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XXI Cumbre Bilateral Hispano-Francesa

Declaración sobre la Presidencia española de la UE

Martes, 28 de abril de 2009

[Preámbulo político]

España y Francia desean mostrar su firme compromiso con el proyecto de construcción europea, compromiso que se verá reflejado de manera especial con ocasión de la próxima Presidencia Española del Consejo de la Unión Europea en el primer semestre de 2010.

Ambos países destacan la oportunidad que representa esta Presidencia para la puesta en marcha del Tratado de Lisboa y la prosecución de las iniciativas para resolver la crisis económica y financiera internacional, garantizar los derechos y la prosperidad de nuestros ciudadanos y promover los valores que sustentan el proyecto europeo en el mundo.

En cumplimiento de dichos objetivos y con la aspiración última de avanzar hacia una Europa más política e integrada, ambos gobiernos se comprometen a establecer una cooperación estable y permanente, siguiendo el esquema de trabajo que ambos países adoptaron durante la reciente Presidencia francesa de la Unión Europea.

En la actual coyuntura europea y en un contexto de crisis internacional, se hace todavía más indispensable contar con una Europa fuerte capaz de superar de forma eficaz los desafíos actuales. Con este objetivo,  España y Francia acuerdan estrechar su colaboración en tres áreas prioritarias, la lucha contra la crisis económica y financiera uno de cuyos pilares fundamentales es la Estrategia de Lisboa, la puesta en marcha de la Unión por el Mediterráneo, proyecto en el que España y Francia están especialmente implicadas, y el impulso de la PESD.

[Crisis económica y financiera. Europa social]

La respuesta europea a la crisis económica y financiera y a sus consecuencias negativas sobre el empleo y la cohesión social será una de las principales prioridades del programa de la Presidencia española en el primer semestre de 2010, que Francia apoyará activamente.

Esperamos que 2010 sea el año de la recuperación económica en la Unión Europea y en el resto del mundo. La Presidencia española contribuirá a este objetivo mediante la actuación sobre cuatro ejes: medidas coordinadas de estímulo al crecimiento, protección del empleo, restablecimiento del funcionamiento del sistema financiero y mejora de la regulación y reformas estructurales que permitan preparar en las mejores condiciones la salida de la  economía europea de la crisis así como la defensa de los intereses europeos en el mundo, especialmente gracias a un comercio mundial que respete las normativas en vigor (financiera y contable, social, medioambiental y de propiedad intelectual). 

 Durante la Presidencia española se velará por la ejecución eficaz de las medidas incluidas en el Plan Europeo de Recuperación Económica, tanto en el ámbito nacional como especialmente en el europeo, conforme a lo acordado en el Consejo Europeo de primavera de 2009, se procederá a su evaluación con el fin de determinar la necesidad de adoptar medidas adicionales.

 Paralelamente, es preciso seguir avanzando activamente en el diseño y  aplicación de mecanismos que permitan evitar crisis futuras mediante una mejora de los sistemas de regulación y supervisión de los mercados financieros. En este sentido, España velará durante su Presidencia para que la Unión Europea ponga en marcha las decisiones de la Cumbre del G20.
Los esfuerzos en favor del retorno del crecimiento económico estarán íntimamente vinculados a la continuidad de  las reformas estructurales a medio plazo que ha encarnado desde el año 2000 la Estrategia de Lisboa y cuyos instrumentos deberán ser evaluados y reforzados. La Presidencia española impulsará una salida de la crisis que permita a Europa reforzar su competitividad,  especialmente la de sus PYMES, su base industrial y sus activos estratégicos, su progreso y su bienestar respecto a la situación en que se encontraba antes de desencadenarse la crisis actual, sentando a la vez las bases de un crecimiento económico sostenible, basado en una sociedad del conocimiento y la innovación, en una economía baja en carbono y energéticamente eficiente, así como con mayor cohesión social.

España trabajará en coordinación con Francia y con los demás países de la Unión Europea, sobre la base de las propuestas de la Comisión Europea, para adoptar en el Consejo Europeo de Primavera de 2010 las decisiones necesarias relativas al futuro de la Estrategia de Lisboa. En esta perspectiva, es necesario emprender una reflexión sobre el refuerzo de los instrumentos de la Estrategia de Lisboa, definiendo por ejemplo objetivos clave de las prioridades políticas europeas tales como el refuerzo de los gastos de investigación y desarrollo.

Una política común de energía que contribuya a reforzar la seguridad de los aprovisionamientos europeos resulta necesaria. La Presidencia española será la ocasión para impulsarla activamente.

[Unión por el Mediterráneo]

Francia y España recuerdan su compromiso con la puesta en marcha de la Unión por el Mediterráneo y su determinación para que ésta haga del Mediterráneo una zona de paz y prosperidad.

Se congratulan de nuevo del éxito de la Cumbre de Paris del 13 de julio de 2008 y del acuerdo alcanzado por los Ministros de Asuntos Exteriores reunidos en Marsella los días 3 y 4 de noviembre de 2008.

Ambos países apoyan la puesta en marcha de proyectos concretos para tejer una red de solidaridad crecientemente estrecha entre los pueblos de Europa y el Mediterráneo. Reclaman también el relanzamiento inmediato de las reuniones ministeriales y de altos funcionarios. Destacan la importancia de la reunión de  Mónaco dedicada al Desarrollo que tendrá lugar los días 2 y 3 de junio de 2009.

Hacen un llamamiento para avanzar en la redacción cuanto antes de los estatutos de la Secretaría, para permitir su funcionamiento operativo antes de finales de este año en Barcelona.

[PESD]

La Presidencia española de la Unión Europea continuará desarrollando la Política Europea de Seguridad y Defensa al servicio de una Política Exterior y de Seguridad Común eficaz sobre la base de la Estrategia Europea de Seguridad. Promoverá la puesta en marcha de las decisiones adoptadas durante la Presidencia Francesa en los ámbitos de la defensa y la seguridad. De forma más concreta y con el objetivo de poder actuar con mayor eficacia en operaciones de gestión de crisis y mantenimiento de la paz, se impulsará el refuerzo de las capacidades, tanto civiles como militares, a través de diversas acciones entre las que cabe destacar el fortalecimiento de las capacidades industriales europeas a través del desarrollo armónico de la Agencia Europea de Defensa y del proyecto A400M, el refuerzo de la capacidad de respuesta e interoperabilidad de los Grupos de Combate, la racionalización de las fuerzas multinacionales europeas existentes y la flexibilización y agilización de los procedimientos para lanzar las operaciones, en particular la generación de fuerzas.

La Presidencia española proseguirá con la puesta en marcha del Plan de Lucha contra la Proliferación.

La Presidencia española prevé igualmente desarrollar las asociaciones estratégicas y de cooperación internacional en el ámbito de la Política Europea de Seguridad y Defensa, especialmente las relaciones con la OTAN y con Naciones Unidas, así como reforzar la arquitectura de paz y seguridad africana. Nuestra cooperación bilateral contribuirá sin duda a la consecución de dichos objetivos.

Como muestra de nuestra determinación de actuar conjuntamente y en un marco multilateral en escenarios de crisis, España y Francia contribuirán conjuntamente al despliegue de la fuerza de gendarmería europea para la formación de la policía afgana.

[Conclusión]
España y Francia compartimos una misma visión acerca del futuro de Europa. Por ello, en los próximos meses y a medida que vaya perfilando su programa semestral, España, como futura Presidencia de la Unión Europea, asociará plenamente a Francia, como Francia lo hizo con España durante su propia Presidencia, con el fin de que la sintonía y confianza que rigen nuestros esfuerzos comunes redunden en beneficio de la construcción europea.