Valeriano Gómez considera que el principal hito de la reforma es que el convenio de empresa tiene prioridad en su aplicación sobre los convenios colectivos provinciales.
La reforma, según el ministro, evita el "excesivo peso de los convenios provinciales", y facilita que ganen peso los convenios de empresa y los convenios sectoriales de carácter estatal o autonómico.
Otra novedad es el descuelgue salarial. Cuando una empresa atraviesa dificultades tiene la posibilidad de no aplicar el régimen salarial vigente en cada momento si hay acuerdo con sus trabajadores. Además, la empresa puede optar por modificar substancialmente las condiciones, la jornada, los turnos, la movilidad funcional de sus empleados.
En tercer lugar, la empresa tiene la posibilidad de negociar un convenio propio con independencia de cuál sea el convenio provincial con el que con anterioridad se estuviera rigiendo.
El ministro estima que éste es "el principal conjunto de reformas en el ámbito de la negociación colectiva que se ha aplicado en España desde que existe, desde los últimos 30 años".
Asimismo, ha indicado que la reforma es "especialmente necesaria en un país como España, que destruye mucho empleo, y supondrá un cambio sustancial en nuestras relaciones laborales".
A preguntas de los periodistas, Gómez ha manifestado que hay que desvincular salarios e inflación: "Ningún país libre fija las condiciones salariales de los trabajadores. El Gobierno y la Ley fijan las condiciones salariales sólo de los trabajadores del sector público y no de todos".
Sobre cómo afectaría esta reforma a los indicadores del empleo a corto y largo plazo, el ministro ha asegurado que "la idea de la reforma es descargar a la jurisdicción de lo social y dejar en manos del arbitraje estos asuntos".