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Conferencia de prensa del presidente del Gobierno después de la reunión de los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea

Bruselas, viernes 23 de febrero de 2018

Muy buenas tardes y muchas gracias por su asistencia.

Permítanme, antes de comenzar, expresar mis condolencias por el fallecimiento del ertzaina Inocencio Alonso durante los incidentes que ayer se produjeron en las inmediaciones del estadio de San Mames. Murió en acto de servicio, velando por la seguridad de tantas personas que ayer querían disfrutar de un espectáculo deportivo que nunca debería verse mancillado por la violencia de unos grupos que deben ser erradicados del mundo del deporte.

Como saben, acabamos de concluir la reunión informal a veintisiete de los miembros del Consejo Europeo. En ella, como también conocen, se han abordado cuestiones institucionales y el Marco Financiero Plurianual post-2020.

Si tuviera que resumir el objeto de esta reunión, les diría que se trata de debatir sobre qué Europa queremos para el futuro, y no es una cuestión menor. Como me han escuchado en más de una ocasión, Europa ha sido, es y continuará siendo una fuente primordial de bienestar para los ciudadanos. Es una realidad que hemos construido varias generaciones de europeos, que ha dado unos grandes resultados y que queremos que compartan con cada vez mayor intensidad las generaciones venideras.

El futuro de esa Europa que estamos diseñando se enmarca en la Agenda de Líderes puesta en marcha por el presidente Tusk para reforzar el debate sobre estas cuestiones y que está resultando gran utilidad para todos.

Tanto en la cena informal de anoche, como en el encuentro de hoy, hemos analizado cuáles han de ser las prioridades políticas para la elaboración del Marco Financiero Plurianual de la Unión Europea para después de 2020.

Como ustedes saben, la Comisión tiene previsto presentar su propuesta para el nuevo Marco en el mes de mayo. A partir de aquí, darán comienzo las negociaciones formales en el Consejo y con el Parlamento Europeo, que la Comisión quisiera concluir antes del final del presente período legislativo, es decir, antes de abril de 2019. Se trata, sin duda, de un calendario ambicioso. Nosotros trabajaremos para avanzar lo máximo posible, porque es un tema muy importante para España. Hemos presentado ya un documento de posición y continuaremos trabajando en los próximos meses. 

El Marco Financiero Plurianual es clave, puesto que fija los techos máximos del presupuesto europeo para cada una de las políticas y, por tanto, determina las actuaciones de la Unión en el período próximo. Por eso la iniciativa del presidente Tusk de discutir primero las prioridades a nivel de líderes es muy positiva y así se lo he agradecido.

Nos enfrentamos a unas negociaciones particularmente complejas. Hay dos circunstancias que hacen que la situación sea diferente respecto de anteriores períodos presupuestarios: por un lado, la salida del Reino Unido y, por otro, la necesidad de dar una respuesta europea en nuevos ámbitos. En particular, Europa debe hacer más en áreas como seguridad, defensa, lucha contra el cambio climático, control de fronteras o integración de inmigrantes.

En estas circunstancias, España mantendrá, como siempre hemos hecho, una actitud constructiva. Creemos que para alcanzar un acuerdo va a ser imprescindible que haya un  reparto justo del esfuerzo. Esto para nosotros significa que el resultado final refleje adecuadamente las diferencias en la posición económica relativa de los países. Eso es lo que estamos defendiendo.

En cuanto a las prioridades, compartimos la visión de una Europa más fuerte y más segura, que abarque nuevas áreas de actuación; pero eso no debe afectar al papel fundamental que tiene el presupuesto europeo, que no es otro que promover el buen funcionamiento del mercado interior y fomentar el crecimiento y el empleo; y, con, ello el bienestar de las personas.

En este sentido, es clave, y así lo he defendido ante mis colegas europeos, asegurar dotaciones suficientes para la Política Agrícola Común y la política de cohesión. Se trata de políticas que son muy importantes para la Unión Europea y muy importantes para España.

En efecto, tanto la Política Agraria Común, como la cohesión, juegan un papel fundamental para promover la convergencia y apoyar el desarrollo de todas las regiones europeas. Son políticas, en Europa y en España, apreciadas y valoradas por los ciudadanos. Y, por eso, nosotros vamos a defender para nuestro país dotaciones adecuadas en Política Agraria Común y en cohesión.

Además, el presupuesto europeo deberá también prestar especial atención a políticas que son clave para asegurar la competitividad de la Unión Europea. Me refiero, en particular, a políticas de investigación y desarrollo; educación y formación --ámbito en el que tiene una especial relevancia el programa Erasmus, que es un ejemplo claro de programa europeo de éxito-- e inversiones en infraestructuras de transporte, energía y telecomunicaciones. 

Ser competitivos es la clave para crecer y crear empleo, y esas áreas es en las que hay que insistir. Por eso estamos trabajando en Europa y también en España. Esa es la forma en que podremos seguir mejorando el bienestar de las personas.

Pues bien, esa, es a grandes líneas, la posición de partida española pero, como les he dicho, sabemos que son negociaciones complicadas y mantendremos en ellas una posición constructiva, como intentamos tener siempre.

Por lo que se refiere al segundo tema que hemos abordado en la cena informal de ayer y a lo largo del día de hoy, el capítulo institucional, hemos analizado conjuntamente cuestiones como la composición del Parlamento Europeo, el proceso de designación del presidente de la Comisión Europea, las listas transnacionales y las consultas ciudadanas.

En particular, hemos tratado la nueva composición del Parlamento Europeo tras la retirada del Reino Unido de la Unión. Según esta propuesta, aprobada por el Parlamento Europeo el pasado 7 de febrero, España obtendría cinco escaños más, pasando de los 54 actuales a 59. España y Francia son los países que más escaños ganarían, cinco cada uno. Ello es una buena noticia para nuestro país, porque permitirá una mejor representación de los ciudadanos españoles en una institución donde, como todo el mundo sabe, se toman decisiones importantes para ellos.

También hemos debatido las consultas ciudadanas sobre el futuro de Europa. He explicado a mis colegas europeos que el Gobierno de España considera esencial implicar a la ciudadanía en el debate sobre el futuro de la Unión Europea y conocer sus inquietudes y aspiraciones. Para ello promoveremos próximamente la celebración de debates para identificar prioridades, preocupaciones e ideas que ayuden a diseñar la Europa del mañana. Europa es, y debe seguir siendo, un proyecto por y para los ciudadanos; un proceso en el que la voz de esos ciudadanos debe ser oída y tenida en cuenta.

Hemos abordado también las listas transnacionales. Como saben, el Parlamento Europeo rechazó el pasado 7 de febrero la propuesta de creación de una circunscripción electoral europea. Hemos acordado continuar la reflexión sobre esta idea, que podría contribuir a reforzar el debate político europeo de cara a las elecciones al Parlamento Europeo de 2024.

También hemos debatido el proceso de designación del Presidente de la Comisión Europea. Como saben, en la situación actual, el Consejo Europeo, teniendo en cuenta el resultado de las elecciones, propone un candidato que es, luego, elegido por el Parlamento Europeo. Parece razonable que se mantenga este procedimiento y también la práctica según la cual el candidato a presidir la Comisión Europea proviene del partido más votado en las elecciones europeas.

Por último, quiero hacer mención también a la reunión que esta mañana hemos mantenido con los cinco países del G5 Sahel, los representantes de Naciones Unidas, de la Unión Africana y de otras organizaciones internacionales, así como con terceros países para adquirir compromisos específicos con el objetivo de luchar por la estabilidad del Sahel, una zona del mundo que para España constituye su frontera avanzada y se presenta cuajada de dificultades. 

Como ustedes saben, se trata de una región entre las más pobres del mundo y que en el plazo de dos décadas duplicará su población. Se trata también de un área asolada por grupos terroristas y mafias de tráficos ilegales de todo tipo que se aprovechan de la porosidad de sus fronteras. 

Esta inseguridad ha provocado el cierre de más de seiscientas escuelas en el norte de Mali. Si no logramos que el Sahel sea un espacio seguro, otros rellenarán ese espacio con radicalización, violencia y crímenes. Tenemos la responsabilidad moral y el interés estratégico de ofrecer a los jóvenes de esa zona del mundo un futuro que no pase por las redes del terrorismo o el narcotráfico o por jugarse la vida buscando un horizonte en Europa. Por eso debemos apoyar decididamente iniciativas como la fuerza conjunta que han creado los cinco países africanos y que, dotada de cinco mil efectivos y una capacidad de actuación transfronteriza, representa un decidido esfuerzo de apropiación local por parte de estos cinco países africanos. 

España, que lleva muchos años presente en la zona, contribuye a la estabilización del Sahel de forma significativa. Somos el primer contribuyente en número de tropas a las misiones de la Unión Europea y aportamos más de la mitad de los efectivos de la misión de entrenamiento en Mali; nuestros aviones en Senegal y en Gabón realizan más del 30 por 100 del transporte aéreo de las operaciones francesas en el Sahel y ahora hemos puesto horas de vuelo a disposición de la fuerza conjunta del G-5, que la dotarán de mayor flexibilidad.

España también va a enviar profesorado al Colegio Saheliano de Defensa y apoya la plataforma de género del Secretariado Permanente del G-5. Además, la Guardia civil lidera en el marco de la Unión Europea el proyecto, junto con Francia, Italia y Portugal, para crear unidades de gendarmería en los países del G-5 y Senegal. 

Por último, y en el ámbito de la cooperación al desarrollo en sentido estricto --hay una parte que es seguridad y hay otra que es la ayuda al desarrollo--, España tiene previsto invertir más de cien millones de euros en los países de la zona en los próximos cuatro años. No hay seguridad sin desarrollo, ni desarrollo sin seguridad. 

Creo que estas contribuciones muestran el compromiso de España en una zona de enorme importancia estratégica para nuestro país, para la protección de nuestros ciudadanos y para la estabilidad de todo el área mediterránea.

En definitiva, hemos hablado de cosas, acaso no muy urgentes --hoy era un Consejo informal, como les dije al principio--, pero sí muy importantes para el futuro de Europa y para el bienestar de los ciudadanos. Después de tantos Consejos acuciados por la necesidad de tomar decisiones urgidos por los acontecimientos, creo que es una buena iniciativa del presidente Tusk la de convocarnos para reflexionar con calma sobre las decisiones que tendremos que tomar en el futuro más próximo.

A partir de este momento quedo a su disposición para lo que tengan a bien preguntar.

P.- Soy Carina Verdú, de Antena 3. En clave europea quería preguntarle. Cuando usted ha defendido esa política agraria, esos fondos de cohesión, ¿qué respuesta ha recibido por parte de sus colegas?

En clave nacional, dos cuestiones. Quería saber si nos puede avanzar ya quién va a ser el sustituto de Luis de Guindos y, sobre los Presupuestos, saber si ya tiene o no los apoyos cerrados para poder presentarlos antes de Semana Santa.

Presidente.- Como siempre suele suceder, siempre que tiene lugar un debate de estas características hay opiniones para todos los gustos. Pero esto se ha producido en el día de hoy, que era un debate; luego vendrá, como les he dicho también, la propuesta de la Comisión en mayo y, luego, hay que volver a debatir, hay que ir al Parlamento, y esto lleva su tiempo. Hay opiniones para todos los gustos; pero las ha habido hoy y las ha habido en la última negociación del Marco Financiero Plurianual en la que yo ya estaba presente como presidente del Gobierno de España.

Hay un grupo muy importante de países que defienden la política agraria; desde luego, España, pero también países importantes, como Francia, como Italia u otros países del Este, que, sin duda alguna, podrán ser unos buenos aliados a la hora de defender las posiciones y a la hora de adoptar la definitiva decisión, cuando esto proceda, que, insisto, a la Comisión le gustaría que fuera ese mes.

Lo mismo ocurre con el tema de la cohesión. Yo me referí, fundamentalmente, a esos dos asuntos y también a otros a los que he hecho alusión hace un momento cuando exponía la primera parte de mi intervención; pero hay un tema que considero capital y lo he dicho en esta reunión del Consejo: una de las nuevas políticas, aunque ya se ha avanzado en los últimos tiempos, tiene que ser la que se refiera al continente africano. Estamos hablando de un continente que está ahí, que España es frontera directa con África, y con muchísimos problemas. Les he expuesto antes los del Sahel; pero hay zonas con muchas dificultades, con unos niveles de pobreza que son ciertamente tremendos, con unos niveles de seguridad que también lo son y con un problema de falta de instituciones que es capital para poder vivir en armoniosa convivencia.

Creo que ahí la Unión Europea tiene que hacer un gran esfuerzo. Yo dije que para mí ese era un asunto prioritario y que daría la batalla, en el buen sentido de la expresión "batalla", para que esto sea tenido en cuenta de cara a ese Marco Financiero Plurianual de los próximos años.

En relación con el nombramiento del ministro de Economía, el ministro de Economía todavía, oficialmente, no es el vicepresidente del Banco Central Europeo; pero lo que sí quería era decir una cosa: hoy es el ministro de Economía y en próximas fechas nombraremos a otro ministro de Economía; pero lo más relevante del nombramiento del ministro de Economía, si se cierra definitivamente, como vicepresidente del Banco Central Europeo, es el reconocimiento que supone de su actuación aquí y en España, y también el crédito que hoy tiene España como consecuencia de la política económica que se ha llevado a cabo en los últimos años.

Tenga usted la total y absoluta certeza de que, si eso ocurre en el año 2012, el ministro de Economía no sería en este momento miembro del Banco Central Europeo. De hecho, yo llegué al Gobierno a final del año 2011, a principios del año 2012 plantee un candidato frente a un luxemburgués y no tuvimos los apoyos por parte de nadie. Creo que esto es un cambio muy importante de lo que es la posición de España y de la valoración que se hace de la política económica que se ha llevado a cabo en nuestro país en los últimos años.

Sobre el Presupuesto, yo creo que las reglas de juego están más o menos ya cerradas. Vamos a presentar el Presupuesto antes de Semana Santa. El año pasado lo presentamos el 31 de marzo y en este caso la Semana Santa empieza, aproximadamente, el 25 de marzo. El objetivo sería que, una vez presentado, se aprobara definitivamente, es decir, se cumplieran los trámites del Congreso y del Senado, antes del final del mes de junio; un modelo similar al del pasado año. Estamos hablando con distintos grupos políticos, yo creo que sería positivo para España que tuviéramos un Presupuesto y estamos esperanzados en que se imponga el sentido común y podamos tener el Presupuesto por el que usted se interesa. Pero en este momento no voy a entrar en más detalles porque, entre otras cosas, no tiene ningún sentido ni sirve para mucho.

P.- Jorge Valero, de "El Economista". Ha dicho que estas discusiones de las Perspectivas Financieras eran particularmente complejas. No sé si podría describirnos un poco cómo ha sido el debate arriba, si ha habido tensión entre los diferentes líderes y si las posiciones de partida son muy diferentes.

Respecto al sucesor del ministro De Guindos, el lunes el ministro comparecerá ante el Parlamento Europeo y, precisamente, ha sido criticado por su perfil político. ¿No cree que, si llega al lunes siendo todavía ministro, todavía las críticas serán aún mayores?

Presidente.- En relación con esta segunda pregunta, el ministro De Guindos ya estuvo en el Parlamento y vuelve al Parlamento., No hay ninguna norma escrita ni tiene ningún sentido que se critique a una persona por haberse dedicado a la actividad política, que tampoco es un hombre con actividad partidaria ni que se haya presentado nunca a unas elecciones. Lo que ha sido es ministro de Economía de un partido político con el que, evidentemente, comparte esos planteamientos.

Pero creo que no conduce a nada positivo el hecho de que una persona, por haber sido político, ya no pueda asumir ninguna otra responsabilidad. Tampoco llevemos las cosas a esos extremos. El señor De Guindos está absolutamente capacitado, y eso nadie lo ha puesto en tela de juicio, para ser el vicepresidente del Banco Central Europeo, como lo estaba el señor Vítor Constancio, que había sido secretario general de un partido. Por tanto, no creo que eso tenga por qué influir y, desde luego, eso no afecta en absoluto a la independencia, que es lo que se le debe pedir a un miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo, del señor De Guindos que la ha acreditado a lo largo de toda su vida.

En relación con la primera pregunta, era un debate, como le he dicho, que yo creo que tenía un objetivo fundamental, que era que la propia Comisión escuchase a los jefes de Gobierno o jefes de Estado para conocer cuál era su planteamiento. Tampoco se ha entrado ahí en detalles ni se ha pronunciado una sola cifra.

Ahora me dice usted dónde puede haber discusiones. Yo puedo decirle que tenemos una situación diferente. Es que lo he señalado antes. En el capítulo de ingresos, sin duda alguna, podrá haber discusiones. ¿Por qué? Porque hay un contribuyente neto, que es el Reino Unido, cuya salida de la Unión puede dar lugar a que haya, aproximadamente, unos noventa mil millones de euros menos de ingresos y, luego, hay nuevas políticas, que son las que venimos hablando a lo largo de las últimas fechas, que pueden ser, aproximadamente, aunque esto, ya le digo, es muy opinable, de unos cien mil millones de euros. Entonces, tenemos noventa mil millones de ingresos menos, más cien mil millones de gasto más, y estamos en 190.000 millones.

Un debate es: ¿vamos a poner más dinero o no? Capítulo de ingresos. Yo le digo cuál es mi opinión. Mi opinión es que creo que España debe de estar abierta a poner más recursos, entre otras cosas, porque, si queremos seguir profundizando en la integración europea, creo que es positivo que lo hagamos. Y, luego, en el capítulo de gastos el debate va a ser a qué vamos a dedicar los recursos que hay.

Yo digo que defiendo a la agricultura porque es muy importante por muchas razones: por razones medioambientales, por razones de mantener también a las personas en los pueblos, para evitar la despoblación… Esto es muy importante para España. España, además de la agricultura y la ganadería, tiene una industria agroalimentaria muy potente que en muchas ocasiones es la segunda industria exportadora de España, solo superada por los bienes de equipo. Lo que más exportamos es bienes de equipo y luego están el automóvil, la industria agroalimentaria y los productos químicos. Para nosotros, por muchas razones, es muy importante. A otros, que están en la mente de usted, no les interesa el tema de la agricultura y prefieren otras cosas.

Estas cosas siempre funcionan igual y siempre a última hora todo el mundo acaba cediendo en sus planteamientos de máximos porque, si esto no fuera así, era evidente que no íbamos a parte alguna. Yo soy optimista en que se pueda llegar a un entendimiento sobre este asunto.

P.- Ana Núñez-Milara, de Informativos Tele 5. Según el último CIS catalán, el apoyo al independentismo habría descendido ocho puntos en los últimos tres meses. En este sentido, me gustaría una valoración por su parte.

Luego, insistiendo un poco más en el tema de De Guindos, hoy el propio ministro ha dicho que el Gobierno anunciará antes del lunes cuándo deja sus responsabilidades como ministro. No sé si nos puede confirmar si esto es así. ¿Se espera, por tanto, que dimita para antes del lunes? Y no sé si nos puede dar alguna pista más sobre el candidato. ¿Qué requisitos tiene que tener el próximo ministro de Economía?

Presidente.- El requisito fundamental es competencia y capacidad de trabajo. Punto. Lo que se necesita es un ministro que conozca el tema, que se lo sepa, que no tenga que estudiarse los asuntos que se va a encontrar encima de la mesa, que tenga capacidad de trabajo y que tenga ilusión; es decir, eso es, fundamentalmente: competencia, capacidad de trabajo e ilusión. En cuanto a antes del lunes, no. Ya le digo que no le voy a dar fechas porque no hay fechas en este momento. Es decir, cuando se produzca el nombramiento del nuevo ministro, lo conocerán ustedes; tengan ustedes la total y absoluta certeza.

En cuanto a la pregunta sobre el CIS catalán, con absoluta franqueza es una buena noticia. Yo creo que es muy positivo que en este tiempo haya gente que haya reflexionado y haya pensado si merece la pena todo lo que han vivido y lo que seguimos viviendo ahora. En cualquier caso, lo más importante, y siempre hay que intentar ir a la mayor --eso, desde luego, insisto, es muy positivo--… Lo que necesitamos en este momento es normalidad institucional, normalidad política, normalidad económica y normalidad social. La gente quiere tranquilidad, quiere normalidad y quiere que el Parlamento de Cataluña empiece a tratar sobre los temas que les importan a los ciudadanos, quiere que esta situación del 155 ya pase porque ya ha habido unas elecciones y yo espero que el sentido común se recupere, que se proponga un candidato que no esté metido en problemas judiciales, que miremos hacia adelante y, a partir de ahí, que intentemos construir algo positivo.

Desde luego, lo que hemos visto en este tiempo --yo creo que hay mucha gente que se ha dado cuenta de esto-- no conduce a ninguna parte, no ayuda a la convivencia, no beneficia a las personas y no beneficia a las relaciones entre las personas. Todos sabemos las rupturas que hubo entre amigos, vecinos, familias, etcétera.

Por tanto, es muy positivo que baje el número de personas que se declaran independentistas y ahora lo necesario es que volvamos a la normalidad, nos pongamos todos a lo nuestro e intentemos construir algo y, desde luego, por parte del Gobierno habrá plena disposición para intentar construir algo razonable.

P.- Mariano Calleja, del diario "ABC". Siguiendo con los Presupuestos europeos, los próximos, quería saber si nos puede precisar un poco más cuánto se juega España, cuánto está en juego para nuestro país y si el Gobierno asume que España puede dejar de ser receptor neto de los fondos en los próximos Presupuestos.

Presidente.- Cuánto se juega España es difícil saberlo en estos momentos. Lo que España tiene son sus prioridades. Es difícil saberlo porque tampoco sabemos cuál va a ser el presupuesto de ingresos. Sabemos que hay un contribuyente neto que se va y que hay noventa mil millones de euros menos.

Entonces, la primera decisión que hay que tomar es cuánto dinero estamos dispuestos a poner encima de la mesa y la segunda decisión es cuáles son los criterios para poner recursos. España quiere que el criterio que decida lo que pone cada uno sea la renta nacional bruta; es el más razonable, el más sensato y creo que el más justo. Ese sería el segundo debate y, luego, el siguiente debate sería a qué dedicamos los recursos. Tenga usted en cuenta que hoy prácticamente el 70 por 100 --igual la cifra es solo aproximada-- se dedica a fondos de cohesión y a agricultura; pero eso es muy importante por lo que les decía antes: porque es una forma de ayudar a lograr la convergencia económica, el nivel de vida similar, entre todos los países de la Unión Europea, y creo que esas políticas solidarias hay que mantenerlas y nosotros trabajaremos para que eso sea así. Lo demás ya lo iremos viendo poco a poco.

P.- Jacobo de Regoyos, de Onda Cero. ¿Está el Gobierno dispuesto a revisar al alza el índice de revalorización de las pensiones?

Presidente.- Ese es un tema importante y es un tema… Voy a intentar darle una respuesta lo más clara posible y no extenderme demasiado.

Yo entiendo, lógicamente, que la gente quiera que se produzca una mayor subida de las pensiones, igual que también la gente quiere que se produzca una subida mayor de los sueldos de los funcionarios y que haya mayores atenciones para la sanidad o para la educación. Eso lo queremos todos; es decir, no hay nadie, piense como piense, que no quiera que esto se produzca así.

Yo soy un convencido en el caso de las pensiones porque, como usted sabe, a lo largo de esta crisis yo, cuando me sometí a la investidura en el Congreso de los Diputados, dije que había dos partidas que no iban a bajar en ningún caso, que eran las pensiones y el desempleo, y así se hizo. En tercer lugar, nosotros evitamos el rescate y eso, a su vez, evitó que nos impusieran decisiones en materia de pensiones como las que se produjeron en otros países de la Unión Europea. En algunos casos, saben ustedes que tuvieron que bajarlas hasta el 30 por 100.

Por eso le digo que este es un tema de los importantes de verdad y celebro que me haga esta pregunta. Las pensiones son el 30 por 100 del gasto público total español, el 30 por 100, y es algo más del 40 por 100 del Presupuesto del Gobierno; es decir, del dinero que gana el Gobierno de España más del 40 por 100 se dedica a pensiones. Y le voy a dar otro dato que es también muy importante: este año, simplemente, aunque no subiéramos nada las pensiones, la partida dedicada a pensiones subía 3.700 millones de euros. ¿Por qué? Por las personas que entran en el sistema. 3.700 millones de euros. Y, luego, hay otro dato que también es importante: en el año 2017 conseguimos recuperar la recaudación del Estado del año 2007, porque en los años 2008 y 2009 perdimos setenta mil millones de euros de recaudación, que fue uno de los aspectos de la crisis. Pues bien, durante ese período recaudamos lo mismo que en el año 2007; pero el gasto en pensiones aumentó en cincuenta mil millones de euros.

Este es el dato y, por eso, porque este es el tema más importante que tiene planteado España para el futuro --este, el primero y el segundo más importante es el gasto en sanidad--, es por lo que yo he llevado al Congreso de los Diputados el debate sobre las pensiones y por eso es por lo que me veo una vez más obligado a pedirles a las fuerzas políticas que no hagan política de este asunto, porque eso es el Pacto de Toledo. Porque es muy fácil decir "suba las pensiones". ¿Cuánto? "Lo que quieran". Pero, si luego no hay recursos para pagarlo, lo que estaremos es tomando el pelo a la gente.

Y hay otra cosa que no conviene olvidar: la gran crisis que ha vivido España y que, por suerte, ahora estamos empezando a superarla, se ha producido por generar un gasto público brutal que no se correspondía con los ingresos. Llegamos a tener un 11 por 100 de déficit público.

Por tanto, vayamos poco a poco. Ahora las cosas están mejor. Fíjese, en el año 2011, que fue cuando llegamos al Gobierno, por cada nuevo pensionista que entraba en el sistema se perdían tres puestos de trabajo, tres cotizantes a la Seguridad Social. Hoy, por cada pensionista que entra en el sistema, hay seis personas más cotizando a la Seguridad Social. Vamos por el buen camino, pero no nos equivoquemos. Con absoluta franqueza, yo entiendo los planteamientos de todas las personas; pero yo soy el presidente del Gobierno y tengo que mirar por el medio y por el largo plazo, y tenemos ya una mala experiencia: repito, la mayor crisis que hemos vivido en muchísimos años.

P.- Natalia Segura, de "El Punt-Avui". Dos preguntas. La primera, ¿qué opina sobre la posibilidad de incluir una condicionalidad en los Presupuestos vinculada al Estado de Derecho?

Y la segunda, sobre Cataluña. Si Esquerra Republicana y Junts per Catalunya pactan un acuerdo de Gobierno sin personas que estén fuera o en la prisión, ¿el Gobierno levantará el 155?

Presidente.- El 155 se levantará automáticamente, no por consecuencia de ninguna decisión del Gobierno, cuando tome posesión el presidente de la Generalitat elegido por el Parlamento de Cataluña. Eso se va a producir así y, por eso, como ya le he dicho antes, sería lo más sensato y lo más razonable que se presentara un candidato que se sometiera a votación y el que salga, lógicamente, eso supone el fin del 155. Ese candidato no puede ser el señor Puigdemont. No puede ser el señor Puigdemont, porque el Tribunal Constitucional --por eso el señor presidente del Parlament no ha celebrado el pleno-- ha dicho que no se puede ser presidente de la Generalidad sin ir al Parlament y que, si el señor Puigdemont quiere ir, necesita la autorización del Tribunal Supremo.

Lo que no tiene ningún sentido es que por la situación de un señor estemos todos, empezando por los siete millones de ciudadanos de Cataluña, en una situación como esta. Yo, sinceramente, no puedo comprender cómo no hay personas que sean capaces de decir algo tan obvio como esto: por la situación de un señor se está perjudicando a siete millones de ciudadanos de Cataluña. Y creo que lo sensato y razonable es que fuera una persona que no tuviera problemas judiciales. Esto, sinceramente, lo pienso yo, pero lo piensa la inmensa mayoría porque es una cosa de sentido común.

En cuanto a la condicionalidad de los Presupuestos en relación con el Estado de Derecho, no entiendo bien esa pregunta.

P.- Se ha planteado la idea de que en algunos fondos estructurales haya una cierta condicionalidad a la hora de darlos a ciertos países o a ciertas regiones en función de cuál es la situación del Estado de Derecho en determinados países. Quería saber su opinión.

Presidente.- Yo quiero decir que yo no he planteado eso; es más, ni lo he pensado. Yo no he dicho ni una sola palabra sobre ese asunto ni nunca jamás he oído un debate sobre ese tema. No sé si, al final, usted se está refiriendo a los problemas que han tenido algunos países; pero nadie, ni en la cena informal de ayer, ni en la reunión de hoy, se ha referido a eso. Eso no está sobre la mesa.

Señoras y señores, muchísimas gracias por su atención.

(Transcripción editada por la Secretaría de Estado de Comunicación)

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