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Conferencia de prensa del presidente del Gobierno después de la Cumbre Unión Africana-Unión Europea

Abidjan (Costa de Marfil), jueves 30 de noviembre de 2017

Presidente.- Buenos día a todos y muchas gracias por su asistencia.

Como saben, he participado en la V Cumbre África-Unión Europea aquí, en Abidjan.

La celebración de esta Cumbre nos recuerda que las relaciones entre la Unión Europea y África son muy estrechas. La Unión es su primer donante, contribuyendo con la mitad de toda la cooperación al desarrollo mundial destinada a África, así como su primer socio comercial y su principal inversor. Asimismo, la Unión Europea contribuirá con cerca de la mitad del Presupuesto de la Unión Africana del año que viene.

Estas relaciones estratégicas no se limitan al ámbito económico, sino que se extienden al de la paz y la seguridad. De las treinta y tres misiones de la Unión Europea de carácter civil o militar, diecinueve se han desplegado en el continente africano, y casi diecisiete mil militares y más de diez mil oficiales de policía africanos han sido entrenados por la Unión Europea desde 2010.

Durante mi presencia en Abidjan he tenido la ocasión de visitar el patrullero "Infanta Cristina" desplegado para reforzar la estabilidad y la seguridad en el Golfo de Guinea. Me gustaría destacar la extraordinaria labor llevada a cabo por soldados españoles en las misiones desplegadas en el continente como Mali, República Centroafricana, Somalia, Gabón o Senegal. A todos ellos quiero agradecer su esfuerzo por protegernos y ofrecer a los ciudadanos de África un futuro más seguro y mejor.

Esta Cumbre ha estado centrada en la juventud. La población africana es joven y crece con rapidez. Cerca del 70 por 100 de su población tiene menos de treinta años. La población total es de, aproximadamente, 1.200 millones de personas, que es el 15 por 100 del total mundial, y se prevé, según estimaciones de Naciones Unidas, que alcance 2.400 millones en el año 2050, es decir, el 26 por 100 de la población mundial.

África ha experimentado un crecimiento importante durante los últimos años que no es, sin embargo, suficiente. El continente crea tres millones de puestos de trabajo anuales cuando necesitaría entre quince y veinte millones. Para ello, será esencial el Plan Europeo de Inversiones Exteriores de la Unión Europea que aquí hemos presentado y puesto en marcha. A través de esta iniciativa de la Comisión, que ha recibido el apoyo unánime de los Estados miembros, esperamos movilizar más de 44.000 millones de euros de inversiones en el continente africano. También es importante la iniciativa del Partenariado para África desarrollada por la presidencia alemana del G-20.

Estos instrumentos se suman a los ya existentes, como el Fondo Fiduciario para África, que los Estados miembros de la Unión nos hemos comprometido a reforzar, y, en el caso de España, me es grato poder confirmarles que hemos acordado un aumento de nuestra contribución a dicho Fondo en seis millones de euros que están destinados, principalmente, a proyectos de cooperación con Níger.

He tenido el honor de representar a la Unión Europea en la sesión de trabajo sobre "Migración y Movilidad" como orador principal. Durante mi intervención he tenido ocasión de agradecer a Marruecos la excelente cooperación de ese país en materia migratoria y en la lucha contra la delincuencia organizada, así como la de los otros países de la región: Mauritania, Argelia o Senegal. Ayer mismo tuve la oportunidad de hablar con el presidente de Senegal.

Asimismo, he podido exponer los principios de la política española en materia de inmigración que, en cierta medida, han inspirado la nueva política de inmigración de la Unión Europea; en primer lugar, la importancia de combatir las causas profundas de las migraciones: mientras haya pobreza, mientras se violen los derechos humanos y mientras los jóvenes carezcan de oportunidades, los movimientos migratorios continuarán.

Me he referido, también, a un dato que, a menudo, olvidamos en Europa: el 80 por 100 del movimiento de migrantes y refugiados tiene lugar dentro del continente africano, y cinco de los diez países con más refugiados se encuentran en África. Por tanto, debemos reconocer su esfuerzo y la dificultad.

Estos días hemos visto en la televisión imágenes que conmocionan. He expresado mi profunda indignación y condena contra las brutales agresiones a la dignidad y a los derechos de las personas cometidas por mafias de traficantes en Libia. Debemos trabajar juntos para acabar con esta lacra y asegurar la repatriación humanitaria de los inmigrantes que estén en Libia.

Ayer, como saben, tuvimos una reunión a la que asistieron el presidente de la República Francesa y los primeros ministros de Alemania, Francia y España --yo mismo--, junto con algunos primeros ministros de algunos países africanos. Hemos acordado, a efectos de poner fin, en cuanto se pueda y a la mayor celeridad posible a los graves sucesos que se están produciendo en Libia contra la dignidad de las personas, crear un grupo de trabajo conjunto Unión Europea-Unión Africana-Naciones Unidas --también estaba el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, en esa reunión-- para apoyar a la Organización Internacional de Migraciones y a los países de origen en la identificación y posterior repatriación, con pleno respeto a los derechos humanos, de los inmigrantes que se encuentran en los centros de atención de Libia. Las autoridades de este país nos han asegurado --también estuvo ayer presente el primer ministro-- que contaremos para ello con su plena colaboración.

He expresado, además, a los líderes africanos y europeos mi convicción de que estamos ante una responsabilidad histórica, uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo, y que de nuestra capacidad, prudencia y responsabilidad dependerá, en gran medida, la consecución de un objetivo fundamental, tanto para Europa, como para África: una migración segura, regular, ordenada, abordando el problema en origen desde la cooperación y el compromiso sincero por el futuro de África que ya está aquí.

En el transcurso de la Cumbre he mantenido, asimismo, una reunión bilateral con el presidente de Senegal, un país con el que tenemos una magnífica relación --yo he estado en Senegal y también el presidente nos ha acompañado en España a S.M. el Rey y a mí-y, también, con el presidente del Parlamento Europeo, señor Tajani. Y en la reunión de ayer tuve ocasión de intercambiar sobre el tema migratorio puntos de vista con los presidentes de Níger, Chad, Libia, República Democrática del Congo y Guinea Conakry.

En definitiva, como resumen, Europa y África estamos ligados por la geografía y por la historia, por lazos humanos y de afecto; y, también, que es lo más importante, por el futuro. Estoy convencido de que los trabajos de esta Cumbre servirán para reforzar la cooperación entre nuestros continentes para beneficio de nuestros ciudadanos y, sobre todo, de los más jóvenes.

Estoy a su disposición. Adelante.

P.- Me voy a dirigir, si no le importa, directamente hacia la política propiamente española, porque quería pedirle una valoración acerca del hecho de que Podemos va a unir sus votos, sus diputaos, a los independentistas para recurrir el artículo 155 de la Constitución ante el Tribunal Constitucional.

Presidente.- Cada uno es libre de hacer lo que estime oportuno y conveniente; pero debo recordar que el artículo 155 de la Constitución es un artículo absolutamente democrático: está en nuestra Constitución, ha sido aprobado por la inmensa mayoría de los españoles cuando aprobamos nuestra Constitución, es un artículo que está en la práctica totalidad de las Constituciones de toda Europa y es un artículo que solamente se aplica en situaciones excepcionales. Comprenderá usted que la circunstancia de que alguien, unilateralmente, declare la independencia de una parte de un país es una circunstancia excepcional.

Me gustaría saber qué pretendían, las personas que ahora recurren ante el Tribunal Constitucional, que hiciéramos. Un Parlamento dice que la Constitución Española allí no rige; tampoco el Estatuto de Autonomía; se inventa una nueva legalidad; le quita a los españoles el derecho a decidir sobre lo que es su país; no deja ejercer la labor de oposición a los que no estaban en contra en el Parlamento; declara la independencia y, por lo visto, Podemos y algunos otros lo que quieren es que no hagamos nada. Comprenderá que tamaño absurdo no tiene ningún sentido.

Creo que hicimos lo que teníamos que hacer. Lo hicimos proporcionalmente, democráticamente, con un apoyo mayoritario del Senado, y hemos convocado las elecciones. Sinceramente, creo que es lo menos que podíamos hacer y lo que ahora, por fortuna, ya todo el mundo tiene claro es que el Estado se puede defender y que, cuando alguien lo ataca, y ataca la esencia del Estado y a lo que está más arraigado en el alma de los españoles, el Estado actuará siempre, porque es su obligación.

P.- En este sentido, el candidato por el PSC, Miquel Iceta, hoy dice que va a llevar en su programa una propuesta de crear una posible hacienda catalana que recaude todos los impuestos en Cataluña. ¿Qué le parece esta propuesta y cree que con propuestas de este tipo se podría frenar de alguna manera la escalada independentista?

Presidente.- Vaya por delante una cosa: yo respeto mucho al señor Iceta y ha dado, junto con los líderes del Partido Popular y de Ciudadanos en Cataluña, una batalla que no era fácil a lo largo de los últimos tiempos. Ha apoyado el artículo 155 al que antes hacíamos referencia y, por tanto, tiene mi respeto, lo cual no quiere decir que yo no coincida en el planteamiento que nos ha hecho esta mañana.

Yo creo que en España tenemos muy claro cómo es el modelo de financiación. El modelo de financiación hay que acordarlo y hay que pactarlo entre todas las Comunidades Autónomas. De hecho, eso ya se está produciendo en este momento. Yo convoqué una Conferencia de Presidentes a la que no vino el que entonces era presidente de la Generalitat, señor Puigdemont --no vino porque no quiso--; luego, creamos un grupo de expertos que tenía que emitir un dictamen, y ya ha emitido el dictamen; y ahora hay un grupo de trabajo donde cada Comunidad Autónoma tiene un representante, salvo Cataluña, porque no ha querido estar ahí, donde está el resto de las Comunidades Autónomas españolas.

Por tanto, yo creo que es ahí, como se ha hecho siempre, en los últimos cuarenta años, donde se debe discutir la financiación de todas las Comunidades Autónomas. Creo que ahí hay una magnífica oportunidad para hablar; pero aquí no se trata de resolver los problemas puntuales de cada uno porque, si cada uno empieza a pedir una cosa distinta, podemos tener un problema muy grave, entre otras cosas, porque las peticiones pueden ser contradictorias y, cuando son contradictorias, son de imposible solución.

Ya he dicho en alguna ocasión que el mejor modelo de financiación autonómica es el modelo pactado y acordado entre todos, porque lógicamente, las cosas se ven de forma diferente en un lugar del territorio y otro. Sinceramente, no creo que estemos en estas elecciones para participar en una subasta de ideas y, sinceramente, creo que entre todos es como se resuelve el problema de la financiación autonómica, como se ha hecho siempre. Oiga, este es un modelo que, con todas sus dificultades, no ha funcionado mal.

P.- Ha hablado del modelo de inmigración que tiene España y que ha exportado a la Unión Europea, y yo quería comentarle que se está produciendo una oleada de inmigrantes en las costas españolas, de centenares, miles, de inmigrantes, y algunos se dejan la vida. Yo quería saber si no le parece que el modelo está fallando y si es necesario revisarlo también; es decir, si el modelo español hay que ponerlo al día y actualizarlo según las últimas llegadas que se están produciendo.

Si me permite otra pregunta, también ligada con la actualidad nacional. Se está hablando de la reforma de la Constitución y quería saber si para usted se va a reformar la Constitución en esta Legislatura. ¿Usted está dispuesto a que haya una reforma de la Constitución en lo que queda de Legislatura?

Presidente.- Yo creo que el modelo español ha funcionado bien, y buena prueba de ello es que es el modelo que ahora se está planteando en la Unión Europea. Creo que el modelo español responde a lo que es el puro sentido común. La gente no abandona su país porque quiera o porque se aburra, no; la gente abandona su país, sobre todo la gente joven, cuando no tiene ninguna oportunidad en su país, cuando su futuro es ninguno y ellos perciben que su futuro es ninguno. Entonces, lógicamente, quieren --a los veinte años es normal hacerlo-- irse a otros países a buscarse la vida y a ganársela dignamente.

Eso, si se hace de manera desordenada, les crea problemas, en este caso, a los países europeos; pero eso también es terrible para los países africanos, porque se va lo mejor, la gente joven, la gente que está en condiciones de trabajar, la gente que puede sacar el país adelante. Nadie se va de su país cuando tiene ochenta años.

Por tanto, este es un tema muy importante, además de, tal y como se han organizado las cosas, la gente que se ha muerto en el mar Mediterráneo y en otros muchos lugares, como ustedes conocen.

El modelo español yo creo que ha funcionado pero, claro, aquí tener un éxito del cien por cien es imposible. Yo recuerdo cuando llegaban a Canarias cuarenta mil personas al año y ahora, por fortuna, no llegan a un centenar y no sabemos lo que puede ocurrir en el futuro. En los últimos tiempos, sí, ha llegado gente de Argelia; pero estamos en cifras que son perfectamente asumibles si las comparamos con lo que ocurría unos años atrás.

Sin embargo, sí están subiendo muchísimo las peticiones de asilo y, sobre las peticiones de asilo, el país de donde estamos recibiendo más peticiones de asilo es Venezuela y el segundo país de donde estamos recibiendo más peticiones de asilo es Siria. Ya de asilo, el año pasado estábamos en veinte mil peticiones, cuando en los últimos años estábamos en unas cifras mucho menores.

Por tanto, lo que tenemos que hacer nosotros, insisto, y en esto hay que perseverar, y esto no es algo que se resuelva en un cuarto de hora, es que tenemos que ayudar a los países africanos a luchar con eficacia contra la pobreza y a que tengan crecimiento económico, y se eleve el nivel de vida. Les he dado antes unos datos de la población africana en el futuro, que nos deben llamar a todos a la reflexión. Hay que ayudarles para que la gente pueda ganarse la vida dignamente en su país, que es lo que quiere la inmensa mayoría, y para que haya un mayor nivel de vida.

Tenemos que colaborar para lucha contra las mafias, que es lo que vamos a hacer ahora en el caso de Libia, que fue la reunión de ayer. Ustedes habrán visto, como yo, en televisiones las imágenes bochornosas, impropias del mundo en que vivimos, en las cuales se desprecia a la gente, su dignidad y sus derechos de una manera ciertamente increíble.

Esa batalla tenemos que darla conjuntamente las autoridades africanas y las autoridades europeas y, a partir de ahí, tiene que haber una inmigración ordenada y legal. Hay muchos lugares de Europa donde se necesita gente en un determinado momento; pero sobre eso se pueden hacer convenios, como de hecho ya se hacen, para que la gente vaya allí, trabaje y, luego, se vuelva a su tierra o se quede allí en determinadas condiciones.

Por tanto, yo creo que el modelo es bueno. Ahora bien, pretender que el número de personas que se desplacen de un lado a otro sea cero eso es muy complicado.

Siguiente asunto, lo de la reforma de la Constitución, si se va a hacer en esta Legislatura. Yo creo que lo importante es que se nos diga qué es lo que se quiere reformar de la Constitución. Si se quiere reformar una cosa y es lógica, sensata, todo el mundo la apoya y se le ve bien, entonces se puede reformar en cualquier momento; pero, claro, lo que no se puede hablar es de reformar la Constitución sin que antes sepamos exactamente cuál es la reforma que hay que hacer, qué es lo que hay que reformar y por qué hay que reformarlo.

Yo ya digo, nosotros estamos abiertos. En este caso se ha creado una comisión para evaluar el funcionamiento del Estado autonómico a lo largo de estos años y a la vista de esas conclusiones de esta comisión podemos llegar a que es necesario o no hacer una reforma y veremos cuál es la reforma. Yo no estoy en condicione de decir, mientras no sepa exactamente qué es lo que hay que reformar, si se va a hacer o no en esta Legislatura.

P.- Presidente, no sé si puede confirmarnos algo más de ese plan de acción del que nos hablaba que ayer pactaron para Libia. ¿Nos puede concretar algo más de la aportación española, si se van a enviar policías o exactamente de qué estamos hablando?

Sobre el modelo de financiación autonómica que nos ha hablado, en la Conferencia de Presidentes el plan era aprobarlo antes de que acabase este año. ¿Puede darnos la fecha? ¿Para cuándo cree usted que podría estar aprobada?

Presidente.- La situación de Libia la conocen ustedes perfectamente en este momento. Es muy difícil llegar a un entendimiento, por las razones que ustedes conocen, con las autoridades de Libia, aunque ayer estaba su primer ministro, que se comprometió, en la medida de sus posibilidades, a colaborar con la Unión Europea y la Unión Africana.

¿Cuál va a ser la aportación de España? Este es un acuerdo a tres, entre la Unión Europea, la Unión Africana y Naciones Unidas. Entonces, España va a participar dentro de la delegación de la Unión Europea y lo hará con intensidad, porque es un tema que nos importa, que nos afecta, tenemos voluntad de resolverlo y, sobre todo, porque lo conocemos, porque llevamos viviéndolo durante muchos años. Por tanto, España va a participar con intensidad.

Tiene que ser un plan en el que va a haber unas medidas a corto y otras medidas a medio y largo plazo. Las medidas a corto plazo tienen que ser, fundamentalmente, terminar con la bochornosa situación que se está produciendo allí y que, vuelvo a insistir, hemos visto todos en televisión, donde unos mafiosos tratan a las personas como si fueran objetos, sin respetar sus más mínimos derechos ni su dignidad como seres humanos.

Entonces, lo que pretendemos es, a todas esas personas, Unión Europea y Unión Africana repatriarlas a sus países de origen, que es lo que en estos momentos están deseando; insisto, con la colaboración de Naciones Unidas, la Unión Europea y la Unión Africana.

Eso es lo más urgente, porque eso es un tema que afecta, vuelvo a insistir, a la dignidad de los seres humanos y, luego, hay que trabajar en un plazo a medio y largo plazo. El plan a medio y largo plazo era un poco lo que yo les decía antes: estos fenómenos se seguirán produciendo mientras la gente no pueda vivir dignamente en su país. Es que es lógico. Una persona que tiene dieciocho o veinte años que no ha podido estudiar, que no tiene ningún horizonte, que no tiene cualificación y que piensa que nadie le va a dar un puesto de trabajo; esa persona ve que en Francia, o ve que en Italia, o ve que en otros países, hay gente que va allí y puede acabar yéndole bien, está dispuesta hasta arriesgar su vida porque lo que tiene aquí, evidentemente, no le permite vivir.

De lo que se trata es de seguir mejorando la cooperación y, sobre todo, de seguir fomentando el crecimiento económico y la creación de empresas. A veces no nos damos cuenta, pero ya hay muchas empresas españolas que están trabajando aquí, hay muchos convenios con algunos empresarios locales y de lo que se trata es de lo que todos aspiramos: crear una sociedad con mayor nivel de bienestar y riqueza, y a eso se ayuda con dinero y con formación.

Y es bueno que haya una institucionalidad; es decir, todos los países tienen que tener su policía, su ejército y sus instituciones que funcionan. Hay que ser eficaces en la lucha contra la pobreza; hay que pedir que se respeten los derechos humanos de las personas --otra de las razones por las que mucha gente abandona su país--, pero eso ya es un poco más a medio y largo plazo, y es perseverar en lo que ya se está haciendo. Es decir, se está haciendo y se está trabajando mucho.

Yo he tenido ocasión de decir alguna vez que la Comisión ahora se lo está tomando en serio y que Juncker y Mogherini lo están haciendo bien. Este es un asunto del que yo recuerdo que, siendo ministro del Interior, yo ya planteaba estas cosas allí, porque este es un tema que se veía que estaba ahí, y ahí está. Hace poco tiempo hemos visto como había cientos de miles de personas que venían de Siria, pasaban por Turquía, llegaban a Grecia y se acabó generando una situación muy complicada en la Unión Europea.

¿El plazo para el modelo de financiación? No lo sé. El modelo de financiación yo quiero hacerlo, tengo voluntad de hacerlo, pero es un modelo de financiación que tenemos que hacerlo, al menos, con el PSOE y sería bueno también que estuviera Ciudadanos. Digo "al menos con el PSOE" porque nosotros tenemos 137 escaños y con eso no podemos hacer el modelo de financiación, y porque el PSOE gobierna en varias Comunidades Autónomas y, entonces, es necesario que esté de acuerdo la Comunidad de Baleares con la Comunidad de Andalucía o con la Comunidad de Valencia, y que todos los estén con la de Madrid, la de Castilla y León o la de Extremadura.

Por tanto, yo lo que busco es una unanimidad entre todos, pero es muy importante que, si queremos modelo de financiación autonómica, el PSOE se avenga a acordarlo porque, insisto, con 137 no se puede; se necesitan 176.

Muchas gracias.

(Transcripción editada por la Secretaría de Estado de Comunicación)

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