El presidente del Gobierno ha asegurado que aún no ha recibido la carta remitida por los sindicatos instándole a negociar tras las manifestaciones del pasado fin de semana y ha añadido: "He hablado con las organizaciones sindicales antes de ser presidente. Les pedí un esfuerzo. Todos sabemos que los agentes sociales llevan mucho tiempo hablando con los distintos gobiernos y en ese tiempo ha habido ya dos reformas que han sido poco útiles. El Gobierno tiene la obligación de gobernar".
El presidente considera que en un país donde existe un elevado número de parados, "hay que tomar decisiones", y ha indicado que estas decisiones son "justas y equilibradas y servirán para crear empleo".
Mariano Rajoy ha asegurado que "la reforma laboral no podía esperar más tiempo". "Nuestra legislación laboral tiene más de 30 años. No podemos anquilosarnos en el pasado, el mundo ya no va por ese camino hay que competir. Esperar un cambio sustancial en los objetivos o en la regulación, no quiero engañar a nadie, no sería bueno para España".
Preguntado por los últimos acontecimientos acaecidos en Valencia, el presidente del Gobierno ha respondido: "En este momento España, como otros países de la UE, está viviendo una situación difícil y compleja. El Gobierno está adoptando muchas decisiones de forma equitativa que afectan a mucha gente. Es un momento difícil y lo mejor para España es que todos tiraran del carro. Es la hora de la serenidad y de la responsabilidad. No podemos dar una imagen fuera que no es la de nuestro país."
Mariano Rajoy reconoce que todo el mundo tiene derecho a manifestarse, pero todos deben entender que la Policía y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, tienen unas funciones que cumplir. "Si todos actúan con mesura y con sentido común este tipo de cosas no se volverá a repetir, porque no conviene a España", ha dicho.