Conferencia de prensa del presidente del Gobierno después de la reunión del Consejo de Ministros que ha aprobado el Real Decreto de disolución de las Cortes y de convocatoria de elecciones generales

Intervención del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy

26.10.2015

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Madrid

Presidente.- Señoras y señores, muy buenos días.

Comparezco ante ustedes para comunicarles que, después de que yo informara a Su Majestad el Rey en el Palacio de La Zarzuela esta mañana, el Consejo de Ministros acaba de aprobar el Real Decreto de convocatoria de las elecciones generales, tal y como establece el artículo 115 de la Constitución Española. El Real Decreto de convocatoria de las Elecciones Generales para el día 20 de diciembre se publicará mañana en el Boletín Oficial del Estado.

Quiero señalar que el Consejo también ha estudiado un informe extraordinario sobre los daños causados por las lluvias torrenciales en las Islas Canarias, para su valoración y la adopción de medidas en los próximos días. Este fin de semana he estado en contacto con el presidente del Gobierno de Canarias, también con el ministro de Industria, que se encontraba allí, y he dado instrucciones a la Vicepresidenta y a los ministros de Hacienda, Interior, Agricultura y Medio Ambiente, y Fomento para que, con la mayor celeridad posible tomen las decisiones que procedan después de los daños que han generado las lluvias torrenciales a las que antes he hecho referencia.

Antes de pasar al balance de la Legislatura, quiero recordar a los tres militares españoles (José Morales Rodríguez, Saúl López Quesada y Jhonander Ojeda Alemán) que se encuentran desaparecidos desde el jueves. Quiero mandar mi apoyo a sus familias, que viven con incertidumbre a estas horas.

El ministro de Defensa, que lleva varios días en la isla de Gran Canaria, está en permanente contacto con las familias; pero quiero aprovechar la ocasión para transmitirle mi apoyo y cercanía. No duden de que el Gobierno y las Fuerzas Armadas no descansarán ni un minuto hasta que los encontremos.

Quiero agradecer también a los miembros del Ejército del Aire y de la Armada, a los medios de SASEMAR y al Gobierno de Marruecos su dedicación a las tareas de búsqueda de nuestros militares. Como les digo, pondremos todos los medios a nuestro alcance para localizarlos.

Señoras y señores,

Con la publicación que tendrá lugar mañana, como antes he señalado, del Real Decreto de convocatoria de las elecciones generales, podemos decir que concluye una de las Legislaturas más intensas de nuestra democracia y en la que, he de decir con orgullo, nuestro país ha demostrado su energía y su enorme capacidad de superación para sobreponerse, en tiempo record, a una situación complicadísima.

Cuando pedí el apoyo del Congreso para mi programa de gobierno hace cerca de cuatro años, señalé con claridad cuáles iban a ser las prioridades de mi gestión. Anuncié entonces que dedicaría -lo que voy a decir es textual, es lo que dije en ese Debate de Investidura-- "toda la capacidad del Gobierno y las fuerzas de la Nación a detener la sangría del paro, estimular el crecimiento y acelerar la creación de empleo". Afirmé también que era necesario salir cuanto antes de un círculo infernal formado por "la falta de confianza, la falta de financiación, la caída de las inversiones y del consumo, la destrucción de puestos de trabajo y el desplome de los ingresos públicos".

España, efectivamente, se encontraba en aquel momento en una caída sin freno que la condenaba, si no se ponía remedio, a la quiebra, la salida del euro o el rescate. Era preciso y era urgente detener aquella caída y cambiar el rumbo. Logramos lo primero en el año 2012 y lo segundo, cambiar el rumbo, en el año 2013. Los otros dos años de Legislatura, 2014 y 2015, han servido para avanzar a un ritmo creciente en los tres objetivos señalados: empleo, crecimiento y confianza.

Hemos pasado de vivir bajo la amenaza del rescate a despertar confianza, de la recesión más larga al crecimiento más alto de la Unión y de la mayor destrucción de empleo a la mayor reducción del paro de nuestra historia.

Empleo, crecimiento y confianza. Esos son los ejes que ponen de manifiesto el éxito del esfuerzo realizado por los españoles a lo largo de estos años. Esos son los ejes del cambio que ha experimentado España en esta Legislatura.

Los datos de la Encuesta de Población Activa, conocidos la semana pasada, nos permiten prever que este año 2015 será el de mayor reducción del desempleo de toda la historia de España y avalan la reforma laboral aprobada al inicio de la Legislatura que ha permitido que el despido no sea el primer instrumento al que recurren las empresas para adaptarse a la situación económica.

Y es que el tercer trimestre de 2015 marca cifras record de reducción del paro, que cae en 298.200 personas en el trimestre y en 576.900 en el año. Estamos hablando de una caída anual del paro de más del 10 por 100; en concreto, del 10,6 por 100. Nunca antes se había conseguido reducir tanto el paro en un solo año. Estas cifras suponen que contamos ya con 436.000 personas en paro menos que cuando comenzamos la Legislatura y que hemos recuperado la cifra de dieciocho millones de españoles trabajando. Estas mejoras también están llegando a los hogares más vulnerables, aquellos que tienen a todos sus miembros en paro. Estos ya son menos cada día: en concreto, 216.000 menos en el último año.

Señoras y señores,

Este es el indicador más claro del cambio que se ha producido en estos años. En términos anuales, hemos pasado de una destrucción de 1.430 empleos diarios en 2011 a la creación de 1.492 empleos diarios en 2015.

Esta es la razón que justifica, no sólo las políticas y reformas que se han adoptado en materia laboral, sino todas las reformas que hemos hecho en otros campos. Obviamente, la tarea no está completa; pero estamos en condiciones excelentes para alcanzar la cima en el próximo mandato. La lucha contra el desempleo seguirá siendo nuestra prioridad para los próximos años.

Señoras y señores,

En esta Legislatura España ha cambiado de cara: hemos pasado de la recesión al mayor crecimiento entre los países grandes del euro, al mayor. Lo certifican, décima arriba, décima abajo, todos los observadores y expertos. Ya saben que la previsión del Gobierno es que este año creceremos un 3,3 por 1090. También el Fondo Monetario Internacional ha certificado esa recuperación de la actividad económica y en 2015 lideramos, con Estados Unidos, el crecimiento entre el grupo de países avanzados miembros del G-20.

Quiero destacar que, a diferencia de otras ocasiones, este crecimiento se produce de manera equilibrada y, por tanto, sostenible. No estamos creciendo por la vía del endeudamiento, como en ocasiones anteriores, sino porque somos más competitivos y exportamos más al exterior. España exporta ya más, en relación a su PIB, que Estados Unidos, Japón, Reino Unido o Francia. Hemos pasado en pocos años de exportar menos de una cuarta parte de nuestro PIB a exportar un tercio del mismo. Esa competitividad ganada sin devaluar la moneda es una de las grandes transformaciones que ha experimentado España en esta Legislatura.

Señoras y señores,

España es hoy un país que inspira confianza, dentro y fuera de nuestras fronteras:

  • Confianza porque hemos logrado reducir a la mitad el déficit público que nos encontramos: del 9 por 100 al 4,2 por 100 con el que vamos a acabar este año.
  • Confianza que evidencia la prima de riesgo, que se ha desplomado respecto a la que sufríamos cuando se celebraron las últimas elecciones. Hoy está en 110. Ya nadie habla de la prima de riesgo en nuestro país. Este cambio ha permitido al Estado ahorrar más de veinte mil millones de euros en intereses de la deuda, lo que equivale a lo que ha aumentado, por ejemplo, el gasto en pensiones en esta Legislatura o a lo que nos vamos a gastar el año que viene en el seguro de desempleo. Es un dato de una enorme importancia.
  • Confianza en nuestro sistema financiero, que hemos logrado sanear íntegramente, lo que está permitiendo recuperar el crédito tan necesario para los hogares y empresas. El crédito nuevo a Pymes acumula veintitrés meses consecutivos de crecimiento y en lo que llevamos de año avanza a un ritmo anual del 14 por 100, y el crédito nuevo a hogares acumula doce meses en positivo y crece a un ritmo medio del 27 por 100 en lo que va de año. Sin duda, éste es un factor muy importante, como no se les escapa a ninguno de ustedes, para la economía de nuestro país.
  • Confianza también en nuestro sistema de bienestar que ha conseguido conjurar la amenaza de la quiebra; una amenaza más que real cuando los ingresos públicos se hundieron en nuestro país en setenta mil millones de euros, que se dice pronto y que es lo que ocurrió en el momento álgido de la crisis.

Pues bien, hoy España puede sentirse orgullosa porque ha sabido superar la peor crisis que hemos conocido sin permitir que nadie quedara al borde del camino. No hemos sacrificado las pensiones, no hemos suspendido las prestaciones por desempleo y no hemos permitido que los impagos asfixiasen la asistencia sanitaria.

Casi nueve millones y medio de pensionistas españoles han cobrado puntualmente sus prestaciones, que no han sido congeladas ni reducidas en modo alguno, a pesar de las dificultades que hemos atravesado. Desde que gobernamos el gasto en pensiones ha crecido en España en 19.443 millones de euros y la pensión media supera los mil euros.

También han cobrado puntualmente sus prestaciones las personas sin empleo y, entre otras muchas medidas, se ha regularizado la deuda de 75.000 millones de euros, que se dice pronto, que las Administraciones Públicas mantenían con sus proveedores; en su mayoría, proveedores de servicios públicos esenciales como es la sanidad.

Todo esto también contribuye a la confianza, especialmente a la confianza de los españoles en su propio país, en su propio sistema colectivo de bienestar. Así se pone de manifiesto en el último Índice de Confianza del Consumidor, que ha marcado un máximo histórico: 106 puntos frente a los 68 del último trimestre de 2011.

Los ejes que les acabo de señalar --crecimiento, empleo y confianza-- son, sin duda, los determinantes a la hora de valorar la labor del Gobierno, que ha sido intensísima en esta Legislatura. Sería lo más destacado de este balance, pero creo que es de justicia recordar algunas otras cosas.

A pesar de las enormes dificultades presupuestarias que tuvimos al inicio de la Legislatura, hemos podido bajar los Impuestos de la Renta y de Sociedades. La rebaja media en el período 2014-2016 será del 14.6 por 100, pero los grandes beneficiados son los ciudadanos con rentas medias o bajas y las familias con mayores cargas, que tienen cheques de apoyo fiscal.

Hemos aprobado una bajada generalizada de las retenciones a todos los asalariados y autónomos, lo que supone una inyección directa de liquidez en la economía real. También las empresas han visto reducido su tipo de gravamen y, además, cuentan con incentivos adicionales como la reserva de capitalización y la reserva de nivelación.

Todo esto ha ido acompañado de un enorme esfuerzo en la lucha contra el fraude, que ha permitido obtener, hasta junio, más de 41.000 millones de euros, pudiendo superar los 48.000 millones durante toda la Legislatura; importes que surgen, entre otras cosas, por el afloramiento de 120.000 millones de euros de bases fiscales, la mayor parte de ellas fuera de España.

Hemos ajustado el tamaño e incrementado la eficiencia de las Administraciones Públicas, y tendremos que seguir en esta tarea, que es capital, en los próximos años. Han sido eliminadas 2.300 entidades públicas y se han generado unos ahorros acumulados de más de treinta mil millones de euros. En estos años se han implantado la factura electrónica, la contratación centralizada, el portal único de empleo y, últimamente, como saben el registro directo desde los hospitales.

El precio de la energía había experimentado tal escalada durante los Gobiernos socialistas que se había convertido en un freno a la competitividad de nuestra economía y en un factor de empobrecimiento para las familias más vulnerables. Esa situación se ha revertido. En esta Legislatura el sistema eléctrico se ha estabilizado y ya no hay déficit de tarifa que, como saben, era monumental -veintiséis mil millones de euros-- y los precios han comenzado a bajar.

Quiero destacar también la Ley de Mejora de la Calidad de la Educación que ya está en vigor y que persigue obtener mejores rendimientos para los alumnos, y un uso más eficiente del dinero que los contribuyentes dedican a la educación. Y los resultados empiezan a verse: la tasa de abandono educativo temprano ha descendido del 21 por 100, 4,4 puntos menos que al inicio de la Legislatura. El número de alumnos que de Formación Profesional se ha incrementado en 180.000; 20.000 mediante el nuevo sistema de Formación Dual puesto en marcha en esta Legislatura. Y les recuerdo también que en los últimos Presupuestos hemos destinado a becas 1.416 millones de euros, la mayor cifra de toda la serie histórica.

Señoras y señores,

Les hablaría de otras leyes de enorme importancia para estimular a los emprendedores españoles como la Ley de Segunda Oportunidad, la Ley de Unidad de Mercado, la tarifa plana de autónomos, la Ley de Apoyo a los Emprendedores o la Ley de apoyo a la financiación empresarial; pero no quiero cansarles ni menos aburrirles. Como resultado de todas ellas, se están batiendo records en la creación de empresas --más de 72.000 durante 2014-- y hemos ganado más de diez puntos de competitividad frente a nuestros socios de la zona euro y frente al resto de los países desarrollados

Señoras y señores,

A la hora de hacer balance de esta Legislatura no puedo evitar referirme a graves problemas a los que hemos tenido que hacer frente desde el Gobierno, al tiempo que cuadrábamos las cuentas e impulsábamos el crecimiento económico y la modernización del país.

El de mayor gravedad, sin duda alguna, es el desafío secesionista de la Generalitat de Cataluña; un desafío a la legalidad democrática que ha fracturado a la sociedad catalana y que no tiene más fundamento que la deslealtad del Gobierno de la Generalitat para con la Constitución Española de 1978, que es la que ha ofrecido mayores cotas de autogobierno para Cataluña en toda su historia.

Nunca me he negado a dialogar, a negociar ni a escuchar las propuestas del señor Mas. Jamás lo hice. Siempre que me ha llamado o ha querido verme he estado a su disposición. Eso sí, nunca le he engañado sobre los límites de ese diálogo. Yo no puedo dialogar ni negociar sobre lo que no me pertenece, ni yo ni nadie. Y la soberanía nacional, los derechos de los españoles y su igualdad no son una competencia del Presidente del Gobierno, ni siquiera del Parlamento; son una competencia exclusiva del pueblo español y sólo el pueblo español en su conjunto puede decidir sobre ello.

Por lo tanto, he cumplido en todo momento con mi obligación: defender la Ley, proteger los derechos de los españoles y hacerlo con prudencia y con proporcionalidad. Y así lo seguiré haciendo mientras sea presidente del Gobierno: diálogo, siempre; respeto a la Ley y a las instituciones, también.

Esa ha sido mi disposición con el Gobierno de la Generalitat durante esta Legislatura y será la misma con el próximo, sea cual sea su composición y sea cual sea su Presidente.

Segundo reto al que hemos tenido que hacer frente, la corrupción. Han aflorado en estos años demasiados escándalos de corrupción. Soy plenamente consciente del daño y el descrédito que estos episodios han causado a la percepción de la política entre los ciudadanos y, consecuentemente, a la confianza entre administradores y administrados.

Tengo que decir, sin embargo, que jamás se ha actuado con mayor autonomía y libertad por parte de las Fuerzas de Seguridad, la Fiscalía y los Tribunales. Igualmente, he de señalar que jamás se ha aprobado en España una batería de reformas legales comparable a la que hemos establecido para prevenir la corrupción y castigarla con dureza; la última, el viernes pasado: la creación de la Oficina para recuperar los bienes procedentes de actividades delictivas.

Es decir, que también en esta Legislatura se han sentado las bases para que se haga realidad esa demanda social de que los corruptos devuelvan lo que robaron.

Y quiero mencionar también, en otro orden de cosas --mucho más edificante, desde luego--, la política europea, porque la Unión Europea ha vivido su propia crisis durante esta Legislatura en la que ha estado en cuestión la propia supervivencia del euro.

He dedicado a Europa una parte nada desdeñable de mi trabajo en estos años: primero, para defender la viabilidad del euro y de España dentro de él; pero también para profundizar en la moneda única como fuente de bienestar y crecimiento. He hecho propuestas muy concretas para avanzar en la Unión Bancaria, que se ha puesto en marcha estos años, y trabajamos ahora en avanzar en la Unión Fiscal, Económica y Política, para lo que mi Gobierno ha hecho propuestas de futuro para el llamado "Documento de los cinco presidentes".

Hemos dado la batalla en la negociación del presupuesto comunitario, con un resultado más que satisfactorio: España recibirá hasta 2020 más de 37.000 millones de euros en fondos estructurales. Más de la mitad de estos recursos son gestionados directamente por las Comunidades Autónomas.

También hemos hecho una buena negociación de la Política Agraria Común, en la que hemos logrado 47.000 millones de euros para el campo español en los próximos años.

Asimismo, hemos hecho un enorme esfuerzo para reactivar la construcción de interconexiones energéticas de la Península con el resto de Europa. Esta cuestión, que, como saben, es vital para la economía española, gracias a nuestra insistencia y gracias al buen entendimiento con nuestros vecinos y con la Comisión, forma parte ya de las prioridades de las instituciones europeas para los próximos años.

Ahora, como saben, participamos activamente en toda la gestión de la crisis de los refugiados, que se ha convertido en el asunto más dramático al que tenemos que hacer frente a corto, a medio y me temo que a largo plazo. Como saben, España ha brindado su experiencia en la gestión de fronteras y aboga por una solución integral que pasa por actuar sobre las causas que motivan este éxodo masivo de personas. Seguiremos dando la batalla en la misma dirección y participaremos activamente en la solución que se diseñe para dar salida a la insoportable situación que sufren los refugiados y que apela con extraordinaria dureza a la sensibilidad y a la conciencia de todas las personas y de todos los Gobiernos del continente.

Voy terminando ya. Creo que los datos que les he ido desgranando demuestran que esta ha sido una legislatura de transformación del país. De cambio intenso y profundo.

Esas reformas, muchas de ellas impopulares, se han hecho con orden y con determinación gracias a la estabilidad política. Es incuestionable que esa estabilidad, producto de un sólido apoyo parlamentario, ha sido un elemento decisivo para recuperar la confianza en España.

Quiero recordar también que siempre hemos mantenido la disposición de diálogo con los grupos de oposición y con los interlocutores sociales. En el ámbito político quiero destacar, a título de ejemplo, el Pacto contra el terrorismo yihadista o la Ley de Seguridad Nacional; en materia social, les recuerdo el Acuerdo de Propuestas para la negociación tripartita y, más recientemente, el Programa de Activación para parados de larga duración.

También hemos dialogado, y mucho, con las distintas Administraciones Públicas. Como saben, nos vimos obligados a crear instrumentos de liquidez que les permitieran pagar sus deudas, evitar la quiebra y no interrumpir los servicios que prestan a los ciudadanos. Hoy se mantiene esa colaboración a través del Fondo de Liquidez Autonómica, que les está permitiendo financiarse a tipo cero; cuando nosotros llegamos, se financiaban algunos al 7,75 por 100. En toda la Legislatura este tipo de instrumentos ha alcanzado un volumen extraordinario: 185.000 millones de euros; de ellos, más de 75.000 millones de euros se destinaron a pagar deudas pendientes con proveedores.

Además, esa colaboración ha tenido otra consecuencia positiva: la morosidad en el pago a proveedores, la morosidad, ha bajado de 142 días de media en 2012 a los 49 de agosto de este año, un 65 por 100.

Señoras y señores,

Podría extenderme mucho más, pero creo que no sería justo con ustedes, ni útil a la hora de hacer balance de lo que ha sido esta Legislatura. Creo que tienen ustedes, además, un documento de resumen con la evolución de muchos indicadores.

Quiero reiterar, una vez más, mi agradecimiento a todos los españoles por su extraordinario comportamiento en estos años tan difíciles. Es en los momentos más duros donde se demuestra el temple y la fortaleza de las personas y de las naciones, y creo que la nación española ha vuelto a dar muestras de su extraordinario potencial y de su afán de superación.

Los españoles han demostrado al mundo, pero sobre todo nos hemos demostrado a nosotros mismos, entereza, responsabilidad y también un profundo sentido de la solidaridad. Para mí ha sido un orgullo y un honor presidir el Gobierno de este gran país.

Quiero expresar también aquí mi reconocimiento a la Corona, al Rey Felipe VI y a su padre, el Rey Don Juan Carlos. Siempre he encontrado en ellos apoyo, receptividad y constante dedicación al servicio de España. No han sido ajenos a la recuperación de nuestra imagen y al impulso de nuestros intereses en el exterior. También la manera ejemplar en que se ha producido cambio de la Jefatura del Estado durante esta Legislatura ha sido un ejemplo más de lo que hoy es España: un país moderno, estable y con unas instituciones plenamente consolidadas, y que funcionan.

Sin duda, queda mucho por hacer. Aún tenemos muchos problemas y todavía hay muchos problemas sin empleo. Tenemos que recuperar toda la riqueza y el bienestar que destruyó la crisis. Hay retos en el futuro que exigirán de nosotros toda nuestra energía; pero en estos años hemos demostrado una sólida voluntad colectiva para hacer frente con eficacia a las dificultades, superarlas y enderezar el rumbo. Si sabemos mantenerlo con firmeza, España está en condiciones de abrir un largo período de crecimiento y bienestar como no ha conocido nunca. Mi deseo es que sepamos aprovecharlo.

Señoras y señores, estoy a su disposición.