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Conferencia de Prensa conjunta del presidente del Gobierno y del primer ministro portugués

Lisboa, lunes 2 de julio de 2018

Antonio Costa.- Buenas tardes. Es un enorme placer acoger aquí al nuevo presidente del Gobierno de España, nuevo compañero, pero viejo amigo. Y este encuentro con Pedro Sánchez en esta nueva función es un placer enorme, y quiero desear a Pedro Sánchez y a su Gobierno los mayores éxitos y muchas felicidades.

Hemos tenido la oportunidad de estudiar las excelentes relaciones bilaterales entre España y Portugal, y señalizar los temas que a lo largo de los próximos meses trataremos, algunos de ellos ya los tratábamos, y a los que haremos seguimiento, en la próxima cumbre ibérica que tendrá lugar en España, al principio del próximo año.

También nos hemos centrado en los temas de Europa, como es habitual. Europa requiere un nuevo impulso, una nueva calidad para poder estar más unida, una Europa más fuerte, que pueda estar unida frente a los grandes retos globales  que  tiene por delante. Sólo una Europa unida tendrá la capacidad para gestionar con solidaridad e integrar los desafíos de las migraciones, puede combatir contra el terrorismo, trabajar juntos para el desarrollo del Continente africano y llegar a humanizar nuestra era de la globalización para hacer frente a los grandes desafíos como el cambio climático o la transición a la sociedad digital.

Para todo esto, nos hace falta una Europa fuerte. Y Portugal y España, que tienen una buena tradición de trabajar juntos en Europa, deberán contribuir, activamente, a que Europa tenga esa dinámica para hacer frente a estos retos.

Después, con enorme satisfacción, que tanto en las relaciones bilaterales, como en las relaciones en el marco de la Unión Europea, hemos mantenido esta primera conversación, después de la Cumbre en la que estuvimos juntos el jueves pasado en Bruselas. Pero, ahora, hemos podido profundizar el trabajo conjunto que seguiremos desarrollando entre nuestros dos Gobiernos.

Presidente.- Buenas tardes. Lo primero de todo, quería agradecer al primer ministro Costa el que podamos tener esta reunión en Lisboa. Para mí era algo importante no solamente desde el punto de vista de lanzar un mensaje de compromiso ibérico con un país hermano, con un Gobierno hermano, y sobre todo, hacerlo en el contexto de la primera gira europea del nuevo Gobierno de España y de la Presidencia del Gobierno.

He estado en París, también en Berlín, el primer ministro Costa también lo ha dicho, en el Consejo Europeo del pasado 28 y 29 de junio, y quería tener este encuentro en Lisboa con el primer ministro, al cual agradezco mucho su hospitalidad, su disponibilidad, para poder celebrar esta reunión bilateral, sobre todo, para demostrar lo que he dicho antes, que somos dos países hermanos, y que hay dos Gobiernos hermanos.

Yo agradezco mucho, tanto el tono como los buenos deseos del primer ministro Costa, de Antonio, de mi amigo, porque siempre, y saben ustedes, además, que he mirado y mucho, y me he inspirado y mucho en la acción política de Costa al frente del Gobierno de Portugal.

Creo que él está liderando un proyecto progresista, modernizador y europeísta y eso es también lo queremos para España, un proyecto progresista y un proyecto europeísta. Un proyecto claramente progresista porque él se está dedicando, no solamente a la lucha contra la precariedad laboral, sino también en el aumento salarial de los trabajadores y trabajadoras, que es un modelo que también queremos para España.

Nosotros celebramos el acuerdo de los agentes sociales que se va a firmar la próxima semana. Se ha anunciado ese preacuerdo entre trabajadores y empresarios para iniciar una senda de crecimiento salarial y, en consecuencia, de redistribución de la riqueza y de crecimiento entre trabajadores y empresarios. Y eso es algo que Antonio Costa también lleva impulsando desde hace tiempo en Portugal.

Y como bien ha dicho él, pues no solamente, desde el punto de vista progresista, sino también desde un punto de vista europeísta, hay muchísimas conexiones, muchísimos puntos en común.

El pasado 28 y 29 de junio tuvimos ocasión en el Consejo Europeo de coincidir en muchos elementos. Portugal es un país como España que mira a África. De hecho, el próximo 10 de julio va a haber una cumbre euroafricana a la cual, desgraciadamente, yo no voy a poder acudir, pero ya le he dicho al primer ministro que estaremos encantados de participar, de estar junto con Portugal en esa necesaria cooperación que debemos articular, no solamente, como países fronterizos, sino también en el contexto de la Unión Europea, con el Continente africano.

Desde luego, lo he dicho antes, la misma visión que tenemos en relación con lo que tiene que ser el futuro de la unión económica y monetaria. No solamente la culminación de la unión bancaria, sino que, algo que defendimos ambos en el Consejo Europeo, y es el de construir ese pilar fiscal. Un pilar fiscal que nos permita hacer frente a crisis asimétricas. A crisis de determinados países que formen parte de la unión monetaria. Y, lógicamente, pues también hemos hablado de cuestiones que tienen impacto europeo, pero que, sobre todo, tienen unas implicaciones en lo que representa a la península ibérica y en las relaciones bilaterales entre Portugal y España. Y me estoy refiriendo a las interconexiones energéticas, que ustedes conocen, y que saben que va a haber una Cumbre el próximo 27 de julio.
He de decirles que la primera llamada que recibí como presidente del Gobierno fue la de Antonio Costa y ya, entonces, me dijo que el 27 de julio se iba a celebrar una Cumbre importante para la península ibérica, para España y para Portugal, que es la de las interconexiones con el Gobierno francés y también con la Comisión Europea, y nosotros estaremos en esa Cumbre. Estaremos el 27 de julio en Lisboa para impulsar algo que creo que va en el interés común de ambos Gobiernos  y de ambos países.

Y, por supuesto, pues hemos hablado, también, de la necesidad de celebrar esa cumbre bilateral entre España y Portugal, que, en esta ocasión, en el año 2018 pues nos toca a los españoles albergar y hospedar,  y, por tanto, lo haremos en el segundo semestre de este año.

En fin, no es solamente la orientación el fondo de las políticas que está desarrollando el primer ministro Costa sino también, yo diría, la forma de hacerlo, creo que es también algo para reivindicar en lo que es la política española y la política europea. En la política española porque, evidentemente, tenemos una realidad parlamentaria bien diversa, bien plural. Y en la política europea porque también hay una realidad bien diversa y bien plural, como pudimos constatar el pasado 28 y 29 de julio.  Y, en ese sentido, reivindicar la forma de hacer política de Antonio, que tiene que ver mucho con el diálogo, con la capacidad de negociación y de llegar a consensos, creo que es algo muy importante también para la política española y para la política europea.

En definitiva, dos países hermanos; dos Gobiernos hermanos, que tenemos muchas ganas de seguir cooperando, que trasciende, además, a lo que pueda representar el Gobierno de un partido político o de otro, porque, evidentemente somos muy conscientes de que tenemos lazos que trascienden en lo económico, en lo comercial, en lo inversor, que, sin duda alguna, es muy importante, pero que tiene que mucho que ver con algo emocional, cultural, histórico.

De saber, de ser muy conscientes de que ambos países forman parte de una gran comunidad, que tienen un mismo horizonte, que tiene un mismo destino común, que es, precisamente, el de hacer progresar a nuestras sociedades. Con lo cual, para mí es un honor el poder estar  con Antonio, aquí en Lisboa. Y, desde luego, pues, quedamos a su disposición para responder a las preguntas que ustedes consideren oportuno.

P.- Mi pregunta es para el presidente del Gobierno español. Ahora que el Gobierno ha decidido el traslado a Cataluña de varios presos catalanes, ¿quería saber si espera algún gesto en contrapartida por parte del presidente Torra o bien de ERC? ¿Y si entiende usted como la oposición que estos presos fueran a recibir un trato de favor, teniendo en cuenta que la competencia de prisiones está transferida al Gobierno catalán?

También quería aprovechar para preguntarle ¿si ve posible que el expresidente Puigdemont pueda disfrutar de escolta, mientras está huido de la justicia?

Presidente.- Bueno, con respecto a la primera de las preguntas, creo que España ha sido muy transparente desde el primer momento. Nosotros siempre hemos considerado que una vez sustanciada la fase de instrucción de estos catalanes que están presos, de estos políticos presos, evidentemente, Instituciones Penitenciarias, lo que tiene que hacer es aplicar la legislación penitenciaria. La legislación penitenciaria es bastante clara. Lo que dice es que indudablemente se tiene que estar cerca de donde se cuenta con arraigo social, y con cercanía familiar. Y, también con cercanía a los abogados para poder plantear sus defensas, sus legítimas defensas. Con lo cual, nosotros simplemente damos curso; cumplimos con la legislación penitenciaria, y no hay ninguna consecuencia más allá de eso. Quiero que esto quede claro. Lo he dicho desde el principio, pero me gustaría subrayarlo: simplemente hay un cumplimiento de una decisión que tiene mucho que ver con la legislación penitenciaria, y que tiene sobre todo que ver con la necesidad de, una vez sustanciada la fase de instrucción, pues, trasladar a esos presos a donde residen sus familiares, y donde tienen ese arraigo social.

Por tanto, no hay más que decir sobre asunto, y, por supuesto, no hay implicación política, ni ninguna cuestión que tenga que ver nada más y nada menos que con eso.

P.- Primer ministro, hoy, los jueces amenazan con una nueva huelga debido a problemas en la revisión de su Estatuto y problemas salariales. Acusan al Gobierno de falta de respuestas, y esta vez no van a dar marcha atrás. ¿Esto le molesta, le preocupa?

Y al presidente del Gobierno de España le preguntaría: ¿Usted ha venido a Lisboa para aprender cómo liderar una máquina política difícil, un pacto a la portuguesa? ¿Antonio Costa le ha enseñado algún secreto de cómo hacerlo?

Costa.- En primer lugar, nosotros no damos clases unos a los otros. Nos conocemos hace ya mucho tiempo y hemos trabajado juntos cuando estábamos en la oposición. Cuando uno estaba en el Gobierno y otro en la oposición, y, ahora, nos encontramos ambos en el Gobierno. Es una gran experiencia. Cada país tiene su realidad política, propia. Y como sabe, no puede exportarse, cada uno tiene que encontrar sus propias soluciones de Gobierno en su país.

Y sobre el Gobierno español lo que tengo que decir es que hay Gobierno en España y somos amigos del Gobierno de España. Y, en este caso, también, amigo del presidente del Gobierno de España.

En cuanto a los temas internos de Portugal, no ha sido tema de nuestra conversación. En concreto, estos temas salariales.

Presidente.- Yo, respecto a su pregunta, simplemente decirle que de mi amigo Antonio aprendo todos los días, y mucho.

P.- Hola, buenas tardes. Quería preguntarle, primero, al primer ministro Costa. Le quería preguntar ¿qué margen real hay de que se pueda producir un frente común entre España y Portugal para pelear por el Presupuesto europeo, habida cuenta de que en las previsiones, en principio, España tiene perspectiva de crecimiento en fondos, y  Portugal, en principio, puede sufrir una merma? Me gustaría saber si realmente considera que hay un margen para este frente común.

Y al presidente Sánchez, después de la negociación de RTVE, me gustaría preguntarle por el pacto que realizó con Podemos. Saber ¿cuándo se produjo, si fue antes de la moción de censura o después, y en qué términos se produjo ese pacto del que ha hablado estos días la formación morada y que afecta a más contenidos o a otras empresas públicas? Gracias.

Presidente.- Bueno, yo por hacer algo complementario a lo que responderá el primer ministro portugués, nosotros también queremos un mejor Presupuesto comunitario para España en la PAC, y en lo que son las políticas de cohesión. Ahí, también, las previsiones son positivas para el Gobierno de España, pero pueden ser mejorables, y ahí lo vamos a pelear, como no puede ser de otra manera.

Y respecto a Televisión Española, vamos a ver. Yo creo que los dos elementos fundamentales para lograr esa necesaria regeneración democrática en el ente público son, en primer lugar, el consenso parlamentario, y, en segundo lugar, el acuerdo y el apoyo de los trabajadores y trabajadoras del ente público. El segundo lo tenemos. El primero, creo que hay que apelar de cara a la votación que tenemos el próximo miércoles a la responsabilidad y a la generosidad de los grupos parlamentarios. Responsabilidad, porque todos tenemos que hacer por lograr esa regeneración democrática en un servicio público fundamental, como es la información. Y, en segundo lugar, la generosidad para anteponer los objetivos de regeneración a los legítimos que pueda tener cada uno de los partidos políticos.

Por tanto, desde luego nosotros, en relación con todas las fuerzas parlamentarias y, singularmente con Unidos Podemos, lo que queremos es entendernos, acordar políticas en las que podemos coincidir, no solamente en lo que tiene que ver con la regeneración democrática sino, por ejemplo, medidas sociales que ahora están en tramitación, como es la Ley de lucha contra la brecha salarial. O la Ley de igualdad laboral entre hombres y mujeres, o la Ley de eutanasia que se está tramitando ahora mismo en el Parlamento. En definitiva, creo que hay muchísimos elementos para que podamos entendernos con esa formación política y también con otras.

Pero, insisto, la hoja de ruta de este Gobierno fue clara desde el principio, desde la moción de censura. Reconstrucción de derechos y libertades. Y, en segundo lugar, regenerar la vida democrática de este país. Y, en tercer lugar, la dimensión europea que, a nuestro juicio, durante estos últimos años pues no fue debidamente ocupada y, digamos, liderada por el Gobierno anterior. Y lo digo con todo el respeto.

A partir de ahí, en esa hoja de ruta, de reconstrucción de derechos y libertades, creo que hay muchísimos elementos para poder entendernos con muchas fuerzas parlamentarias. Tanto es así que lo primero que hicimos nada más llegar al Gobierno, como usted bien sabe, fue levantar el veto a 40 leyes parlamentarias que habían sido bloqueadas por el Partido Popular y por Ciudadanos. Es decir, que hay muchos elementos para poder entendernos.

Y lo único que apelo es a eso, a la generosidad, a la responsabilidad de los grupos parlamentarios. Podemos cambiar las cosas en la Radiotelevisión española, tenemos una votación importante el miércoles. Y, desde luego, el Gobierno de España va a intentar que salga adelante y que haya una renovación en la Radiotelevisión española.

Costa.- Creo que ambos tenemos la misma visión democrática. Por eso damos señales juntos desde el 96, la adhesión a la unión económica europea. Y, desde entonces, nuestra tradición es compartir una misma visión sobre Europa.

Este mismo Consejo lo hemos demostrado. Hemos compartido nuestra visión sobre migración. Hemos compartido la misma visión sobre la reforma de la zona euro. Hemos compartido la misma visión sobre el futuro en la necesidad de tener una Europa con mayor energía y más unida. Compartimos una misma visión sobre la prioridad en invertir en las energías renovables y en reforzar las interconexiones de la Península Ibérica con el resto de Europa.

Y compartimos, también, una misma visión sobre los Presupuestos de la Unión Europea. En el tema de los Presupuestos no nos vamos a pelear entre países, pero lo que tenemos es que pelear contra una visión de una Europa que tiene más ambición que Presupuesto. Lo que tenemos que tener es un Presupuesto común a la dimensión de la ambición que Europa tiene para su futuro.

P.- Quería preguntar si ustedes no temen a la crisis en Europa con las incertidumbres que amenazan en el Gobierno alemán. Y al primer ministro, Antonio Costa, si la deuda pública ha alcanzado un máximo.

Costa.- Perdón. No he entendido.

P.- Un comentario del primer ministro por el hecho de que la deuda pública ha alcanzado hoy un máximo, un tope máximo.

Costa.- En primer lugar, la trayectoria de la deuda es conocida. Este año, por segundo año consecutivo, reduciremos nuestra deuda, y la evolución de la deuda se mide anualmente y no mensualmente, por la coyuntura mensual, porque las operaciones se hacen al final del año. Nuestro objetivo lo estamos manteniendo: mantener el déficit, y reducir la deuda como consta en el Presupuesto y en el Programa de Estabilidad.

En cuanto a Europa, lo que sí está claro es que Europa tiene que esforzarse mucho para superar las divisiones que la está minando. Y el tema de las migraciones, es un factor de división clara. Y la única forma de superar esta división es, en primer lugar, ser firme en la defensa de los valores comunes de Europa; los valores fundamentales de Europa, uno de los cuales tiene que ver con la dignidad de la persona humana. Y no podemos olvidar que los migrantes ante todo, son personas humanas.

En segundo lugar, la solidaridad. Solidaridad en la defensa de nuestras fronteras exteriores que son comunes en compartir las responsabilidades, de asegurar la protección internacional a quien la necesite, a sabiendas que no puede ser que Grecia, Italia, Malta o España, porque están más próximos del punto de entrada de los refugiados, sean los que asuman la responsabilidad única. La responsabilidad tiene que ser de los 28 Estados miembros de la Unión Europea.  Y, también, una conciencia de que juntos podemos hacer mucho más que solos, aislados.

Portugal todos los años invierte mucho en ayuda pública al desarrollo, más de 300 millones de euros de inversión de ayuda pública al desarrollo. Ahora mismo hemos aumentado de un 1,8 a  cinco millones de euros nuestra coparticipación en un fondo fiduciario para el desarrollo africano. Pero los 28 Estados miembros juntos pueden hacer más por el desarrollo de África que las políticas aisladas de cada uno de nosotros de cara al Continente africano. La forma de hacer, de dar respuesta a este tema de las migraciones es unirnos en los valores en torno de la solidaridad común, y con la conciencia de que juntos hacemos más que aisladamente, que cada uno de nosotros pueda hacer aisladamente.

Presidente.- Yo, por añadir algo a lo que ha dicho Antonio, y que comparto plenamente, es que en muchas ocasiones a Europa se la ha puesto en cuestión. Y Europa es mucho más resiliente de lo que en algunas ocasiones parece ver o traslucirse de cara a la opinión pública.

Creo que, evidentemente, ante desafíos comunes como el de la migración o el de la crisis económica de la que hemos hablado, o incluso, el de las interconexiones energéticas para impulsar las energías renovables, para hacer frente y cumplir con nuestros objetivos climáticos, porque somos países que hemos firmado la Cumbre de París, la lucha contra el cambio climático y, en definitiva, la adaptación de nuestras economías y nuestras sociedades a una nueva realidad climática, todo esto, pues, evidentemente, a través de los egoísmos nacionales, de las respuestas unilaterales de cada uno de los países, pues, sencillamente, no se puede. No se puede porque somos demasiado pequeños en relación con los desafíos que tenemos por delante, que son globales.

En ese sentido, al menos, lo que yo he apreciado desde hace mucho tiempo en el primer ministro Costa, y que también nosotros pusimos encima de la mesa el pasado 28 y 29 de junio en Bruselas, fue una actitud constructiva y leal con la Unión Europea. Eso no significa complaciente, y, desde luego, tampoco, aquiescente, con todo lo que se pueda proponer por parte de las instituciones comunitarias.

Creo que la lealtad significa, también, decir claramente las cosas. Y en ese sentido, desde luego, nosotros tenemos una actitud muy constructiva, muy integradora sobre lo que tiene que ser un proyecto común, que ahora mismo se tiene que reforzar.

Es verdad que hay dinámicas nacionales que, aparentemente la pueden debilitar, pero créame, yo creo, y esa es mi opinión, que el proyecto de la Unión Europea, pese a sus dificultades, pese a su complejidad, es mucho más resiliente de lo que algunos desearían.

Yo creo que esa es una buena noticia para el conjunto de europeos, y, singularmente, para países como España o países como Portugal.

Muchas gracias.

(Transcripción editada por la Secretaría de Estado de Comunicación)

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