Rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros

Respuestas a los medios de comunicación

28.1.2011

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La Moncloa, Madrid

P.- Al ministro de Trabajo sí quería preguntarle que nos hiciera una valoración, por favor, de las cifras del paro que se han conocido hoy y si el Gobierno considera que se ha tocado techo o que podemos ir aún a peor.

Y, si me permite, señor Pérez Rubalcaba, también quisiera hacerle una pregunta. Dado el llamamiento que ha hecho a la austeridad el Presidente Rodríguez Zapatero a las Comunidades Autónomas y a los organismos públicos, quisiera saber si considera lógico que las televisiones públicas pujen por los millonarios derechos del fútbol.

Sr. Gómez.- Respecto al desempleo, son cifras, sin duda, negativas; son cifras también típicas de un cuarto trimestre del año y son cifras que no interrumpen la senda de progresiva mejora en el grado de profundidad de nuestra crisis.

Estamos, efectivamente, en mi opinión, en el que es ya el punto final de esta situación de crisis. El Gobierno mantiene, como es lógico, su previsión de que durante el segundo semestre, razonablemente, comenzará, al principio muy levemente y después de forma más intensa, a recuperarse ya el empleo en términos netos.

Es un primer resultado, el del cuatro trimestre, que ofrece algunas novedades. Por ejemplo, ha descendido fundamentalmente, yo diría exclusivamente, el empleo temporal y crece, en cambio, el empleo indefinido. Es un resultado, el de la EPA, por consiguiente, que reduce la tasa de temporalidad. Esto siempre es una novedad en nuestras crisis, no siempre en crisis anteriores. En la de los 90, por ejemplo, la tasa de temporalidad creció, y creció mucho. En ésta se está, lenta y progresivamente, viendo descender.

El desempleo es siempre una pésima noticia; en este caso, además, se ha visto acompañado por un crecimiento, un comportamiento, más allá de lo esperado en la población activa. Y la previsión del Gobierno, por supuesto, es de que en este tono de progresiva mejora, muy progresiva mejora, muy lenta mejora, alcancemos un 2011 durante el cual, al final de ese año, comencemos a crear empleo.

P.- Yo quería preguntarle al ministro de Trabajo. Han hablado en diversas ocasiones de previsión y de que el sistema de Seguridad Social es un sistema para prevenir, y quería preguntarle si, dentro de esos ejercicios de previsión, ha hecho algún tipo de cálculo sobre el ahorro que puede suponer la reforma de la Seguridad Social anualmente, o en los próximos años, hasta que finalmente culmine en 2027 con la reforma total.

Sr. Gómez.- El Gobierno ha formulado sus objetivos en términos de ahorro a muy largo plazo. ¿Cuál es la principal fuente de ahorro de esta reforma? No es la reducción de la cuantía de la pensión, no lo es. Esta reforma no está concebida para reducir la cuantía de la pensión; está concebida para que las personas trabajen más tiempo y coticen más, ingresen más; y, a su vez, para que, habiendo trabajado más tiempo, el período medio de percepción de la pensión no crezca demasiado, porque crece la esperanza de vida también. El resultado de estos dos efectos es que habrá menos gastos y más ingresos, pero no tiene por qué reducirse la cuantía media de la pensión. Ésta es la clave de la reforma.

Otras reformas han optado por modificar la cuantía media de la pensión, incluso de las pensiones existentes en este momento. Ésta no es la opción perseguida por el Gobierno y por los interlocutores sociales en el principio de acuerdo alcanzado en el día de ayer. La opción es una reforma progresiva, flexible, lenta, suave, pero intensa al mismo tiempo, que tiene que producir más tiempo de trabajo y menos tiempo de percepción de la pensión. De esa forma es cómo estabilizamos financieramente el gasto a plazo.

El objetivo es que dentro de cuarenta años, en 2050, nuestro gasto en pensiones no tenga dimensiones explosivas. Si no hacemos reformas, podríamos llegar a gastar dieciséis o diecisiete puntos de PIB en pensiones; el doble de lo que lo hacemos ahora, y no tiene características exageradas, porque vamos a tener diecisiete millones y medio de pensionistas en el año 2050, el doble que ahora.

El objetivo, por consiguiente, es sujetar, en términos razonables, esa evolución del gasto a medio y largo plazo, y que no se separe demasiado del comportamiento que tienen otros grandes países europeos a plazo; y que tengamos un gasto en pensiones al que tendrán entonces Alemania, Francia o Italia, que ahora tienen más gasto que España, pero España, si no hace reformas, tendrá después más gasto que ellas cuando pase el tiempo, porque tenemos una demografía mucho más adversa que la suya.

P.- Vicepresidente, tenía dos preguntas, una para cada uno, pero sobre el mismo tema. Vuelvo un poco a la EPA. El ministro de Trabajo ha hablado de una progresiva mejora, pero lo cierto es que hay más parados y es la mayor tasa desde 1997. Entonces, hemos estado oyendo hablar de la reforma de las pensiones y nos han detallado un poco el acuerdo; pero yo sí quería preguntarle al ministro de Trabajo qué medidas, en concreto, se van a tomar para reactivar el empleo, y sobre todo el empleo juvenil, que parece el más afectado, porque serán quienes tengan que pagar las pensiones de los jubilados en el futuro.

Y para el Vicepresidente también sobre este asunto. Después de conocer estos datos de la EPA, quería saber si el Gobierno sigue manteniendo su optimismo, que hemos oído en declaraciones de varios miembros del Gobierno y del Partido Socialista después del acuerdo alcanzado ayer, porque con estos datos no parece que conjugue mucho ese optimismo con los datos reales.

Sr. Gómez.- Me he referido a la mejora en términos relativos. Es decir, en este momento la tasa interanual, por ejemplo, de reducción de la ocupación en España, la que se deriva de este último dato, es del 1,3 por 100 negativo todavía; pero hace un año esa tasa era del 6,1 por 100 negativo, era prácticamente cinco veces mayor. A esto es a lo que me refiero con que el tono coyuntural es mejor en ese sentido. No llega a ser todavía suficiente como para crear empleo neto, pero uno entiende bien que la situación de hoy no tiene nada que ver con la situación de hace un año.

¿Medidas? Hay un conjunto de medidas importantes incluidas en el principio de acuerdo alcanzado ayer y otras que todavía tenemos que desarrollar en los próximos días, antes de la firma del acuerdo. Son medidas que incluyen un importante programa de choque, por una parte, para los desempleados en el sentido de propiciar, fortalecer mucho más el papel de los servicios públicos de empleo, en concierto también con las agencias privadas de colocación, que el Gobierno aprobó hace apenas unas semanas, al final del pasado año.

Medidas que tienen que ver también con la formulación de una nueva estrategia de política activa, que incluye la introducción, con derecho incluso, de todos y cada uno de nuestros desempleados en itinerarios individuales de formación, de reorientación, de recualificación. Hemos incluido una mejora de otros 1.500 nuevos promotores de empleo en los servicios públicos de empleo; es una medida que adoptamos hace, aproximadamente, tres semanas.

Medidas también, las incluidas en este paquete, que mejorarán la cualificación y la formación de los desempleados, incluso de los desempleados que han agotado sus prestaciones.

Y medidas que incluirán, aunque todavía está pendiente de diseñar, un importante paquete de activación, de estímulos al empleo para los jóvenes. Pero debo ser cauto en esta materia; todavía es un asunto que estamos estudiando en el marco del diálogo social.

Vicepresidente primero.- Muy brevemente. Los datos de la EPA son malos; lo ha dicho el ministro de Trabajo y lo que voy a decir a continuación no los hace buenos: siguen siendo malos, pero estaban en las previsiones del Gobierno.

Si usted examina las previsiones de crecimiento y las previsiones para el empleo, sabíamos que este último trimestre del año 2010 iba a ser malo y, de hecho, creo que en las previsiones se ajusta mucho al dato que tenemos. Repito, son malos y lo que digo no los hace buenos, pero estaban en las previsiones.

A continuación, me dice usted: ¿confían en sus previsiones? Sí. Se lo he dicho ya en alguna ocasión y quiero volver a insistir: las previsiones de crecimiento se van cumpliendo, las previsiones de déficit se están cumpliendo y también las de empleo; en este caso, desgraciadamente, porque sabíamos que era un mal trimestre.

En cuanto a una pregunta anterior sobre Televisión Española porque Televisión ha concursado, no sé si a la Champions o a una…, y lo relacionaba con la austeridad. La respuesta es que estoy seguro que Televisión concursará en el marco de su presupuesto; por tanto, no se va a gastar más de lo que tiene. Si se lo gasta, si es que lo gana.

P.- Yo quería preguntarle al ministro de Trabajo e insistir un poco en este concepto de "carrera larga de cotización" porque, tal y como está el mercado laboral ahora en España, no parece que sea muy posible para las nuevas generaciones cumplir carreras largas de cotización, aunque lo deseen, que sean de 37, de 40 o de los años que se pongan. Entonces, me gustaría saber, puesto que la reforma del sistema de pensiones se ha realizado con la vista muy a largo plazo, si la reforma laboral que ha planteado el Gobierno también tiene esa vista tan a largo plazo y puede asegurar mínimamente un mercado laboral en el que la gente pueda cumplir carreras largas de cotización.

Sr. Gómez.- El concepto de "carrera larga de cotización" es un concepto relativamente fácil de entender. Es decir, las personas que tengan 38 años y medio al final de su vida pueden jubilarse sin prolongar dos años más su edad; es decir, pueden hacerlo a los 65 años, como ahora.

Y la pregunta es: ¿pero todos o una parte importante de los jóvenes, de los futuros cotizantes a la Seguridad Social, tendrán esta carrera? Para tener 38 años y medio de cotización a los 65 años es verdad que es una carrera exigente. Para tener 35 años de cotización a los 65 años había que haber trabajado desde los 30 años; para tener tres años y medio más de cotización hay que trabajar desde los veintiséis años y medio.

Si hay episodios de interrupción, son episodios que, por fortuna, porque tenemos un buen sistema de protección por desempleo, pueden ser también cubiertos, si no duran demasiado; si duran dos años o tres años, pueden ser cubiertos por nuestro sistema de protección, con lo cual, el hecho en sí de caer en el desempleo, si hay una cotización previa o razonable, no le interrumpirá su carrera laboral. Y para algunos, además, sobre todo para los que tienen más formación, que se incorporan más tarde, la mejor opción, lo razonable además, es que prolonguen su vida, porque serán los que tengan mejores empleos; serán los que tengan más formación y serán los que tengan, digámoslo así, mejores trabajos en términos relativos.

El problema, esencialmente, se producirá para aquellos segmentos de personas que tienen carreras que se interrumpen en demasía, porque tienen carreras, efectivamente, en las que hay demasiada alternancia de episodios de empleo y de desempleo. Por desgracia, tenemos, efectivamente, un país donde todavía la tasa de temporalidad, aunque decreciendo en este tiempo, todavía será importante.

En mi opinión, el esquema final es un esquema que debe complementar las necesidades de futuro del sistema con las posibilidades de los nuevos cotizantes. Pero debo decir una cosa: si el mundo que nos espera es un mundo donde tenemos carreras mucho más cortas, eso nos hará ser más exigentes con el gasto que tenemos en pensiones, porque no será así, porque yo creo que en el futuro la tasa de empleo se recuperará, tendrá que recuperarse. La capacidad de absorción del mercado de trabajo español será muy alta.

Pero un mundo con cada vez menos cotizantes y con carreras más cortas es un mundo que tiene que ser mucho más exigente con lo que gasta en pensiones. De ahí que siempre tengamos que buscar este equilibrio entre cómo funciona nuestro mercado de trabajo, porque ésa es la fuente de nuestros ingresos, y cómo funciona nuestro sistema de pensiones, porque ése es el gasto, ésa es la mejor forma de prevenir el gasto.

P.- La pregunta es indistinta, aunque la ha desarrollado más el Vicepresidente. Ha dicho que quedan cosas por hacer en política energética, industrial y en I+D, y que hay un horizonte en este sentido de acuerdo. Le quería pedir alguna precisión: ¿qué plazos hay para esta negociación y qué perspectivas? ¿Cómo está la negociación y qué perspectivas, en definitiva, tiene de acuerdo?

Vicepresidente primero.- ¿Plazos? Anoche constatamos la voluntad de todas las partes de avanzar rápido. Yo creo que los temas más difíciles de negociación ya se han cerrado. No digo que los que quedan no sean importantes, que lo son; pero es verdad que son temas que en muchos casos tienen una responsabilidad compartida, incluso asimétrica. Son más tema de Gobierno o del Parlamento que de la mesa social; pero, en todo caso, se van a ver también.

Si le hago este largo preámbulo es para decirle que esperamos que sea rápido y que, de hecho, yo creo que esta misma tarde vamos a comenzar ya los trabajos en los tres temas que mencionaba usted, que son política industrial, política energética y los temas de I+D+i.

Y días. El calendario también hay que acordarlo, pero rápido.

¿Tenemos perspectivas de acuerdo? Sí. Le mentiría si le dijera lo contrario. Sí. Desbrozado el camino, sorteados los obstáculos más importantes, alcanzados los acuerdos que estamos exponiendo hoy aquí, es evidente que la perspectiva de un acuerdo global se abre y se abre claramente.

Vamos a ir acabando, si no les importa, porque yo tengo un viaje…

P.- Para el ministro de Trabajo. Me gustaría saber si este factor de sostenibilidad que se introduce como novedad en esta reforma de pensiones no convierte en relativamente inestables todos los parámetros que conocemos hoy; es decir, si a partir de 2027 todo se va a poder revisar de forma automática, sin necesidad de un proceso de acuerdo de este tipo, de reforma.

Una segunda cuestión: ¿tiene alguna previsión de cuándo podría estar en vigor la ayuda que rondará los cuatrocientos euros y que sustituirá al PRODI actual?

Sr. Gómez.- El factor de sostenibilidad es un factor que, como les decía, entrará en vigor una vez que se culmine el período de tránsito; es decir, a partir del año 2027. No establece un automatismo absoluto; lo único que dice es: si se modifica la esperanza de vida, esto debe producir cambios en las variables fundamentales del sistema y tiene que producirse una evaluación quinquenal, es decir, cada cinco años. Lo lógico es que el Gobierno de turno entonces formule esa evaluación con los agentes sociales, la formule con los empresarios y con los sindicatos, que son los que sostienen el modelo, y tome las medidas pertinentes.

Pero no hay, digámoslo así, un automatismo estricto: "si ocurre esto, tiene que pasar esto en tal tema, en tal edad, en los ingresos, en las cotizaciones…". Lo que dice es que las variables tienen que ajustarse, como estamos haciendo ahora, porque lo que estamos haciendo ahora es fruto de la acumulación de mayor esperanza de vida durante estas décadas. Cada década la esperanza de vida sube algo más de un año y dentro de treinta años la esperanza de vida habrá subida casi cuatro.

Ésta es la idea esencial. Hagamos que los sistemas se vayan adaptando a cómo evoluciona la esperanza de vida.

Respecto del programa, que es un programa dirigido, genéricamente, a los desempleados de larga duración, desempleados que consumen sus prestaciones, pero sobre todo desempleados, que son muy numerosos en España, que necesitan que haya un programa en los servicios públicos de empleo que impulse la orientación, impulse los itinerarios de inserción profesional y les inserte, a su vez, en una actividad de formación.

Nuestra idea es que entre muy pronto en vigor. Le podré decir que estaríamos hablando de, prácticamente, semanas; no meses, semanas, y que, a su vez, tenga una consideración suficiente en cuanto a que, si no es, que no lo será, un programa de protección por desempleo, sí sea un programa, digamos, gestionado en los pagos en el ámbito nacional, con el concurso y con la colaboración de las Comunidades Autónomas. No queremos transmitir eso y responsabilidad a las Comunidades Autónomas, pero sí queremos colaborar con ellas. Ellas son las responsables de la política activa en España y el Estado lo que pondrá en marcha es un programa que, con su colaboración, podrá tener como principal destino a los parados que han consumido ya sus prestaciones por desempleo, que son miles y a los que el Estado tiene la responsabilidad de buscar alternativas.

En su día, cuando la crisis era más profunda, con más protección por desempleo; ahora, que la crisis, siendo importante, siendo de dimensiones muy significativas; ahora, que estamos en otro momento del ciclo, nuestra idea es impulsarlo vía formación profesional, vía recualificación, vía orientación, con apoyo de rentas, sin duda, pero desde el punto de vista de que es un programa de política activa.

Vicepresidente primero.- Lo dejamos aquí por hoy. Muchas gracias.