estamos ante la apertura de un curso político. Es verdad también que hay un episodio muy concreto que hace que, si no se produce esa conversación a lo largo de los próximos quince días, que entendemos que es un período de tiempo suficiente para preparar cualquier conversación, después el Presidente del Gobierno está, durante la tercera semana de este mes, en un viaje internacional ya predeterminado a Colombia y a Perú. Pero, si no puede ser a lo largo de la semana que viene o de la siguiente, o sea, dentro de los próximos quince días, yo creo que lo lógico sería que pudiera ser después del viaje; pero, en cualquier caso, parece que hay temas encima de la mesa más que suficientes como para que ese encuentro tenga un contenido y además se pueda avanzar.
El Presidente del Gobierno, además, tiene un especial interés en informar al principal partido de la oposición, y después al resto de las fuerzas políticas, del tema que antes comentábamos. Creo que es bueno intercambiar información y recabar la opinión también del principal partido de la oposición respecto a la situación económica internacional y a la crisis de los mercados financieros.
También el Presidente tiene interés en transmitirle al Secretario General del Partido Socialista la información de la que disponemos respecto a la crisis económica y política en Rusia. Ha habido unos acontecimientos en el ámbito del terrorismo internacional en las últimas semanas de los que también creo que es bueno hacer partícipe de la información de la que dispone el Gobierno al principal partido de la oposición. Hay temas recurrentes. Tenemos en perspectiva toda la discusión relativa a la Agenda 2000 y a las perspectivas financieras de la Unión Europea y, por lo tanto, los problemas y las ventajas, las consecuencias derivadas de la ampliación de la Unión Europea.
Hay una nueva situación en el ámbito de la lucha antiterrorista. En los últimos meses han sucedido cosas y ustedes las conocen perfectamente, y ahí, aparte de informar del desarrollo y los avances en la política antiterrorista a través de actuaciones judiciales tan significativas como el cierre cautelar del diario "Egin" y todos los avances que se han producido en el desmantelamiento del entramado financiero y empresarial de ETA; también en ese caso recabar información respecto a algunos pronunciamientos de destacados dirigentes del Partido Socialista respecto a cómo tratar ese tema y, por lo tanto, cómo tratar la relación con ese tema y con el mundo de la violencia.
Obviamente, también hay un tema que he mencionado ya y que tiene que ser también parte del contenido de esa conversación desde el punto de vista del Gobierno que es la Justicia y, por lo tanto, buscar ahí una concordancia de posiciones del Gobierno y de la oposición sobre cuál debe ser el funcionamiento correcto de las instituciones y el funcionamiento correcto del Estado de Derecho.
Incluso hay un tema concreto que, como imagino que si no lo menciono ahora me lo van a preguntar, ya se lo digo: es la renovación del Tribunal Constitucional, sobre la cual el Gobierno manifiesta su total disposición a que se solucione este tema cuanto antes, y creemos que hay elementos más que suficientes como para que ese acuerdo, desde luego, sea posible.
Por consiguiente, hay contactos con esa voluntad y yo aprovecho esta circunstancia para reiterar todos estos extremos, reiterar la conveniencia de que la entrevista se produzca cuanto antes entienda que deba ser el propio Partido Socialista y con el contenido que el propio Partido Socialista defina, en el bien entendido que desde el Gobierno pensamos que hay una serie de temas que no deben estar al margen de ese encuentro.
P.- Quería formular varias preguntas al Ministro de Defensa. En primer lugar, este Proyecto de Ley que se ha aprobado hoy significa que por primera vez un Gobierno, en este caso el Gobierno del PP, reconoce que la "mili" genera discriminación por razón de sexo. Sin embargo, resulta por lo menos paradójico que, aunque se reconoce esa discriminación, se va a mantener durante cuatro años más. Quería saber qué opina el Ministro sobre eso, el hecho de que las mujeres no vayan a hacer la "mili"; se reconoce la discriminación pero no se corrige.
En segundo lugar, parece ser que su Departamento tiene intención de suprimir el sorteo de los excedentes de cupo que tantos problemas originó el año pasado y para ello quiere modificar algunas causas socioeconómicas para librarse de la "mili". Quería saber si podía usted precisar un poco cuáles van a ser esas causas para librarse de la "mili".
Y, en tercer lugar, una pregunta que no tiene nada que ver con el tema de hoy. Hace unas cuantas semanas el Gobierno recibió, al parecer, una petición de la ONU para que enviase tropas al sur del Líbano. Quería saber si el Gobierno había tomado ya una decisión al respecto.
Sr. Serra.- Había un dicho que decía que la verdad era la verdad la dijera Agamenón o su porquero. Yo no creo que haya que buscar si el Gobierno dijo --este Gobierno, o el Gobierno anterior, o el Gobierno futuro-- si había o no había discriminación; pero era un hecho cierto que los obligados al Servicio Militar eran los españoles jóvenes varones y no lo eran las mujeres. Este Gobierno está trabajando a marchas forzadas para que se termine el Servicio Militar obligatorio y, por lo tanto, desaparezca esa discriminación, y eso es lo que he pretendido decir. En cuanto a que vaya a durar o no durar, aquí es estamos hablando de acortar al máximo el periodo transitorio para acabar con la discriminación. Sería poner pegas cuando precisamente se quiere llegar a suprimir o a terminar con una situación que nadie desea.
En segundo lugar, el sorteo. El sorteo ha sido el procedimiento habitual. Lo que el año pasado se avisó desde el Ministerio de Defensa es que, si seguía habiendo excedentes, se buscaría una fórmula, que para el año pasado no había tiempo, de causas personales, económicas o familiares, que no sólo acreditaran, como hace el sorteo, la igualdad de oportunidades, sino que fueran más razonables que el puro azar. Sobre eso se está trabajando. Se han pedido informes y esperamos tener cumplida respuesta para cuando sea el momento de sacar la disposición, dentro de los dos próximos meses.
Por lo que respecta al Líbano, efectivamente hubo una petición de ver cuál sería la disposición que tendría España de mandar un contingente. Nosotros, como se sabe, siempre queremos colaborar con las organizaciones internacionales y, en concreto, con Naciones Unidas. Hemos estado mirando todas las maneras en que sería posible, teniendo en cuenta cuál es la situación internacional hoy, cuál es la situación de nuestras Fuerzas Armadas. Estamos, como usted bien sabe, en Bosnia; hemos estado en Albania; hemos tenido un mes de agosto especialmente movido con las posibilidades en Kosovo. No me parecería elegante dar una contestación pública antes que a Naciones Unidas pero, en todo caso, no se dará después del 15 de septiembre. Antes del 15 de septiembre habrá una contestación definitiva.
P.- Al Ministro Portavoz. Volviendo a la encuesta del CIS, la oposición ayer dijo que la razón por la cual el PP no despegaba del PSOE era porque el Presidente del Gobierno no inspiraba confianza a los españoles, según reflejaba la propia encuesta en uno de sus casilleros. Yo quería pedirle una opinión sobre esta valoración de la oposición.
En segundo lugar, usted ha dicho que para el próximo encuentro --el encuentro previsible-- entre el señor Aznar y el señor Almunia ha habido ya, he querido entender, algunos contactos estos días. Yo le quisiera preguntar, en primer lugar, a qué nivel se han producido esos contactos y qué se ha avanzado en esos contactos a la vista de que desde primeros de agosto --a primeros de agosto debío de haber algún otro-- se avanzó poco.
Luego, en tercer lugar, teniendo en cuenta que estamos ante un nuevo curso político, la oposición dice que ustedes no tienen nada nuevo que vender; nuevo --insisto-- que vender en este nuevo curso político, una vez ya proclamado el tema del IRPF, la reforma de la "mili". En ese sentido le quería pedir una opinión a usted como Ministro Portavoz.
Sr. Piqué.- En cuanto al primer tema, cuando un Gobierno mantiene niveles de apoyo cercanos al 40 por 100, lo que no se puede decir es que no hay una base de confianza. Pero, si además a ese nivel de apoyo cercano al 40 por 100, se le añade un grado de satisfacción importante de los ciudadanos respecto a la situación política; un grado importante de satisfacción de los ciudadanos respecto a cómo evoluciona, cómo está y cómo va a evolucionar la situación económica; un grado importante de conformidad con la acción de Gobierno, que, insisto, es mucho mejor valorada que la propia labor de los partidos de la oposición; yo creo que hablar de falta de confianza en el Presidente del Gobierno, puede ser un recurso, digamos, para el debate político, pero que es algo que tiene muy poca base.
Yo insisto en mi comentario anterior. La corriente de fondo, los fundamentos, las tripas, de lo que al final expresa el barómetro, nos permiten pensar, con toda rotundidad, que el Gobierno está mereciendo, y va seguir mereciendo, y va a merecer, en las próximas elecciones generales la confianza de la mayoría de los ciudadanos.
En cuanto a la segunda pregunta, el nivel de los contactos es un nivel suficiente como para que se tomen decisiones. Están siendo en estos momentos muy intensos, con la voluntad, efectivamente, de que eso pueda ser posible cuanto antes; pero, insisto, en un marco en el que tampoco debemos obsesionarnos por si es en los próximos días o en las próximas semanas. Cuanto antes, porque entendemos que, por el contenido de las cuestiones a tratar, eso es mejor; pero el nivel, insisto, es más que suficiente para que la decisión se pueda tomar de inmediato.
Es cierto que hubo ya contactos previos, pero también es cierto que hasta esta misma semana el Partido Socialista no ha contestado positivamente a esa oferta de diálogo que el Gobierno viene reiterando desde hace bastante tiempo. Por lo tanto, eran contactos, digamos, previos, exploratorios, pero hasta hace tres o cuatro días, efectivamente, no se han podido concretar ya con el objetivo de mantener esa reunión.
En cuanto a esa otra crítica de la oposición en el sentido de que el Gobierno ya no tiene nada que vender, de nuevo forma parte del manual del buen opositor, como la de que el Gobierno tiene sus ideas agotadas. Yo tengo que decirle que lo que acaba de explicar hoy el Ministro de Defensa es algo sobre lo cual es difícil exagerar la importancia. Estamos hablando de una de las reformas estructurales más serias y más profundas que ha afrontado este país en los últimos dos siglos.
Rebajar los impuestos a los españoles, haciendo eso compatible con el mantenimiento del gasto social y con el mantenimiento de los equilibrios macroeconómicos, no me parece que sea algo que convenga dejar ya en el baúl de los recuerdos.
Es cierto que muchas veces la sociedad española, el conjunto de los ciudadanos, nosotros mismos, descontamos inmediatamente cosas, porque al final las acabamos asumiendo como naturales, cuando muchas veces todavía tienen que plasmarse y tienen que concretarse.
Hay un caso que me parece paradigmático. Hace dos años nos parecía algo absolutamente inalcanzable que España estuviera en la primera línea de acceso a la tercera fase de la Unión Económica y Monetaria. Nos parecía un horizonte realmente deseable pero, al mismo tiempo, muy lejano y muy difícil de conseguir. Se ha conseguido y la sociedad española, todos nosotros, lo hemos asumido con naturalidad, porque es el resultado del esfuerzo de todos, es el resultado del esfuerzo de todos los ciudadanos, de los agentes económicos, de los agentes sociales; pero, por supuesto, también de una adecuada política económica del Gobierno, que creo que en este terreno nadie puede discutir.
Pues bien, ya casi no hablamos del éxito histórico que supone que cien años después del desastre de 1898 y veinte años después de acceder al sistema democrático, podamos ahora estar en primera línea del proyecto europeo más ambicioso.
Otro tema que me parece que también va por esa dirección. La evolución del mercado de trabajo está siendo --si me lo permiten, quizá la palabra... Iba a decir espectacular, pero como el problema sigue siendo grave, no hay que utilizar ese tipo de expresiones-- muy positiva. Se están creando centenares de miles de puestos de trabajo nuevos. Se está creando más empleo estable y las perspectivas siguen siendo francamente buenas.
En eso hay que perseverar, en esa política hay que perseverar. Hay terrenos en los que el Gobierno está tratando con los agentes económicos y sociales, como es, por ejemplo, el desarrollo de la contratación a tiempo parcial indefinido, que puede ser algo que realmente cambie una parte sustancial del comportamiento habitual de nuestro mercado de trabajo en el pasado, y que está permitiendo que, por primera vez en los últimos quince años, los españoles empiecen a pensar que no tienen por qué acomodarse fatalmente al problema del paro.
Habíamos llegado a asumir que España tenía un nivel de desempleo tan alto sobre lo cual no podía hacerse nada. Pues bien, estamos empezando a pensar, y creo que tenemos base suficiente como para hacerlo seriamente, que efectivamente el problema del desempleo en España se puede combatir y podemos llegar a tener los niveles de desempleo que tienen nuestros vecinos europeos.
Pero es que, además de todo esto, aquí ha habido un gran impulso en los dos primeros años, un gran impulso reformista, un gran impulso de rigor, un gran impulso de liberalización, un gran impulso de devolución a la sociedad del protagonismo que le corresponde, y puede dar la sensación de que, efectivamente, se han hecho tantas cosas que ahora lo que conviene es aposentarlas.
Es verdad, se han hecho muchas cosas; pero no podemos permitirnos el lujo de parar. Tenemos delante un mundo extraordinariamente difícil, extraordinariamente competitivo. La situación internacional nos lo demuestra todos los días y tenemos que estar permanentemente atentos para seguir haciendo ese esfuerzo de transformación del país, para situar a nuestro país en el siglo XXI en las mejores condiciones posibles. Y ése es un esfuerzo que no se acaba en dos años, ni desde luego en cuatro, ni en ocho.
Estamos ante un proyecto político que es un proyecto político de largo plazo; que no es que se agote en una legislatura, es que va más allá de una legislatura. Es un proyecto político de largo plazo que lo que persigue es que nuestro país, gracias al esfuerzo de todos, que ha dado un gran paso hacia adelante en las dos últimas dos décadas y, desde el punto de vista económico, en las últimas cuatro décadas, pueda seguir siendo en las próximas décadas del siglo XXI uno de los países más competitivos, más abiertos y con una sociedad más moderna y más tolerante de todo el planeta.
Eso significa seguir haciendo transformaciones y reformas estructurales, y significa poner énfasis en algunos de los temas que ya le anticipo que van a protagonizar una parte del próximo curso, de este curso político que ahora empieza. Por ejemplo, un tema absolutamente fundamental, que es el de la innovación tecnológica, y la cobertura de ese déficit histórico que nuestro país ha tenido en el esfuerzo de investigación y en el esfuerzo de desarrollo tecnológico y, por lo tanto, de mejorar la competitividad de las empresas allí donde ahora ya sólo es posible mejorarlas, que es desde el lado de la oferta.
Ya no podemos recurrir a la devaluación de la peseta, porque ya no se puede hacer; ya no podemos pensar que podemos tener inflaciones superiores a los demás porque, al final, eso se puede corregir. Esos instrumentos ya nos han desaparecido, afortunadamente, porque el hecho de estar en un área de estabilidad monetaria tan importante como la Unión Económica y Monetaria nos permite afrontar hoy la crisis financiera internacional de una forma mucho más tranquila que antes. Si estuviéramos fuera de la Unión Monetaria, nos daríamos cuenta ahora de lo que eso significa, cuando fuera hace mal tiempo; nos daríamos cuenta ahora.
Pero lo cierto es que ese tema --desde el lado de la oferta, la mejora de la competitividad por la vía de mejorar la productividad e incorporar la innovación a los procesos productivos-- nos parece que es un tema de importancia sustancial y para eso hay que cambiar las cosas que se han venido haciendo hasta ahora.
La política que se ha seguido en ese terreno, que también ha seguido este Gobierno durante el primer período, ha sido una política que no está dando el resultado suficiente. Vamos a afrontar este tema con total seriedad y lo vamos a hacer de inmediato.
Pero hay otra cuestión ligada a ésta, y yo creo que ustedes me pueden comprender perfectamente. El siglo XXI va a ser el siglo de la información, el siglo del conocimiento; eso que se llama la sociedad de la información o la sociedad del conocimiento. Hay que tomar la iniciativa en ese terreno, dar un gran impulso a lo que denominamos sociedad de la información, que no es sólo la mejora tecnológica y el reforzamiento de un tejido industrial en el ámbito de las industrias de las comunicaciones y de la información, sino que es difundir esas posibilidades al conjunto de la sociedad, de tal manera que todos sepamos que van a cambiar sustancialmente nuestras condiciones de vida y de trabajo en los próximos años. Va a ser absolutamente habitual el teletrabajo, por ejemplo. Por lo tanto, hay que hacer una reflexión sobre cómo van a evolucionar las relaciones laborales tradicionales, que ya no van a poder ser como son ahora.
Hay una serie de retos, hay una serie de posibilidades y hay una serie de potencialidades que debemos ser capaces de movilizar entre todos. Desde luego, el Gobierno ahí tiene una gran responsabilidad. Yo le aseguro --y creo que después de mis palabras se nota con toda claridad-- que el Gobierno sigue teniendo muchísimas ganas de hacer muchísimas cosas.
P.- Yo quería preguntar al Ministro Portavoz y Ministro de Industria un par de temas que han surgido respecto al Plan del Carbón que usted firmó hace algo más de un año con los sindicatos.
Por un lado, desde León se denuncia que el Gobierno no está cumpliendo el Plan, sobre todo lo referente a inversiones y al complemento a las prejubilaciones. Y, por otro lado, desde Asturias se denunció hace poco más de una semana la supuesta intención del Gobierno de reducir en 300.000 toneladas la producción pactada para Hunosa-Figaredo hasta el 2001.
Sr. Piqué.- Le contesto muy rápidamente. En relación al primer punto, desde que se firmó el Plan del Carbón, hace más de año y medio, algunos medios de comunicación y algunos agentes sociales de León vienen diciendo desde el primer día que se incumple. Por lo tanto, esta información ahora me impresiona muy poco. Lo que sí le digo es que se está cumpliendo y se está cumpliendo en lo que se refiere al tema de las prejubilaciones. Otra cosa es que haya un margen de autonomía para los agentes económicos, que tiene que ser pactado entre empresarios y sindicatos y que no corresponde a la responsabilidad del Gobierno.
El Gobierno tiene la obligación de tutelar y de que las cosas funcionen correctamente; pero hay que separar los dos ámbitos. Desde el ámbito de la responsabilidad del Gobierno, el cumplimiento es total, como lo es, y ustedes me han escuchado en varias ocasiones, el grado de cumplimiento de las inversiones que se están haciendo en las cuencas mineras. Creo que he dicho en bastantes ocasiones la gran cantidad de proyectos que se han ido aprobando para poner en marcha obras de infraestructura en esas zonas y que ascienden a cantidades muy importantes. Yo creo que, en el caso de la Comunidad de Castilla y León, si no recuerdo mal, se sitúan por encima de los 50.000 millones de pesetas, aunque tampoco ahora podría decir la cifra exacta.
En relación al tema de Hunosa, no es el Gobierno. El Plan del Carbón debe ser necesariamente aprobado por la Comisión Europea, y lo ha sido. Desde ese punto de vista, vemos, por ejemplo, con absoluta tranquilidad algunas denuncias que se han producido por parte de alguna empresa británica en concreto. Ya no es una denuncia a una posición del Gobierno español, sino que, en todo caso, es un planteamiento que se hace ante un plan que han aprobado los servicios de la Comisión Europea.
De la misma manera, esa Comisión tiene que aprobar los planes relativos a la minería pública, que es la que recibe aportaciones públicas adicionales. Desde hace ya bastante tiempo los agentes sociales y los sindicatos de Hunosa saben que la cifra de producción que acepta la Unión Europea es de 1.800.000 toneladas y que, además, hay que proceder al cierre de uno de los pozos, el llamado pozo de Leres, antes del 31 de diciembre del año 1999. Y saben los sindicatos que las dos cosas mejoran sustancialmente la posición inicial de la Comisión Europea.
P.- Para el ministro de Defensa. El Proyecto que se ha aprobado hoy pone de tope máximo el 31 de diciembre del 2002, pero usted manifiesta la voluntad del Gobierno de acelerarlo todo lo posible. Me gustaría saber si esa fecha es inamovible, aunque sea por prudencia, o puede ser objeto de negociación con el PSOE para que esa reforma histórica pueda contar con el apoyo de la gran mayoría del Parlamento.
Sr. Serra.- Es inamovible hacia atrás, no es inamovible hacia adelante. El problema, y por eso he enfatizado la voluntad, el deseo, del Gobierno de que pudiera hacerse antes, no es un problema de negociación. Seguro que ahora ya todo el mundo quiere que se haga cuanto antes. Antes había fuerzas que creían que era mejor no hacerlo.
No es un problema de negociación. Es un problema que, básicamente, tiene dos obstáculos, dos dificultades. Los he dicho muy someramente. Una dificultad es la presupuestaria, el dinero, que este año está prácticamente asegurado para 17.500 nuevos, nos pondría, como he dicho, a finales del 2000, en 85.000 profesionales; es decir, garantizado el llegar a la plena profesionalización en la fecha prevista.
Pero, claro, éstos son unos esfuerzos presupuestarios extraordinariamente grandes. Este año se puede hacer. Estaba explicando el Ministro Portavoz la situación internacional de los mercados financieros. La economía internacional tiene, entre otras características, la de su previsión prácticamente imposible. No se puede saber si vamos a tener, no sólo para ir a ese enorme ritmo de 17.500 nuevos anuales, sino al mayor, que es lo que demandaría acortarlo.
Un segundo tipo de dificultades es que no es sólo tener la financiación presupuestaría prevista. Hace falta que donde tradicionalmente se estaban reclutando, formando, preparando, vistiendo, distribuyendo, asignando a 5.000, a 6.000 profesionales nuevos cada año, ahora este año están con 12.500, y el año que viene con 17.500. Pero todo en esta vida tiene un limite, que no es un limite a la negociación, es un limite como decía un preámbulo de una ley muy famosa de Sociedades Anónimas: la realidad es tozuda.
No es que no haya voluntad de negociar, que la hay al máximo. Por eso, he pretendido enfatizarlo: si se puede, se intentará acortar en la medida en que sea posible; en ningún caso se retrasará la fecha de terminación más allá del 31 de diciembre del 2000.
P.- Al señor Serra le quería pedir una aclaración, ya que no me he enterado muy bien. Ha dicho que los nacidos en 1982 harán la "mili" en 1999, y en el 2002 se echará mano de la bolsa de prórroga. No tengo claro quién hará la "mili" en el año 2000 y en el 2001.
Sr. Serra.- La última inscripción en el año 1999; inscripción: un año se inscribe, otro se hace el sorteo y otro se hace la "mili". Luego, los inscritos en 1999 harán la "mili" en el 2001. ¿Ahora está claro?
P.- Tenía tres preguntas para el ministro Portavoz. La primera, al hilo de este Convenio para la financiación de las infraestructuras del transporte metropolitano en Barcelona. La Generalitat suscribe, pero el Alcalde Barcelona, Joan Clos, ha emitido algunas críticas. Quería ver si me las podía valorar. Ha calificado de insuficiente la dotación económica.
Segundo, si nos puede avanzar cuando se suscribirá el siguiente convenio que se espera entre la Administración Central y la Generalitat para rebajar el precio de algunos peajes de las inmediaciones de Barcelona; concretamente, Mollet-Martorell, de la B-30.
La tercera pregunta es qué le parece al Ministro Portavoz la disposición mostrada por un dirigente de CiU, concretamente Jordi Casas, su anfitrión en la Cerdaña, de que entren ministros de CiU en un futuro Gobierno. Del Partido Popular, naturalmente.
Sr. Piqué.- En relación al primer punto, la dotación económica tanto la Generatitat como el Gobierno consideran que es suficiente. Yo creo que entra dentro de lo normal que el alcalde afectado diga que la dotación es insuficiente y querría más. Pero yo creo que se trata de un acuerdo muy importante, se trata de una inversión muy importante, tanto desde el punto de vista económico como de lo que supone la mejora del transporte suburbano de viajeros en la capital catalana.
En relación al segundo tema, ése es un tema que efectivamente se está tratando. La reducción de los peajes va ligada a determinadas modificaciones en los plazos de concesión; pero todo apunta a que, de aquí a final de año, efectivamente, algunos de estos peajes a los que usted hacia referencia pueden ser objeto de una rebaja.
Finalmente, en relación al último punto, hay que decir que, cuando se producen los resultados electorales de 1996 y, por lo tanto, hay una necesidad de obtener mayorías parlamentarias suficientes, primero, para la investidura del Presidente del Gobierno y, después, para el desarrollo de la acción de Gobierno, el Presidente del Gobierno hace una oferta explícita a los partidos nacionalistas para que se incorporan al mismo.
Por lo tanto, desde el punto de vista del Gobierno, ésta es una situación que se contempla con normalidad democrática. Eso no fue posible, precisamente, por la voluntad de los partidos nacionalistas de no involucrarse directamente en la acción del Gobierno de España. Si eso se modifica en el futuro, yo creo que todos debemos de congratularnos, porque significa un paso más en la involucración de los partidos nacionalistas en la gobernación del conjunto del país.
P.- Es una pregunta para el Ministro Portavoz. Quisiera saber qué es lo que nos puede anticipar del análisis que hace el Presidente del Gobierno y que va a comentarle al Secretario del primer partido de la oposición respecto a la crisis económica, financiera y política de Rusia.
En segundo caso, si nos puede decir cuáles han sido los contactos que ha mantenido hasta ahora el Presidente del Gobierno con diversos líderes europeos y de otro ámbito geográfico para analizar la situación de crisis, tanto de Rusia como de Asia, y probablemente de América Latina.
En tercer lugar, quisiera preguntarle si en estos contactos se ha analizado la posibilidad de convocar una reunión extraordinaria de los Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, o si en este caso tampoco tienen nada que decir.
Sr. Piqué.- La pregunta no es que haya sido muy corta. Si yo le contestara como a mí me gusta contestar a estas preguntas, podríamos terminar a las nueve de la noche. Por lo tanto, voy a tener que ser obligatoriamente muy breve.
Yo creo que la situación en Rusia es una situación que, realmente, debe ocuparnos y debe preocuparnos. Estamos hablando de un país que ha sido hasta ahora la segunda potencia mundial y, desde luego, la segunda potencia militar. Yo creo que el conjunto del planeta está interesado en que en Rusia exista la mayor estabilidad posible, tanto desde el punto de vista económico, como desde el punto de vista político, como también desde el punto de vista social. De ahí la importancia de que el Gobierno traslade al principal partido de la oposición toda la información que tiene para poder configurar una posición lo más consensuada posible, como en cualquier otro tema de política internacional.
Como es natural, es una información que, por su propio carácter, tiene unas características de reserva, pero que va ligada a la evolución política de las últimas semanas y a la evolución previsible, que, lógicamente --y voy a la segunda parte de su pregunta--, ha sido contrastada con otros líderes europeos con los cuales el Presidente del Gobierno mantiene un contacto recurrente. No hace falta que sucedan acontecimientos extraordinarios para que esos contactos tengan forma de manera regular; cuando se produce un acontecimiento extraordinario, como es el caso, efectivamente, razón de más.
Hasta donde llega mi información --y ahí permítame que utilice la máxima prudencia--, no está prevista de momento ningún tipo de reunión extraordinaria en el ámbito de la Union Europea, aunque sí quisiera decirle que no se trata de que la Unión Europea y el conjunto de los europeos se desentiendan o tengan una actitud pasiva respecto a una cuestión de estas características. Si a alguien, efectivamente, además de a los Estados Unidos, le interesa la estabilidad en Rusia, es precisamente al conjunto de la Unión Europea y, en particular, a algunos de sus países miembros; pero al conjunto a la Unión Europea.
Por lo tanto, haya o no una reunión extraordinaria, sin duda Europa va a tener un papel muy activo en ese proceso.
Muchas gracias.