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Conferencia de prensa del presidente del Gobierno y del primer ministro del Reino Unido

Madrid, viernes 4 de septiembre de 2015

Presidente .- Señoras y señores, muy buenas tardes y muchas gracias por su asistencia a esta convocatoria.

Quiero, en primer lugar, darle la bienvenida, de una manera más formal y delante de los medios de comunicación, al primer ministro británico, David Cameron. Es la segunda ocasión que tenemos la fortuna de que nos visite con sus colaboradores aquí, en el Palacio de la Moncloa; luego hemos tenido ocasión de intercambiar puntos de vista y de ayudarnos mutuamente en distintas reuniones de las que se celebran habitualmente en Bruselas. Pero es la segunda vez que está aquí, en Moncloa.

Sólo quiero decirles que las relaciones bilaterales son magníficas, como son magníficas las relaciones comerciales, las relaciones de inversión, y, además, no sólo entre los Gobiernos, sino entre los pueblos. Saben ustedes que a mí me gusta decir que éste es el año más importante del turismo en la historia española, porque han venido más turistas que nunca y porque han hecho más gasto que nunca, y al frente de todos ellos están los británicos. Así que se lo agradecemos mucho y esperamos que sigan eligiendo España como un lugar para venir en vacaciones. También hay muchos ciudadanos británicos trabajando aquí y hay muchas personas que viven una parte del año aquí y otra, en su propio país.

Así que, sin más prolegómenos, ya, reiterando mi agradecimiento al señor Cameron, vamos a entrar en el detalle de los temas que hemos tratado en la reunión de hoy, que han sido, fundamentalmente, cuatro: en primer lugar, la propuesta británica para la reforma de la Unión Europea; en segundo lugar, los temas de inmigración y asilo; en tercer lugar, hemos repasado la situación económica y política de España, Reino Unido y la Unión Europea; y, por último, hemos comentado algunos asuntos de actualidad internacional que nos importan a todos, concretamente, los temas de Siria, de Libia y de Ucrania.

Haré un breve resumen; después, el señor Cameron hará la intervención que estime oportuno y conveniente, y luego pasaremos a la parte de preguntas.

En primer lugar, el señor Cameron, como está haciendo con otros jefes de Gobierno, o incluso jefes de Estado de la Unión Europea, está explicando cuáles son sus propuestas para la reforma de la Unión Europea y, al mismo tiempo, su voluntad de convocar un referéndum en el que él quiere pedir el "sí", es decir, que el Reino Unido se quede en la Unión Europea después de las reformas que se puedan hacer.

La posición del Gobierno español sobre esta propuesta de reforma es la siguiente: nosotros queremos que el Reino Unido continúe en la Unión Europea y sería algo impensable y sería un retroceso, que no me quiero ni siquiera imaginar, que el Reino Unido no estuviera en la Unión Europa; en segundo lugar, por tanto, esperamos que este proceso que se ha iniciado culmine con la reafirmación del compromiso del Reino Unido con la Unión Europea, y de todos los ciudadanos británicos.

La posición que va a adoptar el Gobierno español va a ser una posición constructiva y va a ser una posición flexible. Consideraremos las propuestas que se nos hagan. Lo que hemos escuchado hasta ahora nos parece muy positivo y la sustancia de lo que se ha dicho, que es en lo que debemos fijarnos, es muy positiva. Por tanto, en principio, le he dicho al señor Cameron, sin perjuicio de las cosas que tengamos que ir puliendo en el futuro, que España va a hacer todo cuanto esté en sus manos para que las cosas vayan bien, sobre la base, insisto, de que lo que se nos ha transmitido hasta el momento es muy positivo.

Coincidimos en temas importantes y en lo que deben ser grandes objetivos para Europa en los próximos tiempos, como mejorar la competitividad de nuestras economías, porque es lo que al final llevará bienestar y riqueza a la gente. Es muy importante seguir profundizando en el mercado interior y también lo es que la Comisión Europea tome decisiones, y lo haga de manera rápida, para favorecer la labor y el trabajo de las pequeñas, medianas y también de las grandes empresas. Creemos que la regulación en muchos casos es demasiada. Y creemos que es importante también que se llegue a un acuerdo para un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.

Por tanto, resumo este primer punto: España ve con simpatía los esfuerzos que está haciendo el primer ministro británico, estamos convencidos de que las cosas van a salir bien y yo le animo a que continúe sus trabajos y todos sus esfuerzos.

En segundo lugar, hemos hablado de la situación de la economía española. Hago un breve resumen; ustedes lo conocen bien. Pensamos que España va a crecer este año al 3,3 por 100 y pensamos que este año se van a crear, a lo largo de todo el año 2015, seiscientos mil puntos de trabajo en nuestro país. Hace tres años en España se destruía empleo al ritmo del 9 por 100 anual y hoy se crea empleo al ritmo del 8 por 100 anual. Realmente, el cambio que se ha producido entre el año 2012 y el año 2015 es muy importante, y hay algunos datos que nos animan a seguir perseverando en el esfuerzo, porque todavía quedan muchas cosas por hacer.

Los datos de recaudación que se han conocido hace escasas fechas son muy estimulantes, porque la recaudación está creciendo, a pesar de la bajada del Impuesto sobre la Renta y la bajada del Impuesto de Sociedades, lo cual quiere decir que la actividad está aumentando, lo cual quiere decir que siguen aumentando las exportaciones y también el consumo y la inversión. Hay buenos datos de ventas del comercio y del turismo. Estamos consiguiendo dinero a unos precios muy razonables en el mercado, tenemos superávit exterior y las exportaciones mejoran.

Ahora de lo que se trata es, como señalaba antes, de seguir perseverando. Esto tiene que llegar a todos los españoles; ya ha llegado a algunos, pero tiene que llegar a todos los españoles. El gran objetivo es que en los próximos cuatro años creemos 500.000 puestos de trabajo cada año; se puede hacer, porque el año pasado fueron 440.000; este año serán 600.000. Pero se puede hacer sólo si perseveramos en las políticas reformistas que hemos llevado a cabo a lo largo de estos años. Si conseguimos ese objetivo, mejorará, y mucho, el nivel de bienestar y riqueza en nuestro país, porque más gente trabajando son más recursos para el Estado y, por tanto, más servicios públicos.

En tercer lugar, hemos hablado de los temas de asilo e inmigración. Como todos ustedes saben, en España conocemos muy bien esta problemática. En España, más del 10 por 100 de las personas que están trabajando son extranjeros, sin contar muchas personas que tienen la doble nacionalidad y, por tanto, no las contamos en este grupo de extranjeros. Estas personas son gentes que han venido a nuestro país y que en su inmensa mayoría se han integrado, se ganan la vida dignamente, contribuyen al progreso de nuestro país y, al mismo tiempo, contribuyen a su propio progreso. Por tanto, sabemos lo que es este asunto.

También hemos vivido, desgraciadamente para nosotros, y ustedes estoy seguro que lo recuerdan, situaciones y momentos trágicos como los que estamos viendo también ahora en el conjunto de la Unión Europea. Estamos viendo situaciones verdaderamente dramáticas, estamos viendo situaciones verdaderamente trágicas; imágenes, como algunas que se han publicado en las últimas fechas, que conmueven a cualquier ser humano y que nos obligan a tomar decisiones y hacerlo con la mayor eficacia posible.

Creo que estamos ante el reto más importante que tiene la Unión Europea, no ahora, sino para los próximos años, por encima incluso de lo que es la propia situación económica de algunos países.

Quisiera hacer algunos comentarios sobre el asilo y otros comentarios sobre la inmigración, y algunas propuestas, que le he comentado hoy al primer ministro británico, que ya he planteado en la Unión Europea y que voy a seguir planteando en las próximas fechas porque, insisto, creo que estamos ante el reto más importante al que se va a enfrentar Europa en los próximos años.

Europa no puede renunciar, de ninguna de las maneras, a dar asilo a aquellas personas que tengan derecho al mismo conforme al Derecho Internacional. Forma parte de nuestro acervo como europeos. La defensa de los derechos humanos, la defensa de la libertad y la acogida a aquellas personas que por razones políticas son perseguidas en su país, consideramos que es un deber moral de todos los europeos el mantenerlas. Por tanto, España va a tener una postura, como la ha tenido siempre, constructiva y positiva, y a todas aquellas personas que pidan derecho de asilo y tengan derecho a ello se les va a atender, y colaboraremos con el resto de los países de la Unión Europea en resolver este problema.

Hay un asunto distinto del asilo, que es el tema de la inmigración irregular, por razones económicas. Hay muchas personas, de muchos países -quizás, a nosotros nos quede más cerca; de hecho, nos queda más cerca y lo conocemos mejor, el continente africano--, que en muchas ocasiones, engañadas por las mafias que les prometen cosas que no hay y que los trasladan de un país a otro poniendo, como desgraciadamente hemos tenido la oportunidad de ver, en peligro sus vidas. Todas estas personas, sin duda alguna, generan también una situación de enorme dificultad para ellos y también para el resto de países de la Unión Europea.

El tratamiento de este fenómeno de la inmigración tiene que ser un tratamiento global, creo que la Unión Europea tiene que tomar decisiones y c creo que en España podemos aportar ideas, porque nosotros hemos sido capaces, colaborando con muchos países, sobre todo países africanos, de darle una solución razonable a este tema.

Lo primero que hay que hacer es un plan de la Unión Europea que establezca una cooperación económica con los países de origen y tránsito. Mientras no se solucione el problema de la imposibilidad de llevar una vida digna en estos países, este asunto no se va a resolver nunca. Por tanto, se necesita un amplio plan de cooperación con estos países, como hicimos nosotros en su día y mantenemos ahora.

En segundo lugar, este plan debe ir acompañado de una lucha conjunta contra las mafias entre los países de la Unión Africana --los países que se determinen en su día-- y los países de la Unión Europea, liderados en este caso por la Comisión.

Y, en tercer lugar, es necesario un programa de retorno como el que tenemos nosotros con algunos países de la Unión Europea.

Insisto, éste es un tema capital. Se trata de evitar la muerte de muchas personas manejadas por mafias y se trata de evitar situaciones que no conducen a nada y engaños al conjunto de la gente, y mejorar el nivel de vida y conseguir que los países de donde son naturales y de donde salen, porque no les queda otro remedio y no pueden llevar una vida digna, puedan crecer y generar situaciones de nivel de bienestar y riqueza, al menos, razonables.

Por tanto, se trata de que la inmigración, al final, si alguien quiere hacerlo, sea voluntariamente, que no sea porque no le queda otro remedio; se trata de hacerla legal y que nunca se haga por desesperación, y se trata de luchar eficazmente contra aquellas mafias que trafican con personas, con sus derechos y, en ocasiones, con sus vidas.

Estos son, señoras y señores, los temas más importantes. Le doy la palabra, reiterando, una vez, el agradecimiento. al primer ministro británico, al señor David Cameron.

Sr. Cameron.- Gracias, señor presidente Rajoy, gracias, Mariano, mi amigo. Me es muy grato volver a estar en Madrid, es una oportunidad para seguir construyendo nuestra muy sólida relación y, como dos primeros ministros de centroderecha, queremos seguir relacionando esa relación.

Hace dos años que vine a Madrid y entonces hablamos de las decisiones difíciles que estábamos tomando para que nuestras economías volvieran a crecer. Hoy ya vemos los beneficios que han aportado esas decisiones: en el Reino Unido se crean más de mil empleos al día; España va a crecer más del 3 por 100 este año, el crecimiento mayor de cualquier economía de la Eurozona, y se están creando empleos numerosísimos. Queremos rematar la labor y aportar seguridad financiera para las personas, nuestros ciudadanos, que tanto trabajo. Y también queremos utilizar nuestra relación comercial, que tiene un valor de 45.000 millones de libras al año, para ayudar a nuestra población.

Hemos hablado de estas cuestiones, de la reforma de la Unión Europea y de la crisis de migrantes.

En cuanto a la reforma de la Unión Europea, hemos hablado de cuáles son mis objetivos; hemos hablado de los cuatro ámbitos: competitividad, soberanía, Seguridad Social y gobierno económico. Son reformas que yo creo que pueden beneficiar a todos los europeos y hacer que la Unión Europea salga mejor parada.

Como ha dicho Mariano, queremos aprovechar el potencial del mercado único manteniendo su integridad para los veintiocho Estados miembros. Creemos que hacen falta más reformas en la Eurozona y deben también protegerse los derechos de los países de la Unión Europea que no están en la Eurozona. Queremos finalizar el mercado único en servicios y energía. Creemos que la Unión Europea debe apoyar a los emprendedores y a las nuevas empresas. Queremos un mercado único para las empresas y los consumidores, y queremos que la Unión Europea tenga tratados comerciales ambiciosos con Estados Unidos. Japón y MERCOSUR, los países de América del Sur.

Evidentemente, será necesario hablar más a fondo para encontrar soluciones, pero creo que éstos son objetivos que podemos conseguir y me ha alentado mucho lo que ha dicho. La Unión Europea ha mostrado que puede ser flexible y responder a las preocupaciones de los Estados miembros, y debe hacerlo de nuevo.

Pasando a las migraciones, éste es el principal reto al que se enfrentan los países de Europa actualmente. Más de 220.000 personas se detectaron cruzando el Mediterráneo a Europa en los primeros seis meses del año. Estas personas provenían de distintos países, con circunstancias distintas: algunos son migrantes económicos, que buscan una vida mejor en Europa, muchos son refugiados que huyen de conflictos y, como ha dicho Mariano, es fundamental que se distinta entre ambos grupos.

En las últimas semanas hemos visto un notable aumento de las personas provenientes de Turquía: más de 150.000 personas han intentado venir desde Turquía desde junio y la mayoría son sirios, donde más de once millones de personas se han visto expulsadas de sus hogares. Gran Bretaña tiene la responsabilidad moral de ayudar a estos refugiados, como hemos hecho en nuestra historia; ya hemos acogido a más de cinco mil sirios en Europa y hoy, en Lisboa, esta mañana, he dicho que vamos a ampliar esa cifra para miles de sirios más que están en campamentos de refugiados en la región. Trabajaremos con nuestros socios en lo que respecta a los detalles y presentaremos esos detalles la semana que viene.

Pero esto sólo puede ser parte de la respuesta. Como he dicho y como hemos dicho con el presidente del Gobierno, debemos tener un enfoque global ante estas cuestiones. Eso significa que debemos utilizar nuestro presupuesto de ayuda para aliviar el sufrimiento en los países de donde vienen estas personas.

El Reino Unido es el único gran país del mundo que ha cumplido su promesa del 0,7 por 100 del PIB en ayuda. Somos el principal donante de ayuda bilateral en lo que respecta al conflicto sirio y vamos a dar cien millones de libras más, lo cual llevará nuestra aportación total a más de mil millones de libras. Es la respuesta mayor que ha dado el Reino Unido a una crisis humanitaria y ningún país europeo se acerca a este nivel de apoyos. Sesenta millones de libras irán a los sirios que permanecen en Siria; el resto, a los países vecinos (Turquía, Jordania y Líbano), en donde los refugiados sirios constituyen un cuarto de la población. Los británicos apoyan esta política.

Esto significa que tenemos que redoblar esfuerzos para detectar las mafias a las que se ha referido el presidente del Gobierno; apoyamos la operación en el Mediterráneo de la Unión Europea y también estamos desplegando personal a África para ver qué podemos hacer para evitar que haya personas víctimas de explotación por estas redes. Tenemos que seguir trabajando en el Mediterráneo y tenemos buques que patrullan la zona que han rescatado a más de 6.700 personas.

Así que Gran Bretaña actuará con cabeza y con corazón. Para los migrantes económicos, que buscan una vida mejor, seguiremos trabajando para romper el vínculo entre subirse en una patera y poderse asentar en Europa, desanimando a aquellos que no tienen suficientes motivos para embarcarse en esta aventura. Para los refugiados, actuaremos con compasión y seguiremos siendo un santuario. Este es un enfoque global, esto es lo que significa: estabilizar a los países de donde vienen los migrantes, buscar soluciones a la crisis en Siria, significa también que se forme un nuevo Gobierno de unidad en Libia, significa atacar a estas mafias, salvar vidas utilizando nuestros presupuestos de ayuda y, también, ofrecer un santuario a aquellas personas que han perdido la esperanza y que genuinamente huyen de la persecución. Seguiremos trabajando en todos estos frentes, trabajando con nuestros socios en la Unión Europea, y más allá, para encontrar un enfoque global que pueda poner fin a esta crisis.

Presidente.- Antes de las preguntas, me olvidé de decirles una cosa, que es probable que lo haya comentado la Vicepresidenta en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Hemos creado una Comisión Interministerial con el objetivo de tratar, con un enfoque global y de conjunto, la problemática del asilo y de la inmigración, que va a presidir la vicepresidenta del Gobierno y de la que forman parte los ministros y los representantes de los Ministerios de Justicia, de Interior, de Asuntos Exteriores, de Empleo y de Sanidad y Servicios Sociales. Y hemos acordado también convocar la Comisión de Migraciones, de la que forman parte, además del Gobierno de España, las Comunidades Autónomas y también una representación de la Federación Española de Municipios y Provincias.

El objetivo de esta convocatoria es ver cuál es la posición que vamos a adoptar antes de la reunión del Consejo de Ministros de Justicia e Interior de la Unión Europea el próximo 14 de septiembre, y de lo que se trata es de ordenar este proceso. Aquí tenemos que trabajar todos conjuntamente, tenemos que ir todos juntos, tenemos que ir con los mismos objetivos y, sobre todo, lo que tenemos que ser, que es lo que se nos demanda y que es lo que realmente le importa a la gente, es eficaces.

Por tanto, insisto, Comisión Interministerial, presidida por la Vicepresidenta, y reunión de la Comisión Sectorial de Migraciones para que Comunidades Autónomas, Corporaciones Locales y Gobierno de la nación trabajemos juntos en este que, repito, es el reto más importante al que nos vamos a enfrentar en años.

P.- Señor Primer Ministro, ha dicho que iba a acoger a más miles de refugiados de Siria, no decenas de miles. ¿No cree que esto puede parecer como un gesto simbólico, que no trata la cuestión fundamental, la causa fundamental, de esta crisis, y la crisis humanitaria que supone?

Ha dicho, en segundo lugar, que esta crisis hay que afrontarla en la fuente. ¿Esto significa que va a haber ataques aéreos del Reino Unido en Siria? ¿Son inevitables esos ataques?

En tercer lugar, su mujer, en calidad de embajadora de Save the Children, ha visitado campos de refugiados y parece que ha desempeñado un papel en convencerlo para acoger a más refugiados. ¿Qué le ha dicho?

Sr. Cameron.- En primer lugar, sobre esta cuestión del número de las personas que deberíamos acoger, vamos a hablar con ONGs y con nuestros socios. Todo esto lo vamos a estudiar detenidamente, como siempre, como lo hicimos también antes del último anuncio de crear algún sistema para acoger a personas vulnerables de los campos de refugiados sirios.

No hay una cifra que podamos acoger que haga que termine esta crisis. Para que esta crisis termine hace falta un enfoque global, hace falta un gobierno en Libia, una solución en Siria y también hace falta trabajar con nuestro presupuesto de ayuda que financia los campos de refugiados en donde están la mayoría de los refugiados sirios.

Cuando he leído estas cifras, once millones de personas expulsadas de sus hogares, está claro que, cuando nos enfrentamos a una crisis de esa magnitud, reasentar a los refugiados no puede ser la respuesta al problema; pero Gran Bretaña tiene principios morales y respondemos a las crisis humanitarias. Por eso vamos a acoger a miles de refugiados sirios. Pero no pensemos que eso va a resolver el problema; lo que hace falta para resolver el problema es un enfoque global.

En cuanto a su segunda pregunta, sobre Siria, apoyamos lo que se está haciendo contra DAESH en Siria. Estamos trabajando contra DAESH en Irak, donde nuestras fuerzas aéreas han tomado medidas y DAESH ha perdido terreno en Irak, y creo que este proceso debe seguir. Pero ya apoyamos lo que está ocurriendo en Siria. Suministramos inteligencia y reabastecimiento de combustible. Apoyamos a la coalición, porque es vital que debilitemos a DAESH para destruirlo en ambos países. Pero sólo podemos seguir adelante si hay un auténtico consenso en el Reino Unido sobre esta cuestión, antes de volver al Parlamento.

En cuanto a la tercera cuestión, hemos sido coherentes siempre. Hemos dicho que debe haber un enfoque global, que Gran Bretaña debe estar a la altura de sus responsabilidades morales y que debemos actuar de tal modo que actuemos como lo espera el público británico. Por eso enviamos a la Armada al Mediterráneo --fuimos los primeros en enviar a la Armada al Mediterráneo para salvar vidas--; por eso hemos hecho mucho más que cualquier otro país europeo para financiar a los campos de refugiados y por eso vamos a acoger a refugiados sirios y hemos acogido a refugiados sirios, en nuestro país.

Ahora bien, como padre y como ser humano, las terribles imágenes nos conmueven. Ver a ese pobre niño en la playa en Turquía... Esas imágenes permanecerán en nuestras mentes mucho tiempo; pero lo que nos tenemos que preguntar, no sólo como padre, sino también como Primer Ministro, es qué medidas podemos tomar para que realmente las cosas cambien. Y, por eso, acogiendo a más refugiados, porque a quien acojamos podemos ofrecerle una nueva vida; a esas personas que acojamos las tenemos que traer de campos de refugiados, porque creo que lo más importante para llegar a una nueva vida es no hacer este viaje terrible, cruzando continentes y arriesgando su vida y la de su familia. Por eso acogeremos a refugiados, trabajaremos con ONGs y acogeremos a refugiados de campos de refugiados, en lugar de hacer algo que pueda alentar estos viajes que llevan a estas tragedias tan terribles.

Hay mucho más que debemos hacer para, como europeo, resolver estos problemas y el presidente del Gobierno y yo hemos estado hablando de estas cuestiones durante el almuerzo. Creo que España tiene mucho que ofrecer en este sentido, por lo que ya ha hecho con la crisis de refugiados en las Islas Canarias: han trabajado con los países de África Occidental, han financiado algunas medidas de guardacostas y de frontera… Evidentemente, el problema actual es de mucha mayor magnitud, pero lo que ha hecho España también nos da experiencia y nos sirve.

P.- Quería preguntarles a ambos líderes, al presidente Rajoy y al primer ministro David Cameron, si no creen que en la crisis de refugiados se está abordando el problema con excesiva lentitud por parte de las autoridades europeas.

¿Se han observado cambios, por ejemplo, en la última semana, tanto en la visión del Ejecutivo español, como la visión del Ejecutivo británico?

¿Han hecho autocrítica sobre esta cuestión, porque es verdad que en temas como Grecia, por ejemplo, parece que se ha actuado con más celeridad? Me gustaría que me lo explicaran.

¿Estarían España y el Reino Unidos dispuestos a asumir mayores cuotas de las obligatorias para acoger a los refugiados? ¿Nos pueden concretar cuándo va a empezar a acogerse a los refugiados?

Y al Presidente español, en concreto, me gustaría preguntarle por las propuestas de los Ayuntamientos españoles que han hecho sobre la acogida de refugiados; si están dispuestos a incluirles en la Comisión Interministerial para solucionar este problema, y si no le parece que pueden adelantarse, en cierta medida, o se están adelantando al liderazgo del Gobierno en este asunto.

Después, ha comentado el primer ministro David Cameron que en cooperación dedica el 0,7 por 100 del PIB y nosotros hemos recortado en España la cooperación al desarrollo. ¿Es el momento de aumentarla?

Presidente.- Es que es muy difícil; son siete preguntas.

Que si hemos actuado con mayor o con menor lentitud. Yo recuerdo que se produjo una decisión del Consejo de Ministros de Justicia y de Interior de la Unión Europea el pasado mes de julio. Allí se establecieron los compromisos de diferentes países, entre otros España, para acoger a algunas personas que demandaban derecho de asilo, de nacionalidad siria y eritrea. Se acordó traer a la Unión Europea y dar asilo a unas personas que estaban en Siria, que creo que es un buen procedimiento, porque son personas que están allí, que están desplazadas, y se les trae directamente y se les acoge aquí; y, al mismo tiempo, se acordó reubicar a otras personas que entraron y que están en Grecia y en Italia.

Grecia e Italia tienen el compromiso de resolver a la mayor celeridad posible algunas de las peticiones que se les hizo en ese Consejo y por la propia Comisión, y estamos a la espera de que la Comisión Europea, que es quien lidera este proceso, nos diga cuándo van a venir esas personas y cuándo les vamos, por tanto, a dar el derecho de asilo en nuestro país.

Nos pregunta si vamos a aceptar mayores cuotas de las obligatorias. En España las peticiones de asilo este año se están triplicando; es decir, España está constantemente dando, como he señalado antes, asilo a las personas que lo demandan y hay muchas personas sirias que ya tienen concedido, o está en trámite de concederse, el derecho de asilo en nuestro país. Cumpliremos nuestros compromisos con la Unión Europea. El próximo día 14 de septiembre, como he dicho, habrá una reunión del Consejo de Justicia e Interior, y, a partir de ahí, sabremos exactamente qué es lo que se nos demanda.

Ahora bien, yo lo que quiero es reiterar lo que he dicho antes: España, y entiendo que ningún país de la Unión Europea, le va a negar, por lo que significa el derecho de asilo, el derecho de asilo a nadie. No lo hemos hecho antes y no lo vamos a hacer ahora, como por otra parte es perfectamente entendible.

En cuanto a los Ayuntamientos, en la Comisión Interministerial no parece muy razonable que estén todos los Ayuntamientos de España, entre otras cosas, porque es una Comisión Interministerial. Sí estarán, como he dicho en mi intervención, en la reunión de la Comisión de Migraciones: estarán las Comunidades Autónomas y estará también una representación de la Federación Española de Municipios y Provincias. Comprenderán que, si queremos se operativos y queremos ser eficaces, lo sensato es ordenar este proceso, ir todos juntos y tener los mismos objetivos. De momento, son muy loables las decisiones que han tomado algunos Ayuntamientos y es muy loable su ofrecimiento; pero es que tampoco sabemos en este momento a cuántas personas tenemos que acoger, por las razones a las que acabo de hacer referencia.

Yo creo que esto es, fundamentalmente, lo que me ha preguntado.

Sr. Cameron.- Voy a elegir dos preguntas. ¿Hemos sido demasiado lentos en esta cuestión? Yo diría que fuimos rápidos a la hora de asignar fondos y de llevar a la Armada al Mediterráneo. Pero la cuestión siria es una cuestión extremadamente complicada: está el presidente Assad, que ha estado matando a sus ciudadanos; tenemos la aparición de DAESH, que ha llevado al caos, y lo que necesita Siria es un gobierno que pueda representar a todos sus ciudadanos. Pero estamos lejos de esto y, entonces, las causas fundamentales, sobre todo de los flujos migratorios del Este del Mediterráneo, las causas se van a tardar en abordarlas; pero tenemos que actuar pacientemente para intentar corregir las cosas y existe la voluntad para hacerlo.

Pero, además de responder con celeridad, debemos ser eficaces y creo que en Europa tenemos que identificar y entender la importancia de romper este vínculo entre subirse a una patera y poderse asentar en Europa, sobre todo, cuando se trata de la emigración de África. Pero eso requiere un gobierno en Libia y apoyo a ese gobierno para que puedan retornar los migrantes económicos a África. Si no se rompe ese vínculo, sobre todo en materia de migración económica, entre salir y poderse asentar, entonces el problema es grave. Así que espero que tengan estas cuestiones en cuenta.

En cuanto a las cuotas, no formamos parte de Schengen, mantenemos nuestros controles fronterizos y, por lo tanto, no formamos parte de este sistema de cuotas de migrantes que se distribuyen por Europa. Pero acogeremos a refugiados directamente de los campos de refugiados. A nosotros nos parece más sensato, porque no les estamos diciendo a esas personas "hagan una travesía peligrosa y les concederemos asilo"; no, acogeremos a personas de los campos de refugiados para no alentar a las personas a hacer esa travesía tan peligrosa.

P.- Retomando una de las siete preguntas de mi colega español, quisiera preguntarles a ambos lo siguiente: han dicho que se oponen a la propuesta de Jean Claude Juncker de cuotas de 160.000, pero ¿no ha llegado el momento, aunque España y el Reino Unido tienen obligaciones distintas en virtud del Acuerdo de Lisboa, de que participen en esto, al menos en espíritu?

En segundo lugar, a David Cameron: Mariano Rajoy acaba de distinguir entre migrantes y refugiados. Toda la tristeza del Reino Unido, ¿quiere decir que las personas entienden que hay una diferencia entre refugiados y migrantes? ¿No ha llegado el momento de que los refugiados salgan de sus objetivos de migración, porque muchos que le critican dicen que ha esperado tanto para hacer este anuncio porque está nervioso de no poder cumplir ese objetivo?

Sr. Cameron.- En cuanto al espíritu de lo que está haciendo la Unión Europea, Gran Bretaña ya está participando. Estamos diciendo que no formamos parte de Schengen ni del mecanismo de toma de decisión sobre esta cuestión, la cuota. Pensamos que ésta no es la solución acertada, porque puede alentar a que las personas se embarquen en esa travesía; pero nosotros, como somos una nación con principios morales, cumpliremos esos principios acogiendo a personas directamente de campos de refugiados sirios. Trabajaremos con otros países de Europa para intentar fortalecer las fronteras externas de Europa, aunque no formemos parte de Schengen. Ya hemos ayudado en este frente.

Así que creo que sí, que estamos participando en el espíritu de lo que están haciendo otros. Pero para nosotros está muy claro que la mejor manera de ayudar a las personas es no animarlas a emprender este viaje peligroso, sino acoger a personas de los campos de refugiados.

¿Distinguimos entre migrantes y refugiados? Sí, claro que sí. Los británicos, también; yo, también; nuestro sistema, también. Tenemos un sistema de asilo muy justo y en veinticinco años siempre ha estado entre los primeros cuatro o cinco de Europa en cuanto al número de personas a las que se les ha concedido asilo. Y debemos sentirnos orgullosos por eso. Tenemos una tradición que se remonta a cuatro siglos.

Hay muchas personas, personas de mi partido también, y diputados que son de familias que llegaron como asilados. Gran Bretaña siempre ha cumplido esas obligaciones morales. Hay que distinguir entre migración económica y refugiados y solicitantes de asilo, y así lo hace nuestro sistema.

En cuanto al objetivo, creo que el público británico ve las cosas de manera muy sencilla y muy sensata. Quieren saber que, en su conjunto, los sistemas de inmigración y de asilo están bien controlados. Eso es lo que quiere el público británico, eso es lo que quiero yo y eso es lo que va a hacer mi Gobierno.

Presidente .- Me ha preguntado por la propuesta de Juncker y yo esa propuesta no la conozco. Formalmente, no se le ha presentado al Gobierno español y, que yo sepa, no se le ha presentado a ningún otro Gobierno.

Pero yo lo que sí quiero explicarle es qué es lo que está haciendo España y, sobre todo, qué es lo que está planteando España. España es en este momento el país de la Unión Europea donde viven más extranjeros en proporción al número de habitantes. Ya he dicho antes que más del 10 por 100 de las personas que trabajan en España son extranjeras y no incluyo, como también he señalado antes, a las personas que tienen una doble nacionalidad.

Creo que la integración en España se ha hecho muy bien. La inmensa mayoría de estas personas trabajan aquí, luchan por sus propios intereses, por llevar una vida digna y colaboran con el país, y, por tanto, creo que el proceso de integración es un proceso modelo. Y, por supuesto, y como es natural, tienen exactamente los mismos derechos que los españoles.

España ha hecho también un gran esfuerzo, porque España es frontera de la Unión Europea, con muchos países africanos para intentar ordenar todo este proceso, que es lo que, al final, puede llevarnos a conseguir un éxito real.

Yo he planteado, y volveré a hacerlo, en la Unión Europea, al señor Juncker y al Colegio de Comisarios algunas cosas que necesariamente hay que hacer, porque los problemas no hay que resolverlos cuando ya es prácticamente imposible hacerlo, sino que hay que ir a la mayor. En el caso del derecho de asilo, tenemos un problema ahora muy grave con Siria; pero, si fuéramos capaces de arreglar la situación en Siria, que es a donde hay que ir, sin duda alguna no hubiéramos tenido este problema.

El gran problema de la inmigración por razones económicas se produce precisamente porque hay muchas personas, en el continente africano y en otros lugares de mundo, que no es que quieran irse de su país; es que en su país no pueden llevar una vida digna. Por tanto, de lo que se trata es de apoyar a esos países y apoyar puede hacerlo mucho mejor la Comisión --somos veintiocho países en Europa-- que un solo país trabajando para defender sus propios intereses.

Por tanto, esto es lo que le he planteado ya al señor Juncker y se lo volveré a plantear. Necesitamos una política global de asilo y una política global de inmigración. Lo que estamos haciendo ahora con las cuotas, que España va a apoyar y que ya ha apoyado, es resolver un tema puntual, que es la llegada de muchos refugiados, que está aumentando, como todos vemos estos días, y provocando situaciones dramáticas; pero tenemos que terminar con la política de afrontar los problemas cuando ya tienen una solución muy difícil. Hay que ir al origen de los problemas y tener una visión de medio y de largo plazo. Y yo, desde luego, eso es lo que le he pedido y le voy a pedir otra vez a la Comisión Europea, que, entre otras cosas, tiene la obligación de hacer políticas que luego los Gobiernos apoyaremos, y trabajar también pensando en el medio y en el largo plazo.

Jugar a corto, en cualquier faceta de la vida, sirve para muy poco, pero a la hora de gobernar puede ser letal.

P.- Tengo una pregunta concreta sobre la situación en Cataluña. Primero, al señor Cameron. Usted vivió y protagonizó un proceso de independencia en Escocia. ¿Le ha trasladado su experiencia o algún tipo de consejo al presidente del Gobierno español sobre Cataluña? ¿Cree que son realidades comparables, y, en ese caso, se tendría que celebrar un referéndum en Cataluña?

Y, señor Cameron, en caso de independencia unilateral, ¿usted cree que Cataluña seguiría siendo miembro de la Unión Europea?

Una pregunta muy concreta al señor Rajoy: hoy Artur Mas ha presentado su "hoja de ruta"; ha dicho que continuará con el proceso de independencia teniendo mayor número de diputados y que todo depende de la voluntad política, voluntad negociadora. ¿Existe algún resquicio por parte del Gobierno español en esa voluntad negociadora y política?

Sr. Cameron.- Yo me limitaría a decir que, al igual que el Reino Unido, España es un gran país, con una historia larga. Si tuviera que transmitir un mensaje, sería el mismo que en el Reino Unido: a saber, estamos mejor juntos, somos más fuertes juntos, somos más prósperos juntos y debemos permanecer juntos.

Nunca son iguales las situaciones; pero creo que, y el presidente del Gobierno lo ha dicho, que ante cualquier situación es importante que los países, los Gobiernos y los primeros ministros, y aquellos que quieren tomar otro camino, cumplan el imperio de la Ley y se ajusten al imperio de la Ley. Eso es muy importante.

Ha hecho una pregunta concreta sobre la situación en cuanto a la Unión Europea, y esto también se planteó durante el referéndum escocés, y ya hay una respuesta muy clara: si una parte de un Estado declara la secesión de ese Estado, entonces ya no forma parte de la Unión Europea y tiene que empezar a hacer cola detrás de otros países candidatos, países que solicitan su entrada en la Unión Europea. Y creo que ésta es la postura de la Comisión Europea y de cualquier experto constitucional en Europa. Está muy claro.

Presidente.- En relación con la pregunta concreta que se me formula, es evidente que un diálogo para ver cómo propiciamos la independencia de Cataluña no se puede dar. Es que ése es el diálogo que quiere el señor Mas. El señor Mas lo que quiere es que los demás veamos cómo le ayudamos a él a que se produzca la independencia de Cataluña. Es evidente que eso no es posible.

Yo no voy a dialogar sobre la unidad de España ni la soberanía nacional, primero, porque no creo en la ruptura de la unidad de España ni la soberanía nacional, porque creo que hemos hecho muchas cosas juntos, y más podemos hacer en el futuro; pero, sobre todo, porque eso corresponde a los españoles. Es decir, lo que sea España en el futuro no lo tiene que decidir ni puede decidirlo, ni el señor Mas, ni el presidente del Gobierno de España, ni unos españoles, ni otros. Eso es la soberanía nacional y corresponde al conjunto de la soberanía nacional y de los españoles decidir qué es lo que quieren hacer.

Creo que la dinámica que se ha establecido es una dinámica muy perniciosa, no conduce a ninguna parte. Yo estoy dispuesto a dialogar, siempre lo he estado; pero para que dos partes puedan hablar los dos tienen que tener la voluntad. Cuando una parte lo que pretende es presentarle a la otra un contrato de adhesión, es evidente que las cosas se dificultan. Y lo que me ha planeado a mí el señor Mas es un referéndum sobre la independencia de Cataluña, y yo eso no lo puedo aceptar, porque les corresponde a los españoles decidir lo que quieren que sea España. Él lo sabe pero, a lo que se ve, cumplir la Ley es algo que no entra en sus parámetros y eso es muy peligroso porque, si alguien está obligado a cumplir la Ley, el primero es el gobernante.

Muchas gracias.