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Palabras del presidente del Gobierno en la inauguración de la ampliación del puente de Rande

Moaña (Pontevedra), sábado 30 de diciembre de 2017

Difícilmente se puede despedir mejor este año 2017, al que le quedan tan solo unas horas, que aquí, con el privilegio de dar la bienvenida a 2018 ampliando puentes, que unen y no separan, gracias al compromiso que compartimos con Galicia, con España y con Europa.

Hoy hace veinticinco años de la entrada en vigor en España del Tratado de Maastricht. Es una efeméride que nos recuerda nuestra vocación europea y lo mucho que ha avanzado España en el espacio social, político y económico de la Unión. Los grandes proyectos, como el de la construcción europea, y las grandes infraestructuras, como este Puente de Rande, impulsan nuestra prosperidad, dan respuesta a la demanda social de movilidad y conectividad, y contribuyen a la vertebración territorial de España.

Señoras y señores,

El año que acaba mañana no ha sido fácil --en realidad, pocos lo son-- pero, pese a lo que ustedes están pensando, el conjunto de la economía española ha mantenido una sólida expansión y hemos crecido por encima del 3 por 100 por tercer año consecutivo; exactamente, un 3,1 por 100, según el Banco de España. Tenemos motivos para el optimismo porque la economía española lleva cuatro años encadenados de crecimiento, el PIB ha crecido un 0,8 por 100 en el cuarto trimestre y, lo más importante, creamos empleo. Por primera vez desde hace ocho años ya somos diecinueve millones de ocupados, una cifra que no se lograba en España desde el tercer trimestre de 2009. En el año que acaba ahora la Seguridad Social cuenta con más de seiscientos mil nuevos afiliados.

Hemos hecho lo más difícil, superar la crisis y retomar la senda de prosperidad, y estamos en condiciones de conseguir el objetivo de ser veinte millones de personas trabajando a finales de 2019. Queremos que la recuperación llegue a todos y con ese propósito acabamos de firmar con los agentes sociales un pacto para subir el salario mínimo un 20 por 100 en tres años.

La economía española es hoy mucho más competitiva y está más volcada al exterior, y nuestro principal sector exportador, el turismo, ha vuelto a superarse a sí mismo: en los primeros once meses de este año España ha recibido más de 77.800.000 turistas, más que en todo el año 2016. De esos millones de turistas, los que acierten y vengan a Vigo atravesarán el emblemático Puente de Rande, que ahora se amplía. Terminó de construirse, como se ha recordado aquí, en 1978, hace cuarenta años, y entonces era el puente atirantado de mayor longitud del mundo; emblema y orgullo, como también se ha dicho esta mañana, de la ingeniería española. Y hace cuarenta años los españoles también pusimos en marcha una de las obras más deslumbrantes de la arquitectura política del siglo XX, nuestra Transición, que fue un excepcional puente de reconciliación y concordia por el que hemos transitado los mejores años de democracia y modernización en España.

Nuestra nación ha mejorado mucho en estos cuarenta años y también lo han hecho sus infraestructuras. Les daré un dato: hemos pasado de mil kilómetros en vías de alta capacidad en 1977 a más de dieciséis mil en la actualidad y el Puente de Rande, símbolo de la Ría y una de las imágenes más representativas de Vigo, en estos cuarenta años se ha quedado pequeño para los sesenta mil vehículos que ya lo utilizan de media diaria. Por eso era necesario añadir dos nuevos carriles a los cuatro con los que contaba.

Me sumo a los reconocimientos que ha hecho en su intervención el presidente de la Xunta: es una obra conjunta, que inició el Gobierno de mi predecesor en la presidencia, José Luis Rodríguez Zapatero, con su ministro de Fomento, José Blanco, y continuaron Ana Pastor e Iñigo de la Serna.

Pues bien, yo creo que la puesta de largo de esta ampliación es una excelente noticia para los vecinos de Redondela, Moaña, Cangas, Vilaboa y Bueu, para las ciudades de Vigo y Pontevedra, y para toda Galicia. Rande es otra vez pionero, porque ha sido el primer puente atirantado del mundo que ha acometido una ampliación de esta envergadura, con la dificultad añadida de mantenerlo en todo momento abierto al tráfico. Por eso, también me sumo a las enhorabuenas que ha dado el presidente de la Xunta a todos los profesionales que han participado en una obra de ingeniería de primera magnitud.

Había que ponerlo al día para estar en condiciones de responder a las necesidades crecientes de movilidad y eso pasaba por ampliar su capacidad con un carril más por sentido y ochenta nuevos tirantes que garantizasen unas comunicaciones más fluidas entre el norte y sur de Galicia, y, de manera especial, en el área de Vigo. La inversión total, como se ha recordado aquí, ha ascendido a más de 191 millones en una infraestructura enormemente productiva por su retorno social y económico.

En relación con la gestión de la AP-9, me gustaría destacar los importantes avances, sumándome a las palabras que ha pronunciado hace un momento el presidente de la Xunta, en estos últimos meses en colaboración entre la Xunta y el Gobierno de España. En primer lugar, efectivamente, la creación de la comisión mixta de gestión, una experiencia pionera en España, que ya se ha reunido en dos ocasiones; en segundo lugar, la reciente decisión del Consejo de Ministros de asumir el coste de la bonificación, que hasta ahora abonaba la Xunta, para diversos tramos de la autopista que a lo largo de todo el período de la concesión alcanzarán los cuatrocientos millones de euros; y, por último, me gustaría recordar a mí también la solicitud que formuló la semana pasada el presidente de la Xunta al ministro de Fomento en su visita a Santiago de Compostela para tratar de la bonificación del trayecto entre el barrio vigués de Teis y la salida de Redondela. Tal y como trasladó el ministro, estudiaremos la propuesta en la próxima reunión de la comisión mixta que se celebrará en el mes de enero.

Señoras y señores,

Permítanme que haga algún comentario ya más general sobre las infraestructuras en Galicia. En carreteras, la inversión supera los 798 millones de euros y las principales actuaciones inversoras son y están siendo las siguientes: la circunvalación de Santiago en la que se acaba de terminar la ampliación de capacidad Santiago Norte-Santiago Sur, con un presupuesto de casi noventa millones de euros, y como parte de estas obras ya en julio se abrió al tráfico la remodelación del enlace de Sigüeiro; también en julio se licitó el contrato del nuevo enlace de la Ciudad de la Cultura, que sirve de acceso a Santiago de Compostela desde la AP-9 --el presupuesto fue de cuatro millones de euros--; se han iniciado, además, las obras del tramo de la A-54 Melide-Palas de Rey, con un presupuesto de 71 millones de euros, y hemos adjudicado el tramo Arzúa-Melide, con una inversión de 171 millones de euros. Cuando finalice este tramo todo, Lugo y Santiago estarán comunicadas por autovía.

Como hito singular les anuncio que el Ministerio de Fomento aprobó el 20 de diciembre el proyecto de construcción del nuevo enlace orbital de Santiago entre la AP-9 con la A-54 y el aeropuerto de Lavacolla. La inversión es de veintisiete millones de euros.

También las infraestructuras ferroviarias son una prioridad. Queremos que el AVE, como todo el mundo lo quiere, llegue a Galicia. Para el proyecto de Alta Velocidad ya hemos ejecutado actuaciones por un montante de 3.268 millones de euros sobre un presupuesto de 4.395 millones. Nuestro compromiso es firme, finalizar las obras del Corredor de Alta Velocidad en 2019, pero antes, en 2018, nos proponemos acabar el tramo entre Zamora y Pedralba. Estamos trabajando en todos los tramos a pleno rendimiento, a pesar de su complejidad, y seguimos avanzando en la tramitación con el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente en la declaración de impacto ambiental del AVE a Vigo por Cerdedo y en los proyectos de conexión ferroviaria que conecte Lugo con Madrid, a través de Ourense, en los tiempos de viaje más competitivos.

Quería hacer una breve referencia a los aeropuertos. Vamos a hacer una inversión total de cincuenta millones de euros en los próximos cuatro años y hay que destacar el récord de pasajeros logrado por el aeropuerto de Santiago en 2016, superando los 2,5 millones.

La evolución del tráfico portuario también es satisfactoria: de enero a noviembre de 2017 los puertos de interés general de Galicia han movido 34,4 millones de toneladas, un 8,6 por 100 más que en los primeros once meses de 2016. Y una de las grandes obras que se están acometiendo es el acceso ferroviario al puerto exterior de Ferrol, una obra en ejecución de una enorme envergadura. No quiero cansarles, pero podríamos hablar de la ampliación del muelle Langosteira, las obras que tiene en marcha la autoridad portuaria de Vigo, la autopista del mar Vigo-Nantes, etc., etc.

Señoras y señores, termino ya.

Galicia está en marcha y crece, y su impulso es el de España. Sus infraestructuras son un claro ejemplo. La ampliación del Puente de Rande es, como hemos recordado hoy aquí ya en varias ocasiones, una obra de ingeniería extremadamente compleja que demuestra el liderazgo y el buen hacer en materia de infraestructuras, que complementa la decidida apuesta del Gobierno para mejorar las carreteras gallegas con una inversión muy importante y que debe de añadirse a otras a las que me he referido brevemente en mi intervención.

Nuestros esfuerzos están y estarán orientados a la generación de empleo y prosperidad, y al mantenimiento de la estabilidad, la certidumbre y la seguridad, que hacen posible la mejora del bienestar de todos. Tengan por seguro que el Gobierno seguirá trabajando al servicio del interés general, pensando siempre en las personas, porque esta es la única forma posible de entender la política.

Y termino deseándoles a todos ustedes y a sus familias lo mejor para el próximo año 2018 que, sinceramente, falta nos hace a todos.

Muchas gracias.

(Transcripción editada por la Secretaría de Estado de Comunicación)

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