Está usted en:
  • Enviar

Conferencia de prensa conjunta del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y del presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron, tras la firma conjunta de dos declaraciones sobre migración y Unión Económica y Monetaria

La Moncloa, jueves 26 de julio de 2018

Presidente.- Buenas tardes. Ante todo quería pedir disculpas por el retraso, pero lo importante es que hemos mantenido un encuentro el presidente de la República Francesa y yo y quería, en primer lugar, agradecer al presidente la República, Emmanuel Macron, su visita al Palacio de La Moncloa en esta primera visita oficial a España.

Presidente, antes de nada, a mí me gustaría hacer una mención muy especial a un asunto muy importante y es dar las felicidades a Francia, a la sociedad francesa y, por supuesto, también, al presidente de la República por la victoria en el Mundial de Rusia. Enhorabuena presidente, enhorabuena también a todos los franceses. Nos sacáis una estrella de ventaja en la camiseta, al menos hasta el año 2022, y ya nos encargaremos de volver a empatar a dos.

Pero, en fin, para España querido presidente de la República, amigos y amigas, Francia es un país vecino es un país socio y es un país amigo, con el que nos unen profundos lazos tanto políticos como culturales, como sociales y también históricos. Y también nos unen valores, valores, principios, con los cuales construimos nuestras sociedades, la sociedad francesa, la sociedad española y, también, la sociedad europea. Y sobre la Unión y los desafíos que tiene por delante Europa hemos hablado en este corto periodo de tiempo que hemos tenido, pero llevamos hablando desde que nos hemos conocido en nuestras responsabilidades como gobernantes.

Hemos aprobado --y en esto quiero también agradecer a todos los equipos, tanto del Gobierno de España como del Gobierno francés-- distintas declaraciones que me gustaría comentarles a los medios de comunicación, al menos, lo que son los titulares.

La primera de las declaraciones que vamos a aprobar en esta reunión que hemos mantenido ambos Gobiernos es sobre inmigración. Ambos coincidimos en que este desafío es un desafío global, es un desafío que afecta al conjunto de la Unión Europea y que, en consecuencia, exige de respuestas europeas basadas en la solidaridad y también en la responsabilidad.

En la declaración podrán ustedes ver que los tres principios esenciales de la política migratoria, al menos como estos dos Gobiernos la entendemos, en primer lugar, se basan en algo muy importante y es en la cooperación al desarrollo, en la necesidad de estabilizar social, política y económicamente en los países de origen. En segundo lugar, la protección de fronteras con respeto --y esto es muy importante-- a la dignidad y a los Derechos Humanos de los migrantes y, finalmente, fortalecer la cooperación con los países de origen y también con los países de tránsito.

La segunda de las declaraciones es la coincidencia que tenemos ambos Gobiernos por avanzar en la Unión Económica y Monetaria. El objetivo que se esconde detrás de todas las medidas que ustedes ya conocen y que han sido anunciadas en reiteradas ocasiones como es, por ejemplo, la culminación de la Unión Bancaria, la puesta en marcha del presupuesto de la Zona Euro, que es una verdadera obsesión del presidente de la República Francesa y que yo comparto, por supuesto, con él; y, la creación del Mecanismo Europeo de Estabilidad. En definitiva, todos estos objetivos obedecen a un propósito común y es a pertrechar a las sociedades francesa, española, al conjunto de la sociedad europea de mecanismos útiles, eficientes y equitativos para la respuesta ante futuras crisis económicas y futuras crisis financieras. Tanto España como Francia damos la máxima prioridad política a esta cuestión --y en esto me gustaría subrayarlo de nuevo--, damos la máxima prioridad política a la construcción y a la culminación de la Unión Económica y Monetaria.

En el caso de España, la experiencia de la crisis nos sirve como estímulo para avanzar con firmeza en este terreno y, además, me gustaría subrayar, hacerlo hoy. Hoy, precisamente, que se han conocido los datos de la Encuesta de Población Activa, que ofrece unas cifras de crecimiento de empleo muy positivos, como es el aumento de la ocupación en casi 470.000 personas y, en este sentido, quiero reafirmar nuestro compromiso, el compromiso del Gobierno en España, por consolidar la creación de empleo, que ese empleo sea digno; por consolidar el crecimiento económico y, por supuesto, también, por redistribuir la riqueza a las capas medias y a las capas trabajadoras de la sociedad española. Datos, los de la EPA que, sin embargo, no nos pueden desviar del objetivo de mejorar la calidad en el empleo, que saben ustedes que es uno de los principales propósitos de este Gobierno y, en ese sentido, me gustaría también anunciarles que mañana en el Consejo de Ministros aprobaremos un Plan Director por el Empleo Digno para los próximos dos años; es decir, un plan -como les anuncié-- de lucha contra la explotación laboral y por el empleo digno en nuestro país.

Pero, volviendo a Europa, es ahora y no cuando nos enfrentemos a ciclos de recesión o ciclos económicos menos favorables, digo, es ahora, el momento de avanzar con decisión en los mecanismos que refuercen la arquitectura de la Unión Económica y Monetaria. Y, en este asunto, también me gustaría hacer una breve parada, que he hecho también con el presidente Macron en la corta reunión que hemos tenido, pero que creo que es importante porque ayer vimos también, una reunión del presidente de la Comisión Europea con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y, en ese sentido, la posición del Gobierno de España en relación con el comercio internacional es clara.

Nosotros defendemos el multilateralismo, no queremos el unilateralismo. Defendemos, en definitiva, que tenemos que dialogar, que tenemos que negociar con nuestro socio, en este caso estadounidense, pero --desde luego--, lo que sí que pedimos a la Administración Norteamericana es la retirada de aranceles y, sobre todo, y, muy especialmente, el que se salvaguarde la política agraria común que es fundamental también para la economía y para la sociedad española.

Por tanto, migración, Unión Económica y Monetaria y, dentro de esta  declaración, a mí me parece que es muy importante también hacer un punto de parada en algo que hemos incorporado al debate sobre la Unión Económica y Monetaria, y es la necesidad de construir o seguir construyendo un pilar social, en particular, todo lo que tiene que ver con la cohesión social y con la mejora de los derechos laborales de los trabajadores y trabajadoras en el conjunto del continente europeo.

También hoy, una de las declaraciones que se va a aprobar es el importante compromiso que hemos logrado en el avance de la Europa de la defensa. España, saben ustedes que valora especialmente la iniciativa europea de intervención o iniciativa de compromiso estratégico impulsado por el Gobierno francés. La defensa común a través de la OTAN es compatible perfectamente con los esfuerzos europeos que podamos hacer en materia de Defensa y de Seguridad. Y sobre esta cuestión, también hemos hablado el presidente de la República y yo.

Y para terminar, esta es una cuestión no europea pero sí es una cuestión, --bueno, sí es europea pero, sobre todo, es de cooperación bilateral-- y a mí me gustaría, también, subrayarlo en este encuentro ante los medios de comunicación. Hoy se hace oficial la entrega de los denominados sellos de ETA. Son miles de documentos, efectos y armas incautados por la policía francesa durante los últimos 20 años de ETA. Y van a contribuir a que la Audiencia Nacional esclarezca algunos de los crímenes perpetrados por la banda y, en este sentido, presidente, querido Emmanuel, España nunca va a olvidar la cooperación entre ambos países que fue determinante para ganar la batalla que tanto daño causó a nuestro país. Pero, también en Francia, porque fue el escenario del último atentado mortal de la banda terrorista en marzo de 2010 con la muerte --que sentimos los españoles en carne propia-- de un miembro de la Gendarmería francesa. El próximo 1 de octubre, y esto es lo que le quiero anunciar también a los medios de comunicación, va a tener lugar una ceremonia solemne de entrega de todo el material incautado en el que estará muy presente, lógicamente, la memoria de las víctimas de ETA.

España sintió la cercanía, querido presidente de Francia, en esos tiempos, y Francia ha podido sentir de cerca el aliento y el apoyo de España cada vez que la amenaza del terrorismo yihadistas ha golpeado con fuerza el territorio francés. Eso, querido presidente, también es avanzar en el proyecto europeo desde la empatía, sintiendo como propio el dolor causado en París o en Niza por el terrorismo yihadista. La cooperación y la amistad entre nuestros países es la mejor garantía sobre la que seguir avanzando en un empeño aún mayor, y es el de reforzar ese proyecto común que es el proyecto de la construcción europea para hacer frente --como decía al principio de mi intervención-- a los desafíos comunes que tenemos, ya sean económicos, migratorios, o de cualquier otra índole.

Así que, bienvenido a Madrid, bienvenido a España, bienvenido presidente de la República Francesa.

Sr. Macron.- Muchas gracias, muchísimas gracias señor presidente del Gobierno español, querido Pedro Sánchez por estas palabras. Gracias, también por la cortesía suya al pedir perdón por un retraso del que soy yo el único responsable. Tenemos entre los dos países los Pirineos y estaba ahí, en esas bellas montañas y por eso me he demorado un poco.

Perdón, por ese retraso, y el presidente de Gobierno español no tiene nada que ver con esto. Muchas gracias por la acogida de esta visita, por lo que es, efectivamente, el primer viaje que hago a España como presidente de la República tras su visita a París en el pasado mes de junio para nuestro primer intercambio bilateral. Desde entonces, en los Consejos Europeos, mediante intercambios telefónicos, muchas veces hemos podido seguir nuestro diálogo y seguir avanzando en muchísimos temas.

Lo ha recordado, la relación entre nuestros dos países es fuerte, es histórica, pero también se ha ido forjando, o reforzando cada vez que ha habido crisis o luchas comunes, y le agradezco las amables palabras que tuvo sobre la historia de los últimos decenios y la cooperación entre nuestros dos países. El tema de ETA y la entrega de estos sellos es normal, y era un compromiso nuestro, y España siempre ha estado también, a nuestro lado cuando Francia ha sido atacada por otros terrorismos y me refiero, en particular, al terrorismo yihadista. Francia, también, siempre ha estado ahí presente cada vez que han padecido crisis políticas en su país porque creo que es lo que nos une. Esta relación, este arraigo conjunto, común al Estado de derecho, al orden constitucional, a lo que ha hecho nuestra historia contemporánea de nuestros dos países y que constituye el corazón mismo de los valores vertebradores de Europa. El señor presidente del Gobierno ha recordado los dos temas principales de nuestro diálogo y, también, del trabajo que hemos estado haciendo desde nuestros Gobiernos respectivos en las últimas semanas y, empezaré, efectivamente, por el tema migratorio.

El tema migratorio lo hemos abordado muchas veces, largo y tendido, en el último Consejo Europeo. Es objeto de una crisis política en Europa de la que cada uno habrá podido seguir la evolución, las distintas etapas --por decirlo así-- en los últimos meses y, en este contexto, quiero recalcar hasta qué punto la cooperación entre nuestros dos países es ejemplar, sea en nuestra frontera común pero, también, más recientemente, en la acogida, por ejemplo en Valencia, de los migrantes que estaban a bordo del "Aquarius". España ha aceptado favorablemente, pues, nuestra oferta: una misión de la Ofpra que ha permitido identificar setenta y ocho personas que pretenden el derecho de asilo y que llegaron a Francia el 12 de julio. Una cooperación eficaz, humana, europea conjunta. En Malta nueve Estados miembros en total participaron en la acogida de las personas candidatas al derecho de asilo que unas semanas más tarde iban a estar en el "Lifeline". Nuestros dos países han estado, una vez más, una vez más, juntos para cooperar con nuestros socios malteses.  Es la filosofía que tenemos para el tema migratorio. Sólo las soluciones de cooperación son una vía, un camino humano y eficaz en Europa, habida cuenta de la realidad geográfica que tenemos y la realidad de los flujos migratorios primarios y secundarios. Este es el reto de la aplicación de las decisiones del Consejo Europeo del pasado mes de junio en las que hemos estado trabajando mucho Francia y España.

Primero, el tema externo. Vamos progresando en todas las acciones, en los países de origen y de tránsito como en Sahel o en Libia para acabar con las mafias, disuadir también, a los migrantes de cruzar el Mediterráneo y, de manera más general, estabilizar y garantizar el desarrollo de África. Convergemos, también, en esta iniciativa con el Gobierno español. España es pionera en esta materia en su relación con distintos países africanos y tenemos que aprovechar esta pericia, estos conocimientos para organizar una estrategia europea coherente, ambiciosa, para reforzar, justamente, nuestro apoyo a los países de origen y de tránsito de los fenómenos migratorios.

Ambos queremos intensificar esta labor, que consiste en una política de cooperación, de desarrollo, y de responsabilización de todos nuestros socios africanos. Y por ello, felicito a España por organizar próximamente la reunión de los ministros encargados de temas migratorios en Francia y en Europa para desarrollar iniciativas conjuntas.

Y luego están las fronteras comunes y la voluntad que tenemos mediante Frontex de reforzar los medios disponibles. Tendremos propuestas en septiembre y esto constituye un punto importante también en nuestra estrategia migratoria. Se trata, especialmente, de acelerar los procedimientos de acompañamiento para aquellos que no tienen derecho al asilo. En este punto tenemos, también, una posición común que nos permitirá reaccionar conjuntamente a las propuestas que formulará en septiembre la Comisión.

También vamos a seguir adelante con el trabajo, conjuntamente con la Comisión Europea, en torno a sus propuestas que se basan en ideas francesas y españolas, --aquella idea de los centros controlados-- y, más generalmente, para llegar a una mayor solidaridad efectiva y un mayor apoyo europeo para gestionar las llegadas en los países de primera entrada, y también para prevenir mejor los flujos secundarios reforzando y acelerando el acompañamiento de las personas que no son candidatas al derecho de asilo. En la parte externa, la protección de las fronteras y, también, una vertiente interna, acogida y solidaridad a nivel interno en Europa. Son los pilares de la iniciativa que llevamos desde hace ya unos meses y en la que la convergencia es auténtica entre nuestros dos países, y las posiciones que defendimos en el último Consejo, de hecho, siempre han sido progresistas en la materia. La declaración de hoy y esta labor nos permitirán, en materia de cooperación exterior, hacer todavía más.

En este tema creo poder decir que nuestros dos países comparten esta visión, la visión de eficacia, de cohesión nacional, que es importante para nosotros y la necesidad de mantener un necesario control de los distintos flujos migratorios, pero también una visión de asociación con los países africanos --entre otros-- en un espíritu de humanismo, de solidaridad que consiste en rechazar cualquier solución que no corresponde con nuestros valores y que no sería eficaz.

En este caso concreto, todas las soluciones que han aparecido, meramente nacionalistas, han tenido éxito a corto plazo pero muy rápidamente han fracasado ante la realidad de los hechos. Podemos tener amigos nacionalistas en un país vecino, pero el día que compartimos una frontera estos nacionalismos ya no se pueden compatibilizar.

También hemos hablado del futuro de la zona del euro y verán en las declaraciones que publicamos hoy los acuerdos a los que llegamos. Yo me quedo con tres elementos principales: primero, España y Francia son actores muy activos del intenso proceso de reformas de la Zona Euro, impulsadas en los últimos meses y materializados por la declaración franco-alemana de Messenberg. Es esencial mantener esta dinámica para llegar a avances concretos antes de finales de año y ambos estamos muy, muy comprometidos con esto, porque el debate que tuvimos en el Consejo de junio tiene que concretarse en una Agenda para los jefes de Estado y de Gobierno hasta finales de año con encuentros recurrentes,  frecuentes, y es lo que hemos pedido al presidente Tusk para poder tener una cumbre de conclusiones en diciembre sobre este punto.

El segundo elemento, es que observo que Francia y España están muy a favor de una reforma de la Zona Euro. El Fondo de Resolución Único, la garantía de depósitos europea, o el presupuesto de la zona del euro, que debe permitir reforzar el crecimiento, la convergencia y su estabilización, son temas en los que estamos de acuerdo y, como bien lo ha dicho el presidente Sánchez, es en estos momentos, con una mejor coyuntura, cuando tenemos para lograr estos acuerdos, porque a veces hemos tardado en responder y España ha pagado el precio político y social de esta tardanza. Es cuando va bien cuando tenemos que prever las estructuras, los mecanismos de responsabilidad en la Zona Euro para prevenir las crisis futuras y los desequilibrios potenciales.

Francia y España trabajarán, también, mancomunadamente con nuestros socios europeos para presentar propuestas pormenorizadas sobre el tema del presupuesto europeo de aquí a otoño y, también hemos evocado la necesidad de tener más en consideración la dimensión social de la Unión Económica y Monetaria y la manera, también, en la que gestionamos los fondos estructurales y de cohesión.

Y hemos recordado lo importante que es imponer más a las empresas digitales. Es una Europa más unida, económica y socialmente, la que necesitamos. La Unión Europea y la Zona Euro en su seno no podrán avanzar de manera duradera, no podrán progresar, si no es a través de una mayor solidaridad y una mayor convergencia, estableciendo, precisamente, estos mecanismos como, por ejemplo, el de la mayor imposición a las empresas digitales.

Nuestros temas de convergencia no se ciñen a estos dos, sino que hay muchísimos más. La Europa de la Defensa, por ejemplo. Y celebro la participación de España en el lanzamiento de la fuerza de intervención europea que permitirá mantener la excelente cooperación que tenemos entre nuestras dos fuerzas armadas. Esta convergencia, también, aparece en los temas comerciales. Supongo que en las preguntas podremos volver a mencionarlo pero existe, desde luego, primero, la voluntad de evitar cualquier tipo de conflicto comercial actualmente y, también, de evitar cualquier forma de laxismo culpable que podría llevarnos a renunciar a nuestras ambiciones agrícolas, por ejemplo, o llegar a acuerdos en un entorno de tensión que negaría nuestros principios comunes, aquellos que queremos proponer a nuestros pueblos y, por eso, los compromisos alimenticios, sanitarios, no pueden ser objeto de ningún compromiso en nombre de un acuerdo comercial cualquiera.

Mañana, en Lisboa, tendremos otro momento para ilustrar esta convergencia de puntos de vista en los temas europeos con la cumbre organizada por Portugal sobre las transiciones energéticas. Compartimos la voluntad de hacer de Europa una zona vanguardista en la materia y nos veremos, de aquí a un momento, en la cena en el Palacio Real pero, también, mañana en Portugal para seguir con este trabajo común.

Muchas gracias, pues, señor presidente del Gobierno, querido Pedro, por el placer de estos intercambios y por todo el trabajo que seguiremos haciendo juntos. Muchas gracias.

Presidente.- Estamos a su disposición.

P.- Muy buenas tardes. Precisamente hablando de comercio ¿podría ser un poquito más preciso? ¿Cuál es su reacción al acuerdo Trump-Juncker de ayer? Y ¿cuáles son las reservas que tiene en torno a ese acuerdo?

Sr. Macron.- Bueno, puedo empezar diciendo que lo hemos hablado mucho. A ver, primero: Europa y Francia nunca quisieron ninguna guerra comercial y la conversación de ayer permite rechazar cualquier forma de tensión inútil, pues es positiva. Pero un buen diálogo comercial --y lo digo ya desde el principio-- solo puede hacerse basándose en una relación equilibrada, recíproca, y en ningún caso bajo la amenaza. Y en este caso tenemos algunas dudas, algunas preocupaciones que tendremos que aclarar en los próximos días con nuestros socios europeos.

Yo no estoy a favor de que empecemos a negociar un amplio acuerdo comercial, como el TTIP, porque el contexto no lo permite y lo que hemos visto hasta ahora no lo permite. No estoy a favor de esta idea porque, en estas discusiones, no se puede implicar en ningún momento la agricultura, y considero que ningún estándar europeo debe ser rebajado o suprimido en términos de medioambiente, salud o de alimentación, por ejemplo.
¿Por qué? Pues porque es el principio mismo de la Europa soberana en la que creo. No podemos pedirles a nuestros industriales, nuestros agricultores, nuestros conciudadanos, nuestros trabajadores, orientarse hacia un nuevo modelo productivo más respetuoso del medio ambiente y de los equilibrios sociales en los que creemos y, por otro lado, firmar acuerdos comerciales con potencias que no respetan estas obligaciones, creando así un desequilibrio obvio.

Respetar estos estándares es esencial. También hay que respetar los valores europeos, por ejemplo, el acceso al mercado público estadounidense, que es muy limitado en estos momentos. Necesitamos señales claras, por parte de Estados Unidos, para asuntos como el acero y el aluminio a los que se les aplican tasas ilegales desde Estados Unidos y, para mí, esto sería un paso previo a cualquier avance concreto con los límites que acabo de recordar.
 
Presidente.- La reflexión que ha hecho el presidente de la República Francesa, con la cual coincido, --lo he adelantado también en la primera de las intervenciones--, el Gobierno de España en el multilateralismo y, por  tanto, no creemos en el unilateralismo y en la imposición por parte de una determinada economía de sus criterios y de sus políticas en relación con el comercio internacional.

En segundo lugar, nosotros no queremos ninguna guerra comercial pero sí que es evidente que el continente europeo, la Unión Europea, ha logrado a lo largo de estos últimos años, de estas últimas décadas, avances que tienen mucho que ver con los estándares sociales, laborales y, por supuesto, también medioambientales, que tienen que ser preservados.

Y, en tercer lugar, siempre hay que recordar que la política de comercio internacional está liderada por la Comisión Europea pero que, lógicamente, se tiene que hacer en coordinación con todos los Estados miembros y, luego, tiene que ser aprobada en el Parlamento Europeo y, luego, en los parlamentos nacionales. Con lo cual, los Estados miembros tenemos mucho que decir en cualquier tipo de alteración de nuestras relaciones comerciales con otros países o, singularmente, con Estados Unidos. 

Desde luego, no nos deja tranquilos el posicionamiento que se ha hecho en relación con la Política Agraria Común y, en ese sentido, lo que esperamos es primero saber de primera mano qué es lo que nos tiene que decir el presidente Juncker pero, en segundo lugar, si nosotros vamos a defender algo es, precisamente, la Política Agraria Común tal y como está definida ahora mismo por parte de la Unión Europea.

P.- Buenas tardes, presidentes. Yo quería preguntar, primero al presidente Sánchez: mañana hay una votación importante en el Congreso de los Diputados. Yo quería preguntarle si ¿usted tiene garantizados los apoyos parlamentarios de aquellos grupos que le hicieron presidente del Gobierno para aprobar la senda de déficit en el Congreso? Y, también quería preguntarle ¿qué plan B tiene el Gobierno en caso de que el PP lo vete en el Senado? Y, si me permite una segunda pregunta, quería preguntarle si ¿descarta anticipar elecciones en caso de que no pudiera seguir adelante con su proyecto de Gobierno? Gracias.

Y al presidente Macron, quería preguntarle si tras lo ocurrido en España ¿teme que pueda reproducirse o pueda prosperar una moción de censura contra usted en su país? Gracias.

Presidente.- Bueno en relación con la cuestión de las elecciones, estamos en un sistema democrático y elecciones habrá. Elecciones habrá en tiempo y en forma, es decir, en 2020. Esa es la voluntad que tiene el Gobierno.

Los objetivos de este Gobierno están bien marcados, los he expresado en mi comparecencia ante el Congreso de los Diputados hace escasos días, donde lo que queremos es estabilizar social, política y económicamente a nuestro país, reconstruir el Estado del bienestar, consolidar el crecimiento económico, crear empleo digno y consolidar la regeneración democrática que se abrió en este país después de la moción de censura. Ese es el objetivo de este Gobierno.

En segundo lugar, el Gobierno de España ha planteado una senda de estabilidad coherente. Coherente con nuestra realidad económica. Coherente con las previsiones que están haciendo todos los organismos internacionales y, singularmente, la Unión Europea respecto a cuáles son las desviaciones de déficit público y de deuda pública. Y coherente con nuestra realidad social. Hay mucha desigualdad, ha habido un recorte muy importante de nuestro Estado del bienestar y, en consecuencia, lo que está planteando el Gobierno de España es que saneemos las cuentas públicas, continuemos consolidando el déficit público en nuestro país pero, sobre todo, lo hagamos con justicia social, redistribuyendo el crecimiento, consolidando y recuperando derechos que durante estos últimos diez años de crisis económica han sido recortados a las capas medias y trabajadoras de este país. 

Es más, con esas cinco décimas de senda de estabilidad de más, la Administración General del Estado ha hecho un esfuerzo de solidaridad y de responsabilidad con las administraciones territoriales. Y hemos dicho, de esas cinco décimas, solamente una para la Administración General del Estado, dos para la Seguridad Social --porque es evidente que tenemos un problema de déficit en la Seguridad Social-y otras dos décimas, es decir, más de 2.400 millones de euros, para las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos.

Por lo tanto, aquellos grupos parlamentarios que no voten a favor de esta senda de estabilidad estarán votando en contra de reconstruir el Estado del bienestar en nuestro país, de recuperar la sanidad pública, de avanzar en la consolidación de la educación pública, de reavivar el Sistema Nacional de Dependencia, de reactivar los servicios sociales; por tanto, apelo a la responsabilidad de todos los grupos parlamentarios --y si me permite-- hasta, incluso, el primero y ante todo, del Partido Popular que gobierna en Comunidades Autónomas, que gobierna en Ayuntamientos y que tendrán que explicarles a sus vecinos que por un interés partidario lo que hacen es votar en contra de una senda de estabilidad que da mayor capacidad financiera, precisamente, a las administraciones territoriales y a los entes locales.

Desde luego, no deja de resultar paradójico, que la cámara territorial, que es el Senado, rechace o vete una mayor capacidad de financiación de las Comunidades Autónomas y de los Ayuntamientos. Si eso ocurre, lógicamente, no es por un interés territorial, ni tampoco local, sino, exclusivamente, partidario.  A partir de ahí, cada cual que asuma sus responsabilidades. El Gobierno va a asumir la suya, y la suya es plantear unos Presupuestos Generales del Estado para el año 2019, y lo vamos a hacer, con esta senda de estabilidad o con la anterior, pero el Gobierno de España lo va a hacer.

Sr. Macron.- La oposición parlamentaria en la Asamblea Nacional francesa, efectivamente, ha presentado la moción de censura que será objeto de una votación la semana que viene. Veremos cuál es el resultado de dicho voto, pero la realidad y la aritmética política de la Asamblea Nacional francesa no nos deja imaginar que dicha moción de censura podría, efectivamente, sancionar al Gobierno del señor primer ministro, Édouard Philippe.

P.- Señores presidentes, muy buenas tardes. Ya que hablamos de temas nacionales quería volver, señor Macron, a una de sus declaraciones. Dice que hay gente que tenía interés en que saliera dos meses después, hablando del caso  Benalla. Alexandre Benalla, dice él mismo, que el primer objetivo era el presidente de la República con esta polémica. ¿Quién son esa gente que no nombra?

Sr. Macron.- Yo no lo sé, quizá me lo diga usted. Ustedes son los periodistas, yo soy el presidente de la República y me ocupo de lo mío. Como he dicho ya, es como una tormenta en un vaso de agua. Ha ocurrido algo grave, que ha suscitado una respuesta inmediata y proporcionada por parte del Palacio del Elíseo. Luego, mediante la prensa, se ha revolucionado todo un poco, pero yo no soy responsable de eso. Y luego, hay un trabajo que debe ser el trabajo de la justicia y mi deber es garantizar la tranquilidad y la eficacia de la justicia. Y, luego, hay otro trabajo que es el parlamentario, que es muy legítimo y que no es ni de justicia ni del Ejecutivo. El Ejecutivo es el presidente de la República que trabaja, que sigue adelante. Ya veremos cómo acaba todo esto cuando cada uno haya sacado las consecuencias de lo que se ha denunciado, pero, yo considero que los colaboradores del Elíseo han hecho su trabajo como debían, en el momento en que debían, y que las respuestas necesarias se aportaron en su debido momento. Y luego, esperaré las conclusiones de la Justicia, del Parlamento y del Ejecutivo con las investigaciones que se han solicitado, y he pedido que se haga un análisis profundo, real, y que se publiquen las conclusiones cuando salgan.

A mí, lo que me importa y lo que importa a nuestros conciudadanos es que se haya podido votar una ley sobre la formación profesional en la Asamblea, que se haya podido votar una ley, o se esté debatiendo una ley sobre asilo e inmigración en la Asamblea, o que también se haya podido votar una ley contra el fraude fiscal, implicando una revolución histórica --que llamamos "el cerrojo" de Hacienda--, y que ha sido aprobada. Esto es lo que importa.

Y en las próximas semanas los ministros seguirán anunciando medidas para que nuestro país vuelva a activarse, que el trabajo esté en el corazón de nuestros valores y seguir la agenda transformadora en materia de educación, o en materia social, de salud, o de cohesión social.

Creo que eso es lo útil para Francia y lo que esperan nuestros conciudadanos. Eso es lo que trataré de hacer y con su trabajo, seguramente, encontrará la respuesta a su propia pregunta.

P.- Sí, buenas tardes, tenía una pregunta para el señor Macron. Si nos puede decir un poquito más de por qué ha sido su retraso, que no le hemos entendido  porque todavía no estaba la traducción, si nos puede decir algo más del motivo de este retraso.

Y, para el presidente Sánchez, quería preguntarle si cree que se equivocó al usar el avión oficial para acudir al festival. Pero, más que nada, por no ponerlo como agenda cultural en su agenda pública, y si lo volvería a hacer. Y, si le parece que han sido satisfactorias las explicaciones del director del CNI sobre las grabaciones de Corinna como para que se abra una comisión de investigación en el Parlamento. Gracias.

Sr. Macron.- Entiendo que sabe mucho de transporte así que voy a procurar contestar metódicamente al tema. Bueno, personalmente, mi retraso se debe al hecho de que tuve que asistir a una etapa en los Pirineos franceses, ir hasta el Tourmalet y a Campan, donde he recibido una delegación del mundo agrícola y, luego, he inaugurado unos equipamientos en el Pico del Sur, Pic du Midi, y, también es cierto que he saludado a mucha gente ahí y esto ha tardado más de lo esperado. Estas son las explicaciones totalmente transparentes de mi retraso por el que pido disculpas. Simplemente, antes hacía una gracia diciendo que el retraso apareció en nuestra frontera común, que son los Pirineos.

Presidente.- Te agradecemos, Presidente, el que hayas hecho el esfuerzo de estar aquí. Para nosotros es importante que siendo un país vecino, amigo, socio, esté presente el presidente de la República Francesa. Hemos quedado, también, en que nos veamos pronto de nuevo, tanto en Francia como en España, con lo cual, lo importante es reforzar la cooperación entre ambos países, tenemos desafíos comunes muy importantes de los cuales hemos hablado y, por tanto, ahí nos quedamos.

Y, en relación con estas dos cuestiones: claro, yo llevo un mes, --mes y unas cuantas semanas--, al frente del Gobierno y he preguntado, después de esta polémica, he preguntado. Yo diría falsa polémica, artificial polémica, pero he preguntado cómo se desplaza el presidente del Gobierno, se llame José Luis Rodríguez Zapatero, José María Aznar, Felipe González, Mariano Rajoy, en mi caso, cómo se desplaza. Bien, pues lo decide el Departamento de Seguridad de Moncloa, he preguntado y es lo que me han dicho.

En segundo lugar, desde el año 2015 el Departamento de Seguridad de Moncloa recomienda que todos los transportes y la movilidad de quien ostenta la presidencia del Gobierno se hagan por medios aéreos. Por tanto, esa es la cuestión. Claro, yo creo que la oposición, en este caso de Ciudadanos y del Partido Popular, no es tanto el medio por el cual se transporta al presidente del Gobierno sino a quién, como presidente del Gobierno, se transporta. No lo han asumido. Pero ese no es mi problema. Yo lo que les pido es que lo asuman y que nos dejemos de polémicas artificiales y nos centremos en los problemas de verdad de la ciudadanía, que son importantes, y que aquí han sido tratados.

Y en segundo lugar, respecto a la declaración y la comparecencia del director general del CNI en comisión, decirles que el Gobierno de España, desde luego, no tiene ninguna duda sobre los extremos de la comparecencia del director del CNI, y también traslado a los medios de comunicación y al conjunto de la opinión pública española, que no haya ninguna duda de que no vamos a aceptar ningún chantaje al Estado. Ninguna. Por tanto, estas son las dos cuestiones que me ha preguntado y, para cerrar, porque tenemos una visita importante al Rey, trasladar de nuevo todo mi todo mi agradecimiento, todo mi cariño, y consideración, y mi respeto a un presidente de la República que está haciendo mucho por Europa y lo está haciendo desde una perspectiva progresista y, desde luego, para mí eso también es un orgullo y una tranquilidad, tener a un socio y un aliado como es el presidente Macron al frente de la República Francesa.


(Transcripción editada por la Secretaría de Estado de Comunicación)

Más Información