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Intervención del presidente del Gobierno en la comparecencia final después de la reunión de jefes de Estado o de Gobierno de los países del sur de la Unión Europea

Madrid, lunes 10 de abril de 2017

Señoras y señores, muy buenas tardes.

Como saben, esta es una reunión de los países del Sur de Europa y la celebramos, como también saben, en España. Aunque ya lo he hecho antes, quiero darles la bienvenida formal a todos los jefes de Estado y de Gobierno que nos acompañan. Les agradecemos mucho su participación. Siempre son bienvenidos a nuestro país.

Esta es una reunión informal, donde los aquí presentes debatimos sobre los temas que importan al conjunto de la opinión pública europea y los asuntos que afectan también a nuestros países. Pensamos que nuestra especificidad geográfica nos permite aportar un valor añadido al proceso europeo.

En síntesis, hemos tratado cuatro asuntos en la reunión de hoy. Me refiero, en primer lugar a Siria.

Los países del Sur de la Unión Europea condenamos, en los términos más vigorosos, el ataque aéreo con armas químicas del 4 de abril en Siria. Entendemos que el ataque lanzado por los Estados Unidos en Siria tenía la intención comprensible de impedir y evitar la distribución y el uso de armas químicas, y se centró en ese objetivo. Y también pensamos que solo una solución pacífica creíble, según lo previsto en la Resolución del Consejo de Naciones Unidas 2254 y en el Comunicado de Ginebra del año 2012, podrá garantizar la paz y la estabilidad en Siria, permitiendo la derrota definitiva del Daesh y otros grupos terroristas que la ONU haya designado en Siria.

En segundo lugar, también hemos reiterado nuestro apoyo al proceso de reunificación de Chipre. Valoramos muy positivamente los esfuerzos de su Gobierno y de su presidente, Nikos Anastasiadis, y todo ello lo hacemos en consonancia con las Resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y el acervo de la Unión Europea. Recordamos que la República de Chipre es y seguirá siendo, tras el acuerdo, miembro de nuestra Unión y que su condición de tal es la mejor salvaguarda de un Chipre reunificado.

En tercer lugar, hemos hablado del "Brexit". Les resumo las posiciones que planteó el presidente actual de la Unión, el señor primer ministro de Malta: unidad de los Veintisiete; en segundo lugar, confianza y apoyo al negociador designado por la Comisión, Michel Barnier; en tercer lugar, volvemos a afirmar que, primero, se negocia la retirada y, después, se habla de la relación futura; en cuarto lugar, señalar la importancia que preservar los derechos de las personas tiene para todos los aquí presentes; y, por último, nuestra voluntad de que esto termine con la mejor relación posible entre la Unión Europea y el Reino Unido.

El cuarto tema que hemos tratado en el día de hoy es el futuro de la Unión Europea. Es un debate que se ha producido después de dos acontecimientos importantes: el primero, el pasado 25 de marzo en Roma, el 60º aniversario del Tratado fundacional en esa ciudad en 1957; y, en segundo lugar, el 29 de marzo, como ustedes saben, Reino Unido, de una manera formal, afirmó su voluntad de abandonar la Unión Europea.

Las prioridades más importantes que se han fijado en Roma, que hoy ratificamos aquí, son las siguientes: la primera, la necesidad de una política de inmigración común europea, reforzando el diálogo con los países de origen de las personas que vienen a Europa y la cooperación, sobre todo y particularmente, con el continente africano.

El segundo gran objetivo de la Unión: crecimiento económico y empleo. Para ello, entre otras medidas, hay que completar el Mercado Único Digital y el Mercado Único de la Energía. Hemos valorado muy positivamente el funcionamiento del Plan Juncker: ha funcionado bien y hay que ampliarlo conforme ya se han dado los primeros pasos en las instituciones europeas a esos efectos. Asimismo, manifestamos la voluntad de proseguir con una política comercial abierta, terminar el acuerdo con Japón y reforzar los trabajos para que los acuerdos con MERCOSUR y también con México, que hay que renegociarlo --el anterior data de 2002--, se hagan a la mayor celeridad posible.

En tercer lugar, hemos hablado de la importancia del pilar europeo de derechos sociales. Es fundamental crear empleo, pero también disponer de los niveles de protección social adecuados, luchar contra la desigualdad y la pobreza.

En cuarto lugar, el cuarto gran objetivo, dar pasos en la Unión Económica y Monetaria. Es una prioridad el Sistema Europeo de Garantía de Depósitos, concluyendo la Unión Bancaria, y, de cara al futuro --este no es un asunto para mañana, pero sí es un asunto que no vamos a dejar fuera de la agenda--, seguir profundizando en la Unión Económica y Bancaria, comenzar a hablar de un Presupuesto europeo y, también, de una política de emisión de bonos conjuntamente.

Quinto gran objetivo, la seguridad. Es una de nuestras principales prioridades y depende también de la paz y de la estabilidad más allá de nuestras fronteras. La cooperación entre fuerzas y cuerpos policiales y servicios de información es fundamental. Y hay dos grandes objetivos: primero, reforzar las medidas para impedir la financiación del terrorismo e interrumpir el flujo de fondos hacia grupos terroristas, y, segundo, reforzar los esfuerzos de prevención de la radicalización. En este contexto, condenamos los recientes atentados terroristas en Suecia, en Rusia y en Egipto, y expresamos nuestra solidaridad con sus pueblos.

Por último, hemos acordado también seguir avanzando en materia de seguridad y de defensa, dar nuestro apoyo al Fondo Europeo de Defensa y seguir caminando hacia una auténtica cooperación en materia de defensa y seguridad común.

Esos serían los objetivos más inmediatos después del acuerdo o de la decisión del Reino Unido de retirarse de la Unión Europea y después de que hayamos podido celebrar el 60º aniversario de instituciones europeas el pasado 25 de marzo, en la ciudad de Roma.

Muchas gracias.

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